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y conformidad religiosa : Mandamos á los vir tados sean favorecidos y respetados, y los que reyes y audiencias goberuando, que tengan mu dieren mal ejemplo de sus personas castigados cho cuidado de informarnos, particularmente con mucho rigor. Y mandamos á los vireyes, de el estado en que estuviere esta materia en audiencias y gobernadores, que a los religiosos cada una de las órdenes; y si hallaren que estas que los provinciales ó capítulos provinciales de diferencias ú otras semejantes tienen necesidad las Indias les entregaren por escesos, para que de remedio pronto, lo traten con sus prelados y sean traidos á estos reinos de Castilla, los hasuperiores, y procuren concordarlos, dándo gan enviar en los primeros navios a todo buen les a entender los inconvenientes que se siguen recaudo, de modo que en ninguna manera se á su gobierno, y á la administracion de la doc- qucden en aquellas partes. trina cristiana, para cuyo efecto pasaron y re

LEY LXXII. siden en aquellas provincias, todo lo cual harán con mucho recato y secreto , valiéndose de las

De 1629. — Que las audiencius en la ejecucion personas de mas virtud y confianza para saber

de las penas impuestas á los religiosos guarcómo se gobiernan las religiones en lo espiritual

den el derecho, y santo concilio de Trento. y temporal, y de todo nos informarán con sus pareceres, para que se ponga el remedio que Habiendo sido informado que los prelados de convenga donde fuere necesario. – V. ley 50, las religiones en nuestras Indias pretenden castit. 3, lib. 3.

tigar algunos religiosos con penas de destierros LEY LXIX.

ó galeras, y nuestros presidentes y audiencias Que las religiones tengan hermandad y confor

reales rehusan ejecutar las sentencias sin ver primidad.

mcro los procesos originales, y los méritos de

las causas; y porque de publicarse los delitos se. Rogamos y encargamos á los provinciales,

cretos de personas religiosas se siguen gravisipriores, guardianes y religiosos de los órdenes

mos inconvenientes : Ordenamos y mandamos, que residen en nuestras Indias, que procuren

que en la ejecucion de las penas en que condeicda hermandad y conformidad entre las reli

uaren los superiores á los religiosos de sus órgiones para el servicio de Dios nuestro Señor, denes , los presidentes y audiencias guarden bien y cristiandad de los españoles y naturales,

lo que está dispuesto por derecho comun, cay conforme á la posibilidad de cada uno se ayu

nónico y santo concilio de Trento, sin esceder den , porque nuestro Señor infunda su gracia,

ni contravenir , quc asi conviene al servicio de y aumente el bien que Nos deseamos,

Dios y nuestro, y buen gobierno de las reliLEY LXX.

giones.

LEY LXXIII, De 1583. - Que cuando sucedieren pesadumbres entre clérigos y religiosos, siendo la culpa

De 1565.- Que no se hagan informaciones connolable, el gobernador los envie á sus prela

tra religiosos , sino en casos de publicidad y dos con informacion de ella.

escándalo. Es justo que entre los clérigos y religiosos

Mandamos á los presidentes, audiencias y gohaya mucha paz y buena correspondencia, y bernadores y otras justicias de nuestras Indias mandamos, que si algunos fueron tan libres é

que no hagan informaciones públicas ni secretas incorregibles que sea necesario corregirlos por

contra ningun religioso de los que en aquellas algun escándalo y culpa notable , los vireyes, partes estuvieren, salvo cuando el caso fuere púpresidentes ó gobernadores , con informacion blico y escandaloso, y solo para efecto de infordel escándalo sucedido, los envien á sus prela

marnos, que entonces permitimos y lenemos por dos , sin hacerles mal tratamiento, para que los bien , que las puedan hacer secretamente y recastiguen y hagan justicia.

querir al provincial ó prelado en cuya provincia LEY LXXI.

estuviere el religioso, que le castiguc conforme Que sean enviados á estos reinos los religiosos al esceso que hubiere cometido , y no lo hacien

que sus prelados entregaren por escesos. do de forma que satisfaga al escándalo y esceso, Deseamos que los religiosos virtuosos y ajus envien á puestro consejo de lodias la informa

curos.

cion que hubieren hecho, para que provea lo en partes tan nuevas y remotas, de la converquc convenga y sea justicia (1).

sion de los naturales á puestra santa fé católica. LEY LXXIV.

LEY LXXVIII. - De 1621 y 36.- Que en los conDe 1624. - Que los arzobispos y obispos procu ventos no haya pila de bautismo, ni los preren evitar los escesos de los religiosos confor

lados baulicen , ni cusen , ni hagan otros ofime á lo dispuesto por el santo concilio de

cios de párrocos, debiéndose acudir á los Trento. Rogamos y encargamos á los arzobispos y

LEY LXXIX. obispos que esten muy atentos a las obligacio

De 1631. Que los religiosos prediquen sin esnes de su oficio, para que si los superiores de

tipendio en las iglesias catedrales los sermones las religiones, habiendo sido amonestados de de

de tabla. litos y cscesos de sus religiosos no los castigaren, usen en tal caso de la jurisdiccion quc por

Encargamos á los prelados de las religiones derecho y santo concilio de Trento les compete,

que hagan que los religiosos de sus órdenes con la prudencia que en tales casos se requiere. prediquen sin estipendio en las iglesias metro

politanas y catedrales los domingos de la sepLEY LXXV.

tuagésima, domingos, miércoles y viernes de De 1568.- Que los provisores no conozcan con cuaresma, y los demas dias de tabla ; y para que

tra los religiosos de mus casos de los que el esto sca con mas comodidail, reparlan el traderecho permite.

bajo entre todas las religiones con que será mas Mandamos a nuestras audiencias que procuren

tolerable, y Dios nuestro Señor servido. que los provisores de los prelados de sus distri

LEY LXXX. los no se entrometan á proceder contra ningun comisario, prelado regular, ni religioso de nin

De 1646.- Que no se permita á los religiosos

solicitar negocios seculares. guna órden, sino en los casos y sobre aquellas cosas que segun derecho pudieren y debieren

Mandamos á los vireyes, presidentes, auconocer, con apercibimiento que si asi no lo hi diencias y gobernadores, que á ningun religioso cieren mandarémos proveer lo que convenga y

permitan en sus tribunales solicitar negocios sesca justicia.

culares, ni les den audiencia, ni oigan sobre

ellos, si no fuere en los casos que la caridad crisLEY LXXVI.- De 1626 y 27.- Que los generales

liana y prudente permite para socorrer à pode las religiones no den magisterios supernu bres faltos de personas que les ayuden, y esto merurios, ni mus del número de cada pro con aprobacion y licencia del superior. Y envincia, para no perjudicar con la escencion las cargamos á los provinciales de las religiones que obligaciones del coro y otras.

den las órdenes convenientes para la ejecucion

de esta resolucion, sin embargo de cualesquier LEY LXXVII.

órdenes

у decretos que Nos hubiéremos manDe 1620.– Que los generales de las religiones dado dar en contrario antes de ahora (2). escusen el dar magisterios para Filipinas.

LEY LXXXI. Encargamos á los generales de las religiones que con nuestra licencia liabitan en las islas Fi

De 1594.- Que los religiosos no se sirvan de los lipinas, que escusen dar magisterios en ellas,

indios, y en casos muy necesarios , sea papues estos grados son superfluos, y sin precisa

gándoles. necesidad de concederlos, y solo se debe tratar, Los vireyes, audiencias y gobernadores den

(1) Véanse leyes 7, tit. 8, lib 1; 14 y 27, tít. 14 y 49, tit. 3, lib. 3; y 7, tit. 8, lib. 7 de la novisima.

(2) Real órden de 25 de noviembre de 1764. Que ningun eclesiástico secular ó regular se baga agente, procurador ó administrador, ni entienda en cobranzas á no ser de iglesias suyas ó de sus bene. ficios, ó de sus monasterios, debiendo para ser oidos en este caso, exbibir ante todo la licencia de sus prelados.

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órden que los religiosos no se sirvan de indios reinos en la primera ocasion que se ofrezca, sin si nu fuere en casos y cosas muy necesarias, y dar lugar á que en ninguna forma queden en entonces pagándoles lo que merecieren, y el go aquellas partes , ni se les admita escusa por nin · bierno hubiere tasado por sus jornales. Y en guna razon, favor y negociacion. Y mandamos cargamos á los prelados de las religiones y á sus á nuestros fiscales que con el mismo cuidado súbditos el cumplimiento de esta ley, pues so soliciten el cumplimiento de esta ley en sus dislamente toca a los religiosos la doctrina y alivio tritos (2). de los naturales.

LBY LXXXV. LEY LXXXII. - De 1635. - Que las religiones

no tengan pulperias ni atraviesen las reses, De 1618 y 80.- Que sean enviados á estos reinos porque seria gruve indecencia, y perjuicio. los religiosos que no luvieren conventos y va

garen en las Indias, y los arzobispos y obispos LBY LXXXIII.

intervengan en la ejecucion. De 1541 y 1618. Que los religiosos vagabun

Han resultado gravisimos inconvenientes de dos sean reducidos á sus monasterios.

que en las provincias de nuestras Indias residan Mandamos á los vireyes y justicias, y encar algunos religiosos de estos reinos fuera de sus gamos á los prelados regulares, que teniendo conventos, contra lo dispuesto y establecido por noticia de que algunos religiosos estan fuera de la santa Sede apostólica, reglas y constituciones sus monasterios, ó vagabundos de una provin- de sus religiones, sobre que se han despachado cia ó poblacion otra, los hagan reducir á sus muchas cédulas de los señores Emperador, y monasterios, habiéndolos de sus órdenes, y si Reyes, nuestro padre , abuelo y visabuelo, y se no los hubiere y anduvieren discolos y sin nues: contiene en las leyes antecedentes : Ordenamos tra licencia y de sus prelados, los hagan salir y mandamos á nuestros vireyes, presidentes y de aquellas provincias, para que reducidos a la audiencias reales, que tengan muy especial cuiclausura vivan con el ejemplo que convicne (1). dado de informarse qué religiosos residen en

las dichas proviacias cuyas religiones no tienen LBY LXXXIV.

conventos fundados, y' á los que asi hallaren, De 1543 y 88.- Que los religiosos que anduvin

pidan los despachos y licencias nuestras y de ron fuera de la obediencia de sus prelados, y

sus superiores; y si vistas' y cxaminadas les los que hubieren dejado el hábilo de sus reli

constare ser ciertas, verdaderas y sin sospecha, giones, y puestose el de clérigos, sean echados

se las vuelvan y hagan notificar que dentro de de las Indias.

un brcvc término vengan a estos reinos á resi · Ordenamos y mandamos a nuestros vireyes y dir en sus órdenes y conventos, y provean soaudiencias reales de las Indias, que tengan mu bre esto lo que les pareciere mas conveniente, cho cuidado de informarse y saber qué religio- y procedan á su ejecucion con toda celeridad y sos de las órdenes que no tienen conventos en cuidado, valiéndose de los ordinarios eclesiáslas Indias, residen en ellas fuera de la obedien- ticos en todo lo que á ellos tocare, conforme cia de sus prelados , y asimismo qué clérigos al santo concilio de Trento; y si conviniere les hay que habiendo sido religiosos hubieren de- impartan el ausilio necesario, y lo mismo se jado en aquellas provincias los hábitos de sus guarde, cumpla y ejecute con los religiosos que religiones; y averiguada la verdad, á los que aunque tengan conventos de sus religiones en asi se hallaren, hagan embarcar y venir a estos aquellas provincias no han pasado con licencias

(1) Real cédula de 6 de mayo de 1806 estiende á Indias la espedida por el consejo de Castilla en 11 de febrero de 1787 (leyes 8, t. 27, y 10, tit. 28, lib. 1, de la novisima) que probibe á los religiosos pernoctar fuera de los conventos con pretesto de enfermedad, ú otro que no fuese el de ayudar á bien morir; di salir sin compañero aun con licencia de sus prelados, á escepcion de los procuradores conventuales o de provincia: y prescribe reglas para las questuaciones de los regulares mendicantes y adminisfracion de bieoes de las órdenes que pueden tenerlos; comunicándose para su puntual observancia en Indias en todo lo que pueda acomodarse y adaptarse á sus circunstancias.

(2) Véanse las órdenes dadas a favor de la secularizacion : V. CRÉDITO PÚBLICO.

nuestras y de sus superiores ó habiendo pasado con ellas por tiempo limitado se hubiere cumplido; y en lo que toca a los religiosos, cuyas licencias y despachos fueren falsos ó sospechosos se los quiten y envien a nuestro consejo de Indias, y á ellos los embarquen para estos reinos, sin admitir réplica , escusa ni dilacion alguna. Todo lo cual se ejecute tan precisa y puntualmente, que no baste notificarlo a los religiosos, antcs provcan y den órdenes tan efcaces y precisas, que por ningun caso se puedan qucdar ni torcer camino, y de todo nos den cuenta en carta particular, con testimonio auténtico en cada uno, de los accidentes especiales que se ofrecicren. Y rogamos y encargamos á los arzobispos y obispos, que participandolo primero con los vireyes, presidentes y audiencias reales, provcan lo conveniente para que por todos y á un mismo tiempo se hagan tales diligencias, que tenga efecto lo contcoido en esta nuestra ley.

ido á cuenta del Rey, se licencia para venir, sin causa muy justa.

A ningun religioso que haya pasado a las In dias por cuenta nuestra sc de licencia para venir á estos reinos si no fuere con urgente y particular causa , examinada por el presidente y oidores de la audiencia del distrito en el acuerdo, y en este caso tendrán la mano todo lo posible para no darla, si no fuerc muy estraordinario, y en que la utilidad y necesidail sca tan pública y pecesaria que no se pueda remediar sino mediante la ausencia de los tales religiosos, por la falta que allá hacen, y el grande inconvenien. te que aca tiene su asistencia.-V. ley 16, li

lib. 1.

tulo 12,

LBY XCI.

LEY LXXXVI. - De 1524 y 1633. — Que los re

ligiosos claustrales , estraclaustrales , terceros de san Francisco y exenlos que pusaren á Indias sin la real licencia y de sus prelados sean enviados á estos reinos.

LEY LXXXVII. De 1615 y 80. Que no se

impida el tomar el hábito de la tercera órden de san Francisco, que truen los seglares por

devocion, no ofreciéndose inconveniente. LEY LXXXVIII. De 1583. — Que cadu 6 años

pueda venir un difinidor de sun Aguslin del Perú al capitulo general, y al que muestre recaudos no se le impida.

De 1558 á 1680.- Que ningun religioso pueda

venir de las Indias sin gurdar la forma de esta ley, y no traiga mas dinero del que hubiere menester para el viage, y lo manifieste, y la persona que lo recibiere en confianza, lo pierda con el cuatro tanto.

Los vireyes, presidentes, gobernadores y otras justicias de nuestras Indias no consientan ni den lugar que ningun religioso de las órdenes que en ellas hubieren fundado y estuvieren, venga á estos reinos si no fuere con espresa licencia de sus prelados que en aquellas provincias residen, trayéndola por escrito , firmada y sellada con el sello de la órden, y para darla el prelado haya de comunicar primero el negocio á que el religioso viniere, con el virey, presidente ó gobernador de la provincia donde estuviere; y pareciéndole justo, y no de otra forma, el virey, presidente ó gobernador le dé licencia y carta para el general de los galeones ó flota en que hubierc de embarcarse, para que le permita la embarcacion, y no trayendo esta carta no sca admitido á ella. Y es nuestra voluntad que los dichos religiosos hayan de manifestar y manifiesten el dinero que trajeren; y si alguna persona lo rccibicre de ellos en confianza, sca condenado en la cantidad con el cuatro tanto. Y para que esto se cumpla y ejecute con debido efecto, mandamos á los generales , almirantes, capitanes de nuestras armadas y flotas de la carrera de Indias, y otras personas á cuyo cargo vinieren en cualquiera forma navíos sueltos, que no traigan ni consientan traer ni embarcar en las armadas, flotas ó navíos á ninguno de los

LEY LXXXIX.

De 1561 y 1680.- Que los religiosos que vinie

ren á negocios de sus órdenes traigan instrucciones de lo que han do pedir.

Rogamos y encargamos á los provinciales de las religiones de nuestras Indias que cuando algunos religiosos de sus órdenes vinieren á estos reinos á algunos negocios, les den instrucciones firmadas de sus nombres, de lo que han de pedir y hacer, porque de otra forma no serán oidos, ni se les dará crédito á cosa alguna.

LBY XC.

De 1610 y 21.- Que á ningun religioso que haya

dichos religiosos, si no les constare que traen el cumplimiento riguroso de sus instilutos, y licencias de los vireyes, presidentes ó goberna por otras causas especificadas en el breve de dores de las partes de donde vinieren, y lo mis su Santidad, á que no conviene dar lugar : Manmo hagan los generales, almirantes y demas damos á los vireyes, audiencias y gobernadoministros de la armada del mar del Sur; con res, y demas justicias de nuestras Indias, quc apercibimiento de que de lo contrario nos ten procuren la publicacion , guarda y cjecucion de dremos por deservido, y sc les hará cargo, en las dichas letras apostolicas en todas las ciudasus visitas ó residencias, y esto sca capitulo de des, villas y lugares de sus distritos.-V.ley 72, instruccion de los generales de galeones y flo tit. 26 , lib. 9 (1). tas, como en sus titulos se dispone , y orden

LEY XCI. para los cabos de navios sucltos para que no puedan pretender ignorancia: y en los puertos

De 1650.- Que viniendo religiosos de las Indias

se informe como se ordena. se tenga gran cuenta y advertencia de no dejar venir á ningun religioso de otra forma; y si al Mandamos á los vireyes , presidentes y oidoguno viniere y trajere oro ó plata, nuestros go- res, gobernadores, corregidores y demas justibernadores de los puertos, alcaldes mayores y

cias de las Indias occidentales, que conforme está oficiales de la real hacienda secuestren y hagan dispuesto ordenen que los religiosos que viniesecuestrar lo quc asi trajeren. y en los prime ren de aquellos reinos para pasar á Roma, ó á ros navios envien ante Nos al consejo de Indias esta corte, les informen primero, que se les conrelacion de lo que se hubiere secuestrado, y deceda la licencia, quién los cuvia, y á que negocios qué religion era, para que vista se provea lo que vienen, y nuestros ministros nos avisen muy inconvenga, y hagan volver al religioso á la parte dividualmente, particularizando los nombres de de donde hubiere salido, y no den lugar á que

los religiosos, y los negocios de su religion que se embarque ni venga á estos reinos en ninguna trajeren a su cargo, para que en nuestru conforma ni por ninguna via, pena de la nuestra sejo de Indias se lenga la noticia conveniente del merced, y de 50.000 maravcdis para nuestra

gobierno politico y económico de las provincias cámara; y á los cabos y macstres de los navios y religiones, y ccsen los inconvenientes que de suellos condenen en las penas que de nuestra

lo contrario han resultado. parte les impusieren, con ejecucion en sus per:

LEY XCIII. sonas y bienes, lo contrario haciendo, sin re

De 1668.- Que los religiosos no agencien negomision ni dispensacion alguna. Y porque la santidad de Pio IV, de buena memoria, por sus

cios seculares, ni sean oidos sin licencia de

sus prelados en la corle y casa de contrala. letras apostólicas dadas á instancia del señor Rcy

cion. don Felipe II, nuestro abuelo, proveyó y ordenó que ninguno de los religiosos que viniesen de las

Habiendo entendido que muchos religiosos se Indias pudiesen traer mas dinero del que tuviese introducen en negocios y dependencias del sinecesidad para su viage, y esto manifestándolo glo, con titulo de agentes, procuradores ó soliante su superior, y son muchos los inconvenien

citadores de reinos, comunidades, parientes y tes que se siguen de que los religiosos se emba personas estrañas, con relajacion del estado que racen en adquirir ni tener dineros, respecto de profesan, y menos estimacion y decencia de que es ocasion de distraimiento y relajacio: en sus personas, hemos resuelto, que ni en nuestro

(1) Real cédula circular de 21 de noviembre de 1707.—Que en observancia de las leyes no se permita por pretesto alguno traer a España plata ni caudales de espolios de religiosos, a quienes se concede solavieote el uso , para reintegrarse á la casa ó convento á que pertenezcan, fallecidos que sean ; vi se consienta tampoco á los comisarios generales y visitadores de las órdenes sacar bienes ni alhajas algunas de los conventos de lodias. — En la Habana por reales cédulas de 26 de julio de 1782 y 25 de junio de 84 se cometió al reverendo obispo como real delegado el conocimiento de la averiguacion de 33.000 pesos que el prior del convento de san Juan de Dios habia dejado á cierto sugeto; y la de 25 de octubre de 85 aprueba la providencia de que el fiduciario se hubiese constituido á reconocer y asegurar ese capital á un 5 por 100 á favor del hospital y de sus pobres enfermos.

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