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á los sucesores, si no fueren de mucha salis cualesquier ministros, sea 60 dias contados desde faccion.

la publicacion de los edictos, dentro de los cuales A los corregidores, y alcaldes mayores nom

queden fenecidas, y acabadas, y si en ellos se les brados por los vireyes, presidentes y audien- pusieren algunas demandas públicas, comiencen cias, y á los repartidores de obrages, y grana,

á correr 60 dias, contados desde la presentacion donde estuvieren permitidos, no puedan tomar

de la demanda, y en este término sean fenecidas, residencia los sucesores en sus oficios; pero si

y determinadas en difnitiva, y notificadas las

sentencias. estos fueren de tanta satisfaccion , suficiencia y buenas partes, que parezcan á propósito para el

LEY XXX. ministerio, se les podrán cometer, guardando que por el término de la residencia no traigan las leyes.

vara los alguaciles mayores y sus tenientes. LEY XXVI.

Mandamos á los jueces de residencia, que desDe 1619 y 80.- Que se avise al consejo de las de la publicacion suspendan á los alguaciles mapersonas que hoy en cada distrito, á quien se

yorcs , y sus tenientes, por el término que durapuedan comeler residencias.

ren; para que en este tiempo no usen sus oficios, Deben los vireyes, y presideotes hacer me ni traigan varas, y entre tanto provean otros en moria particular de los gobiernos, corregimien su lugar, que sirvan estos oficios: y si acabadas tos, y alcaldias mayores, que fueren á nuestra las residencias no resultare culpa cor:tra ellos, provision, y remitirla al consejo todos los años, por la cual merezcan ser suspendidos, les den poniendo los nombres, titulos, edad, y servicios licencia para volver á usar. de algunas personas particulares, á quien poda

LEY XXXI. mos elegir por jueces de residencia, que no re

De 1548. — Que no se lome residencia de lo que sidan en aquellos distritos, donde han de ejer

otra vez se hubiere dado. cer esta jurisdiccion.

Declaramos, que no se debe , ni ha de tomar
LBY XXVII.

residencia de lo que otra vez la bubiere dado la De 1556.- Que las residencias se den en los

misma persona. lugares principales de el ejercicio.

LBY XXXII. Mandamos, que los residenciados den sus residencias en la ciudad, villa, ó lugar principal

De 1620. — Que los jueces de residencia procude la provincia donde hubieren ejercido sus ofi

ren averiguar los buenos y malos procedimien

los de los residenciados.
cios, y que no sean aprcmiados á que las den en
otra parte.

Con todo desvelo, y cuidado deben los jueces
LEY XXVIII,

de residencia saber, y averiguar los buenos, y

malos procedimientos de los residenciados; para Que la publicacion de residencias sea de forma que los buenos scan premiados, y castigados los que venga á noticia de los indios.

malos: y porque todo pende de las averiguaCuando se pusieren edictos, publicaren, y pre- ciones, y lestigos, y muchos se suelen abstener goparen las residencias, sea de forma que ven de declarar , y dar noticia de lo que saben: y gan á noticia de los indios, para que puedan pe otros se perjuran, y ocultan la verdad, procedir justicia de sus agravios con cntera libertad. derán con prudencia , sagacidail, y cristiandad,

cuanta requiere la investigacion de semejantes LEY XXIX. De 1582.- Que el término de lus residencias

LEY XXXIII. sea 60 dias: y si se pusieren demandas públicas seun fenecidas y sentenciadas en otros 60. De 1565. - Que en las visitas y residencias se Ordenamos, que el termivo para tomar las re

tome cuentas á los oficiales reales de lo lisidencias a los presidentes, oidores, alcaldes fis

brado. cales, gobernadores, corregidores, alcaldes ma En las visitas , y residencias de vireyes, preyores, alguaciles mayores y sus tenientes, y otros sidentes, oidores, gobernadores, y ministros

casos.

de justicia se notifique á los oficiales de nuestra Si en las residencias constare de algunos alcanreal hacienda, que en el mismo tiempo den las ces contra los corregidores, y alcaldes mayores, cuentas de todo lo librado por los visitados, ó re los jueces envien copia, con distincion de miemsidenciados, y que ellos hubieren pagado en bros ile hacienda real, á la caja principal del virtud de sus órdenes, los cuales exhibirán los distrito, dirigida a los oficiales reales, para que recaudos, que de los susodichos tuvicren, con la

les lomen cuenta. comision , y facultad , que Nos les hubiéremos

LEY XXXVI. dado para librar: y los jueces de comision orde

De 1620.- Que los corregidores que en las resinarán , que estas cuentas se hagan con citacion de el visitado, ó residenciado, para que con él

dencius fueren alcanzados en hacienda, lengan se comprueben , y verifiquen las situaciones, y

las penas que esta ley declara , y para su colibranzas, y averiguado, se nos remita todo con

branza se procedu conforme á ella. entera claridad. Y ordenamos, que lo conteni En las cuentas, y residencias, que deben dar do en esta ley se ponga por capitulo especial en los corregidores, y alcaldes mayores de las Inla instruccion, que se diere á los jueces de visi dias, de las cajas, que han sido á su cargo, suetas, ó residencias.

len resultar alcances considerables , y por ser

personas sin caudal, y no estar bien aseguradas LBY XXXIV.

las fianzas que dan, sc les conceden esperas con De 1609, 21 y 33.- Que en el juicio de residen

nuevas seguridales, de que resultan muchos cia no se tomen cuentas de hacienda , y se re daños, é inconvenientes, en perjuicio de nuestra mitan á los tribunales de cuentas.

real hacienda , y causa pública, para cuyo reMandamos, que todas las cuentas de reparti medio , mandamos, que todos los corregidores, mientos, puestos en la corona, y otros cuales - y alcaldes mayores, que fueron alcanzados en quier miembros de hacienda real, no se tomen

alguna cantidad , por haberla retenido en su poen la residencia de ningun gobernador, corre

der, asi de nuestra hacienda, como de cocomengidor, ó alcalde mayor, á cuyo cargo hubicre deros, indios, ó doctrineros, sean condenados á estado, ó estuviere su cobranzı , sino que las perpetua privacion de oficio, y desterrados por 6 hayan de dar, y den en nuestras cajas reales de años á la guerra de Chile, siendo en las provinla cabeza de partido de aquel gobierno, corrc

cias del Perú, ó á otra semejante en las de Nuevagimiento, ó alcaldia , donde las tomarán los ofi España, lo cual se ejecute sin remision, ni disciales reales de ellas, y las apelaciones, y adi pensacion alguna, y que habiéndose hecho esciones irán al tribunal de cuentas de la provincia,

cusion contra sus bicncs, y no hallándolos, se y alli se ajustarán, y liquidarán, como mas con proceda contra los fiadores, y oficiales reales, venga, y sea justo: y si algunos de los puntos que hubieren recibido las tianzas, y contra los sobre que se apelare , ó adicionare , fuere caso capitulares ante quien se hubieren dado, oblien que se hubiere de determinar, conforme á gándolos a todos, que prorata paguen el alcance. derecho, se vea, y determine por los oidores de Y ordenamos á los fiscales de nuestras reales la real audiencia, que conforme a lo ordena audiencias, que salgan a estas causas, y se que do para los tribunales de cuentas conocieren rellen de los susodichos, y los jueces procedan, de las demas causas de aquel tribunal. Y orde conforme á derecho, y á esta ley: y los capitunamos, que las audiencias se abstengan de co lares, y oficiales reales sean condenados arbinocer en las residencias de estos juicios de cuen trariamente, demas de lo susodicho, en lo que tas, sin embargo de que en ellos se introduzca pareciere convenir, segun la cantidad, y dilacion su exámen por lo que toca á lo criminal, culpas de tiempo, no habiéndose procedido contra ellos y cargos, que resultaren contra los residencia en las residencias, ó en otro juicio. dos, que de esto solamentc ban de conocer, si

LEY XXXVII. no fuere conforme a lo susodicho.-(V. ley 17, tit. 9, lib. 8.)

De 1591.-Que las demandas puestas al goberLEY XXXV.

nador de Venezuela de hastıl 1.000 ducados, De 1610.- Que los jueces de residencia envion

vayan , la audiencia de la Española. copia de los alcances á los oficiales reales. De las demandas puestas en residencia a los

gobernadores de Venezuela , y sus lenicntes, cia, que sobre esto disponen, y se han de guarsiendo de hasta 1.000 ducados , vayan las apela-dar y cumplir, sin embargo de cualesquier apeciones a nuestra audiencia de la Española, y fe-laciones, que por su parte se interpongan; y en nézcanse alli : y si escedieren de esta cantidad cuanto a las otras condenaciones, que resultan vengan al consejo.

de pleitos y demandas, por las sentencias pro

nunciadas en causas de que hubieren sido jueces LEY XXXVIII.'

entre partes, ó de oficio , diciendo haber senDe 1608.- Que las demandas puestas al gober- tenciado mal, y que hicieron de pleito ageno nador

y minislros de Filipinas , no pasando propio, se ejecuten hasta en cantidad de 200 dude 1.000 pesos , se fenezcan en su audienciu.

cados, dando la parte á quien se aplicaren fian Las demandas puestas en residencia á los go · zas de estar á derecho, y pagar lo que fuere bernadores, capitanes generales, presidentes, juzgado y sentenciado (1). oidores, y fiscales de nuestra audiencia de Ma

LEY XLI. nila, y otros cualesquier ministros, asi civiles, como criminales, pasen en apelacion, y se fe

De 1613.- Que á los jueces y ministros se les nezcan en aquella audiencia, si no escedieren de

huga bueno el salario por los dias del viage. 1.000 pesos corrientes.

A los jueces, alguaciles, y escribanos, que sa • LEY XXXIX.

lieren de esta corle a tomar las visitas de armaDe 1621.- Que los jueces de residencia no eje das, y flotas, se les haga bueno el salario desde

cuten las sentencius de que se upelare , sino el dia que partieren de ella, hasta llegar á Seconforme á derecho.

villa, contando á 8 leguas por dia; y llegados Todos los jueces de residencia de vireyes,

alli, no les corra el salario, hasta que conste por gobernadores, corregidores, alcaldes mayores, testimonio haberse comenzado las residencias. y las demas justicias de nuestras Indias no eje

LEY XLII. cuten las sentencias, que en estas causas pronunciaren , habiendo apelado las partes en tiempo,

De 1618.- Que declara de que se han de pagar y forma para el consejo, ó audiencias, en los los salarios á los jueces de residencia. casos que les tocaren, las apelaciones, y conoci · Ordenamos, que a los jueces de residencia miento en segunda instancia , si no fuerc en las sean señalados sus salarios á costa de culpados; cantidades, que por derecho está dispuesto. y si no los hubiere , de gastos de justicia de la

audiencia de donde salieren; y á falta de gastos, LEY XL.

se les pague de penas de cámara , de la misma De 1573 y 1680.- Que declura las condenacio

audiencia, con que habiendo gastos de justicia, nes exequibles en residencias.

sean reintegradas de lo que hubieren suplido. Declaramos y mandamos, que las sentencias (V. auto de 1676, lit. 26, lib. 8.) (9) difinitivas pronunciadas en residencias sobre

LEY XLIII. cohechos, baraterias, ó cosas mal llevadas, con: tra los gobernailores, y sus oficiales, en que la

De 1610.- Que á los escribunos de residencias de condenacion no esceda de 20.000 maravedis,

corregidores se paquen sus salarios sin tocar seaa ejecutadas luego en las personas y bienes

en hacienda real, de los culpados; y si escediere de esta cantidad, A los escribanos que han de ir con los correla hayan de depositar, comu se contiene en los gidores á actuar en las residencias, se les paguen capítulos de corregidores, y jueces de residen sus salarios á costa de culpados, y gastos de jus.

(1) El real despacho de 29 de junio de 1782 aprobando la residencia tomada al marqués de la Torre capitan general de la Habana, entre otras prevenciones relativas á cargos del oficio , ratifica la del depósito de las condenaciones pecuniarias, de que se encarga esta ley.

(2) En cumplimiento de las reales cédulas de 29 de agosto de 1768 , y 19 de octubre de 88 sobre que los acuerdos de las audiencias regulasen estos derechos con arreglo á las circunstancias del pais, de la persona comisionada, trabajo etc.; la de Puerto Principe lenia asignados 12 pesos para el juez

licia; y á falta de ellos, de algun arbitrio , sin su defecto para hucerse de gastos de justicia, tocar en nuestra real hacienda.

ó en otru formu se ovise al consejo. LEY XLIV.

LEY LXVIII. De 1595.- Que el corregidor juez de residencia De 1619 y 80. Que los escribanos de visitas y

cuenta por el escribano que nombrare. residencias las copien , y entreguen los trasSi el corregidor, juez de residencia nombrare

lados en las audiencias. escribano para actuar en ella, y en las cuentas Luego que se acaben de tomar las visitas, y de cajas de comunidad, en caso que lo pueda residencias á los ministros y gobernadores , у hacer, sea obligado á dar cuenta por él.

de copiar el traslado, como se acostumbra, para

remitir el original á nuestro consejo, sean obliLBY XLV.

gados los escribanos a entregarle en la real auDe 1634.- Que sobre defraudur derechos y traer

diencia del distrito, autorizado en forma públifuera de registro , se pruebe con testigos sin

ca , que le hará poner, y guardar en el archivo, gulares.

porque de allí, siendo necesario usar de él, ó Por las averiguaciones que se hacen en las vi- de cualquier auto , informacion, ó testimonio, ó sitas de armadas, y flotas parece que ministros, si sucediere, que el original se pierda en el via: y personas de mucha graduacion clandestina, y ge, se saquen los traslados, que convenga. Y deocultamente cometen delitos de defraudar los claramos, que la residencia del gobernador de derechos, hacer cargazones , y traer hacienda Popayan se ha de entregar, y queilar en el arsin registro; y porque suele haber falta de testi chivo de la real audiencia de Quito. Y mandagos para las contestaciones a la prueba, y condemos, que las audiencias los hagan guardar con naciones ordinarias: Declaramos y mandamos, todo secreto, por los inconvenientes, que pueque todos los escesos, y delitos de cargazones, den resultar especialmente en las visitas, de safraudes de derechos, y traer hacienda sin regis- ber los delatores, ó publicarse los testigos, que tro en contianza, ó de otra forma, se puedan hubieren declarado, y apremien a los escribanos probar, y averiguar, y queden bastantemente

ante quien pasaren, á que los lleven , ó cnvien á probados, y averiguados con testigos singulares, las audiencias para el efecto referido, condecomo se dispone y observa en las materias de

nándolos por la omision , negligencia , y descuicohechos, y guardando esta orden y regla , se do en penas arbitrarias (1). determinarán у sentenciarán por los de nuestro

LEY XLIX. consejo de Indias todas las causas de esta calidad contra los generales, almirantes, ministros, y

Dei 1635 y 80.- Que los cargos de tralos y conoficiales de armadas, y flotas de la carrera de In

tratos pasen contra los herederos y fiailores, dias , y los demas comprendidos en ellas.

habiéndose contestado con los ministros.

Considerando, que las leyes se deben ajustar LEY XLVI. De 1602.- Que los visitadores de

á las provincias, y regiones para donde se armadas y flotas avisen á los contadores de la

hacen, y que las Indias son tan distantes de esaveria de lo que resullure tocante á cuentas.

tos reinos, que cuando en nuestro consejo se LEY XLVII. — De 1634.- Que la cobranzı de llegan á ver y determinar las visitas , ó residen

salarios y derechos de los jueces visitadores de armadas y flotas, no teniendo plazas de asien cuanto conviene remediar los escesos de tratar, to en Sevilla, se repurta entre culpados , y en y contratar los ministros, en que pocas veces de

con 100 mensuales para casa, 8 al escribano , y, 4 al alguacil, y no resultando culpados , descendian reales despachos para que se abonaseo del fondo de penas de cámara, seguo disponia esta ley 42: mas por el real decreto del año 1841, que se trasunta despues, se declaran diligencias de oficio, que no devengan derechos en los casos de absolucion.

(0) La real cédula de 29 de agosto de 1768 inserta en la de 19 de octubre de 1788 mandas que al entregarse en las audiencias los traslados de las residencias se tasen los derechos de los inemoriales de que trata la ley 41, tit. 34 lib. 2 y la regulacion se remita al consejo.

tit. 3,

ja de intervenir fuerza, barateria , ó fraude de bre, y se practica , lo contenido en la ley 22, hacienda real: Declaramos y mandamos, que en

lib. 2. lodas las provincias de las Indias, islas, y Tierra-Firme del mar Océano, los cargos de tratos, y contratos de todos los ministros, que nos sir La misma obligacion al juicio de residencia de ven, y sirvieren , asi en plazas de asiento, como GOBERNADORES y corregidores se confirma por en otros oficios, y cargos temporales de paz, ó clart. 305 de la ordenanza de 86 y su concorde guerra, cuentas, y administracion de nucs dante el 36 de la dc 803 (lom. 3, p. 379 y 382). tra real hacienda, y en otra cualquier forma, sio escepcion de personas, hayan de pasar, y pasco Real cédula circular de 24 de agosto de 1799, á contra sus herederos y liadores, por lo tocante que se refiere el citado art. 36 de la ordenaná la pena pecuniaria , que se les impusiere por za de 803. ellos, aunque scan muertos al tiempo de la pronunciacion de la scutencia, que en el consejo, « El Rey. - Por cuanto mis vireyes de Nueó por otro tribunal, ó jucz compelente se diere va-España , y nuevo reino de Granada en cartas contra los culpados, como hayan estado vivos al de 19 de octubre de 1790, y 31 de octubre de tiempo que se les dieron los cargos, que és cuan 1794, y el fiscal de la audiencia del Cuzco en do parece, que en semejantes juicios se hace otra de 10 de noviembre de 1795, mc hicieron contestacion de la causa, y se les da luz, y lugar, presente lo que les pareció oportuno á mi real para que puedan satisfacer, decir , alegar, y servicio, y al mejor cumplimiento de las leyes probar en su defensa , y descargo, lo que les del tit. 15, lib. 5 de las de aquellos mis dominios, convenga. Y es nuestra voluntad, que asi se que tratan de la residencia y jueces que las han guarde, cumpla y ejecute, sin embargo de cua de tomar, sobre que habia ya espediente en mi lesquier leyes, cédulas, ordenanzas, y opiniones, cousejo, con motivo de haber notado en la sala que haya en contrario, las cuales desde luego de justicia varios abusos de gravedad en esta derogamos, y damos por ningunas, y de ningun malcria, para cuyo remedio por cédula de 19 valor, y efecto, en cuanto a esto toca, quedán de octubre de 1788 sobrecartó la de 29 de agosdose en su fuerza y vigor para en lo demas en to de 1768, en razon de dietas y salarios de los cllas contenido (1).

jueces, escribanos, alguaciles y otros inciden

les de estos juicios; y habiéndome consultado Que con las visitus y residencias se envien me

dicho mi consejo en 6 de abril de 1797, despues moriales de comprobaciones , ley 41, tit. 34,

de haber oido á mis fiscales, y meditado tan im lib. 2.

portante asunto con la debida detencion y exáQue ninguno sea proveido sin testimonio de la men, conformándome con su parecer he reresidencia antecedente, y esto se declare en

suelto: los pureceres, ley 6, tit. 2, lib. 3.

Lo 1.° Que subsistan en su fuerza y vigor las Do las apelaciones que en estos juicios se dedicn residencias de los vireyes, presidentes , gober

admitir para el consejo , y de que no hubiese nadores políticos y militares, gobernadores in

suplicacion: leyes 8 y 31, tit. 12 , lib. 5. tendentes, é intendentes corregidores, obserVéanse las leyes 11, 16 y 17, tit. 1, lib. 7.

vándose en la forma y realidad de estos juicios Por acuerdo del consejo de 7 de setiembre de lo que disponen las leyes sin alteracion alguna 1650, uuto 157, está ordenado, que en las

en cl número de los testigos de la sumaria secobranzas de condenaciones que resultan de creta, sustanciacion y determinacion de las delas visitas de armadas, y flotas , se guarde la

mandas públicas. órden , y práctica antigua , de cometerse á

Lo 2.° Que estas se tomen indispensablemente los mismos jueces, y habiendolo cumplido, se siempre que se verifiquc eleccion de sucesor en les den las ayudas de costa, que es costum los cargos espresados, poniéndose como hasta

(1) Mándase de nuevo observar esta ley por real cédula 7 de mayo de 1760, para cuya espedicion se tuvo presente que el fallecimiento de los responsables à residencia nuoca ba servido de impedimento para nombrar jueces que la tomen.

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