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cesario caer el de un lugar tan alto y preeminente como cion, segun que lo refiere el abad biclarense, conde tenia. Comunicó su sentimiento con algunos de su par naron en que le cortasen las manos y fuese desterrado cialidad, y concerto de quitar la vida á Mausona, em á Galicia. Con estos castigos se desbarató aquella tem. presa atrevida y loca, mayormente que residia en aque- pestad, que amenazaba mayores daños; pero, sin emila ciudad el duque Claudio con cargo del gobierno de bargo, que todos los demás debieran quedar avisados y toda la Lusitania, y tenia puesta en aquella ciudad excusar semejantes pretensiones impías y malas, otra guarnicion de soldados, persona esclarecida por la cons mayor borrasca se levantó luego. La reina Gosuinda, al tancia de la religion católica, segun que se entiende principio por respecto del Rey, su antenado , fingið de por las cartas que le escribieron los santos Gregorio el abrazar la religion católica ; el embuste pasó tan adeMagno y Isidoro. Advertidos los conjurados del peligro lante, que acostumbraba, cosa que pone horror, en la que corrian por esta causa, acordaron de dar la muerte iglesia de los católicos escupir secretamente la hostia juntamente á Mausona y á Claudio. La ejecucion de que le daba el sacerdote, por parecerle seria gran sa. hecho tan grande encomendaron á Witerico, mozo de crilegio y en grande ofensa de su secta si la pasase al grande ánimo y osadía, y que se criaba en la misma estómago. Lo mismo hacia un obispo, por nombre Uldis casa de Claudio , y aun con el tiempo vino á ser rey de da, que tenia gran cabida con ella y la gobernaba con los godos y de España; en tales tratos se ejercitaba el sus consejos. Esta ficcion no podiu ir á la larga sin que que se criaba para reinar. Para ejecutar este caso era se descubriese ; trató con el dicho obispo de matar al necesario buscar alguna ocasion. Sunna mostró querer Rey, y pudiera salir con ello si la divina Providenria visitar á Mausona, y pidió para ello le señalase lugar y no le amparara para que se asentase mejor el estado de tiempo. Sospechó el santo prelado lo que era, y que en la religion católica. Sabido lo que se tramaba, el Rey muestra de amor le podrian armar alguna celada. Avisó desterró á Uldida el obispo; de Gosuinda era dificulá Claudio para que se hallase presente y para que con toso determinar lo que se debia hacer ; acudió nuestro su valor y autoridad reprimiese la malicia de su compe Señor, ca á la sazon la saco desta vida, y con la muerte tidor, si alguna tenia tramada. Pareció á los conjura pagó aquella impiedad, como mujer desasosegada que dos buena ocasion esta para de una vez ejecutar sus era y toda la vida enemiga de los católicos. Por el misa malos intentos. Llegado el tiempo de la visita, saludá mo tiempo, el año que se contaba de nuestra salvacion ronse los unos y los otros como es de costumbre; des de 588, los franceses se apercebian para hacer entrada pues de las primeras razones los conjurados hicieron en las tierras de los godos. El rey Guntrando ardia en señal á Witerico, que, como lo tenia de costumbre, es deseo de satisfacerse de la afrenta que se hizo á su getaba á las espaldas de Claudio. No pudo en manera al neral Desiderio el año pasado. Junto de todo su señoguna arrancar la espada , dado que acometió á hacerlo, río un grueso ejército, que llegaba á número de sesenta quier fuese por cortarse con el miedo como mozo, quier mil combatientes de pié y de caballo. Nombró por gepor favorecer Dios á los inocentes, que debió ser lo neral destas gentes á Boso; él por mandado de su Rey mas cierto, y comunmente se tuvo por milagro; si bien rompió por las tierras de la Gallia Gótica. Para acudir å los conjurados no por eso se apartaron de su mal pro esta entrada de los francos despachó Recaredo al duque pósito; antes acordaron en una pública procesion que Claudio, de la antigua sangre de los romanos, para hacian á la iglesia de Santa Olalla, que estaba en el ar que desde la Lusitania, donde residia, acudiese al gorabal de aquella ciudad, matar sin distincion alguna al bierno y cosas de Francia y con su destreza reprimiosa Prelado y a todos los que en ella iban. Para obrar esta el orgullo de los contrarios. Movió con sus gentes, y crueldad metieron gran número de espadas en ciertos pasados los Pirineos, halló á los enemigos cerca de Carcarros que traian cargados de trigo. Acudió nuestro Se. casona. Allí, alegre por la memoria de la rota poco annor á este peligro; porque Witerico, sea por causa del tes dada á los franceses, determinó presentalles la bamilagro pasado, sea por aborrecimiento de aquella mal talla, que fue muy herida , pero en fin la victoria quedó dad, mudado de propósito, dió aviso de aquella trama. por él. Gran número de los francos pereció en la pelea, Adelantose Claudio y ganó por la mano, acometió con y otros muchos mataron en el alcance; no pararon lasta su gente á Sunna y á sus parciales, que eran muchos, forzar los reales de los vencidos y gozar de todos los degolló á todos los que se pusieron en defensa y pren- despojos, que eran grandes. Esta victoria fué la mas dió a los demás. Dio aviso al Rey de todo lo que pasaba; ilustré y señalada que los godos por estos tiempos gay por su mandado aplicó al fisco todos los bienes de los naron, segun que lo testifica san Isidoro, y parece cosa principales, y á ellos despojó de los oficios y acosta semejante á milagro lo que refieren, es a saber, que miento que tenian, juntamente con desterrarlos á di Claudio con una compañía de trecientos soldados, los versas partes. A Sunna , cabeza de la conjuraciou , die mas escogidos entre todos los suyos, se atrevió á enron á escoger que dejase á España ó renunciase la he contrarse con un enemigo tan poderoso, y fué bastante rejía , que fué un partido mejor y de mayor clemencia para desbaratar al que venia cercado de tan grandeshuesque él merecia; él, por estar obstinado en su mal pro tes. El año luego adelante se urdió otra nueva conjurapósito, escogió de pasarse en Africa; á Witerico por el cion contra el rey Recaredo, de que Dios le libró no aviso que dió, otorgaron enteramente perdon. El cas con menor matavilla que de las pasadas. Argimundo, tigo de Vacrila, uno de los conjurados, fué señalado su camarero, pretendia quitarle la vida y por este caentre los demás. Acogióse al templo de Santa Olalla mino apoderarse del reino; cosa tan grande no se pocomo á sagrado; no le quisieron hacer fuerza , solo le dia efectuar sin ayuda de otros, ni comunicada con mucondenaron en que perpetuamente sirviese de esclavo chos estar secreta. Echaron mano de los conjurados; en aquel templo y hiciese todo lo que en él le manda- pusieron los compañeros á cuestion de tormento, que sen. Al conde Paulo Sega, otra cabeza de la conjura- confesaron llanainente toda la trama y pagaron con las

vidas. Al movedor principal y caudillo, para que la cual conforme al lugar y autoridad que tenia , alabaron afrenta fuese mayor y el castigo mas riguroso , lo pri- á la divina benignidad. Al Rey dieron las gracias por mero le cortaron el cabello , que era tanto como quita- Ja mucha aficion que mostraba á la religion católica. lle la nobleza y hacerle pechero; ca los nobles se dife- Junto con esto mandaron se ayunase tres dias para disrenciaban del pueblo en la cabellera que criaban, segun poner los ánimos y conciencias. Túvose despues la que se entiende por las leyes de los francos, que tratan segunda junta; en ella el Rey ofreció á los padres por en esta razon de los que podian criar garceta. Demás escrito en nombré suyo y de la reina Bada una profedesto, cortada la mano, le sacaron en un asno á la ver- sion que hacia de la fe católica y abjuracion de la pergüenza por las calles de Toledo, que fué un espectáculo fidia arriana. Recibiéronla los padres con grande aplaumuy agradable á los buenos por el amor que á su Rey so y satisfaccion por resplandecer en ella la piedad del tenian. El remate destas afrentas y denuestos fué cor- Rey y estar en ella comprehendida la suma de la verdatalle la cabeza para que pagase su locura y fuese escar- dera religion. En particular en el símbolo constantinomiento a otros; pero esto sucedió algun tiempo ade- politano que alli se pone , por expresas palabras se dice lante. Volvamos con la pluma á lo que se nos queda re- que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo. A zagado.

los dernás, así obispos como grandes que se ballaban CAPITULO XV.

presentes, y dejada la secta arriana querian abrazar

la verdad y imitar el ejemplo de su Rey, les preguntaDel Concilio toledano tercero.

ron si en aquella profesion y abjuracion les descontentaGobernaba por estos tiempos la iglesia de Toledo des- ba alguna cosa. Dieron por respuesta que aprobaban y pues de Montano, Juliano , Bacauda y Pedro, que todos abrazaban todo lo que la Iglesia católica profesa. Ocho cuatro por este órden fueron prelados de aquella iglesia obispos y cinco grandes fueron los que, renunciadas las y ciudad, Eufimio, sucesor de Pedro, varon señalado en malas opiniones, públicamente despues de los reyes, virtud y erudicion. Deseaba el Rey, asi por ser ya ca- dieron de su mano firmada otra profesion de fe semetólico, segun está dicho, como por mostrarse agradecido jable á la primera. Concluido esto, que fué la primera á Dios de las mercedes recebidas en librarle tantas ve- parte del santo Concilio, en segundo lugar se promul

у

garon veinte y tres cánones á propósito de reformar las ras que de fuera se le levantaban, confirmar con públi- costumbres y la diciplina eclesiástica. En ellos es de co consentimiento de sus vasallos y con aprobacion de considerar lo que en particular se manda acerca de la toda la Iglesia, la religion católica que abrazaba. Procu- comunion, es á saber, que ninguno del pueblo pudiese raba otrosí que la diciplina eclesiástica relajada , como comulgar sin que públicamente él y todos los que preera forzoso, por la revuelta de los tiempos, se refor- sentes estaban, en tanto que se decia la misa , pronunmase y restituyese en su vigor. Comunicóse con Lean- ciasen el símbolo de la fe que habian recebido de la dro, arzobispo de Sevilla , por cuya direccion, como era forina que en el Concilio constantinopolitano se projusto, se gobernaba en sus cosas particulares y en las mulgó. Puédese entender que deste principio se tomó públicas. Pareció seria muy á propósito convocar de la costumbre guardada comunmente en España hasta todo el señorío de los godos los obispos para que se nuestro tiempo que ninguno comulgue antes que en tuviese concilio nacional de toda España en Toledo, compañía del sacerdote haya pronunciado todos los arciudad regia, que así de allí adelante se comenzó á tículos de la fé y del símbolo cristiano. El Rey por un llamar á causa que los reyes godos, segun que se ha su edicto confirmó todas las acciones del Concilio, dicho, pusieron en ella la silla de su imperio. Señalóse mandando que se guardase todo lo en él decretado. Por dia á los obispos para juntarse; acudieron como setenta, rèmate y conclusion hizo Leandro á los padres y al puey entre ellos cinco metropolitanos, que es lo mismo que blo un razonamiento muy elegante desta sustancia: «La arzobispos. Abrióse el Concilio, y túvose la primera celebridad deste dia y la presente alegría es tan grande junta al principio del mes de mayo, año del Señor y tan colmada cuanta de ninguna fiesta que por todo el de 589. En aquella junta hizo el Rey á los padres con- discurso del año celebramos, lo que ninguno de vos gregados un breve razonamiento deste tenor y por estas podrá dejar de confesarlo. En las demás festividades palabras: «No creo ignoreis, sacerdotes reverendísi- renovamos la memoria de algun antiguo misterio y bemos, que para reformar la diciplina eclesiástica á la neficio que se nos hizo; el dia de hoy nos presenta mapresencia de nuestra serenidad os hellamado; y porque teria de nueva y mayor alegría , cuando, gracias al salen los tiempos pasados la herejía presente no permitia vador del género humano, Cristo, la gente nobilísima de en toda la Iglesia católica se tratasen los negocios de los los godos, que hasta aquí descarriada se hallaba en meconcilios, Dios, al cual plugo por nuestro medio quitar dio de unas tinieblas muy espesas, alumbrada de la luz elimpedimento de la dicha herejía, nos amonestó pusié- celestial, ha entrado por el camino de la inmortalidad, semos en su punto la costumbre y institutos eclesiásticos. y ha sido recebida dentro del divino y eterno templo, Alegráos pues y gozaos que la costumbre canónica por que es la Iglesia. Si las cosas quebradizas y terrenas, y providencia de Dios y por el medio de nuestra gloria se que solo pertenecen al arreo del cuerpo y á su regalo, reduce á los términos antiguos. Lo primero que os cuando suceden prósperamente, de tal suerte alicioamonesto y juntamente exhorto es que os ocupeis en nan los corazones, que a las veces la mucha alegría savigilias y en oraciones para que el orden canónico, que ca algunos de juicio ; ; en cuánto grado debemos alede las mientes sacerdotales habia quitado el largo y pro- grarnos por ser llamados y admitidos á la herencia del fundo olvido y que nuestra edad confiesa no saberle, reino celestial? Cuanto por mas largo tiempo hemos por ayuda de Dios nos sea de nuevo manifestado.» Los llorado la ceguedad y miseria en que nuestros hermanos padres, movidos con este razonamiento del Rey, cada estaban, cuanto menor era la esperanza que nos queda

ba de su remedio, tanto es mas razon que en este dia nos nidad. Reviente de envidia y de dolor el enemigo del alegremos y regocijemos. A mí por cierto el mismo sol género humano, que solia gozarse particularmente en me parece que ha salido hoy mas resplandeciente que nuestras miserias y males; duélase y llore que tantas lo que suele, la misma tierra se me figura muy mas almas y tan nobles en un punto se bayan librado de los alegre que antes. Gózase el cielo por la entrada que se lazos de la muerte. Nos, por el contrario, á ejemplo de ha abierto á lantas gentes para aquellas sillas bienaven los ángeles, cantemos gloria á Dios en las alturas y en turadas y por la vecindad que tantos hombres han to la tierra paz. Que pues la tierra se ha reconciliado con mado de nuevo en aquella sauta ciudad, que señalados el cielo, podremos tener esperanza , no solo de alcanzar con el nombre cristiano liabian caido en los lazos de la el reino celestial, sino eso mismo cuidado de invocar muerte. La tierra se alegra porque estando antes de de dia y de noche la divina benignidad por el reino terahora sembrada de espinas, al presente la vemos pin- | renal y por la salud de nuestro Rey, autor principal y tada y hermoseada de flores, de las cuales, padres que causa desta gran felicidad.» El Biclarense, que continuo hasta aquí sufristes grandes molestias, podeis tejer y el Cronicon de sus tiempos hasta este año, y en él puponer en vuestras cabezas muy hermosas guirnaldas. so fin á su escritura , testifica que Leandro, prelado de Sernbrastes con lágrimas, ahora alegres coged las flo Sevilla, y Eutropio, abad servitano, fueron los que 14res y segad los campos que ya están sazonados; llevad vieron la mayor mano en el Concilio, gobernaron y elá los graneros de la Iglesia manojos de espigas granadas. derezaron todo lo que en él se estableció. Don Lúras La grandeza de vuestra alegría no se encierra dentro de Tuy añade que Leandro fué primado de España, y de los términos de España; forzosa cosa es que pase y que en este Concilio tuvo poder de legado apostólico; se comunique con lo demás de la Iglesia universal, que pero esto no viene bien con las acciones del Concilio, abraza y tiene en su seno toda la redondez de la tierra, pues por ellas se entiende tuvo el tercer asiento y lugar y acrecentada al presente con añadirsele esta provin entre los padres, y el segundo Eufimio, prelado de Tocia nobilisima, inspirada del Espíritu Santo, engrandece ledo, y en el primer lugar se sentó Mausona , el ile Véla divina benignidad por tan señalado beneficio. Porque / rida, tan nombrado. En todo esto y en distribuir los la que por su esterilidad era despreciada en el tiempo asientos se tuvo al cierto consideracion al tiempo en pasado, al presente por el don celestial de un parto ha que cada cual destos prelados se consagró; y así, Vauproducido muchos hijos. Con que las demás naciones, sona por ser el mas antiguo tuvo el primer lugar. ('na si algunas todavía perseveran en los errores pasados, á sola cosa puede causar admiracion, y es que el Rey por ejeinplo de nuestra España, podrán esperarsu remedio; una manera nueva y extraordinaria confirmó los decrey que se hayan de juntar en breve dentro de las caba tos deste Concilio porestas palabras: «Flavio Recarcılo, ñas de la Iglesia y debajo de un pastor, Cristo, aquel lo rey, esta deliberacion que determinamos con el santo podrá poner en duda que no tiene bien conocida la fe de Coucilio, confirmándola, firmo.» Y es cosa averiguada las divinas promesas. Y está muy puesto en razon que que en los concilios generales los emperadores romalos que tenemos un Dios y un mismo origen y padre de nos cuando en ellos se hallaron, como lo muestran sus quien procedemos todos, quitada

la diversidad de las firmas, consentian en los decretos de los padres ; mas lenguas con que entró en el mundo gran muchedumbre nunca los confirmaron ni determinaron cosa alguna por de errores, tengamos un mismo corazon , y estemos no pasar, es á saber, los términos de su autoridad, que entre nos atados con el vínculo de la caridad, que es la no se extiende a las cosas eclesiásticas, y mucho mecosa que entre los hombres hay mas suave, inas salu nos á juntar ó á confirmar los concilios y lo por ellos dable y mas honesta para quien pretende honra y dig- decretado.

LIBRO SEXTO,

CAPITULO PRIVERO.

sus ovejas descarriadas, merced de Dios y gracia sinDe la muerte del rey Recaredo.

gular, gran contento de presente y mayores esperanzas

para adelante. Los príncipes extranjeros con sus embaUna nueva y clara luz amanecia sobre España des jadas daban el parabien al Rey por beneficio tan señapues de tantas tinieblas, felicidad colmada y bienan lado; ofrecíanle á porfía sus fuerzas y ayuda para llevar danza , sosegados los torbellinos y diferencias pasadas; adelante tan piadosos intentos y continuar tan buenos fiestas, regocijos, alegrías se hacian por todas partes. principios. En particular el sumo pontifice Gregorio Gozábase que sus miembros divididos, destrozados У Magno, que por muerte de Pelagio Il sucediera en que parecia estar mas muertos que vivos por la diver aquella dignidad á 3 de setiembre año del Señor de 590, sidad de la creencia y religion, y que solo conformaban al fin de la indiccion octava, como del registro de sus en el lenguaje comun de que todos usaban , se hobiesen epistolas se saca (en la historia latina pusimos un año unido entre si y como hermanado en un cuerpo , y jun mas), luego al principio de su pontificado escribió á tado en un aprisco y en una majada, que es la Iglesia, Leandro una carta en que le da el parabien y se alegra

por la reduccion del rey Recaredo á la verdadera reli- dro, y que es la misma que gran tiempo adelante se gion. Dice que será bienaventurado si perseverare en halló en cierta cueva junto con los cuerpos de san Fulaquel propósito y los fines fueren conformes á los prin- gencio, obispo de Ecija, y santa Florentina, su hermacipios, sin dejarse engañar de las astucias del enemigo. na, y con suma devocion es reverenciada en GuadaluAsimismo el rey Recaredo, sabida la eleccion de Gre pe, monasterio de jerónimos de los mas principales de gorio, acordó envialle, como es de costumbre, su em España. Los cuerpos de los santos están hoy dia en Berbajada para visitarle y ofrecerle la debida y necesaria

zocana , aldea no lejos de Guadalupe, do fueron hallaobediencia. Escogió para esto personas principales, en dos. Dícese demás desto que santa Florentina pasó su particular á Probino, presbítero, y en su compañía al vida en Ecija, do se muestran rastros, así de sus casas gunos otros abades. Dióles para este efecto sus cartas como de uno y el mas principal de cuarenta monastey juntamente algunos presentes de oro, demás de tre rios de monjas que estaban á su cargo y debajo de su cientas vestiduras que envió para los pobres de San Pe gobierno, en el mismo silio en que al presente está dro de Roma, que, segun parece, en aquel tiempo de otro monasterio de jerónimos á la ribera del rio Genil. las rentas eclesiásticas se sustentaban los pobres y los Escribió Fulgencio de la fe de la Encarnacion y de hospitales. Todo, como yo entiendo, por consejo y á algunas otras cuestiones un libro que se conserva hasta persuasion del arzobispo Leandro, ca desde los años nuestro tiempo. Máximo, cesaraugustano, le atribuye pasados tenia trabada una estrecha amistad con Gre los tres libros de las Milologias, obra erudita, que otros gorio Magno, causada de la semejanza de los estudios quieren sea de Fulgencio, obispo ó ruspense ó cartagiy de la santidad de las costumbres y vida que resplan nense en Africa. Los embajadores del Rey se entretedecia en entrambos igualmente. Demás desto, otra causa nian en Roma en sazon que muchos concilios de obisparticular se ofrecia para enviar esta embajada , aunque pos se tenian en España por decreto, á lo que se enno se declara, es á saber, para procurar que el Concilio liende, y autoridad del Concilio toledano pasado, en toledano, celebrado poco antes, sus acciones y decre que se estableció un decreto de los padres que los contos fuesen aprobados por la Iglesia romana, á quien es cilios provinciales, en los cuales se entendió siempre necesario hacer recurso en las cosas eclesiásticas, y de consistia la reformacion y bien de la Iglesia, se juntasen donde los estatutos de los concilios toman su vigor y cada un año. Conforme á esto, primero en Sevilla se fuerza. Tres cartas se leen de Gregorio Magno, su data juntaron con Leandro siete obispos de las iglesias suel noveno año de su pontificado, es á saber, la indiccion fragáneas. Lo que se trató principalmente en este Consegunda ; por donde se sospecha que los embajadores cilio fué un pleito sobre los esclavos de la iglesia de susodichos, trabajados con la navegacion, que les debió Ecija; ca Pegasio, obispo de aquella ciudad, pretendia salir larga y dificultosa , y forzados por los temporales que Gaudencio, su predecesor, contra derecho los habia contrarios á volver en España, gastaron mucho tiempo ahorrado y puesto en libertad. Otros tantos obispos se en el camino y en Roma. La primera destas tres cartas juntaron por el mismo tiempo en Narbona, ciudad de la se endereza & Claudio, duque de Mérida, persona la mas Gallia Gótica, y de comun acuerdo establecieron quince principal despues del Rey que se conocia en España; cánones á propósito de reformar las costumbres de la genen ella le encomienda al abad Ciriaco, que se partia para te eclesiástica , que estaban estragadas. Demás desto, España. La segunda carta era para Leandro, en que se el metropolitano de Tarragona, bien que no se halló en duele que el mal de la gota le tuviese tan trabajado. La el Concilio toledano próximo pasado, juntó en Zarapostrera es para el Rey para animalle, como le anima, goza sus obispos sufragáneos. En este Concilio se deá llevar adelante la religion recebida; juntamente alaba claró en tres capítulos la manera con que se debian reque las obras y frutos fuesen conformes a la profesion cebir en la Iglesia católica los que se quisiesen a partar

hacian; porque como los judíos le hobiesen aco de la secta arriana. En Toledo asimismo, en Huesca y metido con gran dinero para que revocase cierta ley en Barcelona se tuvieron otros concilios particulares, que contra ellos se promulgara, no quiso venir en ello. cuyas acciones no pareció referir aqui en particular por Envióle juntamente con la carta una cruz, en que esta ser fuera de nuestro propósito y porque se pueden leer ba engastada parte del madero de la vera Cruz, y junto en el libro muy antiguo de Concilios de San Millan de la con ella de los cabellos de san Juan Bautista ; envióle Cogulla. Volvamos á las cosas del Rey, el cual despues eso mismo dos llaves, la una tocada en el cuerpo del de fallecida la reina Bada, con deseo que tenia de haapóstol san Pedro, y que por el mismo caso tenia virtud cer las paces con los reyes de Francia, puestas en olcontra las enfermedades; en la otra iban ciertas lima vido las injurias y desabrimientos pasados, por sus emduras de las cadenas con que el mismo apóstol estuvo bajadores pidió por mujer á Clodosinda, la otra heraprisionado; estos presentes eran para el Rey. Para el mana de Childeberto, rey de Lorena, segun que arriba arzobispo Leandro en premio de sus grandes méritos queda tocado, matrimonio que últimamente alcanzó envió el palio, ornamento que se suele de Roma enviar con protestar y certificar a aquellos reyes que no tuvo á los arzobispos. Hay otra carta del mismo pontifice parte en la muerte de Hermenegildo, antes le cupo Gregorio para Leandro, en que le dice que el presbí- gran parte del dolor y del revés de su hermano. Estaba tero Probino con su consentimiento llevara á España Clodosinda prometida á Antari, rey de los longobarparte de los libros que el mismo Gregorio habia escrito dos; pero fué antepuesto Recaredo, asi por la instancia á instancia y por respeto del mismo Leandro. Dícese que hizo sobre ello, como porque los reyes de Francia vulgarmente entre los españoles, sin que haya autor cuidaban, lo que era verdad, que los casamientos entre que lo atestigüe y asegure, que los embajadores del los que son de diferente religion y creencia, ni sou leRey trajeron una imágen de Nuestra Señora entallada gitimos ni suceden bien. El Longobardo todavía era en madera , presentada por el mismo Gregorio á Lean gentil; Recaredo, demás que toda la vida confesó á

que

Cristo, como lo hacen todos los que se llaman cristia procedió que el escudo vulgarmente se llamó en España nos, últimamente por diligencia de Leandro y de Ful y se llama ducado. Y no solo los que tenian los gobiergencio se convirtiera á la religion católica con todos nos se llamaban condes, sino asimismo los que en la sus estados y señoríos. No concuerdan los autores en el guerra ó en la casa real tenian algun cargo ó olicio tiempo que estas bodas se celebraron. La verdad es principal, ca hallamos en la guerra condes catafractaque en lo postrero de la edad de Recaredo se hizo alian rios, clibanarios, sagitarios, tiufados. En la casa real za con los de Francia ; juntamente lo que de los roma se halla conde del Establo, que hoy se llama condestanos quedaba en España fué trabajado y ellos vencidos ble, conde de la Cámara, del Patrimonio, de los Notapor las armas de los godos en algunos encuentros y rios, todo, á lo que se entiende, á imitacion de lo que batallas que se dieron de ambas partes; demás desto, usaban los emperadores romanos, que, como en este que los vascones, que hoy son los navarros, y con de- tiempo los godos no daban mucha ventaja en poder y seo de novedades andaban alterados, fueron por la mis valor á los romanos, así de buena gana los imitaban en ma manera sujetados, y sosegaron. Con estas cosas el las ceremonias y nombres de oficios que ellos moderRey ganó renombre inmortal y por todo lo demás que namente inventaran. De la misma ocasion y imitacion, gloriosamente hizo en tiempo de paz y de guerra des como algunos sospechan, y no mal, procedió el prepues que comenzó á reinar. Tuvo una grandeza singu noinbre de Flavio , de que usó el primero entre los golar de ánimo, grande ingenio y prudencia, condicion y

dos Recaredo, y en lo de adelante le usaron los demás presencia muy agradable; lo que sobre todo le enno reyes muy de ordinario. Por conclusion, á Toledo diebleció fué el celo que mostró á la verdadera y católi ron título de ciudad real, que era el mismo con que log ca religion. Pasó desta vida año de nuestra salvacion griegos honraban la ciudad de Constantinopla, silla y de 601. Reinó quince años, un mes y diez dias. San asiento de aquel imperio. De lo dicho se saca y consta Isidoro dice que en Toledo, estando á la muerte, hizo que los condes y duques en esta era fueron nombres de pública penitencia de sus pecados a la manera que en gobierno y no de estado; pero despues por merced de conces se acostumbraba. San Gregorio escribe que los los reyes se dieron los dichos títulos por juro de heremerecimientos de san Hermenegildo fueron causa de la dad, con jurisdiccion y estado limitado ordinariamente reduccion que España hizo de la secta arriana á la re de ciertos pueblos y lugares, que para ellos y para sus ligion católica. Dejó Recaredo tres hijos, el mayor se hijos los reyes les daban. llamó Liuva, los otros Suintila y Geila. Entiendese que á Liuva hobo en su primera mujer , pues tenia edad

CAPITULO II, conveniente para suceder á su padre, como le sucedió, y para encargarse del gobierno. Los dos postreros no

De los reyes Liara y Witerico y Gundemaro. se sabe qué madre tuvieron, si nacieron del primer Era Liuva de edad apenas de veinte años cuando famatrimonio, si del segundo. Lo que consta es que des-lleció el rey Recaredo, su padre. Por su muerte, luego tos príncipes, y en particular de su padre Recaredo, sin que le hizo sepultar y las exequias con la solemnidad jamás faltar la linea decienden los reyes de España, que era razon, sin contradiccion le sucedió en el reino como se entiende por memorias antiguas y lo testili y en la corona. Su pequeña edad daba ocasion para quo can los historiadores, en parlicular se saca del rey don se le atreviesen, y las discordias pasadas, aun no bien Alonso el Magno y Isidoro, pacense, por sobrenombre sosegadas, á conjuraciones y engaños. Por esta causa, el mas Mozo. Por lo cual pareció se procederia en todo bien que daba muestras de grandes virtudes y de partes con mas luz, si se ponia aquí el árbol deste linaje. Go á propósito para reinar, y que por las pisadas de su pasuinda, mujer que fué del rey Atanagildo, tuvo dos hijas dre se encaminaba para gobernar muy bien su estado y de aquel matrimonio, es á saber, Galsuinda y Brune ganar renombre inmortal, fué muerto á traicion por quilde. Clodoveo , otrosí rey de los francos, tuvo tres Witerico, persona acostumbrada á semejantes manas. nietos, que se llamaron Guntrando, Chilperico y Sigi Tuvo el reino solos dos años, en que no obró cosa quo berto, hijos todos de Clotario, que fué hijo de Clodo de contar sea , salvo que con la hermosura de su rostro veo. Galsuinda casó con Chilpericó, que pereció por y con su gentileza tenia granjeadas las voluntades de astucia y engaño de Fredegunde, como arriba queda todos, y por ser muerto en la flor de su edad dejó un dicho. Sigiberto casó con Brunequilde, y en ella tuvo increible deseo de sí y una lástima extraordinaria en los & Childeberto y á Ingunde y á Clodosinda. Leovigildo, ánimos de sus vasallos. Hállanse en España monedas sucesor de Atanagildo, de su primera mujer Teodosia, de oro acuñadas con su nombre, y en el reverso estas antes que fuese rey, hobo á Hermenegildo y á Recaredo, palabras Hispali pius, que es lo mismo que en Sevilla sus hijos; hecho rey, casó con Gosuinda, la reina piadoso, cosa que da alguna muestra de su pielad. viuda. Demás desto, bizo que Hermenegildo casase con Las tales monedas no se pueden atribuir al otro Liuva, Ingunde, y Recaredo casó con Clodosinda , las dos nie tio mayor que fué deste Principe, por tener puesta la tas de su segunda mujer. Débese tambien considerar corona en la cabeza, de que antes del tiempo del rey en la historia de Recaredo y de los reyes que adelante Leuvigildo no usaron los reyes godos, como arriba quele sucedieron, que de ordinario se hace mencion de da mostrado. Lo que resultó desta traicion fué que el condes y duques, nombres que significaban los gober- parricida, con ayuda de su parcialidad, se apoderó del Dadores y magistrados ó otros oficios y dignidades se reino de los godos, y le tuvo por espacio de seis años y glares. Condes eran los que gobernaban alguna pro diez ineses. Fué en las cosas de la guerra señalado; vincia, duques los que en alguna ciudad ó comarca bien que en algunos encuentros que tuvo con los romaeran capitanes generales; y porque en particular po nos que en España quedaban Hevó lo peor; pero por redian balir moneda para el sueldo de sus gentes, de aquí male, cerca de Sigüenza, en aquella parte de España

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