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les y desventuras pasadas, con que hemos sido hasta aquí del Miramamolin por Tarif, su contrario. Tomáronle trabajados. Estos, ¿estos son aquellos premios magni- cuentas del gasto y recibo en la guerra de España. No ficos, estas las honras con que convidas á nuestros sol- se descargó bien, y asi fué condenado en grande suma dados ? Nos, don Oppas, ni entendemos que las orejas de dineros, y él de pesar de la afrenta falleció poco de Dios nos están tan cerradas, ni el corazon tan apar- despues. Su hijo Abdalasis, despues que gobernó en tado de ayudarnos, que hayamos de confiar en tus España por espacio de tres años, incurrió en odio de promesas; anles tenemos por cierto que su Majestad los naturales y de los de su nacion á causa que forzó sin tardanza trocará la grandeza del castigo pasado en muchas hijas de los principales; por esto en la misma benignidad. Que si no estamos bastantemente castiga- mezquita en que, conforme á la costumbre de aquella dos, y aunque afligidos y faltos, no nos quisiere acor- gente, hacia oracion fué muerto á manos de los suyos rer, determinados estamos con la muerte de poner fin el año de 719. Díjose que su misma mujer Egilona le á tantos males y trocar, como esperamos, esta vida procuró la muerte por verse despreciada de su marido desgraciada con la eterna felicidad.» Por la respuesta por otras que él mas amaba. Quién dice que su sobery palabras de don Pelayo se entendió la resolucion que bia y altivez le fué ocasion deste desastre y el usar de todos tenian de vencer o morir en la demanda, pues insignias reales á persuasion asimismo y por consejo de aprelados de tantas maneras , demás desto convidados su misma mujer. El principal en matarle fué un deudo con el perdon, no se querian entregar ni daban oido á

suyo, por nombre Aiub, que se encargó y tuvo el goningun partido. Fué pues forzoso venir á las mands y bierno de España por espacio de un mes; y dél dice el hacer fuerza á los cercados. Combatieron con todo gé- arzobispo don Rodrigo que fuodó á Calatayud, pueblo nero de armas y con un granizo de piedras la entrada principal poco adelante de la raya de Aragon. En el imde la cueva, en que se descubrió el poder de Dios favo

perio de los moros, por muerte de Olit habia sucedido rable á los nuestros y á los moros contrario , ca las su hermano Zuleyman , por el cual en lugar de Abdalapiedras, sactas y dardos que tiraban revolvian contra sis fué proveido del gobierno de España Alahor, homlos que los arrojaban, con grande estrago que hacian en bre fiero y cruel, no menos contra los moros que consusinismos dueños. Quedaron los enemigos atónitos con tra los cristianos, porque despojó de sus bienes á los tan gran milagro; los cristianos, animados y encendidos moradores de Córdoba sin otra causa bastante mas del con la esperanza de la victoria, salen de su escondrijo deseo que tenia de robar. Hizo pesquisa y proceso coná pelear, pocos en número, sucios y de mal talle. La

tra los moros que fueron los primeros en venir á Espapelea fué de tropel y sin órden; cargaron sobre los ña, ca pretendia tenian usurpados los despojos de los enemigos con denuedo, que enflaquecidos y pasmados vencidos y de toda España. Deste dicen que desde Secon el espanto que tenian cobrado, al momento volvie- villa trasladó la silla del imperio de los moros á Córdoron las espaldas. Murieron hasta veinte mil dellos en la ba, y por entender que el daño recebido en las Astúbatalla y en el alcance; los demás desde la cumbre del rias fué por engaño del conde don Julian y de los hijos monte Auseva, donde al principio se recogieron, bu- de Witiza, los despojó de todos sus bienes y les dió la yendo pasaron al campo libanense, por do corre el rio muerte; justo castigo de Dios que los traidores á su Deva. Allí sucedió otro milagro, y fue que cerca de una patria fuesen tratados desta manera por los mismos á heredad, que deste suceso, como yo pienso, se llamó quien sirvieron y llamaron en su ayuda desde Africa. Causegadia, una parte de un monte cercano con todos los que en él estaban de sí mismo se cayó en el rio, y

CAPITULO IN. fué causa que gran número de aquellos bárbaros pere

Lo demás que hizo don Pelayo. ciesen. Duró por largo tiempo que se cavaban y descubrian en aquellos lugares pedazos de armas y huesos, Tal era el estado de la cristiandad en España, para en especial cuando con las crecientes del invierno las bueno no tal, para tantas tinieblas y tempestad no del aguas comen las riberas, para muestra de aquella todo malo. Luego que don Pelayo ganó aquella gloriogrande matanza. Pocos escaparon. Alcama pereció en sa victoria, no solo se arraigó y fortificó en las Astúrias, la pelea , el obispo don Oppas sué preso; entiéndese, do dió principio á su reinado, sino que tambien bajó con aunque los historiadores lo callan, que conforme a las su gente á lo llano, y allí trabajaba á los pueblos sujeleyes de la guerra, pagó con la vida ; cosa muy verisi- tos á los moros, talaba los campos, robaba y ponia á mil por la grandeza de sus maldades y por no hallarse fuego y á sangre todo lo que se le ponia delante. Acumas mencion dél en la historia adelante. Munuza, ató- díanle à la fama de sus hazañas de cada dia nuevas fuernito con la nueva de lo que pasaba, y no teniéndose por zas y gentes, con que tomó por fuerza la ciudad de seguro dentro de Gijon por el odio que le tenian los Leon, puesta a las haldas de los montescon que Galicia naturales, acometió a salvarse por los piés; pero cerca y las Astúrias parten término, lo cual sucedió el de una aldea llamada Olalie, la gente de aquella co- año de 722. Algunos piensan que desde este tiempo marca le dió la muerte, con que no solo quedaron ven- don Pelayo se llamó rey de Leon; otros lo contradicen, gadas las injurias públicas, sino tambien aplacado el personas de mayor conocimiento de la antigüedad, moparticular dolor que tenia don Pelayo por la afrenta de vidos por los privilegios y memorias de los reyes antisu casa; y con tanto, ninguna cosa faltó para que la guos, de donde se saca claramente que los sucesores de alegría de la victoria no fuese colmada, como fuera don Pelayo no se llamaron reyes de Leon, sino de Ovienecesario si se les escapara aquel hombre, por cuya do solamente. A este mismo propósito bacen los sepulcrueldad y demasías forzados tomaron las armas. Su- cros de aquellos primeros reyes, que se sepultaron en cedió esta pelea el año de nuestra salvacion de 718 al Oviedo y otros pueblos de las Astúrias hasta el tiempo mismo tiempo que en Africa Muza fué acusado delante del rey don Ordoño el Segundo, que como fué el primero que se llamó rey de Leon, así bien se mandó enterrar en nos con el bárbaro, en que le venció y mató con la mala iglesia de Santa María la Mayor, que él mismo desde yor parte de su ejército en la pelea y en el alcance. Los los cimientos levantó en aquella ciudad. Y sin embargo, que escaparon de la matanza, en tanto que de Africa se puede creer que luego que la ciudad de Leon fué con- se proveia nuevo gobernador, eligieron en lugar del quistada , mudaron las armas antiguas de los reyes go- capitan muerto á Abderraman, hombre señalado en paz dos en un leon rojo rapante en campo plateado, insig- y en guerra, para que con su esfuerzo y prudencia ennias que sin duda, cualquier principio que ellas hayan tretuviese las cosas de los moros, que estaban á punto tenido, se han conservado y continuado hasta nuestra de perderse. Con el aviso de aquella desgracia fué de edad. La ocasion de tomar estas armas fué que en len- Africa enviado Aza, á quien otros llaman Adham, para gua española con la misma palabra se significa el leon y que gobernase en España lo que quedaba de los moros, se llama aquella ciudad; por donde como los de aquel en lugar y en nombre del miramamolin Izit. Este fué tiempo, gente mas dada á las armas que ejercitada en las ocasion que la provincia, cansada con tantos males, paletras, no advirtiesen la causa por que aquella ciudad se deciese nuevos trabajos, por inventar, como inventó, llamó Leon, que se derivó de legio, palabra latina que tributos muy mayores que antes con intento de emposignifica cierta compañía de soldados, por esta igno- brecer los pueblos para que no tuviesen brio ni fuerzas rancia inventaron aquella manera de divisa y de armas. los que tenian ánimo y deseo de levantarse. Pasó en Ayudó mucho para llevar adelante las cosas de los cris- esto tan adelante, que mandó á los pueblos y ciudades tianos el esfuerzo de don Alonso, el que despues que que se tomaron por fuerza pagasen al fisco y tesoro alcanzó el reino se llamó el Católico. Era hijo de don real la quinta parte de todas sus rentas y proventos, y Pedro, duque de Vizcaya. Decendia de la nobilísima

á los pueblos que se rindieron á partido ordenó pagasen sangre del rey Recaredo, y siendo mas mozo, en tiem- la décima parte. Con esta condicion se permitió á los po de los reyes Egica y Witiza tuvo principales cargos cristianos que poseyesen sus heredades y haciendas coen la guerra, y al presente por el deseo que tenia de mo por via de feudo ó arrendamiento. El moro Rasis ayudar a la república, dejó su patria y su padre. Traia dice

que
hizo

pagar á los moros la quinta parte de toen su compañía un buen número de vizcaínos, con que dos sus bienes con voz y color de ayudar a los pobres, los cristianos se animaron grandemente, y sus fuerzas que eran sin número en toda la provincia, como a la se aumentaron. Para obligalle mas y tenelle mas pren- verdad fuese su intento que euflaquecidos no tuviesen dado le casaron con Ormisinda , hija de don Pelayo. fuerzas ni brio para alborotarse. Procuró se edificase la Los reyes que sucedieron en España destos príncipes puente de Córdoba sobre el rio Guadalquivir. Sujetó altienen el origen de su linaje y su continua propagacion. gunas ciudades y pueblos á las haldas de Moncayo, que Con la venida de don Alonso y con su ayuda Gijon, lu- todavía se mantenian en libertad, y entre ellas tomó gar muy fuerte por su asiento y fortificacion, Astorga, por fuerza á Tarazona y la echó por tierra. Concluidas Mansilla, Tineo y otros pueblos de las Astúrias y en cosas tan grandes dentro de dos años y medio que duró Galicia fueron tomados á los moros. Puédese sospechar su gobierno, los suyos que le aborrecian grandemente, que don Pelayo y los que le sucedieron, ganados estos se conjuraron contra él y le mataron dentro de Tortopueblos, se intitularon reyes de Gijon, y que esto dio sa. Sucediéronle Ambiza, Odra y Jahea , como lo dice ocasion á algunos para pensar que se llamaron reyes de el arzobispo don Rodrigo; yo entiendo que gobernaron Leon por ser los'nombres latinos destos dos pueblos, es por algun tiempo á España, dividida en tres partes por á saber Gegio y Legio, muy semejantes. Era fácil echar no concertar las voluntades de todos ni venir en uno; á los moros de los pueblos á causa que los moradores, ó por ventura el gobierno de cada cual destos tres fué como eran cristianos, mataban las guarniciones de los de pocos meses. En Asia, sin duda por muerte del emmoros, y con esperanza de recobrar la libertad con perador Izit, sucedió en aquel imperio su hermano Isgran voluntad rendian á don Pelayo las ciudades y cam, que así lo dejó dispuesto el dicho Izit, con eondiplazas. Además que los moros se hallaban en las otras cion que adoptase por hijo y sucesor, como lo hizo, á su partes de España embarazados con grandes alteraciones hijo Alulit. Encargóse Iscam de aquel imperio el año de guerras enlazadas unas de otras, de tal suerte, que que se contó 724 de nuestra salvacion, y de los mono podian juntar ejército ni resistir á los intentos de ros 107, como lo dice el arzobispo don Rodrigo en los cristianos. Fué así que por muerte de Zuleyman, la Historia de los árabes, que iguala los unos años á miramamolin de Asia, Africa y España, sucedieron en los otros; cosa que no debiera hacer, como en otro luaquel imperio muy ancho dos hijos de Ulit, Homar y gar se ha mostrado. Tuvo aquel imperio por espacio de Izit, por adopcion de su tio : cosa nueva entre los mo- diezy nueve años. Fué muy esclarecido príncipe por ros, y no sé cuán acertada, que dos con igual poder las cosas que hizo y su perpetua prosperidad, si no juntamente reinasen. Homar falleció de su enfermedad amancillara las demás virtudes con una insaciable codentro del primer año de su imperio.Con esto Izit que- dicia de juntar de todas partes tesoros, por donde si do solo por señor de todo. Este proveyó por goberna- bien en riquezas sobrepujó á sus antepasados, incurrió dor de España á Zama, hombre de grande ingenio y de en grande aborrecimiento de sus vasallos. En tiempo grande ejercicio en las armas, y no de menor codicia deste Emperador gobernaron por órden á España los sique los pasados, ca inventó nuevos tributos y los impu- guientes: Odaifa, Himen, Autuma, Albaitan, Mahoso sobre las ciudades que le eran sujetas. En Narbona mad. La aprobacion y aplauso de todos no fué el mispuso guarnicion de soldados y cerco sobre Tolosa, si- mo; el gobierno de cada cual apenas duróun añoentero, lla y asiento antiguamente en aquella provincia del im- yen particular Mahomad tuvo el cargo por espacio de perio de los reyes godos. Sobrevino Eudon, duque de solos dos meses, porque se halla que el año de Cristo Aquitania, en socorro de los cercados. Vino ú las ma- de 731 despues de todos estos fué proveido en el goM-..

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bierno de España Abderraman, que debió ser el mismo los nuestros, próspero á los moros. Los de Angulema, que nombramos arriba. Las cosas deste Gobernador los de Perigueux, los de Jantoñe y los de Potiers sueron fueron muy fainosas, y el remate que luvieron muy ale- asimismo trabajados con la llama desta guerra. En grangre para los cristianos. Esto pide que se haga relacion de aprieto se hallaban las cosas de los cristianos, pory memoria por menudo de todas ellas. Aventajóse que ¿quién pudiera hacer rostro á los vencedores de grandemente en la guerra , demás de las otras partes Asia y de Africa, y que poco antes habian deshecho el en que ninguno de los de su nacion se le adelantó en imperio de los godos? Quién se atreviera á ponerse al aquel tiempo. Solo fué cruel de su condicion y áspero, riesgo de la batalla , pelear con las invencibles fuerzas no mas con los españoles que con los moros, que por de aquellos paganos? La misma fama y la nombradía la libertad del tiempo estaban estragados en muchas tenia puesto espanto á las demás naciones, y las tenia maneras. De aquí muchos tomaron ocasion de aborre- acobardadas y casi vencidas. Era á la sazon mayordomo cerle ; en particular Muñiz, hombre principal, poderoso mayor de la casa real de Francia Cárlos Martello, el cual, y auimoso entre los moros, determinó de declararse movido del peligro comun, con grandes levas de gente contra él y alborotar la Gallia Gótica, que, con ocasion que hizo de Francia, Alemaña y Austrasia, que es hoy de estar lėjos y por el mal tratamiento de los que la go- Lorena , forinó un grueso ejército. Muchos le acudieron berpaban, le siguió con facilidad. En España otrosi se de su voluntad y como aventureros por el deseo que te le juntó lo de Cerdania , que está puesto entre los mon- nian de apagar aquel fuego perjudicial. Con estas gentes Pirineos. Euloa, duque de Aquitania, por valerse tes partió en busca del enemigo determinado de darle dél contra los franceses y moros que le molestaban , hi- la batalla. Llegó por sus jornadas á Turs, ciudad muy zo con él liga. Fué Eudun en aquellos tiempos lioinbre conocida por el templo y sepulcro de San Martin, obisgrave, diestro y sabio, como se saca de las memorias po de aquella ciudad, de asiento muy apacible, campo antiguas; pero loilo lo afeó con casar á este Muñiz con fértil, cielo saludable , do soplan ordinariamente los una hija suya con intento de obligalle mas con aquel pa- vientos de poniente y mediodía, y entonces estaba surentesco. Era aquel casamiento ilícito, y siempre fué jela y pertenecia á la Aquitania. Fortificó sus estancias vedado en las leyes de los cristianos; así, no solo le fué de la otra parte del rio Loire, sobre que está edificada mal contado, sino tambien le sulió desgraciado, por- aquella ciudad, y esto para tener seguras las espaldas, que Abderi aman, avisado de lo que Muñiz pretendia y que los enemigos, por ser casi innumerables, no los pude las alteraciones de aquellas gentes, marchó con su diesen cercar. Eudon, olvidado de la enemistad y disecampo á lo postrero de España. Puso cerco sobre la rencias que con Martello tenia, por el peligro comun ciuilad de Cerdania; Muñiz, perdida la esperanza de que todos corrian, juntó con él sus fuerzas, cosa que defenderse contra enemigo tan poderoso y de huir si lo fué de grande imporlancia para la victoria. Los bistointentaba, y mas de perdon si se entregaba , acordó de riadores franceses dicen que los moros entraron y padespeñarse. Su mujer, que dejó en edad florida y era saron tan adelante en la Francia llamados de Eudon, de notable hermosura , junto con la cabeza de su mari- que pretendia con el dañio comun satisfacerse de sus do fué enviada á Africa en presenle muy agradable al particulares agravios; que tal es la costumbre de los supremo emperador de los moros. Muchos presumian hombres mal considerados. Dicen mas, que al presente que el desastre de Muñiz fué en venganza de las injurias mudó de parecer á causa que los moros sin tenerle alque él habia hecho á la religion cristiana y de la mu- gun respeto corrieron los campos de la Aquitania ó Guiechia sangre de cristianos que con fiereza de bárbaro na. Los liistoriadores españoles callan esto, y es forderramara. En particular hizo morir á fuego al obispo zoso que lo uno ó lo otro se haya hecho en gracia ó por Anabado, varon muy santo, y que en la edad de mozo odio de la nacion española , ca Eudon era señor de Vizque tenia representaba costumbres de viejo. Ensober- caya , y lo de Aquitania le dieron en dote con su mujer. becido Abderraman con esta victoria, rompió por la En negocio dudoso parece lo mas cierto que los moros Francia con gran espanto de los franceses y godos que no fueron llamados por Eudon, y que la fama en conpor aquella provincia moraban. Pasó por donde se tien- trario no es verdadera, pues peleó antes desto por dos den las riberas del mar Mediterráneo hasta el rio Róda- veces con ellos á gran riesgo de su vida y estado. Iban no sin liallar quién le hiciese resistencia. Puso cerco los bárbaros en busca de los nuestros con tanto orgullo, sobre Arlés, ciudad principal en aquella comarca. Alli que les parecia nadie se les pondria delante; llegaron acudió Eudon con su gente y vino á las manos con los donde los nuestros alojaban. Dióse la batalla de poder bárbaros, pero perdió la jornada con tan grande estra- á poder, que fué de las mas dudosas y señaladas del go de los suyos cuanto ninguno en aquella edad fué mundo. Eran los moros cuatrocientos mil, que convimayor; de que por largo tiempo dieron bastante mues- dados de la fertilidad de Francia y por ser gente vagatra los montones de luesos que quedaron cerca de aque- bunda, con sus hijos, mujeres y ropa habian pasado la lla ciudad en el sitio do se dió la batalla. Revolvió des- mar para hacer en ella su asiento. El número de los pues desto á mano-izquierda, y paseada con sus armas cristianos era muy menor , pero aventajábanse en el esvencedoras gran parte de lo mas adentro de Francia, fuerzo y destreza del pelear, y lo que era mas principal, cargó sobre la Aquitania, y pasado el rio Garona, a las tenian á Dios y la justicia de su parte. La esperanza por riberas del mar Océano, asoló la inclita ciudad de Bur- ambas partes era grande, y el miedo no menor. Acodeos y lalóle los campos, allanole los templos, sin otros métense entre sí las haces, cierran y trábanse los esinlinilos daños que hizo. En aquella parte con gente cuadrones, embravécese la batalla por todas partes, que de puero recogió Eudon , torno á probar ventura' y que por gran espacio estuvo suspensa sin declarar la vicpresentó la batalla al comun euemigo del nombre cris- toria por los morosni por los cristianos; pero en fin, la liano. El suceso fué el mismo que antes, contrario á valentía y valor prevaleció contra aquella gran canalla.

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Grande y casi increible fué la matanza; murieron tre- Cangas, en que se via otrosí antiguamente el sepulcro cientos y selenta mil moros, y lo que hizo mucho al y lucillo de Froleva, su mujer. Un cierto diácono, llacaso para que la victoria fuese mas alegre, el mismo mado Juliano, griego de nacion, docto en las dos lenAbderraman quedó tendido entre los demás cuerpos guas griega y latina , por estos tiempos escribia en Tomuertos. De los vencedores faltaron hasta mil y qui- ledo las antigüedades de España y las cosas que hizo nientos, pequeño número para victoria tan grande, si don Pelayo. Dicelo cierto autor. Hay quien diga que fué bien eran de los mas señalados, unos en valor y hazañas, tesalonicense y arcediano de Toledo; item, que se llaotros en la nobleza de sus linajes. La alegría por causa maba Juliano Lúcas; item, que comenzó su historia desta victoria fué colmada para todo el cristianismo, no desde el año 455. Urbano, prelado de Toledo, en lo solo por sí misma , que fue muy señalada , sino por la postrero desu edad, Evancio, arcediano de aquella iglemuestra que se dió y esperanza que todos cobraron de sia , Fredoario, obispo de Guadix, varones excelentes que aquella gente, hasta entonces invencible, podria por por la santidad de sus costumbres y por su doctrina, el esfuerzo de los cristianos ser vencida. Entre todos se resplandecian en aquella escuridad de todas las cosas señaló en esta batalla á dichio del mismo Martello el du- á la manera que las estrellas entre las tinieblas de la que Eudon , que en lo mas recio de la pelea, como lo noche. Contemporáneo dellos fué Juan, prelado de Setenian antes concertado, con los caballos ligeros y gen- villa, que tradujo la Biblia en lengua arábiga con inte mas suelta rodeó los escuadrones con tanta presteza, tento de ayudar a los cristianos y á los moros, á causa que antes que mirasen en ello cargó sobre los enemigos que la lengua arábiga se usaba mucho y comunmente por las espaldas y los puso en confusion. Dióse esta di- entre todos; la latina ordinariamente ni se usaba ni se chosa batalla el año de nuestra salvacion de 734, que sabia. Hay algunos traslados desta traduccion, que se era el veinte y uno despues de la pérdida de España. En han conservado hasta nuestra edad, yse ven en algunos este tiempo tenia el imperio de oriente Constantino, lugares de España. llamado Coprónimo. De las cartas de Eudon al pontifice romano Gregorio se supo en Roma y se tuvo aviso

CAPITULO IV. de la victoria y del número de los muertos; de que se

Del rey don Alonso, llamado el Católico. entiende asimismo que el Papa les envió tres espongias benditas, es á saber, á la manera que se bendicen los Falleció don Pavila sin sucesion; don Alonso por Agnus Dei , y que todos los que alcanzaron alguna par- tanto y Ormisinda, su mujer, segun que estaba distecica dellas salieron de la batalla sin lesion alguna; puesto en el testamento de don Pelayo , fueron rececosa maravillosa como verdadera. Los mas cuentan á bidos y declarados por reyes con grande alegría de este pontífice Gregorio por el segundo de aquel nombre; pueblo y en gran pro de todo el reino. Corrian en don la razon de los tiempos convence que no fué sino el ter- Alonso á las parejas las artes de la guerra y de la paz, cero. Abdelmelich sucedió en el lugar de Abderraman, maravilloso por la constancia que mostró en las advery tuvo el gobierno de los moros en España y en todo lo sidades, señalado por la felicidad que tuvo ordinariaque della dependia por espacio de cuatro años siguien- mente en sus empresas, tan dado al culto de la relites, sin señalarse en cosa alguna, sino en crueldad y gion, que por esta causa le dieron renombre de Católico, en cohechar la gente, que volvia en sí despues de tan- apellido que antiguamente en el Concilio toledano tertos trabajos; tacha que, no solo afea á los principes y cero, en el tiempo que se redujo á la Iglesia católica amancilla á los que gobiernan el pueblo, sino es muy toda la nacion de los godos, desechadas las herejías grave delito. Como él era , así le sucedieron las empre- de Arrio, con mucha razon se dió al rey Recaredo. sas. Tuvo comision y orden de acometer la Francia; Desusóse despues por muchos siglos hasta que Alejanpero, perdida mucha de su gente a la pasada de los dro VI, sumno pontifice, le renovó en don Fernando de montes Pirineos, fué forzado de volver atrás. En el Aragon, rey Católico de España, y hizo que se perpemismo tiempo, es á saber, el año 737, don Pelayo, pri- tuase en los reyes sus sucesores. Florecia en aquel mero rey de España, cargado de años y esclarecido por tiempo España con los bienes de una muy larga paz; sus proezas , pasó desta vida en Cangas. Su cuerpo se- Africa y Francia ardian en guerras civiles. Carlos Marpultaron en Santa Olalla Velaniense , iglesia que él mis- tello, por la muerte de Eudon, su competidor, se apoderó mo habia fundado en tierra de Canga Allí tambien se- del grande estado que tenia en Francia. Tres hijos que pullaron su mujer la reina Gaudiosa. Sucedió en el rei- quedaron del difunto, Aznar, Hunnoldo y Vayfero, no sin contradicion don Favila, su hijo, y le goberro como herederos de la enemistad de su padre y con por espacio de dos años; príncipe mas conocido por su intento de satisfacerse de su contrario, acudieron á las desa strada muerte y por la liviandad de sus costumbres armas. Aznar en aquella parte de España que cae cerca que por otra cosa alguna; pues sin embargo de las mu- de Navarra tomó á los moros la ciudad de Jaca con chas guerras que tenia entre las manos, y que su nuevo otros muchos castillos y plazas, por donde fué tronco reino estaba en balanzas, y mas se conservaba por la y fundador del reino y gente de Aragon, nombre que flaqueza de los moros y revuelta de los tiempos que por las fuerzas de los cristianos, mostraba cuidar poco y junto con el rio Ega mezcla sus aguas con las de del gobierno y tener mas cuenta con sus particulares Ebro, como en otro lugar se declara. Hunnoldo y Vayo gustos que con el bien comun; en especial era dema. fero acudieron á lo de Francia, rompieron con su gente siadamente aficionado á la caza , y en ella un oso que por toda aquella provincia que corrieron hasta pasar el seguia desapoderadamente le mató, sin que dejase nin- rio Ródano. En todas partes pusieron grande espanto, guna loa ni en vida ni en muerte. Fué sepultado en la no perdonaron á varones ni á mujeres, á niños ni á iglesia de Santa Cruz, que él mismo edificó en tierra de viejos, como acontece que las pasiones de los priucia,

, ,

pes descargan de ordinario sobre la gente menuda. cia, sosegó las alteraciones de España; pero poco des

los que son las partes de Saboya y, del Dellinado. Viena Roba , compañero de Zimael y el principal atizador

de con grande dificultad se pudo defender. Dende revol- aquella conjuracion, se apoderó del gobierno y aun vieron contra lo de mas adentro de Francia que cae del reino de España, sin que nadie le pudiese ir a la desta parte del Ródano. Los moros, movidos del deseo mano, porque el emperador Alulit falleció el segundo que tenian de satisfacerse de la afrenta pasada , demás año de su imperio, que fué el de 744. Quedó por sudesto llamados por Mauricio, conde de Marsella, y de cesor suyo Ibrahem, su hermano, que no tuvo mejor Huopoldo y Vayfero, que pretendian por este camino suceso, ni le duró el señorío mas tiempo que á su preapretar á Martello y á los franceses, tornaron á hacer decesor. Fué así, que Maroan, sin embargo que era de guerra en la Francia. Gobernaba por este tiempo los su misma parentela y de la nobilísima alcuna entre moros de España Aucupa; este tomó á su llegada resi- los moros de los Humeyas, con el ayuda de aquella dencia á Abdelmelich, y con color que no se descarga- | parcialidad degolló á Ibrahem dentro de su palacio el ba bastantemente de lo que le achacaban, le puso en año segundo de su imperio; y con tanto quedó por seprisiones. Fué Aucupa muy noble entre los suyos, gran ñor de todo. En tiempo deste emperador por muerte celador de su supersticion, de tal guisa , que ningunos de Roba , que le mataron en cierta batalla , tuvo el godelitos castigaba con tanta severidad como los come- bierno de España Toba; y muerto este dentro de un tidos contra ella. Concertose pues con Mauricio, conde año, Juzef, hombre de grandes partes, fué proveido de Marsella, y con los hijos de Eudon; y con su ayuda y enviado de Africa en lugar de los dos. Era de grany las gentes que metió en Francia pasó tan adelante, de edad, y sin embargo muy dado á mujeres; pero que se apoderó de Aviñon, ciudad puesta sobre el rio recompensaba en parte esta falta la destreza que tenia Róılano, muy ancha y muy noble. Los pueblos co- en las armas y la faina de sus proezas. En tiempo deste marcanos padecieron quemas, talas y robos. Todo esto gobernador de España, en Asia Abdalla, que era de los sucedió cinco años despues que se dió la batalla muy Alavecinos, casa y linaje nobilísimo entre los moros, famosa de Turs, es á saber, el año 739, que fué el pri- se conjuró con los desta parcialidad, y dió la muerte á mero del reinado de don Alonso. Miserable el estado Maroan el año del Señor de 750. Pareció justa su preen que las cosas estaban, grande la avenida de males; tension por la venganza que tomó de la muerte que diepero el valor de Martello sustentó lo de Francia, por- ron á su señor; pero en premio de su trabajo se quedó que echó los enemigos de aquella provincia, y los arre- con el imperio, y con intento de asegurarse en el prodró desta parte de los Pirineos. Apoderóse de Aviñon curó destruir de todo punto y acabar la parcialidad de y de Narbona , de sucrte que casi no quedó por los los Humeyas, linaje y casta de los emperadores pasagollis ni por los moros cosa alguna en toda la Francia. dos. Como lo intentó, así en gran parte lo puso en La guerra de Asrica se hacia y continuaba con mayor efecto. En España el año de 753 en Córdoba se vieron calor y pertinacia. Fué así, que Belgio Abenbejio , ca- tres soles, cosa que causó grande espanto por ser la pitan de gran nombre entre los moros, levantó los del gente tan grosera y ruda, que no alcanzaba como en pueblo contra su señor y miramamolin Iscam; no se una nube de igual grosura y densidad á la manera que declara la causa ; á muchos les parece bastante para en un espejo se pueden representar muchos soles sin acometer cualquier maldad el deseo de reipar. Diéronse algun otro misterio. Como estaban azorados con el muchas batallas en Africa, los trances fueron variables, miedo , les parecian y se les representaban otras visiola victoria de ordinario quedó por los levantados, con nes diferentes, como de hombres que iban en procesion que finalmente Belgio se determinó de pasar en España. con antorchas de fuego. Aumentóse la maravilla y el esAbdelmelich á la sazon era vuelto al gobierno que antes panto por causa de una muy grande hambre que por el tuvo, por orden de Aucupa que falleció, y por su mismo tiempo se siguió en España por la sequedad que muerte dejó dispuesto lo sacasen de la prision do él á veces padece y falta de agua. En el entre tanto el rey tenia y le restituyesen el cargo, lo cual fué para su don Alonso, con intento de aprovecharse de la buena mal, á causa que Abderraman, enviado delante por ocasion que se le representaba para ensanchar los térBelgio con un grueso ejército para que le allanase la 'minos de su reino , que eran muy angostos, por la distierra, le prendió dentro de Córdoba y le hizo morir cordia de los moros y sus revueltas tan grandes, adecon lodo género de tormentos el año 743, en que mu- más que los cristianos estaban cansados de su señorío, rió eso mismo el miramamolin Iscam. Sucedió en aquel juntó las mas gentes que pudo para hacer entrada en grande imperio Alulit , hijo de Izit, segun que lo te- las tierras comarcanas. Sucedióle muy bien su pretennian antes asentado. Tuvo sobrenoinbre de Hermoso; sion y la jornada, porque en Galicia recobró á Lugo, Jas esperanzas que al principio dió fueron grandes, el Tuy, Astorga ; en la Lusitania la ciudad de Porto, suceso diferente. Ponianle en cuidado la guerra que asentada sobre un puerto por la parte que el rio Duero Belgio hacia en Africa, ca volvió, segun parece, de Es- desagua en el mar, y las de Beja, Braga, Viseo, Flapaña, y las alteraciones que Doran por parte de los le- via, y mas adentro á Bletisa y Sentica, pueblos que vantados continuaba en España. Los movimientos de hoy se llaman Ledesma y Zamora. Tomó otrosi por Africa no hacen á nuestro propósito , ni bay para que aquella comarca á Simancas, Dueñas, Miranda y las relatallos; basta saber que el emperador Alulit al prin- ciudades de Segovia y Avila y á Sepúlveda , puesta a las cipio de su imperio proveyó para el gobierno de España | baldas del monte Orospeda a la ribera del rio Duraton, un hombre principal y prudente llamado Albulcatar, asentada en un sitio muy fuerte, y que antiguamente que con su buena maña y con enviar los revoltosos á se llamó Segobriga, y mas adelante Sepúlvega, como Africa para que ayudasen en la guerra que allá se ba- consta de sus mismos fueros de que antiguamente usa

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