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sus riquezas y bienes. No salieron con su intento, ni

CAPITULO XVII. les aprovechó esta diligencia por dos causas: la prime

De la edad de Argantonio. ra fué que los saguntinos, para donde de aquellas islas muy en breve se pasa , como hombres de policía y de En este mismo tiempo, que fué seiscientos y veinte prudencia, avisados de lo que los carlagineses preten años antes del nacimiento de Cristo nuestro Señor , y dian, que era quitarles la libertad , los echaron de sus de la fundacion de Roma corria el año 132, concurriberas con maña, persuadiendo a los naturales no tu- rió la edad de Argantonio, rey de los tarlesos, de viesen contratacion con los cartagineses. Demás desto, quien Silio Itálico dice vivió no menos de trecientos las necesidades y apretura de Carlago forzaron á la ar años. Plinio, por testimonio de Anacreonte, le da mada á dar la vuelta y favorecer á su ciudad, que ardia ciento y cincuenta. A este, como tuviese gran desen disensiones civiles, y juntamente los de Africa co treza en la guerra y por la larga experiencia de cosas marcanos le hacian guerra; fuera de una cruel peste, fuese de singular prudencia, le encomendaron la recon que pereció gran parle de los moradores de aque- | pública y el gobierno. Tenian los naturales confianza Ila muy noble ciudad. Para remedio destos males se que con el esfuerzo y buena maña de Argantonio podice que usaron de diligencias extraordinarias, en par drian rebatir los intentos de los fenicios, los cuales, ticular hicieron para aplacar á sus dioses sacrificios no ya por rodeos y engaños, sino claramente, se endesangrientos é inhumanos; maldad increible. Ca vueltas rezaban á enseñorearse de España, y con este propósito, las armadas por respuesta de un oráculo, se resolvie de Cádiz habian pasado á tierra firme. Valíanse de sus ron de sacrificar todos los años algunos mozos de los mañas: sembraban entre los naturales discordias y nias escogidos; rito traido de Siria , donde Melchon, riñas, con que se apoderaron de diversos lugares. Los que es lo mismo que Saturno, por los moabilas y feni- naturales, al llamamiento del nuevo Rey, se juntaron en cios era aplacado con sangre humana. Hacíase el sa son de guerra , y castigado el atrevimiento de los fecrificio desta manera: tenian una estalua muy grande nicios, mantuvieron la libertad que de sus mayores tede aquel dios con las manos cóncavas y juntas, en que nian recebida; y no falta quien diga que Argantonio so puestos los mozos, con cierto artificio caian en un ho- apoderó de toda la Andalucía ó Bética y de la misma yo que debajo estaba lleno de fuego. Era grande el ala isla de Cádiz; cosa hacedera y creible, por haberse murido de los que allí estaban, el ruido de los tamboriles y chos de los fenicios á la sazon partido de España en sosonajas, en razon que los aullidos de los miserables corro de la ciudad de Tiro, su tierra y patria natural, mozos que se abrasaban en el suego no moviesen á contra Nabucodonosor, emperador de Babilonia, que compasion los ánimos de la gente, y que pereciesen con un grueso ejército bajó á la Suria , y con gran essin remedio. Fué cosa maravillosa lo que añaden, que panto que puso, se apoderó de Jerusalem, ciudad en riluego que la ciudad se obligó y enredó con esta supers quezas, muchedumbre de moradores y en santidad la ticion, cesaron los trabajos y plagas, con que quedaron mas principal entre las ciudades de Levante. Prendió dcmas engañados; que así suele castigar muchas veces más desto al rey Sedequías, el cual, junto con la demás Dios con nuevo y mayor error el desprecio de la luz y gente y pueblo de los judíos, envió cautivo á Babilonia. de la verdad y vengar un yerro con otro mayor. Esta Combatió otrosí por mar y por tierra la ciudad de Tiro, ceremonia, no muy adelante ni mucho tiempo despues que era el mas noble mercado y plaza de aquellas pardeşte, pasó primero a Sicilia y á España con tanta fuer tes. Los de Tiro, como se vieron apretados, despachaza, que en los mayores peligros no entendian se podia ron sus mensajeros para hacer saber á los de Cartago y bastantemente aplacar aquel dios sino era con sacrificar á los de Cádiz cuán gran riesgo corrian sus cosas si al hijo mayor del mismo rey. Y aun las divinas letras con presteza no les acudian. Decian que, fuese por el atestiguan que el rey de los moabitas hizo esto mismo comun respeto de la naturaleza , se debian mover á para librarse del cerco que le tenian puesto los ju compasion de la miseria en que se hallaba una ciudad dios. Por ventura tenian memoria que Abraham, prín- | poco antes tan poderosa; fuese por ser madre y patria cipe de la gente hebrea, por mandado de Dios quiso comun de donde todos ellos tenian su orígen; fuese degollar sobre el altar á su hijo muy querido Isaac; que por consideracion de su mismo interés, pues por melos malos ejemplos nacen de buenos principios. Y Filon, dio de aquella contratacion poscian sus riquezas, y ella en la Historia de los de Fenicia , dice hobo costumbre destruida, se perderia aquel comercio y ganancia. No que en los muy graves y extremos peligros el príncipe dilatasen el socorro de dia en dia, pues la ocasion de de la ciudad ofreciese al demonio vengador el hijo que obrar bien como sea muy presurosa, por demás desmas queria , en precio y para librar á los suyos de aquel pues de perdida se busca. No les espantasen los gastos peligro, á ejemplo é imitacion de Salurno, al cual los que harian en aquel socorro; que, ganada la victoria, los fenices llaman Israel, que ofreció un hijo que tenia de recobrarian muy aventajados. Por conclusion, no les Anobret, ninfa, para librar la ciudad que estaba opri- retrajese el trabajo ni el peligro, pues á la que debian mida de guerra, y le degolló sobre el altar vestido de todas las cosas y la vida, era razon aventurarlo todo vestiduras reales. Esto dice Filon. Yo entiendo que por ella. Oida esta embajada, no se sabe lo que los cartrastrocadas las cosas, como acontece, este autor por tagineses hicieron. Los de Cádiz, hechas grandes levas Abraham puso Israel , y mudó lo demás de aquella ha de gentes y de españoles que llevaron de socorro, con zaña y obediencia tan mulable en la forma que queda una gruesa armada se partieron la vuelta de Levante. dicha.

Llegaron en breve á vista de Tiro y de los enemigos. "Ayudóles el viento, con que se atrevieron á pasar por medio de la armada de los babilonios y entrar en la ciudad. Con este nuevo socorro, alentados los de Tiro,

que se hallaban en extremo peligro y casi sin esperanza, volvieron a embarcar, con intento de buscar asientos cobraron un tal esfuerzo, que casi por espacio de cua mas á propósito. Tocaron de camino á Córcega ; desde tro años enteros entretuvieron el cerco con encuentros allí pasaron á Francia, en cuyas riberas hallaron un y rebates ordinarios, que se daban de una y otra parte. buen puerto, sobre el cual fundaron la ciudad de MarQuebrantaron por esta manera el coraje de los babilo sella en un altozano que está por tres partes cercado nios, los cuales por esto y porque de Egipto, donde de mar, y por la cuarta tiene la subida muy agria á les avisaban se hacian grandes juntas de gentes, les causa de un valle muy hondo que está de por medio. amenazaban nuevas tempestades y asonadas de guerra, Otra parte de aquella gente siguió la derrota de Espaacordaron de levantar el cerco. Parecióle á Nabucodo- ña, y pasando á Tarifa, que fué antiguamente Tarteso, nosor debia acudir á lo de Egipto con presteza antes en tiempo del rey Argantonio, avecindados en aquella que por su tardanza cobrasen más fuerza. Esta nueva ciudad, se dice que cultivaron, labraron y adornaron guerra fué al principio variable y dudosa, mas al fin de edificios hermosos, a la manera griega, ciertas islas Egipto y Africa quedaron vencidas y sujetas al rey de que caian enfrente de aquellas riberas, y se llamaban Babilonia; de donde compuestas las cosas, pasó en Es Afrodisias. Valió està diligencia para que las que anpaña con intento de apoderarse de sus riquezas y de tes no se estimaban sirviesen en lo de adelante á aquerengarse juntamente del socorro que los de Cádiz en llos ciudadanos de recreacion y deleite; mas todas han viaron á Tiro. Desembarcó con su gente en lo pos- perecido con el tiempo, fuera de una, que se llamaba trero de España á las vertientes de los Pirineos; des Junonia. Siguióse tras esto la muerte de Argantonio de allí sin contraste discurrió por las demás riberas y el año, poco mas á menos, 200 de la fundacion de puertos sin parar hasta llegar á Cádiz. Josefo, en las Roma. Para honrarle dicen le levantaron un solemne Antigüedades, dice que Nabucodonosor se apoderó sepulcro, y al rededor del tantas agujas y pirámides de España. Apellidáronse los naturales, y aperce de piedra cuantos enemigos él mismo por su mano bíanse para hacer resistencia. El babilonio, por iniedo mató en la guerra. Esto se dice por lo que Aristóteles de algun revés que escureciese todas las demás vic refiere de la costumbre de los españoles, que sepultatorias y la gloria ganada , y contento con las muchas ban á sus muertos en esta guisa, con esta soledad y mariquezas que juntara y haber ensanchado su imperio nera de sepulcros. hasta los últimos términos de la tierra, acordó dar la vuelta; y así lo hizo el año que corria de las fundacion

CAPITULO XVIII. de homa de 171. Esta venida de Nabucodonosor en

Cómo los fenicios trataron de apoderarse de España. España es muy célebre en los libros de los hebreos; y por causa que en su compañía trajo muchos judíos, al Grandes movimientos se siguieron despues de la gunos tomaron ocasion para pensar y aun decir que muerte de Argantonio; y España, á guisa de nave, sin muchos nombres hebreos en el Andalucía, y asimis gobernalle y sin piloto, padeció graves tormentas. La mo en el reino de Toledo, que fué la antigua Carpeta fortuna de la guerra, al principio variable, y al fin connia , quedaron en diversos pueblos que se fundaron en traria á los españoles, les quitó la libertad. La venida aquella sazon por aquella misma gente. Entre estos de los cartagineses á España fué causa destos daños cuentan á Toledo, Escalona, Noves, Maqueda, Yepes, con la ocasion que se dirá. Los fenicios por este tiemsin otros pueblos de menor cuenta , que dicen tomaron po, aumentados en número, fuerzas y riquezas, sacuestos apellidos de los de Ascalon, Nove, Magedon, dieron el yugo de los españoles, y recobraron el señorío Jope, ciudades de Palestina. El de Toledo quieren que de la isla de Cádiz, asiento antiguo de sus riquezas y de renga de Toledoth, diccion que en hebreo significa li su contratacion, fortaleza de su imperio, desde donde najes y familias, cuales fueron las que dicen se junta- | pensaban pasar á tierra firme con la primera ocasion ron en gran número para abrir las zanjas y fundar que para ellos se les presentase. Pensaban esto, pero aquella ciudad. Imaginacion aguda sin duda, pero que no hallaban camino ni traza ni ocasion bastante para en este lugar ni la pretendemos aprobar, ni reprobar de emprender cosa tan grande. Parecióles que seria lo todo punto. Basta advertir que el fundamento es de mejor cubrirse y valerse de la capa de la religion, velo poco momento, por no estribar en testimonio y autori

que muchas veces engaña. Pidieron a los naturales lidad de algun escritor antiguo. Dejado esto, añaden cencia y lugar para edificar á Hércules un templo. Denuestros escritores á todo lo suso dicho, que despues cian haberles aparecido en sueños, y mandado hiciede reprimido el atrevimiento de los fenicios, como que sen aquella obra. Con este embuste, alcanzado lo que da dicho, y vueltos de España los babilonios, los fo- pretendian, con grandes pertrechos y materiales, le lecenses, así dichos de una ciudad de la Jonia, en la Asia vantaron muy en breve á manera de fortaleza. Muchos, menor, llamada Focea, en una armada de galeras, de movidos por la santidad y por la devocion de aquel las cuales los focenses fueron los primeros maestros, templo y del aparato de las ceremonias que en él usanavegaron la vuelta de Italia, Francia y España, forza ban, se fueron á morar en aquel lugar, por donde vino dos, segun se entiende, de la crueldad de Harpalo, ca en poco tiempo a tener grandeza de ciudad, la cual pitan del gran emperador Ciro, y que en su lugar tenia estuvo, segun se entiende, donde ahora se ve Medina el gobierno de aquellas partes. Esta gente en lo pos Sidonia, que el nombre de Sidon lo comprueba y el trero de la Lucania, que hoy es por la mayor parte la asiento que está enfrente de Cádiz, diez y seis millas Basilicata , y enfrente de Sicilia edificaron una ciudad, apartada de las marinas. Poseian demás desto otras por nombre Velia, donde pensaban hacer su asiento. ciudades y menores lugares, parte fundados y habilaPero á causa de ser la tierra mal sana y estéril, y que dos de los suyos, parte quitados por fuerza á los colos naturales los recibieron muy mal, parte dellos se marcanos. Desde estos pueblos que poseian, y princi

palmente desde el templo, hacian correrías, robaban ni suele favorecer á la maldad, y es mas justo persuahombres y ganados. Pasaron adelante, apoderáronse dirse acudirá á los que padecen injustamente, ni hay de la ciudad de Turdeto, que antiguamente estaba para que temer la felicidad y buena andanza de que puesta entre Jeréz y Arcos, no con mayor derecho del tanto tiempo gozan nuestros enemigos; antes debeis que consiste en la fuerza y armas. Desta ciudad de Tur pensar que Dios acostumbra dar mayor felicidad y deto se dijeron los Turdetanos, nacion muy ancha en sufrir mas largo tiempo sin castigo aquellos de quien la Bética, y que llegaba hasta las riberas del Océano pretende tomar mas entera venganza, y en quien y hasta el río Guadiana. Los Bástulos, que eran otra na quiere hacer mayor castigo para que sientan mas la cion, corrian desde Tarifa por las marinas del mar Me mudanza y miseria en que caen.» Encendiéronse con diterráneo hasta un pueblo que antiguamente se llamó

este razonamiento los corazones de los que presentes Barea y hoy se cree que sea Vera. Los Turdulos desde estaban, y de comun sentimiento se decretó la guerra el puerto de Mnesteo, que hoy se llama de Santa María, contra los fenicios. Nombráronse capitanes, mandase extendian hacia el oriente y septentrion, y poco

ronles hicieseu las mayores juntas de soldados y lo mas abajo de Córdoba, pasado el rio Guadalquivir, tocaban secretamente que pudiesen, para que tomasen al eneá Sierramorena , y ocupaban lo mediterráneo hasta lo migo desapercebido y la victoria fuese mas fácil. A postrero de la Bética. Tito Livio y Polibio hacen los Baucio encomendaron el principal cuidado dela guerra, mismos á los Turdulos y Turdetanos, y los mas confun por su mucha prudencia y edad á propósito para manden los términos destas gentes; por esto no será ne dar y por ser muy amado (lel pueblo. Con esta resolucesario trabajar en señalar mas en particular los linde cion juntaron un grueso ejército, dieron sobre los feros y mojones de cada cual destos pueblos, como tam nicios, que estaban descuidados, venciéronlos, sus biepoco los de otros que en ellos se comprehendian, es á nes y sus mercaderías dieron á saco, tomáronles las -saber, los Masienos, Selbicios, Curenses, Lignios y los ciudades y lugares por fuerza en muy breve tiempo, asi demás cuyos nombres se hallan en aprobados autores,

los conquistados por ellos y usurpados, como los que y sus asientos en particular no se pueden señalar. Lo habian fundado y poblado de su gente y nacion. La que bace á nuestro propósito es que con tan grandes

ciudad de Medina Sidonia, donde se recogió lo restante injurias se acabó la paciencia á los naturales, que tenian de los fenicios confiados en la fortificacion del templo, por sospechoso el grande aumento de la nueva ciudad. con el mismo ímpetu fué cercada, y se apoderaron della, Trataron desto entre sí, determinaron de hacer guerra sig escapar uno de todos los que en ella estaban que á los de Cádiz, tuvieron sobre ello y tomaron su acuerdo no le pasasen á cuchillo; tan grande era el deseo de en una junta, que en dia señalado hicieron, donde se venganza que tenian. Pusiéronle asimismo fuego, y quejaron de las injurias de los fenicios. Despues que les echáronla por tierra, sin perdonar al mismo templo, permitieran edificar el templo, que se dijo estar en Me porque los corazones irritados, ni daban lugar á compadioa Sidonia, haber echado grillos á la libertad, y puesto sion, ni la santidad de la religion y el escrúpulo era un yugo gravísimo sobre las cervices de la provincia, parte para enfrenallos. En esta manera se perdieron las como hombres que eran de avaricia insaciable, de riquezas ganadas en tantos años y con tanta diligencia, grande crueldad y fiereza, compuestos de embustes y y los edificios soberbios en poco tiempo con la llama de arrogancia, gente impía y maldila, pues con capa de

del furor enemigo fueron consumidos, en tanto grado, religion pretendian encubrir tan grandes engaños y que á los fenicios en tierra firme solo quedaron algunos maldades, que no se podian sufrir mas sus agravios; pocos y pequeños pueblos, mas por no ser combatidos si en aquella junta no habia algun remedio y socorro, que por otra causa. Reducidos con esto los vencidos que serian todos forzados, dejadas sus casas, buscar en la isla de Cádiz, trataron de desamparar á España, otras moradas y asiento apartado de aquella gente; donde entendian ser tan grande el odio y malquerencia pues mas tolerable seria padecer cualquier otra cosa, que les tenian. Por lo menos, no teniendo esperanza de que tantas indignidades y afrentas como sufrian ellos, algun buen partido ó de paz, se determinaron de ensus mujeres, hijos y parientes. Estas y semejantes ra viar por socorros de fuera. Esperar que viniesen desde zones en muchos fueron causa de gemidos y lágrimas; Tiro en tan grande apretura era cosa muy larga. Remas sosegado el sentimiento y hecho silencio, Baucio solviéronse de llamar en su ayuda a los de Cartago, Capeto, principe que era de los Turdetanos : « De áui con quien tenian parentesco por ser la origen comun mo, dice, cobarde y sin brio es llorar las desgracias y y por la contratacion amistad muy trabada. Los embamiserias, y fuera de las lágrimas no poner algun re jadores que enviaron, luego que les dieron entrada y medio á la desventura y trabajos. Por ventura, ¿no nos

señalaron audiencia en el Senado, declararon á los paacordarémos que somos varones, y tomadas luego las dres y senadores como las cosas de Cádiz se hallaban en armas vengarémos las injurias recebidas? No será di extremo peligro, sin quedar esperanza alguna si no era ficultoso echar de toda la provincia unos pocos de la- | .en su solo amparo; que no trataban ya de recobrar las drones, si los que en número, esfuerzo y causa les riquezas que en un punto se perdieron, sino de conserhacemos ventaja, juntamos con esto la concordia de var la libertad y la vida; la ocasion que tantas veces los ánimos. Para esto lagamos presente y gracia de liabian deseado de entrar en España, ser venida muy las quejas particulares que unos contra otros tenemos honesta por la defensa de sus parientes y aliados, y para à la patria comun, porque las enemistades particula- vengar las injurias de los dioses inmortales y de la res no scan parte para impediruos el camino de la santísima religion profanada, derribado el templo de verdadera gloria. Demás desto, no debeis pensar que Hércules y quitados sus sacrificios, al cual dios ellos en vengar nuestros agravios se ofende Dios y la reli honraban principalmente. Añadian que ellos, contentos gion, que es el velo de que ellos se cubren. Cà el cielo con la libertad y con lo que antes poseian, los demás

de los daños públicos cuando no se mezclan con sus

premios de la victoria , que serian mayores que nadie 6 agravio en su tierra. A esta embajada los turdetanos pensaba ni ellos decian, de buena gava se los dejarian. respondieron que entonces les seria agradable lo que El Senado de Cartago, oida la embajada de los de Cú les ofrecian, cuando las obras se conformasen con las diz, respondieron que tuviesen buen ánimo, y prome- palabras ; la guerra que ni la temian ni la deseaban; la tieron tener cuidado de sus cosas; que tenian grande amistad de los cartagineses ni la estimaban en mucho, esperanza que los españoles en breve, por el senti ni ofrecida la desecharian. Aseguraban que los turdelamiento y experiencia de sus trabajos, pondrian fin á las nos eran de tal condicion, que las malas obras acostuminjurias; sufriésense solamente un poco de tiempo, y se braban á vencer con buenas, y las ofensas con hacer lo entrétuviesen en tanto que una armada, apercebida de que debian; que los desmanes pasados no sucedieron todo lo necesario, se enviase á España, como en breve por su voluntad, sino la necesidad de defenderse les se haria. Eran en aquel liempo señores del mar los car forzó á tomar las armas. En esta guisa los cartaginea tagineses; tenian en él gruesas armadas, quier por la ses, con cierto género de treguas, se entretuvieron y contratacion, que es título con que estos tiempos las repararon cerca de las marinas. Sin embargo, 'desde naves de Társis ó Cartago se celebran en los divinos li- allí, puestas guarniciones en los lugares y castillos, bros, quier para extender el imperio y dilatalle, pues hacian guerras y correrías á los comarcanos. Si se jun. se sabe que poseian todas las marinas de Africa, y es taba algun grueso ejército de españoles con deseo taban apoderados en el mar Mediterráneo de no pocas de venganza , echaban la culpa a la insolencia de los islas. Hasta ahora la entrada en España les era vedada, soldados, y con muestra de querer nuevos conciertos, por las razones que arriba se apuntaron; por esto tanto engañaban á aquellos lombres simples y amigos de socon mayor voluntad la armada cartaginés, cuyo capi- siego, y se pasaban á acomeler otros, haciendo mal y tan se decia Maharbal, partida de Cartago por las islas daño en otras partes. Era esto muy agradable á los de Baleares y por la de Ibiza, donde hizo escala con Cádiz, que llamaron aquella gente. A los españoles por buenos temporales , llegó á Cádiz año de la funda- la mayor parte no parecia muy grave de sufrir, como cion de Roma 236. Otros señalan que fué esto no quier que no hagan caso ordinariamente los hombres mucho antes de la primera guerra de los romanos con los cartagineses. En cualquier tiempo que esto particulares intereses. Con esto, el poder de los cartahaya sucedido, lo cierto es que, abierta que tuvie ginesés crecia de cada dia por la negligencia y descuido ron la entrada para el señorío de España, luego corrie de los nuestros, bien así como por la astucia dellos. Lo ron las marinas comarcanas y robaron las naves que cual fué menos dificultoso por la muerte de Baucio, que pudieron de los españoles.. Hícieron correrías muchas le sobrevino por aquel tiempo, sin que se sepa que haya y muy grandes por sus campos; y no contentos con tenido sucesor alguno heredero de su casa. esto, levantaron fortalezas en lugares á propósito, desde donde pudiesen con mas comodidad correr la tierra y

CAPITULO XIX, talar los campos comarcanos. Movidos por estos males

Cómo los cartagineses se levantaron contra los do. Cadiz. los españoles, juntáronse en gran número en la ciudad de Turdeto, señalaron de nuevo á Baucio por general No se harta el corazon humano con lo que le concedo de aquella guerra. El, con gentes que luego levantó, to la fortuna o el cielo; parecen soeces y bajas ļas cosas mó de noche á deshora un fuerte de los enemigos de que primero poseemos cuando esperamos otras mayomuchos que tenian, el que estaba más cerca de Tur res y mas altas: grande polilla de nuestra felicidad; y deto, donde pasó á cuchillo la guarnicion, fuera de po no menos nos inquieta la ambicion y naturaleza del cos y del mismo capitan Maharbal, que por una puerta poder y mando, que no puede sufrir compañía. Muerto falsa escapó á uña de caballo. En prosecucion desta Baucio, los cartagineses, codiciosos del señorío de toda victoria, pasó adelante y liizo mayores daños á los ene España, acometieron á echar de la isla de Cádiz a los migos, venciéndolos y matándolos en muchos lugares. fenicios, sin mirar que eran şus parientes y aliados, y Estas cosas acabadas, Baucio tornó con su gente car que ellos los Hamaron y trajeron á España, que la com gada de despojos a la ciudad. Los cartagineses, visto dicia del mandar no tiene respeto á ley algúna; y gaque no podian vencer por fuerza a los españoles, usa nada Cádiz, entendiaŋ les seria fácil enseñorearse de ron de engaño, propia arte de aquella gente; mostra-todo lo demás. Tenian necesidad para salir con su irron gana de partidos y de concertarse, ca decian no tento de valerse de artificio; y embustes. Comenzaron ber venidos á España para hacer y dar guerra á los na á sembrar discordias entre los antiguos isleños y los turales, sino para vengar las injurias de sus parientes y fenicios. Decian que gobernaban con avaricia y socastigar los que profanaron el templo sacrosanto de berbia, que tomaban para sí todo el mando, sin dar parte Hércules. Que sabian y eran informados los ciudadanos ni cargo alguno á los naturales; antes usurpadas las púde Turdeto no haber cometido cosa alguna , ni en des- plicas y particulares 'riquezas, los tenian puestos en acato de los dioses ni en daño de los de Cádiz; por tanto, miserable servidumbre y esclavonía. Por esta forma y no les pretendian ofender, antes maravillados de su va con estas murmuraciones, como ambiciosos que eran - Jentia, deseaban su amistad, lo cual no seria de poco у

de malas mañas, hombres de ingenios astutos y maprovecho a la una nacion y á la otra; que dejasen las los, ganaban la voluntad de los isleños, y hacian odioarmas y se diesen las manos y respondiesen en amor sos á los fenicios. Entendido el artificio, quejábanse

á él les convidaban; y para que entendiesen los fenicios de los cartagineses y de su deslealtad, que el trato era llano, sin engaño ni ficcion alguna, qui- que ni el parentesco, ni la memoria de los beneficios tarian de sus fuerzas y castillos todas las guarniciones, recebidos; ni la obligacion que les tenian los enfrenabun y no permitirian que los soldados hiciesen algun daño y detenian para que no urdiesen aquella maldad y la

llevasen adelante. No aprovecharon las palabras, por escriben, ni tener voluntad de confirmar con arguestar los corazones dañados: los unos llenos de ira, y los mentos lo que dicen sin mucha probabilidad. Añaden otros de ambicion. Fué forzoso venir á las armas y en que sabidas estas cosas en Cartago por cartas de Macomendarse á las manos. Los de Fenicia acometie harbal, dieron inmortales gracias a los dioses, y que ron primero á los cartagineses, que descuidados esta fué tanto mayor la alegría de toda la ciudad, que á causa ban, y no temian lo que bien merecian; á unos mataron de tener revueltas sus cosas, no podian enviar armada sin hallar resistencia, otros se recogieron á una fuerza que ayudase á los suyos y los asistiese para conservar que para semejantes ocasiones habian levantado y for el imperio de Cádiz. Fué así, que los de Cartago llevatificado en lo postrero de la isla, en frente del promon ron lo peor, primero en una guerra que en Sicilia, des. torio llamado Cronio antiguamente. Hecho esto, vol pues en otra que en Cerdeña hizo Maqueo, capilan de vieron la rabia contra las casas y los campos de los sus gentes. 'Siguióse un nuevo temor de una nueva cartagineses, que por todas partes les pusieron fuego, guerra con los de Africa, de que se hablará luego, que y saquearon sus riquezas. Ellos, aunque alterados con hizo quitar el pensamiento del todo al Senado cartatrabajo tan improviso, alegrábanse empero entre aque- ginés de las cosas de España. Por esta causa, los carllos males de tener bastante ocasion y buen color para tagineses que residian en Cádiz, perdida la esperanza tomar las armas en su defensa y echar los fenicios de de poder ser socorridos de su ciudad, con astucia y finla ciudad, como en breve sucedió; que recogidos los gidos beneficios y caricias trataron de ganar las volunsoldados que tenian en las guarniciones y juntadas tades de los españoles. Los que quedaron de los feniayudas de sus aliados, se resolvieron de presentar la cios, contentos con la contratacion para que se les dió balalla y acometer á aquellos de los cuales poco antes libertad, con la cual se adquieren grandes riquezas, no fueran agraviados, destrozados y puestos en huida. No trataron mas de recobrar el señorío de Cádiz. En este se atrevia el enemigo à venir á las manos ni dar la ba tiempo, que corria de la fundacion de Roma el año 252, talla, ni se podia esperar que por su voluntad ven España fué afligida de sequedad y de hambre, falta de drian en algun partido, por estar tan fresco el agravio mantenimientos, y de muchos temblores de tierra, con que liicieron a los de Cartago. Pusiéronse los cartagi- que grandes tesoros de plata y oro, que con el fuego neses sobre la ciudad, y con sitio, que duró por algunos de los Pirineos estaban en las cenizas y en la tierra meses, al fin la entraron por fuerza. En este cerco pre- sepultados, salieron á luz por causa de las grandes tenden algunos que Pefusmeno, un artífice natural aberturas de la tierra, que fueron ocasion de venir de Tiro, inventó de nuevo para batir los muros el in nuevas gentes á España, las cuales no hay para que genio que llamaron ariete. Colgaban una viga de otra relatallas en este lugar. Lo que hace al propósito es viga atravesada, para que puesta como en balanzas se que desde Cartago, pasado algun tiempo, se envió nueva moviese con mayor facilidad y hiciese mayor golpe en armada, y por capitanes Asdrúbal y Amilcar, hijos la muralla. Esta desgracia y daño que se hizo á los fe que eran del Magon de suso nombrado y ya difunto. nicios, dió ocasion á los comarcanos de concebir en Estos de camino desembarcaron en Cerdeña, donde sus pechos gran odio contra los cartagineses. Repre fué Asdrúbal muerto de los isleños en una batalla ; hendian su deslealtad y felonía, pues quitaban la liber hijos deste fueron Aníbal, Asdrúbal y Safon. Amiltad y los bienes á los que, demás de otros beneficios car dejó la empresa de España á causa que los siciliaque les tenian hechos, los llamaron y dieron parte en nos, sabida la muerte de Asdrúbal, y habiendo Leoniel señorío de España; que eran impíos é ingratos, pues das Lacedemonio llegado con armada en Sicilia, se desio bastante causa habian quebrantado el derecho del terminaron á mover con mayor fuerza la guerra contra hospedaje, del parentesco, de la amistad y de la hu los cartagineses. A esta guerra acudió y en ella murió manidad. Los que mas en esto se señalaron fueron los Amilcar, que dejó tres hijos, es á saber, Himilcon, Hanmoradores del puerto de Mnesteo, por la grande y anti non y Gisgon. Demás desto Dario, hijo de Histaspe, por gua amistad que tenian con los fenicios. Echaban el mismo tiempo tenia puestos en gran cuidado los carmaldiciones á los cartagineses, amenazaban que tal tagineses con embajadores que les envió para que les maldad no pasaria sin venganza. De las palabras y de declarasen las leyes que debian guardar si querian su los denuestos pasaron á las armas. Juntáronse grandes amistad, yjuntamente les pidiesen ayuda para la guerra gentes de una y de otra parte; pero antes de venir á que pensaba hacer en Grecia. Los cartagineses no se las manos, intentaron algun camino de concierto. Te atrevian, estando sus cosas en aquel peligro y balance, mian los cartagineses de poner el resto del imperio y á enojalle con alguna respuesta desabrida, si bien no de sus cosas en el trance de una batalla; y así, fueron pensaban envialle socorro alguno ni obedecer á sus los primeros que trataron de paz. El concierto se hizo mandatos. Deste Dario fué hijo Jerjes, el cual el año sin dificultad. Capitularon desta manera : que de la tercero de su imperio, y de la fundacion de Roma 271, una y de la otra parte volviesen á la contratacion; que á ejemplo de su padre, trató de hacer guerra en Grecia; los cautivos fuesen puestos en libertad, y de ambas y por esta causa los griegos que con Leonidas vinieron parles satisficiesen los daños en la forma que los jueces á Sicilia fueron para resistirle llamados á su tierra. árbitros que señalaron determinasen. Para que todo Con esto el Senado cartaginés comenzó á cobrar aliento esto fuese mas firme, pareció a la manera de los ate despues de tan larga tormenta; y cuidando de las cosas nienses decretar un perpetuo olvido de las injurias pa de España, se resolvió de enviar en ayuda de los suyos sadas; por donde se cree que el rio Guadalete, que se á aquella provincia en cuatro naves novecientos soldamete en el mar por el puerto de Mnesteo, se llamó en dos, sacados de las guarniciones de Sicilia, con espegriego Lethes, que quiere decir olvido. Mas cosas tras. ranza que daban de enviar en breve mayores socorros. lado que creo, por no ser fácil ni refutar lo que otros Estos de camino echaron anclas y desembarcaron en

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