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recho por ser el mayor de sus hermanos, todos los es Castilla poşeia el conde don Diego Porcellos. Todo ese lados y brazos se le ofrecian con gran voluntad, sin to sucedió el primer año del reinado de don Alonso. En embargo de su pequeña ėdad, que apenas tenia catorce el siguiente cargó mas el temporal, porque Imundaro y años, número de que otros quitan no menos que cuatro Alcama, capitanes moros., se pusieron sobre la ciudad años. Yo sospechaba , por lo que sucedió adelante, que de Lcon; pero el Rey les forzó á alzar el cerco y dar la en lo uno y en lo otro hay engaño, y que era de mayor vuelta con grande estragó que en sus gentes hizo. Jun. edad cuando entró en el reino. En el buen natural que tamente con deseo de forlilicarse y de vengarse de Ing tuvo se igualó á sus antepasados, y aun se la ganó á moros bizo liga con los navarros y franceses; y para los mas; era alto de cuerpo, de muy buen rostro y que el asiento fuese mas firme, casó con una señora del apostura, la suavidad de sus costumbres muy grande. linaje de los reyes de Francia, llamada entonces AmeSu clemencia , su valor, su mansedumbre sin par. Se lina, y despues doña Jimena. Deste matriinonio nacies ñalóse en las cosas de la guerra , y no menos fué liberal ron don Garcia , don Ordoño y don Fruela , que fueron con los pobres y que estaban apretados de alguna ne consecutivamente reyes, ylambien don Gonzalo, que al cesidad. Ca los tesoros, asi los que él ganó como los tanto fué arcediano de Oviedo. Lasalleraciones que enque le dejó su padre, no los empleaba en sus gustos, tre sí los moros tenian daban-buena ocasion á los nuessino en ayudar las necesidades; virtud que hace á los tros para mejorar su partido. Los de Toledo, confiados principes muy amables, y su fama vuela por todas par en 'la' fortaleza de su ciwlad y irritados por la severidad y tes. Aumentó otrosí el culto divino, en particular la crueldad de los reyes de Córdoba, de nuevo tomaron las iglesia de Santiago, que era de tapiería, la edificó des armas. Las pretensiones del pueblo son vanas cuando no de los cimientos de sillares con columnas de mármol, son enderezadas por la pruilencia y valor de algun buen cosa en aquellos tiempos rara y maravillosa , por su capitan. Poresto Maliomad Avenlope , que debió ser niepoco primor y mucha grosería y por la falta de dine to de Muza , con nombre de rey se encargó del gobierno. ros. Reinó cuarenta y ocho años, como lo dice Sam La guerra fué de mayor ruido que importancia, á causa piro, asturicense. En el principio padeció algunas tos- que los de Toledo en breve fueron sujetados por el réy mentas. Don Fruela, hijo del rey don Bermudo, era de Córdoba. Avenloque y sus hermanos escaparon y conde de Galicia, poderoso en riquezas y aliados; y acudieron al amparo del rey don Alonso; él, por 'entena como persona de sangre real por ventura pretendia per der serian de provecho påra la guerra de los moros, los tenecerle la corona, ó por menosprecio que tenia del amparó y les hizo muchas caricias. Luego despues des nuevo Rey; se llamó rey en Galicia. Don Alonso por to, ayudado así destos como de franceses, navarros y hallarse flaco de fuerzas y desapercebido, acordó de dar vizcainos, entró por las tierras de los moros, corrió los lagar al tiempo y retirarse á aquella parte de Vizcaya campos, destruyó los pueblos, hizo presas por todas que así ahora como entonces se llamaba Alava, dado partes, con que sin hacer otro efecto despidió y desque era mas ancha que al presente. Pero como el tirano hizo el ejército, rico y cargado de los despojos morisno enderezase el poder que tomara al proʻy bien co cos. El año siguiente, que se contaba 874, los de Toledo, mun, sino pretendiese oprimirá sus vasallos, fué muer con deseo, á lo que se puede creer, de agradar á los to por conjuracion de los ciudadanos de Oviedo. Acu reyes de Córdoba, entraron por tierra de cristianus sin dió luego don Alonso álas Astúrias, donde fué recebido parar

hasta el rio Duero. Sobreviño el Rey al improviso con gran voluntad de los naturales. Sosegó y ordenó cerca de un pueblo llamado Pulveraria , por do pasa el las cosas del reino y castigó á los culpados. La parte rio Urbico, ahora Orvigo: En aquella parte dió tal carga de Vizcaya que en aquel tiempo se llamaba Alava es sobre los enemigos, que degolló hasta doce mil dellos; taba sujeta á los reyes de Oviedo; lo demás tevia por y poco despues desbarató otro ejército de cordobeses señor á Zenon, principe del linaje de Eudon, duque que venia en pós de los primeros. La matanza que hizo que fué de Aquitania. Eilon, pariente de Zenon, tenia fué mayor , ca perecieron todos, fuera de diez que hapor el Rey el gobierno de Alava ; este, confiado en la llaron vivos entre los cuerpos muertos. Séguíanse con revuelta del reino ó en la ayuda de Zenon , se levantó la fuerza del ejército morisco Almundar, hijo del rey contra el Rey, que en persona acudió á sosegar aquellas de Córdoba, y con él Ibengunimo, capitan de gran alteraciones desde Leon. Apaciguó en breve y sin san. nombre. Estos, avisados de la matanza de los suyos, se gre aquella provincia; prendió al mísimo Eilon y le recelaron de llegar á Sublancia, pueblo en que el Rey envió á Oviedo, y le tuvo hasta que falleció en la cár estaba, y de noche mas que de paso dieron la vuelta á cel. No mucho despues venció en batalla al mismo Zéo grandes jornadas. Sin embargo, se trató de concierto non, señor de Vizcaya, y preso le puso en la misma por medio de Abuhalit, que en las guerras pasadas fué cárcel, porque con deseo de novedades tambien se al preso por los nuestros en Galicia, y con sehenes que dió terara. Deste Zenon refieren que quedaron dos hijas, le soltaron; por donde tenia aficion á los cristianos. la una se llamó Toda, que fué mujer de Iñigo Arista, Negoció tan bien , que por su medio se concertaron-trerey de Navarra ; la otra lñiga, dicen que casó con Zuria, 1 guas de tres años, en el cual tiempo hobo sosiego; y que adelante fué señor de Vizcaya, de cuya sangre despues de pasado, don Alonso con sus gentes que junalgunos pretenden que descendian los señores de aque to entró por tierra đo moros, y pasado Tajo llegó haslla tierra antes que Vizcaya se incorporase en la corona ta Mérida con grandes muertes y robos que hizo por real de Castilla. Con el castigo destos dos los demás todas partes. Desde allí, sin que ningun ejército de motomaron aviso que no debián menospreciar al Rey ni ros saliese contra él, dió vuelta , alegre por los muchos so saña, y que la traicion es dañosa á los mismos que despojos que llevaba. En todas estas guerras se sela hacen. Despues desto , Alava fué dada á un hombre ñaió sobre todos el essuerzo y valor de Bernardo del principal, llamado el conde Vigila 6 Vela. El señorío de Carpio, que, fué causa que la cristiandad en la edad

del Rey, que no era mucha, no recibiese algun daño. Concluidas pues lantas cosas, como hubiese acompa

CAPITULO XVIII. ñado al Rey hasta Oviedo , torno de nuevo á bacer ins De un concilio que se celebró en Santiago y en Oviedo. tancia sobre la libertad de su padre; que debia bastar Por este tiempo Ataulfo, obispo de Compostella , dió prision de tantos años, y era justo que el Rey se incli fin á su muy larga vida en la soledad donde se retiró. nase á su peticion, sino por la miseria tan larga y mal Sucedióle Sisenando, hombre de grandes partes, esclatratamiento de aquel desventurado viejo, á lo menos recido por sus muchas virtudes, en particular persuaperdonase la culpa del padre por los servicios del hijo; dió al Rey que los deudos de los que acusaron á Ataulque si ni el respeto del deudo ni sus leales servicios le fo fuesen á manera de esclavos entregados al templo movian, por demás esperaria mayores mercedes de de Santiago, que fué ejemplo muy nuevo y aun cruel quien no hacia caso de sus ruegos y lágrimas en deman castigar á unos por los pecados de otros, si la grandeda tan justificada. Parecia á los mas que Bernardo te za de la maldad no excusase en parte la acedia que con nia razon; pero prevaleció, segun yo pienso , el parecer ellos usaron. Trasladó el cuerpo del difunto á Composde los contrarios, que decian ser conveniente á la dig- tella, y con nuevas obras y fábricas aumentó aquel edinidad del Rey vengar la afrenta hecha contra la majes ficio de la iglesia de Santiago; demás desto, á su costa tad, y no mudar la sentencia de los antecesores por fundó en aquella ciudad un monasterio de benitos, con respeto de ningun particular. Alterose con esta res advocacion de San Martin, y un colegio, que llamó de puesta Bernardo, salióse de la corte con grande acom San Félix, en que los sacerdotes y ministros de Santiapañamiento de muchos que se le arrimaron. Edificó go por su larga vejez exemptos y jubilados, habida licuatro leguas de Salamanca, donde ahora está la villa cencia, fuesen proveidos y sustentados de todos lo nede Alba , el castillo del Carpio, del cual él mismo tomó cesario. En tiempo deste prelado la iglesia de Oviedo el apellido; desde este castillo de ordinario hacia ca fué hecha arzobispal. Asimismo el templo de Santiago, balgadas en las tierras del Rey, robaba , saqueaba y que con grandes pertrechos y gastos estaba acabado, talaba ganados y campos. Por otra parte , los moros á consagraron ciertos obispos que se juntaron en un consu instancia trabajaban grandemente las tierras de cilio con grande solemnidad. No era lícito conforme a la cristianos. El Rey, movido destos daños, hizo junta de leyes eclesiásticas convocar los obispos á concilio, sino grandes en Salamanca , que, mudados de parecer, acor fuese con licencia del Papa. Por esta causa Severo y Dedaron se hiciese lo que Bernardo pedia, á tal empero siderio, presbíteros, despachados sobre el caso a Roma que primeramente entregase el castillo; no se sabia, á ganaron del papa Juan VIII un breve, en que hace melo que parece , que el padre de Bernardo era ya muerto tropolitana la iglesia de Oviedo, cuyo tenor y palabras en la cárcel. Pues como le hobiesen despojado del cas son las siguientes : « Juan, obispo, sieryo de los siervos tillo y no le restituyesen á su padre, despechado se » de Dios, á Alonso, rey cristianisimo, y á los venerapasó á Francia y Navarra. En aquellas partes peregri » bles obispos y abades y ortodoxos cristianos. Pues que nando de unas tierras á otras acabó la vida en lloro y » en el cuidado de toda la cristiandad la sempiterna Protristeza , como dicen muchos. Otros lo contradicen, y » videncia nos hizo sucesores de Pedro, príncipe de los persuadidos por un sepulcro que hoy se muestra en » apóstoles, por la amonestacion de nuestro señor JesuAguilar del Campo con nombre de Bernardo, sienten » cristo somos apretados, con la cual con cierta voz de que sufrió con grande ánimo los reveses de la fortuna, » privilegio amonestó á san Pedro diciendo : Tú eres y en tanto que vivió, sirvió á su Rey con el esfuerzo y » Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y á diligencia que solia. A la desgracia de Bernardo se si » tí dejaré las llaves del reino de los cielos, etc. Al mes. guió otro nuevo desastre, y fué que don Fruela, no se » mo otra vez, acercándose el artículo de la gloriosa sabe por qué causa ni por qué agravios, se conjuró de » pasion de nuestro Señor, dijo : Yo rogué por ti para dar la muerte al Rey, su hermano. Descubrióse el trato; »que no falte tu fe, y tú, convertido alguna vez, cony preso, le privaron de la vista y condenaron á cárcel v firma tus hermanos. Por tanto, pues la fama de vuesperpetua. La misma sentencia por mandado del Rey se » tra noticia por estos hermanos que vinieron á visitar ejecutó en don Nuño, don Bermudo y don Odoario, tam » los umbrales de los apóstoles, por Severo y Desiderio, bien liermanos suyos, porque se juntaron con don Frue » presbíteros, á nosotros con maravilloso olor de bonla; castigo cruel, de que resultaron nuevas alteracio »dad nos es manifestada, con amonestacion fraterna os nes, ca don Bermudo escapó de la cárcel, y con ayuda » exhorto que con la gracia de Dios por guia persevereis de su parcialidad se apoderó de Astorga, y en ella se » en buenas obras para que la abundante bendicion de fortificó por algun tiempo, sio reparar hasta venir á las »san Pedro, nuestro protector, y la nuestra os ampare. manos con el mismo Rey que iba en su busca; pero fué » Y todas las veces, bijos carísimos, que quisiere alguvencido, y despues de la rola se huyó á tierra de mo v no de vos venir ó enviar á nos con toda alegría de coros. El rey don Alonso por esto tomó ocasion para ha » razon y gozo espiritual de las últimas partes de Gacer mayores estragos en las tierras enemigas, en espe » licia, de la cual Dios fuera de mí os hizo rectores, cial fué tan molesto a los de tierra de Toledo, que, »como legítimos hijos nuestros os recebirémos; y á la pasados algunos años, por gran suma de dinero que » iglesia de Oviedo, que con vuestro consentimiento y dieron, compraron del Rey treguas de tres años, »á vuestra instancia hacemos metropolitana, mandamos muy honrosa para los fieles, y afrentosa para los bár » yconcedemos que todos vosotros scais sujetos. Asimisbaros.

» mo mandamos que todo lo que á la dicha silla los re» yes ó otros cualesquier fieles justamente han ofrecivdo, 6 para adelante con el ayuda de Dios le dieren, sea vestable y valedero perpetuamente. Exhorto otrosí á

cosa

o todos que tengais por encomendados los portadores diesen órden en todo, como quien habia de dar cuenta »destas nuestras letras. Dios os guarde. » Con los dos á Dios de su cargo, y juntamente visitasen las diócesis, embajadores del Rey envió juntamente el Pontífice á los monasterios y parroquias. Añadieron demás desto España un tercero , por nombre Reinaldo, al cual dió que los obispos que no tenian diócesis sirviesen al de otra carta para el Rey, fecha por julio, con palabras Oviedo de vicarios para que se repartiese la carga entre muy regaladas y blandas, del tenor siguiente : «Juan, muchos, y él de su renta los sustentase, y que así á esv obispo, siervo de los siervos de Dios, al amado hijo tos como á los demás obispos señalasen sendas igle» Alonso, glorioso rey de las Galicias. Habiendo rece sias en la ciudad y diócesi de Oviedo, con cuya renta se » bido vuestras cartas, porque conocimos que sois de entretuviesen cuando se celebrasen concilios y tuviesen » voto para con nuestra santa Iglesia, os damos muchas donde acojerse á causa de las ordinarias entradas que »gracias , rogando a Dios que crezea el vigor de vues los moros hacian. En cumplimiento deste decreto á » tro reino y os conceda victoria de vuestros enemigos. diez y seis obispos, unos que tenian diócesi, y otros que » Porque como vos, lijo carísimo, pedistes, rogamos carecian della, señalaron doce templos, al de Leon, de vá Dios ordinariamente y con instancia que gobierne Astorga , de Iria, al ulcense, al britoniense, al de Oren» vuestro reino y os salve, guarde y ampare y levante se, al de Braga, este era arzobispo, al dumiense, al » sobre todos vuestros enemigos. Haced que la iglesia tudense, al columbriense, al portucalense, al salman» de Santiago, apóstol, sea consagrada por los obispos ticense, al cauriense, al cesaraugastano, al calagur» españoles , y con ellos celebrad concili Nos asimis ritano, al turiasonense, al oscense. Todos estos nom»mo, glorioso Rey, como vos somos apretados por los bres y el número se sacaron de los mismos actos del » paganos; pero el omnipotente Dios nos concede dellos Concilio en gracia de los que son aficionados á la anti» triunfo. Por tanto, rogamos á vuestra caridad no dejeis güedad, que los cronistas no escriben palabra. De aquí » de enviarnos algunos provechosos y buenos moriscos sin duda procedió que Oviedo en aquel tiempo se llano » con sus armas y caballos, á los cuales los españoles lla ciudad de Obispos, como lo refieren autores muy grą»man caballos alfaraces, para que recebidos alabemos á ves. Los aledaños de aquella diócesis de Oviedo señala» Dios y os demos las gracias; y por el que los trujere os ron los mismos obispos, y el Rey la acrecentó en ren» remunerarémos de las bendiciones de san Pedro. Dios tas y posesiones segun lo que se podia llevar, conforme » os guarde, carísimo hijo y esclarecido rey.» Dada el á la apretura en que estaban las cosas y los tiempos. Hames de julio año del Señor de 874. Leidas las cartas lláronse presentes en la una cuidad y en la otra el Rey del Papa, los obispos de todo el reino fueron convoca y la reina doña Jimena, los hijos del Rey y los grandes; dos para que á dia señalado acudiesen en cumplimiento y dada conclusion á todas estas cosas, despidieron el de lo que se les mandaba. Juntáronse primeramente en Concilio. Compostella buen número de obispos, no menos que catorce, parte de las ciudades que estaban en poder del

CAPITULO XIX. Rey; los demás de las que tenian los moros, como obis

De lo demás que sucedió en el reinado de don Alonso. pos de anillo y poco mas que de solo nombre. La costumbre de aquel tiempo era tal, que las unas ciudades En tanto que estas cosas pasaban, los moros estaban y las otras tenian obispos, principalmente las que ha sosegados; el largo ocio y la abundancia de España tebian ganado de los moros y poco despues eran vueltas nia apagado el brio con que vinieron y ablandado su á su poder, y aun de las que pretendian ganar en breve natural belicoso, que fué causa de pasarse algunos años y reducillas al señorío de cristianos. Con esta traza y sin que sucediese cosa alguna digna de memoria. Solo confianza en lugar de los que morian señalaban y con el año 881 en loda España hobo temblores de tierra con sagraban otros que les sucediesen. El templo pues de daño y destrozo de muchos edificios. El rey Maliomad Compostella ó de Santiago fué por aquellos obispos con asistia a los oficios á su modo, cuando un rayo que cagrande solemnidad consagrado á 7 de mayo, dia lúnes, yó de repente en la misma mezquita mató a dos que lupa undécima, y tres de aureo número , como lo dicé estaban cerca dél, con grande espanto de todos los deSampiro, asturicense; puntos y señales que todas con más. El año siguiente Abdalla, hijo de Lope, aquel curren en el año 876, y no antes ni despues por largo que huyó de Toledo, olvidado de las mercedes que del tiempo. El altar mayor dedicaron al Salvador; dos cola- Rey tenia recebidas, como hombre desleal y fementiterales, el uno en nombre de San Pedro y San Pablo, el do, comenzó a tratar de hacerle guerra. Para esto se otro de San Juan Evangelista ; el que cubria los huesos reconcilió y hizo su asiento con el rey de Córdoba. La del apóstol Santiago no pareció consagrar de nuevo envidia que tenia á sus tios le llevaba al despeñadero, por tener entendido que sus siele discípulos le consa de quien hacia tanta confianza el rey don Alonso, que graron, solo se dijo misa sobre él. En un monte alli cer les entregó a su hijo don Ordoño, como por prendas de ca consagraron asimismo un templo en nombre del már la amistad para que le criaseny amaestrasen. Gran mentir San Sebastian, con que la devocion de la iglesia de gua de su padre, pero en tanto se estimaba en aquel Santiago, que de antes era muy grande, se aumento tiempo la amistad de los moros. Deste principio, aunque mucho mas. Once meses adelante por mandado del Rey pequeño , se siguieron cosas mas graves, porque Abdalos mismos obispos se juntaron en Oviedo; allí, en cum lla, recogidas sus gentes, rompió por las tierras de plimiento de lo que el Papa concedia, resolvieron que cristianos, las talas fueron muy grandes, los temores y el obispo de Oviedo fuese arzobispn, y para aquella dig esperanzas no menores. Acudió el Rey y venció al Moro nidad por voto de todos nombraron á Hermenegildo. cerca de Cillorico en una batalla que le dió; asimismo Pareció otrosí nombrar arcedianos, personas de buena le rechazó con daño de Pancorvo, de que pretendia el vida, que dos veces cada un año juntasen sínodos y Moro apoderarse. No acometieron la ciudad de Leon,

dado que revolvieron contra ella, á causa de una gruesa biera muerte; yo no fuera rey. Sucedióle Almundar, sa guarnicion de soldados que dentro estaba. Desta mane hijo, principe manso de condición y liberal, ca ut prince ra sin hacer otro efecto que de contar sca, pasado el rio cipio de su reinado perdonó á los de Córdoba cierta imAstura, hoy Estola, que riega aquellas campañas y pa posicion en que acostumbraban pagar de diez uno. Ellos, sa por la misma ciudad de Leon, el ejército enemigo olvidados deste beneficio, se alborotaron contra él. por las tierras de la Lusitania volvió a Córdoba. Iba en Aparejábase para sosegar estas alteraciones cuando le ire los demás moros Abuhalit; hizo instancia con el rey sobrevino la muerte antes de haber reivado dos años don Alonso para que le restilayese su hijo Abulceu, que enteros. Dejó seis hijos y siete bijas. Sucedióle por volo dejara como en rehenes cuando, como se dijo, die de los soldados Abdalla, su hermano, el año 888; reino rop libertad. La negociacion fué tan grande, que al fin por espacio de veiute y cinco años. Los principios fuealcanzó lo que pretendia. Esto sucedió al fin del otoño, ron revueltos á causa que Homar, principal entre los el cual pasado y entrado el invierno, Abdalla venció iņoros y de ingenio bullicioso, se levantó contra él. Lisa en cierta pelea ó encuentro á los dos Zimaeles, lio y bona, Astapa o Estepona , Sevilla y otros pueblos se le hermano suyos, en ciertos lugares ásperos y fragosos; allegaron. Estas grandes alteraciones tuvieron fácil salino se dice en qué parte de España, sospecho fué en el da, porque Homar, mudado propósito, alcanzó perdon reino de Toledo; lo que consta es que los prendió y y se reconcilió con el Rey. Esta facilidad del perdon le aherrojados los envió al castillo de Becaria. Revolvió fué ocasion y le dió ánimno para tornar en breve á alsobre Zaragoza y con el mismo ímpetu la sujeló. Esto borotarse. Andaban los moros de muy antiguo dividifué ocasion que las fuerzas de moros y de cristianos se dos en dos parcialidades de Humeyas y Alavecinos, covolviesen contra él, dado que con una embajada envió mo queda arriba dicho. Con esta division no podia faltar á excusarse de lo hecho con el rey de Córdoba; y por á los amigos de novedades gente y pueblo que los sique no recebia sus excusas, con tralo doble y embaja guiese. Abdalla siguió por todas parles á Homar y le dores que de ordinario despachaba al rey don Alonso redujo á tal apretura, que se huyó á tierra de cristiapara asegurarse, procuraba su amistad. En el mismo nos, donde, dejada la supersticion de sus padres, se tiempo los condes don Vela y don Diego hicieron liga baulizó, no con sinceridad y de veras, sino con engaño, contra él coño contra enemigo comun. Por otra parte, como se entendió con.el tiempo, que todo lo declara.. Almundar, hijo del rey de Córdoba, y Abulalit fueron Contra don Alonso se alteraron los vizcaínos; la cabeza enviados de Córdoba para cercar á Zaragoza , acometi y caudillo fué Zuria, yerno de Zenon, hombre principal miento que fué por demás á causa de la fortaleza de entre aquella genle. Acudió don Ordoño, enviado por el aquella ciudad y la mucha gente que en ella hallaron, Rey, su padre, para sosegar aquella gente; pero fué ven-. además que Abdalla, por las cosas que habia acometido cido por los contrarios en una batalla que se dió cerca y acabado, se hallaba muy fuerte, rico y feroz. Dieron de Arriogorriaga , y della aquel pueblo lomó este nomlos de Córdoba vuelta sobre las tierras de Vizcaya y de bre, que significa , como lo dicen los que saben la lenCastilla , hicieron talas y daños; acudieron los dos con gua vizcaína , piedras sangrientas, como quier que andes sobredichos, y forzaron a los moros á salir de toda tes se llamase Padura. Ea premio desta victoria biciela tierra. No se descuidaba el rey de Leon, antes tenia ron á Zuria señor de Vizcaya, que dicen era de la sangre juntas sus gentes en Sublancia con intento de no faltar á ; de los reyes de Escocia. ¿Quién podrá bastantemente cualquiera ocasion que se le presentase de dar á los mo averiguar la verdad en esta parle ? La aspereza de aqueros, si menesterfuese, la batalla, pero ellos se excusaron y llos lugares, segun yo entiendo, fué causa que el Rey se volvieron a su tierra; solo destruyeron el monasterio no vengase aquella afrenta, demás de su edad que estade Sahagun, que en Castilla la Vieja era y es muy céle ba adelante, y por el mismo tiempo, vuello el pensabre. Y sin embargo, Abuhalit envió algunos moros de miento a las artes de la paz, se ocupaba en edificar secreto al rey don Alonso para tratar de hacer paces; y iglesias en nombre de los saulos, y castillos y pueblos sobre lo mismo Dulcidio, presbítero de Toledo, fué por para seguridad y.comodidad de sus vasallos. En el prinel Rey enviado á Córdoba en fiu del año 883. En tanto cipio de su reinado reedificó á Sublancia y á Cea cerca que estos tratos andaban, una armada de moros que se de Leon, el castillo de Gauzon á la orilla del mar, puesjuntó en Córdoba y en Sevilla por mar acometió las to sobre un peñol entre Oviedo y Gijon; despues las riberas de Galicia por estar muchos pueblos sin mura ciudades de Braga, Portu y Viseo, Chaves, que se llallas y que podian fácilmente ser saqueados. No hizo algun maba antiguamente Aquae Flaviae, y tambien la ciu- • efecto la dicha armada á causa de los recios temporales y dad de Oca, todos pueblos que habian estado largo tiemque la desbarataron y echaron á fondo; pocos con el ge po destruidos y deshabitados. El mismo daño padeció neral Abdelhamit escaparon del naufragio y de la tormen. Sentica, y con la misma liberalidad y cuidado fué repata. Al mismo tiempo por diligencia de Dulcidio se asen rada con nombre de Zamora por las muchas piedras taron treguas de seis años con los moros, y los cuerpos turquesas que por alli se hallan, que se llaman así en de los mártires Eulogio y Leocricia con voluntad de los lengua morisca. A don Garcia, su lijo, dió el Rey cuicristianos, en cuyo poder estaban, de Córdoba los tras dado de edificar á Toro, que los antiguos llamaron SaraJadaron á Oviedo. Siguióse la muerte de Mahomad, año bis. Asimismo ganaron de los moros á Coimbra en Luside los árabes 273, de nuestra salvacion 886; dejó trein tania, en Castilla la Vieja Simancas y Dueñas con toda ta hijos y veinte hijas. Fué hombre de ingenio no gro la tierra de Campos, comarca que, á ejemplo de Italia y sero; para muestra se refiere que un dia, como se pa de Francia, se puede en lalin llamar Campania. Elgransease en sus jardines y cierto soldado le dijese iqué de y real monasterio de Sahagun, que los moros asolahermoso jardin, qué dia tan claro, qué siglo tan alegre, ron, fué de nuevo reparado y vuelto á los monjes ile San si todo esto fuese perpetuo! respondió : Antes si no lio Benito; al cual ninguno en grandeza, majestad y rique- .

zas se aventajó antiguamente en España, y aun hoy es de los mas nombrados que en ella se hallan. Para tan gran

CAPITULO XX. des y tantas obras no bastaban los tesoros reales ni sus De los reyes don Garcia y don Ordoño el Segundo. haberes; impuso nuevos pechos y derramas, cosa que se El poder adquirido malamente no suele ser duratledebe siempre excusar, si no es cuando la república se ro. Así don García el reino que tomó por fuerza a su halla en tal aprieto, que todos entienden es forzoso su padre tuvo solos tres años. En este tiempo hizo. de jetarse á la necesidad si se quieren salvar. Esta verdad puero guerra á los moros, entró por sus tierras, talóse entiende mejor por lo que resultó. Estaban los vasa les los campos, saqueóles los lugares, y á un señor llos por esta causa desgraciados; la reina doña Jimena, moro, llamado Ayola , que lè salió al encuentro, verició que tambien andaba desgustada con su marido, persua en batalla y le cautivó; pero a la vuelta por culpa de las. dió á don García, su hijo, que se aprovechase de aque guardas se les escapó cerca de un lugar llamado Trella ocasion y tomase las armas contra su padre. No se mulo. El Rey falleció en Zamora, año de nuestra salvadescuidó el Rey, aunque viejo y flaco; acudió luego á cion de 913. No dejó sucesion ; por esto don Ordoño, Zamora, prendió á su hijo y mandóle guardar en el cas su hermano, sabida su muerte, de Galicia, donde tenia tillo Gauzon. No pararon en esto los desabrimientos y el señorío, sin dilacion vino a tomar la corona. Fué males. Era suegro de don García Nuño Hernandez,con buen príncipe y templado, si lo postrero fuera conforme de de Castilla, príncipe poderoso en riquezas y en yasa á los principios, y no ensuciara sus manos con la san-. llos. Este , con ayuda de la Reina y de los hermanos del gre inocente de los condes de Castilla. Reino por espacio preso, hizo brava guerra al Rey, que duró dos años. A de nueve años y medio. Lo primero, para ganar repułacabo dellos los conjurados salieron con su intento , y el cion y quebrantar la soberbia de los moros, con gente pobre Rey, cansado del trabajo ó con deseo de vida mas de los suyos que juntó rompió por el reino de Toledo. reposadą, renunció el reino y le dió á su hijo don García. Puso sitio sobre Talavera , villa principal y de muy ale-. A don Ordoño, el otro hijo, dió el señorío de Galicia. Lo gre suclo y cielo, noble por. los muchos moradores, y uno y lo otro sucedió el año 910. El cual año pasado, fuerle por sus muros, en gran parte de sillería. Eu við como don Alonso hobiese ido en romería á Santiago el rey de Córdoba buen golpe de gente para socorrer por su devocion, con voluntad de su hijo hecha de nue los cercados; mas fué vencida en batalla y el pueblo yo una buena entrada en tierra de moros, falleció en la entrado por fuerza; puesto á saco, le quemaron á causa. ciudad de Zamora. Su cuerpo y el de su mujer sepul que no se podia conservar por estar de todas partes rotaron, primero en Astorga, despues fueron trasladados deado de moros. El gobernador del pueblo con otros á Oviedo. En el mismo tiempo Abdalla, rey de Córdo muchos fué preso; el ejército, cargado de despojos ba, en edad de setenta y dos años murió en Córdoba ; mnoriscos y alegre, volvió á su tierra. El rey de Córdodejó doce hijos y trece hijas. De Abdalla , hijo de Lope, ba, dudoso por aquel principio de lo que podria suceno se sabe lo que se hizo; no faltara diligencia si se des der y teniendo las fuerzas de aquel Rey brioso , encubriera camino para averiguar esta y semejantes fal vió á rogar con humildad al rey de la Mauritavia que tas. Habrémos de usar de conjeturas. Entiendo que con de Africa le proveyese de socorros y de gentes. Vino ayuda de los reyes de Oviedo se mantuvo en el señorío el Africano en ello, movido por el peligro de su nacion de Zaragoza, y que dél descendieron los reyes que fuc con deseo de rebatir el orgullo de los cristianos , que . ron adelante de aquella noble ciudad. El reino de Cór de cada dia mas y mas mejoraban su partido. Despachó doba hobo Abderraman, nieto de Abdalla, hijo de Ma. buen número de gente africana y por su capitan á Alhomad, cosa nueva entre los moros, que fuese el niéto motaraf. Juntose con estos el ejército de los moros de antepuesto á los hijos del difunto, tios que eran del España , y por general de todos un moro llamado Avonuevo Rey. Tenia veinte y tres años cuando tomó la co- lalpaz. Entraron por tierra de cristianos hasta llegar á rona, , gozóla por espacio de cincuenta años. Llamé la ribera de Duero. Salióles el Rey al encuentro, diose ronle por sobrenombre Almanzor Ledin Alla, es á sa la batalla cerca de Santisteban de Gormaz, que fue muy ·ber, defensor de la ley de Dios, y tambien Miramamo reñida, y por grande espacio estuvo suspensa sin de

. entonces los que los tienen, para disimular su corbardía y pusieron en huida. Con esto los cristianos quedaron liflaqueza, se arman. y afeitan con apellidos magníficos. bres de un gran củidado y congoja , por considerar el Verdad es que Abderraman se puede contar entre los peligro en que las gentes de Africa pondrian a los que grandes reyes, así en el gobierno como en las cosas de la apenas podian contrastar al poder de los moros de Corguerra. Por todo el tiempo de su vida tuvo atencion á doba. Para que el fruto de la victoria fuese niayor pacomponer las discordias de su nacion y sosegar las par reció apretar á los moros, que vencidos y medrosos cialidades que amenazaban mayores daños; administra-estaban, y en seguimiento de la victorja dar el gasto á ba justicia con mucha reclitud; edificó un castillo junto los campos y pueblos de la Lusitania hasta llegar á a Córdoba; en Africa tomó la ciudad de Ceuta ; demás Guadiana; en particular las tierras de Mérida y de Badesto, con real magnificencia aumentó y mejoró las ciu- dajoz padecieron mayores daños. El espanto de los nadades y pueblos de todo su reino. Comenzó á reinar el túrales fué tan grande, que procuraron tomar algun año 300 de los árabes, conforme á la cuenta del arzo asiento con el vencedor hasta comprar por gran dinero bispo don Rodrigo, que en este lugar no se aparta de la la paz. Esto sucedió el año quinto del reinado de don verdadera.

Ordoño, que se contaba 918 de nuestra salvacion. El Rey, concluidas tan grandes cosas, dió la vuelta , y con recibimiento á manera de triunfo entró en la ciu

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