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las islas de Mallorca y Menorca, acometieron a los isa razones, consintieron que pudiese levantar tres mil leños, pero fueron por ellos maltratados. Ca tomando españoles, no para hacer guerra ni acometer á los ellos sus hondas, arma de que entonces usaban sola mauritanos, con quien tenia España grandes alianzas mente, con un granizo de piedras maltrataron a los prendas, sino para resistir a los contrarios de Cartago, enemigos tanto, que les forzaron á retirarse á la marina si de alguna parte se les moviese guerra. Tuvo Safon y aun á desancorar y sacar las naves á alla mar; de puestas al Estrecho las compañías y escuadrones, así de adonde, arrebatados con la fuerza de los vientos, lle su gente como de los españoles, para ver si por miedo garon últimamente á Cádiz. Con la venida deste so mudarian parecer los mauritanos y dejarian de secorro se diminuyó la fama del daño recebido en Sicilia guir los intentos de los demás africanos. Pero como y de la muerte del capitan Amilcar, y se quitó el poder no desistiesen, pasado el Estrecho, puso á fuego y á de alterarse á los discordes contra los cartagineses. En sangre los campos y las poblaciones, robando, sael mismo tiempo dicen que desde Tarteso, que es Ta- queando y poniendo en servidumbre todos los que por risa, se envió cierta poblacion ó colonia y por su capi el trance de la guerra veniun en su poder. Movidos tan Capion á aquella isla, que hacia Guadalquivir con de sus males los mauritanos, hicieron junta en Tánsus dos brazos y bocas. Lo cierto es que donde estaba ger, que está en las riberas de Africa enfrente de el oráculo de Mnesteo, los de Tarteso edificaron una Tarteso ó Tarifa , para determinar lo que debian hanueva ciudad, llamada por esta causa Ebora de los cer. En primer lugar, pareció enviar embajadores Cartesios, á distincion de otras muchas ciudades que en España á quejarse de los agravios que recebian de hobo en España de aquel nombre, y Tarteso antigua los suyos, de aquellos que á Safon seguian, y alegar mente se llamó tambien Carteia. Demás desto, en la una que los que les debian ayudar, esos les hacian conboca de Guadalquivir se edificó una torre, dicha Ca tradiccion y perjuicio; mirasen á los que dejaban y pion; en qué tiempo no consta , pero los moradores de con quiénes tomahan compañía; que los cartagineses aquella tierra se sabe que se llamaron cartesios ó tar- ponian asechanzas á la libertad de todos, y por tanto, tesios, que dió ocasion á ingenios demasiadamente agu era mas justo que juntando las fuerzas con ellos, vendos de pensar y aun decir que desde Tarteso se envió gasen las injurias comunes, y no tomasen aparte conaquella poblacion ó colonia hasta señalar tambien el

sejo, de que les hobiese luego de pes ar, quier fuesen tiempo y capitan que llaman asimismo Capion, como los cartagineses vencidos, por el odio en que incurrian si todo lo tuvieran averiguado muy en particular. de toda Africa, quier fuesen vencedores, pues ponian á

riesgo su libertad; que los cartagineses, por su soberbia CAPITULO XX.

y arrogancia, pensaban de muy atrás enseñorearse de Cómo Safon vino en España.

todo el mundo. A esto los españoles se excusaron de

aquel desórden , que sucedió sin que lo supiesen, que Corria por este mismo tiempo fama que toda Africa á Safon se le dió gente de Espuña , no para hacer se conjuraba contra Cartago, que hacian levas y juntas guerra, sino para su defensa; que enviarian embajadode gentes cada cual de las ciudades conforme a sus res á Africa, por cuya autoridad y diligencia, si no se fuerzas; y que unas á otras, para mayor seguridad, se concertasen y hiciesen paces, volverian los suyos de daban rehenes de no faltar en lo concertado. El dema Africa. Como lo prometieron, así lo cumplieron. Con la siado poder de aquella ciudad les hacia entrar en sos ida de los embajadores se dejaron las armas, y se tomó pecha; demás que no querian pagar el tributo que por asiento con tal condicion que el tal capitan cartaginés asiento y voluntad de la reina Dido tenian costumbre

sacase sus gentes de la Mauritania; los mauritanos llade pagar. Dábales otrosí atrevimiento lo que se decia masen los suyos de la guerra que se hacia contra Carde las adversidades y desventuras que en Sicilia y en lago, pues de aquella ciudad no tenian queja alguna Cerdeña padecieran. Los de Mauritania, si bien no se po- particular. Esto se concerto; pero como vuelto Safon dian quejar de algun agravio recebido por los de aque en España, todavía los mauritanos perseverasen en los la ciudad, se concertaron con los demás con tanto fu reales de los africanos , tornó á movelles guerra, y les ror y rabia , que trataban de tirar á su partido á los es hizo mayores daños, y apenas se pudo alcanzar por los pañoles, que están divididos de aquella tierra por el españoles que entraron de por medio que, fortificado angosto estrecho de Gibraltar, y apartallos de la amis de nuevas compañías de España que le ofrecian de su tad de los cartagineses. Movido por estas cosas el Se voluntad, dejada la Mauritania, entrase mas adentro nado cartagines, determinó aparejarse á la resistencia en Africa. En fin se toinó este acuerdo, con que los y juntamente enviar al gobierno de lo que en España ejércitos enemigos de Cartago fueron vencidos, ca los tepian á Safon , hijo de Asdrúbal, para que con su pre tomaron en medio por frente y por las espaldas las genseacia fortificase y animase á los suyos y sosegase con tes que salieron de Cartago por una parte, y por otra buenas obras y con prudencia las voluntades de los es las que partieron de España. Saruco Barquino, así dicho pañoles para que no se alterasen. Lo cual, llegado que de Barce, ciudad puesta a la parte oriental de Cartago, fué á España, hizo él con gran cuidado y maña; que dado que Silio Itálico dice que de Barce, compañero de llamados los principales de los españoles, les declaró Dido, se señaló en servir en esta guerra á los cartagilo que en Africa se trataba y lo que los mauritanos neses. Así le hicieron ciudadano de aquella ciudad, y dió pretendian. Pidióles, por el derecho de la amistad por este tiempo principio á la familia y parcialidad muy antigua que tenian, no permitiesen que ellos ó algu

iliesen que ellos ó algu- nombrada en Cartago de los Barquinos. Diose fin á esta nos de los suyos fuesen atraidos con aquel engaño á guerra año de la fundacion de Roma de 283. Safon, dar socorro á sus enemigos, antes con consejo y con vuelto en España, y ordenadas las cosas de la provinfuerzas ayudason á Cartago. Movidos los españoles con cia, siete años despues fué removido del cargo y lla

llevasen adelante. No aprovecharon las palabras, por escriben, ni tener voluntad de confirmar con arguestar los corazones dañados: los unos llenos de ira, y los mentos lo que dicen sin mucha probabilidad. Añaden otros de ambicion. Fué forzoso venir a las armas y en que sabidas estas cosas en Cartago por cartas de Macomendarse á las manos. Los de Fenicia acometie harbal, dieron inmortales gracias a los dioses, y que ron primero a los cartagineses, que descuidados esta- fué tanto mayor la alegría de toda la ciudad, que á causa ban, y no temian lo que bien merecian; á unos mataron de tener revueltas sus cosas, no podian enviar armada sin hallar resistencia, otros se recogieron á una fuerza que ayudase á los suyos y los asistiese para conservar que para semejantes ocasiones habian levantado y for el imperio de Cádiz. Fué así, que los de Cartago llevatificado en lo postrero de la isla, en frente del promon ron lo peor, primero en una guerra que en Sicilia, des. torio llamado Cronio antiguamente. Hecho esto, vol

pues en otra que en Cerdeña hizo Maqueo, capitan de vieron la rabia contra las casas y los campos de los sus gentes. 'Siguióse un nuevo temor de una nueva cartagineses, que por todas partes les pusieron fuego, guerra con los de Africa, de que se hablará luego, que y saquearon sus riquezas. Ellos, aunque alterados con

hizo quitar el pensamiento del todo al Senado cartatrabajo tan improviso, alegrábanse empero entre aque- giués de las cosas de España. Por esta causa, los carllos males de tener bastante ocasion y buen color para tagineses que residian en Cádiz, perdida la esperanza tomar las armas en su defensa y echar los fenicios de de poder ser socorridos de su ciudad, con astucia y finla ciudad, como en breve sucedió; que recogidos los gidos beneficios y caricias trataron de ganar las volunsoldados que tenian en las guarniciones y juntadas tades de los españoles. Los que quedaron de los feniayudas de sus aliados, se resolvieron de presentar la cios, contentos con la contratacion para que se les dió balalla y acometer á aquellos de los cuales poco antes libertad, con la cual se adquieren grandes riquezas, no fueran agraviados, destrozados y puestos en huida. No trataron mas de recobrar el señorío de Cádiz. En este se atrevia el enemigo á venir á las manos ni dar la ba tiempo, que corria de la fundacion de Roma el año 252, talla, ni se podia esperar que por su voluntad ven España fué afligida de sequedad y de hambre, falta de drian en algun partido, por estar tan fresco el agravio mantenimientos, y de muchos temblores de tierra, con que liicieron a los de Cartago. Pusiéronse los cartagi que grandes tesoros de plata y oro, que con el fuego neses sobre la ciudad, y con sitio, que duró por algunos de los Pirineos estaban en las cenizas y en la tierra meses, al fin la entraron por fuerza. En este cerco pre- sepultados, salieron á luz por causa de las grandes tenden algunos que Pefasmeno, un artífice natural aberturas de la tierra, que fueron ocasion de venir de Tiro, inventó de nuevo para batir los muros el in nuevas gentes á España, las cuales no hay para qué genio que llamaron ariete. Colgaban upa viga de otra relatallas en este lugar. Lo que hace al propósito es viga atravesada, para que puesta como en balanzas se que desde Cartago, pasado algun tiempo, se envió nueva moviese con mayor facilidad y biciese mayor golpe en armada, y por capitanes Asdrúbal y Amilcar, hijos la muralla. Esta desgracia y daño que se hizo á los fe- que eran del Magon de suso nombrado y ya difunto. nicios, dió ocasion á los comarcanos de concebir en Estos de camino desembarcaron en Cerdeña, donde sus pechos gran odio contra los cartagineses. Repre- fué Asdrúbal muerto de los isleños en una batalla ; hendian su deslealtad y felonía , pues quitaban la liber-hijos deste fueron Anibal, Asdrúbal

у Safon. Amiltad y los bienes á los que, demás de otros beneficios car dejó la empresa de España á causa que los siciliaque les tenian hechos, los llamaron y dieron parte en nos, sabida la muerte de Asdrúbal, y habiendo Leoniel señorío de España; que eran impíos é ingratos, pues das Lacedemonio llegado con armada en Sicilia, se desin bastante causa habian quebrantado el derecho del terminaron á mover con mayor fuerza la guerra contra hospedaje, del parentesco, de la amistad y de la hu

los cartagineses. A esta guerra acudió y en ella murió manidad. Los que mas en esto se señalaron fueron los Amilcar, que dejó tres hijos, es á saber, Himilcon, Hanmoradores del puerto de Mnesteo, por la grande y anti non y Gisgon. Demás desto Dario, hijo de Histaspe, por gua amistad que tenian con los fenicios. Echaban el mismo tiempo tenia puestos en gran cuidado los carmaldiciones á los cartagineses, amenazaban que tal tagineses con embajadores que les envió para que les maldad no pasaria sin venganza. De las palabras y de declarasen las leyes que debian guardar si querian su los denuestos pasaron á las armas. Juntáronse grandes amistad, y juntamente les pidiesen ayuda para la guerra gentes de una y de otra parte; pero antes de venir á que pensaba hacer en Grecia. Los cartagineses no se las manos, intentaron algun camino de concierto. Te atrevian, estando sus cosas en aquel peligro y balance, mian los cartagineses de poner el resto del imperio y á enojalle con alguna respuesta desabrida, si bien no de sus cosas en el trance de una batalla; y así, fueron pensaban envialle socorro alguno ni obedecer á sus los primeros que trataron de paz. El concierto se hizo mandatos. Deste Dario fué hijo Jerjes, el cual el año sin dificultad. Capitularon desta manera : que de la tercero de su imperio, y de la fundacion de Roma 271, una y de la otra parte volviesen á la contratacion; que á ejemplo de su padre, trató de hacer guerra en Grecia; los cautivos fuesen puestos en libertad, y de ambas y por esta causa los griegos que con Leonidas vinieron parles satisficiesen los daños en la forma que los jueces á Sicilia fueron para resistirle llamados á su tierra.

árbitros que señalaron determinasen. Para que todo con esto el Senado cartaginés comenzó á cobrar aliento

esto fuese mas firme, pareció á la manera de los atenienses decretar un perpetuo olvido de las injurias pasadas; por donde se cree que el rio Guadalete, que se mete en el mar por el puerto de Mnesteo, se llamó en griego Lethes, que quiere decir olvido. Mas cosas traslado que creo, por no ser fácil ni refutar lo que otros

despues de tan larga tormenta; y cuidando de las cosas de España, se resolvió de enviar en ayuda de los suyos á aquella provincia en cuatro naves novecientos soldados, sacados de las guarniciones de Sicilia, con esperanza que daban de enviar en breve mayores socorros. Estos de camino echaron anclas y desembarcaron en

las islas de Mallorca y Menorca , acometieron a los is. razones, consintieron que pudiese levantar tres mil leños, pero fueron por ellos maltratados. Ca tomando españoles, no para hacer guerra ni acometer á los ellos sus hondas, arma de que entonces usaban sola- mauritanos, con quien tenia España grandes alianzas y mente, con un granizo de piedras maltrataron a los prendas, sino para resistir a los contrarios de Cartago, enemigos tanto, que les forzaron á retirarse á la marina si de alguna parte se les moviese guerra. Tuvo Safon y aun á desancorar y sacar las naves á alla mar; de puestas al Estrecho las compañías y escuadrones, así de adonde, arrebatados con la fuerza de los vientos, le su gente como de los españoles, para ver si por miedo garon últimamente á Cádiz. Con la venida desle so mudarian parecer los mauritanos y dejarian de secorro se diminuyó la fama del daño recebido en Sicilia guir los intentos de los demás africanos. Pero como y de la muerte del capitan Amilcar, y se quitó el poder no desistiesen, pasado el Estrecho, puso á fuego y á de alterarse á los discordes contra los cartagineses. En sangre los campos y las poblaciones, robando, sael mismo tiempo dicen que desde Tarteso, que es Ta- | queando y poniendo en servidumbre todos los que por risa, se envió cierta poblacion o colonia y por su capi el trance de la guerra veniun en su poder. Movidos tan Capion á aquella isla , que hacia Guadalquivir con de sus males los mauritanos, hicieron junta en Tánsus dos brazos y bocas. Lo cierto es que donde estaba ger, que está en las riberas de Africa enfrente de el oráculo de Mnesteo, los de Tarteso edificaron una Tarteso ó Tarifa , para determinar lo que debian hanueva ciudad, llamada por esta causa Ebora de los cer. En primer lugar, pareció enviar embajadores Cartesios, á distincion de otras muchas ciudades que en España á quejarse de los agravios que recebian de hobo en España de aquel nombre, y Tarteso antigua los suyos, de aquellos que á Safon seguian, y alegar mente se llamó tambien Carteia. Demás desto, en la una que los que les debian ayudar, esos les hacian conboca de Guadalquivir se edificó una torre, dicha Ca tradiccion y perjuicio; mirasen á los que dejaban y pion; en qué tiempo no consta , pero los moradores de con quiénes tomaban compañía; que los cartagineses aquella tierra se sabe que se llamaron cartesios ó tar ponian asechanzas á la libertad de todos, y por tanto. tesios, que dió ocasion á ingenios demasiadamente agu era mas justo que juntando las fuerzas con ellos, vendos de pensar y aun decir que desde Tarteso se envió

gasen las injurias comunes, y no tomasen aparte conaquella poblacion ó colonia hasta señalar tambien el

sejo, de que les bobicse luego de pesar, quier fuesen tiempo y capitan que llaman asimismo Capion, como los cartagineses vencidos, por el odio en que incurrian si todo lo tuvieran averiguado muy en particular. de toda Africa, quier suesen vencedores, pues ponian á

riesgo su libertad; que los cartagineses, por su soberbia CAPITULO XX.

y arrogancia, pensaban de muy atrás enseñorearse de Cómo Safon vino en España.

todo el mundo. A esto los españoles se excusaron de

aquel desórden, que sucedió sin que lo supiesen, que Corria por este mismo tiempo fama que toda Africa á Safon se le dió gente de España, no para hacer se conjuraba contra Cartago, que hacian levas y juntas guerra, sino para su defensa; que enviarian embajadode gentes cada cual de las ciudades conforme á sus res á Africa, por cuya autoridad y diligencia, si no se fuerzas; y que unas á otras, para mayor seguridad, se concertasen

У hiciesen paces, volverian los suyos do daban rehenes de no faltar en lo concertado. El dema Africa. Como lo prometieron, así lo cumplieron. Con la siado poder de aquella ciudad les bacia entrar en sos ida de los embajadores se dejaron las armas, y se tomó pecha; demás que no querian pagar el tributo que por asiento con tal condicion que el tal capitan cartaginés asiento y voluntad de la reina Dido tenian costumbre sacase sus gentes de la Mauritania; los mauritanos llade pagar. Dábales otrosí atrevimiento lo que se decia masen los suyos de la guerra que se hacia contra Carde las adversidades y desventuras que en Sicilia y en lago, pues de aquella ciudad no tenian queja alguna Cerdeña padecieran. Los de Mauritania, si bien no se po particular. Esto se concerto; pero como vuelto Safon dian quejar de algun agravio recebido por los de aque en España, todavía los mauritanos perseverasen en los lla ciudad, se concertaron con los demás con tanto fu reales de los africanos , tornó á movelles guerra, y les ror y rabia, que trataban de tirar á su partido á los es hizo mayores daños, y apenas se pudo alcanzar por los pañoles, que están divididos de aquella tierra por el españoles que entraron de por medio que, fortificado angosto estrecho de Gibraltar, y apartallos de la amis de nuevas compañías de España que le ofrecian de su tad de los cartagineses. Movido por estas cosas el Se voluntad, dejada la Mauritania, entrase mas adentro nado cartagines, determinó aparejarse á la resistencia en Africa. En fin se toinó este acuerdo, con que los y juntamente enviar al gobierno de lo que en España ejércitos enemigos de Cartago fueron vencidos, ca los tenian á Safon , hijo de Asdrúbal, para que con su pre tomaron en medio por frente y por las espaldas las gensencia fortificase y animase á los suyos y sosegase con

salieron de Cartago por una parte, y por otra buenas obras y con prudencia las voluntades de los es las que partieron de España. Saruco Barquino, así dicho pañoles para que no se alterasen. Lo cual, llegado que de Barce, ciudad puesta a la parte oriental de Cartago, fué á España, hizo él con gran cuidado y maña; que dado que Silio Itálico dice que de Barce, compañero de llamados los principales de los españoles, les declaró Dido, se señaló en servir en esta guerra á los cartagilo que en Africa se trataba y lo que los mauritanos neses. Así le hicieron ciudadano de aquella ciudad, y dió prelendian. idióles, por el derecho de la amistad por este tiempo principio á la familia y parcialidad muy antigua que lenian, no permitiesen que ellos ó algu nombrada en Cartago de los Barquinos. Dióse fin á esta pos de los suyos fuesen atraidos con aquel engaño á guerra año de la fundacion de Roma de 283. Safon, dar socorro á sus enemigos, antes con consejo y con vuelto en España, y ordenadas las cosas de la provinfuerzas ayudason á Cartago. Movidos los españoles con cia, siete años despues fué removido del cargo y lla

tes que

mado á Cartago, con color de dalle el gobierno de la ó promontorio de Junon; y vueltas las proas & mandeciudad y el cargo y magistrado mas principal, el cual, recha, llegó á la boca do Cilbo, rio que entra en el como dice Festo Pompeyo, se llamaba suffetes. La mar entre los lugares Bejel y Barbate, como tambien el verdad era que les daba pena que un ciudadano, con rio que luego se sigue, llamado Besilio, descarga junto las riquezas de aquella riquísima provincia, creciese al cabo de San Pedro en frente de Cádiz, y eptra en el mas de lo que podia sufrir una ciudad libre, dado que mar; quedaba entre estos dos rios en una punta de tierpor hacerle mas honra enviaron en su lugar tres primos ra que allí se hace el famoso sepulcro de Gerion. Sisuyos, Himilcon, Hannon y Gisgon,y á él, vuelto á su guese luego la isla Eritrea , que era la misma de Cádiz, tierra, le hicieron grandes honras; con que se ensober segun algunos lo entienden; otros la ponen por diferenbeció tanto, que teniendo en poco la tiranía y.señorío de te cinco estadios apartada de tierra firme, al presente su ciudad, trató de hacerse dios en esta forma. Junto comida del mar en tanto grado, que ningun rastro della muchas avecillas de las que suelen hablar, y enseñóles á se ve. Mas adelante vieron un monte lleno de bosques y pronunciar y decir muchas veces tres palabras : Gran espesura; informáronse, y hallaron que se llamaba Tardios Safon. Dejólas ir libremente, y como repitiesen tesio del nombre comun de aquellas marinas, y que de aquellas palabras por los campos, fué tan grande la la cumbre de aquel monte salia y bajaba un rio, el cual fama de Safon por toda aquella tierra, que espantados arriba se dijo que se llamaba Lethes, y ahora es Guacon aquel milagro los naturales, en vida le consagraron dalete. Seguíanse ciertos pueblos de los Turdetanos, por dios, y le edificaron templos; lo que antes de aquel llamados los Cibicenos, que se extendian hasta la pritiempo no aconteciera á persona alguna. Plinio atri mera boca de Guadalquivir. En medio de aqueļlas sus buye este hecho á Hannon, la fama á Safon, confir riberas estaba edificada la torre Gerunda, obra de Gemada y consagrada por el antiguo proverbio latino y rion. Mas adentro en la tierra los lleates el rio Guagriego, es á saber : Gran dios Safon.

dalquivir arriba , los Cempsios, los Manios, todos gentes

de la Turdetania. Entendióse tambien que aquel rio, CAPITULO XXI.

que de otros era llamado Tartesio, nacia de la fuente Cómo Himilcon y Hannon descubrieron nuevas navegaciones.

Namada Ligostica , que manaba y se hacia de una lagu-. Himilcon y Hannon, tomado el cargo de España , lue na puesta á las haldas del monte Argentario; hoy se go que pudieron, se hicieron á la vela con su armada Hama monte de Segura. Decian asimismo que, dividido para ir á su gobierno. Acometieron de camino a los de en cuatro brazos, regaba los campos de la Bética; men-, Mallorca, si por ventura con maña y dádivas de poco tira que tenia aparencia, y por eso fué creida; ca por precio pudiesen alcanzar de aquellos hombres groseros, ventura tenian entendido que tres rios, los cuales se juny que no sabian semejantes artificios, que les diesen tan con Guadalquivir,' eran los tres brazos del mismo, lugar y permitiesen levantar en aquella isla un fuerte, ó sea que por ventura le sangrahan y hacian acequias, que fuese como escalon para quitalles la libertad. Dióse en diversas partes para riego de los campos; lo que Jes esta licencia, y aun dícese que en Menorca, entre sep- apenas se puede creer de ingenios tan groseros como tentrion y poniente, edificaron un pueblo, que se llamó eran los de aquel tiempo. Rufo Festo, que escribió es. Jamà, y otro al levante, por nombre Magon. Algunos tas navegaciones, dice que Guadalquivir entraba en la añaden el tercero lugar de aquella isla llamado Labon, mar por cuatro bocas; los antiguos geógrafos hallaban y piensan que la causa destos nombres fueron tres go- | dos tan solamente; nosotros mudadas con el tiempo las bernadores de aquella isla enviados de Cartago suce cosas y alteradas las marinas, no hallamos mas de una. sivamente. Lo cierto es que Haunon , llegado á Cádiz, Partido de allí, y pasadas las bocas de Guadalquivir, con deseo de gloria y de saber nuevas cosas, discurrió vieron las cumbres del monte Casio, rico de venas de por las riberas del mar Océano Irasta el promontorio $a- estaño, como lo da á entender el nombre; y aun quieren cro, que hoy es cabo de San Vicente en Portugal; y todo decir que del nombre de aquel monte el estaño por los lo que vió y notó en particular, lo escribió al Senado. griegos fué llamado casiteron. . La llanura bajo de Decia que tenia grande esperanza se podian descubrir aquel monte poseian los Albicenos , contados entre los con grande aprovechamiento de la ciudad las riberas de Tartesios. Seguíase el rio Ibero, que antiguamente fué los mares Atlántico y Gallico, inaccesibles hasta enton- término postrero de los Tartesios, y al presente entra ces, y que corrian por grande distancia. Que le diesen en el mar entre Palos y Huelma. De este rio quieren allicencia para aderezar dos armadas y apercebillas de gunos que España haya tomado el nombre de Iberia , y todo lo necesario para tan largas navegaciones y de tan no del otro del mismo apellido que en la España citerior to tiempo. Lo cual el año siguiente por permision del hoy se llama Ebro, y con su nobleza ha escurecido la Senado se hizo; mandaron á Himilcon que descubriese fama deste ofro; lámase loy rio del Acige por la muJas riberas de Europa y los mares lo mas adelante que chiedumbre desta tierra que en aquellos lugares se saca, pudiese. Hannon tomó cuidado de descubrir lo de Afri á propósito de tenir lanas y paños de negro. En la misca. Gisgon, por acuerdo de los hermanos y con órden ma ribera hacia el popiente vieron la ciudad de Iberia, del Senado, quedó en el gobierno de España. Acordado de la cual hizo mencion Tito Livio, y era del mismo esto, y apercebido todo lo necesario, al principio del nombre de otra que estuvo asentada en la ribera del rio año que se contaba de la fundacion de Roma 307, Ébro, no lejos de Tortosa. Seguíanse luego los esteros Hannon y Himilcon con sus armadas se partieron del mar por aquella parte que el promontorio dicho de para diversas partes. Himilcon partió de Gibraltar, Proserpina, por un templo desta diosa que allí se via, se que antiguamente se dijo Heraclea , pasó por los Mese metia el mar adentro. Doblada esta punta, vieron lo nios y por los Selbisios que estaban en los Bastulos, postrero de los montes Marianos, por donde en el mar dobló el cabo postrero del Estrecho, que se dijo Herma se terminan, y encima la cumbre del monte Zefirio,

que parecia llegar al cielo, cubierto de nubes y de nie

CAPITULO XXII. bla, aunque el mar sosegado á causa de los pocos vien

De la navegacion de Flannon. tos que en aquella parte soplan. Mas adelante, unas riberas llenas de pedregales y matorrales se tendian hasta La navegacion de Hahnon fué mas larga y la mas fael monte de Saturno. Luego despues los Cenitas, por mosa que sucedió y se hizo en los tiempos antiguos, y medio de los cuales corria Guadiana, con dos islas opues que se puede igualar con las navegaciones modernas de tas, que la mayor llamaban Agonida. Después doblado nuestro tiempo, cuando la nacion española con esfuerel promontorio Sacro, hoy cabo de San Vicente, por zo invencible ha penetrado las partes de levante y de riberas que hacen muchas vueltas, llegaron al puerto poniente, y aun aventajarse á ellas, por no tener nolicia Cenis, no lejos de la isla dicha entonces Petanio, y loy entonces de la piedra iman y aguja ni saber el uso, así Perseguero. Caian cerca los Draganos, pueblos de la Lu della como del cuadrante, por donde no se atrevian á sitania , incluidos entre dos montes Sefis y Cemfis, meter y alargarse muy adentro en el mar. Juntada pues y que al norte tenian por término un seno de mar pues y apercebida una armada de sesenta galeras grandes, en to en frente de las islas diclias Strivias, puestas en alla que llevaban treinta mil personas, hombres y mujeres, mar. Tenian los Dragamos otra isla cerca, Hamada Aca+ para hacer poblaciones de su gente por aquellas riberas le, cuyas aguas eran azules extraordinariamente y de donde pareciese á propósito,

se hicieron a la vela desmal olor. Esta forma tenian entonces aquellas marinas; de Cádiz. Pasadas las columnas de Hércules en dos dias al presente, habiéndose el mar retirado, todo está dife de navegacion, llegados que fueron á una grande llanurente de lo antiguo. Sobre la isla Acale en tierra firme ra, edificaron una gran ciudad, que dijeron Timiatese empinaba el monte Cepriliano, y muy adelante por rion. Vuellas luego las proas al poniente, seguíase el aquellas riberas hallaron entre levante y septentrion á promontorio Ampelusio, que nosotros comunmente llala isla Pelagia, de mucha verdura y arboledas; pero no mamos cabo de Espartel; y aun sospecho es el que osaron saltar en ella, por entender de muchos que era Arriano llamó Soloen, de mucha espesura de árboles y consagrada al dios Saturno, y que á los que á ella abor de muy grande frescura. Siguese el rio Zilia , que sosdaban se les alteraba el mar: tal era la vanidad y supers- pechoso Polibio llamó Anális; y en este tiempo junto á ticion de aquella gente. Seguíanse en tierra firme los él está asentado un lugar, por nombre Arcilla. Los Sarios, gente io humana y enemiga de extranjeros; por | Lixos, gente que moraba y tomaba el nombre del rio donde el cabo que en aquella parte hoy se dice Espichel, Lixio, el cualcorre de la Libia y descarga por aquella parantiguamente por la fiereza desta gente se llamó Barba te en el Océano, estaban tendidos setecientas y treinta y rio. Desde allí en dos dias de navegacion llegaron á la cinco millas, conforme a la medida romana, mas adelanişla Strinia, deshabitada y llena de malezas, á causa que te del promontorio Ampelusio. Allí fingieron antigualos moradores, forzados de las serpientes y otras saban- mente que Hércules luchó con el gigante Anteo, y que en

dijas, la desampararon y buscaron otro asiento; por es el mismo lugar eran los jardines de las Hespérides y el es: to los griegos la llamaron Opusa, que es tanto como pantoso dragon que las guardaba. Seguíanse á igual dis

de culebras. Ofrecióse luego la boca de Tajo, donde los tancia en espacio de cien millas, 6 veinte y cinco leguas, Sarios se terminaban con una poblacion de griegos, otros dos rios: el uno se llamó Subur, donde se via una que se entiende, no sin probabilidad, que fuese Lisboa, poblacion, por nombre Bonosa; el otro Sala, con otra pociudad en el tieinpo adelante nobilísima. Hiciéronse blacion del mismo nombre, que hoy se llama Salen, en desde allí á la vela , y tocaron en las islas Albiano y La un buen asiento y fresco, pero moleslado de las fieras cia; hoy se cree que son las islas puestas enfrente de por caelle cerca los desiertos de Africa. Partidos de Bayona en Galicia. Llegaron á las riberas de los Nerios aquellos lugares, llegaron al monte Atlante, que se ter6 Jernos, que se tendian hasta el promontorio Nerio, que mina en el mar en el cabo que los antiguos llamaron la Jlamamos el cabo de Finisterre; junto á él están mu postrera Chauparia, despues por los marineros fué cochas islas, llamadas antiguamente Strenides, porque los munmente llamado el cabo Non, por estar persuadidos moradores de la isla Strinia, huidos de allí á causa de que el que con loco atrevimiento le pasaba para siemlas serpientes, como se ha dicho, hicieron su asiento en pre no volvia; hoy le llamamos cabo del Boyador, si aquellas islas. Decíanse tambien Casiterides, por el bien algunos ponen por diferentes el cabo Non y el cabo, inucho plomo y estaño que en ellas se sacaba. Pasado del Boyador; lo mas cierto es que tiene enfrente la el promontorio Nerio, Himilcon y sus compañeros, isla de Palma, puesta hácia el poniente, una de las Ca- . vueltas las proas al oriente, por falta de los vientos en narias, de la equinoccial distante veinte y ocho grados aquellas riberas y por los machos bajíos y con las mu que tiene de altura. Pasado este promontorio, ofrecióchas ovas embarazados, padecieron grandes trabajos; seles una ribera muy tendida hasta una pequeña isla mas prosiguieron en correr los puertos, ciudades y pro de cinco estádios en circuito, la cual ellos, dejando allí montorios de los Ligores, Asturianos y Siloros, que por una poblacion, llamaron Cerne. Yo entiendo que en órden se seguian en aquellas marinas. De las cuales puestro tiempo se llama Argin , y está pasado el cabo cosas no se escribe nada, ni se halla memoria alguna Blanco, asentado veinte y un grados mas acá de la equide lo que pasaron en el mar de Bretaña y en el Báltico, doccial; y della todo aquel golfo se llama el golfo do donde es verisimil que llegaron guiados del deseo de Argin, que va tendido hasta el Cabo Verde y las diez descubrir, calar y considerar las riberas de la Francia islas que tiene enfrente, antiguamente dichas Hespériy de Alemaña. Ni aun, que se sepa, hay memoria del ca- des; entre las demás la principal hoy se Hama de Sanmino que para volver a España hicieron, despues que tiago, y todas eļlas se dicen las islas de Cabo Verde. gastaron dos años enteros en ida y vuelta de navegacion Este cabo 6 promontorio sospecho que Arriano le llama tan larga y dificultosa.

Cuerno Hesperio, y que el rio muy ancho que antes del

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