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pleitesía que le hicieron de acudir cada un año con cier- que nos dejemos avasallar y hacer esclavos de otros tas parias que concertaron. El rey don Fernando en cristianos ? Hacen sin duda burla de nuestras cosas, esta sazon se ocupaba en reparar la ciudad de Zamora, como si todo el mundo y toda la cristiandad prestase que despues que los moros la destruyeron en tiempo del obediencia y reconociese vasallaje á los emperadores rey don Ramiro no la habian reedificado. Otorgó á los de Alemaña. Toda la autoridad, poder , honra, riquemoradores que quisiesen en ella poblar que se gober- zas que se ganaron con la sangre de nuestros mayores nasen conforme á-las leyes antiguas de aquella ciudad, serán suyas; y para nos quedarán solo trabajos, peque eran las mismas de los godos. Sucedió que en ligros, cautiverios y pobreza? El yugo pesado del imaquella coyuntura los mensajeros de los moros trujeron perio romano que sacudieron de sí nuestros antepaá Rodrigo Diaz las parias que concertaron; llamáronle sados e nos le tornarán á poner ahora los alemanes? Cid, que en lengua arábiga quiere decir señor; lo uno ¿Serémos por ventura como canalla sin juicio y sin pruy lo otro en presencia del Rey y de sus cortesanos, de dencia, sin autoridad y señorío, sujetos á los que, si que tomaron ocasion muchos para envidialle y aborre- luviéramos ánimo, temblaran en pensallo? Recia cosa celle, como quiera que sea cosa muy natural llevar de es, dirá alguno, hacer resistencia á las fuerzas y pomala gana la prosperidad de los otros, mayormente si der del Emperador bravo, y dura no obedecer al manes extraordinaria, y ninguno se debe mas recatar en dato del Papa. De ánimos cobardes y viles es por temor el subir que el que poco antes se igualaba ó era me- de una guerra incierta sujetarse á daños manifiestos y nos que los demás. Sin embargo, el Rey, maravillado grandes. El valor y brio vence muchas veces las difide su valor, mandó que de alli adelante le llamasen el cultades que hacen desmayar á los perezosos y flojos. Cid; y así fué que, casi olvidado el propio nombre que Muchos, á lo que veo, se dejan llevar desta pusilanitenia de pila y de su linaje, toda la vida le dieron aquel midad, que ni se mueven por honra , ni los enfrena el nuevo y honroso apellido. Algunos añaden que en cierta miedo de la afrenta, que parece tienen por bastante diferencia que resultó entre los reyes don Fernando libertad no ser azotados y pringados coino esclavos. de Castilla y don Ramiro de Aragon sobre cuya fuese No creo yo que el Sumo Pontilice nos lenga tan cerla ciudad de Calahorra, puesla á la ribera del rio Ebro, radas las orejas que no dé lugar á nuestros justisimos acordaron que dos caballeros uno de cada parte bicie- ruegos, y le mueva la razon y justicia que hace por sen campo sobre aquel caso, y que por quien quedase nuestra parte. Enviénse personas que con valor defienla victoria, su rey hobiese la ciudad sobre que se plei- dan nuestra libertad en su presencia y declaren cuán teaba. Dicen otrosí que don Ramiro, scñaló por su fuera de camino va lo que pretenden los alemanes. parle á Martin Gomez, y por don Fernando tomó la Cuanto á mí, resuelto estoy de defender con la esdemanda el Cid, que veoció y mató á su contrario pada en el puño coutra todo el mundo la hopra, la Martin Gomez, que quieren que sea cabeza y tronco libertad que mis mayores me dejaron y todo lo al. Con del linaje y casa de Luna, muy antiguo y noble solar en esta espada baré bueno que comeļen traicion contra su España. Pero los mas doctos tienen todo esto por falso, patria todos aquellos que por escrúpulo de conciencia á causa que el rey don García de Navarra ganó de los ó por cualquiera otra consideracion y recato se aparmoros aquella ciudad, como arriba se dijo, y así no taren deste mi parecer y no desecharen con mayor pudo el rey de Aragon pretender sobre ella derecho cuidado que ellos la pretenden la sujecion y servialguno. Estaba el Cid entretenido con el nuevo casa- dumbre de España. Cuanto cada cual se mostrare en miento, y ocupado en negocios tocantes a su casa, por defensa de la libertad en el mismo grado le tendré por esto no se halló en las Corles cuando se trató de lo que amigo ó por enemigo capital. » Este parecer del Cid el Emperador pedia y el Papa mandaba tocante al re- Ruy Diaz dió á todos contento; hasta los mismos que conocimiento que pretendian debia hacer al imperio al principio faqueaban le aprobaron, y conforme a de Alemaña. El Rey de su condicion y por su edad se eslo se dió la respuesta al Papa. Para lacer rostro á inclinaba mas á la paz, y no quisiera la guerra, si bien Jos intentos del Emperador levantaron gente por todo entendia que de aquel principio, si disimulaba , se po- el reino basta número de diez mil hombres, demás de dria menoscabar en gran parte la libertad de España. los socorros que acudieron de los moros que les pagaPero antes que en negocio tan grave se toinase re- ban parias y les eran tributarios. Nombraron por gesolucion, hizo llamar al Cid para consultalle y que neral de toda esta gente al misino Cid para que el que dijese su parecer. Vino al llamado del Rey, y pre- dió principio á la empresa la llevase adelante y la acaguntado sobre el caso, respondió que no era negocio base. Acordó para dar muestra de las fuerzas y valor de consulta , sino que por las armas defendiesen la de España de pasar los montes Pirineos. Entró por libertad que con las armas ganaron. Que no era ra- Francia hasta llegar á Tolosa , ciudad que, segun yo zon pretendiese nadie gozar de lo que en el tiempo del entiendo, en aquel tiempo estaba á devocion ó era aprieto no ayudó á ganar en maniera alguna. «¿No será sujeta á España. Por lo cual hace la letra y lucillo del mejor y mas acertado morir como buenos que perder rey don Sancho el Mayor puesta de suso. Desde allí desla libertad que nuestros mayores con tanto afan nospacharon una embajada muy principal al Papa, en que dejaron, y que estos bárbaros hagan burla y escarnio le suplicaban enviase personas á propósito que oyesen de nuestra nacion? Gente que en su comparacion no las razones que por parte de España militaban. Los estiman á nadie. Sus palabras afrentosas, sus soberbias principales y cabezas desta embajada, que fueron el y arrogancias, sus desdenes con los que los tratan, conde don Rodrigo, diferente del Cid, y don Alvar Yasus embriagueces y demasías no se pueden sufrir. Ape- ñez Minaya , alcanzaron del Pontifice que enviase á nas habemos sacudido el yugo de la sujecion que los España sobre el caso por su legado á Ruperto, cardemoros tenian puesto sobre nuestras cervices, ¿será bien nal sabinense , y que juntamente viniesen embajadores del Emperador para que el pleito , oidas las partes, obispos don Sancho, de Aragon; don Sancho, de Pamse ventilase y concluyese. En el entre tanto el rey don plona; don García, de Najara ; Arnulfo, de Ribagorza; Fernando de Francia dió la vuelta a España. El legado Julian, castellense, y otros muchos obispos; Poncio, ary los embajadores repararon en Tolosa. Allí se trató el zobispo de Oviedo, que sospecho yo fué el presidente, negocio, y finalmente, sustanciado el proceso con lo que aunque se nombra el postrero. En este Concilio se orde la una parte y de la otra se alegó y cerrado, vinieron á denó por comun acuerdo de los padres que un decreto sentencia, que fué en favor de España, y que para ade- que los años pasados se hizo por el rey don Sancho el lante los emperadores de Alemaña no pretendiesen tener Mayor, es á saber, que los obispos de Aragon fuesen algun derecho sobre aquellos reinos. Deste principio que elegidos por los monjes de aquel monasterio, se guardo muy asentado lo que se coufirmó por la costumbre del dase como en él se contenia. Por el mismo tiempo , si pueblo, por la aprobacion de las otras naciones, por el bien en el año no conciertan los autores sin que se parecer y comun opinion de los juristas que adelante flo- pueda averiguar la verdad puntualmente, el cardenal recieron , que España no era sujeta al imperio ni le re- Hugo, legado que era del Papa en España, en cierta conocia ni reconoce algun vasallaje; tanto importa para junta de obispos y caballeros que se tuvo en Barcelona semejantes negocios el valor de un hombre prudente,y por órden y con voluntad del conde don Ramon, rearriscado. Verdad es que los papas 'asimismo preten-vocó y dió por ningunas las leyes de los godos, de que dieron que España les pagase tributo, como parece los catalanes hasta entonces usaban, y ordenó otras por una bula de Gregorio VII, que está entre las de su nuevas, que se guardan hasta nuestros tiempos. Este registro, enderezada á los reyes , condes y los demás entiendo yo es aquel Hugo, cardenal llamado por soprincipes de España, en que dice que el tal tributo se brenombre Cándido, que el año de 1064 vino de Roma solia pagar antes que los moros della se apoderasen. por legado á España, en tiempo que sobre el pontisiPero no salió con esta pretension; debieron todos ha- cado conteridian dos que ambos se llamaban papas, y cer rostro á esta demanda, y la costumbre inmemorial cada cual pretendia ser legitimo pontifice. El uno se muestra claramente que España ha sido siempre tenida llamó Alejandro II, el otro Honorio II. Los reyes de por libre, y nunca ha pagado tributo á ningun príncipe España seguian'la obediencia del papa Alejandro, cuyo extranjero. El linaje y decendencia del Cid se debe to- legado era este cardenal, por tener mas fundado su mar de Lain Calvo, juez que fué de Castilla, como derecho que el competidor y contrario. Procuró este arriba queda dicho, porque este juez tuvo en doña El- legado, demás de lo ya dicho, que en España se de- . vira Nuða Bella á Fernan Nuño. Deste y de su mujer jase el oficio gótico ó mozárabe, mas no pudo por endoña Egilona fué hijo Lain Nuño; cuyo hijo fué Diego tonces salir con ello; antes tres obispos de España fueLainez, marido que fué de Teresa Nuña, y padre de ron enviados á Mantua , ciudad de la Gallia Cisalpina 6 Rodrigo Diaz, por sobrenombre el Cid. Del Cid y su Lombardía, para donde tenian convocado concilio, mujer doña Jimena nació Diego Rodriguez de Vivar, con intento de sosegar aquel cisma tan perjudicial; que en vida de su padre murió en la guerra contra mo- llevaron asimismo consigo los libros góticos y hicieron ros. Tuvo asimismo el Cid dos hijas, doña Elvira y do- que el Concillo y los demás obispos los aprobasen y ña Sol, de quien se hará mencion adelante. Algunos diesen por buenos y católicos. Estos obispos eran Mu• concilios de obispos se tuvieron en este tiempo. El pri- nio, de Calahorra; Eximio, de Auca; Fortunio, de Alamero en Compostella , año de 1056, Presidió en el va; que debieron ser en aquella sazon de los mas prinCresconio, obispo compostellano, que se llama obispo cipales y doctos destas partes. de la Sede Apostólica. Halláronse con él Suero, obispo dumiense; Vistrario, electo metropolitano de Lugo,

CAPITULO- VI. demás de otros sacerdotes , diáconos y clérigos y aba

Lo restante del rey don Fernando. des. Ordenáronse en este Concilio muchas cosas muy buenas. Que los obispos y los prestes dijesen misa cada De los movimientos y diferencias que resultaron por dia; que los canónigos tuviesen un cilicio, y se le pu- la pretension de los emperadores de Alemaña tomaron isiesen los dias de ayuno, y todas las veces que se bi- los moros ocasion y avilenteza para sacudir el yugo que ciesen letanías por alguna necesidad. En Jaca , tierra los años pasados les pusiera el rey don Fernando. A un del rey don Ramiro, se hizo otro concilio año de 1060. mismo tiempo, casi como de comun acuerdo de todos, Halláronse en él los obispos Sancho, de Aragon; Pater- en diversos lugares tomaron las armas, en especial en no, de Zaragoza; Amulfo, rotense; Guillermo, de Urgel; el reino de Toledo y en los celtiberos, que es parte de Eraclio, de los bigerrones, Estéban, olorense; Gomecio, Aragon. El Rey estaba ya pesado con los años, cansado de Calahorra; Juan, lectorense. Presidió Austindo, de guerras tantas y tan molestas como por toda la vida arzobispo auxitano en Francia. Reformáronse las cé- tuvo; por el mismo caso las rentas reales consumidas, remonias de la misa que se habian estragado con el los vasallos cansados con los muchos tributos que patiempo, y tambien las costumbres de los clérigos,'y gaban. La reina doña Sancha, como hembra que era de mandóse que los oficios divinos se hiciesen conforme ánimo varonil, deseosa que la cristiandad fuese adeal uso romano. Ordenóse otrosí que en Jaca estuviese lante, ofreció de su voluntad para ayuda de los gastos la silla obispal que solia estar en Huesca, pero con de la guerra, que no se excusaba, todo el oro y joyas de condicion que, ganada Huesca de los moros, se le vol- su persona y recámara. Alentado el Rey con esta ayuviese la silla, quedando en su diócesi la misma ciudad da, juntó un buen ejército con que acometió á los mode Jaca , y así se hizo adelante. Dos años despues desto ros por la parte que corre el rio Ebro; hizo gran estrase celebró concilio en San Juan de la Peña, presente el go y matanza en ellos. Pasó más adelante hasta llegar á rey don Ramiro, a 21 de junio. Halláronse en él los los catalanes y valencianos, de donde vino cargado de buenos despojos. Con la misma prosperidad hizo guer- tada, mando se les señalase renta para calzado. Item, ra á los del reino de Toledo, ya todos ellos puso leyes que señaló de sus rentas á los monjes de Cluñi mil duy hizo jurar pagarian siempre los tributos acostumbra- cados en cada un año. La reina doña Sancha no fué de dos. Esto hecho, con aparato y gloria de triumfador se menor cristiandad que su marido; murió dos años ade'volvió a su casa. Quién dice que cerca de Valencia se lante; en toda la vida, y mas en su viudez, se ejercito le apareció san Isidoro, cuyo devoto fué siempre, y le en toda virtud y devocion. Su muerte fué á 15 de didijo moriria presto; por tanto, que se confesase y or- ciembre. Su cuerpo sepultaron junto al del Rey en la denase con brevedad las cosas de su 'alma. La enfer- iglesia ya dicha de San Isidro. medad que luego sobrevino al Rey confirmó esto ser verdad; por lo cual, hecho concierto con los moros y

CAPITULO VII. recobrados los cautivos que tenian cristianos y recogi

Que murió don Ramiro, rey de Aragoz.. dos los despojos que les ganara, sujetas aquellas comarcas y alzados los reales, marchó con su gente para El rey don Fernando por su testamento entre sus Leon. Llevábanle en una litera militar como silla de tres hijos dividió el reino en otras tantas partes: á don mano,, mudábanse por su orden los soldados y gente Sancho el mayor señaló el reino de Castilla, como se principal á porfía quién se aventajaria en el trabajo; extiende desde el rio Ebro hasta el de Pisuerga, ca todo tanto era el amor que le tenian chicos y grandes. El lo que se quitó a Navarra por muerte de don García año de 1065, á 24 de diciembre, dia sábado, entró en se añadió á Castilla. El reino de Leon quedó á don Leon, y como lo tenia de costumbre, visitó los cuerpos Alonso con tierra de Campos y la parte de Asturias de los santos prostrado por el suelo; con muchas lágri- que llega hasta el rio Deva, que pasa por Oviedo, demas pidióles con su intercesion le alcanzasen buena más de algunas ciudades de Galicia que le cupieron en muerte; y aunque parecia que la enfermedad iba en su parte. A don Garcia el menor dió lo demás del reino aumento, todavía estuvo presente a los maitines de Na- de Galicia y la parte del reino de Porlugal que dejó gavidad; el dia siguiente oyó misa y comulgo. Otro dia nada de los moros. Todos tres se llamaron reyes. A en la iglesia de San Isidoro, puesto delante de su se doña Urraca dejó la ciudad de Zamora; á doña Elvira pulcro, á grandes voces que todos le oian dijo á nues- Ja de Toro. Estas ciudades se llamaron el lufantado, tro Señor: «Vuestro es el poder, vuestro es el mando, vocablo usado á la sazon para significar la bacienda Señor; vos sois sobre todos los reyes, y todo está su- que señalaban para sustento de los infantes, hijos 'mejeto á vuestra merced. El reino que recebí de vuestra nores de los reyes. No era posible haber paz dividido mano vos restituyo. Solo pido á vuestra clemencia que el reino en tantas partes. Estaba suspensa España. Temi ánima se halle en vuestra eterna luz.» Dicho esto, mian que con la muerte de don Fernando resultarian se quitó la corona, ropa y reales insignias con que vi- nuevos intentos, grandes revueltas y alteraciones. Para niera , recibió el olio de mano de los obispos muchos prevenir y poner remedio á esto, algunos grandes del que allí asistian, y vestido de cilicio y cubierto de ce- reino rogaban al rey don Fernando y le procuraron perdiza, dia tercero de Pascua, fiesta de san Juan Evange- suadir algunas veces no dividiese su reino en tantas lista , á hora de sexta fino. Pusieron su cuerpo en la partes, y desto mismo trataron en las Cortes. El que misma iglesia junto a la sepultura de su padre. Las mas trabajó en esto fué Arias Gonzalo, hombre viejo y exequias fueron mas señaladas por las lágrimas del pue- de experiencia y que habia tenido con los reyes grande blo que por el aparato y solemnidad, aunque tampoco autoridad y cabida por su valor en las armas, prudenfaltó esta, como era razon, en la muerte de tan gran cia y fidelidad, en que no tenia par. El amor de padre Principe. Esto dicen don Rodrigo y Lúcas de Tuy;dado para con los hijos, la fortuna 6 fuerza mas alta no dieque hay quien diga que murió en Cabezon, pueblo junto 'ron lugar á sus buenos consejos. Asentábale bien la coá Valladond, y ni aun en el tiempo de su tránsito con- rona á don Sancho por ser de buena presencia y gentil ciertan los autores. Nos seguimos lo que pareció mas hombre, de muchas fuerzas, mas diestro en los negoprobable, sin atrevernos á interponer nuestro parecer cios de guerra que de paz. Por esto se llamó don Sany juicio en cosas semejantes y de tanta escuridad. La cho el Fuerte. Pelagio, ovelense, dice que era muy bevida del rey don Fernando fué señalada en cristiandad llo y muy diestro en la guerra. Era de buena condicion, y toda virtud en tanto grado, que en la ciudad de Leon manso y tratable, si no le irritaban con algun enojo y cada año se le hace tiesta como á los demás que están si falsos amigos so color de bien no le estragaran. puestos en el número de los santos. Muchas iglesias Muerto el padre, se querellaba que en la division del de su reino hizo de nuevo, otras reparó con mucha reino se le hizo conocido agravio; que todo el reino se liberalidad y franqueza. Especialmente en Leon fundó le debia á él por ser el mayor, y que le enflaquecieron las iglesias de San Isidro y de Santa María de Regla, y las fuerzas con dividirle en tantas partes; trataba esto el monasterio de Sahagun en Castilla, donde ya que en secreto con sus amigos, y en su mismo semblante era viejo, cuando mas se dió á la oracion y devocion, lo mostraba. La madre mientras vivió le detuvo con su residia muy de ordinario y cantaba muchas veces en autoridad que luego no hiciese guerra á sus hermanos, el coro y comia en el refitorio con los frailes lo que es- mayormente que por la muerte del rey don Fernando taba aderezado para ellos. Una vez se le cayó de las lo de Leon, como dote suya, quedaba á su disposicion manos un vidrio que el abad le daba, como cuenta y gobierno. Reinó don Sancho por espacio de seis anos, don Rodrigo, y luego se le restituyó de oro. Dice mas, ocho meses y veinte y cinco dias. Al principio que coque como viese andar descalzos los que servian en la menzó á reinar se le ofreció una guerra contra los moiglesia mayor de León por la mucha pobreza, lan men-ros, y luego tras aquella otra con el rey de Aragon; guados eran aquellos tiempos y la pobreza tan apre- | así suelen las guerras trabarse y eslabonar unas de otras,

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y los alborotos y revueltas nunca paran en poco. El dientes que fuesen siempre tributarios al sumo pontirey don Ramiro de Aragon, con deseo de ensanchar

y su reino con las armas vencedoras, perseguia y echaba le en el reino don Sancho Ramirez, el mayor de sus hide Aragon las reliquias de moros que quedaban. A Al- jos, que era de edad de diez y ocho años, muy sememugdadir, rey de Zaragoza, y Almudafar,.rey de Lé, jable en la virtud á su padre. En tiempo deste Príncipe, rida, forzó le diesen parias cada un año. Al rey de el año que se contaba de 1068, Guinardo, conde de Huesca venció en algunos encuentros. Con los carpe- Ruisellon, edificó y pobló la villa de Perpiñan en los tanos confinan los celtiberos, y con estos los edetanos, confines de Francia, cerca de donde estuvo asentada distrito en que está Zaragoza; á estos venció el rey don la antigua ciudad de Ruisellon, cabeza de aquel estado. Fernando en otro tiempo, y le pagaban cada año cierto El nombre de Perpiñan se tomó de dos mesones que en tributo; al presente, confiados en la mudanza de los aquel sitio poseia un hombre llamado Bernardo de Perreyes y en la ayuda de don Ramiro, determinaron de piñan. Dícese otrosí deste rey don Sancho que abrogó

las leyes góticas á imitacion de la ciudad de Barcelona,

у que la presteza en revueltas semejables suele ser muy guiesen las imperiales, y conforme á ellas se adminisimportante. Los carpetanos, que es el reino de Tole- trase justicia y sentenciasen los pleitos. Casó con dona do, con la venida del Rey luego sosegaron y se pusie- Felicia, hija de Armengol, conde de Urgel, en quien ron en razon. Los celtiberos ó aragoneses dieron mas tuvo tres hijos, don Pedro, don Alonso y don Ramiro, en que entender, como gente que era mas brava. Cor- que todos consecutivamente fueron reyes de Aragon. rióles los campos, saqueóles las aldeas y pueblos por Otro su hijo bastardo, por nombre don García, fué adetoda aquella comarca; finalmente, se puso sobre Zara- lante obispo de Jaca. Por este tiempo era obispo de goza, cabeza del reino, y de tal manera apretó el cerco, Compostella 6 de Santiago Cresconio, prelado de muque la rindió a partido, que pues por el mismo caso cha virtud y conocida prudencia. Sucedióle en aquella que le prestaba obediencia, se apartaba de la amistad iglesia otro de su mismo linaje, llamado Gudesteo; á que tenia con el rey de Aragon, fuese él tenido á de- este á cabo de dos años que gobernaba su iglésia, de senderlos de cualquiera que los molestase con guerra, noche en su lecho mató un tio suyo, llamado Froila, no quier fuése cristiano, quier morn; concierto con que por otra causa sino porque pretendia recobrar los puese abria la guerra claramente contra el rey de Aragon. blos de su diócesi, de que malamente y contra razon él Extrañaba el rey don Sancho que el de Aragon se jun- se apoderaba; tanto puede la codicia demasiada de tara con los pavarros, sus enemigos, que de ordinario mandar y tener. A este prelado sucedió otro, llamado hacian entradas y cabalgadas en las tierras de Castilla. Pelayo, en cuyo tiempo se recibió la ley toledana y roDeniús que a los celtiberos, que caian en la conquista mana, que así lo dice la Historia compostellana. Por de Castilla, los tenia por sus tributarios. Estaba el ara- lèy toledana entiendo yo el orden de decir la misa y las gonés puesto sobre el castillo de Grados, que edifica- horas canónicas que de Francia vino á Toledo, y de alli ron los moros ribera del rio Esera para que les sirviese se extendió por las otras partes, quitado el oficio de los de baluarte muy fuerte contra los intentos y fuerzas godos, como se dirá en su lugar. La ley romana era la de de los cristianos. El rey don Sancho, en conformidad continencia de los clérigos, que tenian muy estragada de lo que corcertara con los moros, acudió á dar favor y mudada de lo antiguo la diciplina eclesiástica en esta á los cercados y hacer que se levanlase aquel cerco. parte, y los romanos pontífices pugnaban por todas las Los aragoneses, alterados con aquella venida tan repen- vias posibles que en Alemania, Francia, y España en tina y apretados de los castellanos por frente y de los particular, se reparase este daño. moros que salieron del castillo por las espaldas, en breve quedaron vencidos y desbaratados; unos se salva

CAPITULO VII. ron por los pies, otros que acudieron a la pelea queda

Cómo don Sancho, rey de Castilla, hizo guerra á sus hermanos. ron tendidos en el campo; el mismo rey de Aragon mu- En un mismo tiempo reioaban en España tres reyes, rió en aquella pelea, que sucedió el año poco mas o me- primos hermanos, que tenian un mismo nombre, aunnos de 1067. Tuvo la corona por espacio de treinta y que no igual poder y fuerzas; hasta en la manera de un años; sepultaron su cuerpo en San Juan de la Peña, muerte fueron todos tres muy'semejables. Don Sancho, iglesia principal y entierro de otros muchos reyes que rey de Castilla , que era el mas poderoso, demás de la alli yacian sepultados. Esta victoria fué triste y desabri- muerte que dió a su tio el rey don Ramiro, con que da para los cristianos y de mal pronóstico para lo de ade- mucho amancilló el principio de su reinado, hecho mas lante por dar el rey don Sancho principio á sus hazañas feroz de cada dia, se iba a despeñar en mayores males, cou la muerte de su mismo tio. Del papa Gregorio VII, si bien por su mucho poder y destreza ponia miedo á que gobernó la Iglesia por estos tiempos, se halla una bula los demás. Don Sancho, rey de Navarra, el pequeño ese en que alaba al rey don Ramiro, y dice fué el primero tado y reino que alcanzaba y sus pocas fuerzas ayudaba de los reyes de España que dió de mano á la supersti• con la confederacion.que tenia puesta con el otro don 'cion de Toledo, que asi llamaba él al Breviario y Mi- Sancho, rey de Aragon; traza para asegurarse los dos sal de los godos, la cual supersticion tenia con una contra el poder de Castilla y proseguir contra él la enepersuasion muy necia deslumbrados los entendimien- miga que heredaron de sus padres. No ignoraba el de tos, y que con la luz de las ceremonias romanas dió. un Castilla estos intentos y artes. Acordó ganar por la mamuy grande lustre a España. A la verdad, este Princi- no y anticiparse. Rompió con su gente por las tierras pe fue muy devoto de la Sede Apostólica en tanto grado, de Navarra hasta dar visla á la villa de Viana. Acudieque estableció por ley perpetua para él y sus descen- ron los dos reyes, y en aquel lugar se vino á batalla, en que el de Castilla fué roto, y con pérdida de mucha Tomó el hábito el año que se contaba de Cristo 1071. gente dió vuelta á su casa. Los vencedores, determina- Pasó algun tiempo en aquella vida, que tomó por fuerza. dos de seguir y ejecutar la victoria, rompieron por la Los mismos exhortaron á don Alonso que, renunciado Rioja y por la comarca de Briviesca, do cobraron por el hábito, se fuese á Toledo y se pusiese debajo el amlas armas todo lo que el rey don Fernando ganara por 1.paro del rey moro Almenon, que fué grande amigo de aquellas partes. Por esta manera se trabaron con guer- su padre. Hizose así; huyó como le aconsejaban y enras entre sí aguellos tres principes, sin acordarse de la tróse por las puertas de aquel Rey. Pidióle audiencia, que restaba contra moros. El rey don Sancho de Cas- y en dia señalado le habló en esta sustancia : «¡Cuánto tilla no pudo por entonces satisfacerse de los dos reyes, quisiera, rey Almenon, ya que no se me excusaba esta sus primos, á causa de otra nueva guerra que empren- necesidad de acudir á tu socorro y amparo, yo que poco dió en esta misma coyuntura contra sus hermanos. Era antes era rey poderoso y al presente me hallo desterracodicioso de estados, arrojado, atrevido y ejecutivo, do, pobre y cercado de miserias, tener con algun serviferoz por las fuerzas y poder que alcanzaba. Pretendia cio señalado granjeada tu amistad y tu gracia! Pero ni mi que todo lo que fué de su padre le pertenecia, demás de edad, que no es mucha, ni la diferente religion que prootras querellas particulares que nunca faltan. La fla- fesamos me han dado á ello lugar, y para los principes queza de sus hermanos le animaba , su poca concordia magnánimos, cual tú eres, bastante causa debe ser para y recato , pues no se hacian á una para acudir con las dar la mano y levantar á los caidos su grandeza y benig, fuerzas de ambos al peligro que al uno y al otro amena- -nidad. Que como yo en mis males huelgo de acudir á zaba. Hizo levas de gentes , juntó un ejército el mayor tus puertas antes que á las de otro, movido de la faina que pudo, resuelto de llevar aquella empresa hasta el de tus virtudes, así te debe dar contento se haya ofrecabo. Den Alonso, que era el primero á quien aquella cido ocasion para hacer bien á un hijo del gran rey don tempestad amenazaba, si bien despachó embajadores Fernando. Mas ¿qué podia yo hacer? ¿A quién acogerá su hermano don García y á sus primos de Aragon y ine en mis cuitas? Todas mis ayudas me faltan; de mis Nayarra para que le acudiesen con sus fuerzas y ayu- bienes y do mi reino estoy despojado por mi mismo dasen á rebatir el orgullo del enemigo comun y per- hermano don Sancho, si hermano se debe llamar el que seguir aquella bestia fiera y salvaje, por la aprelura del no guarda lealtad y parentesco y que tiene por bastante tiempo juntó sus soldados, que los tenia muchos y bue- causa el apetito de mandar para atropellar los hijos de nos, y fué en busca del enemigo. Diéronse vista junto á su padre. Mis deudos ¿qué me podian prestar? Pues un pueblo que se llamaba Plantaca, ordenaron sus ha- pretende tambien embestir con mi hermano don García, ces, dióse la batalla con gran coraje y esfuerzo. La vic- y los reyes nuestros priinos están poco sabrosos coa toria quedó por los castellanos, y el rey don Alonso, nuestra casa. Finalmente, no me quedó otro remedio vencida y destrozada su hueste , se retiró á la ciudad de l 'sino desterrarme, ni hallé otro amparo sino en tưsomLeon. Despues procuró reparar y rehacer su ejército, bra. No pretendo que por mi causa ni para restituirmo y tornóse á encontrar con el enemigo cabe el pueblo en mi reino emprendas alguna guerra, si bien los granque se llamaba Golpelara, como dice don Pelayo, obispo des principes se suelen encargar de deshacer semejande Oviedo, o como dice el arzobispo don Rodrigo, Vul- tes agrarios. Solo te suplico me dés lugar en tu casa pecularia, pueblo asentado en la ribera del rio Car- para pasar mi destierro, que será algun alivio de cuita rion; trocóse la fortuna y fué vencido el rey de Casti- tan grande y de entretenerme en tu reino solo con la lla. Con la prosperidad suelen descuidarse los vencedo- esperanza de que el causador destos daños, feroz al preres. El Cid iba en compañía del rey don Sancho en to- senle y usano, trocadas las cosas, será en brève castidas las guerras, como la razon lo pedia; era, como está gado de la crueldad que ha usado contra sus hermanos dicho, hombre de grande esfuerzo, sagazy muy diestro y contra sus deudos. Cosa que si sucediere y Dios oloren el pelear. Sospechó lo que fué. Recogió los soldados gare con mi deseo y me sacare destos males, puedes huidos , y muy de mañana con el sol acometió los rea- estar cierto que nunca pondré en olvido el acogimiento les de los enemigos, que, cargados de sueño y vino, se y gracia que me hicieres.» El rey Almenon, como quier hallaban muy lejos de pensar cosa semejante. En el que tenia á mucha honra que aquel poco antes rey poa miedo y peligro repentino cada cual muestra quién es; deroso acudiese á su amparo con tanta humildad, y

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unos huian, otros tomaban las armas, todos mandaban,confiaba que en algun tiempo le podria ser de prove'y ninguno obedecia ni hacia lo que era menesler; así cho aquella su venida, respondió con semblante aleen breve espacio quedaron vencidos. Don Alonso, se re- gre y en pocas palabras á este razonamiento. Dijo que tiró á la iglesia de Carrion, en que tenia puestos solda- le pesaba de su desgracia, pero que debia llevar aquel dos de guarnicion. Allí le prendieron y enviaron á Búr- revés con buen talante, pues su conciencia no le acugos para que estuviese en buena guarda dentro del cas- saba de culpa algana. Que las cosas desta vida son sutillo de aquella ciudad. Pusiéconse de por medio la in- jetas á mudanzas; por tanto, de presente se sufrięse y fanta doña Urraca, hermana de los reyes, que queria para adelante se entretuviese con aquella buena espemucho á don Alonso por su bueņa condicion , y el con- ranza que decia, En su reino podria estar todo el tiemde don Perunzules, que en toda aquella adversidad uun- .po que le pluguiese; que ninguna cosa le faltaria para ca le desamparó. Dieron traza que con licencia del rey el sustento de su casa, y que fuera de su reino y de su don Sancho fuese al monasterio de Sahagun, que está patria ninguna otra cosa echaria menos; finalmente, ribera del rio Cea, y que alli toniase el hábito de mon- que le tendría como á hijo y le trataria como á tal. Seje, renunciando el estado de seglar. Esperaban que las ñalóle casa para su morada junto a su palacio, que escosas se trocarian y no faltaria alguna buena ocasion taba donde ahora el monasterio de la Concepcion y para que aquel Principe despojado volviese á su reino. caia cerca un templo de cristianos, que se entiende era

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