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HONRALLE.

tonces sin pasar adelante á causa de la poca edad de los hacíale compañía don Juan, arzobispo de Toledo, que dos. En esta confederacion comprehendieron á los hijos le confesó y comulgó; dió la postrera boqueada á 21 del del Emperador, don Sancho y don Fernando. Verdad es mes de agosto; vivió cincuenta y un años, cinco meses, que don Alonso el Emperador deseaba mas ser media- veinte y un dias; dignísimo príncipe de mas larga vida. nero en la paz que movedor de la guerra, y aun estaba No hobo persona mas santa que él siendo mozo, ni vió mas inclinado al rey de Navarra, de do se mostraba España cosa mas justa , fuerte y modesta siendo varon; igual esperanza v partido, esto es, de casar con él otra reinó treinta y cinco años, poco mas o menos; tuvo tihija, llamada doña Beatriz, habida en su mujer doña Be- tulo y majestad de emperador veinte y dos años y seis rengaria ó Berenguela , lo cual se efectuó adelante, y meses; sué príncipe colmado de todo género de virtuentonces se movió este tratado, que no era de menos- des, y su memoria fué muy agradable á la posteridad preciar; por esto con diferentes excusas se entretenia de por la voluntad que mostró perpetuamente de ayudar á dia en dia, y alegaba, ya una, ya otra causa de la tardanza la religion cristiana. Tuvo tres mujeres, doña Berenpara no juntar, como lo tenian concertado, sus armas guela, doña Beatriz y doña Rica. En doña Beatriz no con los aragoneses; decia que se debia primero de acu- parece tuvo hijos; de doña Rica bobo á doña Sancha; dir á la guerra sagrada y atajar las pretensiones de los doña Berenguela pario á don Sancho y don Fernando, muros, antes que el imperio de los almohades con el que sucedieron á su padre, y á doña Isabel y doña Beatiempo se arraigase mas en España, en especial que por demás destos, i don Alonso y don Fernando, como muerte de Abdelmon, su hijo y sucesor Jacob, que parece por un privilegio de la iglesia mayor de Toledo. otros llaman Juzef, hombre muy soberbio y de grande Este don Fernando murió niño, y su padre le hizo seexperiencia en las cosas de la guerra, asentadas las co- pultar en el monasterio de San Clemente que hay de sas de Africa, con sesenta mil de á caballo y mucho ma- monjas en aquella ciudad, que él edificó; el letrero de yor número de infantes era pasado con grande espanto la sepultura decia : de los fieles en España, llamado de los moros que en ella

AQUÍ ESTÁ EL MUY ILUSTRE DON FERNANDO, MIJO DEL EMPERADOR cstaban para ayudar á su gente y vengalla. Aquejábale

DON ALONSO, QUE HIZO ESTE MONASTERIO; PÚSOLE AQUÍ POR este cuidado y riesgo; rogó grandemeute á don Ramiro, príncipe de Aragon, que juntado un grueso ejército «e aparejaba para entrar por tierras de Navarra,

CAPITULO V. que no comenzase la guerra antes de la fiesta de san

Cómo don Sancho y don Fernando sucedieron a su padre. Martin. Hízose así, que se dilató aquella empresa; solamente por entonces se confirmó con nuevos homenajes Don Sancho y don Fernando, hijos del difunto Empeen Toledo la confederacion pasada por el mes de febre- rador, mozos el uno y el otro muy escogidos y aventaro del año 1157. Llevó esta tardanza don Ramon con jados, como su padre lo dejó señalado y dispuesto, así ánimo mas igual á causa que en el mismo tiempo los dividieron sus estados. El reino de Leon y los gallegos movimientos de Francia le forzaron á ir de nuevo á quedaron por don Fernando; don Sancho, que era el Narhona con esta ocasion: Hermengarda , vizcondesa bermano mayor, poseyó á Castilla y á las demás prode aquella ciudad, trabajada por las armas de los co- vincias que andaban con ella; ambos fueron buenos marcanos, fué forzada entregarse á sí y á su señorío en príncipes en tiempo de paz y diestros en la guerra, la fe y amparo de don Ramon, su tio. El que dió este de tal manera, que parece queriau imitar á porlia las consejo, Berengario, arzobispo de Narbona, dejada la virtudes de su padre. Don Sanclio era mas amado del Francia, la acompañó hasta Perpiñan, donde todas es- pueblo, por ser de condicion blanda y benigoa; por esto tas práticas se trataron y concluyeron. El emperador y porque murió antes de tiempo le llamaron dou Sandon Alonso, determinado de hacer guerra á los moros, cho el Descado; don Fernando daba orejas á los malconvocó á sus dos hijos, á los prelados y señores de sines, que tienen por costumbre torcer las palabras y todo su estado, y formando un grueso campo, rompió Jos servicios de otros, con que se enajenó las voluntapor el Andalucía , taló los campos y quemó los lugares, des de los grandes. Era otrosi sospechoso naturalinenrobólos y saqueólos por todas partes. Era miserable te, enfermedad que si no se repriine con la razon, aquella parte de España en este tiempo, por ser traba- acarrea mal y daño. Por esta causa como no se liasc de jada y alligida de la una gente y de la otra, moros y su hermano, antes que hiciesen las honras á su padre y cristianos. Ganósc la ciudad de Baeza, que habia vuel- antes que le sepultasen, acudió á Leon para tomar la to á poder de moros, Audújar y Quesada; y porque los posesion de aquel reino. Al contrario don Saucho, sacalores del estío eran grandes y los lugares mal sanos, bida la muerte de su padre, á grandes jornadas lledeterminado el Emperador de volver á Castilla, dejó en gó á Fresneda, donde , acompañado de los prelados y el gobierno de aquellas ciudades al rey don Sancho, su grandes llevó el cuerpo de su padre difunto á Toledo, leijo, porque si quedaban sin tal amparo no volviesen á do le sepultaron con aparato real, y muy célebre por poder de moros como otras muchas veces. La mayor las lágrimas de todo el pueblo, en la iglesia mayor de parte del ejército quedó con don Sancho. El con don aquella ciudad. A esta sazon don Sancho, rey de NaFernando, su hijo, y con los demás volvieron atrás. En varra, á quien con la edad por la grandeza de las coeste camino, en el mismo bosque de Cazlopa y Sierra- sas que liizo y por la erudicion de su ingenio dieron morena el Emperador cayó enfermo, y como no pudie- sobrenombre de Sabio, por parecerle tenia buena ocase sufrir ni disimular mas tiempo la fuerza de la dolen- sion de vengar las injurias pasadas, juutado el ejército cia, por tener el cuerpo quebrantado con tantos traba- de los suyos que tenia apercebido para defenderse , pajos mas que por su edad, cerca del lugar de Fresneda só hasta Búrgos haciendo mal y daño. Parecia haber mandó debajo de una encina le arınasen una tienda; con esto hecho lo que bastaba para sustentar el crédito y opinion, pues acometia á sus contrarios el que todo género de cortesía al general Ponce. El agrado apenas se entendia seria bastante para defenderse de llegó á lanto, que con deseo de restituirle en su patria losintentos de tan grandes reyes que le pretendian der- y en su estado, como lo tenia prometido, revolvió conribar. Para muestra de lo cual traia este Rey por bla- tra las tierras de Leon, y llegó con su ejército y con son en campo rojo una banda dorada con dos leones, sus gentes hasta Sahagun, determinado hacer la guerra que por una parte y otra la despedazaban á porsia. He a don Fernando, su hermano, si no venia en lo que pacha pues esta entrada, con la misma presteza dió la recia justo y él queria. El rey don Fernando, visto el vuelta para su tierra. Losmoros de Andalucía, por que- peligro que corria, vino desarmado á verse con su herdar las plazas, que en la guerra pasada les habian mano el rey don Sancho; con estas vistas se acabaron sido tomadas, desamparadas de la ayuda de don San- los desabrimientos, mayormente que don Fernando, no cho, siu dilacion las tornaron á recobrar. Era necesa- solo prometia de restituir al conde don Ponce su estado rio acudir á entrambas partes; pareció reprimir pri- y perdonalle, sino de hacelle mucho mayores honras mero el atrevimiento del rey de Navarra , porque y mercedes. Ofrecia olrosí para mayor muestra de hudisimulando la injuria, no se disminuyese la autoridad mildad de hacer pleito homenaje a su hermano y poy majestad del nuevo Rey, dado que de su condicion nerse en su poder y en sus manos; cortesía que don se inclinaba mas á la paz que á la guerra. Hacia sus Sancho, trocado el enojo en humanidad, como aconteapercebimientos de armas, dinero y soldados. Sucedió ce sosegada la contienda , dijo que no sufriria que el muy á propósito que Ponce, conde de la Minerva, el hijo del Emperador fuese sujeto ni reconociese homcmas principal de los señores leoneses, y que fué paje naje á imperio de ningun principe ni monarca. de armas del emperador don Alonso, agraviado por el rey don Fernando que le despojó de su estado, dejado

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CAPÍTULO VI Leon, se pasó á Castilla. Era grande el crédito de su

De los principios de la caballería de Calatrava esfuerzo, y muy aventajado el ejercicio que en las armas tenia. Por esto y porque don Sancho estaba ocu- El lugar de Calatrava está puesto en los oretanos, pado en dar asiento en las cosas del reino, recebido que cerca de Almagro, en un sitio fuerte y á la ribera de hobo benignamente al Conde, y dádole esperanza de Guadiana. En el tiempo que se ganó de los moros le alcanzarle perdon de su señor, le hizo general y le dió entregaron para fortificarle y guardarle a los templacuidado de la guerra de Navarra. Aceptó el cargo, y rios, soldados de cuyo esfuerzo y valentia se tenia grancon un grueso ejército que llevaba , por tierra de Bri- de crédito; preteodian que sirviese como de suerte para viesca llegó á la Rioja en busca del enemigo. Hay una reprimir las correrías de los bárbaros; pero ellos, por llanura no lejos del lugar de Bañares , llamada Valpie-aviso que tuvieron que los moros con grande esfuerzo dra, en que se dió la batalla. Los navarros ordenaron en muy gran número le querian poner cerco, perdida sus huestes desta manera. Don Lope de Haro iba en la la esperanza de podelle desender, le volvieron al Rey. avanguardia, don Ladron de Guevara en la retaguar-No se ballaba entre los grandes alguno que de su vodia, el mismo rey don Sancho en el cuerpo de la bata- luntad ó convidado por el Rey se ofreciese y atreviella. Las gentes de Castilla, como eu número así en se á ponerse al peligro de la defensa ; solos dos monvalor sobrepujaban; ordenaron tambien ellos sus lia- jes del Cistel, que venidos por otras causas á la corte, ces, y presentaron la batalla al enemigo; cerraron los se balloban á la sazon en Toledo, se atrevieron a esta escuadrones con igual denuedo. Los castellanos al prin- empresa; estos eran fray Raimundo, abad de Fitero, juncipio fueron echados de su lugar, despues mudándo- to al rio de Pisuerga (yerran los que atribuyen esta loa se la fortuna de la pelea , quedaron con la victoria. á otro monasterio de Fitero que está en Navarra cerca Los navarros volvieron las espaldas desapoderadamen- de Tudela , pues consta que no estaba edificado en este te. La matanza fué menor que conforme a la viclo tiempo), y el compañero que traia, llamado fray Diego ria. Muchos se acogieron y salvaron en los pueblos y Velazquez; esle habia sido soldado viejo del emperador castillos comarcanos, que eran suyos. Hizoles daño no don Alonso, afamado por muchas cosas que en la guerra esperar los socorros que de franceses les venian. Sin hiciera , despues cansado y por menosprecio de las coembargo, luego que llegaron, cobrado el Rey ánimo de sas humanas se metió monje, y al presente, como era nuevo, no temió ponerse al trance de la batalla. En el de gran corazon, con muchas y buenas razones permismo lugar y en el mismo Nano tornaron á pelear. La suadió al abad se encargase de la defensa de aquella batalla fue muy brava, ca los unos peleaban como ven- plaza; consejo, al parecer, ternerario, pero en efecto cedores, los otros por vencer. Finalmente, los navarros, inspirado de Dios, como yo pienso, porque contra atemorizados con la matanza pasada y daño recebido, tantas dilicultades como se presentaban, ninguna raquedaron vencidos , y el campo por los contrarios. Mu- | zon ui prudencia era bastante. Fué esta oferta muy chos de los mas nobles quedaron presos, que trató don agradable, primero al Rey, despues á don Juan, arzoPonce benignamente. Decia no era venido á hacer bispo de Toledo , que estaban antes tristes y faltos de guerra con los prisioneros y con su miseria , sino á ven- consejo en aquel aprieto lan granıle. El dicho Arzobispo gar solamente la temeridad del Rey. Soltólos demás demás deslo, porque Calatrava era de su diócesi, ayudó desto, y dejólos ir libres; humanidad que fué entonces con sus dineros, y desde el púlpito persuadió así á los muy alabada, en especial que, no solo dió libertad a los nobles como á los del pueblo que debajo de la couducta pavarros, sino tambien á los franceses. Ganada esta del Abad se ofreciesen al peligro y á la desensa , porque victoria , volvió á Búrgos; el Rey, despues de alabar el no pareciese que desamparaban en aquel trance y falesfuerzo de los soldados y hacerles mercedes segun taban al deber y á las cosas de los cristianos; cuanto los méritos de cada cual, mas que á todos honró con menos perdonasen á sí y á sus haciendas, tanto eslarian y serian mas sóguros; perdido aquel pueblo, que

CAPITULO VII. era como baluarte, la llama y el fuego pasaria á las ha

Cómo el rey don Sancho de Castilla falleció, ciendas particulares y tierras de cada cual. Sucedieron estas cosas al principio del año 1158. El Rey hizo do- A este tiempo don Ramon, príncipe de Aragon, por nacion del señorío de Calatrava y de su tierra á Santa entender que con la muerte del Emperador espiró la María, de la orden del Cistel, y en su nombre al abad confederacion pasada , en cuya virtud tenia como en Raimundo y compañeros para siempre. Es de grande feudo la parte de Aragon que cae desta parte del rio momento la fama para cualquier negocio; que las mas Ebro, acordó de verse con el rey don Sancho. Señalaveces es mayor que la verdad. Así, como se divulgase ron para estas vistas un pueblo llamado Najama; allí en el ruido deste apercebimiento que se hacia para defen- presencia de los grandes y de don Juan, primado de der aquel pueblo, los moros, perdida la esperanza de Toledo, se trató desta diferencia. El Aragonés pretenganalle ó embarazados en otras cosas, no vinieron so- dia que Zaragoza, Calatayud y otros pueblos y ciudabre Calatrava. Este fué el principio dichoso y bienaven- des quedaban libres de toda jurisdicion de Castilla; turado de aquella milicia y órden, porque muchos mas como quier que no pudiese alcanzar esto, por consoldados siguieron al Abad y tomaron el hábito que él clusion se concertaron que el de Castilla no poseyese les dió, señalado y á propósito para no impedir el uso en aquella comarca algunos castillos ó lugares, y sin de las armas; y luego vuelto a Toledo, hinchó al Rey y embargo, los reyes de Aragon les hiciesen homenaje á los ciudadanos y corte de alegría por lo que acome- por aquellas ciudades y fuesen obligados cuando los tiera y hiciera; juntamente de su monasterio, do era llamasen de venir á las Cortes del reino de Castilla; deprelado , trajo gran copia de ganado, y de los lugares más deslo, la liga que tantas veces se hiciera contra el comarcanos hasta veinte mil personas, á quien repartió rey de Navarra se renovó y confirmó, sin que fuese de los campos y pueblos cercanos á Calatrava para que en mayor efecto que antes, dado que la fresca memoria ellos poblasen y viviesen, por estar yermos de morado- de la guerra pasada estimulaba á don Sancho, á don res. Con esta diligencia el pueblo de Calatrava quedó Ramon el dolor de habelle quitado á sin razon aquel muy bien fortificado para cualquier cosa que sucediese. reino. Acabadas estas vistas, que fueron por el mes de El abad Raimundo falleció algunos años despues en febrero, los aragoneses movieron guerra contra el rey Ciruelos , aldea en que tambien eslovo sepultado. La de Navarra. Las armas de Castilla no pudieron acudir, gente de aquel lugar, por la diligencia que usó en defen- como quedó concertado, a causa de las muertes, que der á Calatrava, le hace tanta honra, que se persuade sucedierou casi á un mismo tiempo del Rey y de la Reina. haber hecho milagros, y le ponen en el número de los La Reina falleció á 24 de junio el año 1158 de Cristo, santos. Dende fué trasladado el año 1471 á Nuestra Fué sepultada en Nojara en el monasterio real de SanSeñora de Monte Sion, monasterio de bernardos, junto ta María, en que estaban los sepulcros de los reyes de á Toledo, por bula de Paulo II, expedida á instancia Navarra; y ella poco antes le habia licclo donacion de del doctor Luis Nuñez de Toledo, arcediano de Madrid un pueblo llamado Nestar, por la cual causa todos los y canónigo de Toledo, Diego Velazquez, despues que años le lacen alli un aniversario el dia de su muerte. vivió muchos años adelante, falleció en Gumiel en el El Rey, aquejado del dolor que recibió muy grande por mopaslerio de San Pedro, en que está enterrado. Des- la muerte de su mujer ó de otra dolencia que le sobretos principios la sagrada milicia y órden de Calatrava vino, falleció en Toledo, postrero de agosto luego siha llegado al lustre que hoy tiene y vemos. Alejandro III guiente , en sazon que se apercebia para la guerra sala confirmó con su bula, siendo un caballero, llamado grada, que juntados socorros y gentes de todas partes, don García , el primer maestre de aquella órden, que con todo su poder pensaba hacer contra los moros. Sefué el año 1164; á don García sucedió Fernando Es- pultáronle junto al sepulcro de su padre en la iglesia caza , á este don Martin Perez, á don Martin Nuño Pe

mayor de la misma ciudad, á la cual iglesia dejó á Illesrez de Quiñones, á estos otros. El convento que la pri- cas y Hazaña. Reinó un año y once dias; fué esclarecimera vez fué puesto en Calatrava, despues le pasaron do en la guerra y en la paz, y que se igualara con la á Ciruelos , y mas adelante á Bujeda, y de alli á Corco- gloria de sus antepasados si tuviera mas larga vida. les y á Salvatierra , últimamente á Covos en tiempo de Dejó sin duda increible desco de sí, que parece encenNuño Fernandez, el maestre duodécimo de aquella dieron mas las desventuras y alteraciones del reino, que órden. Hay otros menores conventos de aquella órden por su muerle resultaron y se siguieron. Con todo esto, fundados en otros lugares, pero este es el principal. las gentes que tenia apercebidas, con la divisa que cada Esta milicia adquirió adelante riquezas, autoridad y uno llevaba de la cruz, y por tanto espantosas á los eneseñorío de muchos lugares por sus servicios y por la migos de la religion cristiana, aunque el Rey era fallegran liberalidad de los reyes. Estos lugares y encomien- cido, luego que entraron por el Andalucía, vencieron das se daban antiguamente á los soldados viejos de en una grande batalla á Jacob, miramamolin, que iba la aquella orden para que con aquellas rentas sustentasen vuelta de Sevilla. Fué grande el destrozo de la morishonestamente la vida, sin que los pudiesen dejar en su ma; el Moro, pasado este peligro, rehaciéndose de lestamento á los herederos; al presente con la paz, mu- fuerzas, acoinetió á otros reyes moros que no le quedadas de lo antiguo las cosas, sirven por voluntad de los rian obedecer, y dando la vuella , hizo guerra al rey de reyes á los deleites, estado y regalo de los cortesanos; Valencia y de Murcia; mas no pudo salir con su intenasí ordinariamente las cosas de la tierra de buenos to, porque le defendió don Ramon, príncipe de Aragon principios suelen trocarse con el tiempo y alterarse. y Barcelona, á cuya devocion estaba. Desde allí, vuel

las sus fuerzas contra Alhagio, rey de Mérida, le puso en término, que se le rindió, aparejado á hacer lo que se le mandase y ayudar y servirle en todas las cosas. arriba se ha hecho mencion y dijimos fué muerto en Pusieron sus asientos, con que dos hijos de Albagio, el cerco de Bayona. Madre de los mismos era una serey de Mérida , llamados Fadala y Omar, ayudados de ñora, llamada doña Aba , que estuvo casada la primera la gente de Jacob, en una entrada que hicieron por tier- vez con don García, conde de Cabra; y por haber nara de cristianos , se metieron por las comarcas de Pla- cido deste matrimonio don García Acia, heredero do sencia y de Avila; y dada la vuelta hácia tierra de Ta- aquel estado, era ocasion que el poder de los tres herlavera , como por todas partes hobiesen puesto espan- manos se aumentase mucho mas. Estos mostraron lleto, cargados de despojos se volvían á Mérida. En esto var mal que siéndoles antepuesto por juicio del rey don las gentes de Avila y sus capitanes, Sancho y Gomez, Sancho don Gutierre de Castro, se hobiese escurecido hijos de don Jimeno, que cran de la mas principal no- el lustre y resplandor de su casa. Extrañábanlo en públeza de Avila , los alcanzaron, y en una batalla que les blico y en secreto; decian que los Castros quedaban por dieron en un lugar que se llama Siete Vados, los ven- reyes; que esto solamenle entre las cosas que el rey cieron y desbarataron, quitáronles otrosí toda la presa don Sancho mandó no se debia ejecutar; ni sufririiin y cautivos que llevaban. Diestros y grandes capitanes ellos que al albedrío de uno se revolviese el estado del en este tiempo fueron los ya dichos Sancho y Gomez, reino, ni otro alguno reinase fuera de aquel que era rey pues cuatro años adelante con una entrada que hicieron natural. Esto decian con tanta porfía, que mostraban por aquella parte de Extremadura en que están los deseo de llevar el negocio por las armas y llegar a las campos de la Serena, tierra de abundosos pastos, ro- puñadas. Don Gutierre, con deseo del bien comun y baron muchos ganados y vencieron en un encuentro con ejemplo señalado de modestia mas que de prulos moros que salieron contra ellos; con que trujeron a dencia, fácilmente se dejó persuadir que entregase el sus casas muy grandes despojos. Del linaje destos ca- Rey en poder de don García Acia, hombre sin duda pitanes vienen los señores de Villatoro y los marque-templado, pero de mas sencillo ánimo que parece reses de Velada , caballeros en riquezas, aliados y deu- queria el estado de las cosas, en tanto grado, que con dos; demás desto, en la privanza de los principes es- excusa de los gastos que le era forzoso bacer en la crianclarecidos y señalados, en especial en nuestra era y la za del Rey, por no estar las rentas reales del todo desde nuestros padres. El rey don Sancho cuando estaba embarazadas, entregó el Rey niño á don Manrique de á la muerte encomendó su hijo don Alonso, que era Lara, su hermano de madre, para que él le criase, que de cuatro años, á don Gutierre Fernandez de Castro, era concederle todo lo que en esta porfia pretendia y que otro tiempo fué su ayo. Los demás señores mandó deseaba. Quejábase don Gutierre que con esto le queque tuviesen en su poder las ciudades y castillos que á brantaban la palabra ; y por el testamento del rey don su cargo estaban , hasta tanto que el Rey fuese de quin- Sancho pretendia tornarse á encargar de la crianza del ce años cumplidos, acuerdo y consejo en lo uno y en Rey. Burlábanse los contrarios; y claramente por esta lo otro poco acertado; pero la prudencia humana es via se tramaban alteraciones y bullicios de guerra. Don corta para prevenir los inconvenientes todos, y muchas Fernando, rey de Leon, movido por esta discordia con veces lo que parecia estar saludablemente determinado, que todo el reino se dividia en parcialidades y pretenreveses que suceden lo desbaratan. Dióse sin duda condiendo se le hizo injuria en no le pombrar para el goesto ocasion y fuerzas para revolver el hato á los que malbierno y crianza de su sobrino, tomadas las armas, enpensaban. Los demás señores, no menos nobles que tró por las tierras de Castilla muy pujante, principaldon Gutierre, llevaron mal que el peso del gobierno mente hacia mal y daño en aquella parte por do corre fuese puesto en los hombros de uno solo, y que en su Duero y donde la casa de Lara tenia níuy grande sepoder quedase el Rey en aquella edad flaca y delez-ñorío. Don Manrique y sus liermanos por miedo de don Dable.

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Fernando Hevaron el Rey á Soria para que estuvieso

muy lejos y mas seguro del peligro de la guerra. FalleCAPITULO VIII.

cið á la sazon don Gutierre de Castro; sepultáronle en De nuevos movimientos que se levantaron en Castilla.

el monasterio de Encas, que tiene nombre de San Cris

tóbal. Don Manrique de Lara, liecho mas insolente con Entre los grandes y ricos hombres de Castilla por el poder, requirió á los herederos del difunto, sobrieste tiempo dos casas se aventajaban a las las

nos suyos, le entregasen las ciudades y castillos que mas principales en estados, riquezas y aliados; los Cas- tenian encomendadas. Excusábanse ellos con el teslatros y los de Lara. Eslos tuvieron por largo tiempo la mento del rey don Sancho. Decian que antes de la leprimera voz y voto en las Cortes del reino. Entre los gítima edad del Rey niño no podian lícitamente hacer Castros, don Gutierre, á quién se encomendó la crian- lo que les demandaban. Con esto el cuerpo de don Guza del Rey, alcanzaba grande autoridad, que le daba tierre por mandado de don Manrique fué desenterrado, su larga edad y la grandeza de las cosas que por él pa- como de traidor y que habia cometido crímen contra saron. Carecia de hijos y sucesion. Su hermano menor, la majestad. Nombráronse jueces sobre esta diferencia, por nombre don Rodrigo, tenia cuatro, que eran don que dieron sentencia en favor de don Gutierre, por ser Fernando, don Alvaro , don Pedro y don Gutierre, una cosa inhumana embravecerse y mostrar saña contra los hija, por nombre doña Sancha, que casó con don Alvaro muertos; así por su mandado fué vuelto á la sepultura de Guzman, por donde era de poco menos autoridad y y á enterrar. Entre tanto que esto pasaba , las armas de poder que su hermano. Los de Lara eran tres hermauos; don Fernando, rey de Leon, volaban libremente por don Enrique, don Alvaro y don Nuño; á las riberas del toda la provincia, sin que se juntase para resistir algun rio Duero tenian grandes heredamientos y lugares. Fué ejército señalado en número ó en esfuerzo, por no tepadre de todos estos el conde Pedro de Lara, de quien ner capitan y estar el reino dividido en bandos. No se

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puede pensar género de trabajo que los nalurales no las injurias pasadas y recobrar por las armas lo que los padecicsen , cansados no mas con el sentimiento de los reyes de Castilla le tomaron en la Rioja y en lo de Buremales presentes que con el miedo de los que amenaza- va, con un grueso ejército que de los suyos juntó se apoban, en tanto grado, que el mismo don Manrique, per- deró de Logroño, de Entrena , de Briviesca y de otros vida la esperanza de poderse defender y movido por el lugares por aquellas partes. Tenia soldados muy buepeligro que sus cosas corrian, fué forzado hacer ho- nos y ejercitados en muchas guerras. Los señores de menaje al rey don Fernando que le entregaria el go- Navarra eran personas muy escogidas. Entre los demás bierno del reino y las rentas reales, que las tuviese por se cuentan los Davalos, casa muy noble y poderosa, cspacio de doce años juntamente con la crianza del Rey. como lo muestran las escrituras y memorias de aquel Para que esto se confirmase con comun consentimien- liempo. Con esto no tenian lin ni término las guerras ni to del reino llamaron Cortes para la ciudad de Soria, do los males, lodo andaba muy revuelto y alterado. guardaban al Rey niño. En este peligro que amenazaba mayores males, la resolucion y esfuerzo de un hombre

CAPITULO IX. noble, llamado Nuño Almexir, sustentó y defendió el

De la muerte de don Ramon, príncipe de Aragon. partido de Castilla. Este, viendo llevar el piño á su tio, le arrebató á los que le llevaban, y cubierto con su man- Estaba Castilla encendida con alteraciones civiles en to le llevó al castillo de San Estébap de Gormaz, con la un tiempo muy fuera de propósito..por quedar en la cual diligcncia quedaron burlados los intentos del rey provincia gran número de gente bárbara; solo con las don Fernando, porque los įres hermanos de Lara , con armas de Porlugal y de Aragon eran los moros apretamuestra de querer seguir y alcanzar al niño Rey, des- dos; mas en el Andalucía, donde tenian mayor señorío, pedidos de don Feruando, hicieron para mayor segu- vivian con todo sosiego, y el poder de aquella nueva ridad fucse el niño llevado á Atienza, plaza muy fuertc. gente de los almohades con el tiempo se arraigaba mas Segun esto, arrepentidos del consejo y asiento que to- de lo que fuera razon. En este tiempo Italia era trabajada maran, últimainente andando con él huyendo por di- con no menores 'males y discordias que lo de España. rersas partes, pararon en Avila, ciudad muy fuerte. Allí Dos se tenian en Roma por pontífices, y cada cual precon grande lealtad los ciudadanos le defendieron hasta tendia que él era el verdadero, y el contrario no tenia cl año onceno de su edad. Por este hecho los de Avila razon ni derecho alguno. Estos eran Alejandro III, nase comenzaron á llamar vulgarmente los fieles. El rey tural de Sena, y Victor IV, ciudadano romano; á este don Fernando, burlada su esperanza, con que se pro- ayudaba mucho el emperador Federico Barbaroja por melia el reino de Castilla, y por esta razon movido á la grande amistad que con él tevia. A Alejandro nombró furor, acusó primero á don Nuño de Lara , despues á por pontifice la mayor y mas sana parte de los cardedon Manrique, su liermano, de labelle quebrantado la

nales; pero como no tuviese bastantes fuerzas para fe y palabra; envió para esto reyes de armas para de- resistir al Emperador, que se apoderaba de las ciudasafiallos; pero la revuelta de los tiempos no dió lugar á des y lugares de la Iglesia, en una armada de Guillerque defendiesen por las armas su inocencia ni se pur- mo, rey de Sicilia, se huyó á Francia, y en ella para fasen en el palenque de lo que les era impuesto, como sosegar estas discordias y este scisma juntó en Turs, el era de costumbre. Recelábanse que si les sucedia al- año 1163, un concilio muy principal. Acudieron á su guna desgracia, se pondria en cuentos y peligro todo llamado ciento y cincuenta obispos, y entre ellos don el reino. Solamente respondieron á don Fernando que Juan, primado de Toledo. Por el mismo tiempo don Rala conciencia de lo liecho y lealtad que guardaron con mon, aragonés, era muy nombrado por la fama de las el Rey niño, si no á los otros, á lo menos á sí mismos cosas que acabó y su perpetua felicidad, tanto, que tenia daban satisfaccion bastante. Era grande el regocijo que por sugeto en España á Lope, rey moro de Murcia, y á los lenia todo el reino por ver el Rey niño escapado de las Baucios en Francia, que movian guerra en la Proenza, asechavzas de su tio; pero en breve toda aquella alegria - Jos trabajaba con muchos daños que les hacia, porque, se desvaneció, porque toda Castilla fué trabajada con no solamente defendió la Proenza sobre que contenlas armas del rey don Fernando. Las ciudades y los lu- dian, sino tambien les quitó de su estado antiguo treinta gares, y por fuerza ó de grado , á cada paso se ponian castillos, y la villa de Trencatayo, que era muy fuerte, en su poder y le hacian homenaje, en tanto grado, que lomado que la hobo por fuerza , la ailanó y arrasó el

año 1161. Con aquella victoria quedaron de todo punto la fe del niño , lodo lo demás quedó por el vencedor, quebrautadas las fuerzas de los Baucios. El emperador Toledo tambien ciudad real, y don Juan, su prelado, Federico, que parecia favorecer á los enemigos y consiguieron las partes de don Fernando, creo por algun trarios, con nueva confederacion que con él hizo quedó desabrimiento que tenian ó por acomodarse al tiempo, muy su amigo. Trajo don Ramon de Castilla á Aragon Hay un privilegio del rey don Fernando dado en Alien- á Rica, viuda del emperador don Alonso, y á su hija. za, 1.° de febrero, atio 1162, en que entre los otros dona Sanchia, que estaba desposada con el hijo del graudes y ricos hombres y obispos firma tambien el ar- mismo don Ramon. A instancia pues del emperador zobispo don Juan; demás desto, consta de los Anales de Federico se concertó que Rica, que era deuda suya,

casase cou don Ramon Berengario ó Berenguel, conde ines de agosto luego siguiente. Allegose á estas desgra- de la Proenza; y que los aragoneses y proenzales juracias una nueva guerra que hicieron los navarros , por- sen por pontifice y diesen la obediencia al que él ayuque el rey don Sancho de Navarra despues de gran- daba. Con esto les bacia merced que, no solo quedasen des alteraciones se concertó con el Aragonés. Hecho con el principado de la Proenza, que se comprehendia y esto, por entender que era buena ocasion para vengar extendia desde el rio Druenza hasta el mar, y desde el rio

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