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de dominicos de Carboneras, puesta allí por su funda contento con lo demás de que se apoderó, volvió por la dor don Andrés de Cabrera, marqués de Moya, ca la posta á su padre, que ya convalecido, era llegado á Tohobo por el mucho favor que alcanzó con los Reyes Ca ledo, y alegre con tan buen suceso y deseoso de contólicos. Vuelto el rey don Jaime , los moros se le que firmar los ánimos de los moros en aquel buen propórellaron de aquella entrada fuera de sazon, y él les hizo sito, determinó de pasar adelante y visitar en persona emienda de los daños. Verdad es que luego que espira- aquel nuevo reino. Hállase up privilegio suyo dado en ron las treguas, con mejor órden rompió por sus tierras, Murcia al templo de Santa María de Valpuesta en aquella en que tomó el castillo de Bairén, puesto en un valle sazon. Desde allí fué necesario que el rey don Fernanen que se da muy bien el azúcar y arroz, como en toda do y don Alonso, su hijo, volviesen á Búrgos por cosas aquella campaña de Gandia; ganóse tambien Villena. que se ofrecian de grande importancia. En el mismo Cercaron á Játiva, mas no se pudo tomar, si bien rin tiempo doña Berenguela , hija del Rey, se metió mondieron a Castellon, que está una legua solamente de ja y consagró á Dios su virginidad en el monasterio aquella ciudad. Hallábase el rey don Jaime ocupado de las Huelgas. Don Juan, obispo de Osma, le puso el en esta guerra, con que pretendia desarraigar la mo velo sagrado sobre la cabeza, como era de costumbre. risma de aquella comarca toda, cuando otros mayores Don Jaime, rey de Aragon, se entretenia en Mompecuidados le hicieron alzar la mano para acudir á las co ller, donde despues de asentadas las cosas de Aragon, sas de Francia que le llamaban.

y dejando para el gobierno en su lugar á don Jimeno,

obispo de Tarazona, era .ido. Viniéronle á visitar los CAPITULO II.

condes de la Proenza y de Tolosa; la voz y color era Cómo el reino de Murcia se entregó.

que estos principes querian hacer reverencia al Rey y

visitalle; pero de secrelo se trató que el conde de ToCompuestas pues y ordenadas las cosas conforme al losa hiciese divorcio con doña Sancha , tia del rey don tiempo y al lugar en la una provincia y en la otra, es Jaime. Es cosa ordinaria que ningun respeto ni parená saber, en Castilla y en Aragon, en un mismo tiempo tesco es bastante para enfrenar á los príncipes cuando el rey don Jaime trataba de la jornada de Francia, y se trata del derecho de reinar. Doña Juana, como nael rey don Fernando de volver á la empresa de Anda cida de aquel matrimonio, por no tener hermanos valucía. Sin embargo, una grande enfermedad, de que el rones, habia de llevar como en dote á don Alonso, su rey don Fernando cayó en la cama, fué causa que no marido, conde de Potiers y hermano de Luis, rey de pudiese salir de Búrgos. Asi don Alonso, su hijo mayor, Francia, la sucesion del principado de su padre. Esto fué forzosamente enviado delante á aquella guerra, á llevaba mal el rey don Jaime que á los franceses se les causa que el tiempo de las treguas concertadas con el allegase un estado tan principal; buscaban algun color rey de Granada espiraba, y era menester acudir a los para que repudiada la primera mujer, el Conde se casase nuestros y que no les faltase el socorro necesario. Lle con otra , y por este órden tuviese esperanza de tener gado den Alonso á Toledo, se le ofreció ocasion de hijos varones. Era esto contravenir á lo concertado en otra cosa mas importante, y fué que los embajadores Paris, como se dijo arriba. Acordóse que para este de Hudiel, rey de Murcia , venian á ofrecer en su nom efecto y para prevenirse contra el poder de Francia los bre aquel reino con estas condiciones : que el rey Hu tres principes hiciesen liga entre si ; efectuóse y tomóse diel , recebido en la proteccion de los reyes de Castilla, este asiento á 5 del mes de junio, año de 1241. En el fuese defendido por las armas de los nuestros de toda mismo año, á 22 de agosto, murió Gregorio IX, pontifuerza y agravio, así doméstico como de fuera, y en par fice romano. Sucedió Celestino IV, por cuya muerte, ticular le ayudasen contra las fuerzas del rey Alhamar, que fué dentro de diez y siete dias despues de su elecal cual conocia no poder resistir bastantemente; que cion, Inocencio, cuarto deste nombre, natural de Géen tanto que él viviese, para sustentar su vida queda nova , despues de una vacante de veinte meses se ensen por él la mitad de las rentas reales. Estas condicio

cargó del gobierno de la Iglesia romana. En tiempo nes parecieron al infante don Alonso muy aventajadas, destos pontífices, Hugon, fraile dominico y cardenal, y la fortuna, cierto Dios, ofrecia una buena ocasion de natural de Barcelona, famoso por su mucha erudicion una grande empresa y prosperidad. Era menester apre y letras, escribia largamente comentarios sobre los lisurarse, porque si se detenia, todos ó la mayor parte no bros casi todos de la Escritura sagrada. Este famoso vamudasen de parecer; tan grande es la inconstancia y ron fué el primero que acometió, con ánimo sin duda mutabilidad que tiene la gente de los moros. Por esta muy grande, de hacer las concordancias de la Biblia, causa sin esperar á dar parle á su padre, como á cosa obra casi infinita; la cual traza puso en ejecucion y sacierta, se partió luego tras los embajadores que envió lió con ella ayudado de quinientos monjes. La diligencia delante. Llegado, sin dificultad se apoderó de todo y de Hugon imitaron despues los hebreos y tambien los puso guarniciones en el reino , que de su voluntad se le

griegos; con que no poco todos ayudaron los intentos entregaba, en especial en el mismo castillo de la ciudad de las personas dadas á los estudios y letras. de Murcia. Los señores moros, conforme a la autoridad de cada uno, fueron premiados con señalalles ciertas

CAPITULO III. rentas cada un año. La ciudad de Lorca, que de los antiguos fué llamada Eliocrota , la de Cartagena y Mula

Cómo el rey don Fernando partió para el Andalacla. no quisieron sujetarse al señorío de los cristianos ni Entre tanto que en Francia pasaba lo que se ha dicho, seguir el comun acuerdo de los demás. Era cosa larga en el Andalucía, concluido el tiempo de las treguas que usar de fuerza , y don Alonso no venia bien apercebido se concerto, se hacia la guerra, ni con grande esfuerzo para hacer guerra como el que vino de paz; por esto, y pujanza por estar el rey don Fernando embarazado

en otros cuidados, ni con suceso alguno digno de me- | dades por ser ya de muchos años y estar en lo postrero moria por la una ni por la otra parte. Bien que don Ro de su edad. Detúvose con ella y por su causa en aquel drigo Alfonso, por sobrenombre de Leon, hermuno bas lugar cuarenta y cinco dias. Estos pasados, doña Betardo del rey Fernando, en una entrada que hizo en las renguela se volvió a Toledo , el Rey á Andújar al printierras de Granada con intento de robar, quedó venci cipio del año de 1243; la Reina , su mujer, que le hacia do en una pelea por los moros, que en mayor número se compañía, se quedó en Córdoba. Las tierras de los mojuntaron. Murieron en la pelea don Isidro, comendador ros debajo de la conducta del mismo rey don Fernando de Mártos, que ya era aquella villa de los caballeros de maltrataron los cristianos por todas partes, las de Jaen y Calatrava, y Martin Ruiz Argote con otras personas no las de Alcalá, por sobrenombre Benzaide; Illora fué quebles y de cuenta y soldados en gran número; que fué una mada; llegaron con las armas hasta dar vista a la misgran pérdida para los nuestros, así de gente como men ma ciudad de Granada. Don Pelayo Correa, maestre de gua de reputacion; por lo cual, mas que por la verdad y Santiago, que acompañó al infante don Alonso en la realidad de las cosas, se suelen gobernar los sucesos de guerra de Murcia y fué gran parte en todo lo que se la guerra. El rey Moro, ensoberbecido con esta victoria, hizo, por este tiempo pasó al Andalucía y persuadió al talaba nuestras tierras sin que ninguno le suese á la Rey, que dudoso estaba, con muchas razones pusiese mapo', mudada la fortuna de la guerra y trocado en cerco con todas sus fuerzas sobre la ciudad de Jaen, que atrevimiento el temor y miedo que los moros tenian an tantas veces en balde acometieran á ganar; ofrecíanse tes. El rey don Fernando, avisado del peligro y del grandes dificultades en esta'demanda: dentro de la ciudaño, mandó en Burgos á su hijo don Alonso se apre dad gran copia de hombres y de armas y muchas vituasurase para asegurar con su presencia el nuevo reino llas, la aspereza del sitio y fortaleza de los muros, adede Murcia, por estar él determinado de partirse para el más que no era á propósito ei lugar para levantar maquiAndalucía. Luego pues que llegó á Andújar, dió el gas nas y aprovecharse de otros ingenios de guerra. Está to á los campos de Arjona y de Jaen, ciudades que se aquella ciudad puesta al lado de un monte áspero, tentenian en poder de los moros. Arjona no mucho des dida en largo entre levante y mediodía, es menos ancha pues se ganó de los moros con otros pequeños lugares que larga, tiene mucha agua y bastante por las fuentes que se tomaron por aquella comarca. Desde allí envió perpeluas y muy frias de que goza, el rio Guadalqui-. el Rey á otro su hermano, don Alonso, señor de Moli vir corre á tres leguas de distancia; los moros los años na, á lo mismo con un grueso ejército que le seguia, pasados para que sirviese de muy fuerte baluarte, la con que hizo entrada en los campos y tierra de Grana tenian proveida de municiones, soldados y de todas da sin parar hasta ponerse sobre aquella ciudad. El rey las cosas; ella por sí mişına era de sitio muy áspero, don Fernando, por sospechar lo que podria suceder, á las fortificaciones y soldados la hacian inexpugnable. causa que de todas partes acudirian los moros á dar Venció todo esto la autoridad y constancia de don Pesocorro á los cercados y con deseo de apretar el cerco, layo para que se pusiese cerco á aquella ciudad; prosobrevino él mismo con mayor golpe de gente. Con su veyéronse todas las cosas necesarias, y el cerco se covenida y ayuda el ejército que acudió de los moros, aun menzó y apretó con todo cuidado, que en muchos dias que era muy grande, fué vencido en la pelea y desbara y con muchos trabajos poco parecia se adelantaba. Sutado; pero no pudieron los nuestros ganar la ciudad por cedió que en Granada se alborotó la parcialidad y banestar muy fortalecida, así por el sitio y baluartes como do de los Oisimeles, gente poderosa. Corria aquel rey por la muchedumbre que tenia de los ciudadanos, espe Moro por esta causa peligro de perder la vida y el reino; cial que en el mismo tiempo vino aviso que los moros ga suspenso y congojado con este cuidado, deseaba buszules, nombre de parcialidad entre aquella gente, tenian car socorros contra aquellas alteraciones; ninguna coapretado á Mártos con cerco que le pusieron. Movido el sa hallaba segura fuera de la ayuda de los cristianos. Rey por esta nueva, envió adelante á don Alonso, su her

Acordó , con seguridad que le dieron, venir á los reales mano, y al maestre de Calatrava para socorrer á los cer á verse con el rey don Fernando. Tuvieron su habla y cados, cuya venida no esperaron los moros. Pareció al trataron de sus haciendas. El Moro prometia que ayuRey se habia hecho lo que bastaba para conservar su daria al rey don Fernando y le serviria fuerte y lealreputacion con la rota que dieron al enemigo, no nie mente, si le recibiese en su fe y proteccion, y en señal nor de la que los suyos antes recibieron, además que de sujecion de primera llegada le besó la mano. Tomóse les tomaron muchos lugares. Volvió con su ejército se con él asiento y hízose confederacion y alianza con salvo á Córdoba, año de 1242. Don Alonso, su hijo, estas capitulaciones : Jaen se rinda luego, las rentas por otra parte se gobernaba en lo de Murcia, no con reales de Granada se dividan en iguales partes entre los menor prosperidad, porque de los tres pueblos que se dos reyes, que llegaban por año en aquella sazon á dijo no querian sujetarse á los cristianos, por fuerza hizo ciento y setenta mil ducados; el rey Moro como feudaque Mula se rindiese á su voluntad. Dió otrosí el gasto á tario todas las veces que fuere llamado sea obligado á los campos de Lorca y de Cartagena y les hizo todo venir á las Cortes del reino; los misinos enemigos sean inal y daño, tanto, que perdido de todo punto el brio, comunes á entrambos y tambien los amigos. Era cosa trataban entre sí de entregarse. A Sancho Mazuelos por muy honrosa para el rey don Fernando que hombres Jo mucho que en esta guerra sirvió le dió el infante don de diversa religion hiciesen dél confianza y pretendieAlonso la villa de Alcaudete, que está cerca de Bugar sen su amistad y compañía con tan ardiente deseo y ra, tronco y cepa de los condes de Alcaudete, asaz no partidos lan desaventajados. Con esto, hecha la confebles y conocidos en Castilla. El Rey, venido el invierno, deracion, se rindió la ciudad; el Rey entró dentro con se fué al Pozuelo, do su madre doña Berenguela era una solemne procesion. Mandó rehacer los muros, y llegada con deseo de velle y comunicalle algunas puri- limpiado el templo, procuró fuese consagrado á la

Alonso, su hijo mayor, por heredero de Aragon, y el y decia que le tenia enhechizado y fuera de sí; dado

manera de los cristianos por don Gutierre, obispo de los comunicaba sus consejos y puridades; sin ellos ni Córdoba ; y para que la devocion y veneracion fuese en la casa real ni fuera della se hacia cosa que de almayor, le hizo catedral y puso proprio obispo en aque gun momento fuese. Por el antojo y para sus aprovella ciudad. Sobre el tiempo en que se ganó Jaen no con chamientos destos daba el Rey las honras y cargos, cuerdan los autores; los mas doctos y diligentes seña perdonaba los delitos y el castigo las mas veces, sin lan el año 1243; los Anales de Toledo añaden á este saber lo que se hacia ni ordenaba. Esto acarreó al Rey cuento tres años, y señalan que se tomó mediado abril. su perdicion, como suele acontecer que los excesos de Duró el cerco ocho meses; y aunque el invierno fué los criados redundan en daño de sus príncipes y señomuy recio, siempre los nuestros perseveraron en los res, y tambien al contrario. Los grandes llevaban mal reales. En este año puso fin á su historia el arzobispo que la república se gobernase por voluntad y consejo don Rodrigo, que dice sué de su pontificado el trigé de hombres bajos y particulares. Tratado el negocio simotercio. En el siguiente hallo que los catalanes y entre sí, pretendieron lo primero que aquel matrimoaragoneses anduvieron alborotados entre sí y contras nio se apartase con color de parentesco y porque la taron sobre los términos de cada uno de aquellos esta Reina era estéril. Propúsose el negociado al romano dos, porque entrambos pretendian que Lérida era de Pontífice; personas religiosas otrosí acometieron á posu jurisdiccion. Los aragoneses alegaban que sus tier ner sobre el caso escrúpulo al Rey, que, fuera de ser ras y sus aledaños llegaban hasta el rio Segre; los ca descuidado, no era persona de mala conciencia. No talanes señalaban por término comun al rio Cinga. El aprovechó cosa alguna esta diligencia por no ser fácil rey don Jaime se mostraba mas aficionado á los catala negociar con el Papa y estar el Rey de tal manera prennes, porque, dividido el reino, pretendia dejar á don dado con los halagos de la Reina, que el vulgo entendia principado de Cataluña queria mandar á don Pedro, que el ánimo prendado del amor no tiene necesidad de hijo menor y mas amado, habido en doña Violante, su bebedizos para que parezca desvariar. Tenia don Sansegunda mujer. Nombraron jueces para que señalasen cho un hermano menor que él, de excelente natural, la raya y los términos, alegaron las partes de su de por nombre don Alonso , casado con Matilde, condesa recho, finalmente, cerrado el proceso en unas Cortes de Boloña, en Francia. Acordaron los grandes de Porque se juntaron en Barcelona , dió el Rey sentencia en tugal que los obispos de Braga y de Coimbra fuesen á favor de los catalanes, á cuyo principado adjudicó to informar al pontífice Inocencio sobre el caso, el cual do aquel pedazo de tierra que ciñen los rios Segre y en este tiempo, con deseo de renovar la guerra sagrada Cinga, resolucion que ofendió los ánimos de don Alon de la Tierra-Santa, celebraba concilio en Leon de Franso, su hijo, y de muchos señores de Aragon y aun de cia. Avisado el Pontífice de lo que pasaba y de las cauJos catalanes. Lo que principalmente les daba disgusto sas de la embajada que traian de tan lejos, sin embargo era que, dividido el reino en partes, era necesario se no pudieron alcanzar que don Sancho fuese echado del enflaqueciesen las fuerzas de los cristianos. Por esto reino; solamente les concedió que su hermano don el infante don Alonso claramente se apartó de su.pa Alonso en su nombre, en tanto que viviese, los godre, y sentido dél se estaba en Calatayud y con él los bernase. De que hay una carta decretal del mismo Inoque seguian su voz. Estos eran don Fernando, tio del cencio á los grandes de Portugal con data deste mismo Rey, abad 'de Montaragon, don Pedro Rodriguez de año, que es el capítulo segundo de supplenda negliAzagra , don Pedro, infante de Portugal, y otras per gentia prælatorum , en el libro sexto de las Epistolas sonas principales y de grandes estados, de la una na decretales. Don Alonso acudió primero á verse con el cion y de la otra , aragoneses y catalanes, que a todos Pontífice; tras esto juró en Paris las leyes y condiciocomunmente alteraba aquella novedad y acuerdo del nes que entre los principales de su nacion tenian acorRey muy errado.

dadas, que en sustancia eran miraria por el bien público

y pro comun. Hecho esto, pasó á Portugal. Los nobles CAPITULO IV.

le estaban aficionados; del Rey poca resistencia se poQue don Sancho , rey de Portugal, fué echado del reino.

dia temer, y poca esperanza tenian de su emienda.”

Así, sin dilacion y sin que ninguno le fuese á la mano, Los porlugueses andaban divididos en bandos y al se apoderó de todo. De que todavía resultaron nuevas terados con revueltas domésticas y alborotos por la reyertas, en que anduvieron tambien revueltos los reocasion que se dirá. Don Sancho, segundo deste nom yes de Castilla don Fernando y don Alonso, su hijo. Lo bre, llamado Capelo , de la forma y sombrero de que primero el rey don Sancho se retiró á Galicia, donde la usaba, tenia aquel reino, que gobernó al principio no Reina estaba , forzada á huir de la misma tempestad; de todo punto mal, porque se halla que trabajó los despues, como quier que lo que pretendia de ser restimoros comarcanos con guerras y que hizo donacion á tuido en el reino no le sucediese, se fué á Toledo al rey los caballeros y órden de Santiago de Mertola y otros don Alonso, que a la sazon sucediera á don Fernando, lugares que ganó á los moros; en lo demás fué de con su padre. Pensó recobrar el reino con las fuerzas de dicion tan mansa, que parece degeneraba en des Castilla. Impidió sus trazas la diligencia de don Alonso, cuido y flojedad. Su mujer doña Mencía, hija de don su hermano, que prometió, repudiada la primera muLope de Haro, señor de Vizcaya, en tanto grado se jer, casarse con doña Beatriz, hija bastarda del rey apoderó de su marido, que no parecia ser ni ella mu don Alonso, y salia á pagar tributo y parias por el reino jer, sino rey, ni él príncipe, sino ministro de los antojos de Portugal cada un año, segun que antiguamente se de la Reina. Con ella en privanza y autoridad podian acostumbraba. Esta comodidad prevaleció contra lo mucho los que menos de todos debieran, con estos so que parecia mas honesto y justificado. Allegóse el de

creto del Pontífice, que dió sentencia por don Alonso tiguamente pueblo muy principal. Alcalá, por sobrey le juzgó por libre del primer matrimonio. Tomado nombre Guadaira, á persuasion del rey de Granada se este asiento, sin dilacion las nuevas bodas se celebra rindió. Desde allí un grueso escuadron 'pasó á Sevilla y ron. El dote fueron ciertos lugares en aquella parte de puso fuego a las mieses, que ya estaban sazonadas, á Portugal por do el rio Guadiana desagua en el mar, las viñas y olivares, que tiene muy principales; de tal que poco antes desto por las armas de Castilla se con manera, que por lodo aquel campo se veian los suegos quisiaran de los moros, y los portugueses pretendian y humo con que las heredades y cortijos se quemaban. que eran de su conquista y que les pertenecian. Algu Iba por capitan desla gente don Pelayo Correa, maesnos entienden que desta ocasion la tomaron los reyes tre de Santiago. Otro buen golpe de soldados maltrade Portugal de añadir á las armas antiguas y á las qui laba de la misma manera y hacia los mismos daños en nas por orla los castillos que hoy se pintan en sus es los campos de Jerez; los capitanes, el rey de Granada cudos. El rey don Sancho, perdida toda la esperanza y el maestre de Calatrava. El mismo rey don Fernando de recobrar su reino, pasó lo demás de su vida en To se quedó, en Alcalá de Guadaira con intento de proledo , con rentas que el rey de Castilla liberalmente le veer todo lo necesario y acudir a todas parles. Lo que señaló para sustentar su casa y corte. Muerto, le hi principalmente pretendia era no aflojar en la guerra, cieron honras como á rey, y su cuerpo sepultaron en porque no luviese el enemigo tiempo y comodidad de la misma iglesia mayor y en el mismo lugar en que el fortificarse; que fué causa de no poderse hallar á las emperador don Alonso y don Sancho, su hijo , delrás honras y enterramiento de doña Berenguela, su inadre, del altar mayor, estaban enterrados. Del tiempo en

que

falleció por el mismo tiempo. Siguióse la muerte que murió no concuerdan los autorcs; quién dice que de don Rodrigo, arzobispo de Toledo; quién dice trece años adelante del en que la historia va, y que á 9 dias del mes de agosto del año de 1245 , quién del tuvo nombre de Rey por espacio de treinta y cuatro año 1247, á 10 de junio , con lo cual va el letrero de años, primero con poca autoridad , despues con ningu su sepulcro.. Hace maravillar que en fallecimiento de na, por haberle quitado su estado; otros que solos persona tan señalada no recuerden los autores ni las tres años, que tengo por mas acertado. A la sazon que memorias, sin que se pueda averiguar la verdad. don Sancho falleció tenia don Alonso cercada á Coim Ambas muertes fueron sin duda en grave daño de la bra, ca se mantenia todavía en la fe del rey don San república por las señaladas virtudes que en ellos rescho: apretábala grandemente; los cercados, aunque plandecian. La Reina era de grande edad; don Rotenian grande falta de todas las cosas, obstinadamente drigo, demás de estar muy apesgado con los años , se perseveraban en su propósito. Fleclio, alcaide de la hallaba quebrantado con muchos trabajos, en especial fortaleza y gobernador de la ciudad, avisado de la de un nuevo viaje que hizo últimamente á Leon de muerte de don Sancho, su señor, y no se asegurando de Francia , do se celebraba el Concilio lugdunense. Pretodo punto suese verdad, pidió licencia de ir á Toledo lendia, demás de hallarse en el Concilio y acudir a las para informarse mejor de lo que pasaba. Diósela don necesidades universales de la Iglesia, allanar á los araAlonso de buena gana, y entre tanto hicieron treguas goneses en lo tocante á su primacia. Los años pasados con los cercados. Fiectio, llegado á Toledo y sabida la los prelados de aquella corona en un Concilio valentiverdad , abierto el sepulcro del Rey muerto , le puso no provincial publicaron una constitucion, en que en las manos las llaves de Coimbra , con eslas palabras mandaban que el arzobispo de Toledo no llevase guion que le dijo. « En tanto, Rey y señor, que entendi érades delante en aquella su provincia, pena de entredicho vivo, sufrí extremos trabajos, sustenté la hambre con al pueblo que lo consintiese. Don Rodrigo en cierta comer cueros, bebi urina para apagar la scd; los áni ocasion, por el derecho de su primacía, continuó á mes de los ciudadanos que trataban de rindirse ani llevar su cruz delante alzada, como lo tenia de costummé y conforlé para que sufriesen todos estos males. bre. Don Pedro de Albalate, arzobispo de Tarragona, Todo lo que se podia esperar de un hombre leal y principal alizador de aquella constitucion y de todo constante, y que os tenia jurada fidelidad he cumpli este pleito, le declaró por descomulgado y transgresor do. Al presente que estais muerto, yo vos entrego de aquel su decreto. Acudieron á Gregorio IX, sumo las llaves de vuesťra ciudad, que es el postrer oficio pontifice, que pronunció sentencia por Toledo y en laque puedo hacer; con tanto, habida vuestra licencia, vor de su primacía. No acababan de rendirse los de Araavisaré á los ciudadanos que le cumplido con el de gon, que fué la causa de emprender en aquella edad bido homen:je, que pues sois fallecido, no hagan mas jornada tan larga, á lo que yo entiendo. Concluidos los resistencia á don Alonso, vuestro hermano.» Leallad negocios, en una barca por el Ródano abajo daba la y constancia digna de ser pregonada en todos los si vuelta , cuando le salleó una dolencia , de que falleció glos, loa propria de la sangre y gente de Portugal. en Francia. Su cuerpo, segun que él lo dejó dispuesto,

trajeron á España y le sepultaron en Huerla, monasCAPITULO V.

terio de bernardos, á la raya de Aragon. Junto al altar Principio de la guerra de Sevilla.

mayor se ve su sepulcro con un letrero en dos versos

latinos, grosero asaz como de aquel tiempo y sin priCon el concierto que el rey don Fernando bizo con

mor, cuyo sentido es: el de Granada comenzó á tener grande esperanza de apoderarse de la ciudad de Sevilla. Quinientos caballos

NAVARRA ME ENGENDRA , CASTILLA ME CRIA;

MI ESCUELA PARIS, TOLEDO ES MI SILLA; ligeros, debajo de la conducta del mismo rey de Gra

EN HUERTA MI EXTIERRO; TÚ AL CIELO, ALMA, GUIA. nada , fueron delante en tanto que se apercebia lo demás para talar los campos de Carmona , que fué an Su cuerpo murió, la fama de sus virludes durará por

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muchos siglos. Fundó en su iglesia doce capellanías pláticas, vinieron en ello las partes, las bodas se cepara mayor servicio del coro y con cargo de misas que lebraron en Valladolid por el mes de noviembre con se le dicen. Sucedióle don Juan, segundo deste nom- aparato real y toda muestra de alegría, puesto que el bre entre aquellos arzobispos. Hállapse papeles en que rey don Fernando no se halló presente. El cuidado que le llaman don Juan de Medina , creo por ser natural de tenia de la guerra de Sevilla le impidió, que pretenaquella villa. Por el mismo tiempo don Ramon, conde dia hacer con tanto mayor ánimo, que Rarnon Bonide la Proenza , pasó desta vida , muy diguo de loa por faz con una armada de trece naves que puso á punto el amor que tuvo á las letras y aficion á la poesía. Solo en Vizcaya, costeadas aquellas marinas y doblado el se nota en él una señalada ingratitud de que usó con Cabo de Finisterrae , aportó a la boca de GuadalquiRomeo, mayordomo de su casa, cuya industria, con vir por la parte que descarga en la mar. Venció otrosí buenos medios, hizo que valiesen al tresdoble las ren alli en una batalla naval la armada de los enemigos. Los tas de aquel estado; mas como á la virtud acompaña moros de Tánger y Ceuta habian concurrido para soJa envidia, fué acusado y forzado á que diese cuenta correr á Sevilla , avisados de la venida de los nuestros. del recibo y del gasto. Hizoselo el cargo, dió su des- Salieron pues con sus bajeles del puerto, que llegacargo; y conocida su fidelidad, se partió como pere ban á número de veinte entre galeras y naves; pelcagrino con su bordon y talega, como al priucipio vino ron con gran porsia; los de Africa no reconocian de Santiago, sin que jamás se pudiese entender quién mucha ventaja á los de Vizcaya, por ser hombres de era ni dónde se sué. De cuatro hijas que tuvo don guerra , ejercitados en las armas, y que sobrepujaban Ramon, Margarila casó con san Luis, rey de Francia; en el número de la armada. Los vizcainos, confiados Leonor con Enrique, rey de Ingalaterra; Sancha con en la ligereza de sus navios y en la destreza de los piRicardo, hermano del dicho Enrique ; Cárlos, conde de lotos, burlaban los acometimientos de los enemigos, Anjou, casó con dona Beatriz; con la cual, dado que y cuando hallaban ocasion de venir á las manos, aferera la menor de todas, por la grande aficion que le te raban con sus naves y pasaban muchos dellos ú cuchinian los proenzules y con la ayuda que le dió Luis, rey llo; tres naves de los moros se tomaron, dos echarou á de Francia, su hermano, por la muerte de su suegro fondo, á una pusieron fuego, las demás fueron forzadas heredó aquel principado. En este medio el rey don Fer á huir. Envió el Rey en socorro de su armada buen núpando se tenia en Córdoba con resolucion de combatir mero de caballos, movido por el peligro de los suyos; á Sevilla y cercalla con todas sus fuerzas; envió á Ra pero ¿qué podian prestar? Antes que llegasen á la ribemon Bonifaz, ciudadano de Burgos, muy ejercitado en ra tenian los nuestros desbaratados los enemigos y las cosas de la mar , para que en Vizcaya pusiese á ganada la victoria. Tanto mas creció el deseo que topunto una armada por la comodidad de los bosques, y dos tenian de acometer aquella empresa, en particular ser los de aquella nacion señalados en la industria y el Rey, dejados los demás cuidados a parte , solo en este ejercicios de navegar. En tanto que esta armada se pensamiento dias y noches se ocupaba. aprestaba , puso el cerco sobre Carmona con la mas gente que pudo, el año 1246, poco mas o menos, villa

CAPITULO VI. fuerte y que estaba apercebida para todo lo que podia suceder, fortificada contra los enemigos de muros,

Que en Aragon se puso entredicho general. municionada de armas, fuerzas y vituallas; no la pu A esta sazon en Aragon estaba puesto entredicho y tedieron tomar, solamente la forzaron á pagar de pre pian cerrados todos los templos de la provincia; triste sente la cantidad de dineros que le fué impuesta , y silencio y suspension del culto divino, castigo de que los para adelante las parias que se señalaron cada un año. pontifices suelen usar contra los excesos de los princiConstantina , Reina, Lora, pueblos que antiguamente

pes y para curallos, como el postrero remedio, saludase llamaron el primero Iporcense municipium, el se ble á las veces y eficaz medicina como entonces acongundo Regina , el tercero Ajalita, sin estos Cantillana teció. Fué así, que don Jaime, rey de Aragon, cuando y. Guillena se ganaron unos por fuerza , otros se rindie

era mas mozo, luvo conversacion con doña Teresa Vi. ron por su voluntad. Reina fué dada al órden de San

daura, la cual le puso pleito delante del romano Pontitiago, Constantina á la ciudad y ayuntamiento de fice y le pedia por marido ; alegaba la palabra que le Córdoba, Lora á los caballeros de San Juan. Todo su

dió, contra la cual no se pudo con otra casar. No tenia cedia prósperamente a los nuestros; solo se recelaban bastantes testigos para probar aquel matrimonio por ser del rey de Aragon no les fuese impedimento en aque-negocio clandestino. Así, se dió sentencia en el pleito lla tan buena ocasion, por estar desgustado contra el contra doña Teresa y en favor de la reina doña Viulaninfante don Alonso, que residia en el reino de Murcia. te. Solo el obispo de Girona, á quien hay fama de sePretendia el Aragonés que el losante no guardaba los creto le comunicó el Rey toda esta puridad, no se sabe términos y la raya de la conquista de aquellos reinos con qué intento, pero en fin, dió aviso al pontífice lnoque antiguamente señalaron. Temíase alguna revuelta cencio IV que el Rey no hacia lo que debia en no guarpor esta causa. Algunas personas principales y de au dar la palabra que tenia dada ; que el postrer matrimotoridad, que para concertar esto señalaron de la una y nio se debia apartar como inválido, y parecia justo que de la otra parte, buscaban algun camino para compo doña Teresa fuese tenida por verdadera mujer ; que el ner estas diferencias. Pareció el mejor que don Alonso Rey se lo habia así confesado en secreto, y su conciencasase con doña Violante, hija del rey don Jaime; par cia no sufria que con tan grande pecado dejase enredar tido y traza que venia á cuento á ambas naciones y pro al Rey, al pueblo y á sí mismo si callaba , de que revincias, que tan grandes reyes se trabasen de nuevo sultasen despues graves castigos; que esto le avisaba entre si con vínculo de parentesco. Moviéronse estas por aquella carta escrita en cifra para que en todo se

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