Imágenes de páginas
PDF
EPUB

Colona fueron perseguidos y forzados á andar huidos de rencia de la religion , que con las fuerzas y el poRoma , desterrados y despojados de sus haciendas por der. Villaneo dice en su historia que Bonifacio era muy espacio de diez años, como el Petrarca lo atestigua, y docto y varon muy excelente por la grande experiencia encarece lo mucho que padecieron. Estos señores des- que tenia de las cosas del mundo; pero que era muy de tiempo antiguo fueron capitanes del bando de los cruel, ambicioso, y que le amancilló grandemente la gibelinos, contrarios de los pontifices romanos, de abominable' avaricia por enriquecer los suyos, que es quien se hicieron mucho tiempo temer por su nobleza, un grandísimo daño y torpeza afrentosa.. Hizo veinte y riquezas y parentelas. A Pedro y Jacobo, que eran car- dos obispos y dos condes de su linaje. Por el sexto libro denales y de aquel linaje y familia, por edicto público de los Decretales que sacó á luz mereció gran loa cerlos privó del capelo. Estéfano Colona, cabeza de aque- ca de los hombres sabios y eruditos. Fué en su lugar la familia, fué forzado á irse á Francia. Lo mismo hizo elegido por sumo pontifice en el próximo conclave NiSarra Colona, que era enemigo capital de Bonifacio; colao, natural de la Marca Trevisana, general que fué nuevos daños y desastres que en esta huida se le re- antes de la órden de los Predicadores. En su pontilicrecieron le acrecentaron la saña, porque un capitan cado se llamó Benedicto XI, en meinoria de Bonisade cosarios le prendió y puso al remo. El Rey dió cargo cio, que tuvo este nombre antes de ser papa y era criaá Guillelmo Nogarelo, natural de Tolosa, hombre alre- tura suya, ca le hizo antes cardenal. Fué este Papa vido, de apelar de la sentencia de Bonifacio para la santa para con los franceses demasiadamente blando, porSede Apostólica romana, privada entonces de legitimo. que les alzó el entredicho que tenian puesto y revocó pastor. Estos dos comunicaron entre sí cómo podrian todos los decretos que su predecesor fulmiņó contra desbaratar los intentos del Pontífice; si fué con con- ellos. Verdad es que Sarra Colona y Nogareto fueron sentimiento del Rey ó por su mandado, aun entonces citados para estar á juicio, y porque no acudieron al no se pudo averiguar; en fin, ellos vinieron á Toscana liempo señalado , los condenáron por reos del crímen y se estuvieron en un pueblo llamado Stagia, mien- laesae majestatis y fulminaron contra ellos sentencia de tras que fuesen avisados por espías encubiertas y tu- descomunion. A Pedro y Jacobo Colona , bien que los viesen oportunidad para acometer la maldad que tenian admitió en su gracia , no les permitió usasen del capeordenada. El Papa se hallaba en Anagni. Cecano y Su- lo y insignias de cardenales, conforme a lo que por su pino, personas principales, hijos de Mafio, caballero antecesor quedó decretado. de la misma ciudad de Anagni, fueron corrompidos á poder de dinero para que ayudasen á poner en efecto

CAPITULO VII. esta maldad. Ya que todo lo tenian bien trazado, metieron dentro de Anagni trecientos caballos ligeros y un

De la paz que entre los reyes de España se hizo en el Campillo. buen escuadron de soldados. Sarra Colona era el prin- Los españoles cansados de trabajos y alteraciones cipal capitan. Al alba del dia se levantó un estruendo y tan largas gozaban de algun sosiego; mas les faltaban vocería de soldados, que con clamores y voces apellida- las fuerzas que la voluntad ni ocasion para alborotarban el nombre del rey Filipo. Los criados del Papa to- se. Las diferencias que aquellos principes tenian entre dos huyeron. Bonifacio, conocido el peligro , revestido sí eran grandes y necesario apaciguallas. Los reyes con sus ornamentos pontificales, se sentó en su sacra de Castilla y de Aragon altercaban sobre el reino de cátedra. En aquel hábito que estaba llegó Sarra Colona Murcia. Don Alonso de la Cerda se intitulaba rey de y le prendió. Escarneciendo del Nogarelo y haciéndole Castilla, sombra vana y apellido sin mando. El nuevo mil amenazas, le respondió Bonifacio con grande cons- rey de Granada, conforme á la enemiga que con los tancia : «No hago yo caso de amenazas de Paterino.» fieles tenia , hizo entrada por las tierras que poseia el Este fué abuelo de Nogareto, y convencido de la here- rey de Aragon; demás desto, tomó á Bedmar, que es jía y impiedad de los albigenses, murió quemado. Con una villa no lejos de Baeza. Estas eran las discordias aquella voz del Pontifice cayó la ferocidad de Nogareto. públicas y comunes; otra particular, de no menos imPusieron guardas al Pontifice y saqueáronle su.palacio. portancia, andaba entre la casa de Haro y el infante Dos cardenales solamente estuvieron perseverantes con don Juan, tio del Rey. Pretendia el Infante el señorío el Pontífice, el cardenal de España Pedro Hispani y el de Vizcaya como dote de su mujer; cuidaba salir con cardenal de Ostia; todos los demás se pusieron en hui- su intento á causa del deudo y cabida que con el Rey da. Desde allí á tres dias los ciudadanos de Anagni, por tenia. Los de la casa de Haro por lo mismo andaban compasion que tuvieron de su pastor y por miedo que muy desa bridos , y parece que se inclinaban á tomar las no fuesen imputados de ser traidores contra el sumo armas. El rey don Fernando, como á quien la edad haPontifice, su ciudadano, con las armas echaron de la cia mas recatado, por el mucho peligro que desta disciudad á los conjurados. El Pontifice se tornó luego á cordia podia resultar, deseaba con todo cuidado comRoma, y del pesar y enojo que recibió le dió una enfer- poner estas diferencias. La autoridad del rey de Aramedad, de que con grandes bascas, á manera de hom- gon á esta sazon era muy grande, y parece que tenia bre furioso, falleció á los 12 dias de octubre y á los

puestas en sus manos las esperanzas y fuerzas de toda treinta y cinco de su prision. Dichoso pontífice, si cuan España. Enviáronle pues por embajador á don Juan, fácilmente acostumbraba á burlarse de las amenazas, tio del Rey, para que con él y por su medio se tratase tan fácilmente pudiera evitar las asechanzas de sus ene- de tomar algun buen medio y dar algun corte en todos migos. Con su desastre se dió aviso que los imperios y estos debates. En Calatayud por el mes de marzo, año mandos de los eclesiásticos mas se conservan con el del Señor de 1304, despues de muchos dares y tomabuen crédito que dellos tienen y con buena fama, que res, por conclusion acordaron que de consentimiento deben ellos procurar con buenas obras y con la reve- de las partes se señalasen jueces para tomar asiento en todas estas diferencias, y que para que esto se efec- ña Isabel, hermana del rey don Fernando, la que estu. tuase, mientras se trataba , hobiese treguas. Señalaron vo primero desposada con el rey de Aragon. El acomtiempo y lugar para que los reyes se viesen. En el en- pañamiento y corte era conforme á la calidad de printre tanto el rey don Fernando, con el cuidado en que cipes tan grandes, en particular el rey de Portugal se le ponian las cosas del Andalucía, partió de Burgos, señaló mas que todos, conforme á la condicion de do a la sazon estaba , y por el mes de abril llegó á Ba-aquella nacion, por ser deseoso de honra, y á causa dajoz con intento de visitar al Rey, su suegro, con quien de la larga paz rico de dineros ; se dice que trujo en su eso mismo tenia algunas diferencias, y pretendia co- compañía de Portugal mil hombres de á caballo, y que brar ciertos lugares que en su menor edad le empeña- en todo el camino no quiso alojar en los lugares, sino ron. Lo que resultó destas vistas, fué lo que suele, en tiendas y pabellones que lacia armar en el campo. desabrimientos y faltar poco para quedar del todo ene- En lo que tocaba á la pretension de los Cerdas, los reyes migos. Solamente se pudo alcanzar del Portugués ayu- de Aragon y Portugal, nombrados por jueces árbitros, dase á su yerno con algunos dineros que le prestó, con llegado el negocio á sentencia , mandaron que don Alonque se partió la vuelta del Andalucía. No se llegó á so en adelante no se llamase rey; que restituyese todas rompimiento con los moros, antes á pedimento del las plazas y castillos de que estaba apoderado. Señamismo rey de Granada el rey don Fernando envió em- láronle á Alba, Bejar, Valdecorneja, Gibraleon, Sarria, bajadores á aquella ciudad, y él se detuvo en Córdoba. con otros lugares y tierras para que pudiese sustentar Por medio desta embajada se tomó asiento con el rey su vida y estado, recompensa muy ligera de tanlos Moro; concertóse y prometió de nuevo de pagar el reinos. Pocas veces los hombres guardan razon, prinmismo tributo que se pagaba en tiempo de su padre, cipalmente con los caidos; todos les faltan y se olvicon que deshicieron los campos. El infante don Enri- dan. El rey de Francia no acudia , solo el rey de Araque cargado de años falleció por este tiempo en Roa; gon sustentaba el peso de la guerra contra Castilla ; su cuerpo enterraron en el inonasterio de San Fran- deseaba por tanto concertar aquellos debates de cualcisco de Valladolid. Tuvo este Príncipe ingenio varioquier manera quo fuese. Esta sentencia dió tanta pey desasosegado, extraordinaria inconstancia en sus sadumbre á don Alonso de la Cerda, que aun no se costumbres, y hasta lo postrero de su edad grande quiso hallar presente para oilla , antes se partió eclanapetito de gloria y mando, codicia desenfrenada y la do mil maldiciones á los reyes. Restaba de acordar la postrera camisa de que se despojan aun los hombres diferencia del infante don Juan y Diego Lopez de Haro, sabios: Muy grande contento fué el que recibió todo el El Rey tenia prometido al Infante que, efectuadas las reino con la muerte deste caballero, ca todos se rece- paces, él mismo le pondria en posesion del señorío de laban no desbaratase todas las práticas que se comen- Vizcaya. Concluida pues y despedida la junta de los rezaban de paz. No dejó hijos, que nunca se casó; así yes; don Diego de Haro fué citado para que en cierto las villas de su estado se repartieron entre otros caba- dia que le señalaron pareciese en Medina del Campo, lleros, y la mayor parte cupo á Juan Nuñez de Lara para donde tenian convocadas las Cortes del reino. Sepor la mucha privanza que con el Rey á la sazon alcan- ñaláronse jueces árbitros que determinasen la causa. zaba. En prosecucion de lo concertado en Calatayud de Don Diego Lopez de Haro, sea por fiar poco de su justiconsentimiento de las partes fué nombrado por juez cia y entender tenia usurpado aquel estado, ó por sospeárbitro para componer aquellas diferencias Dionisio, char que el Rey no le era nada favorable, sia pedir lirey de Portugal, y por sus acompañados el infante don cencia para partirse se salió de las Cortes, las cuales Juan de la parte de Castilla, y por la de Aragon don acabadas que fueron , como entendiesen que don DieJimeno de Luna, obispo de Zaragoza. Los reyes de go de Haro no haria por bien cosa ninguna, y el inPortugal y. Aragon tuvieron primero habla en Torre- fante don Juan, que siempre andaba al lado del Rey, llas, que es una villa á la raya de Aragon y á las haldas diese priesa á que el negocio se concluyese, en Vallade Moncayo, puesta en un sitio muy deleitoso. Allí los dolid, vistas sus probanzas, se sentenció en su favor, jueces, oido lo que por las partes se alegaba , pronun- solamente se difirió la ejecucion para otro tiempo, en ciaron setencia, y fué que el rio de Segura partiese tér- que se pretendia que con alguna manera de concierto mino entre los reinos de Aragon y Castilla, cosa de entre las partes se atajase la tempestad de la guerra que grande comodidad y ventaja para el Aragonés, porque podia desto resultar. En el año del Señor de 1305 eslase le añadió lo de Alicante con otros pueblos de aque- ban las cosas desta manera en Castilla, unas diferenJla comarca, y de su bella gracia le otorgaron lo que cias soldadas, otras para quebrar; y á 17 dias del mes él con tanto ahinco antes deseaba. Pronuncióse la sen- de enero Rugier Lauria, general del mar, murió en Catencia á los 8 del mes de agosto, y luego el dia siguien- taluña, capitan sin segundo y sin par en aquel tiempo, te los tres reyes se juntaron en el Campillo, que está determinado en sus consejos, diestro por sus manos, allí cerca , y por la memoria del concierto que en aquel querido y amado de los reyes, en especial del rey don lugar se hiciera veinte y tres años antes desto entre don Pedro, que con su ayuda y por su valor sujetó á Sicilia. Alonso, rey de Castilla, y don Pedro, rey de Aragon, El solo dió fin á grandes hazañas con próspero suceso; parecia de buen agüero. Confirmóse allí lo asentado; los reyes nunca hicieron cosa memorable sin él; su desde allí los reyes fueron á Agreda, y pasaron á Tara- cuerpo sepultaron en el monasterio de Santa Cruz con zona. Grandes regocijos y recebimientos les hicieron; su túmulo y letra junto al enterramiento del rey don muy señalada fué esta junta, porque fuera de los tres Pedro en señal del grande amor que le tuvo. A los 6 dias reyes se hallaron asimismo presentes tres reinas, las del mes de abril murió doña Juana, reina de Navarra, dus de Castilla, suegra y nuera , y doña Isabel, reina de en Paris; su cuerpo enterraron en el monasterio de San Portugal, persona muy santa, demás de la infanta do- Francisco con real pompa y célebre aparato; está de

[graphic]

de de

presente metido este monasterio dentro del colegio de lo honesto como lo que no lo era. Crió doce cardenaNavarra. Sucedió luego á su madre disunta en el reino les á contemplacion y por respeto del rey Filipo de Luis, que tuvo por sobrenombre Hutino; tomó la co- Francia. Todavía como le hiciese instancia sobre con

denar la memoria del papa Bonifacio, segun que lo teFrancia por muerte de su padre. Dejó la reina doña nia prometido, dió por respuesta que negocio tan grave Juana allende deste otros hijos, á Filipo, que tuvo por no se podia resolver sino era con junta de un concilio sobrenombre el Largo, á Cárlos, que tuvo por sobre- general. Por este camino se desbarató la pretension de nombre el Hermoso, que adelante vinieron á ser todos aquel Rey, y esta dicen fué la principal causa para reyes de Francia y Navarra. Dejó otrosí dos' hijas; juntar el concilio de Viena , que se celebró como poco Ja una murió siendo niña, la otra , por nombre maduma adelante se dirá. Trasladó la silla pontifical desde RoIsabel, casó con Eduardo, rey de Ingalaterra, la mas her- ma á Francia, que fué principio de grandes males; ca mosa doncella que se halló en su tiempo.

todo el orbe cristiano se alteró con aquella novedad,

y en particular toda Italia , de que resultaron todas las CAPITULO VIII.

demás desgracias y un gran torbellino de tempestades. Clemente V, pontifce máximo.

Lo que se proveyó para el gobierno de Italia y del pa

trimonio que allí la Iglesia tiene fué enviar, tres cardeEl pontificado de Benedicto no duró mas de ocho pales por legados para con poderes bastantes gobernar meses y seis dias. Siguióşe una vacante larga de diez aquel estado, así en tiempo de guerra como de paz. En meses y veinte y ocho dias. Grandes disensiones andu- Castilla por el mismo tiempo se despertaron nuevas vieron en este conclave, muy encontrados los votos de alteraciones. No hay cosa mas deleznable que la cabida los cardenales, así italianos como franceses, que eran y privanza con los reyes. Don Juan Nuñez de Lara coen gran núinero, porque á devocion de los reyes de menzó a ir de caida por estar el rey don Fernando canNápoles los papas criaron los años pasados muchos car- sado dél. Quitóle el oficio de mayordomo de la casa denales de la nacion francesa. En fin, se concertaron real, y puso en su lugar á don Lope, hijo de don Diego desta suerte: que lositalianos nombrasen tres cardena- Lopez de Haro. El color que se dió fué que don Juan les franceses para el pontificado, y que destos eligiese de Lara era general de la frontera contra los moros y el bando contrario uno que fuese papa. Salieron tres no podia servir ambos cargos, como quier que á la verarzobispos nombrados, que estaban muy obligados a la dad el Rey pretendiese sobre todo con aquella honra memoria de Bonifacio como criaturas suyas. Destos ganar la casa de Haro y apartalla de la amistad que tres en ausencia fué elegido Raimundo Gotto, arzobispo tenia trabada muy grande á la sazón con los de Lara. de Bordeaux, primero comunicado el negocio con Fi- Entendiéronse fácilmente estas mañas, como suele lipo, rey de Francia. Procuró el rey de Francia que se acontecer, que en las cosas de palacio no hay nada seviniese antes de aceptar á ver con él en la villa de An- creto ; por donde éstos dos caballeros se unieron y ligelina , que cae en la provincia de Jantoigne, donde di- garon con mayor cuidado y determinacion que tenian cen hizo que debajo de juramento le prometiese de po- de desbaratar aquellos intentos. Parecia que el negocio ner en ejecucion las cosas siguientes : que condenaria amenazaba rompimiento; acudieron Alonso Perez de y anatematizaria la memoria de Bonifacio VII ; que

la y restituiria en su grado y dignidad cardenalicia á Pedro y á Jacobo de casa Colona, que por Bonifacio fueron ron á cada cual dellos las honras y cargos que solian privados del capelo ; que le concederia los diezmos de tener. Demás desto, se tomó asiento enlre el infante las iglesias por cinco años, y conforme á esto otras don Juan y la casa de Haro con estas condiciones : quc cosas feas y abominables á la dignidad pontifical ; pero don Diego de Haro por sus dias gozase el señorio de tanto puede el deseo de mandar. Con esto á los 5 dias Vizcaya, y despues de su muerte loroase al infante don del mes de junio fué declarado por pontífice, y tomó Juan; que Orduña y Balmaseda quedasen por don Lonombre de Clemente V. Mandó luego llamar todos los pe, hijo de don Diego de Haro, por juro de heredad, y cardenales que viniesen á Francia, y en Leon tomó las de nuevo se le hizo merced de Miranda de Ebro y Viinsignias pontificales á 11 de noviembre. Acudió in- llalva de Losa en recompensa de lo que de Vizcaya les creible concurso de gente. Aguó la fiesta y destemplo quitaban. El deseo que el Rey tenia de apaciguar las el alegría un caso de mal agüero, como muchos lo inter- diferencias destos grandes, con que todo el reino anpretaron. El mismo dia que se celebraba esta solempii- daba alborotado, era tan grande, que ninguna cosa se dad, mientras el nuevo Pontifice hacia el paseo con le hacia de mal á trueco de concordallos. El alegría grande acompañamiento y pompa , le derribó del caba- que todos recibieron por esta causa fué grande; solo llo una gran pared que cayó por ser muy vieja y car- don Juan de Lara recibió pesadumbre, así por parécelle comida y por el peso de la muchedumbre de gente ' le habian agraviado en tomar asiento con su suegro don que sobre ella cargó á ver la fiesta. Cayóscle la tiara Diego de Haro sin dalle á él parte, como por tener cosque llevaba en la cabeza , y se perdió della un carbun- tumbre de aprovecharse de los trabajos ajenos y sacar co de gran valor. El rey de Francia , que iba á su lado, ganancia de las alteraciones que sucedian entre los se vió en gran peligro ; Juan, duque de Bretaña, pe- grandes. Esto fué en tanto grado, que por parecelle reció allí; los reyes de Ingalaterra y Aragon escaparon forzoso correr él fortuna despues de tomado aquel

el

asiento, y que no le quedaba esperanza de escapar si

, *no se valia de alguna nueva trama, renunciada la fe y por el aprieto de la mucha gente. Con estos principios lealtad que al Rey tenia jurada, se retiró á Tordeluse conformó lo deinás; todo andaba puesto en venta, así mos, plaza muy fuerte, así por su sitio como por sus

de canto, guxe estos caballeros Se apaciguaron,

ca volvien

murallas y reparos, donde con sus fuerzas y las de sus valor y se vian en él señales de otras virtudes. Fué Aboraliados pensaba defenderse del Rey, que sabia tenia rabes echado por el bando contrario de Almería ; él, muy ofendido. Acudieron en breve los del Rey, pusie- con deseo de apoderarse de Ceuta , ciudad que los graron cerco sobre aquel lugar; pero como quier que no nadinos tenian en la frontera de Africa, intentó ayufaltasen muchos de secreto aficionados á don Juan de darse de los cristianos. Por todo esto se ofrecia buena Lara, la guerra se proseguia con mucho descuido, y ocasion para hacer la guerra á los moros y echallos de el cerco duró mucho tiempo. Llegaron a tratar de con- todo punto de España. Comunicaron entre si este necierto, y porque el Rey se hacia sordo á esto, los sol- gocio por cartas los reyes de Aragon y Castilla ; acordados se desbandaron y se fueron , unos á una parte, daron de juntarse en el monasterio de Huerta , que está otros á otra. Entre los demás que favorecian á don Juan á la raya de los dos reinos. Hizose la junta al principio de Lara era el infante don Juan. Pasó el negocio tan del año de 1309. Allí y en Monreal, do los reyes pasaadelante, que al Rey fué forzoso perdonalle; solamente ron, lo primero que se trató sué de apaciguar á don por cierta muestra de castigo le quitó las villas de Moya Alonso de la Cerda, templada en alguna manera la seny Cañete, que, como urriba queda dicho, se las diera el tencia que los jueces árbitros dieron; recelábanse que rey don Sancho. Poco duró este sosiego, porque como mientras los dos reyes estaban ocupados en la guerra don Juan de Lara y el infante don Juan entendiesen y de los moros, no alborotase á Castilla con ayuda de sus tuviesen aviso que el Rey pretendia vengarse dellos, si parciales y aficionados. Tomada esta resolucion, acorfué verdad ó mentira no se sabe, pero, en fin, por pen- daron emprender la guerra de Granada , y para apretar sar los queria matar, se concertaron entre sí y resolu- mas á los moros acometellos por dos partes, y en un tamente se rebelaron. El infante don Juan brevemente mismo tiempo poner cerco sobre Algecira y sobre Alse aplacó con las satisfacciones que le dió el Rey; so- mería. Demás desto, concertaron que la infanta doña segar á don Juan de Lara era muy dificultoso, que de Leonor, hermana del rey don Fernando, casase con don cada dia se mostraba mas obstinado. A esta razon don Jaime, hijo mayor del rey de Aragon. Por dote le señaAlonso de la Cerda, como quier que se hallase desam- laron la sexta parte de todo lo que en aquella guerra se parado de todos y juzgase que era mejor sujetarse á ganase , y en particular la misma ciudad de Almería. la necesidad que andar toda la vida descarriado y po- Concluida la junta y despedidos los reyes, todo comenzó bre, despojado del reino que pretendia y perdido el es- á resonar con el estruendo de las armas, provision de ditado que le señalaron , envió á Martin Ruiz para que en nero, juntas de soldados y gente de á caballo, de bastisu nombre tomase posesion de los pueblos que los jue- mento y bagaje necesario. Tenian los dos principes solces árbitros le adjudicaron. Así, perdida la esperanza dados muy diestros, muy unidos entre sí, no inficionade cobrar el reino, en lo de adelante comunmente le dos con las discordias civiles; en especial los aragonellamaron don Alonso el Desheredado.

ses ponian miedo a los moros por la fama que corria de

haber sujetado sus enemigos y alcanzado tantas victoCAPITULO IX.

rias. El rey don Fernando, á ruego de su madre , fué á

Toledo para hallarse presente á trasladar los huesos del Que la guerra de Granada se renovó.

rey don Sancho, su padre, en un sepulcro muy honroso El vulgo de ordinario, y mas entre los moros, de su que la Reina tenia apercebido con todo lo demás necesanatural es inconstante, alborotado , amigo de cosas rio y conveniente á las exequias y honras de su marido. nuevas, enemigo de la paz y sosiego. Así en este tiem- Tenia el rey don Fernando condicion apacible , una hopo comenzaron los moros de Granada á alborotarse en nestidad natural, como acostumbraba decir Gutierre de gran daño suyo y riesgo de perderse, como quiera que Toledo, que se crió con él desde su niñez, gran modespor todas partes estuviesen rodeados de enemigos y tia en su rostro, su cuerpo bien proporcionado y apuesaquel reino de Granada reducido á gran estrechura y to, de grande ánimo, muy elemente. Aconteció que el puesto en balanzas. La ocasion de alborotarse fué que mismo dia de Navidad un caballero muy principal, á el Rey era inútil para el gobierno , y como ciego pasaba quien él tenia señalado para el gobierno de Castilla, se en descuido su vida; su cuñado, el señor de Málaga, vino á despedir dél para ir á su cargo. El Rey, dejados era el que lo mandaba todo, y en efecto, era el que en los dados con que acaso se entretenia, le advirtió que nombre de otro reinaba. Parecíales coså pesada tener en Galicia hallaria muchos caballeros nobles que andos reyes en lugar de uno, porque, fuera de los demás daban alborotados ; que aunque mereciesen pena de inconvenientes, se doblaba el gasto de la casa real á cau- muerte, le encargaba se guardase de ejecutar el castisa que el de Málaga no tenia menos corte, acompaña- go, solamente se los enviase, que se queria servir demiento y casa que si fuera verdadero rey, puesto que el llos en la guerra de los moros. Engrandeció el caballenombre le dejaba á su cuñado. Decian seria mucho me- ro el acuerdo tan clemente del Rey, que, aunque pajor nombrar otro rey que fyese hombre que los gober- reció a muchos blando en demasía y temerario, ia ernase, á quien todos tuviesen respeto, obedeciesen á sus periencia mostró ser muy acertado. No hobo en toda la mandamientos y con su autoridad se defendiesen y ven- guerra contra los moros quien se señalase mas que aquegasen de sus enemigos. Al vulgo, que andaba alterado, llos hidalgos. Estimulábalos grandemente el deseo de atizaban los principales; mayormente Aborrabes, un borrar la deshonra pasada, y. la voluntad de servir al caballero que venia de los reyes de Marruecos, con su Rey la clemencia de que con ellos usara ; sus valerosas gente y la de sus aficionados se apoderó de la ciudad bazañas no se podian encubrir; en todas partes y ocade Almería y se intuló rey della. La mayor parte del pue- siones peleaban contra los moros con odio implacable, blo se inclinaba á favorecer á Mahomad Azar, hermano y entre sí tenian competencia de aventajarse en valor y

ánimo. Finalmente, desde Toledo parlieron al Andalucía. El campo de los castellanos llegó sobre Algecira conocia en aquellos tiempos y iba en compañía de los á 27 dias del mes de julio. A mediado el siguiente mes demás, en un rebate que tuvieron con los moros en el de agosto puso su cerco sobre Almería el rey de Aragon. monte Gausin quedó muerto, daño que fué muy noCon los aragoneses vinieron don Fernando, hijo de don table , dolor y sentimiento de todo el reino. Verdad es Sancho, rey de Mallorca, mancebo de los fuertes y va- que la villa de Gibraltar se entregó al mismo rey don lerosos que en su tiempo se hallaban; don Guillen de Fernando, que acudió para este efecto, como lo conRocaberti , arzobispo de Tarragona; don Ramon, obis- cerlaron para que los cercados se rindiesen con mas po de Valencia y chanciller del Rey; don Artal de Luna, reputacion y fuese del Rey la honra de ganar aquella gobernador de Aragon, con otros prelados y caballeros.plaza. Dióse libertad á los moros para pasar en Africa Al rey don Fernando seguian los caballeros de la casa y y llevar consigo sus bienes. Entre los demás un moro familia de Haro; don Juan de Lara, poco antes vuelto muy viejo ya, que queria partirse, habló, segun dicen, en amistad del Rey; don Juan, tio del Rey, y el arzo- al Rey desta manera : «¿Qué desdicha es esta mia, por bispo de Sevilla y otros muchos caballeros principales. mi mal hado ó por mis pecados causada, que toda mi Gisberto, vizconde de Castelnovo, fué con parte de la vida ande desterrado y á cada paso me sea forzoso muarmada de los aragoneses sobre Ceuta, que está en la dar de lugar y hacer alarde de mi desventura por todas frontera y riberas de Africa , y la tomó. Los despojos las ciudades? Don Fernando, tu bisabuelo, me echó de hobieron los aragoneses; la ciudad se dejó á Aborrabes, Sevilla , fuíme á Jerez de la Frontera. Esta ciudad concomo lo tenian con él capitulado. Los de Granada, ha- quistó tu abuelo don Alonso, y á mí fué necesario rebido sobre ello su acuerdo ,'porque si venian á repar- cogerme á Tarifa. Ganó esta plaza tu padre el rey don tir su gente no serian bastantes para sustentar ambas Sancho, á mí por la misma razon fué forzoso pasar á guerras, determinaron de defender la ciudad de Alme- Gibrallar. Cuidaba con tanto poner fin á mis trabajos, ria, fuese por la confianza que hacian de la fortaleza de y esperaba la muerte como puerto seguro de todas esAlgecira , demás que tenia harta gente de defensa y las tas desgracias. Engañóme el pensamiento; al presente provisiones necesarias, ó por rabia de que los arago- de nuevo soy forzado á buscar otra tierra. Yo me reneses les hobiesen ganado á Ceuta y se hobiesen entre- suelvo pasar en Africa por ver si con tau jargo destierro metido en aquella guerra sin pretender contra ellos al- puedo amparar lo postrero de mi triste vejez y pasar gun derecho ni haber recebido agravio. El mismo dia en sosiego esto poco de vida que me puede quedar.) de la festividad de San Bartolomé los moros con toda' Los soldados que estaban sobre Algecira, dado que era su gente se presentaron á vista de aquella ciudad. Los gente seroz y denodada, cansados con los trabajos y aragoneses, visto que les representaban la batalla, de malparados con los frios del invierno , á cada paso desbuena gana fueron á acometellos. A los principios no amparaban las banderas, no solo la gente baja, sino se conoció ventaja en ninguno de los campos, porque tambien la principal y los señores, que demás de lo dilos moros peleaban con grandísimo esfuerzo; pero en cho andaban desabridos porque el Rey daba oido á fin, fueron vencidos y puestos en huida con gran daño gente baja y de intenciones dañadas. El infante don y matanza. Los bosques que allí cerca estaban dieron Juan y don Juan Manuel sueron de poco provecho en á muchos la vida, que se metieron por aquellas espesu- esta guerra, antes ocasion de mucho daño , porque ras y escaparon. No hay alegría cumplida en las cosas partidos ellos, con su ejemplo muchos se salieron del humanas. Mientras que los nuestros con demasiada campo y desampararon los reales. Don Diego Lopez de codicia y poco recato iban en seguimiento de los bár- Haro murió en la demanda de enfermedad. Su cuerpo baros y ejecutaban el alcance, los de Almería salen de llevaron á Búrgös y enterraron en el monasterio de San la ciudad y acometen el real de los aragoneses, que tenia Francisco. El señorío de Vizcaya, segun que lo tenian poca defensa y por capitan á don Fernando de Mallorca, capitulado, recayó en doña María, mujer del infante Ganaron el baluarte y trincheas y saquearon y robaron don Juan; cosa nueva que en aquel estado sucediese algunas tiendas. Acudieron los nuestros, y aunque con mujer, en que hasta entonces se continuó la sucesion mucha dificultad, en fin lanzaron los moros y los for- por línea de varon. La muerte deste caballero y las conzaron á retirarse dentro de la ciudad. Esto hizo que el linas lluvias que sobrevinieron, por ser el tiempo mas contento de la victoria ganada no se les aguase tanto áspero de todo el año, forzaron á que el cerco de Alsi perdieran los reales ; demás que aquel peligro sué gecira se alzase. Capitularon empero que los moros resaviso para que en adelante tuviesen mayor recato. Todo tituyen, como lo hicieron, las villas de Quesada y Bedera menester, porque segunda vez á los 15 de octubre mar, que tomaron el tiempo pasado á los nuestros, y grande morisma , que llegaban á mas de cuarenta mil, para los gastos de la guerra pagasen cuarenta mil esacometieron las estancias de los aragoneses, pero su- cudos. La villa de Quesada poco adelante dió el Rey á cedióles lo mismo que en el rebate pasado. No con me- la iglesia de Toledo, cuya solia ser. Este fué el fruto nos esfuerzo apretaban los de Castilla por mar y por que de tanto ruido, tantas pérdidas y trabajos se sacó. tierra el cerco de Algecira; mas las fuertes murallas y Los aragoneses, si bien tenian en sus reales grande los muchos soldados que dentro tenian impedian á los abundancia de todas las cosas necesarias, asimismo por cristianos para que sus asallos no hiciesen efecto. Co- la poca esperanza de salir con la empresa, como les resmo se detuviesen muchos meses, acordaron de acome- tituyesen los aragoneses que allí tenian cautivos, se parter á Gibraltar, villa puesta sobre el monte Calpe, con tieron de sobre Almería , que fué á los 26 dias del ines esperanza de apoderarse della , porque no tenia tanta de febrero, año de 1310, sin suceder otra cosa digna defensa. Fueron para este efecto el arzobispo de Sevilla de memoria, salvo que en el mayor calor desta guerra y don Juan Nuñez de Lara con parte del ejército. Alon- el ciego rey Moro fué despojado del reino por su herso Perez de Guzman, caballero el mas señalado que se mano Azar, y en Almuñecar puesto en prisiones con

« AnteriorContinuar »