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que,

Jerantaron. Con todas estas gentes, que llegaban á cin-| tas en extremo peligro y caidas casi del todo, acordo cuenta mil infantes y cuatro mil y quinientos caballos, de moverse al movimiento de la fortuna y bailar al son asentó sus reales en la Bética ó Andalucía, cerca de la que ella le facia. Habló secretamente con Sillano, y con eiudad de Silpia. Persuadíase que Scipion no se le po él trató de pasarse á los romanos,

sin á lo

que padria igualar en número de gente; mas á la verdad, no rece, sucediese en aquel cerco alguna otra cosa de mavencen los muchos, sino los valientes. Y el general ro yor importancia. Hízose esta guerra al principio del mano, avisado de lo que pasaba, tomó de un señor de verano, con que se acabó en España el señorío de los Andalucía , llamado Colca, que era de su parcialidad, cartagineses y pasó al poder y jurisdiccion de los romatres mil peones y quinientos caballos. Temia juntar ma nos, que fue el año décimocuarto despues que Aníbal yor número de españoles por lo que sucediera á su pa- sujeto á los saguntinos, y el quinto despues que á Scidre y á su tio, aviso para que de tal manera estribase pion se encargó el gobiruo y la guerra de España. en los socorros extraños, que se asegurase mas de sus propias fuerzas; con este socorro y con las legiones ro

CAPITULO XXIII. manas partió en busca del enemigo. Trabaron por al

De otras cosas que Scipion hizo en España. gunos dias escaramuzas; despues los unos y los otros ordenaron sus haces para dar la batalla, pero sin efecto Concluida en gran parte la guerra larga y dudosa de alguno, por no haber quien la comenzase. Estaba entre España, Scipion comenzó a revolver en su pensamiento las dos huestes un valle, aunque fácil de pasar, mas de apoderarse de Africa y de la misma ciudad de Cartacada parte esperaba que los contrarios se adelantasen gó: Para poner en esto la mano, concertose primero con á subille, con intento de pelear con mas ventaja ; mas Masinisa; recibióle en su gracia, y con tanto le envió á como quier que ni los unos ni los otros se atreviesen, Africa á negociar sus naturales y apartallos de la amisá puesta de sol se retiraron á sus' reales, primero los tad de Cartago. Por otra parte, traió de concertarse de cartagineses, despues los romanos. Con este órden y nuevo con Sifaz, rey de los masesulos, y hacelle amigo traza se pasaron algunos dias hasta tanto que Scipion del pueblo romano. Para concluir esto, despachó á Lese aventuró un dia muy de mañana de acometer, como lio por su embajador, y le hizo pasar en Africa. Reslo hizo, las estancias de los enemigos. Asdrúbal, alte pondió el bárbaro á esta demanda que él no vendria en rado con aquel rebate tan fuera de lo que pensaba,'echó ningun concierto si el mismo general romano no se hadelante la caballería para que hiriesen en los caballos llaba presente. Scipion, avisado desta respuesta , pasó contrarios, que fueron los primeros á acometer los en Africa, y llegó á Siga, que era el asiento y residencia reales, y él salió con las demás gentes á la batalla. de aquellos reyes, y hoy se entiende que es Aresgol, Los caballos se trabaron de tal suerte, que por largo por causa que Plinio testifica que Siga estaba en frente espacio la pelea fué muy dudosa. Scipion recogió los de Málaga. Acudió a la misma ciudad y en la misma suyos en el cuerpo de la batalla , y extendió y adelantó sazon Asdrúbal para prevenir aquel Rey y desbaratar Jos dos cuernos, donde puso las legiones romanas. Con aquellas práticas ; gran gloria de aquel bárbaro, que esto, antes que los escuadrones de en medio se juntasen, dos poderosísimos pueblos y dos excelentísimos capihizo volver las espaldas á los dos cuernos contrarios, tanes pretendiesen á un tiempo granjear á cualquier por estar compuestos de mallorquines y de soldados precio su amistad ; tanto mas, que los dos cenaron á nuevos de España, gente de poco valor y destreza , y una mesa, y lo que es mayor maravilla , reposaron en tambien porque salieron a la pelea en ayunas, lo cual un mismo lecho á propósito cada cual de condescender los romanos, que venian bien comidos de propósito, en con la voluntad del Rey, que así lo quiso , y por este catretuvieron hasta muy tarde. Con tanto quedó el campo mino granjearle. Quiso él interponerse para que se por los romanos; y dado que siguieron el alcance, no asentasen paces entre aquellas ciudades; Scipion se expudieron luego entrar los reales contrarios, á causa de cusó con que sin comision del Senado romano no so una lluvia que de repente sobrevino, adonde los ven podia tratar aquel punto, y mucho menos tomar resocidos se retiraron primero en ordenanza , y despues lucion en negocio tan grave. Y sin embargo, concluido luyendo cuanto mas podian. Asdrúbal, atemorizado de á lo que era venido, que era atraer aquel Rey á la amislo que pasó y poco confiado de sus aliados, por sospe tad romana, dió la vuelta Scipion á España, donde Illicha que, lo que algunos hicieron, todos no se le pasa turgo y Castulon en breve vinieron á su poder, ciudasen á los romanos, la noche siguiente movió á sordas des que, mas por miedo de lo que merecian por su descon su campo con intento de volver alrás á las mayores Jealtad que de voluntad, se mantenian en la amistad de jornadas que pudiese. Scipion luego á la mañana, avi los cartagineses. Iliturgo fué destruida ; á Castulon sado de lo que pasaba , que los enemigos huian, des perdonó, que era menor su culpa , y por entregarse de pachó la caballería para que picasen en los postreros, su voluntad, amansó la saña de los vencedores. Despues y por este medio detuviesen al enemigo hasta tanto que, desto, dió á Marcio Orden de sujetar otras algunas ciullegadas las legiones, todo lo pusieron en confusion y dades, y él determinó de celebrar en Cartagena las exerota. Grande fué la matapza deste dia, pues de un cam quias de su padre y de su tio. Plinio dice que la hoguepo tan grande apenas escaparon y se salvaron siete mil ra donde fueron quemados los huesos de los Scipiones hombres con su general, que se subieron en un ser estaba en llorci (quién dice que hoy llorci es Lorquin, rejon muy agro, sitio por su naturaleza muy fuerte, quién que Lorca), de la cual hoguera dice huye el rio donde, partidos Asdrúbal secretamente á Cádiz, y Tader, que es el rio de Segura. Lo cierto, que en aqueScipion con parte de su gente a Tarragona, Sillano los llas exequias hobo juegos de diversas maneras, y en tuvo cercados. Quedó allí entre los demás cartagine- particular de gladiatores ó esgremidores, que de su voses Masinisa, el cual, viendo las cosas de Cartago pues luntad se ofrecieron a la pelea. Entre los demás bicie

ron campo dos primos hermanos , llamado el uno Cor neros con que pagar los soldados. Masinisa era vuelto bis y el otro Orsua, por cierta diferencia que tenian de Africa á Cádiz con buen golpe de caballos númidas sobre el señorío de la ciudad llamada Iba. Valerio Máxi en socorro de los suyos, que aun no se declaraba por mo dice que eran hermanos; concuerdan que Orsua, el los romanos ni se entendia su voluntad. Scipion, enmenor de los dos, pagó con la vida su obstinacion, con viado que hobo delante á Marcio con parte de su gente, tanto menor compasion; que, confiado en sus fuerzas, se determinó ir él mismo en persona, cuya venida y. nunca se dejó persuadir que su negocio se determinase llegada luego que Masinisa la supo, con voz de correr por tela de juicio, y no por las armas. En este medio mu los campos comarcanos pasó á tierra firme, donde prochas ciudades se entregaban á Marcio'; solo Astapa, curó tener habla secreta con 'Scipion. Resultó destas porque muchas veces con correrías maltratara los alia

vistas que puso con él aquella amistad que conservó toda dos de los romanos, perdida la esperanza de perdon, la vida, y aun fué de gran momento para derribar el posufrió por largo tiempo con grande obstinacion el cer der de Cartago; á el acarreó gran gloria y no menores co. Muchos murieron de aquella ciudad en diversos en riquezas. Magon, perdida la esperanza de las cosas de ·cuentros, muchos en una batalla que se dió, sin que España, por órden del Senado se partió para Cartago "por estos daños aflojasen en su propósito. Antes, cono en sus naves, en que embarcó todo el oro y la plata, así cida su perdicion y resueltos de morir antes que ren del público como de particulares. De camino acometió dirse, acordaron de degollar mujeres y niños, y quemar á los mallorquines porque se pasaran á los romanos. sus preseas y ropa públicamente en la plaza. Esto he Apoderóse sin dificultad de Menorca , dende envió á cho, con sus espadas se quitaron las vidas, obstinacion, Carlago dos mil honderos; y él, por estar el otoño adedigamos, ó constancia no menor que la de los sagunti- | lante , se quedó allí á invernar; y, por no estar ocioso, nos, pero escurecida y casi puesta en olvido, á causa de fundó en aquella isla una ciudad de su nombre, como no ser aquella ciudad tan principal y famosa como Sa- sospechan algunos; otros dicen que fué mas antigua,cogunto; tanto importa la nobleza del que hace alguna mo queda apuntado en otro lugar, que no es maravilla gran hazaña. Las ruinas desta ciudad se ven á la ribera vamos á tiento en cosas tan antiguas. Lo que se averidel rio Jenil, no lejos de Ecija y de Antequera; de Astapa gua es que Cádiz se entregó á Scipion, y que por este se cree haberse fundado Estepa, pueblo conforme en tiempo cerca de Sevilla fundó á Hlálica, municipio roel apellido , y distante de aquellas ruinas dos leguas so mano, en un lugar que antes se llamaba Sancios , palamente. Concluidas estas cosas, Lelio y Marcio fueron tria que fué de tres emperadores, Trajano, Adriano y enviados á Cádiz con esperanza de apoderarse, por in- del gran Teodosio. Con esto el quinto año despues que teligencia y trato de ciertos forajidos de aquella isla vino á España , dió la vuelta a Roma en una armada de y echar de ella á las cartagineses. Engañóles su pen diez naves. Juntose el Senado fuera de la ciudad en el samiento, ca sus trazas y inteligencias fueron descu templo de la diosa Belona; allí relató por menudo todo biertas, con que Magon, á cuyo cargo estaba la isla, lo que en España quedaba hecho con grande alegría Jas desbarató fácilmente. Además que Scipion adoleció de los padres y del pueblo, que consideraban, como de una enfermedad muy grave y muy fuera de sazon, era la verdad, el gran riesgo de que escaparon y cuánto cuya fama , como acontece, con el decir de las.gentes su partido quedaba adelantado y mejorado con tener se aumento de suerte , que muchos tomaban ocasion de sujeta a España ;.y sin embargo, no se le dió el triunfo, pensar en novedades, en particular Mandonio y Indibil porque hasta entonces ningun procónsul, por grandes al descubierto mudaron partido. Dolíanse que les habia cosas que hiciese, le habia alcanzado. engañado su esperanza, ca echados los cartagineses, se prometian el señorío y reino de España, que tal es la

CAPITULO XXIV. comun condicion ó falta de los hombres de creer fácil

Cómo Scipion venció a Cartago en Africa.. mente lo que desean. Demás desto, ocho mil romános que alojaban por las comarcas que baña el rio Júcar En la primera eleccion que despues desto se hizo en con sus aguas, pidieron fuera de tiempo sus pagas, y Roma, salieron por cónsules el mismo publio Cornelio porque no les acudieron, se amolinaron. Era grande la Scipion y P. Licinio Craso, que era pontifice máximo. alteracion de las cosas; en la cual ocasion, confiado | Dióse el cuidado de Sicilia á Scipion con voluntad de su Magon que se podria mejorar el partido de Cartago, por compañero, y junto con esto, á su instancia, le concecartas que escribió á aquel Senado, pedia le enviasen dieron que, si juzgase ser así conveniente, pudiese pamuchas gentes de socorro; pero todos aquellos inten sar con sus huestes en Africa; sin embargo que Q. Fatos y práticas salieron vanas con la mejoría de Scipion; bio Máximo hizo gran resistencia', y con un largo racon que todo aquel alboroto y motin se apagó en breve, zonamiento pretendió probar ser aquella empresa ley se quitó la ocasion de mayores alteraciones. Los sol meraria. Corria el año de la ciudad de Roma 549, en dados amotinados, con intencion que les dieron de que el cual Magon, partido de Menorca, donde invernó, desalcanzarian perdon y les darian sus pagas, vinieron á truyó en la Liguria la noble ciudad de Génova. Por otra Cartagena, donde todos fueron por Scipion ásperamente parte, Lelio desde Sicilia , por mandado de Scipion, reprehendidos, y castigadas solamente las cabezas del pasó á Africa para correr los campos de Cartago, pomolin como causas principales de aquella alteracion. nellos á fuego y á sangre, matar y robar todo lo que Mandonio y Indibil en los llergetes, do andaban albo hallase. En España Mandonio y Indibil volvieron á sus rotados, en una batalla , que duró dos dias , quedaron mañas; y con intento de recobrar la libertad , ó luevencidos y despojados de sus reales; y sin embargo de se por ambicion de hacerse reyes, se levantaron. Bízose lo cometidos con rendirse á la voluntad del vencedor, la guerra al principio, no solo en los llergetes, donde alcanzaron perdon y paz; solo fueron castigados en di ellos tenian el principado, sino tambien en los Auseta

nos, que estaban donde ahora la ciudad de Vique; y en muriera en Cerdeña de una herida vieja que le dieron otros lugares comarcanos se encendió tambien la llama, en los Insubres, que era una provincia de Italia donde que pasó en breve á los Sedetanos, como dice Livio; hoy está Milan; con la venida de Aníbal se movieron trayo mas quisiera que dijera Ceretanos, los cuales ade tos de paz, porque las cosas de Cartago iban muy de lante de los Ilergetes y de los Ausetanos se extendian caida. Habláronse los dos generales, y como quier que hasta los Pirineos. Eran los que habían tomado las ar no se concertasen, volvieron de nuevo á las armas y á mas en número treinta mil peones y cuatro mil de á ca la guerra. Los cartagineses fueron vencidos en batalla, ballo. Saliéronles al encuentro Lucio Lentulo y Lucio y el mismo Aníbal forzado á desamparar á Africa, y por Manlio Acidino, procónsules, á los cuales, como a sus salvar la vida huirse hácia levante á tierras muy lejos y sucesores, Scipion entregó la provincia. Dióse la ba- apartadas. Despues desta victoria y de la huida de Anitalla, murieron hasta trece mil hombres de los levan bal, ó antes, se hicieron las paces con Cartago con estados, los demás se metieron y escaparon por los bos tas condiciones : que Cartago se gobernase por sus leques y espesuras que cerca caian. Indibil murió en la yes; los aledaños de su señorío y jurisdiccion fuesen pelea ; á Mandonio entregaron sus mismos soldados lo mismos que antes de la guerra; que entregasen, así para con su muerte alcanzar ellos perdon , principal- los traidores fugitivos como los que tenian cautivos; mente que los procónsules romanos hicieron publicar no tuviesen naves con espolon fuera de galeras ni eleque no se harian las paces si no les entregaban en su fantes domados; pagasen diez mil talentos de plata en poder los movedores de aquel alboroto. El año siguien-cincuenta pagas. Para seguridad y firmeza de todo esto te, que fué de Roma 550, pasaron los españoles en re se obligaron á dar cincuenta rehenes escogidos á voposo, por hallarse cansados y gastados con guerras de luntad de Scipion, es á saber, de los principales de la de tantos años. Para la ciudad de Cartago fué año muy ciudad. Graves condiciones eran estas, pero forzoso aciago, ca Scipion, con una poderosa armada y un grue que las aceptasen , por estar apretados á un mismo so ejército, pasó en Africa, y en su compañía por su tiempo con tantos desastres. Además, que ciertos carcuestor Marco Caton, llamado el Censorino. Entonces tagineses presos por los saguntinos fueron llevados á Masinisa, sin dilacion y al descubierto , se pasó a los Roma con el oro y la plata que traian para mover á los romanos con un grande escuadron de númidas, y des españoles á que se levantasen. El Senado alabó la lealamparó á los cartagineses, con tanto mayor coraje, que tad de los saguntinos; en premio les volvieron el diel rey Sifaz estaba declarado por ellos por haberle con nero que tomaron á los cartagineses , y solo detuvieron cedido lo que tanto deseaba y por tanto tiempo pre los cautivos. Todo esto sucedió el año que se contatendió, que era casarse con Sofonisba. La guerra al ba 552 de la fundacion de Roma. Este año pasado y veprincipio fué dudosa; Hannon, hijo de Amílcar, fué nido el siguiente, Cornelio Scipion de Africa volvió á Fencido por los romanos y muerto en una batalla. Por Roma con renombre del mas famoso capitan que se coel contrario, Asdrúbal y Sifaz forzaron á Scipion á al nociese en el mundo. Otorgáronle que triunfase de Carzar el cerco que tenia sobre Utica, sin que aquel año tago. Eran á la sazon cónsules Gneio Cornelio Lentulo se biciese alguna otra cosa de momento. Al principio y P. Elio Peto. El triunfo fué en todo de los mas señadel año siguiente, en que fueron cónsules Gneio Servi lados del mundo; solo faltó el rey Sifaz para ennoblelio Cepion y Gneio Servilio Gemino , Scipion, con nue celle mas, para llevar en la pompa encadenado un rey vos socorros que le vinieron de Italia, hecho mas fuerte, tan poderoso, ca falleció cerca de Roma. Dieron á Scisalió en busca de Asdrúbal y de Sifaz, á los cuales ven pion sobrenombre de Africano , gloria debida á sus tració en algunos encuentros que con ellos tuvo, y des bajos y hazañas. Por esta manera se puso fin á la sepojó de sus reales por dos veces. En estas peleas pere gunda guerra Púnica ó Cartaginesa el año diez y siete cieron cuarenta mil hombres del ejército cartaginés, y despues que se comenzó, la mas grave y mas peligrosa en este número cuatro mil celtiberos que traia Sifaz á que jamás hizo ni padeció Roma. Tanto fué mayor el su sueldo. Con esto el reino de los Masesulos, que alegría de verla acabada por el valor y esfuerzo de caia en las Mauritanias 6 cerca dellas, y dél Sifaz se Scipion. apoderara por fuerza, volvió a poder de Masinisa. No paró en esto la desgracia, antes el mismo Sifaz en el

CAPITULO XXV. · reino de sus padres y abuelos, do se habia retirado y

Cómo M. Porcio Caton, siendo cónsul, vino á España, hacia gente con intento de volver á la guerra, fué en una batalla, que Lelio y Masinisa le dieron, de nuevo Dicho se ha como en lugar de Scipion vinieron & vencido y preso. En la ciudad principal y silla de aquel España dos procónsules. Destos L. Cornelio Lentulo el reino, que despues desta victoria vino tambien en po año sexto despues de su llegada volvió á Roma para der de los romanos, hallaron á Sofonisba. Masinisa sin pretender el triunfo por haber sujetado los españoles dilacion y sin otras ceremonias se casó y celebró con alborotados. Sucedió en su lugar C. Cornelio Cetego, ella sa matrimonio, como sean los moros muy desor el cual vino á España por compañero y con igual podenados en la lujuria. Reprehendióle Scipion por esta

der de L. Manlio Acidino el año 554 de la fundacion razon con palabras muy graves, que fué ocasion para de Roma. En el cual tiempo los españoles, congojados que el mismo Masinisa la hiciese morir con yerbas: así del estado y términos á que estaban reducidos, cayesuelen los hombres emendar un yerro con otro mayor.. ron, aunque tarde, en la cuenta que las guerras que los Los cartagineses, viéndose en esta estrechura, acorda romanos emprendieran, no se encaminaban á restituiron de llamar á Aníbal para que, dejada la Italia , acu

llos en su libertad, sino á ensanchar su señorío y á su diese á la defensa de su patria; porque Magon, que con provecho. Conjuráronse pues entre sí, y tomaron las su armada venia la vuelta de Cartago, tenian aviso que armas en los pueblos Ceretanos. Reprimió Cetego con

presteza estos movimientos con una batalla, en que ma muy alegremente. Estaba aquella ciudad dividida en tó quince mil de aquella gente. El año siguiente, en lu dos partes con un muro tirado y que pasaba por en megar de Cetego y Acidino, fueron enviados al gobierno dio de entrambas. La parte que caia hacia el mar, que de España Cornelio Lentulo y L. Stertinio. En este era mas angosta y apenas tenia en circuito cuatrocienaño y en el que se siguió luego despues dél ninguna tos pasos, moraban los griegos, como arriba queda dicosa sucedió en España que de contar sea, sino que por cho; en la parte mas ancha y que de ruedo tenia tres mandado del Senado de un gobierno de España se hi millas moraban los españoles. El muro con que se dicieron dos gobiernos, que fueron el de la España ulte vidian tenia una sola puerta para pasar de los unos á los rior, en que se comprehendian la Bética y la Lusitania, otros, con bastante guarda puesta entre dia; de noche que hoy son Andalucía y Portugal, y el de la citerior, no menos que la tercera parte de los griegos hacia la que abrazaba las demás partes de España. Mudáronse centinela, á los cuales solamente era lícito aquel dia diversas veces y por diversas ocasiones los términos salir á negociar a la marina. Con este cuidado y con destas prefecturas ó gobiernos; cosa que es ocasion de esta vigilancia, dado que estos griegos eran tan pocos, dificultad para entender las antigüedades de España. se mantuvieron en libertad hasta la venida de Caton. Por el misino liempo se hacia en la Grecia la guerra Los españoles aborrecian el imperio de los romanos, contra Filipo, rey de Macedonia, y M. Porcio Caton y pretendian hacerles rostro confiados en su muchegobernaba por los romanos la isla de Cerdeña. El año dumbre y en el socorro que tenian cerca. Caton, luego adelante de la fundacion de Roma 557, sorteadas, co que asentó sus reales cerca de aquella ciudad, despidió mo era de costumbre, las provincias en Roma, á Gneio los obligados á proveer de mantenimientos, y envió las Sempronio Tuditano cupo el gobierno de la España ci naves á Marsella; los obligados, porque pretendian que terior, y el de la ulterior á M. Helvio. Contra eslos go los soldados se sustentasen de lo que robasen, por estar bernadores se levantaron los españoles en diversas par ya las mieses sazonadas; la armada, para que los soldates. Los principales caudillos de los alborotados fueron dos, perdida la esperanza de volver á sus casas si no Colca y Luscinon; la ocasion fué que se dió licencia fuesen vencedores, hiciesen mejor el deber; resolucion á los soldados viejos para dejar la milicia, por donde notable, muestra de pecho asaz confiado, ejemplo imiparecia que no quedaban a los romanos fuerzas bastan tado de algunos, aunque pocos, caudillos animosos y tes para resistir. Acudió Tuditano para apagar este grandes. Por el mismo tiempo Helvio desde la España fuego; atrevióse á pelear con una parte de los levanta ulterior vino á verse con el Cónsul, y de camino se dos, pero fuéle mal, ca recibió una grande rota; su a poderó de Illiturgo, que de nuevo se habia rebelado, y gente fué destrozada y él mismo herido y muerto des dió la muerte á gran número de celtiberos que le sapues de las heridas, que con la pena que recibió de la

lieron al encuentro. Louno y lo otro hizo con solos los pérdida se le enconaron. Esta pérdida, luego que soldados que para su guarda y seguridad Neron, su susupo en Roma, puso en grande cuidado al Senado. Te cesor, le dió. Demás desto, Belistages, hombre princimian no se levantase guerra en España mas grave y pal entre los ilergetes, envió sus embajadores al Consul dificultosa que nunca, por estar los nalurales no divi para pedirle socorro contra los españoles que andaban didos como antes por los romanos y contra ellos, ni alborotados. Decia que apenas, talados los campos, se pugnar solamente por echar de su tierra los carlagine- podian defender dentro de las murallas; que si no los ses, sino toda la nacion unida con intento de recobrar favorecia con presteza todos perecerian, no por otra la antigua gloria de las armas y la libertad que solian culpa sino por mantenerse lealmenle en la devocion de tener. Enviaron pues el año de Roma 558 á la España los romanos; que cinco mil soldados de socorro serian ulterior á Q. Fabio Buleon, á lo demás á Q. Minucio bastantes para librarlos de aquel peligro. A esto resTermo. Estos dos partieron de España, pasado el año pondió Caton que deseaba ayudar a los confederados de su gobierno sin hacer cosa que de contar sea , salvo del pueblo romano, y sentia mucho les quitase el eneque doce mil hombres españoles fueron cerca de la migo lo que trajeron á su amistad; pero que el pequeño ciudad de Turba pasados á cuchillo por el gobernador número de soldados le detenia para que no les acudiese Termo. Con todo esto, el cuidado que el Senado tenia luego; que temia, si dividia sus fuerzas, no quedaria y el recelo no aflojaba; por esto se dió órden que los igual á las de los enemigos (ca tenia aviso que en gran cónsules del año adelante, que fueron Lucio Valerio número se apresuraban, y que llegaban ya cerca para Flaco y M. Porcio Caton, sorteasen sobre cuál dellos dar socorro á los de Ampúrias, sobre los cuales él tenia iria á la España citerior, cosa basta entonces no usada, puesto cerco); que el premio de su lealtad era justo le que cónsul viniese á España. Echiadas las suertes, cupo esperasen acabada la guerra ; que les rogaba se sufrieá Caton lo de España, para donde se partió el año de 559 sen por un poco de tiempo, y los agravios de los enemicon dos legiones de socorro y veinte y cinco galeras; y migos ó los impidiesen ó los disimulasen, pues ganada sin embargo, se ordenó que con nombre de pretores la victoria, se podrian recompensar con mayor ganangobernasen la España citerior Publio Manlio, y la ul- | cia. Los embajadores, oida aquella respuesta , hacen terior Apio Claudio Neron. Hízose Caton á la vela en mayor instancia; echados á los pies del Consul, piden el puerto de la Luna, que hoy es Lerice ó Porto Venere, con lágrimas no desampare en aquel trance á sus amiy pasado el golfo de Leon, llegó á vista de España. gos y confederados. Entonces Caton, dudoso de lo que Surgió con su armada junto a Roses, de donde echó la debia hacer y entendiendo que muchas veces en las guarnicion de españoles que allí tenian. Desde allí pasó guerras tiene mas fuerza la maña que la verdad, usó á Ampúrias. La parte de aquella ciudad que moraban de tal astucia : el dia siguiente prometió a los embalos griegos venidos de Focea, y á ejemplo de Marsella jadores el socorro que pedian, y para muestra que se mantenian en la devocion de los romanos, le recibió lo queria poner en ejecucion, hizo luego embarcar la

tercera parte de sus soldados, y á los embajadores man maron la muerte por sus manos por no verse despojado fuesen delante y animasen á los suyos con la nueva dos de lo que tenian mas caro que las mismas vidas. del socorro que les enviaba; pero luego que partieron Por esta causa el Cónsul, mudado de parecer, despachó los embajadores, hizo desembarcar los soldados, á causa embajadores a todas partes con órden que en un misque el ejército de los españoles llegaba ya á vista de la mo dia las murallas de todas aquellas ciudades fuesen ciudad, y el Cónsul pretendia darles 'la batalla lo mas abatidas por tierra. Hizose así, y juntamente llegó aviso presto que pudiese. Con este intento, á la tercera muda que el pretor Manlio con no menor presteza apació vigilia de la noche sacó todas sus gentes de sus rea guara las alteraciones de los Turdetanos. Por donde les, y pasado que las liobo á sordas de la otra parte de dejada aquella empresa, el cónsul Caton entró por la donde los enemigos tenian sus reales, mandó que entre tierra adentro, y pasado el rio Ebro, no paró hasta Sedos luces tres compañías, llamadas cohortes, se arrima goncia, que hoy es Sigüenza, en que por la fortaleza sen á las trincheas de los contrarios y las combatiesen. de aquella plaza los celtiberos tenian recogidas sus Los bárbaros, dado que alterados de cosa tan re riquezas. Era grande el despojo; la dificultad de apopentina y maravillados que los romanos se mostrasen derarse de aquella ciudad tanta, que perdida la espepor las espaldas á quien el dia antes habian tenido por ranza de salir con ello, pasó á Numancia, como se enfrente, mas porque el enemigo los acometia y desafiaba tiende de Aulo Gellio. No se hizo cosa de mayor moá la pelea, sin órden y sin concierto con el furor que mento por aquellas partes. Hácia los Pirineos se le la saña les daba, salen por todas las puertas, y de tro rindieron los Ceretanos, los Ausetanos y los Suesetanos. pel siguen á los romanos, que se retiraban segun que Sujetó asimismo los Cacetanos, que por caer algo mas les era mandado. Fué la carga que los españoles les léjos andaban alterados. Por esta manera apaciguada dieron tan grande, que sin embargo del poco órden que España y aumentadas las rentas de Roma por causa de llevaban, rompieron la caballería romana y la pusieron las minas de oro y de plata que hizo beneficiar con mas en huida. Alteróse otrosí la gente de á pié; pero como cuidado que antes, y por venir nuevos pretores de RoJuego volviesen á ponerse en orden y se mejorasen de ma para el gobierno de España, Caton dió la vuelta y lugar, reprimieron el impetu y furia de los enemigos. fué á Roma. Alli fué recebido con un solemne triunfo, La pelea fué por algun espacio dudosa, hasta tanto que en que llevaba de plata acuñada y en barras ciento y ciertas compañías sobresalientes de una legion que te cuarenta y ocho mil libras, y del oro que llamaban osnian de respeto entraron de refresco; con esto el ene ceuse, quinieulas y cuarenta. Hizo á sus soldados un migo, que a mano izquierda y en el cuerpo de la bata donativo, en que a cada hombre de á pié dieron siete Ja llevaba lo peor, comenzó á ciar, y despues, puesto ases, y al de á caballo tres tanto. Despues desto, portoen huida, se retiró á sus estancias. En la pelea y en el da la vida tomó y tuvo á España debajo de su prolecalcance dicen fueron muertos cuarenta mil españoles. cion y amparo, y la defendió de todo agravio; que proLa noche siguiente, despues que los soldados romanos pio es de grandes varones, cual fué Caton, vengar las reposaron algun tanto, salieron á correr los campos y injurias con buenas obras, y pasada la contienda, usar heredades de Ampúrias, daño que movió á los ciuda de benignidad para con los caidos. En Roma, por volo danos, principalmente por no tener esperanza de po que hizo en Ampúrias, dedicó dos años adelante una derse defender, á rendirse aparejados a hacer lo que el capilla con advocacion de Victoria, vírgen, como se lee vencedor les mandase y ayudalle con todas sus fuerzas. en Livio y lo refiere Victor en un librito de las regioRecibiólos Caton y tratólos con mucha humanidad, tan nes de la ciudad de Roma. Las monedas, que se hallan to, que á la guarnicion de los soldados comarcanos que muchas en España acuñadas con el nombre de Caton, allí halló, dejó ir libremente sin algun castigo ni resca tienen grabadas estas palabras : Victoriae victrici; á te. Con esta victoria, como quedase apaciguado todo lo la Victoria vencedora; por donde se sospecha que la que hay de España desde allí hasta el rio Ebro, el Cón letra en aquellos dos aulores está errada. sul se partió para Tarragona. De cuya ausencia tomaron los bergistanos ocasion para levantarse, pero con

CAPITULO XXVI. la misma presteza fueron apaciguados. Tornaron se

De diferentes prctores que vinieron á España. gunda vez á alborotarse; sujetáronlos de nuevo, y vendiéronlos a todos por esclavos: hecho cruel, mas nece Muchos pretores despues desto vinieron de Roma sario castigo para que los demás quedasen avisados de al gobierno de España, cuyos nombres pondremos aquí, no alborotarse tantas veces. El asiento de los Bergista sin señalar con mucho cuidado los tiempos, ni de todo nos quién le pone donde ahora está la ciudad deTiruel

, punto dejarlos. Los primeros en este cuento serán Luquién sospecha que estaba cerca de la ciudad de Hues cio Digicio, pretor de la citerior, famoso por la corona ca, do al presente hay un pueblo llamado Bergua. Pre mural que ganó cuando Cartagena fué entrada; y con tendia Caton pasar con su campo á los Turdetanos, él vino tambien á la ulterior Publio Scipion Nasica, pueblos, como se ha dicho, de la Bética ó Andalucía, hijo que fué de Gneio Scipion, y por decreto del Senado de quien tenia aviso que despues que fueran vencidos de Roma juzgado por el mas santo de toda la ciudad. por el pretor Manlio con sus gentes y las de Neron, lla Sucedieron á estos y gobernaron en un tiempo las Esmaban en su ayuda á los céltiberos para volver á la pañas Marco Fulvio Nobilior, sucesor de Digicio; este guerra y á las armas. Antes que partiese, por tener se puso á Toledo, ciudad entonces pequeña, pero fuerte guras las espaldas, se determinó de quitar las armas á por su sitio, en poder de los romanos, y con él vino todos los pueblos que caian antes de pasar el rio Ebro: Cayo Flaminio en lugar de Scipion. A este prorogaron notable resolucion, á propósito de sosegar aquella gen el tiempo del gobierno. En lugar de Fulvio vino Lucio le, pero que los alteró de tal manera, que algunos to Emilio Paulo, el que adelante ganó renombre de Ma

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