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cedonio, por haber vencido al rey de Macedonia, llama- | bajadores de España pusieron contra algunos de los do Perseo. Despues destos vino por pretor de la España pretores pasados, que decian haber robado y cohechado citerior Lucio Plaucio Hipseo , y para la ulterior seña la provincia; pero fueron dados por libres, por acoslaron á Lucio Bebio Divite, en cuyo lugar, porque le tumbrar los senadores romanos de usar de severidad mataron en la Liguria, que es el ginovés, vino Publio Ju con los demás y disimular unos con otros, con grande nio Brulo. Por espacio de dos años enteros adelante sentimiento y envidia del pueblo y en gran perjuicio tuvo el gobierno de la España citerior Lucio Manlio Aci de su buena fama. Verdad es que para apaciguar las dino, y de la ulterior Cayo Catinio, sin que sucediese quejas de los naturales se les otorgó que los gobernacosa que de contar sea. Por sucesores de Acidino y dores romanos no vendiesen el trigo á la postura y tasa Catinio señalaron á Cayo Calfürnio Pison y Lucio Quin- que ellos mismos hacian, como lo tenian de costumcio Crispino, el año de la fundacion de Roma de 568, bre, y que los españoles no fuesen forzados á encabeen el cual año, antes que llegase el nuevo gobernador, zarse y arrendar el alcabala que llamaban vicésima, murió Catinio en la Lusitania en una batalla que trabó porque se pagaba uno por veinte, a voluntad del Precon los naturales cerca de un pueblo llamado Asta. Pa- tor; que no hobiese arrendadores de los tributos, sino sados dos años, tomó el gobierno de la citerior Aulo que el cuidado de cobrar y beneficiar aquellas rentas Terencio Varron, y de la ulterior se encargó Paulo se encomendase á los pueblos. Otra embajada se envió Sempronio Longo. A estos sucedieron Publio Manlio de España á Roma para saber qué se debia hacer de los en la España ulterior, aquel que, siendo cónsul Marco bastardos, que llamaban comunmente hibridas, y eran Caton, tuvo el gobierno y fué pretor de la misma pro- | hijos de soldados romanos y madres españolas, y pevincia; y á la citerior vino Quinto Fulvio Flaco, el que dian campos donde morasen y labrasen. Respondió el en los Carpetanos, que es el reino de Toledo, venció Senado que se les diesen como lo pedian á los que el pregran número de celtiberos en una batalla muy brava tor Canuleyo de aquella muchedumbre de hombres, que que les dió junto á un pueblo llamado Ebura, el cual pasaban de cuatro mil, juzgase se debia dar libertad, ca entiendo que Ptolemeo llama Libora, y hoy es Tala eran tenidos por esclavos, y que los llevase á Carteya vera, como se probará en otra parte. Tuvieron estos con nombre y privilegio de colonia, que fué la primera pretores el gobierno de España dos años, y de Roma

que

hobo de romanos en España, y por esta causa Carfueron enviados otros nuevos, es á saber : á la ul teya se llamó colonia de los Libertinos. Entiéndese que terior Lucio Postumio Albino, y á la citerior Tiberio esta poblacion es la que hoy se llama Tarifa. Canuleyo, Sempronio Graco, el que fué padre de los Gracos, y pasados dos años de su gobierno , tuvo por sucesor á tuvo por mujer á Cornelia , hija de Scipion el Mayor, Marco Marcello, año de la fundacion de Roma 585. de quien arriba se trató en la segunda guerra Púnica. Este fundó á Córdoba, ciudad principal en la Bética ó Scipion el Menor, dicho tambien Africano , casó otro- Andalucía, madre de grandes ingenios. A lo menos Essí con Cornelia , hija de Cornelia y de Graco, y nieta trabon así lo dice, que Córdoba fue fundada por Marco de Scipion el Mayor. Por el esfuerzo y buena maña Marcello; á algunos parece que sucedió en este tiempo deste pretor Graco se ganaron muchas victorias, y Nu-cuando fué pretor, y no adelante cuando hecho cónsul mancia por su industria hizo la primera vez confede volvió a España yá su gobierno. Las conjeturas que para racion con los romanos, como lo dice Plutarco. Demás decir esto tienen, ni son concluyentes , ni del todo desto, donde hoy está Agreda sobre Numancia, la ciu vanas, ni hay para qué se relaten. Lo cierto es que Sidad de Gracurris tomó su apellido deste Graco, quier lio Itálico hace mencion de Córdoba en tiempo de Anipor haberla él edificado, quier sea porque la ensanchó bal, y puedese entender que su fundacion fué antes desy ennobleció con nuevos edificios. Hállanse monedas te tiempo, y que atribuyeron á Marco Marcello la gloria en España con el nombre de Gracurris y el de Albino de ser fundador de Córdoba , porque la ennobleció con juntamente. Año de la fundacion de Roma de 576, Mar- | edificios y con darle, como le dió, título y derecho de co Titinio Curvo fué elegido en pretor de la España ci municipio romano. Sucedió á Marcello Fonteyo Balbo. terior; de la ulterior Quinto Fonteyo. Estos tuvieron Despues deste tornaron á dividir á España en dos goel cargo por espacio de tres años, los cuales pasados, biernos, y así la gobernaron Gneio Fulvio y Cayo Licino se sabe qué pretores viniesen á España; dado que nio Nerva en el tiempo que Júdas Macabeo, capitan nohay memoria que el año 579 Apio Claudio Centon, por bilísimo de los judíos, hizo confederacion con los rola victoria que ganó de los celtiberos, entró en Roma manos, de quien sabia extendian sus victorias y sus con ovacion. Tambien se sabe que el año siguiente vi armas, no solo hasta la Asia, sino que tenian asimismo nieron por pretores de la ulterior Servilio Cepion, de sujeta á España, y con las minas de oro y plata que en la citerior Furio Filon. Sucediéronles Marco Mancieno ella poseian, crecian de cada dia mas en poder y en y Gneio Fabio Buteon; pero á causa que Buteon falle grandeza. Con esto se acabará la cuenta de los pretoció en Marsella del mal que la mar le hizo , por manda res, porque si pasase adelante, daria mas fastidio que .do del Senado, Furio continuó su gobierno de la España gusto. Ni tampoco es cosa fácil recogellos todos y conciterior, hasta tanto que el año siguiente de 582 á Mar tinuar siempre la historia sin quiebra por la falta que co Junio cupo por suerte lo de la citerior, y la ulterior tenemos de las memorias antiguas. Demis que no conal pretor Spurio Lucrecio. Pasado este año, sucedió viene ni es razon embutir los anales de España con la una cosa muy notable, y fué que juntaron las dos Espa grosura de las cosas romanas, como si de suyo fuesen ñas debajo de un gobierno, y las encargaron al pretor faltos, y con ripia y materiales juntados de otra parte Lucio Canuleyo. Este en Roma antes que se partiese, tapar las hendeduras que tienen nuestras historias en fué nombrado por juez sobre cierta acusacion que em muchos lugares.

LIBRO TERCERO.

CAPITULO PRIMERO.

cosas nuevas, comenzaron en puridad á confederarse Del principio de la guerra de Numancia.

con otros pueblos sus vecinos, y junto con esto á forti

ficar sus murallas, sin dejar cosa algyna que fuese á USA guerra muy larga y muy brava se emprendió en propósito para defenderse y ofender si alguno les diese España el año que se contada 601 de la fundacion de guerra. Como por el Senado romano les fuese vedado Roma, dudosa por los varios trances de las batallas que pasar adelante en aquellas fortificaciones y les mandase dieron, y cuyo remate últimamente fue muy perju sen pagar el tributo que conforme a lo asentado eran dicial para España. Los primeros movedores destas al

obligados; demrás desto, que los que tuviesen edad de teraciones fueron los numantinos, gente asaz feroz y tomar armas acudiesen al campo de los romanos, con brava, por estar cansados del señorío de Roma

у

irri diversas excusas que alegaban, se entretenian y excusatados con los agravios que los romanos les hacian. La' ban de hacer lo que les era mandado. De aquínació la priciudad de Numancia, temblor que fué y espanto del mera ocasion de aquella guerra, en que se envolvió pueblo romano, gloria y honra de España, estuvo anti tambien Numancia por estar á ellos cercana y tener guamente asentada en la postrera punta de la Celtibe otrosí con los belos hecho asiento de juntar con ellos ria, que miraba hacia el septentrion, entre los pueblos las armas y fuerzas contra los romanos. Ellos, con rellamados Arevacos. Mas de una legua sobre la ciudad de celo que si al principio no hacian caso podria cundir Soria, donde al presente está la puente de Garay, no aquel mal, determinaron de tomar luego las armas. lejos del nacimiento del rio Duero, se muestran los Por aquel mismo tiempo se hacia la guerra en la Lusirastros de aquella noble ciudad. Era mas fuerte por el tauia entre los romanos y un capitan de la tierra llasitioque por otros pertrechos hechos a mano. Su asiento mado Cesaron, el cual, con grand voluntad de toda la en un collado de subida no muy agria, pero de dificul- provincia, tomó á su cargo de restituir la en su antigua losa entrada, á causa de los montes que la rodeaban por libertad. Fué primero lugartenicnle, y despues sucetres partes. Por un solo lado tenia una llanura de mucha sor de otro caudillo de aquella gente llamado Africano, frescura y fertilidad, que se tiende por la ribera del rio que no mucho antes se levantara tambien contra los roTera espacio de tres leguas basta que mezcla sus aguas manos, pero fué muerto de una pedrada que le dieron con las del rio Duero. A la costumbre de los lacedemo desde una ciudad que batia y pretendia forzar. Estas nios, ni estaba rodeada de murallas, ni fortificada de alteraciones, luego que en Roma se supieron, pusieron torres ni baluartes, antes á propósito de apacentar los en gran cuidado a los del Senado en tanto grado, que ganados, se extendia algo mas de lo que fuera posible despues que Lucio Mummio fué señalado por pretor de cercarla de muros por todas partes. Bien que tenia un Ta España ulterior, acordaron para domar los celtiberos, alcázar, de donde podian hacer resistencia a los enemi- gente indómita y seroz, que partiese para la España gos, y en las asonadas de guerra soliaa encerrar en él citerior uno de los cónsules con ejército consular. Esto todo lo que tenian, sus preseas y sus alhajas. El número acordado, con una priesa no acostumbrada hicieron de los ciudadanos era mediano lasta cuatro mil hom que los cónsules que solian ser nombrados por el fin de bres de armas tomar, dado que otros doblan este nú diciembre y comenzar el oficio adelante mediado el mero y dicen que podian poner en campo ocho mil sol- mes de marzo, aquel año se anticipasen y diesen prindados. Por la manera de vida que tenian y los muchos cipio á su gobierno desde el primero dia del mes de trabajos á que se acostuinbraban, endurecian los cuer

enero, acuerdo que deste principio se continuó adepos y aun fortalecian los ánimos. Grande era la osadía lante. Fué pues enviado á España el cónsul Quinto que tenian para acometer la guerra, y mucha la pru Fulvio Nobilior con muchas compañías de socorro. No dencia para continualla. Sempronio Graco, en el ignoraban los “segedanos que todo aquel aparato de tiempo que tuvo el gobierno de la España citerior, hizo. guerra se enderezaba á su daño y á su perdicion. No con los Numantinos y con otros pueblos comarcanos tenian acabadas las fortificaciones de su ciudad; así, asiento y confederacion con estas condiciones : que no enviaron sus mujeres y hijos á los Arevacos para mayor edificasen pueblos ni fortalezas ni las fortificasen sin seguridad, y ellos para apercebirse de lo necesario nomavisar dello al Senado romano; pagasen el tributo braron por su capitan 'un hombre llamado Caro, que coanto y en los pueblos que les fuese ordenado; si tenia grande experiencia en las armas. Este, con inguiesen los reales de los romanos cada y cuando que tento de hacer algun efecto y con algún buen principio para ello fuesen llamados. Estaba otrosí y se contaba ganar mayor reputacion, armó una celada contra el entre los pueblos Arevacos otra ciudad llamada Segeda, campo del Cónsuł que era llegado, y traia consigo hasta de cuarenta estadios en circuito. Apiano la pone en lo treinta mil hombres. Sucedióle bien su pensamiento, postrero de la Celtiberia entre los pueblos llamados ca mató seis mil de los contrarios , y puso en huida á Belos, por ventura donde al presente está la ciudad de los demás. Pero como siguiese desapoderadamente el Osma. Esta ciudad y á su ejemplo los pueblos que lla alcance, la caballería romana que venia en laretaguarda maban Titios, á ella comarcanos, encendidos en deseo de revolvió sobre él, y le quitó la victoria de las manos y

la vida; destrozó otrosí gran número de los suyos. los lusitanos casi por toda España á manera de triunfo Dióse esta batalla á 29 de agosto, dia en que Roma ce y para muestra de valentía. Descuidáronse con la proslebraba las fiestas de Vulcano, que llamaban Vulcana peridad, que dió ocasion á Lucio Mummio poco adelia. El espanto y daño de ambas partes fué tan grande, lante para que con los suyos, que eran en número hasta que los unos y los otros, si no eran forzados, rehusaban cinco mil, y con ellos se habia entretenido en lugares por algunos dias de encontrarse. La misma noche los fuertes, cargase sobre los contrarios de improviso en arevacos se juntaron en Numancia, que la batalla se dió cierta fiesta que hacian para celebrar la victoria que por allí cerca , y en lugar de Caro nombraron por sus ganaron. Desbaratólos fácilmente, y con la victoria recapitanes á Haraco y á Leucon, y aparte por capitan cobró muchas banderas de las que perdiera antes. En de los numantinos fué nombrado otro hombre llamado lugar de Cesaron, que parece murió en aquel rebate, Lintevon. El tercero dia despues de aquella pelea sucedió otro que se llamaba Canteno. Este, en los asentó el Cónsul sus reales á cuatro millas de Numan pueblos llamados Cunios, en aquella parte del Andalucia; fuera de las demás gentes tenia diez elefantes y cía donde hoy esta Niebla, se apoderó de Cunistorgis, quinientos caballos númidas, que Masinisa poco antes ciudad que era de los romanos, de donde pasó al estrede Africa le enviara de socorro. Desafió el Cónsul a los cho de Cádiz, y desde allí una parte del ejército se fué á enemigos, que' asimismo determinaron de probar ven Africa, por miedo de los romanos, ó por ser de aquella tura y encomendarse á sus manos. Dióse otra batalla, tierra, ó por ventura era su orgullo tan grande, que en la cual ya que estaba trabada , alargadas las hileras les parecia para su valor ser estrecha toda España. Los de los romanos, se hicieron adelante los elefantes, con demás de aquel ejército por el pretor Mummio, que se cuya vista los celtiberos, por no estar acostumbrados, rehizo de soldados y tenia hasta nueve mil hombres, se espantaron asi hombres como caballos, y vueltas las fueron trabajados y deshechos en algunas batallas que espaldas, se metieron en la ciudad. Iban los romanos en les dió. Por conclusion, pasó á cuchillo otro escuadron pos dellos, y por amonestacion del Cónsul pretendian á de aquella gente, sin dejar ni uno solo que pudiese llevuellas de los que huian entrar la ciudad; hicieranlo var á su patria las tristas nuevas, con que en fin los de así si no fuera por un elefante, que herido en la cabeza Lusitania se sosegaron y redujeron a lo que era razon. con una gran piedra, con la furia del dolor, como acon Por estas cosas se determinó el año siguiente, que se tece, se embraveció de tal suerte, que así él como á su contó 602 de la fundacion de Roma, que Mummio en ejemplo los demás elefantes, bestias peligrosas en la Roma triunfase. En lugar de Fulvio, sabido su desasguerra, vueltos contra los suyos, pusieron en desórden y tre y la apretura en que se hallaba, enviaron al cónsul consusion á los romanos, y dieron la muerte a todos los M. Claudio Marcello con ocho mil peones y quinientos que se les ponian delante. Los numantinos, visto lo que caballos de socorro. El gobierno de la España ulterior pasaba y la buena ocasion que se les presentaba, hi se encargó á Marco Alilio. El cónsul Marcello, luego cieron una salida, con que hirieron en los romanos y los que con toda su gente aportó á España, procuró lo mas forzaron á recogersé á sus reales. Dellos en dos encuen presto que pudo de apoderarse de la ciudad Ocile, para tros perecieron cuatro mil hombres, y de los celtiberos que la que fué principal en la culpa, fuese la primera en dos mil. Estaba por aquellas partes una ciudad llamada el castigo; pero dado que la tomó y que su culpa era Ajenia, plaza y mercado donde acudian los mercaderes grande, no la quiso asolar, solamente la mandó dar rede la comarca á sus tratos. Desta ciudad, despues de la henes y acudille con treinta talentos de oro para los batalla susodicha, pretendió el Cónsul apoderarse, mas gastos. Caia cerca de allí la ciudad de Nertobriga, y fué rechazado con afrenta y pérdida de soldados. Di como se puede sospechar por las tablas de Ptolemeo, no vulgadas que fueron estas cosas, la ciudad de Ocile, lejos de Tarazona , y de donde hoy está Calatayud. De donde los romanos tenian recogidos su bagaje y su al allí vinieron embajadores al Cónsul para ofrecerle la macen, se pasó á los celtiberos; que muchas veces la ciudad. Mandoles al principio solamente que le acudiefe y lealtad andan al paso de la fortuna, y la blanda y

sen con cien hombres de á caballo; despues, porque muchas veces engañosa esperanza de libertad hace des algunos de aquella ciudad, á manera de salteadores, peñar á muchos. Con esto espantado el Cónsul, y te acometieron el postrer escuadron de los romanos y el miendo que las otras ciudades no imitasen este ejem carruaje, sin admitille la excusa que daban, es á saber, plo, barreado que hobo los reales que tenia cerca de que aquel desacato fué de pocos, y que el pueblo no teNumancia, invernó allí con su campo, donde por la nia parte, los cien caballeros fueron vendidos en púfalta de vituallas y fuerza del frio pereció gran parte

blica, almoneda, y puesto cerco sobre la ciudad, la code los soldados. Esto sucedió en la España citerior; en menzaron á batir. Enviaron de nuevo embajadores de la ulterior por el mismo tiempo Mummio hacia guerra paz con an una piel de lobo delante como por pendon á los lusitanos con varios sucesos, pero cuyo remate

en una lanza, que tal era la costumbre de la nacion, los últimamente le fue muy favorable. Fué así, que en la cuales en presencia del Cónsul dijeron que, ora el delito primera pelea los romanos siguieron con grande im- pasado fuese público, ora particular, se debia dar por petu y sin órden á los lusitanos, que habian desbaratado contento con lo hecho, pues era bastante castigo ver sus y puesto en huida , cosa que dió ocasion á Cesaron, campos talados; quemadas sus casas, y sus ciudadanos caudillo de los contrarios, para revolver contra los ene hechos esclavos y vendidos por tales; que los corazomigos y quitalles de las manos la victoria. Diez mil de nes de los miserables se suelen mas enconar con quilos romanos fueron muertos y entrados ambos los rea tarles del todo la esperanza del perdon, que suele dar les, así los que habian perdido los lusitanos como fuerzas y ánimo á los flacos, pues ni aun los animalillos adonde alojaban los romanos. Desta manera pasó esta y sabandijas perecen sin que se pretendan vengar. Respelea. Los despojos que de los romanos ganaron traian pondió el Cónsul que era por demás tratar ellos en par

ticular de concierto y de paz, si no entrasen en la mis mo para diferencialle del ya dicho Scipion el Mayor, el ma confederacion y liga los Arevacos, los Belos y los que, como queda dicho, venció al gran Aníbal y sujetó Titios, que fueron los primeros á levantarse. No rehu á la ciudad de Cartago. Volviendo al propósito, en tanto saban aquellos pueblos de concertarse, pero con tal que que se esperaba la venida de Lucullo, Marcello, con desuese el asiento conforme a las condiciones que se seo que tenia de ganar el prez de haber acabado aquella asentaron con Graco. Inclinábase el Cónsul á esto, y guerra, sacó lo mas presto que pudo sus gentes de los. Do le parecia mal partido; mas los amigos y confedera- | invernaderos. Anticipóse Nertobriga, que junto para su dos le fueron a la mano, ca decian no era justo recebir defensa y melió dentro de los muros cinco mil arevaá la confederacion y condiciones antiguas á los que tan cos. Numancia asimismo no se descuidó en armar su tas veces habian faltado y hecho tantos daños, así á los gente, contra la cual, por ser cabeza de las demás, Marromanos como á los comarcanos, no por otra causa cello enderezaba en primer lugar su pensamiento, y así sino por mantenerse en la amistad y devocion del pue se adelantó y puso á cinco millas de aquella ciudad, blo romano. El Cónsul, dudoso sin saber qué resolucion que hacen poco mas de una legua. Pero á instancia de tomase, acordó se enviasen por ambas partes embaja- Lintevon, caudillo de los numantinos, se concluyeron dores á Roma para que allá, oido lo que los unos y los últimamente las paces con condicion que los de Nuotros alegaban, se determinase lo que pareciese at Se mancia desamparasen á los Belos, á los Titios y á los nado, y en el entretanto otorgó á los contrarios cierta Arevacos. Pretendia en esto el Cónsul, y confiaba que manera de treguas. Fulvio Nobilior, que en este medio aquellos pueblos, desamparados de la ayuda de Numanera llegado a Roma, se opuso á aquellos tratos, y con cia, no se le podrian defender, como sucedió en hecho encarecer en el Senado la deslealtad y agravios de de verdad, que sin dilacion aquellos pueblos se rindieaquella gente hizo tanto, que sin concluir cosa alguna, ron a los romanos, y fueron por ellos recebidos en gradespidieron los embajadores con órden que acudiesen cia con tal que entregasen rehenes y pagasen seiscienalcónsul Marcello, y que él les daria la respuesta de lo tos talentos, como lo dice Estrabon. Llegó Lucullo á que pedian; resolucion que quitaba del todo la esperanza su provincia deseoso y determinado de hacer mal y dade la paz, y que ponia en necesidad de volver á las ar ño; por esto, como quier que la guerra de los celtibemas. Asi se trató en Roma de enviar á los suyos nuevas ros estuviese apaciguada , enderezose con sus gentes á ayudas, con intento de no parar hasta tener sujetos á los Carpetanos. De allí pasó el rio Tajo y los puertos los contrarios. El miedo que los soldados tenian era hasta llegar á los Vaceos, que eran gran parte de lo que tan grande y la guerra tan peligrosa, que no se hallaba hoy es Castilla la Vieja. En aquella comarca se deterde todas las legiones quien se ofreciese á emprender minó acometer la ciudad de Caucia , asentada donde al aquella jornada. Ordenaron pues que por una nueva presente vemos la villa de Coca. El color que dió para manera se sorteasen los que hobiesen de ir a España. esta guerra fué vengar los Carpetanos, á los cuales los

de aquella ciudad decia él haber hecho mal y daño, CAPITULO II.

mas á la verdad la hambre del oro le despertaba, por ser Cómo Publio Cornelio Scipion vino por legado ó lugarteniente

hombre de poca hacienda entre los romanos: grave ená España.

fermedad para gobernadores y capitanes. Salieron los

de aquella ciudad á pelear con el Cónsul, pero fueron En el mismo tiempo Marco Atilio en la España ulte vencidos y rechazados. Acordaron de rendirse á partirior maltrataba á los lusitanos, y se apoderaba por con do que diesen rehenes, y de socorro cierto número de cierto de muchas ciudades que se le entregaban á par

hombres á caballo; demás desto, los penaron en cien tido ya que se llegaba el año siguiente, en el cual cupo talentos de plata. Asegurados con este concierto los por suerte la España citerior al cónsul Lucio Licinio ciudadanos, se allanaron para que entrase en su ciudad Lucullo, y al gobierno de la ulterior vino el pretor Ser la guarnicion de soldados que el Cónsul quiso. Ellos, liegio Galba, y por legado ó lugarteniente del Cónsul vino cha señal con una trompeta, como lo tenian concertado, Publio Cornelio Scipion, llamado el Menor, á quien el pasaron á cuchillo aquella miserable gente que estaba cielo reservaba la gloria de sujetar y destruir a la gran descuidada, sin perdonar á mujeres ni hombres de ninCartago. Era de edad de veinte y cuatro años, y con guna edad : deslealtad y fiereza mas que de bárbaros. deseo que tenia de hacer algun servicio señalado á su Por esto, atemorizados los pueblos comarcanos sin conrepública, vino á aquella guerra, que los demás solda fiarse en la fortaleza de sus murallas ni asegurarse de dos tanto aborrecian y temian. Hay quien diga que la fe y palabra de los romanos , se retiraron con los suvenido que fué Lucullo á España, Scipion pasó en Afri yos y con sus haciendas á los bosques y montes ásperos ca enviado á Masinisa en embajada para que por res y enriscados, puesto primero fuego á lo que consigo no peto de la amistad que con aquel rey tenia su casa, al pudieron llevar. Lucullo, á quien la pobreza hacia avacanzase dél les enviase elefantes de socorro; pero yo riento y la avaricia cruel, perdida la esperanza de gozar por mas cierto tengo lo que afirma Marco Ciceron, que de aquellos despojos, pasó con sus gentes para sitiar esto sucedió adelante en el consulado de Manlio. Fué una ciudad llamada Intercacia, que estaba antiguaeste Scipion casado con hermana de los Gracos, nieta mente asentada casi á la mitad del camino que hay del otro Scipion Africano, hija de Cornelia, que fué hija desde Valladolid á Astorga. Asentados sus reales, rede Scipion. Fué otrosi este Scipion nieto por adopcion quirió a los moradores de paz y que se rindiesen. Ellos de Scipion el Mayor , hijo adoptivo de su hijo, ca el pa- respondieron que si lo hacian, les guardaria la fé y padre natural deste Scipion fué Paulo Emilio, hermano labra que guardó á los de Caucia. Alteróse el Cónsul de la mojer del otro Scipion; por donde se llamó por con esta respuesta ; ordenó sus haces delante de sus sobrenombre Emiliano, así por causa de su padre co reales para presentar la batalla á los cercados, que ellos

excusaron con todo cuidado, resueltos de defender su seoso de satisfacerse, rompió por la Lusitania o Portulibertad con las murallas y guarnicion y con las vitua gal, corrió los campos, mató, quemó y robó todo lo llas que tenian recogidas para mucho tiempo, sin em que topaba. Acudieron embajadores de aquella gente bargo que los moradores eran muchos, y asaz gran nú movidos destos daños. Hizoles el Pretor un razonamienmero de gente de á pié y de á caballo de los pueblos co to muy.cuerdo y muy elegante, como persona que era marcanos se habian acogido á aquella ciudad. Solo lii de los mas señalados oradores de Roma, y como tal encieron algunas salidas y trabaron algunas escaramuzas, tre los demás le cuenta Ciceron. Excusó lo que habian en que no sucedió cosa que sea de contar, sino fué que hecho, por ser forzados de la necesidad. Díjoles que Scipion venció en desafío cierto español principal, ro pues la falta y esterilidad de la tierra los ponia en sebusto y de grandes fuerzas, con quien , dado que ordi mejantes ocasiones, avisasen á los suyos de su volun-. nariamente delante los reales desa fiaba á los romanos, tad, que era darles muy niejores campos donde moraninguno dellos se atrevió á hacer armas. Padecia el sen y tuviesen sus labranzas para que sin agravio de los Cónsul grande falta de vituallas;. el sustento ordinario comarcanos se pudiesen sustentar. Señalóles dia en de sus soldados era trigo cocido y cebada además de al que se viniesen para él, repartidos en tres escuadras. guna caza; la falta de la sal era la que mas los trabaja- Ellos, persuadidos que les venia bien aquel partido, sin ba. Por estas incomodidades y por las aguas que, como

sospechar mal ni engaño, obedecieron y cumplieron lo de sierra, eran muy delicadas, muchos soldados comen que les era mandado. Engañólos su pensamiento, y el zaron á enfermar de cámaras; entreteníalos empero. | Pretor, no solo no les guardó su palabra, antes como vela esperanza de apoderarse de aquella ciudad. Para ba nian descuidados fueron todos despojados de sus armas tirla juntaron madera , hicieron ingenios á propósito, y muertos : brava carnicería y deslealtad. Parte de los con que gran parte de la muralla echaron por tierra. | despojos se dió á los soldados; con lo demás se quedó Los soldados por las ruinas y por la batería pretendian el mismo Galba, con que se entiende vino á ser adelante entrar en la ciudad, y aun Scipion fué el primero que

el mas rico de los ciudadanos romanos. subió á lo mas alto; por lo cual despues fué públicamente alabado, y le fué dada la corona mural. Mas

CAPITULO III. acudieron los de dentro con tanto esfuerzo, que reba

De la guerra de Viriato. tieron a los romanos, sin que pudiesen pasar adelante; y la carga que les dieron fué tan grande, que por la

Está crueldad de Galba dió ocasion para que los napriesa del retirarse no pocos se ahogaron en una laguna. turales, mas alterados que espantados, emprendiesen que por allí estaba. La noche siguiente los cercados re de nuevo otra guerra muy famosa , llamada de Viriato; pararon la parte del muro derribado con grande dili y es así comunmente, que unos males vienen asidos de gencia y cuidado. Vióse el Cónsul á pique de alzar el de otros, y el fin de un desastre y daño suele ser mucerco sin hacer efecto, si la hambre no forzara á los de chas veces principio de otra mayor desgracia, y el redentro á entregarse. Tratose pues de concierto, y por medio convertirse en mayor daño. No hay duda sino medio de Scipion, de quien se fiaban mas que del Cón que la guerra de Viriato por espació de catorce años sul, hicieron sus asientos. Las condiciones fueron to enteros que duró, con diferentes trances que tuvo, lerables , ca solamente se mandó á los ciudadanos que trabajó grandemente el poder de los romanos. Fué Vic diesen diez mil sayos y cierto número de jumentos y rialo de nacion lusitano, hombre de bajo suelo y linaje, rehenes para la seguridad. Dinero, ni le tenian ni le de y que en su mocedad se ejercitó en ser pastor de gaseaban, por ser hombres montañeses que vivian de la inados. En la guerra fué diestro; dió principio y mueslabranza y de la cria de sus ganados. Movió el Cónsul tra siendo salteador de caminos con un escuadron de con sus gentes de aquella ciudad; revolvió sobre Pa gente de su mismo talle. Eran muchos los que le aculencia, pero no pudo sujetarla ni rendirla. Algunos sos dian y se le llegaban , unos por no poder pagar lo que pechan que desde Castilla la Vieja dió la vuelta hácia debian, otros por ser gente de mal vivir y malas mañas; el Andalucía, y no paró hasta el estrecho de Cádiz, don los mas por verse consumidos y gastados con guerras de, como dice Plinio, presentaron á Lucullo la cabeza tan largas deseaban meter la tierra á barato. Con esta de un pulpo de grandeza increible. Añaden que desde gente, que ya llegaba á campo formado, comenzó á allí corrió toda aquella tierra hasta la Lusitania. Sergio trabajar los comarcanos , en especial los que estabao Galba, á quien, como se dijo, encargaron el gobierno de á devocion de los romanos, por aquella parte por donla España ulterior, no estaba ocioso, antes en el Anda de Guadiana desboca en el mar. A la sazon que las colucía hacia rostro á los lusitanos, que hacian correrías sas se hallaban en estos términos, Galba . se partió de y entradas por aquellas partes, con que trabajaban á España acabado su gobierno, y vino en su lugar Marco los confederados del pueblo romano. Pero como se atre Vitilio, año de la fundacion de Roma de 604, el cual viese en cierta ocasion á pelear con los enemigos en sa puso

todo cuidado en deshacer á Viriato y apagar zon que sus soldados se hallaban cansados del camino, aquella llama; pero él, dejada la Lusitania, se pasó fué desbaratado y muertos siete mil de los

suyos, for

al estrecho de Cádiz , y con resolucion de excusar zado con los demás á huir y meterse en Carmena, como la batalla , se entretenia en lugares fuertes y áse lo dice Apiano (entiendo que ba de decir Carmona, peros. Acudió el Pretor, y con un cerco que tuvo 50ciudad en aquel tiempo la mas fuerte de aquellas par bre aquella gente muy apretado, redujo a aquellos soltes, y que estaba asentadạ cerca de los pueblos llama dados, que ya comenzaban a sentir la hambre, á prodos Cuneos), donde se refiere que el Pretor pasó el in bar secretamente si habria esperanza de concertarse. vierno, sin descuidarse punto en rehacerse de fuerzas y Pedian campos donde morasén , y prometian de manjuntar gentes. Con que luego que abrió el tiempo, de tenerse en la amistad y fé del pueblo romano. Daba de

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