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Roma por el mes de octubre. Por gobernadores de Es- formar una legion, y con ella en la comarca de Carta paña quedaron en la ulterior Asinio Pollion, muy cono- gena tomó por fuerza un pueblo entonces llamado Vergi, cido por una égloga de Virgilio, en que con versos de la y hoy Vera, o como otros sienten Verja. Con este tan Sibilla, que hablaban de la venida de Cristo hijo de pequeño principio hobo gran mudanza en las cosas; y Dios, celebró el insigne poeta el nacimiento de Salonino, el bando de Pompeyo, que parecia estar olvidado, cohijo deste Pollion. Del gobierno de la España citerior se menzó á levantarse y tomar mayores fuerzas, princi. encargó Marco Lépido, que le tuvo juntamente con el palmente que con la misma felicidad se apoderó de togobierno de la Gallia Narbonense. Por este mismo tiem- da la Bética ó Andalucía despues que en una gran batalla po, como algunos sospechan mas por conjeturas que rompió á Pollion, que pretendia desbaratar sus intentos. por razon que haya concluyente; a Córdoba se dio tí- Ayudó mucho para ganar la victoria la sobreveste de iulo.de Colonia Patricia, ca es averignado, como se Pollion, que acaso se le cayó en la pelea , ó él mismo la muestrą por las monedas de aquel tiempo, que en el arrojó á propósito de no ser conocido (muy pequeñas imperio de Augusto ya tenia este apellido. Tambien es cosas hacen camino para mayores, principalmente en cosa cierta que en gracia del vencedor y por adularle la guerra); como los soldados la viesen, que todavía muchos pueblos dejaron sus nombres antiguos, en par- sufrian la carga de los pompeyanos, y corriese la voz ticular Atubis, que se llamó Claritas Julia; Ebora, en por los escuadrones que su general era muerto, al Portugal, Liberalitas Julia; Calahorra, por sobrenombrel punto desmayaron y se dieron por vencidos. Verdad es Nasica, tomó tambien el nombre de Julia; Sejí asimismo que todas estas alteraciones, y las voluntades de la prose llamó Firmium Julium; 'Iliturgi, que es Andújar, Fo- vincia que se inclinabaná Pompeyo, sosegó Marco Lépido rum Juliam; en conclusion los de Ampúrias, quitada la con su venida y con persuadir á Sexto que con el dinediferencia que tenian de griegos y de españoles, reci- ro que tenia recogido en España sé fuese á Roma, donde bieron las costumbres, lengua y leyes romanas, con tí- por la ocasion de quedar libre Roma podia pretender y tulo que se les dió de Colonia. Hay en España memoria alcanzar la herencia, autoridad y grandeza de su padre. desta guerra en muchos lugares, y en Talavera, pueblo Para esto ayudaba que las cosas de Italia andaban no conocido del reino de Toledo, en la parte del muro que menos revueltas que las de acá, porque Marco Antonio, está en frente de la iglesia de San Pedro, se 'ven corta- que el año pasado fuera consul, pretendia quitar á los das estas palabras:

romanos la libertad; contra sus deseños el Senado opu

so á Octaviano, sobrino de César, nieto de su hermana Å GNBIO POMPE YO HIJO DEL GRAN POMPEYO.

Julia , resolucion perjudicial y dañosa. Habia Octaviano Lo demás, por la antigüedad no se lee; però entiende- en.la guerra postrera que se hizo contra los hijos do se que por algun hecho notable so le puso aquel le- Pompeyo venido á España en compañía de su tio; y en trero,

ella dió las primeras muestras de su valor, sin embargo CAPITULO XXII.

. de su tierna edad, que apenas tenia diez y ocho años.

Acabada aquella guerra, se fué á Atéņas a los estudios Como despues de la muerte del César se levantaron nuevas de las letras; de allí, sabida la muerte de César, volvió á alteraciones en Espaća.

Roma, y ayudado de muchos que por la memoria de CéEl poder de Julio César estaba en la cumbre y todo sar le siguieron, venció en una batala á Marco Antonio, lo mandaba y trocaba, cuando en Roma ciertos ciuda- que tenia dentro de Módena cercado á Decio Bruto, que danos se conjuraron contra él con color de que era ti- estaba señalado por cónsul para el año siguiente. Huyó rano y por fuerza se apoderara de aquella ciudad. Ma- Marco Antonio despues de vencido á la Gallia, donde táronle con veinte y tres heridas que en el Senado le se concerto con Lépido, y los dos poco adelante con Ocdieron a los 15 de marzo del año siguiente de 710, des- taviano. Resultó con este concierto el triunvirado, que de donde algunos toman la cuenta de los años del im- fué repartirse entre los tres las provincias del imperio perio de Octaviano Augusto, que le sucedió y fué su romano. A Lépido cupo la Gallia Narbonense con toda heredero; dado que los mas le comienzan del año si- España; á Antonio lo demás de la Gallia; la Italia, guiente, cuando á 22 de setiembre, segun lo que refiere Africa, Sicilia y Cerdeña dieron á Octaviano. No entraDion, le nombraron por cónsul en lugar de Cayo Vibio ron en este repartimiento las provincias de oriente porPansa , que murió junto à Módena, si bien no tenia que las tenian en su poder Casio y Bruto, las cabezas edad bastante para adıninistrar aquel cargo, pero dis- que fueron y principales en la conjuracion y muerte de pensaron con él en la ley que en Roma en este caso se César. Siguióse tras esto una grande carnicería de genguardaba. En España Pollion atendia á seguir los saltea- te principal; y fué que los tres proscribieron, que era dores, que por la revuelta de los tiempos andaban en condenar á muerte en ausencia, muchos ciudadanos y gran número por lo de Sierramorena. Este, cuando lle- senadores romanos; entre los demás murió Marco Tugó la nueva de la muerte de César, hizo una junta de lio Ciceron, gran gloria de Roma, en edad de sesenta y los mas principales en Córdoba, en que protestó que tres años, á manos de Popilio , tribuno de soldados, al seguiria por su parte la autoridad y voluntad del cual él mismo habia antes librado de la muerte en un Senado de Roma. Con esto, parece se habia mostrado juicio en que le achacaban cierto parricidio. alguna luz y cobrado esperanza de mayor reposo; pero muy, al revés, porque Sexto Pompeyo salió de la co

CAPITULO XXIII. marca de Jaca, que eran antiguamente los Lacetanos,

De la cuenta llamada era. con intento de aprovecharse de lo que el tiempo le prometia y fortificar su partido. Levantó estandarte, ioco Por esta manera perdió de nuevo su libertad la ciuatambores, acudíale gente de cada dia, con que pudo dad de Roma. Siguiéronse alteraciones y guerrus, una contra los matadores de César, que fueron vencidos y la cual sin duda se deriva de la romana, como se entien

ră por muertos cerca de Filipos, ciudad de Macedonia; otra contra Lucio Antonio, hermano de Marco Antonio, en las palabras y dicciones castellanas, que son en gran Perusa, ciudad de Toscana. La cual acabada por la parte las mismas que las latinas. Tambien hallamos quo buena maña y valor de Octaviano, se hizo otro nuevo Hilderico, de nacion francés, y del mismo tiempo de repartimiento de las provincias entre los triunviros el san Isidoro, por decir número de dias dicc eras de dias; año de la fundacion de Roma de 714, en que fueron cón- y aun entre los astrólogos algunos llaman eras á los sules en Roma Gneio Domicio Calvino y Cayo Asinio Po- tiempos ó á los fundamentos y aspectos de las estrellas, llion, el que fué gobernador de España. Y porque en de que depende la cuenta de los tiempos, y á los cuales este nuevo repartimiento Octaviano quedó por señor de se reducen y enderezan los movimientos de los cuerpos toda España, tomaron desto ocasion los españoles para celestes. Segun todo esto, año de la era de César será lo comenzar desde este principio el cuento de sus años, mismo que año de la cuenta de César ó del tiempo que acostumbran y acostumbramos llamar era del Señor de César, cuyo principio, como se dijo, se toma desde ó era de César, así en las historias, escrituras públicas y que en España comenzó el imperio de César Augusto. en los actos antiguos de los concilios eclesiásticos como De aquí se saca que se engañan todos aquellos que por en particular en las pláticas y conversaciones ordina- autoridad de san Isidoro, que engañó a los demás, penrias. Otros siguen la razon de los años, y la comienzan saron que esta palabra era viene de otra latina que del nacimiento de Cristo, cuenta en que se quitan de significa el metal, conviene á saber aes, por entender la primera manera de contar treinta y ocho años justa- que aquel año, de donde toma principio esta cuenta, mente; de suerte que el año primero de Cristo fué y se fue cuando la primera vez Augusto César impuso un contó 39 de la era de César. Porque lo que dice don Juan nuevo tributo sobre todo el imperio romano y hizo que Margarite, obispo de Girona, que la era de César comien

todos fueran erarios y pecheros; lo que es claramenza solamente veinte y seis años antes del nacimiento de

te falso, pues ni la ortografía desta palabra, que se esCristo, mas fácilmente podriamos adivinar por conje- cribe sin diptongo, concuerda con la tal derivacion, ni turas que afirmar con certidumbre qué fué lo que le hallamos que en el año que da principio á esta cuenmovió a sentir esto, pues todos los demás lo contradicen. ta se impusiese algun nuevo tributo sobre las provincias. Por ventura confundió la cuenta de los egipcios, de que Lo cierto es lo que está dicho, y asiinismo que esta mase hablará luego, con la nuestra, engañado por la seme- nera de contar los años se mandó dejar y trocar con la janza del contar, ca tambien aquella gente comenzó á que usamos de los años de Cristo, en tiempo del rey contar sus años desde que Augusto Octaviano se en- de Castilla don Juan el Primero, en las Cortes que se tuseñoreó de aquella tierra. Todo esto es así; y todavía vieron en la ciulad de Segovia año de 1383; lo cual se no es cosa fácil declarar en particular la causa desta hizo á ejemplo de las demás provincias de la cristiannuestra cuenta de España, y juntamente dar razon del dad y conforme a lo que en tiempo del emperador Justinombre que tiene de era, por ser varios los juicios y niano inventó Dionisio, abad romano, que, quitadas las pareceres. Los mas autores y de mayor autoridad con- demás maneras de contar que por aquel tiempo se usacuerdan por testimonio de Dion que en este mismo ban, introdujo esta cuenta de los años de Cristo. Lo año, concluida la guerra de Perusa, se bizo el nuevo re- que se hizo en las Cortes de Segovia, que fué dejar la partimiento de las provincias; y oprimida de todo pun- cuenta de la era y tomar la de los años de Cristo, imiio y derribada la libertad de la república romana, co- taron poco despues los portugueses, y poco antes los de mo poco antes se dijo, el señorío de España quedó por Valencia habian hecho los mismos, como se irá notanOctaviano; y en trueque á Marco Lépido, cuya antes era, do en sus lugares y tiempos. Dejado esto, volvamos al se dió la provincia de Africa. De aquí vino que á imita-consulado de Domicio Calvino y de Asinio Pollion. En cion de los antioquenos, que liabian ya comenzado esta el cual año nombraron en Roma por cónsul sufecto, manera de cuenta (y lo mismo hicieron los egipcios que quiere decir puesto en lugar de otro, y por faltar el once años adelante, que quitado el reino á Cleopatra, que lo era, á Cornelio Balbo, gaditano, que es tanto como desde que Augusto se apoderó de aquella provincia die- de Cádiz, cosa que hasta entonces á ningun extranjero ron principio al cuento de sus años), lo mismo se deler- se concedió que fuese cónsul en Roma. Este era Cornelio minaron á hacer los españoles con intento de ganar Balbo, deudo de otro del mismo nombre, que, acabada la por esta forma la voluntad y adular al nuevo Príncipe, guerra de Sertorio, llevó á Roma en su compañía Gneio vicio muy ordinario entre los hombres. Esto cuanto al Pompeyo. Tambien Domicio Calvino cinco años adelanprincipio de nuestra cuenta española. De la palabra era te, que fué el año treinta y tres antes de la venida de será razon decir algo mas. En Lucillio y en Ciceron se Cristo nuestro Señor, con cargo de procónsul gobernó halla que las partidas del libro de cuentas por donde se á España, y porque venció á las haldas de los Pirineos da y toma razon de la hacienda , del gasto y del recibo á los Ceretanos, donde hoy está Cerdania, triunfo dellos se llaman eras; de alli se tomó ocasion para significar en Roma. Resultaron despues desto nuevas diferencias con esta misma palabra los capítulos de los libros y el y alteraciones entre los triunviros, con que asimismo so número de párrafos de las leyes, como se puede ver enredó España y entró á la parte del daño con esta ocaen muchos lugares, así de las obras de san Isidoro co- sion. Por la muerte de Julio César parecia que tornaba í mo de las leyes góticas. Deste principio se extendió mas nacer la libertad de la república, esperanza con que Sexla palabra era basta significar por ella cualquiera razon to Pompeyo, vuelto á cabo de tanto tiempo á Roma, fué ó cuenta de tiempo y universalmente todo tiempo y nombrado por general de la armada y naves romanas. número, cualquiera que fuese. En especial lo usaron Por esta ocasion luego que los triunviros de nuevo quilalos españoles, así en la lengua latina como en la vulgar, ron la libertad a la república y se apoderaron de todo, el se apoderó asimismo por su parte de Sicilia. Acudie- | comunicacion y trato los naturales mudaron sus cosron Octaviano y Lépido, y por fuerza le despojaron y tumbres antiguas y su lengua y la trocaron con las de echaron de aquella isla, con que se quedó Octaviano, los romanos, segun que Estrabon lo testifica. y aun se enseñoreó de Africa por cierta diferencia que tuvo con Lépido, al cual, desamparado de los suyos,

CAPITULO XXIV. le despojó de todo el poder que tenia. Sintió esto, como

De la guerra de Cantabria. era razon, Marco Antonio, el otro compañero que tenia Jas provincias de oriente, que Octaviano sin darle parte Tal era el curso y estado de las cosas, tales los vaise apoderase de todo lo demás. Destos principios y con venes que el imperio romano daba. En particular Esesta ocasion se encendió finalmente la guerra entre los paña reposaba, cansada de tantas y tan continuadas dos, en que despues de muchos trances, vencido en una guerras, y juntamente florecia en gente, riquezas y batalla naval junto a la Prevesa y muerto Antonio, se fama cuando se despertó una guerra mas cruel y brava quedó Octaviano solo con todo el imperio el año veinte de lo que nadie pensara. Tuvo esta guerra principio de y ocho antes del nacimiento de Cristo. Llamóse Octavio los cántabros, gente feroz y hasta esta sazon no del todo del nombre de su padre y del nombre de su tio César. El sujeta a los romanos ni á su imperio por el rigor de Senado le dió renombre de Augusto como á hombre ve- sus ánimos, mas propio á aquellos hombres, y mas nanido del cielo y mayor que los demás hombres por haber tural que á las demás naciones de España; y por morar restituido la paz al mundo despues de tantas revueltas. en lugares fragosos y enriscados, y carecer del regalo Sexto Pacuvio, tribuno del pueblo, consagró su nombre, y comodidades que tienen los demás pueblos de Espaque es lo mismo que hacelle en vida honrar como á dios, ña, son grandemente sufridores de trabajos. Ptolemeo costumbre y vanidad tomada de España, como lo dice señala por aledaños de los Cántabros á los Autrigones Dion. En el progreso desta última guerra entre Octa- por la parte de levante, y por la de poniente á los Lungovio y Antonio Bogud, rey de la Mauritania, pasó en Es- nes, hacia el mediodía las fuentes del rio Ebro, y lácia paña en favor de Antonio y para ayudar á su partido; el septentrion el Océano Cantábrico; pequeña region pero fué por los contrarios rechazado con daño. No y que no se extendia hasta las cumbres y vertiente de mucho despues en el octavo consulado de Augusto, los montes Pirineos. Los pueblos principales que tenia veinte y cinco años antes de Cristo, abrieron y empe- eran Juliobriga y Vellica, sio que se averigüe qué nomdraron en el Andalucía el camino real que desde Cór- bres en este tiempo les respondan. Otros, extendiendo doba iba hasta Ecija, y desde allí al mar Océano, como mas, como suele acontecer, el nombre de Cantabria, se entiende por la letra de una columna de mármol cár- comprehenden en su distrito todos los pueblos comarcadeno que está en el claustro del monasterio de San Fran- nos á la Cantabria de Ptolemeo hasta dar en los montes cisco de Córdoba, do se dice que aquella columna, que Pirineos y en la Guiena, de que hay grandes argumendebia ser una de las con que señalaban las millas, se le- tos que todo aquello algun tiempo se llamó Cantabria, vantó en el octavo consulado de Augusto; y que desde como queda mostrado en otra parte; y es bastante inGuadalquivir y el templo augusto de Jano hasta el dicio para que así se entienda ver que todos los nommar Océano se contaban ciento veiote y una millas. bres de los pueblos, donde esta guerra de Cuntabria se Este templo de Jano se entiende estaba en Córdoba ó hizo, no se hallan en tan estrecho distrito como arcerca de ella, y aun se sospecha que le edificaron para riba queda señalado, como se irá notando en sus lueterna memoria de la paz que fundara Augusto; pero gåres. Eran en aquel tiempo los cántabros de ingenio estas son conjeturas. Siguiéronse alteraciones de los feroz, de costumbres poco cultivadas. Ningun uso de Cántabros, Asturianos y de los Vaceos, pueblos de Cas- dinero tenian; el oro y la plata, si fué merced de Dios, tilla la Vieja. Apaciguólas con su buena maña Statilio ó castigo y disfavor negárselo, no se sabe. Así bien las Tauro, por ventura por comision y como lugarteniente mujeres como los hombres eran de cuerpos robustos, de Cayo Norbano, de quien se sabe que por estos tiem- los tocados de las cabezas á manera de turbantes, forpos triunfo de España, desde donde toman el principio mados diversamente, y no diferentes de los que hoy usan de la guerra de Cantabria los que por autoridad de Paulo las mujeres vizcainas. Ellas labraban los campos; desOrosio sienten que duró por espacio de cinco años ente- pues de haber parido se levantaban para servir á sus ros. Asimismo es cosa cierta que en esta sazon se mudó maridos, que en lugar dellas bacian cama; costumbre la manera y forma del gobierno de España, porque en que hasta el dia de hoy se conserva en el Brasil, segun lugar de pretores y procónsules enviaron para goberna- se entiende por la fama y por lo que testifican los que lla legados consulares, a la manera que en las demás en aquellas partes han estado; en los bailes se ayudaprovincias se comenzó tambien á usar. Muestra son des- ban del son de los dedos y de las castañetas; dotaban 10 las piedras antiguas donde se ve por estos tiempos á las doncellas los que con ellas se desposaban; tenian puesta esta palabra Consularis. Repartiéronse otrosí apercebida ponzoña para darse la muerte antes que sulas provincias del imperio y gobierno dellas entre Au- frir se les hiciese fuerza, como hombres de ingenio gusto y el Senado, por el cual repartimiento en España constante y obstinados contra los males, de que diesola la Bética, que es Andalucía, quedó á cargo y co- ron bastantes muestras en el tiempo desta guerra. Lo bierno del Senado; de que resultó otrosí que la Espa- primero que los cántabros hicieron para dar principio ña ulterior tuvo dos gobernadores, el uno de la Bética, á su levantamiento fué persuadir á los asturianos y á provision del Senado, y el otro de la Lusitania, que gallegos á tomar las armas. Luego despues hicieron ennombraba Augusto. En conclusion, sosegada por la ma- trada en los pueblos comarcanos de los Vaceos, que · yor parte España, con la paz que se siguió, por toda estaban á devocion del pueblo romano. Pusieron con ella se fundaron muchas colonias de romanos, con cuya esto grande espanto, no solo á los naturales, sino tam

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bien en cuidado al mismo emperador Augusto, que y con gente desesperada, acordaron de cercarlo con temia destos principios no se emprendiese mayor guer- guarniciones, con fosos y con vallado. Con esto aquella ra y de mayor dificultad de lo que nadie cuidaba. Por miserable gente se redujo á tal estado, que, como ni esta causa, sin hacer caso de la Esclavonia ni de la ellos por estar mas embravecidos con los males quisieHungría, donde las gentes tambien estaban alteradas, sen sujetarse á ningun partido, y los romanos se averse resolvió de venir en persona á España. Abrió prime- gonzasen de que aquella gente desarmada se burlase de ramente las puertas de Jano, que poco antes mandara la majestad del imperio romano, los pas perecieron de cerrar, y fué la tercera vez que se cerraron; ca la pri- i hambre, algunos tambien se mataron con sus mismas mera vez se liizo en tiempo del rey Numa, la segunda manos; que quisieron mas la muerte que la vida desconcluida la primera guerra Púnica ó Cartaginesa, la honrada. Un pueblo cerca de Baisama, entonces llamaúllima despues que el mismo Augusto venció á Marco do Aracil y ahora Arraxil, despues de largo cerco fué Antonio en la batalla naval; y esto porque otras tantas tomado y asolado por los romanos. Entre tanto que esto veces se ballaron los romanos en paz sin tener guerra pasaba en Cantabria, Antistio y Firmio apretaban la en parte alguna. Venido Augusto en España, de todas guerra en Galicia; en particular cercaron de un grando partes le acudieron gentes, con que se formó un grueso foso de quince millas la cumbre del monte Medulia, campo. Marcharon los soldados la vuelta de Vizcaya; donde gran número de gallegos estaba recogido. Estos, asentaron sus reales cerca de Segisama, pueblo que perdida del todo la esperanza de la victoria y de la via se sospecha loy sea Beisama, puesto en Guipúzcoa da, con no inenor obslivacion que los de Cantabria, unos entre Azpeilia y Tolosa. Dividióse el campo en tres se mataron á biorro, otros perecieron con una bebida, parles, con que toda aquella comarca en breve quedó liecha del úrbol llamado tejo. No falta quien piense que sujetada por ser pequeña. Los cántabros, desconliados este monto Medulia es el que lioy en Vizcaya se llama de sus fuerzas para contra aquella tempestad que so- Menduria, muy conocido por su aspereza y altura, si se bre ellos venia , alzadas sus haciendas y ropilla, con puede creer que los gallegos, dejada su propria tierra, sus mujeres y hijos se recogieron á lugares ásperos y hicieron la guerra contra los romanos en la ajena ; adefragosos, sin querer con los contrarios venir á las ma- más que Orosio dice que el monte Medulio, donde los pos. Con esto la guerra se prolongaba , y parecia que gallegos se hicieron fuertes, se levantaba sobre el rio duraria mucho tiempo. Augusto, con la pesadumbre Miño. Los asturianos hacian la guerra contra Carisio que recebia por aquella tardanza , y por ser los lugares no con mas ventaja que los otros, ca puestos sus reaásperos y aquel aire destemplado, enfermo de la me- les á la ribera del rio Astura, del cual tomaron nomlancolia se volvió á Tarragona. Dejó el cargo de la bre los asturianos, como dividido su ejército en tres guerra á sus capitanes. Cayo Antistio y Publio Firmio partes pensasen tomar de sobresalto á los romanos, tomaron cuidado de sujetar los gallegos; á Publio Ca- siendo descubiertos por los tregecinos, sus compañeros risio se dió el cargo de hacer la guerra contra los as- y confederados, trocada la suerte, fueron cuando menos turianos, gente no menos brava que los cántabros. lo pensaban oprimidos por Curisio, que los cogió descuiPor general de todo quedó Marco Agripa, que enton- dados. Los que pudieron escapar de la malanza se reces tenia grande cabida con el Emperador, y despues le cogieron á la ciudad de Lancia, que estaba donde ahora dió por mujer á Julia , su hija. Para proveerse de man- la de Oviedo, con intento de defenderse dentro de las tenimientos, de que padecian grande falta por la esteri- murallas, pues las armas les habian sido contrarias. lidad de la tierra, juntó el dicho Agripa naves de In- Duró el cerco muchos dias; á los nuestros hacia fuergalaterra y de Bretaña, con que se proveyó la nece- tes y atrevidos la desesperacion , arma poderosa en los sidad; juntamente puso cerco con aquella armada por peligros; los romanos se avergonzaban de alzar la mano la parte de la mar á los cántabros, gente miserable, de la guerra antes de dejar sujeta aquella gente bárpues ni podian huir ni proveerse de bastimentos do bara ; en conclusion, vencida la constancia de aquella fuera. Forzados con estos males los cántabros y afli- gente, rendida la ciudad, recibieron las leyes y gogidos con la hambre, se determinaron de presentar la bierno que les fué dado. Con eslo quedaron reducidos balalla, que se dió cerca de Vellica; algunos creen sea en forma de provincia del pueblo romano, así los AstuVictoria, ciudad de Alava; contradice el silio y distancia rianos como los Cántabros y los Gallegos. Augusto, de los lugares marcados en Ptolemeo. Vinieron pues acabada la guerra, volvió a Cantabria, donde dió perdon á las manos; pero á los primeros encuentros fueron á la muchedumbre; pero porque de alli adelante no se desbaratados y muertos, como gente juntada sin orden, alterasen, confiados en la aspereza de los lugares fraque ni conocia banderas ni capitan, y que ni por ven- gosos donde moraban, les niandó pasasen á lo llano sus cer esperaba loa ni temia vituperio si era vencida; ca- moradas y diesen cierto número de rehenes. Muchos, da cual era para si capitan y caudillo, y mas por deses- por ser mas culpados y tener los ánimos mas endureciperacion y despecho que con esperanza de la victoria dos, fueron vendidos por esclavos. Sabidas estas cosas se moviap á entrar en la batalla. Desde la ribera del en Roma, se hicieron procesiones, y se ordenó que mar Océano se levanta un monte llamado Hirmio, los Augusto triunfase por dejar á España de todo punto latinos le Jaman Vinnio, de subida áspera , cercano sujeta el año 198, despues que las armas de los romaá Segisama, de tan grande altura, que desde su cumbre nos debajo de la conducta de Gneio Cepion Calvo viniese descubren las riberas de Cantabria y de Francia. En ron la primera vez á estas partes, que fué el mas largo este monte por estar cercano y por su aspereza mu- tiempo que se gastó en sujetar á ninguna otra provinchos de los vencidos se salvaron. Los romanos, descon- cia. No quiso Augusto aceptar el triunfo que el Senado fiados de poder subir , y por tener que era cosa peli- le ofrecia de su voluntad ; solo en los reales se hicieron grosa contrastar juntamente con la aspereza del lugar juegos, cuyos mantenedores fueron Marco Marcello y

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Tiberio Neron, el que adelante tuvo el imperio, y en y acalar, que fué para él muy grande gloria. Desde esla guerra de los cántabros tuvo cargo de tribuno de aquella ciudad partió para Roma; llegó á ella el quinto soldados. En Roma se cerró la cuarta vez el templo año despues que aquella guerra se comenzara. Para su de Jano, con esperanza que tenia Augusto y se prome- guarda llevó soldados españoles de la cohorte calagurtia de un largo reposo, pues de todo punto quedaba ritana, de cuya lealtad se mostraba muy satisfecho y sujeta España. A los soldados que habian cumplido pagado. Con su partida los cántabros y los asturianos, con la milicia y traido las armas los años que eran obli- como gentes bulliciosas y que aun no quedaban escargados conforme á sus leyes, mandó se les diesen cam- mentados por los males pasados, concertados entre sí, pos donde morasen en lo que hoy llamamos Extrema- de nuevo tornaron á las armas con no menor porfia que dura, parte de la antigua Lusitania, en que fundaron á antes. Vano es el atrevimiento sin fuerzas; así fué que la ribera de Guadiana , rio muy caudaloso, una colo- primeramente L. Emilio y Publio Carisio, despues Cayo nia, que por esta causa se llamó Emerita Augusta, y Furnio mataron á muchos de los alborotados, con que hoy es Mérida, ciudad que en riquezas, vecindad y au- sosegaron a los demás. Muchos, por no sujetarse y por toridad, así civil como eclesiástica, competia antigua- miedo de la crueldad de los romanos, se dieron á si mente con las mas principales de España, y era cabeza mismos la muerte con tan grande rabia, que hasta las de la Lusitania , por donde la llamaban Mérida la Gran- madres mataron á sus hijos, y un mozo por mandado de de. Rasis, árabe, encarece mucho la grandeza y hermo- su padre dió la muerte á él y á su madre y á sus hiersura de aquella ciudad hasta decir cosas della casi in- manos, que presos y atados en poder de los enemigos creibles; afirma empero que fué destruida por los mo- estaban. Olros, alegres y cantando como si escaparan ros cuando se apoderaron de España. El cuidado de de un grande mal, iban a la horca , ca tenian por cosa guiar aquellos soldados y de fundar aquella ciudad se honrosa dar la vida por la libertad. Parte asimismo de encomendó á Carisio, de que dan muestra las monedas los que hicieron esclavos se concertaron entre sí, y de aquel tiempo que se hallan con el nombre de Au- muertos sus amos, se acogieron a los montes , de dongusto de una parte, y por la otra los de Carisio y de Mé- de á manera de salteadores corrian la tierra, y po cerida. Dion siempre le llama Tito Carisio, que debió saban de mover á los pueblos comarcanos a tomar las ser descuido de pluma, porque en las monedas no se armas. Para sosegar estas alteraciones fué necesario llama sino Publio Carisio, que en España se hallan que Marco Agripa , ya yerno de Augusto, desde Franmuy de ordinario. Estas fueron las memorias mas no- cia, donde tenia el gobierno de aquella tierra, pasase tables que quedaron de la venida de Augusto y de la en España. Peleó algunas veces con aquella gente obsguerra que en España hizo. Añadense olras. À la ri

tinada llevando los suyos lo peor. Por esto afrenló una bera de Ebro donde antiguamente estuvo situado un legion entera, que tenia la mayor culpa del daño, con pueblo llamado Salduba, se fundó una colonia, quella- quitalle el sobrenombre de Augusta que antes le damaron César Augusta del nombre de César Augusto, ban. Con este castigo despertaron los demás solday hoy se llama Zaragoza, ciudad muy conocida y cabeza dos y se hicieron mas recalados y valientes. Por conde Aragon. Demás desto, á los linderos de la Lusitania clusion, todas aquellas alteraciones se sosegaron de fundaron otra ciudad, que se llamó Pax Augusta, y hoy todo punto, y Agripa quedó por vencedor. Todos los corrompido el nombre se llama Badajoz, puesta en la que podian traer armas fueron muertos; á la demás frontera de Portugal de la parte de Extremadura, bien muchedumbre, quitadas asimismo las armas, hicieron conocida por su antigüedad y por ser cabeza de obispa- que pasasen á morar á lo llano, remedio con que cesó do. A Braga, que antiguamente se dijo Bracara, le arri- la ocasion de alborotarse; y finalmente, aunque cou maron el sobrenombre de Augusta. Otra ciudad se dificultad, se apaciguaron. La honra del triunfo que fundó á esta misma sazon en los Celtiberos por nom- por estas cosas ofreció á Agripa el Senado, á ejemplo bre Augustobriga , donde ahora está una aldea lla- de su suegro, no quiso aceptar. Solo vuelto a Roma, mada Muro, á una legua de la villa de Agreda. Demás en un portal ó lonja del campo Marcio mandó pintar desto , otra del misino nombre se edificó no lejos de una descripcion de España, bien que las medidas de Guadalupe; hoy se ve allí el Villar del Pedroso con la Bética ó Andalucía no estaban de todo punto ajusclaros rastros de la antigüedad. Por conclusion, las tadas, como lo testifica Plinio. Esto en España. En Aras Sextiavas, de las cuales Mola , Plinio y Ptolemeo Roma Cornelio Balbo, natural de Cádiz, de quien se hicieron notable mencion, á manera de pirámides, dijo fué cónsul , triunfó de los garamantas el año diez cada una con su caracol de abajo arriba , puestas en y seis antes de la venida de Cristo, y fué el primero las Astúrias en una península ó peñon; algunos sienten de los extranjeros á quien se hizo aquella honra, y junque fueron edificadas por memoria desta guerra , por

tamente el postrero de los particulares; ca despues que decir Mela que estaban dedicadas á Augusto César, y Roma vino en poder de un señor, solo los emperadores aun entienden esluvieron cerca de Gijon y á cinco le- y sus parientes triunfaron en lo de adelante de las genguas de Oviedo; conjeturas que ni del todo son va- tes que vencian; y á la verdad el aparato de los triunnas ni tampoco de mucha fuerza , pues otros son de fos de buenos y honestos principios era ya llegado á opinion que las Aras Sextianas levantó Sexto Apu- tanta locura y gasto, que apenas lo podian llevar los leyo, de quien se refiere en las Tablas Capitolinas que grandes imperios. A los demás, en lugar de aquella por este tiempo entró en Roma con triunfo de España. honra; daban los ornamentos triunfales, que eran una Volvió Augusto á Tarragona, y allí le dieron los con- vestidura rozagante, una guirnalda de laurel, una silla sulados octavo y nono. Demás desto, le vinieron emba- que llamaban curul, un báculo de marfil. Hay quien jadores de las Indias y de los escitas á pedir paz al que diga que despues de todo esto hubo nuevos movimienpor la fama de sus hazañas liabian comenzado á amar tos entre los cántabros, y que los embajadores que en

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