Imágenes de páginas
PDF
EPUB

Arroyuelo. Pusieron acusación al de Berganza, y oidos sus descargos, por no parecer bastantes le sentenciaron á muerte, como quien cometió delito contra la magestad. La sentencia se executó á veinte y dos de junio: aviso para los demas que pocas veces las novedades paran en bien, antes son perjudiciales, y mas para los mismos que les dieron principio; juntamente con el duque justiciaron otros seis hidalgos que hallaron culpados en aquel tratado. El condestable de Portugal con otros se salieron de aquel reyno, y los hermanos del duque de Berganza con presteza se ausentaron: asi mismo la duquesa doňa Isabel luego que le vino la triste nueva de la prision de su marido, envió á Castilla sus tres hijos Philipe, Diego y Diony sio por no asegurarse que les valdria su inocencia si venian á las manos del Rey sañudo y airado. Destos don Philipe falleció en Castilla sin casarse, don Diego volvió a Portugal con perdon que adelante se le dió, don Dionysio casó en Castilla con hija heredera del conde de Lemos. Al duque de Viseo valió su poca edad; solo el Rey otro dia despues de justiciado el de Berganza le avisó y reprehendió de palabra sin pasar adelante. Ni el castigo del un duque, ni la clemencia que con el otro se usó, fueron parte para que los conjurados amaynasen y desistiesen de sus intentos; antes de secreto se quexaban de tiempos tan miserables, que eran tratados como esclavos, y por estar algunos pocos apoderados de todo, no se hacía caso alguno de los demas: que el duque de Berganza por no poder disimular con aquellas insolencias pagó con la cabeza; lo que con él hicieron, quién los aseguraria que no se executase con los que quedaban ? «Hasta quando señores sufrirémos cosas tan pesadas? »Si no ganamos por la mano, y no prevenimos tan >> malos intentos, todos juntamente perecerémos. Por

[blocks in formation]

>> qué no vengamos aquella muerte con matar, y con >>la sangre del tyrano hacemos las exequias y honras >>de aquel príncipe inocente y bueno?" Acordaron que se hiciese asi, y que muerto el Rey poudrian en su lugar al duque de Viseo: intento atrevido, porfia pertinaz, miserable remate. Esperaban solamente coyuntura para executar lo concertado; mas antes que lo pudiesen hacer toda la conjuracion fue descubierta por esta manera. Tenia Diego Tinoco una hermana amiga del arzobispo de Ebora: esta muger, sabido lo que pasaba, y el peligro que corria el Rey, lo descubrió a su hermano, y él al Rey en hábito de frayle Francisco, con que fue a Setubal á hablalle y dalle á el aviso para que fuese mas secreto: lo mismo le avisó Vasco Coutiño, cuyo hermano llamado Gutierre Coutiño era cómplice en la prática; en premio, pasado el peligro, le hizo merced del condado de Barbà y de Estremoz. Salió el Rey un dia de aquella villa con intencion de visitar una iglesia muy devota que estaba alli cerca: iban en su compañía los conjurados, alegres por parecelles que en tantos dias no habian sido descubiertos, determinados al salir el Rey de la iglesia acometelle y matalle; quiso su ventura que su camarero llamado Faria le avisó á la oreja del riesgo que le amenazaba. Habló á los conjurados cortesmente, con que ellos reprimieron algun tanto su rabia; sin embargo, como no se tuviese por seguro, se entró en otro templo que se dice de Nuestra Señora la Antigua, y está en el arrabal de aquella villa ácia el mar. Hizo esto disimuladamente por entretenerse hasta tanto que le acudiese mayor núme fo de cortesanos: para esto de propósito alargaba la plática que tenia con Vasco Contiño. Pesábales á los conjurados de aquella tardanza: temian que si perdian aquella ocasion, alguno de tantos como eran

participantes por ventura los descubriria, y querria ganar gracias á costa de los otros. Quando esto sucedió era viernes veinte y siete de agosto. El Rey libre de aquel peligro envió con otro achaque a llamar al duque de Viseo, que se hallaba con la duquesa su madre en Palmela á la mira de en qué paraba lo que tenian los conjurados tramado: el peligro á que se ponia en obedecer á aquel mandato era grande; pero en fin se resolvió, confiado en que ninguno le habria faltado, a ir al llamado del Rey. Engañóle su pensamiento: luego que llegó, y entró en el aposento del Rey, en presencia de algunos pocos que alli se hallaron, él mismo le dió de puñaladas. Díxole solamente estas palabras: «Andad, decid al duque de Ber»ganza el fin en que ha parado la tela que dexó co>>menzada. "Era el duque de Viseo como de treinta años quando acabó desta manera. Los astrólogos por el aspecto de las estrellas le tenían pronosticado que sería Rey: gente vanísima, cuyas mentiras bien que muchas, y conocidas de todos, en todas las naciones han siempre corrido y correrán. Su estado todo fue luego dado a don Emanuel su hermano, salvo que mudado el apellido le llamaron duque de Beja. El cielo le tenia aparejado el reyno de Portugal, lo qual dió á entender y pronosticó como decían una esfera que traía acaso en su escudo por divisa y blason: a su ayo Diego de Silva en premio de sus servi cios hizo él mismo adelante merced de Portalegre con título de conde. Los demas conjurados unos fueron presos, como el arzobispo de Ebora y don Fernando su hermano y Gutierre Coutiño, los mas en Castilla vivieron desterrados, pobres y miserables. Por el mismo tiempo el Rey Luis Onceno de Francia falleció en un bosque en que se entretenia junto á la ciudad de Turon, á treinta dias de agosto: dezó en su

testamento mandado que lo de Ruysellon y Cerdania se restituyese á cuyo solia ser. Sucedióle su hijo Carlos Octavo en edad de trece años, enfermizo, de muy poca salud, y mal talle. Su padre le hizo criar en Amboesa, sin dar lugar a que le hablasen, ni conversasen fuera de unos pocos criados que le señaló (1). El retiramiento fue tal que aun no quiso estudiase gramática: decia que bastaba supiese en latin estas tres palabras solas: el que no sabe fingir no sabe reynar. Pero nuestro cuento ha pasado en el tiempo muy adelante: será forzoso volver á relatar las cosas de Castilla, y tomar el agua de un poco mas

[merged small][merged small][ocr errors][merged small]

Principio de una nueva narracion, y fin deseado de toda esta obra será la famosa guerra de Granada, la qual debaxo la conducta y por mandado de los Reyes don Fernando y doña Isabel se continuó por espacio de diez años, llena de varios y maravillosos trances, y en cuyo discurso se dieron batallas muy bravas: su remate últimamente alegre y dichoso para España y para todo el orbe christiano, pues por esta manera cayó por tierra de todo punto el reyno de los moros que en aquellas partes se conservó por mas de setecientos años: grande mengua y afrenta de nuestra

[ocr errors][merged small]

nacion. Llegamos á vista de tierra despues de una larga y dificultosa navegacion: queremos caladas las velas tomar puerto, y con un nuevo aliento y fuerzas de nuestro ingenio poner fin á este trabajo: el socorro y ayuda del cielo y de los Santos confiamos que como hasta aqui no nos faltará. El reyno de Granada está puesto entre el de Murcia y el Andalucía, parte de la antigua Bética y de la provincia Carthaginense. Tiene en ruedo setecientas millas, que hacen casi docientas leguas, y es mas largo que ancho. Desde Ronda hasta Huescar se cuentan sesenta leguas por el largo: por el ancho desde Cambil hasta Almuñecar solas veinte y cinco. Sus aledaños a la parte de Levante el reyno de Murcia, por la parte de Mediodia le baña el mar Mediterráneo, por las demás partes del Poniente y del Septentrion le ciñen las otras tierras de la Andalucía. Goza de cielo muy alegre y suelo muy apacible. Sus campos son muy fértiles y abundantes en todo género de frutos y esquilmos tanto como los mejores de España. La tierra doblada por la mayor parte: los mismos montes empero por las muchas aguas con que se riegan, son á propósito para ser cultivados y criar toda suerte de árboles, por donde perpétuamente, estan verdes y muy frescos. De aqui resulta ser el ayre templado en invierno y en verano, cosa muy ble para los cuerpos, , mayormente en la ciudad de Granada cabeza del reyno, una de las mas nobles, abastadas y mas grandes de toda España; de cuyo nombre toda la provincia se llama el reyno de Granada, y la ciudad se llamó asi de una cueva que ga hasta una aldea llamada Alfahar, en que hay fama que antiguamente los naturales se exercitaban en el arte de Nigromancia. Gar en lengua arábiga es lo mismo que cueva, y cierto número de soldados que vinieron en compañía de Tarif á la conquista de Espa

saluda

lle

« AnteriorContinuar »