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dencia y grandeza de las CÓRTES sucesivas. La comision eslovo poco lógica con sus principios, y de ellu recibió una prueba en el discurso siguiente que pronunció el diputado Borrull: «Este artículo, dijo, no corresponde á las justas ideas que V. M, se ha propuesto. V. M. ha querido desterrar del corazon de los diputados el espíritu de ambicion que solia anteriormente dominarles, y disponer que les inflame solo el deseo de la libertad del pueblo y del bien del Estado. Los reyes antiguos, conociendo bien el carácter de los hombres, se valieron de lodos los resorles que podian atraerles la voluntad de los diputados å lin de mandar despóticaniente. Veian poseidos á muchos de la sagrada hambre de empleos y bonores; y no solamente los concedian con larga mano á cuantos los prelendian, sino que pasaban a la parte; como se veia en Jas Cortes de los últimos siglos, de convidarles con ellos, préviniendo á todos que pidieran los que mas les acowodasen. En Valencia se procuro desde el principio cerrar esta puerta á la ambicion, por medio del célebre eslalulo del año 1327, que prohibia el oblento de empleos algunos á los diputados. En Castilla se solicitó lo mismo en las Cortes de Santiago de 1520; mas no fueron oidas sus instancias, y continuaron en esperimentarse los mas fue neslos efectos, segun acredita el contar los historiadores, rono cosa singular, que el diputado por Madrid solicitó ev las Cortes de Valladolid, de 1542, que en lugar de la gracia que se queria hacerle, se concediese una especial å dicha villa. ¡Tan pocos eran los que miraban por los intereses de sus pueblos, y tal ansia de promover los suyos particulares dominaba á la mayor parte de los dipritadus! Asi la voluntad del rey, ó de sus ministros, era quien dictaba leyes. La libertad politica del pueblo sué atropellada sin oposicion alguna, y sobre sus ruinas esiableció su trono el despolismo. Y no podrán precaverse unos perjuicios de esta naturaleza si la prohibicion de obtener empleos se limita como se propone en el articolo, al tiempo de la diputacion; porque con ello se concederia que se confiriesen á los diputados, y que pudieran obtenerlos desde luego que se acabára la misma; y yo no encuentro diserencia entre conceder el empleo en los últimos dias de la celebracion de CÓRTES, o en los siguientes. Los ullos se hallan lan immediatos á los otros, que pueden considerarse unos mismos: el obtento de la gracia está tan próximo, que desvanece lodo motivo de recelo ó desconfianza; y por ello ha de producir los mismos efectos de atraer la voluntad de muchos diputados, y reducirles a las ideas del ministerio. Nada de esto puede tenerse si la recompensa no tiene lugar hasta un año despues de concluido el tiempo de la diputacion; pues au á los sugelos de menos talento se ofrecen á primera vista las contingencias de la muerte de los l'eyes, caidas de los ministros, olvido que al cabo de algun tiempo suele dominar á estos, y el mayor favor que logran los que continúan estando a su lado; 10do obliga a desconfiar de tales ofrecimientos, desvanece cualesquiera alegres esperanzas al verlas tan lejanas y llenas de incertidumbre, é impide que puedan tener influjo para que se separe alguno de su mision con el picblo, y de mirar por los verdaderos intereses del Estado. Estos gravisimos fundamentos obligaron á V. M. en los primeros dias de su gloriosa instalacion, en 29 de setienıbre del año pasado, á acordar que ningun diputado, durante el tiempo de su egercicio, ni un año despues, pudiera solicitar, ni admitir empleo alguno del Gobierno; cuya providencia sué sumamente aplaudida en Espana y fuera de ella. Craulas razones puede alegar la comision en defensa del articulo, las luvo presentes V. M. en el año anterior, y se sirvió desecharlas, estendiendo la prohibicion hasta un año despues de concluir con el cargo. Y no pudiendo admitirse sin manifiesta contradiccion, o inconsecuencia, articulo alguno contrario a lo determinado por V. M., cuando no ha sobrevenido nueva razon ó fundamento para mudar de dictámen, me opone go a que se apruebe el articulo en los términos eu que éslá concebido; y suplico que se declare que los dipulados lo pueden admitir empleo del Gobierno ni durante · el liempo de la dipulacion, ni tampoco un año despues de haberse concluido.»--Las únicas razones qne se emplearon por los defensores del artículo están reasumidas en el discurso de Argüelles, mezquino en sus formas y en su fondo. «Diré una cosa, que acaso tranquilizará á los aulores de las adiciones. La ley que contiene este articulo no liene efecto relroactivo, y los diputados de estas Córtes no debemos lemer que la malicia vos baga impulaciones, porque lodos saben el decrelo que hay sobre el particular, el cual no se revoca con esta nueva disposicion, que como ya he dicho no liene fuerza retroactiva. Es necesario tambien tener presente que en ninguna parte se pueden conocer mejor los sugelos, y su babilidad para el desempeño de los encargos, como en los dos años de su diputacion. Con que, prescindiendo de que pueda corromperse un diputado con la obtencion de un empleo, no parece justo privar á la nacion de personas que hayan manifestado su aplilud é inteligencia. Eslas dos reflexiones nierecen alguna consideracion; y no dejo de recordar de nuevo que todos los que impugnamos ó defendemos el articulo, estamos ya fuera del caso de ser comprendiilos en él, por el decreto sancionado ya, de que un año despues de ser diputados no podamos obtener empleo alguno.o-Sin embargo fué aprobado el artículo 129, aunque las razones expuestas por el diputado Borrull y Capniany, quedaban sin contestar. Volvióse á leer de nuevo el articulo 130 y sobre su contenido se trabó una acalorada discusion, que dejaron pendiente los dipulados para continuarla en la sesion inmediata.

Abrióse la del dia 3, y enterados los representantes del pais de las peliciones ó dictámenes que se les leyeron á primera hora, dió lectura la comision de constilucion á los artículos 104, 110 y 125 reformados, y los aprobó el CONGRESO en los términos siguieules:- Art. 104. Se juntarán las Córles todos los años en la capital del reino,

y en un edificio destinado á este solo ubjelo.-- Art. 110. Los diputados no podrán volver á ser elegidos sino mediando otra dipulacion.- Art. 125. Cuando los secretarios del Despacho hagan á las Córles algunas propuestas á nombre del rey, asistirán a las discusiones, cuando y del modo que las Cortes determinen; pero no podrán estar preseules à la volacion.-Em seguida se leyó el ·arliculo 130, que fué aprobado en esta forma: «Del mismo modo no podráni, durante el tiempo de su dipulacion, y un allo despues del último acto de sus funciones, obtener para si, ni solicitar para otro, pension ni condecoracion alguna que sea tainbien de provision del rey..

CAPITULO VII.- DE LAS FACULTADES DE LAS Córtes,Art. 131.- Las facultades de las CÓRTES son: primera, proponer y decretar las leyes, é interprelarlas y derogarlas en caso necesario.. Como se Iralaba en este primer párrafo del artículo de la iniciativa legislativa se pidieron á la comision algunas esplicaciones, y obtenidas, sué aprobada esta primera facultad. Ignalmente lo fueron sin discusion las siguientes: segunda; recibir el juramento al rey, al principe de Asturias y á la Regencia, como se previene en sus lugares. Terceru; resolver cualquiera duda de hecho ó de derecho que ocurra en órden å la sucesion å la corona.-Cuarla: elegir regencia ó regenle del Reino, cuando lo previene la Constilucion, y señalar las limilaciones con que la Regencia ó el Regenle han de ejercer la autoridad Real.-Quinta; hacer el reconocimiento público del principe de Asturias.-Sesta; nombrar tutor al rey menor cuando lo previene la Constitucion.-Sétima; aprobar antes de su ratificacion sobre los Iralados de alianza ofensiva, los de subsidios y los especiales de comercio. -El señor Calatrava, se opuso á la aprobacion de esta facullad, si no se añadia å su redaccion é igualmente las declaraciones de guerra. Si la declaracion de esta fuese tan urgente que no dé lugar a la convocacion de Córtes estraordinarias, cuando las ordinarias no se hallen reunidas, bastará la aprobacion de la dipulacion permanente. El

CONGRESO tomó en consideracion las razones alegadas por Calatrava, y aunque aprobó la facultad sétima, tal como la presentaba la comision, se reservo, sin embargo, el derecho de livitar las facultades del poder ejecutivo cuando se tratase de las del rey.

El dia 4, despues del despacho ordinario, se continuaron aprobando las facullades de las Córtes, segun las proponia la comision. Octava; permitir ó probibir la admi. sion de tropas estrangeras en el reino.-Nona; Decretar la creacion y supresion de plazas en los tribunales que establece la Constitucion; é igualmente la creacion y supresion de los oficios públicos.-Décima; fijar todos los años, á propuesta del rey, las fuerzas de tierra y de mar, determinando las que se hayan de tener en pié en tiempo de paz, y su aumento en tiempo de guerra.-Undécima; dar ordenanzas al ejército, armada y Milicia Nacional en lodos los ramos que los constituyen.-Duodécima; fijar los gastos de la administracion pública.-- Décimatercia; establecer anualmente las contribuciones é impuestos. Décimacuarta; tomar caudales à préstamo en caso de ne. cesidad sobre el crédito público de la nacion.-Décima. quinta; aprobar el repartimiento de las contribuciones en tre las provincias.-Décimasesta; examinar y aprobar las cuentas de’la inversion de los caudales públicos.-Décimas sélima; establecer las '

aduanas, y aranceles de derechos, Décimaoclava; disponer lo conveniente para la administracion, conservacion y enagenacion de los bienes pacionales.--Décimanona; determinar el valor, peso, ley, tipo' y denominacion de las inonedas. - Vigésima; adoptar el sistema que se juzgue mas cómodo y justo de pesos y medidas.--Vigésimaprimera; promover y fomentar toda especie de industria, y remover los obstáculos que la entorpezcan.- Vsgésimasegunda; establecer el plan general de enseñanza pública en loda la monarquía, y aprobar el que se forme para la educacion del principe de Asturias. Vigésimalercera; aprobar los reglamentos generales para la policia y sanidad del reino.- Vigésimacuarba; proteger

Тело ІІІ.

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