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hay para qué aproballas ni reproballas; cada uno con- , de honestas costumbres, prudente en el consejo, y en forme á su juicio les dará el crédito que le pareciere; las palabras blanda. Sea licito usar de las mismas palayo me allego a los que sospechan, y es muy probable, bras de Gregorio, turonense, prelado del mismo tiempo. que este decreto se hizo primero en el concilio de Bra- | Dirás que puede mucho el tiempo para mudar las cosga, y despues se confirmó en el de Lugo. Averiguase tumbres, y mas de los príncipes; sea así, pasemos adeque Martino, ya que era prelado de Braga , envió cier lante. Chilperico de su primera mujer Audovera tuvo á tos capítulos, que él mismo junto de los concilios gric á Meroveo y Sigiberto, sus hijos; despues casó con Galgos, para que los viesen los padres del concilio de Lu suinda, hermana mayor de Bruneguilde. Fredegunda, go. Tambien es averiguado que aquella iglesia de Lugo, amiga deste Rey y que tenia con el gran cabida, depor permision del Rey y á su instancia, se hizo metro más de atreverse a la nueva casada y tener con ella repolitana, que es tanto coino hacella arzobispal, y á su yertas, decirle baldones y ultrajes, fué causa de su prelado arzobispo; si bien se ordenó que la tal conce muerte, porque en el lecho de su marido la hallaron sion no parase perjuicio á la iglesia de Braga, antes muerta , sin que dejase algun hijo. Entró en su lugar la por esta razon alcanzó autoridad de primado, pues por misma Fredegunda , y llamóse reina. Esta , dado que el mismo caso le querlaba por súbdito el arzobispo de cometió muchos delitos y maldades, vivió mucho. Fué Lugo, bien que en aquel tiempo la dicha iglesia no uso en aquel tiempo conocida por su desvergüenza, desdeste nombre de primado. En este mismo tiempo vo- honestidad, lujuria y crueldad; porque habiendo por laba por todas partes la fama de san Millan de la Cogu la muerte de Chereberto, rey de Paris, heredado aquel Hla por su grande santidad. Siendo mozo se ejercitó en reino Sigiberto, su hermano, le hizo matar por medio oficio de pastor, dende se pasó á la profesion de la de dos homicianos, estando descuidado en la dicha vida monástica. A los principios tuvo por maestro un ciudad. Brunequilde, espantada por el desastre y muermonje llamado Félix; despues, con deseo de vida mas te de su marido y cuidadosa de su hijo Childeberto, perfecta, se apartó del trato de la gente, y en la soledad envióle á aquellas partes de Metz donde tenia favor en del monte Destercio pasó cuarenta años de su vida. De la gente'y ganadas las voluntades de la provincia. Mas alli Didimio, obispo de Tarazona, movido de su grande ella vino á po:ler de Chilperico, y por él fué enviada fama, le sacó para ordenarle de presbítero y darle, co presa á Ruan; lector, atencion , que son muchos los mo le dió, el cuidado de la iglesia virgegiense. Impu personajes de que en este capítulo se trata. Movido de siéronle sus compañeros muchas calumnias por no lle su hermosura, Meroveo , hijo mayor de Chilperico, se var bien la severidad de la disciplina y de la vida que casó con ella. Era aquel casamiento ninguno, por estar hacia y ejemplo que daba; por esta causa , renunciando vedado por derecho el casarse con la que sué mujer de aquel cargo, en una capilla ó ermita que levantó cerca su tio. Sin embargo, pudiera alcanzar perdon de su de aquel pueblo, pasó lo demnás de su edad, que vivió padre por haber errado como mozo, si su madrastra hasta ser de cien años, ocupado en la contemplacion Fredegunda no lo impidiera; asi fué primero hecho de las cosas divinas. En aquel lugar pasó desta vida y fraile, y despues tambien muerto. El mismo fin tuvo sepultaron su cuerpo; y en el mismo, pasados mas de Clodoveo, su hermano menor. Pretestalo, obispo de otros cincuenta años, por su devocion y respeto se Ruan, fué enviado en destierro; el cargo fué hallarse al Jevantó un monasterio de su mismo nombre, en rique casamiento de Meroveo y Brunequilde. A estas cruelzas, autoridad y majestad y en anchura de todo el dades y impiedades se allegó la deshonestidad desta edificio uno de los mas principales y mas nombrados mujer; sin tener respeto al Rey, su marido, como desde toda España.

honesta puso los ojos en Landrico, su condestable. Vi

no esto á noticia de su marido, y por sospechar castiCAPITULO X.

garia estas deshonestidades mal encubiertas y locos De las dos hermanas Galsuinda y Brunequilde.

amores , ellos se anticiparon , que fué otra nueva mal

dad, y como volviese de caza, le procuraron matar Dos hijas del rey Atanagildo Galsuinda y Brunequil- junto a un pueblo llamado Cala; hízose así, con que de, como poco antes queda dicho, casaron en Fran- | despues fué la vida mas suelta. Hizo Fredegunda guercia con dos reyes de aquella gente, casamientos que ra en favor de Clotario, su bijo, contra Childeberto, fueron desastrados; así lo mostró el suceso de las co- primo del niño, el cual por testamento de Guntrano, sas. El contento de la una fué breve, ca apenas era ca su tio , era rey de Borgoña, demás del reino de su pasada cuando desastradamente murió. La vida de la otra dre, que ya de antes tenia. Llevaba Fredegunda por gefué larga , mas sujeta á muchas calamidades. El vulgo

neral de su gente al mismo Landrico, que salió con la á estos trabajos le añadió la infamia y mal nombre de victoria por permision de Dios. Siguióse tras esto la que queremos descargar con argumentos y testimo muerte de Childeberto y de su mujer. Hobo sospecha nios concluyentes á esta nobilísima hembra. Tuvo Clo- l que con ponzoña que les dieron; no se dice quién , solo tario, primero de aquel nombre, rey de los francos, consta que de dos hijos que dejó el muerto Teodoberto, cuatro hijos, todos reyes. Repartieron entre sí el impe el mayor quedó por rey de Metz, y Teodorico, el merio de su padre en esta forma. Chereberto fué rey de nor, de Borgoña, debajo la tutela de Brunequilde , su Paris, Chilperico de Soesons, que por quedar a pode abuela. Estos, siendo de edad, hicieron guerra á Clotarado de los tesoros del padre, era mas poderoso quel rio (causas de guerra nunca pueden faltar entre los colos otros; Guntrano tuvo á Orliens, Sigiberto lo de marcanos); las historias de Francia dicen que á perMetz, de Lorena. Con este casó primero Brunequilde, | suasion de Bruneguilde, con intento que tenia de acreJa menor de las dos hermanas, con el menor de los her centar con nuevas honras á Protadio, un italiano amigo manos, moza elegante en denuedo, de buen parecer, suyo; si con verdad, ó pór odio que la tenian por ser !

española , aun no lo determinamos. Añaden que pasó | se, que vivió en aquel tiempo, mencion alguna destas tan adelante en esto , que revolvió á Teodorico contra maldades. ¿Podráse pensar que hizo esto por respeto Teodoberto, su hermano, con decir que el dicho Teo de Brunequilde un escritor francés y varon de grande doberto era hijo de un hortelano y que se habia apo autoridad ? Por ventura el que declaró todas las malderado de los tesoros de su padre. No pararon estas al dades y engaños de Fredegunda y las puso por escriteraciones y odios hasta tanto que los dos hermanos se to a perdonará á una mujer extranjera? No lo creo yo. hicieron guerra, y Teodoberto fué en Colonia muerto á Dirás que el rey godo, por nombre Sisebuto, en la vida traicion; otros dicen que su hermano despues de ven de san Desiderio, obispo de Viena, cuenta muchas cido le dejó con la vida y envió preso á Chalion. El ven maldades de Brunequilde y testifica que hizo morir á cedor, repudiada antes desto Hermemberga , hija de | aquel mártir, y que últimamente por venganza de Dios Weterico, como se dirá en otro lugar, hobo en su po- pereció arrastrada de caballos. Fuerte arguinento es der á una hija de su hermano muerto y dos hermanos este si se probase bastantemente que el autor de suyos. A los infantes mató Brunequilde; así lo dicen. aquella vida fué el rey Sisebuto, y no mas aina otro La doncella era de excelente hermosura; y como quier del mismo nombre mas moderno, que afirma recogió que su tio la quisiese tomar por mujer y la abuela no aquellos rumores del vulgo con menor autoridad y diviniese en esta maldad, dicen que con la espada des ligencia que si fuera rey. Quede pues por cosa cierta nuda la quiso matar, y lo hiciera si no acudieran los que Brunequilde fué buena princesa, y que sin embarcriados de su casa y la libraran del peligro. Dicen mas, go en aquellos tiempos muy perdidos la cargaron de que ella, en venganza desta injuria, mató al dicho Teo- | pecados ajenos, segun el Bocacio lo consideró primedorico, su nieto, con una bebida mortal que le dió al ro que nos , escritor de ingenio poético, pero de gran. salir del baño; pero autores muy graves testifican que de diligencia y cuidado en rastrear la antigüedad; y murió de cámaras. Con su muerte, tal cual fué, recayó despues dél Paulo Emilio en su Historia de Francia. el reino en Clotario , hijo de Fredegunda, que á esta Esto baste en este propósito; volvamos con nuestro sazon ya era muerta de enfermedad. Este se disgustó cuento á las cosas de España. con Brunequilde, porque con nueva injuria trataba de dar el reino de Teodorico á un hijo que el difunto dejó,

CAPITULO XI. por nombre Sigiberto, si bien era bastardo. Pasó el ne

De los reyes Liuva y Leuvigildo. gocio á las armas, y siendo Sigiberto desamparado de los suyos y puesto en huida , dos hermanos suyos, lla Despues de la muerte de Atanagildo , rey de los via mados Corbo y Meroveo, y la misma Bruneguilde vi- sogodos, que falleció en Toledo, como queda dicho, nieron á poder de Clotario; lo que dicen sucedió el Liuva, así se halla escrito el nombre deste rey en las año de 616. Corbo fué luego muerto; á Meroveo quiso monedas antiguas , hombre muy poderoso y de grande dar el vencedor la vida por haberle en el bautismo sacado esperiencia de cosas, fue declarado por rey en Narbona, de pila. Contra Brunequilde, dicen, usó de mayor se do hasta entonces tuvo el gobierno como virey que veridad, porque cuatro veces la hizo azotar, despues era de la Gallia Gótica. Sucedió esto elaño segundo del deslo, atada por los cabellos á la cola de un caballo por emperador Justino, el mas mozo, que tenia el imperio domar, la hicieron pedazos, sin embargo que era mujer romano, y fué el primero que envió á Longino con de grande edad. Poco se movió el pueblo á compasion, nombre de Exarco para que en lugar de Narsete goá causa que dicen por sus engaños y embustes perccie bernase la Italia. Comenzó Liuva á reinar el año de ron diez reyes y grande muchedumbre del pueblo. En Cristo de 567. No hay cosa que de contar sea deste Rey, particular escriben que á Desiderio, obispo de Viena, y salvo que el segundo año de su reinado declaró á Leuá Columbano , varon santo, á este desterró, y al otro vigildo, su hermano, por compañero del reino con dió la muerte, que son todas fábulas mal forjadas. En l igual poder. Tomó para sí el señorío de la Gallia Gótica tanta manera los escritores franceses se descuidaron á 1 por haber allí vivido mas de ordinario, y aun don Lucas divulgar patrañas y el vulgo á recebillas, vergonzoso 1 de Tuy dice tuvo el imperio de la Gallia por espacio de descuido, si no entendieron que la mentira se podia siete años antes que fuese rey de España. Las demás descubrir; y si lo entendieron, fué desvergüenza nola provincias sujetas á los godos encomendó á su hermable. Buenos autores afirman que todo esto es una pura, no, por cuyo medio esperaba que la república, en mutragedia , tomada sin juicio de los rumores y hablillas chas partes caida, volveria en su antiguo lustre. Si bien del pueblo. Yo entiendo que las maldades de Fredegun tenian entre las manos grande guerra contra los roda y el castigo que le dieran, si los austrasianos fueran manos, que estaban apoderados de gran parte de aquevencedores, mintiendo como suele la fama y trocando Ila anchísima provincia y la defendian, no solo con sus los nombres, se han atribuido á Brunequilde, princesa armas, sino eso mismo con el esfuerzo y aya... de alreligiosa y buena, como lo muestran dos cartas de san gunos de los godos, los cuales, por las parcialidades Gregorio, papa , para ella llenas de verdaderas alaban que entre sí tenian, se recogian á los romanos como á zas, además de muchos templos magníficos edificados refugio comun. Tenia Leuvigildo dos hijos de su mujer y adornados en Francia á su costa y gran número de Teodosia, hija que fué de Severiano, duque y gobercautivos rescatados con su dinero. Por ventura ; nega- | nador de la provincia Cartaginense, bermana de Lean. rás que esto sea así? Mostrarém os memorias ciertas de dro, Fulgencio, Isidoro y Florentina. Los hijos de Leutodo ello. Por ventura ;creerá alguno que tales cosas vigildo eran Hermenegildo y Recaredo. Muerta Teodohayan sido hechas por mujer impia y cruel? No lo pa sia, Leuvigildo casó con Gosuinda, que estaba viuda del rece. Allégase á esto otro argumento mas fuerte, y es rey Atanagildo, en el mismo tiempo que por su herno hacer en su Historia de Francia Gregorio, turonen- | inauo fué llamado á la compañía del reino, Hecho rey,

,

como quier que fuese de grande esfuerzo y señalado | luntad del Rey extendió la mano para coger uvas do por la prudencia , así en guerra como en paz, sin al- una parra muy hermosa que tenian delante la puerta guna dilacion movió guerra á los romanos. Juntáronse del templo, secósele súbitamente la mano; enojado el las huestes de la una parte y de la otra. Dióse la bata- | Rey, mandó se la cortasen; rogóle el pueblo por él, y al lla en los pueblos bastetanos, que era donde hoy está fin alcanzó le perdonase. Hizo otrosí oracion al Santo, Baza. Perdieron la jornada vencidos los romanos, con que, sin embargo de la ofensa , le tornó la mano al ser que fueron echados de toda aquella region. Demás de antes, milagro y merced por la cual todos glorificadesto, la comarca de Málaga fué puesta á fuego y á ron á Dios y á su Santo. En este mismo concilio de sangre; Medinasidonia, cerca del Estrecho, tomada de Braga, ó como algunos sienten, en el que poco despues Doche por entrega que hizo de aquella ciudad un liom se juntó en Lugo, dividieron los obispados de Galicia, bre llamado Framidanco. La ciudad de Córdoba es sus aledaños y distritos. Division muy famosa, y que la taba levantada y no queria reconocer vasallaje despues confirmó el rey Wamba en la que él adelante bizo de que venció al rey Agila , como queda dicho; acudió allá, | todos los obispados de su reino. Nótase en la division púsola debajo de su obediencia, y con ella muchos de los obispados de Galicia, reino de los suevos, que al pueblos y ciudades al derredor y aldeas con gran daño obispo dumiense, que por estar aquella iglesia junto á de la gente, mayormente del campo, que son los que la ciudad de Braga no tenia distrito alguno, señalan mas padecen en el tiempo de las guerras. La comarcal por feligreses solo la familia del Rey. Que debia tener de Sabaria, que no se sabe en qué parte de España ca la corte y casa real su obispo particular, costumbre que yese, fué asimismo mallratada con robos y talas y pues pasó asimesmo al reino de los godos, y algunos pretenta á sujecion. Estaba ocupado Leuvigildo en estas co den se debria renovar en nuestro tiempo por razones sas cuando falleció en la Gallia Liuva, su hermano, el que para ello alegan, ni frívolas ni de todo punto conaño de 572; reinó solos cinco años, y aun algunos cluyentes; así nos parece. Las palabras del Concilio, redeste número quitan dos años. Leuvigildo, sosegadas petidas en la division de Wamba , son estas : A la scde las cosas de la Bética y echados los romanos de todas dumiense pertenezca la familia real. El año siguiente, aquellos provincias, div vuella hacia la Cantabria ó segun que lo pone Sigiberto, los españoles celebraron Vizcaya, en que tomó por fuerza á Amaya (otros la lla la fiesta de la Pascua á los 12 de las calendas de abril, man Aregia, y otros Varegia , ciudad sin duda situada que es á 21 de marzo; los franceses á los 14 de las caentre Burgos y Leon). Lo demás de la Cantabria, que se lendas de mayo, es á saber, á 18 de abril, en el cual extendia hasta Anaya, fué destrozado y maltratado con dia dice que las fuentes del lugar Oseto, que se sorobos y talas, muchos revoltosos muertos, y en este nú Tian por sí mismas todos los años henchir, manaron comero un sacerdote, á quien san Millan de la Cogulla antes mo era de costumbre, señal que los franceses acertaron habia denunciado la muerte, porque en una junta de los y se engañaron los de España, milagro con que muchas principales de Cantabria no quiso dar fe á su profecía en veces por estos tiempos, como lo dice Gregorio, turoque les avisaba de la destruicion que se aparejaba á toda nense, escritor desta era, se mostró y entendió la veraquella provincia. Desde Cantabria pasó con las armas en dad sobre este punto, ca gran diversidad de opiniones Aquitania, do Aspidio, que en la ciudad Agerense, que sobre el dia en que se debia de celebrar la Pascua hobo hoy es Agen, no queria obedecer, aprendió mal su entre estas dos naciones, por no estar asentada del todo grado cuán peligroso sea probar la fuerza de los reyes, la razon del cómputo eclesiástico. Y aun por las tablas ca vinieron á poder del Rey, así él coino su mujer y 1 de Dionisio, abad, que son las mismas de Juan Lucido, hijos, despues de haber perdido sus bienes. El abad se ve que los franceses acertaron. Contemporáneo de biclarense dice que Aspidio era en aquella comarca Gregorio fué Donato, un monje, el que con otros sesenior, que es lo mismo que el mas viejo, dado que tenta compañeros de Africa pasó en España, y con la aquella palabra la toma en significacion de señorío y ayuda y riquezas de una mujer poderosa y rica, llamaprincipado; y es cosa averiguada que los mas viejos mada Minicia, edificó en Játiva, segun que muchos deben imperar, de donde en lo de adelante, así en las entienden, el monasterio servitano. Fué el primero, memorias de España como en las acciones de los con como dice san Mefonso, que introdujo en España la cilios, principalmente los que en tiempo de Carlo Mag forma de la vida monástica; liase de entender la que no se tuvieron en Francia, los señores y príncipes se milita debajo de cierta regla en conventos y en comunicomenzaron á llamar seniores, costumbre que desde dad, porque de monjes en las acciones de los concilios aquel tiempo pasó a las lenguas vulgares de España, de España se halla biecha mencion antes destos tiempos, Italia y de Francia, que esto quiere decir señor. Enelmis mas, ó no estaban atados con alguna obligacion de vomo año que murió Liuva , Miro, ó como otros escriben tos, ó esparcidos por los bosques hacian vida solitaria. Ariamiro, gobernaba la nacion de los suevos, y era rey Volyamos con nuestro cuento á Leuvigildo, el cual, sopor muerte de su padre, que sucedió dos años antes. En segadas las alteraciones de Aquitania, hoy Guiena, dió este mismo tiempo se tuvo el segundo concilio Braca la vuelta á España con determinacion de echar por rense en Braga; halláronse en él doce prelados de Galicia. tierra el imperio de los suevos, que en ella durara tanTuvo el primer lugar y mayor autoridad entre los demás to tiempo. El rey Miro, temiéndose del poder de los Martino, dumiense, ya metropolitano de Braga. Con los godos, que ya se metian haciendo daño por Galicia, con decretos deste Concilio se confirmaron los suevos en la embajada que les envió para pedir paz, alcanzó solareligion recebida. Ayudó otrosí un milagro que sucedió | mente treguas por cierto tiempo. Otorgólas el Godo, por aquellos tiempos en esta manera, Salió el Rey de un lo uno porque no tenia bastante causa para hacer guertemplo que con advocacion de san Martin, obispo de ra á los suevos ni otra ocasion mas de la mudanza de Turs, dijimos edificó su padre. Un truhan contra la vo- , religion en mejor, lo otro porque Leuvigildo estaba

encendido en deseo de hacer guerra y destruir un de sus hijos, mayormente que á este nuevo parentesco ejército de los romanos, al cual Justino, emperador, en- se allegaba juntamente el de los reyes francos, con comendara la guerra de las fronteras de España. Lo quien asimismo emparentaba. Vino Ingunde de Franprimero que hizo Leuvigildo fué entrar por los montes cia con grande acompañamiento. Su abuela Gosuinda de Orospeda, que a las haldas de Moncayo se comien- | la tuvo consigo algun tiempo con muestras de amor y zan á empinar, y pasando por Molina , Cuenca y Segura de alegría muy grande; hacíale todas las caricias que y por la comarca de Granada, se terminan en el estre podia á propósito de ganarle la voluntad y obligarla cho de Cádiz. Ciertos montañeses, confiados en la as con estos halagos á que, dejada la religion católica, pereza de los lugares y de los montes, no le querian abrazase la secta de Arrio y de nuevo se bautizase, obedecer; mas él con las armas y guerra los sujeto. como lo tenian de costumbre los arrianos. Ingunde no Con esto se bizo mayor el poder de los godos, y el de los daba orejas á esto ni quiso venir en manera alguna romanos se disminuyó, porque poseian solamente y en lo que su abuela pretendia; decia que conforme á conservaban, con poca esperanza de se sustentar y pre la costumbre cristiana habia recebido el santo bautisvalecer, un pequeño pedazo de tierra liácia el mar, como mo debajo la invocacion de la Santa Trinidad, y que en yo pienso, Mediterráneo. Antes que Leuvigildo comen esta fe y creencia pretendia mantenerse hasta lo poszase esta guerra dió primeroorden en las cosas de su rei- trero de su vida. La abuela, como mujer que era sono y de su casa, y con intento de quitar á los grandes la berbia y cruel, y no menos fea en las costumbres que costumbre muy recebida de elegir por sus votos los re en el cuerpo, ca le faltaba el uno de los ojos, no pudo yes, juntamente con deseo que tenia de que el reino se sufrir que aquella moza hiciese poco caso de sus amocontinuase en su familia y descendientes, declaró por nestaciones; embravecióse en gran manera , pasó tan sus compañeros en el reino á sus hijos Hermenegildo adelante, que le dijo muchos baldones, ultrajes y dey Recaredo. Para esto dividió la provincia y señorío nuestos, y aun cierto dia puso en ella las manos, y en tres partes: á Hermenegildo encomendó el gobierno asiéndola por los cabellos, la arrastró por el suelo hasta de Sevilla , si bien Gregorio Turonense dice que de Mé- hacerla reventar la sangre; otra vez la hizo caer en una rida. Del nombre de Recaredo fundó la ciudad llamada piscina ó estanque á grande riesgo de la vida. Ingunde Recopolis, que es tanto como ciudad de Recaredo, en no se movia por estos malos tratamientos, ni aslojó por aquella parte donde Guadiela se junta con el rio Tajo, ellos en lo que debia , antes se entiende que por su dilino léjos de la villa de Pastrana, como lo atestigua el gencia mas que por otra causa Hermenegildo, su marido, moro Rasis. Esta fundacion fué el año de 577. Sin em- comenzó á tratar de hacerse católico. Allegáronse á bargo, otros muchos pretenden que aquella ciudad de esto las amonestaciones de san Leandro, obispo de Recopolis se fundó en la Celtiberia , do al presente Sevilla, que, como le sintiese inclinado á lo mejor, le está Almonacir, vulgarmente llamado de Zorita, de si- animó y enseñó todo lo que á la verdadera religion pertio por su naluraleza muy fuerte y agrio. Lo inas cierto tenecia. Tuvieron comodidad para comunicarse de esque Leovigildo puso la silla de su reino en Toledo, por pacio á causa que el rey Leuvigildo se era ido á lo mas donde desde aquel tiempo se comenzó á llamar ciudad interior de España, que es el reino de Toledo. Estaba Regia, y en lo de adelante fué cabeza y asiento del por este tiempo desposada con Recaredo una hija del reino de los godos, como hasta esta sazon hobiese es- rey Chilperico de Francia y de Fredegunde, llamada tado en Sevilla. Destos principios se abrió puerta para Ringunde; venia á verse con su esposo, seguu lo teque aquella ciudad alcanzase la dignidad de primacía nian concertado; llegó hasta Tolosa , donde por un sobre las demás iglesias y ciudades de España, segun aviso que vino de la muerte de su padre, que le mató que en sus lugares se declarará mas amplamente. Go Landrico, su condestable, como arriba queda dicho, de bernaba la Iglesia de Roma por estos tiempos el pon repente se volvió a su tierra sin pasar adelante. Perdida tífice Benedicto, sucesor de Juan el Tercero; el imperio pues la esperanza de que aquel casamiento se hobiese romano poseia Tiberio, segundo deste nombre, suce- de efectuar, Recaredo casó adelante con una señora, sor de Justino, llamado el mas Mozo; por este mismo por nombre Bada, cuyo linaje y nacion no se sabe; tiempo Miro, rey de los suevos, hizo guerra á los de la quién dice que sué de la nobilísima sangre de los gcRioja; no se sabe por qué causa, solo se refiere los ven dos, su padre Fonto, conde de los patrimonios. Solo ció y despojó de sus bienes, y por conclusion los sujetó | consta que á la misma sazon que el rey Leuvigildo se á su señorío. Llamábase antiguamente aquel pedazo de ocupaba en dar órden en estos casamientos, Hermenetierra Rucones, por lo menos así la llama el arzobispo gildo, su lijo, de todo punto se pasó á la parte de los don Rodrigo; es grande su fertilidad y frescura, los católicos. La mudanza deste Príncipe en la religion, campos tan á propósito para sembrarlos de trigo, que dió ocasion á una guerra muy pesada y muy larga enmuchas veces acuden veinte por uno.

tre padre y hijo. Gosuinda , que debiera terciar bien y

aplacar el ánimo de su marido, parte por la braveza de CAPITULO XI.

su corazon , parte por ser como era inadrastra, encenDc la guerra de Hermenegildo.

dia mas el fuego y irritaba el corazon del Rey, que de

suyo estaba muy apasionado por aquella causa. Antes ingunde, hija de Sigiberto, rey de Lorena y de Bru- | que viniesen á las manos y que los desabrimientos llenequilde, casó con Hermenegildo, año de nuestra salva gasen á rompimiento, intentó el padre de reducir su cion de 579. Era esta señora nieta de la reina Gosuinda bijo por buenos medios á su voluntad. Despachóle em. y de Atanagildo, por donde con este casamiento empa- | bajadores y escribióle una carta desta sustancia: «Das rentaban entre sí aquellas dos familias reales, traza con l »quisiera , si tú vinieras en ello, tratar de nuestras haque el rey Leuvigildo pretendia asegurar su reino y el »ciendas y diferencias en presencia que por carta; por

oque qué cosa no alcanzara de tí si estuvieras delante, »odiosa llamas nueva, nos conformábamos con el juicio oquier le mandara como rey, quier te castigara como »de todo el mundo, además de otras muchas razones opadre ? Trajerate á la memoria los beneficios y regalos que hay para abonalla. No trato cuál sea mas verdadeppasados, de que parece con tu inconstancia te burlas yra; cada cual siga lo que en esta parte le pareciere, á by haces escarnio. Desde tu niñez, puede ser con de- | »tal que se nos conceda la misma libertad. Atribuyes la omasiada blandura , te crié y amaestré con cuidado, »buenandanza de nuestra nacion á la secta arriana que Dcomo quien esperaba serias rey de los godos en mi lu »siguen, por no advertir la costumbre que tiene Dios de bgar. En tu edad mas crecida antes que lo pidieses, y odar prosperidad y permitir por algun tiempo que pasen paun lo pensases, te di mas de lo que pudieras espe »sin castigo los que pretende de todo punto derribar; y prar, pues te hice compañero de mi reinado y te puse

»esto para que sientan mas los reveses y el trocarse su pen las manos el sceptro para que me ayudases á llevar "buenandanza en contrario. Y que la tal prosperidad pla carga, no para que armases contra mí las gentes uno sea constante ni perpetua lo declara bastantemente Dextrañas, con quien te pretendes ligar. Fuera de lo pel fin en que por semejante camino han parado los oque se acostumbraba, te di nombre de rey para que, »vándalos y los ostrogodos. Que si te ofendes de hapcontento de ser mi compañero en el poder, me dejases »ber yo mudado partido sin consullarte primero, séapel primer lugar, y en esta mi edad cargada me sir- | »me lícito que yo tambien sienta que no me dés lugar uvieses de arrimo y me aliviases el peso. Si demás de »y licencia para que estime en mas mi conciencia que plodo esto deseas alguna otra cosa, decláralo á tu pa »todas las cosas , por lo cual, si necesario fuere, estoy ydre; pero si sobre tu edad contra la costumbre allen- | »presto de derramar la sangre y perder la vida; ni es pde tus méritos te he dado todo lo que podias imaginar, | ojusto que el padre pueda con su hijo mas que las leyes

por qué causa como ingrato impiamente ó como mal ydivinas y la verdad. Suplico á nuestro Señor que tus »ado fuera de razon engañas mis esperanzas y las true y consejos sean saludables á la república, y no perjudiocas en dolor? Que si te era cosa pesada esperar la »ciales á nos, que somos tus hijos ; y que te abra los ymuerte deste viejo y los pocos años que naturalmen- »ojos para que no des orejas á chismerías y reportes con ple me pueden quedar, ó si por ventura llevaste mal que »que tú tengas que llorar toda la vida, y á nuestra casa

se diese parte del reino á tu hermano, fuera razon que »resulte infamia y daño irreparable por cualquiera de yme declararas tu sentimiento primero, y finalmente, te las dos partes que la victoria quedare.» Estaba el puce premitieras á mi voluntad. La ambicion sin duda y de- | blo dividido en dos parcialidadas: los católicos, que

seo de reinar te despeña, que suele quebrantar las le- eran en gran número, y tenian menos fuerzas, seguian pyes de naturaleza y desatar las cosas que entre sí esta- el partido de Hermenegildo , quién en público, quién oban con perpetuos ñudos atadas. Excúsaste con tu de callada. Los arrianos eran mas poderosos, y tomapconciencia y cúbreste con el velo de la religion , bien ron la voz de Leuvigildo. Gregorio Turonense dice plo veo, en lo cual advierto que, no solamente quebran- que Hermenegildo cuando le ungieron en la frente y le Dias las leyes humanas, sino que provocas sobre tu ca- confirmaron, que era la manera como recebian en la obeza la ira de Dios. ¿De aquella religion te apartas, | Iglesia á los arrianos, mucó el nombre antiguo que nguiado solo por tu parecer, con cuyo favor y amparo tenia en el de Juan. Contra esto hacen las monedas de nel nombre de los godos se ha aumentado en riquezas oro batidas como parece en lo mas recio de la guerra ny ensanchado en poderío? ¿Por ventura menospre- | para que sirviesen, á lo que se entiende, como de inpciarás la autoridad de tus antepasados, que debias signias y divisas á los soldados; que son de buen oro, plener por sacrosanta y por dechado sus obras ? Esto | y tienen de una parte el nombre y rostro de Hermene»solo pudiera bastar para que considerases la vanidad gildo, y por reverso una imagen de la victoria con »de esa nueva religion, pues aparla el hijo del padre, y estas palabras : a Hombre, huye del Rey»; aludiendo á plos nombres de mayor amor muda en odio mas que Ja sentencia de San Pablo, en que manda que el hereje vmortal. A mí, hijo, por la mayor edad toca el acon despues de una segunda monicion sea evitado. Buscavsejarte que vuelvas en tí, y como padre mandarte que, ron los católicos socorro de léjas tierras, y para esto »dejado el deseo de cosas dañosas, sosiegues tu cora Leandro fué por mar á Constantinopla, do estaba Tibeuzon. Si lo haces así, fácilmente alcanzarás perdon de rio Augusto. Leandro de monje benito fué promovido »las culpas hasta aquí cometidas; si acaso no condes en prelado de Sevilla ; era persona de singular erudipciendes con mi voluntad y me fuerzas á tomar las ar- cion y aprobacion de costumbres y no menor suavidad omas, será por demás en lo de adelante esperar ni im- en su trato; la elegancia en el estilo y en las palabras oplorar la misericordia de tu padre. » Dió esta carta era muy grande, cosa que en aquel tiempo se podia tcmucha pesadumbre á Hermenegildo, como era razon; ner por milagro. Poco efecto y provecho bizo á lo que pero determinado de no mudar parecer, respondió á parece la ida de Leandro en lo que se pretendia; pero su padre, y le escribió una deste tenor: «Con pacien ballóse en un concilio de obispos en aquella ciudad, y »cia y con igual ánimo, rey y señor, he sufrido las trabó familiaridad grande con san Gregorio, que tuvo vamenazas y baldones de tu carta , dado que pudieras despues renombre de Magno, y entonces era legado "lemplar la libertad de la lengua y la cólera, pues en en Constantinopla del papa Pelagio II. La semejanza de »ninguna cosa te he errado. A tus beneficios, que yo la vida y de los estudios fué causa que trabasen la ptambien confieso son mayores que mis merecimientos, amistad, de que dan muestra los libros de los Morales, vdeseo en algun tiempo corresponder con el servicio que á persuasion de san Leandro y en su nombre san »que es razon y permanecer por toda la vida en la re- || Gregorio publicó. Los principios desta guerra concurpverencia que yo estoy obligado á tener á mi padre. Mas ren con el año de 580; año que fué desgraciado al Den abrazar la religion mas segura, que lú para hacerla pueblo cristiano y aciago porque en él nació en Arabia

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