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nuedo y gritería. Tirados los dardos y saelas, vinieron de los tiempos pasados y de las guerras desiertas y aśná las espàdas. Los fieles con su acostumbrado esfuerzo ladas, sin perdonar á ningun gaslo ni cuidado. Estas pelerron valientemente por la patria y por la religion. fueron Tuy, Astorga, Leon, Amaya, que el Cronicon Duró mucho el combate, pero al fin quedó el campo del rey don Alonso llama Amagia Patricia. La gente de por los cristianos; murieron diez mil moros, y entre los moros despues de las alteraciones pasadas y guerras ellos los mas señalados por sus bazañas y nobleza, en civiles comenzaba a estar dividida en bandos, tanto, que particular un yerno del mismo tirano, llamado García. algunos gobernadores de las ciudades , queriendo mas Muza apenas se escapó con muchas heridas, de las gobernar en su nombre como señores que en el ajeno cuales entiendo murió. Los despojos muy ricos de los como vireyes , tomaban ocasion de rebelarse, y á ca la moros y sus reales vinieron en poder de los nuestros. paso se llamaban reyes. Era esto muy á propósito para En el mismo tiempo Mahomad, rey de Córdoba , asi- los cristianos, porque los contrarios , enflaquecidas sus mismo se apercebia contra el enemigo comun. Pareció- fuerzas y divididos entre sí, por partes se podian sole acometer en primer lugar la ciudad de Toledo por brepujar, que si estuvieran uvidos se defendieran de ser su silio muy fuerte y porque con ser la primera al cualquier agravio. Reith estaba apoderado de Coria; Jevantarse dió ejemplo y ocasion á las otras ciudades de Talamanca, otros dicen de Salamanca , Mozaro; para que hiciesen lo mismo. Hallábase en aquella ciu- ambos fueron vencidos por don Ordoño y sus ciudades dad Lobo, hijo de Muza , por mandado de su padre, ganadas, los soldados que dentro hallaron todos muerel cual, avisado del estrago que los suyos recibieron tos, los demás, varones, mujeres y mozos vendidos cerca de Alvelda y con miedo de mayor daño, hizo con- por esclavos. Estos principios y medios de cosas tan federacion con el rey don Ordoño para valerse de sus grandes desbarató la muerte del Rey, que le sobrevino fuerzas. Envióle el Rey muchos asturianos y navarros el año onceno de su reinado ; quién añade á este núen socorro, y por caudillo á don García, su hermano. mero seis años. Falleció en Oviedo de gola , mal á que Maliomad, desconfiado de las fuerzas, acordó usar de era sujeto. Fué allí sepultado en la iglesia de Santa Mamaña. Tenia sus reales no lejos de la ciudad; paró una ría , enterramiento en aquel tiempo de los reyes. Gran. celada en Guadacelete, que es un arroyo cerca de de prosperidad tuvo este Rey en sus cosas; solo se le Villaminaya , y era á propósito para su intento. Hecho aguó con la rota que los suyos recibieron en Toledo, esto, él mismo con pequeño número de soldados dió que parece fué en castigo del pecado que cometió en vista á la ciudad de Toledo. Los de dentro, engañados perseguir sin propósito al santo varon Ataulfo. De su por el pequeño número de los contrarios, salieron con- mujer Munia, hembra de alto linaje, dejó á don Alonso, tra ellos á gran priesa sin órden y sin recato, como si que fué su hijo mayor, y á don Bermudo, don Nuño, fueran á la presa y no á pelear. Con aquel ímpetu ca- don Odoario y don Fruela. Algunos dicen que falleció yeron en la celada; con que, apretados por frente y á 27 de mayo; en el año no hay duda sino que fué el por las espaldas, con pérdida de mucha gente, los de- de 862, como se muestra por el letrero de una cruz más cerrados abrieron camino para la ciudad por me- que presentó el rey don Alonso, su hijo , de grande pridio de los enemigos. Doce mil moros y ocho mil cristia- mor y hermosura al templo de Oviedo , que vuello de nos perecieron en aquel encuentro. La fortaleza del latin en romance dice así: sitio valió para que la ciudad, atemorizada por aquella

RECEBIDO SEA ESTE DON CON AGRADO EN HONRA DE DIOS, QUE desgracia, no viniese en poder del vencedor. El año

HICIERON EL PRÍNCIPE ALONSO, SIERVO DE CRISTO, Y SU MUJER siguiente y el tercero talaron los campos de Toledo con

JIMENA. CUALQUIERA QUE PRESUMIERE QUITAR ESTOS NUESTROS entradas que los enemigos bicieron; quemaron las DONES, PEREZCA CON EL RAYO DE DIOS. CON ESTA SEÑAL ES DEmieses y frutos todos. Los de Toledo, con deseo de FENDIDO EL PIADOSO, CON ESTA SEÑAL SE VENCE EL ENEMIGO, vengarse, pasaron hasta Talavera; pero fueron mal- ESTA OBRA SE ACABÓ Y ENTREGÓ Á SAN SALVADOR DE LA CATEtratados por el que tenia el gobierno de aquel pueblo, y

DRAL DE OVIEDO. HÍZOSE EN EL CASTILLO GAUZON EL AÑO DE forzados con daño á dar la vuelta. En fin, cansados con

NUESTRO REINO DIEZ Y SIETE, CORRIENDO LA ERA 916. tantas desgracias, se rindieron á Mahomad el año de Desto se ve que el año 878 era el diez y siete despues nuestra salvacion de 857. En el cual año los nortmandos, de la muerte del rey don Ordoño. El mismo don Alonconforme á su costumbre, con una armada de sesenta so estando en Compostella confirmó un privilegio de su naves corrieron todas las marinas de España por cuanto padre con otro en que extiende el territorio de Santiase extienden al una y al otro mar. En particular pusie

go, que antes era de tres millas en ruedo, á seis. Sa ron á fuego y á sangre las islas de Mallorca y Menorca, data en la era de 900, que fué el año de Cristo de 862; enojados principalmente contra los moros, porque con pero pasemos á las cosas del rey don Alonso. el trato que ellos tenian con los cristianos estaban aficionados á nuestra religion. Las casas, templos,

CAPITULO XVII. campos fueron con ordinarios robos saqueados; pasaron asimismo á Africa, en que hicieron no menores

De los principios del rey don Alonso el Magno. daños. En España Mahomad bizo entrada contra los Don Alonso, á quien por las grandes partes y prennavarros por la parte do está situada Pamplona y con

das que tenia de cuerpo y de ániina y los esclarecidos tra aquella provincia de Vizcaya que se llama Alava; no

triunfos que ganó de sus enemigos dieron sobrenomsucedió cosa que de conlar sea. En Extremadura, Mé

bre de Magno , luego que tuvo aviso de la muerte de su rida se rebelo contra el mismo rey de Córdoba, y en padre, ca no se halló á ella presente, sin poner dilacion castigo fué por su mandado desmantelada. Entre tanto se partió para Oviedo, ciudad real en aquel tiempo, que esto pasaba, don Ordoño, vuelto su ánimo á las con intento de hacer las honras al difunto y tomar la artes de la paz, reedificaba las ciudades por la injuria posesion del reino, que demás de perleuccerle por derecho por ser el mayor de sus hermanos, todos los es- Castilla poscia el conde don Diego Porcellos. Todo estados y brazos se le ofrecian con gran voluntad, sin to sucedió el primer año del reinado de don Alonso. En embargo de su pequeña edad, que apenas tenia catorce el siguiente cargó mas el temporal, porque Imandaro y años, número deque otros quitan no menos que cuatro Alcama, capitanes moros, se pusieron sobre la ciudad años. Yo sospechaba , por lo que sucedió adelante, que de Lcon; pero el Rey les forzó á alzar el cerco y dar la en lo uno y en lo otro hay engaño, y que era de mayor vuelta con grande estrago que en sus gentes hizo. Junedad cuando entró en el reino. En el buen natural que tamente con deseo de fortificarse y de vengarse de los tuvo se igualó á sus antepasados, y aun se la ganó á moros hizo liga con los navarros y franceses; y para Jos mas; era alto de cuerpo, de muy buen rostro y que el asiento fuese mas firme, casó con una señora del apostura , la suavidad de sus costumbres muy grande. linaje de los reyes de Francia, llamada entonces AmeSu clemencia , su valor, su mansedumbre sin par. Se- lina, y despues doña Jimena. Deste matrimonio nacieñalóse en las cosas de la guerra , y no menos fué liberal ron don García , don Ordoño y don Fruela , que fueron con los pobres y que estaban apretados de alguna ne- consecutivamente reyes, y lambien don Gonzalo, que al cesidad. Ca los tesoros, asi los que él ganó como los tanto fué arcediano de Oviedo. Las alteraciones que enque le dejó su padre, no los empleaba en sus gustos, tre sí los moros tenian daban buena ocasion á los nuessino en ayudar las necesidades; virtud que hace á los tros para mejorar su partido. Los de Toledo, confiados principes muy amables, y su fama vuela por todas par- en la fortaleza de su ciudad y irritados por la severidad y tes. Aumentó otrosí el culto divino, en particular la crueldad de los reyes de Córdoba, de nuevo tomaron las iglesia de Santiago, que era de tapiería, la edificó des- armas. Las pretensiones del pueblo son vanas cuando no de los cimientos de sillares con columnas de mármol, son enderezadas por la prudencia y valor de algun buen cosa en aquellos tiempos rara y maravillosa , por su capitan. Poresto Mahomad Avenlope , que debió ser niepoco primor y mucha grosería y por la falta de dine- to de Muza , con nombre de rey se encargó del gobierno. ros. Reinó cuarenta y ocho años, como lo dice Sam- La guerra fué de mayor ruido que importancia, á cansa piro, asturicense. En el principio padeció algunas tor- que los de Toledo en breve fueron sujetados por el rey mentas. Don Fruela, hijo del rey don Bermudo, era de Córdoba. Aveulogue y sus hermanos escaparon y conde de Galicia, poderoso en riquezas y aliados; y acudieron al amparo del rey don Alonso; él, por entencomo persona de sangre real por ventura pretendia per- der serian de provecho para la guerra de los moros, los tenecerle la corona, ó por menosprecio que tenia del amparó y les hizo muchas caricias. Luego despues desnuevo Rey, se llamó rey en Galicia. Don Alonso por to, ayudado así destos como de franceses , navarros y liallarse flaco de fuerzas y desapercebido, acordó de dar vizcainos, entró por las tierras de los moros, corrió los lugar al tiempo y retirarse á aquella parte de Vizcaya campos, destruyó los pueblos, hizo presas por todas que así ahora como entonces se llamaba Alava, dado partes, con que sin hacer otro efecto despidió y desque era mas ancha que al presente. Pero como el tirano hizo el ejército, rico y cargado de los despojos morisno enderezase el poder que tomara al pró y bien co- cos. El año siguiente, que se contaba 874, los de Toledo, mun, sino pretendiese oprimir á sus vasallos, fué muer- con deseo, á lo que se puede creer , de agradar á los to por conjuracion de los ciudadanos de Oviedo. Acu- reyes de Córdoba , entraron por tierra de cristianus sin dió luego don Alonso á las Astúrias, donde fué recebido parar hasta el rio Duero. Sobrevino el Rey'al improviso con gran voluntad de los naturales. Sosegó y ordenó, cerca de un pueblo llamado Pulveraria , por do pasa el las cosas del reino y castigó a los culpados. La parte rio Urbico, ahora Orvigo. En aquella parte dió tal carga de Vizcaya que en aquel tiempo se llamaba Alava es- sobre los enemigos, que degolló hasta doce mil dellos; taba sujeta a los reyes de Oviedo; lo demás tenia por y poco despues desbarató otro ejército de cordobeses señor á Zenon, principe del linaje de Eudon, duque que venia en pos de los primeros. La matanza que bizo que fué de Aquitania. Eilon, pariente de Zenon, tenia fué mayor , ca perecieron todos, fuera de diez que hapor el Rey el gobierno de Alava; este, confiado en la llaron vivos entre los cuerpos muertos. Seguíanse con revuelta del reino ó en la ayuda de Zenon , se levantó la fuerza del ejército morisco Almundar, bijo del rey contra el Rey, que en persona acudió á sosegar aquellas de Córdoba, y con él Ibengunimo, capitan de gran alteraciones desde Leon. Apaciguó en breve y sin san- nombre. Estos, avisados de la matanza de los suyos, gre aquella provincia; prendió al mismo Eilon y le recelaron de llegar á Sublancia, pueblo en que el Rey envió á Oviedo, y le tuvo hasta que falleció en la cár- estaba, y de noche mas que de paso dieron la vuelta á cel. No mucho despues venció en batalla al mismo Ze- grandes joroadas. Sin embargo, se trató de concierto non, señor de Vizcaya, y preso le puso en la misma por medio de Abuhalit, que en las guerras pasadas fué cárcel, porque con deseo de novedades tambien se al- preso por los nuestros en Galicia, y con rehenes que dió terara. Deste Zenon refieren que quedaron dos hijas, le soltaron; por donde tenia alicion á los cristianos. la una se llamó Toda, que fué mujer de Iñigo Arista, Negoció tan bien , que por su melio se concertaron trerey de Navarra; la otra Iñiga, dicen que casó con Zuria, guas de tres años, en el cual tiempo hubo sosiego; y que adelante fué señor de Vizcaya, de cuya sangre despues de pasado, don Alonso con sus gentes que junalgunos pretenden que descendian los señores de aque- tó entró por tierra do moros, y pasado Tajo llegó haslla tierra antes que Vizcaya se incorporase en la corona ta Mérida con grandes muertes y robos que hizo por real de Castilla. Con el castigo destos dos los demás todas partes. Desde allí, sin que ningun ejército de motomaron aviso que no debian menospreciar al Rey ni ros saliese contra él, dió vuelta , alegre por los muchos su saña, y que la traicion es dañosa á los mismos que despojos que llevaba. En todas estas guerras se sela hacen. Despues desto, Alava fué dada a un hombre waió sobre todos el esfuerzo y valor de Bernardo del principal, llamado el conde Vigila ó Vela. El señorío de Carpio, que fué causa que la cristiandad en la edad

se

del Rey, que no era mucha , no recibiese algun daño. Concluidas pues tantas cosas, como hubiese acompa

CAPITULO XVIII. ñado al Rey hasta Oviedo , torno de nuevo á hacer ins- De un concilio que se celebró en Santiago y en Oviedo. tancia sobre la libertad de su padre; que debia bastar Por este tiempo Ataulfo, obispo de Compostella , dió prision de tantos años, y era justo que el Rey se incli- fin á su muy larga vida en la soledad donde se retiró. nase á su peticion, sino por la miseria tan larga y mal Sucedióle Sisenando, hombre de grandes partes, esclatratamiento de aquel desventurado viejo, á lo menos recido por sus muchas virtudes, en particular persuaperdonase la culpa del padre por los servicios del hijo; dió al Rey que los deudos de los que acusaron á Ataulque si ni el respeto del deudo ni sus leales servicios le fo fuesen á manera de esclavos entregados al templo movian, por demás esperaria mayores mercedes de de Santiago, que fué ejemplo muy nuevo y aun cruel quien no hacia caso de sus ruegos y lágrimas en deman- castigar á unos por los pecados de otros, si la grandeda tan justificada. Parecia á los mas que Bernardo te- za de la maldad no excusase en parte la acedia que con nia razon; pero prevaleció, segun yo pienso, el parecer ellos usaron. Trasladó el cuerpo del difunto á Composde los contrarios, que decian ser conveniente á la dig- tella, y con nuevas obras y fábricas aumentó aquel edinidad del Rey vengar la afrenta hecha contra la majes- ficio de la iglesia de Santiago; demás desto, á su costa tad, y no mudar la sentencia de los antecesores por fundó en aquella ciudad un monasterio de benitos, con respeto de ningun particular. Alterose con esta res- advocacion de San Martin, y un colegio, que llamó de puesta Bernardo, salióse de la corte con grande acom- San Félix, en que los sacerdotes y ministros de Santiapañamiento de muchos que se le arrimaron. Edificó go por su larga vejez exemptos y jubilados, habida licuatro leguas de Salamanca, donde ahora está la villa cencia, fuesen proveidos y sustentados de todos lo nede Alba , el castillo del Carpio, del cual él mismo tomó cesario. En tiempo deste prelado la iglesia de Oviedo el apellido; desde este castillo de ordinario hacia ca- fué hecha arzobispal. Asimismo el templo de Santiago, balgadas en las tierras del Rey, robaba, saqueaba y que con grandes pertrechos y gastos estaba acabado, talaba ganados y campos. Por otra parte , los moros á consagraron ciertos obispos que se juntaron en un consu instancia trabajaban grandemente las tierras de cilio con grande solemnidad. No era lícito conforme a la cristianos. El Rey, movido destos daños, hizo junta de leyes eclesiásticas convocar los obispos á concilio, sino grandes en Salamanca, que, mudados de parecer, acor- fuese con licencia del Papa. Por esta causa Severo y Dedaron se hiciese lo que Bernardo pedia, á tal empero siderio, presbíteros, despachados sobre el caso a Roma que primeramente entregase el castillo; no se sabia, á ganaron del papa Juan VIII un breve, en que hace melo que parece, que el padre de Bernardo era ya muerto tropolitana la iglesia de Oviedo, cuyo tenor y palabras en la cárcel. Pues como le hobiesen despojado del cas- son las siguientes : « Juan, obispo, siervo de los siervos tillo y no le restituyesen á su padre, despechado se » de Dios, á Alonso, rey cristianísimo, y á los venera- . pasó á Francia y Navarra. En aquellas partes peregri- » bles obispos y abades y ortodoxos cristianos. Pues que nando de unas tierras á otras acabó la vida en lloro y » en el cuidado de toda la cristiandad la sempiterna Protristeza , como dicen muchos. Otros lo contradicen, y » videncia nos hizo sucesores de Pedro, príncipe de los persuadidos por un sepulcro que hoy se muestra en » apóstoles, por la amonestacion de nuestro señor JesuAguilar del Campo con nombre de Bernardo , sienten » cristo somos aprelados, con la cual con cierta voz de que sufrió con grande ánimo los reveses de la fortuna, » privilegio amonestó á san Pedro diciendo : Tú eres y en tanto que vivió, sirvió á su Rey con el esfuerzo y » Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y á diligencia que solia. A la desgracia de Bernardo se si- » tí dejaré las llaves del reino de los cielos, etc. Al mesguió otro nuevo desastre, y fué que don Fruela , no se » mo otra vez, acercándose el artículo de la gloriosa sabe por qué causa ni por qué agravios, se conjuró de » pasion de nuestro Señor, dijo : Yo rogué por ti para dar la muerte al Rey, su hermano. Descubrióse el trato; » que no falte tu fe, y tú, convertido alguna vez, cony preso, le privaron de la vista y condenaron á cárcel » firma tus hermanos. Por tanto, pues la fama de vuesperpetua. La misma sentencia por mandado del Rey se » tra noticia por estos hermanos que vinieron a visitar ejecutó en don Nuño, don Bermudo y don Odoario, tam- » los umbrales de los apóstoles, por Severo y Desiderio, bien hermanos suyos, porque se juntaron con don Frue- » presbíteros, á nosotros con maravilloso olor de bonla; castigo cruel, de que resultaron nuevas alteracio- » dad nos es manifestada, con amonestacion fraterna os nes, ca don Bermudo escapó de la cárcel, y con ayuda v exhorto que con la gracia de Dios por guia persevereis de su parcialidad se apoderó de Astorga, y en ella se » en buenas obras para que la abundante bendicion de fortificó por algun tiempo, sin reparar hasta venir á las » san Pedro, nuestro protector, y la nuestra os ampare. manos con el mismo Rey que iba en su busca; pero fué

» Y todas las veces, hijos carísimos , que quisiere alguvencido, y despues de la rota se buyó á tierra de mo- » no de vos venir ó enviar á nos con toda alegría de coros. El rey don Alonso por esto tomó ocasion para ha- » razon y gozo espiritual de las últimas partes de Gacer mayores estragos en las tierras enemigas, en espe- » licia , de la cual Dios fuera de mí os hizo rectores, cial fué tan molesto á los de tierra de Toledo, que, » como legítimos hijos nuestros os recebirémos; y á la pasados algunos años , por gran suma de dinero que » iglesia de Oviedo, que con vuestro consentimiento y dieron, compraron del Rey treguas de tres años, cosa » á vuestra instancia hacemos metropolitana, mandamos muy honrosa para los fieles, y afrentosa para los bár- » yconcedemos que todos vosotros seais sujetos. Asimisbaros,

» mo mandamos que todo lo que á la dicha silla los re»yes ó otros cualesquier fieles justamente han ofreci»do, ó para adelante con el ayuda de Dios le dieren , sea vestable y valedero perpetuamente. Exhorto otrosí á

»

a todos que tengais por encomendados los portadores diesen órden en todo, como quien habia de dar cuenta o destas nuestras letras. Dios os guarde. » Con los dos á Dios de su cargo, y juntamente visitasen las diócesis, embajadores del Rey envió juntamente el Pontifice a los monasterios y parroquias. Añadieron demás desto España un tercero, por nombre Reinaldo, al cual dió que los obispos que no tenian diócesis sirviesen al de otra carta para el Rey, fecha por julio , con palabras Oviedo de vicarios para que se repartiese la carga entre muy regaladas y blandas, del tenor siguiente : «Juan, muchos, y él de su renta los sustentase , y que así á ess obispo, siervo de los siervos de Dios, al amado hijo tos como á los demás obispos señalasen sendas igle» Alonso, glorioso rey de las Galicias. Habiendo rece- sias en la ciudad y diócesi de Oviedo, con cuya renta se » bido vuestras cartas, porque conocimos que sois de- entretuviesen cuando se celebrasen concillos y tuviesen » voto para con nuestra santa Iglesia, os damos muchas donde acojerse á causa de las ordinarias entradas que »gracias, rogando á Dios que crezca el vigor de vues- los moros hacian. En cumplimiento deste decreto á otro reino y os conceda victoria de vuestros enemigos. diez y seis obispos, unos que tenian diócesi, y otros que » Porque como vos, bijo carísimo, pedistes, rogamos carecian della , señalaron doce templos, al de Leon, de » á Dios ordinariamente y con instancia que gobierne Astorga , de Iria, al ulcense, al britoniense, al de Oren» vuestro reino y os salve, guarde y ampare y levante se, al de Braga, este era arzobispo, al dumiense, al » sobre todos vuestros enemigos. Haced que la iglesia tudense, al columbriense, al portucalense, al salmano de Santiago, apóstol, sea consagrada por los obispos ticense, al cauriense, al cesaraugustano, al calagur» españoles, y con ellos celebrad concilio. Nos asimis- ritano, al turiasonense, al oscense. Todos estos noin» mo, glorioso Rey, como vos somos apretados por los bres y el número se sacaron de los mismos actos del » paganos; pero el omnipotente Dios nos concede dellos Concilio en gracia de los que son aficionados á là antio triunfo. Por tanto, rogamos á vuestra caridad no dejeisgüedad, que los cronistas no escriben palabra. De aquí » de enviarnos algunos provechosos y buenos moriscos sin duda procedió que Oviedo en aquel tiempo se llamó vcon sus armas y caballos, a los cuales los españoles lla- ciudad de Obispos, como lo refieren autores muy gra» man caballos alfaraces, para que recebidos alabemos á ves. Los aledaños de aquella diócesis de Oviedo señalao Dios y os demos las gracias; y por el que los trujere os ron los mismos obispos, y el Rey la acrecentó en ren» remunerarémos de las bendiciones de san Pedro. Dios tas y posesiones segun lo que se podia llevar, conforine Dos guarde, carísimo hijo y esclarecido rey.» Dada el á la apretura en que estaban las cosas y los tiempos. Hames de julio año del Señor de 874. Leidas las cartas lláronse presentes en la una cuidad y en la otra el Rey del Papa, los obispos de todo el reino fueron convoca- y la reina doña Jimena, los hijos del Rey y los grandes; dos para que á dia señalado acudiesen en cumplimiento y dada conclusion à todas estas cosas, despidieron el de lo que se les mandaba. Juntáronse primeramente en Concilio. Compostella buen número de obispos, no menos que catorce, parte de las ciudades que estaban en poder del

CAPITULO XIX. Rey; los demás de las que tenian los moros, como obis

De lo demás que sucedió en el reinado de don Alonso. pos de apillo y poco mas que de solo nombre. La costumbre de aquel tiempo era tal, que las unas ciudades En tanto que estas cosas pasaban, los moros estaban y las otras tenian obispos, principalmente las que ha- sosegados; el largo ocio y la abundancia de España tebian ganado de los moros y poco despues eran vueltas nia apagado el brio con que vinieron y ablandado su á su poder, y aun de las que pretendian ganar en breve natural belicoso, que fué causa de pasarse algunos años y reducillas al señorío de cristianos. Con esta traza y sin que sucediese cosa alguna digna de memoria. Solo confianza en lugar de los que morian señalaban y con- el año 881 en toda España hobo temblores de tierra con sagraban otros que les sucediesen. El templo pues de daño y destrozo de muchos edificios. El rey Mahomad Compostella ó de Santiago fué por aquellos obispos con asistia á los oficios á su modo, cuando un rayo que cagrande solemnidad consagrado á 7 de mayo, dia lúnes, yó de repente en la misma mezquita mató a dos que lupa undécima, y tres de aureo número, como lo dice estaban cerca dél, con grande espanto de todos los deSampiro, asturicense; puntos y señales que todas con- más. El año siguiente Abdalla, hijo de Lope, aquel curren en el año 876, y no antes ni despues por largo que huyó de Toledo, olvidado de las mercedes que del tiempo. El altar mayor dedicaron al Salvador; dos cola- Rey tenia recebidas, como hombre desleal y femnentiterales, el uno en nombre de San Pedro y San Pablo, el do, comenzó

tratar de hacerle guerra. Para esto se otro de San Juan Evangelista ; el que cubria los huesos reconcilió y bizo su asiento con el rey de Córdoba. La del apóstol Santiago no pareció consagrar de nuevo envidia que tenia á sus tios le llevaba al despeñadero, por tener entendido que sus siete discípulos le consa- de quien hacia tanta confianza el rey don Alonso, que graron, solo se dijo misa sobre él. En un monte allí cer- les entregó a su hijo don Ordoño, como por prendas de ca consagraron asimismo un templo en nombre del már- la amistad para que le criasen y amaestrasen. Gran mentir San Sebastian, con que la devocion de la iglesia de gua de su padre, pero en tanto se estimaba en aquel Santiago, que de antes era muy grande, se aumento tiempo la amistad de los moros. Deste principio, aunque mucho mas. Once meses adelante por mandado del Rey pequeño, se siguieron cosas mas graves, porque Abda. los mismos obispos se juntaron en Oviedo; allí, en cum- lla, recogidas sus gentes, rompió por las tierras de plimiento de lo que el Papa concedia, resolvieron que cristianos, las talas fueron muy grandes, los temores y el obispo de Oviedo fuese arzobispo, y para aquella dig- esperanzas no menores. Acudió el Rey y venció al Moro nidad por voto de todos nombraron á Hermenegildo. cerca de Cillorico en una batalla que le dió; asimismo Pareció otrosí nombrar arcedianos, personas de buena le rechazó con daño de Pancorvo, de que pretendia el vida, que dos veces cada un año juntasen sínodos y Moro apoderarse. No acometieron la ciudad de Leon, dado que revolvieron contra ella, á causa de una gruesa biera muerte, yo no fuera rey. Sucedióle Almundar, su guarnicion de soldados que dentro estaba. Desta mane- hijo, principe manso de condicion y liberal, ca al priura sin hacer otro efecto que de contar sea, pasado el rio cipio de su reinado perdonó á los de Córdoba cierta imAstura, hoy Estola , que riega aquellas campañas y pa- posicion en que acostumbraban pagar de diez uno. Ellos, sa por la misma ciudad de Leon, el ejército enemigo olvidados deste beneficio, se alborotaron contra él. por las tierras de la Lusitania volvió a Córdoba. Iba en- Aparejábase para sosegar estas alteraciones cuando le tre los demás moros Abuhalit; hizo instancia con el rey sobrevino la muerte antes de haber reinado dos ants don Alonso para que le restituyese su hijo Abulcen, que enteros. Dejó seis hijos y siete bijas. Sucedióle por vote dejara como en rehenes cuando, como se dijo, le die- de los soldados Abdalla, su hermano, el año 888; reino ron libertad. La negociacion fué tan grande, que al fin por espacio de veinte y cinco años. Los principios fuealcanzó lo que pretendia. Esto sucedió al fin del otoño, ron revueltos á causa que Homar, principal entre los el cual pasado y entrado el invierno, Abdalla venció moros y de ingenio bullicioso, se levantó contra él. Lis. en cierta pelea ó encuentro á los dos Zimaeles, tio y bona, Astapa ó Estepona , Sevilla y otros pueblos se le hermano suyos, en ciertos lugares ásperos y fragosos; allegaron. Estas grandes alteraciones tuvieron fácil salino se dice en qué parte de España, sospecho fué en el da, porque Homar, mudado propósito, alcanzó perdon reino de Toledo; lo que consta es que los prendió y y se reconcilió con el Rey. Esta facilidad del perdon le aherrojados los envió al castillo de Becaria. Revolvió fué ocasion y le dió ánimo para tornar en breve á alsobre Zaragoza y con el mismo ímpetu la sujetó. Esto borotarse. Andaban los moros de muy antiguo dividifué ocasion que las fuerzas de moros y de cristianos se dos en dos parcialidades de Humeyas y Alavecinos, covolviesen contra él, dado que con una embajada envió mo queda arriba dicho. Con esta division no podia faltar á excusarse de lo hecho con el rey de Córdoba; y por- á los amigos de novedades gente y pueblo que los sique no recebia sus excusas, con tralo doble y embaja- guiese. Abdalla siguió por todas partes á Homar y le dores que de ordinario despachaba al rey don Alonso redujo á tal apretura, que se huyó á tierra de cristiapara asegurarse, procuraba su amistad. En el mismo nos, donde, dejada la supersticion de sus padres, se tiempo los condes don Vela y don Diego hicieron liga bautizó, no con sinceridad y de veras, sino con engaño, contra él como contra enemigo comun. Por otra parte, como se entendió con el tiempo, que todo lo declara. Almundar, hijo del rey de Córdoba, y Abuhalit fueron Contra don Alonso se alteraron los vizcaínos; la cabeza enviados de Córdoba para cercar á Zaragoza , acometi- y caudillo fué Zuria, yerno de Zenon, hombre principal miento que fué por demás á causa de la fortaleza de enlre aquella gente. Acudió don Ordoño, enviado por el aquella ciudad y la mucha gente que en ella hallaron, Rey, su padre, para sosegar aquella gente; pero fué venademás que Abdalla, por las cosas que habia acometido cido por los contrarios en una batalla que se dió cerca y acabado, se hallaba muy fuerte , rico y feroz. Dicron de Arriogorriaga , y della aquel pueblo tomó este nomlos de Córdoba vuelta sobre las tierras de Vizcaya y de bre, que significa, como lo dicen los que saben la lenCastilla , hicieron talas y daños; acudieron los dos con- gua vizcaina, piedras sangrientas, como quier que andes sobredichos, y forzaron a los moros á salir de toda tes se llamase Padura. En premio desla victoria hiciela tierra. No se descuidaba el rey de Leon, antes tenia ron á Zuria señor de Vizcaya, que dicen era de la sangre juntas sus gentes en Sublancia con intento de no faltar á de los reyes de Escocia. ¿Quién podrá bastantemente cualquiera ocasion que se le presentase de dar á los mo- averiguar la verdad en esta parte ? La aspereza de aqueros, si menesterfuese, la batalla, pero ellos se excusaron y llos lugares, segun yo entiendo, fué causa que el Rey se volvieron a su tierra; solo destruyeron el monasterio no vengase aquella afrenta, demás de su edad que estade Sahagun, que en Castilla la Vieja era y es muy céle- ba adelante, y por el mismo tiempo, vuelto el pensabre. Y sin embargo, Abuhalit envió algunos moros de miento a las artes de la paz, se ocupaba en edificar secreto al rey don Alonso para tratar de hacer paces; y iglesias en nombre de los santos, y castillos y pueblos sobre lo mismo Dulcidio, presbítero de Toledo, fue por para seguridad y comodidad de sus vasallos. En el prinel Rey enviado á Córdoba en fin del año 883. En tanto cipio de su reinado reedificó á Sublancia y á Cea cerca que estos tratos andaban, una armada de moros que se de Leon, el castillo de Gauzon á la orilla del mar, puesjuntó en Córdoba y en Sevilla por mar acometió las to sobre un peñol entre Oviedo y Gijon; despues las riberas de Galicia por estar muchos pueblos sin mura- ciudades de Braga , Porlu y Viseo, Chaves, que se llallas y que podian fácilmente ser saqueados. No hizo algun maba antiguamente Aquae Flaviae , y tambien la ciuefecto la dicha armada á causa de los recios temporales dad de Oca, todos pueblos que habian estado largo tiemque la desbarataron y echaron á fondo; pocos con el ge- ро destruidos y deshabitados. El inismo daño padeció neral Abdelhamit escaparon del naufragio y de la tormen

у ta. Al mismo tiempo por diligencia de Dulcidio se asen- rada con nombre de Zamora por las muchas piedras taron Ireguas de seis años con los moros, y los cuerpos turquesas que por allí se hallan, que se llaman así en de los mártires Eulogio y Leocricia con voluntad de los lengua morisca. A don García , su hijo, dió el Rey cuicristianos, en cuyo poder estaban , de Córdoba los tras- dado de edificar á Toro, que los antiguos llamaron Saraladaron á Oviedo. Siguióse la muerte de Mahomad, año bis. Asimismo ganaron de los moros á Coimbra en Luside los árabes 273, de nuestra salvacion 886; dejó trein- tania, en Castilla la Vieja Simancas y Dueñas con toda ta hijos y veinte hijas. Fué liombre de ingenio no gro- la tierra de Campos, comarca que, á ejemplo de Italia y sero; para muestra se refiere que un dia, como se pa- de Francia , se puede en latin llamar Campania. Elgransease en sus jardines y cierto soldado le dijese iqué de y real monasterio de Sahagun, que los moros asolahermoso jardin, qué dia tan claro, qué siglo tan alegre, ron, fué de nuevo reparado y vuelto a los monjes de San si todo esto fuese perpetuo! respondió : Antés si no ho- Benito; al cual ninguno en grandeza, majestad y rique

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