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verse y hablar con el Rey; díjole tales razones, que le la Sede Apostólica, segun que se halla en la Historia ablandó y inclinó á que se hiciesen paces. Las condi- compostellana. Debió de ser de solo nombre, porque ciones fueron las que el mismo Egas quiso otorgar; con el que presidió y por cuya autoridad se juntó este Contanto se alzó el cerco. Añaden los historiadores de Por- cilio fué don Diego Gelmirez, arzobispo de Santiago, tugal, á cuya cuenta se pongan estas cosas, que pasa- por título de legado, ca la legacía que tuvo don Berdos algunos años, como don Alonso el de Portugal mos- nardo, como lo nota el arcediano de Ronda, no se dió trase estar olvidado y no querer cumplir lo que su ayo á su sucesor, sino á este don Diego Gelmirez, y desen su nombre asentara, que se partió para Toledo, y pues dél á Juan, arzobispo de Braga, el cual muerto, llegado a la presencia del Rey, con un dogal al cuello dice no se dió á otro ninguno. En Palencia se hallaron se le presentó delante. Dijole: Tomad, señor, con mi presentes el Rey y la Reina. Abrióse el Concilio al prinmuerte erienda de la palabra y homenaje que contra cipio de la cuaresma del año 1129. En él, demás de mi voluntad os han quebrantado. Reparó el Rey con es- otras cosas, hallo que se establecieron dos muy notapectáculo tan extraordinario, moviose á misericordia bles : la primera, que no se recibieran ofrendas ni diezpor las lágrimas y aquel traje de persona tan venerable, mos de los descomulgados; la segunda, que no se diesen perdonóle lo hecho, dado que no le quiso honrar , por las iglesias á los legos, quier fuese con color de pressospechar algunos que debajo de aquella aparencia po- timonio, quier de vilicacion, de donde se puede endia haber algun trato doble y engaño.

tender el principio y origen que los beneficios llamados

préstamos tuvieron en España , que eran como mayorCAPITULO XIV.

domos de las iglesias. Expidió eso mismo el Rey un

privilegio, en que á ejemplo de su tio el pontifice CaDe las guerras que el rey de Castilla hizo contra los moros.

lixto, dice que traslada de Mérida, luego que fuere recoEste fué el fin que tuvo por entonces la guerra de brada de moros, los derechos reales á la ciudad de SanPortugal; los

que
tienen mayor

cuidado en rastrear y tiago. Poco despues el cardenal Humberto, que vino á ajustar los tiempos, piensan que concurrió con el año España por legado , juntó en Leon otro concilio de obisde nuestra salvacion de 1126, en el cual año la reina pos para tratar del matrimonio del Rey, que algunos doña Urraca y el arzobispo de Toledo, don Bernardo, pretendian era inválido. Casóse el rey don Alonso el fallecieron casi en un mismo tiempo. La Reina en el segundo año despues de la muerte de su madre, con castillo de Saldaña ó en Leon, como antes se dijo , re- doña Berenguela , hija de Ramon Berenguel, conde ventó en la iglesia de San Isidro. Concuerdan las histo- de Barcelona. Celebráronse las bodas en Saldaña por el rias en el dia de su muerte, que fué á 7 de marzo; la mes de noviembre; tuvo en ella los años siguientes á Historia compostellana dice á 10, sexto de los idus, y sus hijos don Sancho, don Fernando, doña Isabel y que finó en tierra de Campos. Su cuerpo sepultaron doña Sancha. Constaba que doña Berenguela tenia deumagoíficamente en Leon. Don Bernardo, como se saca do con su marido por la línea de los reyes de Castilla y de diversos papeles de la iglesia de Toledo, si bien se- asimismo por la de los condes de Barcelona. Tratósc el ñalan un año antes deste, falleció en Toledo á los 3 de negocio, y hiciéronse los autos acostumbrados; veniabril, cargado de años y de edad, asaz esclarecido por dos á sentencia, los obispos pronunciaron que aquel palas cosas que hizo y por él pasaron. Sepultáronle en la rentesco no era en alguno de los grados prohibidos misma ciudad en la iglesia mayor con una letra, con- por la Iglesia y por derecho. El emperador don Alonso forme al tiempo algo grosera, que comenzaba por es- era bisnieto de don Fernando, rey de Castilla. Dona tas palabras :

Berenguela , tercera nieta de su hermano don Ramiro, PRIMERO BERNARDO FUÉ AQUÍ PRIMADO VENERANDO.

rey de Aragon, por via de su hija doña Teresa, que casó

en la Proenza, y fué madre del conde Gilberto, padre Verdad es que el arcediano de Alcor dice que está en- de doña Dulce, que casó con Ramon Berenguel, conterrado en el monasterio de Sahagun junto al lucillo de de Barcelona ya dicho. Conforine á esto el deudo del rey don Alonso el Sexto. Fué arzobispo por espa- era en cuarto y quinto grado y no mas. Concluido esto cio de cuarenta años. Doce años antes que falleciese, pleito , las fuerzas del reino se enderezaron contra molos Anales de Sevilla dicen ocho, con sus gentes y á ros. Hizo el Rey entrada en las tierras de los infieles por sus expensas ganó de moros la villa de Alcalá , en aque- la parte del reino de Toledo. Púsose sobre Calatrava, la sazon puesta de la otra parte del rio de Henares en cuyos moradores hacian grandes daños en los campos un recuesto áspero que se levanta sobre la misma ribe- comarcanos , apretóse el cerco, que fué largo; en fin, ra. Los reales del Arzobispo se asentaron en un collado se ganó, y el Rey la entregó al arzobispo de Toledo para mas alto y como padrastro, que al presente se llama de que fuese señor della y la tuviese á su cargo. El crédito la Vera-Cruz. Desde allí los fieles apretaron á los mo- y fama de los caballeros templarios, de su valor y esros y los trabajaron de tal guisa, que fueron forzados á fuerzo no tenia par; por esta causa el Arzobispo les endesamparar el lugar, magüer que era muy fuerte. Por tregó aquella plaza. Así lo afirman los mas autores, esta causa desde aquel tiempo quedó cuanto á lo tem- puesto que algunos piensan que estos caballeros no fueporal y espiritual por los arzobispos de Toledo. Suce- son los templarios , sino otros que, tomada la señal de dió á don Bernardo don Raimundo ó Ramon, obispo á la cruz a imitacion de la guerra que se hacia en la Tierla sazon de Osma; vinieron en su eleccion, primero el ra-Santa , seguian á sus expensas los reales de los crisclero de Toledo que la votó, despues el papa Honorio. tianos con celo de hacer daño á los moros y intento de En

cuyo tiempo los obispos, abades y señores del rei- ganar la indulgencia á los tales concedida por los pano se juntaron en Palencia , y con ellos el nuevo prela- pas. Ganáronse desta vez por aquella comarca Alarcos, do de Toledo, que se llamaba primado y aun legado de Caracuel, que Antonino en su Itinerario llama Carcuvio, Mestanza, Alcudia , Almodovar del Campo, y en la Zaragoza; y consta que antiguamente en el imperio de misma Sierramorena ganaron el lugar de Pedroche. Lo Vespasiano y de sus hijos, reparadas y enderezadas y demás parecia seria fácil de conquistar por el gran mie- acanaladas las riberas de Ebro, se navegaba aquel rio do que se apoderara de aquella gente infiel; pero la sazon hasta un pueblo llamado Vario, que demarcan no lejos del tiempo, que era tarde, reprimió los intentos del Rey. de do al presente está la ciudad de Logroño, sesenta y Pasado el invierno, sacó las gentes de sus alojamien- cinco leguas de la mar; grande comodidad para los tos, con que por los desiertos de Cazlona, que es parte tratos y comercio. Mequinencia, que se entiende es la de Sierramorena, rompió por el Andalucía talando, sa- que César llamó Octogesa , pueblo fuerte por su sitio y queando y robando por todas las partes. Cercaron á

por las murallas, está asentado en la parte en que los

el tiempo del invierno estuvieron sobre aquella ciudad; la blo al presente se apoderó el rey de Aragon, echada fortaleza de los muros y esfuerzo de los cercados hizo dél la guarnicion de moros que dentro tenia. Toda esta que no se pudiese entrar. Tenia por aquella sazon el prosperidad y alegría se trocó en lloro y se añubló por imperio de los almoravides en Africa y en España Al- una desgracia , que sucedió sin pensar, muy grande. bohali, hijo de Ali, nieto de Juzef, príncipe de menor Es así que de ordinario las cosas de la tierra tienen poder y fuerzas que sus antepasados por causa de las poca firmeza , y el alegría muchas veces se nos agua, guerras civiles que andaban encendidas entre los mo- porque de la prosperidad, unos toman ocasion de desros. Era esta buena ocasion para dañarle y hacerle cuidarse, otros de atreverse demasiado; lo uno y lo otro guerra. El suegro del rey don Alonso, conde de Bar

hace que se trueque la buenandaniza en contrario. El celona , falleció el año de 1131; dejó por señor de Bar- caso pasó desta manera. Fraga, pueblo de los ilergetes, celona y de Carcasona y de Rodes, ciudades de Fran- á la cual Ptolemeo llama Gállica Flavia, mas conocido cia que eran de su señorío, á su hijo mayor'don Ra- por el desastre desta guerra que por otra cosa alguna mon. A don Berenguel, su hijo segundo, mandó los que en él haya , está asentado en un altozano y monte condados de la Proenza y de Aimillan. Doña Cecilia, de tierra, que por delante, comido con las corrientes y su hija, casó con don Bernardo, conde de Fox; con crecientes del rio Cingá, hace que la entrada sea ásAimerico, conde de Narbona , casó olra su hija, cuyo pera, de guisa que pocos se la pueden á muchos defennombre no se sabe. Las demás hijas que tenia, queda- der. Por las espaldas se levantan unos collados no ásperon encomendadas á don Berenguel, su hermano, que ros y todos cultivados, pero tan pegados con el pueblo, casaron en Francia con otros grandes personajes. El que impiden no se pueda batir con los ingenios ni aproaño que se siguió no tuvo cosa que de contar sea, salvo vecharse de la artillería. El Rey, despues que tomó á que el rey don Alonso volvió de la guerra de Andalucía Mequinencia , animado con aquel suceso, con intento alzado el cerco de Jaen; y don Sancho, hijo del Rey, de pasar adelante en sus conquistas, se metió por la tierfué armado caballero el mismo dia del apóstol san Ma- ra de los ilergetes el rio de Segre arriba , en que entra tía en Valladolid con la ceremonia muy solemne que en el rio Cinga; quedaba por aquellas partes lo mas dificulaquellos tiempos se acostumbraba. Su mismo padre le toso de la guerra, por ser los pueblos muy fuertes y por armó de todas armas y le ciñó la espada, que era mues- que los moros en gran número se retiraran á aquellos tra de darle por mayor de edad y emanciparle ; servia lugares para salvarse. Los reyes de Lérida y de Fraga otrosí de espuelas para que con grande ánimo remedase con tan gran concurso de gente cobraron por esta caulas virtudes y valor de sus antepasados, y á su ejemplo sa muchas fuerzas, y comenzaban á poner espanto á los pretendiese ganar honra, prez y renombre inmortal en cristianos. Los reales del Rey se asentaron sobre Fraga servicio de Dios y de su patria.

el mes de agosto del año de Cristo de 1133. La espe

ranza y aparato fué mayor que el provecho; el tiempo CAPITULO XV.

del año, que comenzaba el invierno, y por tanto las Cómo don Alonso, rey de Aragon, fué muerto.

ordinarias lluvias, forzaron á despedir el ejército, y en

vialle á invernar, con órden que de nuevo se juntasen Este era el estado de las cosas en Castilla y en Portu- al principio del verano. Volvieron al cerco por el mes gal. En Aragon, como habian comenzado, tenjan buen de febrero, no con menor esfuerzo ni con menor ejérprogreso. Los pueblos y castillos cercanos de los mo- cito que antes. Gastáronse en él los meses de marzo y ros se ganaban, y el señorío de aquella gente infiel iba abril, sin hacer efecto que de contar sea, por estar los cuesta abajo. Toda la Celtiberia quedó por los nuestros; moradores apercebidos de todas las cosas, almacen y asimismo Molina en la misma comarca, que ya era tri- municiones contra la tempestad que les amenazaba; y butaria á los cristianos, fué forzada á rendirse. A la ciu- con la esperanza que tenian de ser socorridos llevaban dad de Pamplona se añadió el arrabal llamado de San en paciencia los daños de la guerra y los trabajos del Saturnino, en que pusieron franceses con derecho que cerco. Abengamia, rey de Lérida, con gentes que junto se les dió de naturales y ciudadanos. Concedióseles de todas partes vino al socorro de los cercados. Dióse otrosí que tuviesen por leyes el suero de Jaca , y conform la batalla cerca de Fraga el dia de las santas Justa y Rume á él en particular y en comun se gobernasen y sen- fina. Los fieles se hallaban cansados con la guerra, y tenciasen los pleitos. Estaban los moros muy extendi- eran en pequeño número, por quedar buena parte en dos y enseñoreados de las riberas del mar por la parte guarda de los rcales, ca temian no fuesen de los de denque en ella desagua el rio Ebro; desde allí hacian daño tro acometidos por las espaldas; los moros entraban en con correrías y cabalgadas en los pueblos y campos co- la pelea de refresco y muy feroces. Perecieron muchos marcanos. Para reprimillos tenian necesidad de flota, cristianos en aquella batalla. Esta pérdida po fué parte y así, el Rey mandó hacer muchas barcas y bajeles en l para que el cerco se alzase á causa que el daño de los moros no fué mucho menor. El Rey, todavía temeroso todos sus estados á los templarios y á los hospitalarios de mayor peligro, se parlió á la raya de Castilla para y tambien a los que guardaban el santo sepulcro de Jejuntar nuevas gentes en Soria y su comarca. Con esta rusalem, para que aquellas tres órdenes de caballería traza y socorro corrió los campos de los enemigos, sin los repartiesen entre sí, ejemplo de liberalidad, murmuparar hasta dar vista á Monzon. Iba en pos de los de- rada mucho de los presentes, y do que no menos se mamás no muy lejos el mismo Rey con una compañía de ravillaron los de adelante. Era tan grande el deseo que trecientos de á caballo. Este escuadron encontró acaso todos tenian de ayudar á la guerra que

hacia en la con un gran número de la caballería enemiga, que le Tierra-Santa para que se conservase y aumentase lo garodeó por todas partes. El Rey, visto el peligro en que nado, que á porfia varones y mujeres , príncipes y parse hallaba , con pocas palabras que dijo animó á los su- ticulares, daban para este efecto pueblos, castillos, heyos á hacer el deber. «Que se acordasen que eran cris- redades. Remata el dicho testamento con graves malditianos, y con su acostumbrado esfuerzo acometiesen á ciones que echa contra los que intentasen innovar algo los enemigos; que el atrevimiento les serviria de repa- en lo que dejaba mandado. Pero sin embargo, los araro, y en el miedo estaria su perdicion. Con el hierro, goneses y navarros se juntaron en Borgia, puesta á la dice, y con la fortaleza saldréis deste aprieto, no pon-raya de Navarra, para nombrar rey. Era señor de aquella gais en al vuestra esperanza; y si á vuestra valentia la ciudad , por merced del Rey muerto, don Pedro de Alafortuna no ayudare, y Dios que lo puede todo y acorre rés, varon muy ilustre, y como algunos sospechan mas á los suyos en semejantes aprietos, procurad á lo me- que prueban , decendia de la casa real. Sus partes sin nos de vender caras vuestras vidas, y no hagais con ren- duda eran muy aventajadas y muy grande la voluntad diros afrenta á vuestro valor y. fama; antes con las ar- que el pueblo lé tenia. Parecia que sin contradiccion mas en las manos y con el esfuerzo que conviene mo- le alzarian por rey, y fuera así si no se desabriera, con - rid como buenos si fuere necesario.» Vínose luego a las la soberbia y arrogancia de que comenzó á usar, gran manos. Los fieles, conforme al aprjeto en que estaban, parte de los señores y ricos hombres. El apresurarse peleaban valientemente. El Rey andaba entre los pri- es á muchos ocasion de perder lo que tenian en la mameros; señalábase por su esfuerzo, por la sobreveste y no. Los varones prudentcs consideraban cuál seria, lelucidas armas que llevaba ; así, los golpes y tiros de los cho rey, el que siendo particular era intolerable, Atimoros se enderezaban contra él. Diéronle tanta priesa, zaba a los demás en esta razon un hombre muy noble y que en fin le mataron. Los demás, perdido su caudillo, de grande ingenio , por nombre Pedro Tizon, cuya auparte como buenos inurieron en la demanda, parte se toridad y consejos como siguiesen los otros y en este pasalvaron por los piés. Desta manera pasó aquel encuen- recer se conformasen, sin concluir se parlieron de las tro tan desgraciado, si bien de la muerte del Rey se le- Cortes. Los navarros aborreciar el señorío de los aravantaron despues diversos rumores. El vulgo en casos goneses, y juzgaban que siempre a los despojados fue lisemejantes suele trovar y inventar varias consejas ; los cito recobrar de los tiranos ó de sus sucesores lo que unos de buena gana creen lo que desean, los otros á lo injustamente les lomaron. Por esto hicieron sus juntas que oyen añaden siempre algo para que las nuevas sean aparte, y á persuasion de Sancho Rosa, obispo de Pammas alegres o menos pesadas. Algunos decian que can- plona, alzaron por su rey á don García, que veniu de sus sado de vivir, perdida aquella batalla, se fué á Jerusa- antiguos reyes, ca era hijo de don Ramiro, wieto del lem; otros escribieron que el cuerpo, comprado por di- rey don Sancho, que dijimos fué muerto por su heraeros, fué sepultado en el monasterio de Montaragon. mano don Ramon. Así, por voto comun de la gente fué El mas acertado parecer, que cayó en aquel desastre nombrado por rey en Pamplona. Al contrario, los arapor poner las manos con codicia en los tesoros de las

goneses en Monzon, do se juntaron, declararon por iglesias, dado que el arzobispo don Rodrigo y las his- rey á don Ramiro, hermano del Rey muerto, aunque torias de Aragon alaban á este Rey de religioso, pio y monje y de abad de Sahagun, electo obispo primero de manso. Lo que yo entiendo, y tiene mas probabilidad, Burgos, despues de Pamplona, y últimamente de Roda es que su cuerpo no se pudo hallar por ser grande el y Barbastro. La corona que le dieron en Huesca juntó número de los muertos, y que esta fué la causa de las con la cogulla , y con la mitra la púrpura real, cosa en varias opiniones que resultaron. Lo cierto que aquella todo tiempo de grande maravilla. Conformáronse en desgracia sucedió cerca del lugar de Sariñena, á 7 de este acuerdo, a lo que sospecho, por no poderlo excusetiembre del año que se contó 1134. Fué este Príncipe sar, no solo por ser el mas cercano en deudo á que el gran capitan, en ánimo, valor, fortaleza sin par, gran pueblo se inclinaba , sino por evitar la guerra que amegloria y honra de España, Trabó batalla con sus enemi- nazaba si contrastaran al que desque supo la muerte de gos por veinte y nueve veces, como lo afirma un autor su hermano se llamó luego rey. Hay escrilura y insantiguo, y las mas salió vencedor; reinó por espacio trumento original en que se halla que luego por el mes de treinta años. Otorgó su testamento tres años antes de de octubre se llama rey y sacerdote , su data en Barsu muerte en sazon que tenia sitio sobre Bayona de bastro. No pararon en esto las aliciones del pueblo; Francia, que dicen nuestras historias la tomó, y que magüer que era de mucha edad, tanto, que mas de cuaen aquel cerco el conde don Pedro de Lara hizo campo renta años eran pasados despues que tomó el bábito en con Alonso Jordan, conde de Tolosa, y que el de Lara el monasterio de Tomer, le forzaron para tener sucequedó allí muerto. Aquel testamento fué muy notable sion á casarse con dispensacion, como se debe creer y y que dió mucho que decir, y aun ocasion à muchas lo dicen autores , del romano pontífice Inocencio II. revueltas y debates. Hizo en él mandas de muchos pueo. | De donde resultó otra maravilla , ser uno mismo monje, blos y castillos á los templos y monasterios de casi toda sacerdote , obispo, casado y rey. Casó con doña Inés, España; porque no tenia hijos dejó por herederos de hermana de Guillen, conde de Potiers y de Guiena , el cual dos años adelante murió en Santiago de Galicia, extraños, que todos estaban á su devocion. Con tantas do vino por su devocion en romería. Su hija mayor, por ayudas que de todas partes acudian, el Rey, concluido nombre Leonor, casó por mandado de su padre con lo de la Rioja y Vizcaya, revolvió luego sobre Aragon Luis, rey de Francia, llamado el mas Mozo. Desta se- con tanto denuedo y presteza, que el próximo mes de ñora despues de tener dos hijas se apartó por decreto diciembre estaba apoderado de todo lo que de aquel del papa Eugenio III, á causa que cran parientes. Hecho reino está desta parte de Ebro. El rey don Ramiro no este divorcio, caso de nuevo el Francés con doña Isa- se hallaba apercebido para contrastar á tan grande pobel, hija de don Alonso el Seteno, emperador y rey de der, y no menos se recelaba de sus pocas fuerzas que Castilla. Doña Leonor casó con Enrique, duque de An- de las voluntades de algunos de sus vasallos. Acordó jou y Normandía, que adelante fué rey de Ingalaterra, retirarse á lo de Sobrarve para con la fragura y maleza y juntó lo de Potiers y Guiena ó Aquitania con aquel de aquellos lugares entretenerse y esperar mejores temreino; ocasion de que resultaron largas y crueles guer- porales o que se viniese á concierto, á que él mucho ras que se hicieron aquellas dos naciones, para toda la se inclinaba, á tal que fuese honesto y tolerable. AnFrancia perjudiciales, feas y malas para toda la cris- daba de por medio para concertar estas diferencias tiandad.

Oldegario, arzobispo de Tarragona, persona de gran

des prendas y mucha autoridad. El trabajo era grande, CAPITULO XVI.

pequeña la esperanza de hacer efecto, por las grandes De nuevas guerras que hobo en España entre los principes

dificultades que se ofrecian, y la mayor, que ninguno cristianos.

se contentaba con la parte por la codicia y esperanza Por la eleccion de los reyes don García y don Ramiro que tenia de salir con el todo. El de Navarra, resuelto resultaron grandes alteraciones, levantóse cruel tor- de concertarse y tomar algun asiento por lo que le tomenta de guerras, y los reinos de Navarra y Aragon, caba, sobre seguro vino á Castilla. En una junta y Corcomo la nave en el mar alterado, cuando mayor nece- tes muy grandes que se tuvieron en la ciudad de Leon, sidad tenian de piloto y gobernalle, entonces se halla- se hallaron presentes el rey don Alonso de Castilla, doban mas desamparados y faltos de toda ayuda, á causa na Berenguela, su mujer, y doña Sancha, su hermana, de las pocas fuerzas que tenia don García y por la mu- y el mismo don García, rey de Navarra, sin otros grancha edad y vejez de don Ramniro. El rey de Castilla pre- des señores y personas de cuenta. En estas Cortes se tendia y publicaba que el uno y el otro reino pertene- | acordó que el de Castilla tomase título y armas de emcian á su corona. El derecho que para esto alegaba se perador. Parecíales pues tenia por sujetos y feudatatomaba de su tercer abuelo don Sancho, rey de Na- rios los aragoneses, los navarros, los catalanes con varra, por sobrenombre el Mayor; pretension no muy parte de la Francia, que bien le cuadraba aquella cofuera de camino, que las órdenes militares, á las cuales rona y majestad. Coronóle el arzobispo de Toledo. Tedon Alonso, rey de Aragon, nombró por sus herederos, nia á manderecha al rey de Navarra, y al otro lado el de todos eran excluidas, pues no era razon ni confor- obispo de Leon, lamado Arriano. Dió su consentime á las leyes que alguno subicse á la cumbre del rei- miento el Papa, segun que lo testifican nuestras histono que no fuese de la alcuna y sangre de los reyes an- rias, es á saber , Inocencio II, que en aquella sazon letiguos. Estas razones y otras semejantes ventilaban los nia el gobierno de la Iglesia, dado que apenas se puede legistas en sus rincones y por las plazas; los mejores y creer quisiese hacer tan grande befa á Alemaña; si ya mas fuertes derechos de reinar, que son de ordinario no fué que con nombrar nuevo emperador en España las fuerzas y poder, estaban claramente por el de Cas- quiso castigar y satisfacerse de las insolencias y destilla, sin que le faltasen aficionados en el un reino y en acatos muy grandes y ordinarios de aquellos emperael otro en tiempo tan revuelto y tanta diversidad de dores. Hízose este auto tan solemne en Santa Maria de pareceres. Pues porque no pareciese faltaba a la oca- Leon, el mismo dia de la Pascua de Espíritu Santo del sion, con todas sus gentes rompió por la Rioja, y por año de 1135, como lo testifica un escritor de aquel aquella parte se apoderó de las plazas y castillos que tiempo y se entiende por los actos de aquellas Cortes. don Alonso, su padrastro, desde Villorado hasta Cala- Despues desto, el nuevo Emperador se tornó á coronar horra, primero por fuerza, y despues por virtud del en Toledo, bien que no se sabe en qué dia ni año. Desasiento que últimamente tomaron, le tenia usurpados; las dos coronaciones resultó, á lo que se entiende, la estos fueron las ciudades de Najara y Logroño, Arnedo diversidad de opiniones y que unos escribiesen que se y Viguera, sin otros lugares de menor cuantía. Demás coronó en Toledo, otros que en Leon. En los archivos desto, en Vizcaya y en aquella parte que se llama Ala- de Toledo hay un privilegio que concedió el rey don va puso sitio sobre Victoria, que le defendieron va- Alonso á esta ciudad; allí dice que tomó la primera colientemente los naturales de manera, que no la pudo en- rona del imperio en Leon, palabras de que con razon trar, si bien al rededor della se apoderó de otros pue- se saca que á imitacion de los emperadores de Alemablos. Con esto el rio Ebro quedó desta vez por raya en- ña, que se coronan por tres veces, quiso el nuevo Emtre los dos reinos de Castilla y de Navarra. Grande era la perador coronarse primera y segunda vez en diversas alteracion de las cosas; muchos, así señores seglaresco- partes. Autor de aquel tiempo dice que se coronó tres mo obispos, seguian el campo del Rey; en este número veces; la primera en Toledo, dia de Navidad; la segunse contaban Bernardo, obispo de Sigüenza; Sancho, de da en Leon, y que la corona de oro la tomó en ComNajara; Beltran, de Osma. Ayudaban otrosi con sus postella; todo à imitacion de los emperadores de Alegentes don Ramon, conde de Barcelona; Armengol, maña. Lo cierto es que si bien algunos otros reyes de conde de Urgel; Alonso Jordan, de Tolosa; Rogerio, de España acometieron antes deste tiempo a tomar apeFox; Miro, de Pallas, sin otro gran número de señores llido de emperador, este principe, entre todos ellos,

conserva este sobrenombre, que vulgarmente le llama- | cal y Biozal con otros lugares comarcanos, dado que mos don Alonso el Emperador. Asimismo se tiene por caian en la parte que adjudicaban a los aragoneses, cosa averiguada que la ciudad de Toledo desde este quedaron en poder de don Garcia por todo el tiempo tiempo comenzó á usar de las armas que hoy tiene, de su vida; que tendria empero todo su reino y estado que es un emperador asentado en su trono con vesti- como sujeto y feudatario de Aragon, que era lo mismo dura rozagante, el globo del mundo en la mano sinies- que tenia concertado y prometido al de Castilla; tan tra, y en la derecha una espada desnuda. Antes desto poca firmeza tenia lo que por estos tiempos se concertenia dos estrellas por armas, y despues un leon rapan- taba. Para que todo esto fuese mas firme se juntaron te. Comenzóse otrosí á llamar ciudad imperial, como los dos reyes en Pamplona. Con esto parecia que las se tiene comunmente por tradicion; demás que del rey cosas se encaminarian como se deseaba, cuando un don Juan el Segundo hay una escritura ó cédula real caso no pensado lo desbarató todo. Iñigo Aivar, quier en que le da ese apellido. San Bernardo en una carta por ser así verdad, quier porque le pesaba de las paces, que escribe á la infanta doña Sancha la llama hermana avisó al rey don Ramiro que los navarros trataban de del emperador de España. Fué esta señora muy pia; secreto de matalle. Como el Rey diese crédito al remurió sin casarse ; llamábase Reina porque su hermano porte, disfrazado y de noche se salió de Pamplona, sin le dió este apellido desde el principio de su reinado. parar hasta llegar al monasterio de San Salvador de Demás desto Pedro, abad cluniacense, en una carta Leire; de allí se partió mas ofendido que vino, y quique escribe al mismo papa Inocencio II, usa deste prin- tada, mal pecado, toda esperanza de concierto, de nuecipio : « El emperador de España, gran príncipe del vo volvieron á rompimiento. Don Ramiro por su edad, »pueblo cristiano, devoto hijo de vuestra majestad, etc.) no solo de los principes, sino tambien del pueblo, pareRuégaie en aquella carta venga en que el obispo de Sa- ce era menospreciado en tanto grado, que vulgarmente lamanca se traslade á Santiago de Galicia y que con- le llamaban el rey Cogulla, y le ponian otros nombres de descienda en esto con el deseo del clero y pueblo de desprecio. Es el vulgo una bestia indómita, y que ni aquella ciudad que lo pedia. Este obispo era Berenga- con beneficios ni por miedo enfrena las lenguas. A ejemrio, que cuatro años adelante, por muerte de don Diego plo pues de Periandro, tirano de Corinto, y de Tarquinio, Gelmirez, fué elegido en segundo arzobispo de la igle- último rey de los romanos, se dice acometió una hazasia de Santiago. Volvamos al Emperador. Luego que ña digna de memoria para la posteridad, pero cruel y tomó aquel título, nombró á sus hijos por reyes; á don fea para una persona consagrada. Llamó á Cortes los Sancho, el hijo mayor, señaló el reino de Castilla, y á grandes del reino para Huesca, el año 1136. La voz era don Fernando, el menor, el de Leon, con que dejó di- que queria allí tratar negocios muy graves. Acudieron vididos sus estados; resolucion poco acertada, que á su llamado muchos, de los cuales hizo luego matar siempre se tachará, y sin embargo, se usará muchas ve- quince señores, que parecian serle mas contrarios, los ces por tener los padres mas cuenta con la comodidad cinco de la casa de Luna, los demás de la principal node sus hijos que del bien comun. No se descuidaban los bleza del reino, cuyos nombres no me pareció era neprelados y señores que tomaran la mano en concertar cesario relatarlos en particular. El abad del monasterio las diferencias susodichas de apretar y llevar adelante de Tomer, con quien comunicó todo esto, refieren le estas práticas. Lo de Aragon aun no estaba sazonado; dió este consejo, ca preguntado por los embajadores concertaron despues de mucho trabajo que los reyes que el Rey le despachó en esta razon, lo que debia hadon Alonso y don García se juntasen de nuevo para tra- cer en tan grande revuelta como la en que las cosas antar de sus haciendas en el lugar de Paradilla, puesto á daban, en presencia dellos con una hoz derribó lo mas la ribera del rio Ebro. Allí se vieron el dia señalado, alto de las coles que en su huerta plantara, sin dar otra que fué á 27 de setiembre. Hallóse presente la reina respuesta mas que esta, que fué avisalle de lo que hizo. doña Berenguela, ya emperatriz. Concertóse la paz con Loque se dice de don Ramiro y de su atamiento y poca esta condicion : Que por don García quedase el reino maña no parece creible; que era tan para poco y de tan de Navarra y demás dél todo lo que el Emperador te- poca habilidad, que en la guerra, por llevar el escudo nia conquistado del reino de Aragon, á tal que tuviese embrazado en la izquierda y en la derecha la lanza, retodo su estado como feudatario y moviente de Castilla. gia el caballo y las riendas con los dientes; parece fáDemás desto, se asentó que los dos juntasen sus fuer- bula sin propósito. Lo que consta es que fué tenido por zas contra don Ramiro para quitalle el reino que tenia hombre poco á propósito para el gobierno, y de menos á tuerto usurpado, como ellos decian. Con este con- valor que pedia peso tan grande; de que se tomó ocacierto los aragoneses y navarros quedaron revueltos sion para tramar estas consejas. Por conclusion, como entre sí, y se hicieron graves daños. Acudieron á ata- ni á sí mismo satisficiese ni á los otros, enfadado del jar estas diferencias los señoresy obispos de aquellas dos gobierno, determinado de dejarle, porque ya tenia una naciones. Acordaron se nombrasen tres jueces por ca- hija, que se llamó doña Petronila, en aquellas Cortes de da una de las partes para componer estos debates. Jun- Huesca dió intencion de lo que pretendia hacer, y táronse en una aldea llamada Vadoluengo, por Aragon, amonestó á los presentes que pospuesto todo lo al, dedon Cajal y Ferriz de Huesca y don Pedro de Atarés; bian con mucha instancia procurar la amistad del empor Navarra, don Ladron, don Guillen Aznar y don Ji- perador don Alonso, sin hacer mencion alguna de venmeno Aznar. Concertaron que se dejasen las armas; gar las injurias de los navarros, quier fuese por deseo que los términos de Aragon y Navarra fuesen los mis- de la paz, quier por haberse ellos purgado bastantemos que el rey don Sancho el Mayor dejó señalados, mente de lo que les levantaron, haber puesto asechanes á saber, los rios Sarazaso, Ida y Aragon hasta que zas á su vida. Don Ramon, conde de Barcelona, fué el mezclan sus aguas con las de Ebro. Lo de Valderron- que principalmente se puso de por medio para concer

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