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tar las diferencias entre Castilla y Aragon, como per- por ningunas y de ningun valor, mayormente aquellas sona que tenia grandes alianzas con el un principe y que se impetraron despues que aquel Rey tomó por con el olro, demás que le dieron intencion, por medio yerno al conde de Barcelona. En lo tocante á Navarra de don Cajal, hombre principal, de casarle con la in- se determinó que los linderos de los dos reinos fuesen fanta doña Petronila y hacerle rey de Aragon. A la ri- los que se señalaron en Pamplona y en Vadoluengo en bera de Ebro, tres leguas arriba de Zaragoza, está Ala- la confederacion que allí

, se hizo. Don Ramon, luego gon; este pueblo señalaron para que los dos reyes se que se encargó del gobierno de aquel reino y dió asienviesen. Acudieron el dia señalado, que fué á 21 del to en las cosas del, se fué á ver con el emperador don mes de agosto. Acordose que la ciudad de Zaragoza Alonso; con él en Carrion, pueblo de Castilla la Vieja, suese restituida al señorio de Aragon; quedaron por

trató de reformar las condiciones de la paz que poco Castilla Calatayud y Alagon, con los demás pueblos que antes entre Castilla y Aragon se asentaron. Hizo granestán desta parte de Ebro. Para mayor seguridad deste de esecto su venida; otorgáronle que todas las tierras concierlo el rey don Ramiro dió su bija en rebenes, de Aragon que están desta parte del rio Ebro quedadado que no se pudo alcanzar casase con don Sancho, sen por aquellos reyes como antes las tenian, mas que hijo mayor del Emperador, por estar prometida al cone por ellas fuesen feudatarios de Castilla. Con esto, por de de Barcelona, que les venia mas á cuenta, por ser el mes próximo de octubre, don Ramon hizo su entragran señor y caerles lo de Cataluña muy cerca. Ade- da en Zaragoza; sueron grandes los regocijos y el aplaumás, que se entendia alcanzaria del Emperador todo lo so del pueblo, que le llamaba padre de la patria, autor que quisiese por el estrecho deudo y amistad que con de la paz y felicidad del reipo. Dió asiento en las cosas él tenia. En todo esto, no solo no se hizo caso de la de aquella ciudad y de todo lo demás, con que fundó confederacion que por entrambas partes tenian puesta el sosiego tan deseado de todos. En acabar todas estas con el rey de Navarra ; antes uno de los principales ca- cosas se señaló mucho Guillen Ramon, senescal de Calpítulos desta nueva avenencia fué que juntarian las ar- taluña, que era lo que aliora llamamos mayordomo mamas de Castilla y Aragon para hacer la guerra al Na- yor; y como tal tenia gran cabida y privanza con el varro; mas él, avisado de lo que pasaba, se apercebia rey don Ramiro. Por sus servicios el conde de Barcede lodo lo necesario: príncipe de gran corazon y brio, lona le hizo merced en Cataluña de la villa de Moucapues contra las armas de los dos reyes tan poderosos, da, principio de donde como de tronco salió y se fundó se alrevió, no solo á mantenerse en su reino, sino á pro- en aquella provincia la inuy noble casa y linaje de los curar de ensanchallo. Caso con doña Mergelina 6 Mar- Moncadas. garita, hija de Rotron, conde de Alperche, y con ella hobo en dote la ciudad de Tudela. Los privilegios y es

CAPITULO XVII. crituras de aquel tiempo rezan que reinaba en Pamplo

Que don Alonso, principe de Portugal, se llamo rey. na, en Najara, en Alava, en Vizcaya y Guipúzcoa. Ayudáronle mucho los franceses con sus fuerzas, porque

De la alteracion ajena tomaron los portugueses ocaLuis, rey de Francia, tuvo por cosa honrosa tomar de- sion de aumentar su señorío y ganar mayor renombre. bajo su amparo y favorecer este nuevo y saco Rey, Don Alonso, quién dice infante ó príncipe, quién duayuda con que el Navarro prevaleció, si bien, segun lo que de Portugal, por ser , como era , no meuos ilustre en tenian concertado, sin dilacion de todas partes sus con- la guerra que en la paz , no cesaba de ennoblecer su trarios acudieron á las armas. Los campos de Castilla estado, acrecentalle y hermosealle de lodas las maneras y de Navarra se asentaron cerca de los pueblos Gallur que podia. En la ciudad de Cojinbra fundó el monastey Corles; no se vino á batalla por rehusar los unos y rio de Santa Cruz, obra muy principal, que escogió los otros de ponerse á semejante peligro. Esto es mas para su sepultura. Hizole donacion de Leira, pueblo verisimil que lo que se publicó por la fama, es á saber, que por este tiempo se ganó de moros. Principios fueque por reverencia de la Pascua de Resurreccion, que rou estos de grandes cosas, porque el año de nuestra cayó en aquellos dias, dejaron de pelear. Concertóse el salvacion de 1139, cou muchas gentes que juntó de tocasamiento entre don Ramon, conde de Barcelona, y

do su estado hizo entrada en tierra de moros, y pasado la infanta dona Petronila, á 11 del mes de agosto del el rio Tajo, inovió guerra á Ísmar, rey moro que tenia mismo año, que se contaba de 1137. Hecho esto, el rey el señorío de aquellas comarcas. En esta jornada autes don Ramiro, renunciado el cuidado y gobierno del rei- que se viniese á las manos falleció Egas Nuñcz, ayo no, se recogió en la iglesia de San Pedro de Huesca, del mismo don Alonso, por cuyos consejos hasta entondeseoso de vida mas susegada. Reservose solamente el ces se conservaron y gobernaron aquel Príncipe y sus nombre de rey y el poder usar de su autoridad cada cosas. En la ciudad de Portu hay un monasterio de y cuando que quisiese. A los alcaides de los castillos y benitos, llamado vulgarmenle de Sosa , fundacion del pueblos de todo el reino envió orden para que hiciesen mismo don Egas, en que se ven las sepulturas deste de nuevo homenaje al conde de Barcelona. Y porque caballero y de sus hijos. La de doña Teresa , su mujer, en aquellas revueltas y alborotos, como es ordinario, está en el monasterio de Cereceda de la orden del CisJos señores vendieran el servicio que haciun al viejó | tel, que asimismo ella fundó á dos leguas de Lamego, Rey lo mas caro que podian, por pueblos y castillos que á lo que yo entiendo el uno y el otro de los despojos de les dió en tan gran número, que divididas las fuerzas la guerra. Ismar, avisado del intento que don Alonso lledel reino y menoscabadas, parecia que al Rey no le vaba , á toda diligencia levantó y alistó gente en su tierquedaba mas que la vana sombra de aquel nombre; ra. Acudiéronle otros cuatro reyes ó señores moros, se hizo una ley, en que todas aquellas donaciones, con que formaron un grueso ejército. Llegaron á vista como galudas fuera de tiempo, se revocaron y dieron unos de otros cerca de Castroverde, en una llanura que á la sazon se llamaba Uriquio, y al presente Cabezas de Esta fué aquella batalla tan celebrada con razon por los Reyes , y pareció á propósito para dar la batalla. Riega historiadores portugueses , de las mas memorables que aquellos campos el rio de Palma, llamado otro tiempo se vieron en aquella era, despues de la cual en breve el Chalibs; por tierra de Beja, do tiene su nacimiento, poder y fuerzas de Portugal se aumentaron en grande lleva poca agua; pero con otros rios que se le juntan, manera. Verdad es que todo lo escurecia y afeaba la poco a poco se engruesa de tal suerte, que cuando lle- prision tan larga de su madre. Avisado desto el pontiga al mar y al golfo salaciense, cerca de Alcázar de fice Inocencio II, que todavía lo era por estos tiempos, Sal, tiene hondo bastante para navegarse. Don Alonso, procuro apartalle de aquel propósito y hacer que se vista la muchedumbre de los enemigos, al principio reconciliasen. Con este intento envió desde Roma con estuvo congojado; por una parte se le representaba el muy grandes poderes al obispo de Coimbra, cuyo nomriesgo á que ponia todo su estado, por otra la afrenta bre no se dice. El no cesó de amonestar al Rey que hiy mengua suya y de los suyos, si volvia atrás, mas pe- ciese oficio de bijo para con su madre; esquivase la sada que la misma muerte. Venció el deseo de la honra mala voz que corria de aquel hecho; que era cosa de al recato cobarde, en especial que sus soldados dos dias muy mala sonada tenella , no solo despojada de su estaantes que la batalla se diese , que fué á 25 de julio, dia do y dote, sino privada de la libertad; ninguna causa del apóstol Santiago de aquel mismo año, con grande bastante se podia alegar para hacer tan grande injuria resolucion y regocijo, tan animados estaban , en los y tal desacato á la que le engendró. Las orejas del Rey reales dieron al príncipe don Alonso nombre de rey. estaban sordas á estas palabras; tanta vez tiene la inEsto le bizo de todo punto resolverse y probar la suer- dignacion concebida contra lo á que obliga la ley nalute de la batalla, por no parecer, si la excusaba, que ral. El Obispo, puesto entredicho en aquella su ciudad, amancillaba aquella nueva dignidad y ditado. Llegado se salió de Portugal. Por esta misma causa vino de pues el dia , ordenadas sus haces en guisa de pelear, les Roma cierto cardenal, mas no hizo efecto alguno, anhabló en esta sustancia: a Las palabras, amigos mios, tes forzado por las amenazas del Rey, alzó el entredicho no hacen á los hombres valientes. Los corazones que se que en todo el reino tenia puesto. Era en aquella sazon avivan con el razonamiento del capitan, luego que se vie- don Manrique ó Amalarico de Lara muy principal en ne á las manos vuelvená su natural. El esfuerzo de cada riquezas y en nobleza, y por merced de los reyes de cual en el peligro le descubre. El estado en que todos nos Castilla era señor de Molina. Don Alonso, rey de Portuhallamos , bien así como yo, lo veis todos. La muche- gal, procuro casarse con una hija deste caballero, que dumbre de los enemigos y el sitio en que estamos no da se llamaba Malfada. Quién hace á doña Malfada hija lugar para que ninguno pueda volver atrás. Vuestro es- ó hermana de Amedeo, conde de Mauriena y de Sabofuerzo, valientes soldados, os servirá de reparo. ¿Qué ya; y aun debe ser lo mas cierto , atento que el arzocosa hay mas torpe que poner en los piés la esperanza bispo don Rodrigo dice que casó con Malfada , hija del quien tiene empuñadas las armas? Qué volver las espal- conde de Mauriena. Nacieron deste matrimonio don das á los que no se atreverán á mirar vuestros rostros y Sancho, doña Urraca y doña Teresa, aquella que casó denuedo? Afuera el miedo y cobardía. La alegría que veo adelante con Filipe, conde de Flandes. Demás destos en vos da bastante muestra de vuestro esfuerzo y valor. hijos tuvo este Rey otro hijo bastardo, llamado don PeYo determinado estoy de cumplir con lo que debo, sea dro. Hecho los regocijos destas bodas, volvieron los con la muerte, sea con la victoria; lo primero no lo per- portugueses á la guerra. Santaren, villa principal de mitirá Dios vi sus santos, lo al en vuestras manos está. aquel reino, está á la ribera de Tajo. Llegaron de imContra esta canalla que tantas veces vencistes al pre-proviso los nuestros, y antes de amanecer sin ser sensente habeis de pelear. Los ánimos pues de los enemi- tidos la escalaron y echaron della los moros, De los gos y vuestros será como de vencidos á vencedores; el despojos desta guerra fundó aquel Rey el monasterio de ellos bajo, medroso y cobarde, el vuestro alegre y de Alcobaza de monjes bernardos, por voto que hizo denodado. De mí no espereis solamente el gobierno, al pasar por donde está de hacello así, caso que ganasu sino el ejemplo en el pelear. Parad mientes no parezca aquella plaza. Sobre el imperio de Africa contendian me distes el apellido de rey para afrentarme en este con gran porfía Albohali, que era del linaje de los als trance.. Dichas estas palabras, dio señal de acometer, moravides, y Abdelmon de los almohades, nuevo limandó que los estandartes se adelantasen ; lo mismo naje y secta que entre los moros se levantaba. Estas hicieron los enemigos. Trabóse una brava pelea , co- diferencias dieron ocasion que los moros de Españit mo de los que contendian por la honra, por la vida y fuesen por los nuestros maltratados; á la verdad en esla por el imperio de todo Portugal. Ultimamente, la mu- sazon mas se conservaban por estar los cristianos ocuchedumbre de los moros fué vencida por la fortaleza pados en guerras civiles que por su mismo esfuerzo. de los cristianos; muchos quedaron muertos, y no po- Y aun por este tiempo en algunas partes gozaban los cos presos. Los cinco estandartes de los reyes vinie- moros de tanto sosiego, que tenian lugar para darse ron en poder de los vencedores. Principio y ocasion de muy de propósito al estudio de las letras, en especial las armas de que usaron en adelante los reyes de Por- en Córdoba , madre que siempre fué de buenos ingetugal, en escudo y campo azul cinco menores escu- nios, hobo en esta sazon varones esclarecidos y excedos. Otros dan diversa interpretacion, y pretenden lentes en todo género de filosofia. Avicena fué uno, que significan las cinco plagas de Cristo, hijo de Dios; al cual algunos tienen por hombre principal y hijo de pero no sé si con fundamento bastante. En tiempo de rey, otros pretenden que no fué español, ni jamás don Sancho, segundo deste nombre, rey de Portugal, aportó en España. Averroes fué otro nobilisimo comená las armas antiguas añadieron castillos por orla, no tador de Aristóteles, él mismo dice de sí que escribia siempre en un mismo número, al presente ponen siete. I los Comentarios sobre los libros de Coelo de Aristóteles el año 530 de los árabes, que concurre con el año de ñaban á los reyes, finalmente se hicieron paces entre Cristo de 1135. Avenzoar asimismo fué señalado aquellas dos naciones. Para concluir acordaron que aquella ciudad en los estudios de matemáticas y astro- los dos principes se bablasen; las vistas fueron á la rilogía. Esto en Córdoba. En Portugal con gentes que bera de Ebro, entre Calahorra y Alfaro. Hallóse prejuntaron ganaron los cristianos por fuerza de armas sente en esta junta doña Berenguela , mujer del Emla villa de Sintra, asentada junto al promontorio que perador; allí, no solo se concertaron las paces ,

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sino los antiguos llamaron Artabro y no lejos de aquella tambien para mayor firmeza acordaron que don Sanparte por donde el rio Tajo desagua en el mar. Era el cho, hijo mayor del Emperador, casase con doña lugar muy á propósito para llamar socorros extraños. Blanca, hija del Navarro. La Infanta , bien que de muy Por esta causa , á persuasion del Rey, vinieron gruesas poca edad para que estuviese como en rehenes, fué armadas de Francia, Ingalaterra y Flándes. Las ayudas desde luego entregada á su suegro. Hizose esta confueron tales, que se determinó de poner cerco sobre federacion á 24 del mes de octubre del año susodiLisbona , ciudad en aquella comarca muy populosa y lo cho. Desta mudanza tan repentina del emperador don mas principal de Portugal. Pero antes que declaremos Alonso no hallo bastante causa , ni que satisfaga del el fin que iuvo este cerco muy famoso, volverémos la todo, si bien entiendo que no fué inconstancia ni lipluma á lo que se queda atrás.

viandad, porque ¿qué Príncipe hobo en aquel tiempo

ni mas grave ni mas santo? A la verdad era muy fuera CAPITULO XVIII.

de propósito que los aragoneses ocupados en otros peCómo los fieles ganaron á Almería.

gocios, y que poco le podian ayudar, se llevasen el

fruto del peligro ajeno y de su trabajo; asi determino Entre tanto que estas cosas pasaban en Portugal, los en particular mirar por lo que le estaba bien , ca granavarros y aragoneses traian guerras entre sí. Don vísimos cuidailos dentro y fuera de su estado apartaAlonso el Emperador tenia en su mano la guerra y la ban á don Ramon y le impedian de la guerra de Napaz; el que de los dos reyes fuese el primero a ganar varra. Primeramente tenia mucho en que enlender su amistad se prometia seguramente la victoria de su con los moros' de su distrito, de quien en esta sazon contrario; así, á porfía los unos y los otros la preten- los capitanes y fronteros de Aragon ganaron, á las ridian. El primero, don Ramon, conde de Barcelona, beras del rio Cinga , los pueblos de Calamera y Alcoencargado que se vió del nuevo reino de Aragon, y por lea. Demás desto, los caballeros jerosolimitanos, por el mismo caso envuelto en graves dificultades, con in- el testamento de don Alonso, rey de Aragon, que fué tento de granjearle la voluntad y atraelle á su parecer, muerto los años pasados, todavía pretendian tener defué á Carrion , villa de Castilla , como queda dicho. La recho al reino; y era razon contentallos en alguna maida no fué en vano, porque alcanzó que Zaragoza, Ta- nera y dar algun corte en esto, mayormente que Rairazona, Calatayud y los demás pueblos de la corona de mundo, maestre de la caballería de San Juan, era veAragon que están de esta parte de Ebro, y á la sazon te- vido por este respeto á España. Por cuya diligencia, nian guarnicion de castellanos, se le entregasen como despues de largos debates sobre el caso, últimamente á feudatario de los reyes de Castilla. De don García, rey se asentó que los caballeros jerosolimitanos en Zarade Navarra , dado que con ordinarias entradas que ha- goza, Calatayud, Huesca, Barbastro y Daroca, con tocia molestaba los aragoneses por toda la comarca que dos los demás pueblos que se ganasen de moros, tuhay desde Tudela á Zaragoza , por entonces no se hizo viesen de cada una de las tres naciones, cristianos, mencion alguna; pero dos años adelante, que fué el moros y judíos, un vecino por vasallo, que les acudiede 1140, don Ramon, movido por aquellos desaguisa- sen con sus tributos y á su llamado y debajo de su condos , y confiado en la amistad de don Alonso, vino se- ducta cuando se hiciese guerra con sus personas y argunda vez á verse con él en el mismo lugar de Carrion, mas. Fuera desto, en todo el reino les señalaron otras donde entre aragoneses y castellanos se hizo liga con- rentas y heredamientos muy grandes con que sustentra el de Navarra, y se concerto que los pueblos de la tasen la vida y los gastos de la guerra , si bien fuesen corona de Aragon que tenian usurpados los navarros muy grandes. En Jaca y en otros lugares les dieron volviesen á los aragoneses, asimismo que los que del sitios para hacer sus conventos. Púsose otra condicion señorío de Castilla poseian desta parte de Ebro, luego muy principal, que si dou Ramon muriese sin bijos, el que fuesen ganados del comun enemigo, se restitu- reino voivicse á los caballeros. En estas práticas y en yesen fielmente á Castilla. Tocante al reino mismo de asentar estos conciertos pasaron algunos años. El Navarra , acordaron que la tercera parte quedase por asiento Guillermo , patriarca de Jerusalem, y los deel Emperador, las otras dos partes se adjudicaron á más caballeros de San Juan interesados aprobaron en don Ramon con nombre otrosí por ellas de feudatario Jerusalem, á 29 de agosto del año de 1141, y de todo de Castilla. Repartian los despojos antes de matar la otorgaron escritura pública. Vino tambien en ello y caza. Despedidas estas vistas, como si hobieran tocado dió su consentimiento Fulcon, rey de Jerusalem, y al arma, acudieron por ambas partes á la guerra. A don últimamente aprobó todo esto el papa Adriano IV, Ramon entretenian otros cuidados; así don Alonso el que algunos años adelante comenzó á gobernar la IgleEmperador fué el primero que ido á Búrgos, con un sia de Roma. En esta avenencia comprehendieron eso grueso ejército que levantó y junto de todas partes, mismo las otras dos órdenes militares, y en particular pasados los montes Docà , rompió por tierras de na- los templarios, á los cuales don Ramon tenia mas devarros. El ruido y el espanto fué mayor que el efecto vocion por causa que su padre, don Ramon Berenguel, que se hizo; con embajadas que de una y de otra parte tomó el hábito de aquella religion y la profesó los años se enviaron y por medio de los prelados que acompa- pasados. Por esto fueron ayeutajados á los demás, ca

les consigno & Monzon y otro gran número de pueblos ella edificó á sus expensas y en que pasó lo mas de la y castillos, la décima parte de las rentas reales y la vida ; del rey don García y de doña Urraca fué lnija doña quinta de todo lo que se ganase en la guerra de los mo- Sancha, que casó dos veces; la primera con Gaston, ros. Finalmente, todos los caballeros quedaron exemp- vizconde de Bearne; la segunda, muerto este sin hijos, tos de tributos y de la juridicion real, en particular casó con don Pedro, conde de Molina; deste matrimonio se concertó y juró por expresas palabras que sin su nació Aimerico, que el tiempo adelante fué señor de consentimiento no se harian en tiempo alguno paces Narbona. En esta sazon Africa andaba alborotada con con los moros. Estos conciertos se hicieron en Girona, guerras civiles. En España, asimismo se levantaron presente el cardenal Guidon, legado del Pontífice ro- entre los moros grandes alteraciones por estar dividimano, que interpuso su autoridad en ello, y fué á 27 dos en tres parcialidades. Zefadola, señor de Rota, de noviembre, año de 1143. Siguióse una nueva guerra pueblo asentado a la boca del rio Guadalquivir, sin eu Francia contra los Baucios, linaje en aquel tiempo embargo que era de la antigua sangre de los reyes momuy poderoso en riquezas y aliados. La causa fué que ros, favorecia á los cristianos por sus respetos, que deRaimundo Baucio estaba casado con doña Estefania, bajo de su conducta hicieron entrada lasta dar vista á hija de Gilberto, conde que fué de Aimillan y de la Sevilla. Azuel, gobernador de Córdoba , y Abengamia, Proenza, hermana de doña Dulce, madre de don Ra- gobernador de Valencia, tenian entre sí diferencias; mon y de don Berenguel, como arriba se ha mostrado. pero Abengamia era mas poderoso en fuerzas, y no Este pues por el derecho de su mujer pretendia apode- paró hasta echar de Córdoba á su contrario. Entre los rarse de una parte de la Proenza, si no pudiese por bien cristianos parece habia mas sosiego; solo don Ramon y y por via jurídica, á lo menos por las armas. No le falta- el rey don García no tenian del todo compuestas sus diban entre aquella gente aticionados por la aversion que ferencias. Tocaban ambos al emperador don Alonso en tenian á don Berenguel como á príncipe extranjero, estrecho parentesco demás de la alianza que con ellos además que la gente popular, como suele, pensaba tenia puesta. Porque no se pasase tan buena ocasion que las cosas nuevas serian mejores que las presentes. de hacer la guerra á los moros, que estaban muy apoEsta guerra se comenzó en tiempo del susodicho don derados del Andalucía, los convidó y rogó por sus letras Berenguel , y por su muerte se encendió mas contra su y embajadores para que se viesen con él en Santisteban hijo, que se llamó don Ramon Berenguel. La edad de Gormaz. Hiciéronse estas vistas el año 1146, por el deste Príncipe era poca, las fuerzas no bien asegura- mes de noviembre; en ellas, si bien no se pudieron condas, en tanto grado, que don Ramon, conde de Barce- certar paces perpetuas, negociose que entre las dos lona, se determinó, pospuesto todo lo al, tomar'el am- naciones, aragoneses y pavarros, se hiciesen treguas. paro de aquel mozo, su sobrino; y aun, á lo que yo creo, Añadieron que por cuanto el emperador don Alonso para tener mayor autoridad, se llamó marqués de la pretendia hacer guerra á los moros, y para este efecto Proenza. La guerra se comenzó, que fué brava; con tenia apercebido un ejército muy escogido, don García ella los contrarios se vieron apretados de manera, que por tierra y don Ramon por mar con una gruesa arRaimundo Baucio, despojado de casi todo su estado pa- mada suya y de ginoveses ayudasen sus intentos. A la terno, de su voluntad vino a Barcelona para entregar á primavera del año siguiente los tres reyes hicieron sí y á sus cosas á la voluntad y merced de aquel Princi- guerra en el Andalucía, saquearon y quemaron los pe. Hiciéronse las paces entre estas dos casas con buenas pueblos , talaron los campos, pasaron hasta Córdoba, condiciones; con que Baucio fué restituido en todo lo ciudad muy principal y muy grande á la ribera de Guaque le quitaron en el discurso de la guerra. Demás dalquivir, asentada en un llano, poderosa en armas y desto le dieron á Trencatayo, que es un pueblo princi- riquezas, demás desto muy señalada por haber tenido pal en aquella comarca , á tal que fuese por él feuda- no mucho tiempo anles el imperio de casi toda Espatario de los condes de la Proenza. Estas fueron las ña cuanto se extendia el señorío de los moros. Los dificultades y negocios que tenian embarazado á don campos son muy fértiles en todo género de esquilmos Ramon; con que don García, rey de Navarra , tuvo cuanto los mejores de España. Tenia el gobierno desta comodidad y espacio de reforzarse; y en particular con ciudad Abengamia en nombre del rey de Marruecos. intento de granjear al emperador don Alonso, que te- Este, espantado de tan.grande aparato de guerra, ennia el mando de todo y mayor poder que los demás, tregó luego la ciudad, ofreciéndose á obedecer y ayupor ser muerta doña Mergerina, su primera mujer, dar á los cristianos con mantenimientos y dinero. Raicasó el Navarro con doña Urraca, hija bastarda del mundo, arzobispo de Toledo, por mandado del Rey, Emperador. El año 1144, a 24 de junio, se celebraron consagró con las ceremonias acostumbradas la mezlas bodas con real magnificencia en la ciudad de Leon. quita mayor, que era la mas rica y vistosa de España. Hobo justas y torneos, corriéronse toros. Entre los Resolución apresurada y antes de tiempo, pues se parotros juegos que hicieron era uno de mucho gusto: tieron sin dejar en la ciudad alguna guarnicion de solen un lugar cerrado soltaban un puerco, seguíanle por dados. Recelábanse que si dividian el ejército se diel gruñido dos ciegos armados con sendos bastones, y minuirian las fuerzas y no les quedarian gentes bastansus celadas en las cabezas; el que le mataba era suyo. tes para guerra tan grande como pretendian hacer, ni Avenia que por herirle muchas veces el golpe del un la ciudad por su grandeza se podia guarnecer sin muciego por yerro descargaba sobre el otro, con grande cha gente, ni era tanta la que tenian que se pudiese risa de los que se hallaban presentes. La madre de acudir á todo, mayormente que la gente de la tierra se doña Urraca se llamó Gontroda , mujer muy noble en apellidaba para hacelles rostro. Acordaron pues de delas Astúrias, cuyo sepulcro con su letrero está en Ovie- jar aquella ciudad sin guarda; solo hicieron que Abendo en un monasterio de monjas, llamado de Vegua, que l gamia, tocado el Alcoran, que es la ceremonia mas M-1.

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grave que los moros usan en sus juras, hiciese home- que tenian parte de Aragón con las islas Baleares , hoy naje que tendria aquella ciudad por el Emperador, y Mallorca y Menorca. Prometió para mas animallos de en su nombre la gobernaria con toda lealtad. El miedo darles la tercera parte de lo que en la guerra se ganano es maestro duradero de virtud, ni es acertado ha- se, demás que en todos los pueblos que se tomasen de cer confianza de los desleales á Dios. Apenas los nues- los moros tendrian los ginoveses templo y juzgado tros se partieron de aquella ciudad cuando el goberna- aparte; lo que era mas, que todos los mercaderes de dor moro faltó en la fe y palabra. Pasó el campo de los aquella nacion serian libres de tributos. Eran estas cristianos á Baeza, donde tenian los moros juntadas condiciones aventajadas; acordaron de aceptallas. Relas fuerzas de toda la tierra con determinacion de volvieron sobre las marinas de Cataluña, y. con su venir á batalla. El peligru era grande; aquejaba el buena maña ganaron de consuno a Tortosa, ciudad cuidado y recelo al emperador don Alonso. Apare- muy noble, y que por estar asentada a la boca del rio cióle san Isidoro entre sueños con muestra de majes- Ebro era muy á propósito para las contrataciones y cotad mas que humana , así se tuvo por cierto, y le ani- mercio del mar. Estas cosas sucedieron el año siguienmó y quitó la duda y el miedo. El suceso dió á enten- te, y luego el año adelante Lérida y Fraga vinieron á der que la revelacion no fué vana. El dia siguiente con poder de cristianos, pueblos muy conocidos, el priel sol se trabó la pelea, en que los moros fueron des- mero por la victoria que antiguamente cerca del gano trozados y puestos en huida; la ciudad se rindió, y en Julio César y por el cerco que sobre él tuvo; el otro por ella, mudado parecer, dejaron guarnicion de soldados, el desastre fresco y muerte desgraciada de don Alonso, porque á ejemplo de los de Córdoba no se rebelasen, rey de Aragon. Lérida se dió al conde de Urgel en preademás que no convenia dejará las espaldas algun pue- mio de lo mucho que en aquella guerra bizo y trabajó. blo enemigo. En la toma y cerco desta ciudad se seña- A Guillen Perez, obispo de Roda, nombraron por obisló entre todos el esfuerzo y diligencia de Rodrigo de po de Lérida con retencion de las ciudades Roda y Azagra , señor que era de Estella de Navarra. Pedro Barbastro, que ordenaron se comprehendiesen en Rodriguez de Azagra fué su hijo; y entre los de aquel aquella diócesi; y aun se halla que algunos obispos de linaje de Azagras el primer señor de la ciudad de Albar- Lérida en el tiempo adelante se intitulaban obispos de racin. En aquella sazon Almería era tenida por ciudad Roda y de Barbastro. muy fuerte. Está asentada a la ribera del mar Mediterráneo, á los confines del Andalucía y del reino de

CAPITULO XIX. Murcia ; llamóse antiguamente Abdera ó Puerto Gran

Cómo la ciudad de Lisbona se gano de los moros. de. Della se derramaban muchas fustas á robar. Esta ciudad pretendieron ganar los nuestros, y con este in- Las cosas de los moros iban de caida, las de los cristento se adelantaron con todas sus gentes en el mismo tianos en pujanza, y su nacion en España florecia en ritiempo que los de Génova y los de Barcelona , confor- quezas, caballos, armas y toda prosperidad. A cada me al órden que llevaban que costeasen aquellas ribe- paso se apoderaban de nuevos castillos, pueblos y ciuras poco á poco con su armada, doblado el cabo de Ga

dades. Casi en medio de Portugal, á la boca del rio Tatas, dieron vista á la ciudad. Asentados los reales, jo, por do descarga con sus corrientes en el mar Océacombatieron los muros por mar y por tierra , y despues no, está un puerto contrapuesto al viento de poniente; de algunas salidas y escaramuzas que se hicieron, con la barra tiene angosta y peligrosa , dentro es muy anla batería abrieron entrada y forzaron algunas torres; cho y capaz. A la ribera deste puerto, á la parte del dende lo demás de la ciudad se ganó por fuerza á 17 de norte, se extiende grandemente Lisbona, ciudad la mas octubre del año 1147. Veinte mil moros, que tomada la noble y mas rica de Portugal. A las espaldas se levantan ciudad se retiraron al castillo, fueron forzados á com- poco á poco unos collados, que tienen la subida fácil, y prar sus vidas por dineros. Desta manera se quitó aquel están cubiertos de los edificios de la ciudad. Su annido de cosarios, que ponia espanto á las riberas cer- chura es menor que conforme á su longura. El ruedo de canas y distantes de España, Francia y Italia , que fué los muros antiguos no es muy grande; la poblacion de la causa principal de apresurar esta empresa. Los des- los arrabales es mucho mayor, en especial en este tiempojos se repartieron entre los soldados. A los ginove- po, en que por la mucha gente que acude al trato de ses se dió en premio un plato de esmeralda muy gran- las Indias Orientales y á feriar la especiería que de lede, que ellos entonces juzgaron debian preferir á toda vante viene todos los años se ha mucho acrecentado. la demás presa , Y

presente le guardan entre sus te- Los barrios y las calles en gran parte son mal trazadas, soros. Otros escriben se halló en la Suria cuando por angostas y no tiradas á cordel, sea por la desigualdad fuerza se tomó Cesarea: El vulgo dice que Cristo, hijo del sitio , que tiene altos y bajos, sea por el descuido en de Dios, cenó en él la postrera vez con sus discípulos; edificar, mayormente en el tiempo que estuvo en poder opinion sin autor ni fundamento. Clemente, alejandri- de moros, gente poco curiosa en esta parte. Los edifino, por lo menos dice que Cristo cenó en un plato de cios nuevos y las calles son mucho mas hermosas. Los poca estima. La sazon del tiempo se acercaba al in- ciudadanos gente principal y honrada, los mercaderes vierno; los soldados por ende dieron vuelta á sus tier- ricos, las ganancias grandes, el sustento y arreo de los ras, no menos alegres por la venganza que tomaron de naturales muy templado. Goza de campos muy buenos, los moros, que por el interés que de la victoria saca- aldeas y alquerías que tiene por todas partes; muchas ron. Con ocasion de aquella armada gruesa que traje- quintas ó casas de recreacion, que parecen edificios rearon los ginoveses en aquel tiempo muy poderosos por el les. Don Alonso, rey de Portugal, deseaba por todas mar, don Ramon, príncipe de Barcelona, se concerto estas causas apoderarse de aquella ciudad, y en especon ellos que á la vuelta le ayudasen contra los moroscial por ser como castillo y reparo del señorío de los

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