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CAPITULO XXI.

| que la una de las partes, juntados con los navarros, no le De nuevas alteraciones que sucedieron en Aragon.

diesen en que entender. Esta fué la causa de tomar

asiento con Navarra ; y aun otro cuidado le aquejaba En el tiempo que estas cosas pasaban en Castilla, Fi mas de volver las fuerzas contra los moros, de donde lipe, rey de Francia , que sucedió a su padre san Luis, | una cruel tempestad se aparejaba para España si no se allegaba a su corona nuevos estados por muerte de acudia al remedio con tiempo, como los hombres pruAlonso, su lio, y de Juana, su mujer, que murieron á dentes lo sospechaban y comunmente se decia no sin la sazon sin hijos, y eran condes de Potiers y de Tolosa; causa. y no mucho despues Rogerio Bernardo, conde de Fox, fué despojado de su estado no por otra causa mas de

CAPITULO XXII. que en cierta ocasion no quiso obedecer a los jueces

El rey don Alonso partió para tomar posesion del imperio. reales; por lo cual las armas aragonesas, á causa que parte del estado de aquel Principe era feudo de Aragon, Ardia el rey don Alonso en deseo de ir á Alemaña estuvieron para revolverse contra Francia. La pruden- a tomar la corona y insignias del imperio ; tanto mas cia del rey don Jaime atajó el daño; á su persuasion el y con mayor priesa, que por autoridad del papa Gregode Fox puso su persona y todo su estado en manos del rio X los señores de Alemaña, cansados de los males rey de Francia, con que se sosegaron aquellos debates. que en aquella vacante se padecieron, muchos, muy Dentro del reino de Aragon tenian sospechas de nuevas graves y muy largos, y porque de años atrás era mueralteraciones á causa que el infante don Pedro , hijo pri to Ricardo, el otro competidor, se aparejaban para hamero y heredero del rey de Aragon, estaba desabrido cer nueva eleccion, sin tener cuenta con el rey don con Fernan Sanchez, su hermano bastardo, por enten Alonso. Alterado él con esta nueva , como era razon, der, entre otras cosas, que cuando volvió de la Tierra pretendia recompensar la tardanza pasada con abreviar; Santa fué recebido con gran honra y festejado de Cár y por esto, aunque muy fuera de sazon, comenzó á tralos, rey de Nápoles, y por esto sospechaba habia con tar muy de veras de su ida á Alemaña. A las personas él tratado cosas perjudiciales al reino. Hallábase el di prudentes parecia se debia anteponer á esto el sosiego cho don Fernando en Burriana; allí don Pedro con buen y el cuidado de la república. Los hombres mas livianúmero de soldados le tomó de sobresalto, y despues nos y de poca experiencia, hinchados de vana espeque por fuerza entró en la casa y buscó en todos los lu ranza , le exhortaban á la jornada, sin faltar quien blagares á su hermano, escudriñó los escondrijos, quebró sonase y dijese era bien aparejar armas, caballos y las cerraduras, hinchólo todo de ruido y de alboroto. En demás cosas necesarias para hacer la guerra en Aleel entre tanto don Fernando y doña Aldonza , su mujer, 1 maña y para sujetar á los que contrastasen á sus ijse pusieron en salvo. Estos fueron principios de grandes tentos. Algunos tomaban por mal agüero que tantas alteraciones, ca los nobles del reino con esta ocasion de | veces se le hobiese al rey don Alonso desbaratado aquel la enemistad de los dos hermanos se dividieron en dos viaje que tanto deseaba. Era este Rey de su natural irbandos con tan grande obstinacion, que, juntadas las 1 resoluto y tardo, las cosas del reino embarazadas; y fuerzas, no dudaron los que seguian la parcialidad de si hallara algun buen color, de buena gana desistiera don Fernando de mover guerra contra el mismo Rey; | de aquella pretension ; pero por miedo de la infamia y de que no resultó otro provecho sino que el vizconde de mengua de reputacion se resolvió pasar adelante. Con Cardona y otros señores parciales fueron por esta causa este intento procuró con cualquier partido apaciguar despojados de sus estados. El mismo Fernan Sanchez, los de Granada y los grandes. En esto el rey de Granacercado en el castillo de Pomar por su hermano , luego da, Alhamar, falleció al principio del año 1273. Fué que le tuvo en su poder, le hizo ahogar con un lazo y hombre atrevido, astuto y muy contrario á nuestras despeñar en el rio Cinga, que por allí pasa, unos decian cosas. Hobo diferencia sobre la sucesion; prevaleció con razon, otros que injustamente; lo cierto que qui aquella parcialidad con la cual se juntaron los forajitado el capitan y cabeza los demás se sosegaron. Este fué dos y grandes de Castilla , y diéronse las insignias reael fruto de aquel parricidio; pero la muerte de Fernan les á Mahomad, por sobrenombre Miralmutio Leminio, Sanchez sucedió tres años adelante. Dejó un hijo de hijo mayor del difunto. Este Principe, puesto que era pequeña edad, llamado don Filipe, de quien desciende de suyo contrario a nuestras cosas y muchos le moel linaje de los Castros en Aragon. A Rugerio de Lauria vian á hacer guerra ; porque las fuerzas de su nuevo hizo donacion el rey don Jaime en tierra de Valencia de | reino andaban en balanzas, el rey don Alonso entendos heredades, que se llaman Raelo y Abricat, en pre | dia que se inclinaba á la paz y que fácilmente se pomio de su trabajo, porque de lo último de Italia acom. dria efectuar. Demás desto, algunos de los grandes pañó los años pasados á doña Constanza, su nuera. Fué se reducian á mejor partido y mas sanos propósitos. este caballero en lo de adelante persona de grande in En particular don Fernando de Castro y Rodrigo de genio y excelente capitan, mayormente por el mar. Con Saldaña sobre seguro vinieron á verse con él á Avila, don Enrique, rey de Navarra, que por morir su her do se hacian Cortes del reino por el mismo tiempo mano el rey Teobaldo sin hijos sucedió en aquel reino, que en Alemaña procedieron á nueva eleccion aprosuy con quien los aragoneses tenian diferencia por pre

radamente ; en que Rodulfo, conde de Ausburg, por tender que les quitaran aquel reino injustamente, como voto de todos los electores, fue nombrado por rey de en su lugar queda dicho, todavía se concertaron tre romanos. Señor, bien que de poca renta y estado peguas por muchos años. El rey don Jaime via los suyos queño, pero que descendia del nobilísimo linaje de los alborotados, mas inclinados a las armas que á la paz y ál antiguos reyes franceses y era en todas virtudes acala concordia; y por las diferencias que andaban temia | bado. Los embajadores del rey don Alonso que se

hallaron á la sazon en Francfordia, aunque hicieron que lo mas presto que pudiese se apresurase á pasar contradiccion y sus protestaciones, no fué de efecto en Italia para coronarse. Al concilio que se tenia en alguno; la aficion de antes la tenian ya trocada en de- Leon se partió don Jaime, rey de Aragon, aunque en sabrimiento y odio que todos le cobraran. Despedidas lo postrero de su eilad , por ser deseoso de bonra y por las Cortes de Avila , se fué el Rey á Requena para to otros negocios. Desde allí, sin bacer cosa de momento, mar acuerdo con el Rey, su suegro, en presencia sobre dió la vuelta á su tierra, desabrido claramente con el la guerra de los moros. Allí por el trabajo del camino, Pontífice porque rehusó de coronalle si no pagaba el ó por el desabrimiento y desgusto con que andaba, tributo que su padre el rey don Pedro concerto de paadoleció de una enfermedad no ligera. Y porque las de- i gar cada un año en el tiempo que en Roma se coronó, más cosas no sucedian á propósito y la misma priesa como queda dicho en su lugar. Al rey don Jaime le papor el gran deseo le parecia tardauza, juzgó seria lo recia cosa indigna que el reiro ganado por el esfuerzo mejor intentar de hacer las paces por industria de la de sus antepasados fuese tributario á algun extraño. Reina y por la autoridad del primado don Sancho. Ellos En este comedio el rey de Granada y los grandes forapara tratar desto sin dilacion se partieron para Córdo- jidos por diligencia de la Reina se redujeron al deber; ba. Al pontífice Gregorio X despachó á Aimaro, fraile para sosegar á los grandes les prometieron todas las dominico, que despues fué obispo de Avila, y á Fer cosas que pedian ; el rey de Granada quedó que pagase nando de Zamora, canónigo de Avila y chanciller del cada año de tributo trecientos mil maravedís de oro, y Rey. Estos en Civitavieja, en que á la sazon estaba el de presente gran suma de dineros, en pena de los daPontifice, en consistorio declararon las causas por que ños y gastos. Demás desto, se concertaron treguas por la eleccion de Rodulfo pretendian ser inválida. Que no un año entre los de Guadix y de Málaga con aqrel Rey, debia el Pontifice moverse por los dichos de aquellos por estar el rey don Alonso encargado del amparo de que ponian asechanzas y redes á sus orejas y con en aquellas dos ciudades. Fué en aquella edad hombre segaños pretendian ganar gracias con otros, sino con | Balado en España Gonzalo Ruiz de Atienza, privado del servarse neutral, como lo pedia la persona y lugar sa- Rey, por cuya diligencia en gran parte y buena mana crosanto que representaba , y con esto ganar ambas las se concluyó aquel concierto. El rey de Granada y los partes á ejemplo de sus antecesores Urbano y Clemen grandes desde Córdoba partieron en compañía del inte, que con igual bonra y título, por no perjudicar á | fante don Fernando, que se halló en todas estas cosas; nadie, dieron á Ricardo y á don Alonso título de rey llegados á Sevilla, el rey don Alonso los acogió benignade rotnanos. A los electores de Alemaña fué don Fer- mente. Ellos, colejado el un tiempo con el otro, juznando, obispo de Segovia, para ponellos en razon y | garon les estaba mas á cuento y mejor obedecer á su procurar repusiesen lo atentado. Con estas embajadas Príncipe con seguridad que la contumacia con peligro no se hizo efecto alguno por estar todos cansados de y daño. Concluido esto, las armas de Castilla debajo la tan larga tardanza. Solo el año siguiente de 1274 des conducta del infante don Fernando y por mandado de de Leon de Francia, donde, presente el Pontifice, se su padre se movieron contra Navarra para conquistar hacia el concilio general de los obispos para reformar la aquel reino. Don Jaime, rey de Aragon, envió al tanlo disciplina eclesiástica, renovar la guerra de la Tierra á don Pedro, su hijo mayor, al cual renunció el dereSanla y unir la Iglesia griega con la latina , Fredulo cho que pretendia tener á aquel reino, á ganar las vofué enviado por nuncio al rey don Alonso para que le luntades de los navarros, que de suyo se inclinaban ofreciese los diezmos de las rentas eclesiásticas en | mas á los aragoneses que á Castilla. Ni las mañas de nombre del Pontífice para la guerra contra moros, á Aragon ni las fuerzas de Castilla hicieron efecto, á cautal que desistiese de la pretension y esperanza vana sa que la Reina viuda se recogió á Francia con su hija que tenia de ser emperador; que parecia cosa injusta al amparo del Rey, su primo, por temer no le hiciesen con deseo de imperio forastero alterar la paz de la Igle fuerza si se quedaba en Navarra en tiempos tan resia , que tan sosegada eslaba. En este medio don En vueltos. Solo don Fernando acometió a tomar á Viana; rique, rey de Navarra, muy a pesgado y disforme por y rechazado de allí por la fortaleza de aquella plaza y la mucha gordura de su cuerpo, falleció en Pamplona por el esfuerzo de los cercados, se apoderó de Mendaá 22 de julio. De su mujer doña Juana, hija de Ro- via y de otros menores pueblos. Todo lo halló mas diberto, conde de Artesia y hermano del rey san Luis, ficulloso que pensaba , dado que ningun ejército basdejó una hija , llamada tambien doña Juaua, en edad tante le salió al encuentro, que era causa de mayor tarapenas de tres años, que, sin embargo, fué heredera danza ; si bien las cosas de aquel reino estaban tan rede aquellos estados, así porque el reino la jurara antes, vueltas, que los señores, divididos en parcialidades y como por testamento de su padre, que lo dejó así dis- | aficiones, no podian conformarse para acudir á la depuesto; de que resultaron nuevas diferencias y discor | fensa. Los mas se aficionaban á los aragoneses, en ese dias, y el reino de Navarra finalmente se juntó con el pecial Armengaudo, obispo de Pamplona, y Pero Sande Francia. La embajada de Fredulo no fué desagra | chez de Montagudo, hombre principal y gobernador dable al rey don Alonso; respondió que se pondria á del reino. Don Pedro, infante de Aragon, llegó hasta sí y toda aquella diferencia en manos del Pontífice pa | Sos, pueblo á la raya de los dos reinos; allí alegó de ra que él la determinase como mejor le fuese visto. Con su derecho que por la adopcion del rey don Sancho y esta respuesta el Pontifice sin detenerse mas aprobó por otros títulos mas antiguos se le debia el reino, por en público consistorio la eleccion de Rodulfo, á 6 de se lo menos le debian acudir con sesenta mil marcos de tiembre, que hasta entonces por respeto de don Alon- plata, que poco antes el rey Teobaldo concertara de so se entreluvo ; luego escribió cartas a todos los prín- pagar. Tratóse el negocio por muchos dias; los nobles cipes en aquella sustancia. Al mismo Rodulfo mandó ' acordarou desposar á la niña heredera del reino en ausencia con don Pedro, y por dote señalaron la posesion dia señalado en presencia del Pontifice y de los cardedel reino. Añadióse que si aquello no surtiese efecto, nales que le acompañaban el Rey les hizo un razonapagarian docientos mil marcos de plata para los gastos miento desta sustancia : «Si por alguna diligencia y de la guerra que prelendian hacer de consuno contra cuidado mio yo hubiera alcanzado el imperio, muy las fuerzas de Castilla, si todavía perseverasen en el honrosa cosa era para mí que dejados tantos principes, propósito de darles molestia. Estas cosas se asentaron se conformasen en un hombre extraño las voluntades en Olite por el mes de noviembre. El rey don Alonso, de Alemaña; ¿cuánto menos razon tendrá nadie de determinado de todo punto de hacer el viaje de Fran cargarme que defienda el lugar en que, sin yo pretencia, tepia á la misma sazon Cortes del reino en Toledo delle, Dios y los hombres me han puesto? Como quier para, asentadas las cosas, ponerse luego en camino. que sea anles cosa torpe no poder conservar los dones Encomendó el gobierno del reino á don Fernando, su de Dios, y de corazon ingrato no responder en el amor hijo, á los otros señores repartió diversos cargos, á á aquellos que en voluntad se han anticipado. Por tandon Nuño de Lara dió la mayor autoridad, determinó to, es forzoso que sea tanto mas grave mi sentimiento, dejarle por frontero contra los moros por si acaso se al que por engaño de pocos he oido que deslumbrados los terasen. Con estas caricias pretendia ganar á los par | principes de Alemaña , ; ol hombres poco constantes ! ciales. Acabadas las Cortes, á lo postrero del año el se han conformado en elegir un nuevo principe sin oirRey, Ja Reina, sus hijos menores y don Manuel, ber- nos y sin que nuestra pretension y pleito esté sentenmano del Rey, comenzaron su viaje. Era grande el re- | ciado; en que, si en algun tiempo hobo duda, muerto puesto y representacion de majestad; por tanto hacian el contrario era justo se quitase. Que no nos debe emlas jornadas pequeñas. Pasaron á Valencia, de allí á pecer la dilacion, á que algunos dan nombre de tarTortosa y á Tarragona, ca el rey don Jaime desde Bar danza y flojedad, como mas verdaderamente haya sido celona partió para recebillos y festejallos 'en aquella deseo de reposo y de sosegar las alteraciones de alguciudad. Tuvieron las fiestas de Navidad en Barcelona nos, amor y celo de la religion cristiana, prevencion al principio del año de 1275. Halláronse presentes los contra los moros, que de ordinario hacen en nuestras dos reyes al enterramiento y honras de fray Raimundo tierras entradas. Al presente que dejamos nuestro lijo de Penafuerte, de la orden de Santo Domingo, que linó en el gobierno, que ya tiene dos hijos, con vuestra lipor aquellos dias en aquella ciudad, persona señalada cencia y ayuda, Padre Santo, tomaremos el imperio, en piedad y erudicion. El mismo año pasó desta vida apellido sin duda sin sustancia y sin provecho ; pero dou Pelayo Perez Correa , maestre de Santiago, de mu somos forzados á volver por la houra pública de Espacha edad, muy esclarecido por las grandes cosas que ña, y en particular rechazar nuestra afrenta; lo cual hizo en guerra y en paz. Su cuerpo enterraron en Ta ojalá podamos alcanzar sin las armas y sin rompimienlavera en la iglesia de Santiago, que está en el arrabal; to, ca de otra manera determinados estamos por conasí lo tienen y afirman comunmente los moradores de servar nuestra reputacion y volver por ella ponernos á aquella villa ; otros dicen que en Santa María de Tudia, cualquier riesgo y alan. Yo, padres, ninguna cosa ni teinplo que él edificó desde sus cimientos, á las haldas mayor ni mas amada tengo en la tierra que vuestra de Sierramorena, en memoria de una batalla que los autoridad; desde mis primeros años de lal manera años pasados ganó de los moros en aquel lugar, muy procedí, que todos los buenos me aprobasen y ganase señalada, tanto, que vulgarmente se dijo y entendió yo fama con buenas obras. Con este camino agradé á que el sol se paró y detuvo su carrera para que el dia los pontifices pasados; por el mismo sin pretendello y fuese mas largo y mayor el destrozo de los enemigos sin procurallo me llamaron al imperio. Seria grave y mejor se ejecutase el alcance. Dicen otrosí que aque afrenta y mengua intolerable quitarme por engaño en lla iglesia se llamó al principio de Tentudia, por las esta edad lo que granjeé en mi inocedad y amancillar palabras que el Maestre dijo vuelto á la Madre de Dios: | nuestra gloria con perpetua infamia. Razon es, bea«Senora, len tu dia. » A la verdad, alterados los senti- tísimo Padre, que vuestra santidad y todos los demás dos con el peligro de la batalla y entre el miedo y la prelados que estais presentes ayudeis á nuestros inesperauza ¿quién pudo medir el tiempo? Una hora pa- tentos en negocio que no se puede pensar otro alguno rece muchas por el deseo, aprieto y cuidado. Demás ni mayor ni mas justilicado. Procurad con efecto y desto, muchas cosas fácilmente se creen en el tiempo haced entienda el mundo lo que las particulares aliciodel peligro y se fingen con libertad. El rey don Jaime nes y lo que la entereza y justicia pueden y hasta no aprobaba los intentos de don Alonso, su yerno, y con dónde cada una destas cosas allega ; por lo menos, muchas razones pretendió apartalle de aquel propósito. ahora que es tiempo, preveaid que la república crisLa principal, que sentenciado el pleito y pasado ya en tiana con nuevas discordias que resultaran no reciba cosa juzgada, no quedaba alguna esperanza que el algun daño irreparable. » A esto replicó el Pontilice en Pontifice mudaria de parecer; así con lantos trabajos pocas palabras : declaró las causas por que con buen no alcanzaria mas de andar entre las paciones extrañas título pudieron criar nuevo emperador; que la muerte afrentado por el agravio recebido. Estos consejos sa de Ricardo ningun nuevo derecho le dió; que él misludables rechazó la resolucion de don Alonso. Dejados mo prometió de ponerse en sus manos, resolucion sapues su mujer y hijos en Perpiñan, pasó a la primave Judable para todos en comun, y en particular no afrenra por Francia basta Belcaire, pueblo de la Proenza, tosa para él mismo, pues no era mas razon que los esasentado á la ribera del Ródano, y por tanto de grande pañoles mandasen á los alemanes que á España los frescura, y que le tenian señalado para verse con el de aquella nacion ; que los caminos de Alemaña son Pontífice, que despedido el concilio que de los obispos ásperos y embarazados, las ciudades fuertes, la gente tuvo en Leon, todavía se detenia en Francia. Alli en feroz, las aficiones antiguas trocadas, ningunas fuerzas se podrian igualar á las de los alemanes, si se con- | excusaba para no hacello con la voluntad del Pontifice, formasen ; la infamia , si se perdiese la empresa, seria que no lo queria. Sin embargo, como quier que el Ponnotable; si venciese, pequeño el provecho; que era tífice y los cardenales se hiciesen sordos á estas sus mejor conservar lo suyo que pretender lo ajeno; la demandas tan justas á su parecer, bufaba de coraje. gloriu ganada con lo que obrara era tan grande, que Finalmente, mal enojado se partió de Francia en sazon en ningun tiempo su nombre y con ninguna afranta se que el eslio estaba adelante y cerca el otoño. Vuelto en podria escurecer. Hiciese á Dios, hiciese á la religion España, no dejó de llamarse emperador ni las insignias este servicio de disimular por su respeto, si en alguna imperiales, hasta tanto que el arzobispo de Sevilla , por cosa no se guardó el órden debido y se cometió algun | mandado del Papa con censuras que le puso, hizo que yerro. Dichas estas palabras, abrazole y dióle paz en desistiese ; solamente le otorgaron los diezmos de las el rostro, como persona que era el Papa de su condi iglesias para ayuda a los gastos de la guerra de los cion amoroso, y por la Jarga experiencia enseñado á moros. Vulgarmente las llamamos tercias á causa que sosegar con semejantes caricias las voluntades de los la tercera parte de los diezmos, que acostumbraban hombres alterados. Con esto se dejó aquella prelen gastar en las fábricas de las iglesias, le dieron para que sion, intentó, empero, otras esperanzas. Pretendia en della se aprovechase; y aun, como yo creo, y es así, no primer lugar que era suyo el señorío de Suevia despues se las concedieron para siempre, sino por entonces por de la muerte de Corradino, por venir de parte de ma tiempo determinado y cierto número de años que se dre de los principes de Suevia ; que Rodulso , demás ñalaron. Este fué el principio que los reyes de Castilla de quilalle el imperio, en tomalle para sí le hacia otro tuvieron de aprovecharse de las rentas sagradas de los nuevo agravio. Alegaba eso mismo que el reino de Na templos; este el fruto que don Alonso sacó de aquel varra era suyo por derechos antiguos de que se valia; viaje tan largo y de tan grandes afanes; esta la reque los franceses hacian mal en apoderarse del gobierno compensa del imperio que á sinrazon le quitaron, alde aquel reino; por conclusion, pedia que por mandado canzado sin duda sin soborco y sin dinero, de fin y rodel Pontífice el infante don Enrique, su hermano, fue- | male desgraciado. se puesto en libertad; que Cárlos, rey de Sicilia, se

LIBRO DÉCIMOCUARTO.

CAPITULO PRIMERO.

espaldas que el rey don Alonso les hacia, nunca cesaCómo el rey de Marruecos pasó en España.

ban de maquinar cosas en daño suyo, y que no duda

rian de movelle nueva guerra luego que el tiempo de A esta misma sazon el rey de Marruecos Jacob Aben- ; las treguas fuese pasado. Puesto en estos cuidados, via juzef, como se viese enseñoreado de Africa , sabidas que no tenia fuerzas bastantes contra la grandeza y rilas cosas de España, es á saber, que por la partida del quezas del rey don Alonso, puesto que ausente. Resolrey don Alonso el Andalucía quedaba desapercebida y vióse con una embajada de convidar al rey de Marruesin fuerzas, estaba dudoso y perplejo en lo que debia cos para que se juutase con él y le ayudase, príncipe hacer. Por una parte le punzaba el deseo de vengar las poderoso en aquel tiempo y muy señalado en las arinjurias de su nacion, tantas veces por los nuestros mal- mas. Decia ser llegado el tiempo de vengar las injurias tratada, por otra le detenia la grandeza del peligro; y agravios recebidos de los cristianos; que los gran les demás que de su natural era considerado y recalado, imperios no se mantienen y conservan con pereza y desmayormente que para asegurar su imperio, que por cuido, sino con ejercitar los soldados y entretenellos ser nuevo andaba en balanzas, se hallaba embarazado siempre con nuevas empresas; que el derecho de los reicon muchas guerras en Africa, cuando una nueva em- i nos y la justicia para apoderarse de nuevos estados conbajada que le vino de España le hizo tomar resolucion y siste en las fuerzas y en el poder; mantener sus estados aprestarse para aquella empresa. Fué así que Mahomad, es loa de poco momento; conquistar los ajenos oficio de rey de Granada, como quien tenia mas cuenta con su grandes principes; que si ellos no acometian y ampariprovecho que con lo que habia jurado ni con la lealtad, ban las reliquias de la gente mahometana en España, conforme a la costumbre de aquella nacion, luego que forzosamente serian acometidos en Africa; en cuanto se partió de la presencia del rey don Alonso, con quien se debia estimar con sujetar una provincia poner casi se consederó en Sevilla , vuelto á su tierra, sin dilacion en otro mundo los trofeos de sus victorias y de su gloria, propuso en sí de abrir la guerra y apoderarse de toda y en un punto juntar lo de Europa con lo de Africa. el Andalucía , hazaña que sobrepujaba su poder y fuer Movido por esta embajada el rey de Marruecos deterzas. Quejábase que lo que de su gente quedaba esta- minó hacer guerra á España. Mandó levantar gente por ba reducido en tanta estrechura, que apenas tenia en todas sus tierras. No se oia por todas partes sino ruido qué poner el pié en España, y eso á merced de sus ene- de naves, soldados , armas, caballos y todo lo al. Niqinigos y con carga de parias que les hacian pagar cada guna cosa le aquejaba tanto como la falta del dinero un año. Que los de Málaga y Guadix, confiados de las el cuidado de encubrir sus intentos, por temor que si los nuestros fuesen sabidores dellos, los hallaria aper- | gua amistad y que por su 'medio alcanzó aquel reino cebidos para la defensa y para rechazar los contrarios. que tenia. Así la envió á Córdoba para que junto con el Por el uno y por el otro respeto con embajadores quel cuerpo fuese sepultada. Esta desgracia tan señalada, envió el rey don Jaime de Aragon le pidió dineros pres- que sucedió el año de 1275 por el mes de mayo, causo tados, con color que se le habia rebelado un señor Mo gran tristeza en todo el reino, no tanto por el daño prero, su vasallo, y entrado en Ceuta, cosa que por el sitio sente cuanto por el miedo de mayor peligro que amede aquella plaza , que está cerca del estrecho de Gi | nazaba. Algun consuelo y principio de mejor esperanza braltar, era de consideracion , y si no se prevenia con fué que el Bárbaro, aunque victorioso y feroz, no se tiempo, podria acarrear daño a las marinas de Africa y pudo apoderar de la ciudad de Ecija; pero sucedió otra de España. Cuanto mayor era el cuidado de encubrir nueva desgracia. Esta fué que don Sancho, arzobispo estos deseños, tanto la inal enfrenada fama se aumen de Toledo, con el triste aviso desta jornada , juntado taba mas, como acontece en las cosas grandes, que fué que hobo toda la caballería que pudo en Toledo, Mala causa para que ni el rey de Aragon le enviase dine drid, Guadalajara y Talavera , se partió á gran priesa ros ni los de Castilla se descuidasen en apercebirse de lo 1 para el Andalucía. Los moros de Granada talaban los necesario. Verdad es que todo procedia de espacio por campos de Jaen , robaban los ganados, mataban y caula ausencia del rey don Alonso y porque su hijo don livaban hombres, ponian fuego á los poblados, finalFernando se detenia en Burgos, donde aporló despues mente, no perdonaban á cosa ninguna que pudiese daque visitó el reino. Envió pues el Moro en primer lugar nar su furor y saña. A estos pues procuró de acomeler desde Africa alcaides que se apoderasen y tuviesen en el Arzobispo con mayor osadía que consejo ; herviale la su nombre las ciudades de Algecira y Tarifa, segun sangre con la mocedad, deseaba imitar la valentíu del concerto que se las entregaria el rey de Granada para | Rey, su padre, pretendia quitar á los moros la presa que sirviesen como de baluarles, asiento y reparo de la que llevaban, y dado que los mas cuerdos eran de pareguerra que se aparejaba. Despues desto echó en España cer que debian de esperar á don Lope de Haro, que sagran gente africana, en número diez y siele mil caba bian marchaba á toda furia, y en breve llegaria con buen llos, y dado que no se refiere el número de los infantes, escuadron de gente; que no era justo ni acertado acobien se entiende fueron muchos, conforme á la hazaña meter con tan poca gente todo el ejército enemigo; que se emprendia y al deseño que llevaban. Lo prime- prevaleció el parecer de aquellos que decian, si le espero que procuró fué de reconciliar todos los moros entre raban, á juicio de todos seria suya la gloria de la vicsí y hacer olvidasen las discordias pasadas; lo cual con toria. So color de honra buscaron su daño; trabada la la autoridad del rey de Marruecos y á su persuasion sel batalla, que se dió cerca de Márlos, á los 21 de octubre, efectuó, que se avinieron los de Málaga y Guadix con fácilmente fueron los fieles vencidos, así por ser menos el rey de Granada. Tuvieron junta en Málaga para re en número como por ser soldados nuevos, los moros solver en qué forma se baria la guerra. Fueron del muy ejercitados en el arte militar. La huida lue vergonacuerdo que la gente se dividiese en dos partes, porque l zosa, los muertos pocos para victoria tan señalada. Prenno se embarazasen con la multitud y para con mas pro dieron al arzobispo don Sancho, y como quier que hovecho acometer las tierras de cristianos. Con esta re | biese diferencia entre los bárbaros sobre de cuál de los solucion el rey de Marruecos tomó cargo de correr la reyes seria aquella presa y estuviesen á punto de venir campaña de Sevilla. El de Granada se encargó de hacer á las manos, Atar, señor de Málaga, con la espada desentrada por las fronteras de Jaen. Era don Nuño de nuda le pasó de parte á parte , diciendo : «No es justo Lura frontero contra los moros. Aviso al infante don que sobre la cabeza deste perro haya contienda entre Fernando que con toda presteza enviase toda la mas caballeros tan principales.» Muerlo que fué, le cortaron gente que pudiese, porque el peligro no sufria dilacion, la cabeza y la mano izquierda , en que tenia el anillo El mismo arrebatadamente con la gente que pudo se pontifical. Este estrago sué tanto de mayor compasion metió en Ecija, por do era forzoso pasase el rey de ý lástima , que pudieran los bárbaros ser destruidos en Marruecos, ciudad bien fuerte y que no se podia tomar aquella pelea , si los nuestros luvieran un poco de pacon facilidad. Concurrió otrosí gran nobleza de las ciu ciencia y no fueran tan ainigos de su honra; porque don dades cercanas, movidos por la fama del peligro y con- Lope de Haro sobrevino poco despues, y con su propio vidados por las cartas que don Nuño les enviara. Cou escuadron volvió á la pelea , y con maravillosa osadía fiado pues en la mucha gente y porque los bárbaros no forzó los moros á retirarse, pero no pudo vencellos a cobrasen mayor esfuerzo si los nuestros daban mues causa de la escuridad de la noche, que sobrevino. El tras de miedo , salió de la ciudad, do se pudiera en cuerpo, mano y cabeza del arzobispo don Sancho, todo tretener, y puestos sus escuadrones en ordenanza, no rescatado á precio de mucho oro, enterraron en la cadudó de encontrarse con el enemigo. Trabóse la pelea, pilla real de Toledo, título de Santa Cruz, en que estaen que si bien los moros al principio iban de caida , en ban sepultados el emperador don Alonso y su hijo don fin vencieron por su muchiedumbre y los fieles fueron Sancho el Deseado. Sucedióle don Hernando, abad do desbaratados y puestos en huida. El mismo don Nuño Covarrubias, en el arzobispado; y amovido este á cabo murió en la pelea, y con él docientos y cincuenta de á de seis años por mandado del Padre Santo, que nunca caballo y cuatro mil infantes. Los demás se recogieron l quiso confirmar ni aprobar esta eleccion, antes él misá la ciudad, que caia cerca, como á guarida; lo que mo renunció al arzobispado, sucedió en la silla de Totambien dió a algunos ocasion para que no hiciesen el ledo por eleccion del papa don Gonzalo, segundo deste postrer esfuerzo. La cabeza de don Nuño, varon tan nombre, que primero fué obispo de Cuenca y despues esforzado y valiente, enviaron al rey de Granada en pre-l de Burgos. Este dicen que fué cardenal y Unulrio 10 sente, que le dió poco gusto por acordarse de la antia | afirma; en Santa María la mayor en Roma hay un sea

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