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era su legitima mujer por el impedimento del parentes- | vano, se concertó la paz entre los aragoneses y franceco, en que nunca se dispensó. Despues de la Reina ses. En Anagoi para concluirlo se juntaron con el Papa mandó que tuviese el segundo lugar en todo don Juan Cárlos, rey de Nápoles, y los embajadores de Francia de Lara, cláusula que puso contra su voluntad por y Aragon, personajes de gran cuerfta. Las capitulacioacordarse de las revueltas pasadas; pero era forzoso nes fueron estas: Blanca, hija del rey de Nápoles, caso ganalle con hacer dél confianza y aplacalle con buenas con el rey de Aragon; leve en dote setenta mil libras obras como quien echaba bien de ver cuántos males de plata; Sicilia y todo lo demás de que los aragoneses amenazaban al reino por su muerte. Su cuerpo fué se están apoderados en Calabria vuelva y se restituya á pultado en aquella ciudad en la capilla real, que en la Iglesia romana; si los sicilianos no vinieren en esto aquel tiempo estaba detrás del allar mayor. Enterróle asiento, el rey de Aragon acuda con tanto número de y dijo la misa el arzobispo don Gonzalo; las honras fue gente para sujetallos cuanto los jueces árbitros señalaron muy solemnes, grandes alabanzas se dijeron del ren'; Carlos de Valoes renuncie el derecho que pretendefunto. Sin duda tuvo valor para sobrepujar la fuerza de á la corona de Aragon; el Pontífice quite el entrede una recia tempestad y hacer rostro á la fortuna; y dicho y censuras á todos los que por razon destas que si bien sy derecho para la corona no era muy cier diferencias están en ellas enlazados; los rehenes se ponto y que los pareceres no se conformaban con las ar gan en libertad. Tratóse del rey de Mallorca, y á granmas, en que al fin suele consistir el derecho de reinar, de instancia del Pontífice y del rey de Francia se alaseguró el reino para sí y para sus descendientes. En canzó que fuese restituido en su reino. Esto fué lo que tiempo del rey don Sancho florecieron dos juristas muy se dijo en público; de secreto el Pontífice dió intencion famosos; Guillen Galvan, en Aragon, y en Castilla Gar al rey de Aragon de entregalle las islas de Cerdeña y cía Hispano, que compuso comentarios sobre las epís Córcega, que por estar y caer mas cerca de España tolas decretales.

eran muy á propósito para las cosas de Aragon. Hay hoy

dia bula de Bonifacio sobre este concierto, su data CAPITULO XVII.

á 27 de junio. Esta nueva, luego que se publicó por la

fama, hinchó de alegría todas las demás partes de la Cómo alzaron á don Fadrique por rey de Sicilia.

cristiandad; solo á los sicilianos fué muy pesada, ca Tenia á la sazon la silla de san Pedro Bonifacio VIII, tenian por lo último de los males tornar al señorío de sucesor de Celestino V, aquel que traido del yermo por franceses. El mismo infante don Fadrique, á quien el voto de todos los cardenales y puesto en el gobierno de Rey, su hermano, cuando se partió dejó el gobierno de la Iglesia, como el peso fuese mayor que sus fuerzas, Sicilia, y con él Rugier Lauria, Juan Prochita y Manfreá cabo de seis meses despues que entró en el pontifica do Lanza , todos caballeros principales, por mandallo do voluntariamente le renunció, ejemplo de que los así el Pontífice y por el cuidado en que aquellas capituvenideros se maravillasen, todos le alabasen, y ningu laciones los tenian puestos, fueron á hacelle reverencia no le imitase. Tanto mas digno de reprehension fué su en una armada que aportó á las marinas de Roma. Prow sucesor, que tornándose al yermo para gozar de la metia el Pontífice á don Fadrique de casalle con Cataacostumbrada soledad , le estorbó su camino y le hizo i lina, hija de Filipo y nieta de Balduino, emperador poner en prision. Recelábase no se levantase algun al que fué de Constantinopla , con tal que no contradijese boroto á causa que muchos no tenian por válida ni le | a lo que tenian asentado; y en dote le ofrecian el imgal aquella renunciacion; murió en la prision año y me- | perio de Grecia, que pensaban recobrar todos juntos dio adelante. Canonizóle el papa Clemente V y púsole con sus armas y poder. No era este partido de desechar, en el número de los santos. Lo mismo este presente si las obras se conformaran con las palabras. El rey de año hizo tambien Bonifacio de san Luis, rey de Fran Aragon, desque una y segunda vez fue requerido por cia. Hay un elogio de Petrarca en el libro segundo de los sicilianos no los desamparase en aquel aprieto, coJa Vida Solitaria en alabanza del papa Celestino por es mo no les acudiese por el deseo que tenia de la paz y tas palabras: «¿Quién , dice, hobo jamás de tan admi por parecelle no era lícito hacello, finalmente en la ciurable corazon, que menospreciase el papado? La mas dad de Palermo sobre esta razon juntaron Cortes gealla dignidad que hay en la tierra, cosa tan deseada y nerales, en que alzaron los estandartes de aquel reino tan admirable, que quieren decir que este nombre del por el infante don Fadrique. Sin embargo, don Jaime, papa se deriva de pape, palabra de admiracion en la- | su hermano, casó con la nueva esposa; las bodas se tin. ¿Quién jamás, en especial desque comenzó á ser celebraron en Villabeltran por el mes de octubre. Doña tenido en tanta estima, hizo tan poco caso dél como Isabel, con quien antes se desposara, fué enviada á Celestino ? Aquel Celestino digo que con tanta codicia Castilla. Publicose un edicto en que mandó á los soldaapetecia el antiguo nombre y lugar de ermitaño y la dos aragoneses y á los caballeros que en Sicilia se hamansa pobreza, amiga de las buenas costumbres. A mu- l laban la desamparasen y volviesen á sus casas. Desta chos os que contaban habelle visto huir con tanto go. manera vinieron á tener alegre y agradable remate zo y con tales muestras de alegría espiritual, que daba aquellos principios de cosas tan grandes y aquellas alcon los ojos y con todo el rostro, cuando salido del teraciones, que tanto tiempo duraron. Volvió la paz á consistorio finalmente vuelto en sí se vio libre, como Aragon, y no se perdió de todo punto el reino de Sicisi verdaderainente no hobiera librado sus hombros de lia, contra la cual claramente se armaba una nueva un liviano peso, sino su cuello de un cruel alfanje.» | tempestad de guerra. Los navarros sosegaban debajo Hasta aquí Petrarca. Por la buena maña de Bonifacio, el señorío de Francia; tenian por su virey á Hugon que era muy ejercitado en negocios, de muchas letras | Confluencio, francés de nacion y mariscal de Campaña y doctrina, lo que tantas veces se habia intentado en en Francia. Los gobiernos y tenencias de las ciudades

y castillos de aquel reino se daban indiferentemente á mulase el disgusto que tenian concebido en suspechos, personas de ambas naciones, pavarros y franceses, lo pues aunque eran señoreados y gobernados por extraque era algun alivio para que la gente de la tierra disi- ños, no usurpaban para si todas las honras y cargos,

LIBRO DÉCIMOQUINTO.

CAPITULO PRIMERO.

| muchos lugares de aquella comarca se le allegaron; en De auevos alborotos que sucedieron en Castilla.

particular la real ciudad de Burgos mas que todos savo

recia estas sus pretensiones. Por este mismo respeto se En Castilla no podian las cosas tener sosiego: los no- | juntaron de todo el reino Cortes en Valladolid, en que bles divididos en parcialidades, cada cual se tomaba los nobles se mostraron tan de parte de don Enrique, tanta mano en el gobierno y pretendia tener tanta au- que aunque el Rey y la Reina acudieron para hallarse toridad cuantas eran sus fuerzas. El pueblo, como sin presentes, no les dieron entrada en la villa hasta ya gobernalle, temeroso, descuidado, deseoso de cosas tarde y haciéndoles dejar su acompañamiento y cornuevas, conforme al vicio de nuestra naturaleza , que tesanos para tener mas libertad de determinar lo que siempre piensa será mejor lo que está por venir que lo les pluguiese. Acordóse en aquellas Cortes que don Enpresente. Cualquier hombre inquieto tenia grande oca rique tuviese el gobierno del reino; el cuidado de criar sion para revolvello todo, como acontece en las discor al Rey se quedó á la Reina , y sin embargo, todos los dias civiles. Por las ciudades, villas y lugares, en po- presentes de nuevo hicieron pleito homenaje al niño blados y despoblados cometian á cada paso mil malda Rey. Dejó el rey don Sancho en su testamento a su hijo des, robos, latrocinios y muertes, quién con deseo de el infante don Enrique el señorío de Vizcaya como advengarse de sus enemigos, quién por codicia, que se quirido por las armas. Diego Lopez de Haro por la parte suele ordinariamente acompañar con crueldad. Que de Navarra entró con grande furia en aquella provincia, brantaban las casas, saqueaban los bienes, robaban los y se apoderó de todos los pueblos deila , parte por fuerganados, todo andaba lleno de tristeza y llanto, mise za , parte por voluntad, fuera de Balmaseda y Orduña. rable avenida de males y daños. La Reina era menos Favorecian estas pretensiones de don Diego de Haro los preciada por ser mujer; el Rey por su tierna edad no hermanos Laras, porque sin acordarse de los antiguos tenia autoridad ni fuerzas, puesto que luego el si bandos y diferencias que solian tener entre sí estos dos guiente dia despues que su padre falleció en Toledo le linajes, se hicieron á una en odio de don Enrique, ca alzaron por rey con todo aquel homenaje y ceremonias les pesaba en el alma le encargasen el gobierno del reique se suelen hacer á los principes. La Reina, mandó no, alterado en esta parte el testamento del rey don luego franquear la gente de cierta imposicion puesta | Sancho y contra su voluntad. El infante don Juan , tio sobre los mantenimientos, que los españoles llaman del Rey , desde Africa, donde hasta esla sazon se detusisa, la cual imposicion fué harta parte para la mala vo, dió la vuelta á Granada para pretender el reino de satisfacion y desgusto que todos tenian contra su ma- Castilla. Parecía le seguia en esto el ejemplo del rey don rido el rey don Sancho. Con este regalo se amansó el Sancho, su hermano, y aun se le aventajaba en el depueblo, y fué causa que se mostrase constante en la recho á causa que el nuevo rey don Fernando no era fo y lealtad que juraron, si bien los principes comarca- nacido de legítimo matrimonio. Fué cosa maravillosa nos por su gran codicia y ambicion casi todos estaban los muchos que por esta causa se alborotaron, con que con las armas á punto para correr a la presa , sin que tuvo comodidad de apoderarse de Alcántara y algunos hobiese quien se lo estorbase. Ocasiones y títulos para otros lugares á la raya de Portugal. El rey Dionisio de mover la guerra no les podian faltar en tiempos tan Portugal le favorecia, y estaba declarado por su parte, revueltos y desasosegados. Juan Nuñez de Lara, que tanto, que al tiempo que se hacian las Cortes en Vallaquedó mas obligado á guardar lealtad, conforme á sudolid envió por sus reyes de armas á denunciar la natural inconstancia , claramente inclinaba á favorecer guerra á Castilla. Gran miedo se mostraba por todas á los enemigos. Acordábase que en tiempo del rey don partes, grandes revueltas y tempestades de guerras. Sancho corrió riesgo de la vida; esto y la esperanza de ! Todos empero estos trabajos se pudieran disiin ular, si acrecentar á rio vuelto su estado y cobrar las villas como nunca las desgracias paran en poco, no se levanque los dias pasados le quitaron le convidaban á sertara otro mayor torbellino por la parte de Aragon. Ea parte en las revueltas. El infante don Enrique, por su | Bordalua, que es en el distrito de Hariza , se juntaron larga prision mas mal acondicionado y desabrido de lo el rey de Aragon y don Alonso de la Cerda, que se que de suyo era, inconstante y usado á malas mañas, intitulaba rey de Castilla y de Leon. Hicieron allí sus como tal pretendia apoderarse del gobierno. Teníase conciertos á 21 de enero, año del Señor de 1296. Las por agraviado del Rey porque en su testamento no hizo | capitulaciones fueron estas : que juntasen sus fuerzas dél mencion ni le encomendó alguna parte de las co para que don Alonso recobrase el reino de su abuelo; sas. Con esta pretension en Berlanga lo primero tuvo el reino de Murcia se diese al rey de Aragon; al infante particulares juntas, poco despues divulgada la fama, don Juan el reino de Leon , Galicia y Sevilla; la ciudad

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de Cuenca , Alarcon, Moya y Cañete fuesen para el in- | mujeres empeció, ni á los infantes su tierna edad.» fante don Pedro de Aragon en premio del trabajo que Turbóse la Reina con estas razones. Respondióle con en aquella empresa tomaba , como general que seña- Jibertad y con el rostro torcido y auu demudado: laron para aquella guerra. Entraban en aquel concierto «Afuera , Señor, tal mengua; no me menteis cosa de la reina doña Violante, abuela de don Alonso, los re tanta deshonra é infamia; nunca me podré persuadir yes de Francia, Portugal y Granada, y poco despues de conservar el reino á mi hijo con agraviar á su padre, se les allegó don Juan de Lara por el deseo que tenia de ni tengo para qué imitar ejemplos de señoras forasteras, recobrar á Albarracin. Al contrario don Diego de Haro pues hay tantos de mujeres ilustres de nuestra nacion por la buena industria de la Reina se reconcilió con el que conservaron la integridad de su fama, y con vida Rey; hicieronle merced del estado de don Juan de Lara, casta y limpia en su viudez mantuvieron en pié los esque se pasara á los aragoneses, para que le tuviese tados de sus hijos en el tiempo de su tierna edad. No juntamente con el señorío de Vizcaya. Destos princi fallarán socorros y fuerzas, no fallecerá la divina cle. pios y por esta forma granjearon otros muchos grandes, mencia, y una inocente vida prestará mas que todas las particularmente á don Juan Alonso de Haro con hacelle artes. Cuando todo corra turbio y el peligro sea cierto, merced de los Cameros, estado que pretendia él serle yo tengo de perseverar en este buen propósito; 10 debido. Por todas partes se procuraban ayudas contra quiero amancillar la majestad de mi hijo con flaqueza las tempestades de guerras que amenazaban. El campo semejante.) Desta manera se desbarató el intento de de los aragoneses debajo de la conducta de don Alonso de don Enrique. Hacian levas de gente para acudir al pela Cerda y del infante don Pedro entró en Castilla por ligro. Juntáronse hasta cuatro mil caballos; mas no puel mes de abril; en Baltanas se le juntaron el infante don dieron persuadir á don Enrique que fuese con ellos á Juan y don Juan Nuñez de Lara. No pararon hasta llegar desbaratar el cerco que sobre Mayorga tenian puesto. á Leon, ciudad que fué antiguamente rica y grande, á Daba por excusa que era forzoso acudir a la guerra del Ja sazon de pequeño número de moradores, pobre de Andalucía. Solamente fueron á Zamora por sosegalla armas y de gente, que fué la causa de rendirse á los y aseguralla en la fe y lealtad de su Rey, que andaba en enemigos con facilidad, principalmente que tenian in balanzas. Las cosas casi desiertas y desamparadas, los teligencias secretas con algunos ciudadanos. En aquella santos patrones y abogados de Castilla las sustentaron. ciudad fué alzado el infante don Juan por rey de Leon, Con la tardanza del cerco se resfrió la furia con que Galicia y Sevilla. Poco despues en Sahagun dieron á los enemigos al principio vinieron. Asimismo el excesidon Alonso de la Cerda título de rey de Castilla, y al vo calor del verano, la destemplanza del cielo y la falzaron por él los pendones con la misma facilidad y ta que de todas las cosas se padecia en el ejército causó priesa, en cumplimiento todo de lo que tenian concer. grandes enfermedades. Esto y la muerte que sucedió tado. De allí pasaron á ponerse sobre Mayorga , que del infante don Pedro, su general, los forzaron de torestá á cinco leguas de Sahagun. Defendióse la villa va- | narse á su tierra sin hacer cosa alguna memorable. lerosamente por tener buenas murallas y estar guar Muchos dellos faltaron en esta jornada; el campo, en necida de gente y armas ; el cerco duró hasta el mes de que se contaban mil hombres de armas y cincuenta mil agosto. Mandaron á la sazon juntar en Valladolid lodos soldados, volvieron asaz menoscabados en número, los grandes del reino y los procuradores de las ciuda | menguados de fuerzas y contento. El rey de Aragon des. Acudió el primero don Enrique; y luego que se en el mismo tiempo por las fronteras de Murcia, por apeó, vestido como estaba de camino, se fué á ver con donde entró, tuvo mejor suceso, que tomó á Murcia y la Reina, que en el castillo oia misa. Hecha la acostum todos los lugares y villas á la redonda , y lo metió en su brada mesura, con muestra fingida de gran senti- reino, excepto la ciudad de Lorca y las viilas de Alcalá miento le declaró el peligro que todo corria. «Tres re y Mula, que se mantuvieron por el rey don Fernando. yes se han conjurado en nuestro daño; á estos sigue En tantas turbaciones y peligros de Castilla don Enrigran parte de los grandes del reino; contra tanta po que, en cuyo poder estaba el gobierno de todo el reino, tencia y tempestad ¿qué reparo es una mujer, un viejo no hacia grande esfuerzo para favorecer á alguna de las y un niño? Paréceme, Señora , que las fuerzas se ayu partes , antes se mostraba neutral, y parecia que llevaden con maña. Injustamente, respondió ella, y con ba mira de allegarse á aquella parte que mejor suceso y malos medios procuran despojar á mi hijo del reino de fortuna tuviese. Por donde ni los enemigos tuvieron su padre; espero en Dios tendrá cuidado de defender | que agradecelle, y incurrió en gravísimo odio de todos su inocente edad. Este es el refugio mas cierto y la es los naturales y en gran sospecha que la guerra que se peranza que tengo. Está bien; no se remedian los ma hacia era por su voluntad, y que todo el mal y daño les, dijo don Enrique, ni los santos se granjean con recebido no fue por falta de nuestros soldados ni por votos y lágrimas femeniles. Los peligros se han de re valor de los enemigos, sino por engaño suyo y maña. mediar con velar, cuidar y rodear el pensamiento por La Reina contra estas mañas de don Enrique usaba de todas partes; así se ha conservado la república en los semejante disimulacion, no se daba por entendida; grandes peligros. En el sueño y descuido está cierta la otros caballeros principales á las claras se lo daban en ruina y perdicion; mi parecer es que os caseis, Señora, rostro. En este número Alonso Perez de Guzman, con don Pedro, infante de Aragon, él soltero y vos dicho y por confesion de todos, tuvo el primer lugar, viuda. Deseo os agradase este mi consejo cuanto seria porque defendió las fronteras de Andalucía contra las saludable. Poned, Señora, los ojos y las mientes en ma- insolencias y correrias de los moros; y lo que era mas tronas asaz principales, que por este camino sin tacha dificultoso, contrastó con grande ánimo y mas que toy sin amancillar su buen nombre mantuvieron á sí y a dos a las pretensiones del infante don Enrique, ca por sus hijos en sus estados, de suerte que ni á ellas ser no dar tanto que decir á las gentes y por no parecer que

se estaba ocioso, con gente de guerra que juntó mar- | »ned por cierto que será cosa muy honrosa para vos chó la vuelta del Andalucía para refrenar los insullos »defender la tierna edad de un Rey huérfano de las inde los moros. Tuvo con ellos una refriega junto á Ar »jurias y daños de los extraños, y mucho mas de los jona, en que fué vencido, y su persona corrió mucho »engaños y embustes de sus mismos vasallos.» La resriesgo á causa que le cortaron las riendas del caballo, puesta que á esta carta dió el rey de Aragon fué loar y por no tener con que regille, estuvo en términos de mucho su lealtad y constancia, pero que por haber ser preso, si Alonso Perez de Guzman 'no le proveyera puesto poco antes confederacion con los moros no poen aquel aprieto de otro caballo, con que se pudo sal dia faltar á su palabra; que si ellos la quebrantasen , él var. Despues deste encuentro se trató de renovar las no faltaria de acudir a la esperanza que dél tenia yi paces con los moros. Pedia el rey de Granada á Tarisa, favorecer la causa comun. Movíase á la misma sazon y ofrecia en trueco otros veinte y dos castillos, demás otra guerra de parte de Portugal; aquel rey con toda que daria de presente veinte mil escudos, y contaria su gente entró hasta Salamanca. Acudiéronle luego el adelantado todo el tributo de cuatro años que acostum infante don Juan, tio del rey don Fernando, y don Juan braba á pagar. Este partido parecia bien á don Enrique Nuñez de Lara despues que el campo de los aragoneses por el aprieto en que las cosas se hallaban y falta que dió la vuelta á su tierra. Entraron en consulta sobre lo tenian de dinero. Alonso Perez de Guzman era de con que se debia hacer en esta jornada; parecióles poner trario parecer, y mostraba con razones bastantes seria sitio sobre Valladolid, en que tenian al rey don Fernancosa muy perjudicial, así fiarse de aquel bárbaro cómodo. Con este 'acuerdo llegaron á Simancas, que está entregalle a Tarifa. Esta diferencia estaba encendida, dos leguas de aquella villa. Allí muchos caballeros se y amenazaba nueva guerra. Llegaron á término que partieron del campo de los portugueses por tener por los moros con su gente y con la nuestra , cosa asaz ver cosa muy fea que un rey fuese perseguido y cercado de gonzosa, se pusieron sobre aquella ciudad. Hallábase sus mismos vasallos. El rey Portugués, con recelo que Alonso de Guzman sin fuerzas bastantes; los suyos le los demás no hiciesen otro tanto, y que despues tomados desamparaban , y le eran contrarios los que debieran los caminos no le fuese la vuelta dificultosa, mayorayudar; acordo de buscar ayuda en los extraños. El rey mente que entraba ya el invierno, se partió á mucha de Portugal era enemigo declarado, y movia las armas priesa, primero á Medina del Campo, y desde allí á Porcontra Castilla. Parecióie dar un tiento al rey de Ara tugal, despedido y desbaratado su ejército. La gent: gon si por ventura se moviese á favorecelle, vista la que la Reina tenia a prestada para acudir á esta guerra asrenta de los cristianos y el peligro que todos corrian. fue por su mandado á cercar la villa de Paredes. No se Escribióle una carta deste tenor: «Mucha pena me | hizo efecto alguno á causa que don Eurique con la gen»da ser cargoso antes de hacer algun servicio. El deseo te que tenia levantada en el reino de Toledo y en Cas» de la salud y bien de la patria comun, el respeto de la tilla desbarató aquella empresa. Decia no era razon »religion me fuerzan acudir á vuestro amparo y pro estorbar las Cortes que tenian llamadas para Valladolid » teccion, lo cual hago no por mi particular, que de con aquella guerra por caer aquella villa muy cerca. » buena gana acabaria con la vida, si en esto hobiese Este era el color que tomó, como quier que de secreto » de parar el daño, y esperaria la muerte como fin des estaba desabrido con el rey don Fernando y inclinado » tas miserias y desgracias. Lo que toca á la república, á la parte de los contrarios. La Reina con paciencia » siento en grande manera que no sea tan trabajada y y disimulacion pasaba por aquellos embustes, y con » mallratada por los moros cuanto por la deslealtad de muestra de amor pretendia ganalle, y en aquel mismo » algunos de los nuestros. ¡Oh gran maldad! Porque ¿qué tiempo le hizo merced de Santisteban de Gormaz y Ca» cosa puede ser mas grave que encaminar aquellos mis lecantor. Con la misma maña atrajo á don Juan de Lara o mos el daño que tenian obligacion de desvialle? Qué á su voluntad, puesto que no se podian asegurar dél, ca o cosa mas peligrosa que en muestra de procurar el bien si le dieran á Albarracin, fácilmente se pasara á los ara» comun armar la celada ? Quieren y mandan que Tari goneses. Tuviéronse pues las Cortes en Valladolid á la » fa, ciudad que nos está encomendada , sea entregada entrada del año 1297. En ellas por la gran falta que » á los moros. Y dado que usan de otros colores, la ver tenian de dinero prometieron los pueblos de acudir »dad es que, quitada esla defensa y baluarte fortísi con gran cantidad para los gastos de la guerra , y así »mo contra las fuerzas de Africa, pretenden que Es lo cumplieron poco despues. En el mismo tiempo por » paña quede desnuda y flaca en medio de tantos tor el valor y diligencia de Juan Alonso de Haro fueron los » bellinos, y por este medio reinar ellos solos, y navarros puestos en huida, los cuales de rebate se apo» adelantar sus estados con la destruicion de la patria deraran de parle de la ciudad de Najara; su intento » comun, Valerosos caballeros por cierto y esforzados, era recobrar el distrito antiguo de aquel reino, y en » esclarecidos defensores de España, yo tengo deter particular toda la Rioja. Don Jaime, rey de Aragon, » ninado con la misma fe y constancia por que menos en Roma, donde era ido llamado del Papa, fué declara» precié los dias pasados la vida de mi único hijo dedo por rey de Cerdeña y Córcega. Acudieron desde o mantenerme en la lealtad sin mancilla con mi propria Sicilia doña Costanza, su madre, y doña Violante, su » sangre y vida , que es lo que solo me resta. Si me en | hermana , Rugier Lauria, general del mar, y Juan Pro» viáredes , Señor, algun dinero y algun socorro por el chita. Estaba concertada por medio de embajadores » mar, desde aquí vos juro de tener esta plaza por vues doña Violante con Roberto , duque de Calabria , here» tra hasta tanto que llegado el Rey, mi señor, á mayor dero que habia de ser del reino de Nápoles. Celebróse nedad seais enteramente pagado de todos los gastos. este casamiento, y el mismo pontífice Bonifacio veló á v Los enojos pasados, si algunos hay de por medio, la los nuevos casados; las fiestas y regocijos fueron muy » caridad y amor que debois á la patria los amanse, Teo grandes. El rey don Fadrique se apercebia para defen

der el reino que le dieron con tanta voluntad. Decla- heredero de su reino, aunque no tenia el mas de ocho róse la guerra contra él como contra quien alteraba la años. Para mayor seguridad la Reina, madre de la paz comun de toda la cristiandad; nombraron por ge doncella, la entregó á su suegro, y así la llevaron á neral desta guerra á su mismo hermano el rey de Ara Portugal. Era tan grande el deseo de efectuar y estagon; resolucion la mas extraña que se pudo pensar, blecer esta paz y concordia , que aunque no se dió armar un hermano contra otro y quebrantar el derecho en dote cosa alguna á doña Costanza, al de Portugal natural, pero tanto pudo la fe y el escrúpulo y el le dieron con su esposa á Olivenza y Congüela y otro mandato del resoluto Pontífice. Ordenadas pues las pueblo, que se llama el Campo de Moya , con alguna cosas desta manera, el rey don Jaime se partió para nota de la grandeza de Castilla y grandísima señal de Aragon con intento de aprestarse para la guerra. Ru miedo; pero tal era el estado de las cosas y la revuelta gier Lauria fué enviado á Nápoles para servir á aquellos de los tiempos, que no se avergonzaron de rescatar la principes en aquella demanda. La reina doña Costanza paz con su deshonra y menoscabo. Lo que el rey de y Juan Prochita se quedaron en Roma movidos por la Portugal hizo cuando se tornó á su tierra solamente devocion y santidad de aquella ciudad, cansados de fué dar trecientos hombres de á caballo escogidos, y tantos trabajos y por compasion del miserable estado por capitan dellos á Juan Alonso de Alburquerque para en que vian puesta á Sicilia. No falta quien diga que que estuviesen en servicio del rey de Castilla contra murieron en Roma; la mas verdadera opinion, con que don Juan, tio del rey don Fernando, que se intitulaba concuerdan autores muy graves, es que la reina doña rey de Leon, como arriba dijimos. Esta ayuda de PortuCostanza cinco años adelante falleció en Barcelona, y l gal y toda esta costa fué de mas ruido que provecho, y que fué allí sepultada en el monasterio de San Francis así, los caballeros se tornaron á Portugalsin dejar hecha co, en que hoy se ve un túmulo suyo con su letrero y cosa alguna. Por otra parte, don Alonso de la Cerda nombre desta señora grabado en la piedra.

habia tomado á Almazan y otros lugares que están allí

á la redonda á la raya de Aragon y puesto allí soldados CAPITULO II.

de guarnicion. Sigüenza sué acometida por los soldaQue el rey don Fernando de Castilla se desposó.

dos de don Juan de Lara, que cae cerca de la misma

raya; pero por el gran valor de los ciudadanos se defenVuelto que fué el rey de Aragon á su tierra, le tor- i dió y estuvo constante en su fe. Los conjurados tenian naron los navarros los pueblos Lerda, Ulia, Filera y Sale | gran falta de dineros, que lo demás parecia que les era vaticrra, como se decretó en los conciertos que en fácil y favorable; y porque no faltase para las provisioAnagni se hicieron, y hasta este tiempo no se habia nes y pagas, batieron moneda con las insignias y nomefectuado. El año próximo siguiente, que fué de 1298, bre de rey, baja de ley de manera tal, que si la ensayaban era virey de Navarra por los franceses Alonso Roneo, I y hundian, se perdia gran parte del valor. Don Diode nacion francés. Don Fernando, hermano bastardo nisio, rey de Portugal, á ruego de su yerno, vino con del rey de Aragon, nor voluntad del mismo Rey y por buen escuadron de gente de guerra en su favor y ayuda su mandado fué despojado de la ciudad de Albarracin, por la parte de Ciudad-Rodrigo, pero con mayor sosiego y la entregaron á Juan Nuñez de Lara, que parecia tener y gana de paz que las cosas tan revueltas requerian. mejor derecho y se sabia clarainente que se hizo agra- | Así, sin hacer efecto alguno casi como enojado se torno vio á su padre en quitársela, á lo menos se decia así. ! á Portugal. La causa de su enojo fué querer que al inEste era el color que se tomó; lo que pretendia á la fante don Juan, que usurpaba título de rey, le dejasen verdad el rey de Aragon con esto era tornar en su para él y sus herederos y sucesores la provincia de Ga. amistad un caballero tan poderoso y tenelle de su licia, de que por fuerza de armas estaba apoderado, y bando. Don Juan de Lara hizo su juramento y pleito que la ciudad de Leon la gozase por sus dias. La Reina homenaje en la ciudad de Valencia á los 7 dias del mes y los grandes de Castilla no eran 'deste parecer, porde abril de guardar á aquel Rey fe y lealtad mayor, que debajo de aquella muestra de paz se encerraban es á saber, que solia. Estas prevenciones hacia el rey del deslionor, daño y menoscabo del reino, cuya autoridad Aragon porque pensaba de acometer en un mismo se disminuia, y cuyas fuerzas se enflaquecian con quitiempo con sus armas los reinos de Castilla y de Sicilia; talle una provincia tan principal. Con la vuelta del rey pretensiones mas arduas de lo que su estado ni riquezas de Portugal algunos grandes de Castilla, que hasta enpodian llevar. El rey de Sicilia, por habelle todos desam tonces por miedo estuvieron sosegados, comenzaron parado, estaba mas cercano al naufragio. El rey de Cas muy fuera de tiempo á alborotarse. Parece que de la tilla se reconcilio con don Dionisio, rey de Portugal, revuelta del reino querian tomar ocasion unos para por medio de dos casamientos que se concertaron. El vengar sus injurias, otros para acrecentar sus estados. uno fué de doña Costanza , bija de don Dionisio, bien El sufrimiento de la Reina fué maravilloso y su disimuque no era de edad para casarse, con el rey don Fer lacion, porque de su voluntad acudia á sus codicias, y nando, como antes lo tenian tratado. En Alcañiz , que i les daba las villas y castillos que ellos pretendian, á es un lugar cerca de Zamora á la raya de Portugal, en trueco de conservar la paz; que es gran prudencia en que los reyes se juntaron á vistas para tratar de las pa- tiempos revueltos acomodarse á la necesidad, y no hay ces, se celebró con solemnidad el desposorio. Las mues ninguno tan amigo de las armas que no quiera mas altras de alegría pública, por la esperanza cierta que to- canzar lo que desea con sosiego que poner su persona dos tenian de perpetua concordia , fueron tanto mayo- i al peligro. Sobre el reino de Sicilia andaba la guerra res, que dona Beatriz, hermana del rey don Fernando, | muy brava. El crédito de Rugier Lauria era grande, se desposó tambien á trueco, que fué el otro matrimo mucho lo que ayudaba á la parte de Francia, que panio, con el infante don Alonso , hijo de don Dionisio y rece llevaba consigo la victoria y buenandanza á la

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