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parte que se acostaba y allegaba. Por su buena diligen- | el cerco, en especial que el ejército le tenian muy mecia se ganaron muchas plazas que estaban por los si- noscabado, muertos mas de diez y ocho mil hombres, cilianos en lo postrero de Italia, que fué la causa de que perecieron á causa de los grandes calores, á que no que en Sicilia le acusaron de aleve; y como fuese por estaban acostumbrados; y de la falta de las cosas nesentencia condenado, le despojaron de un gran estado cesarias procedieron graves enfermedades. Pusieron que en aquella isla tenia, merced de los reyes pasados acusacion á Juan Lauria en Mecina; mandáronle que en premio de sus grandes méritos y servicios. Desde á desde la cárcel hiciese su descargo; finalmente se vino poco, como se hobiese apoderado en la Calabria de la á sentencia, y le cortaron la cabeza como á traidor. ciudad de Cantanzaro y pretendiese ganar el castillo, Fué increible el dolor que Rugier Lauria, su tio, recibió que todavía se tenia por los contrarios , fué vencido en deste caso; bufaba de coraje y de pesar, que bien enuna batalla por menor número de soldados que los que tendió aquella afrenta y aquel daño se hacia á su persoél tenia. El hacer poco caso de sus enemigos fué oca - na propia. No pudo acudir luego á la venganza porque sion deste daño, que el popar al enemigo siempre es en compañía del rey de Aragon era pasado en España. peligroso, demás que se dice peleó con el sol de cara, Dende, pasados los frios del invierno, ambos volvieron otro daño no menor. Muchos fueron los muertos; los sobre Sicilia con mucho mayor armada que antes. mas se salvaron por la escuridad de la noche. El mismo Juntáronseles en el camino dos hijos del rey de Mapocapitan Rugier con algunas heridas que le dieron en la les, es á saber, Roberto y Filipo. Llegaron todos juntos batalla se estuvo escondido en unos lugares allí cerca al cabo de Orlando, que está cerca de la ciudad de hasta tanto que se pudo escapar, y pasó en Aragon con Pati; el número de las galeras era cincuenta y seis sin gran deseo de vengarse. Fué tanto mayor la pesadum- otros muchos bajeles. El rey don Fadrique, como viese bre que recibió desta desgracia, que nunca tal le acon- animada su gente por la victoria pasada, acordó de reteció, como el que siempre salió victorioso en las de- presentar la batalla á sus enemigos, dado que su armás batallas. Desde Aragon el Rey y Rugier, caudillos mada era mucho menor, que no pasaba de hasta cuade aquella empresa, señalados por los príncipes confe- renta galeras. Peleó valerosamente, mas al fin fué des. derados de comun consentimiento, se hicieron á la baratado; sus galeras, parle tomadas por los contrarios, vela con una gruesa armada que ya tenian aprestada, parte se pusieron en huida. Fué grande la crueldad de en que se contaban no menos de ochenta galeras. Lle- que el general Rugier Lauria usó con los cautivos; hizo garon con buen tiempo a Roma; el sumo Pontifice les morir gran número dellos con desco de vengarse; entre bendijo el estandarte real, y á ellos echó su bendicion. los otros degollaron á Conrado Lanza, hombre muy En Nápoles se les juntó Roberto, duque de Calabria, con principal, de que resultó grande odio contra la gente otra arınada que tenia á punto. Corrieron las marinas catalana. El mismo don Fadrique estuvo en gran de Sicilia, donde todo al principio lo hallaron mas fácil riesgo de ser preso, porque como quier que hobiese de lo que pensaban. Apoderáronse de la ciudad de Pati, defendido su galera por largo espacio, ya que la iban á que se entiende Ptolemeo llamó Agatirion, y de otros tomar, cayó desmayado; los suyos sacaron la galera castillos por aquella comarca. Desde allí, doblado el de la batalla, con la cual y otras pocas se retiraron á promontorio Peloro, que es el cabo de Melazo cerca de Mecina. Con tanto el rey de Aragon, á instancia que le Mecina, y pasado el Estrecho, no pararon hasta ponerse hicieron desde España y causas que alegaban y razosobre la ciudad de Siracusa. El cerco fué muy apretado nes verdaderas ó aparentes , sin pasar adelante dió la por mar y por tierra, y sin embargo, duró muchos dias; vuelta, no sin queja del Papa y del rey de Nápoles. Veresto, y por estar los lugares tan distantes, convidó á dad es que los mas cuerdos aprobaban este acuerdo; los ciudadanos de Pati para que, echada la guarnicion que sin duda era cosa recia por negocios ajenos poner que tenian , volviesen al poder del rey don Fadrique. los suyos en balanzas y su persona á riesgo; fuera de Trataban de combatir el castillo, que todavía se tenia que ganada aquella victoria, no dejaba de condolerse por Aragon. Acudió por mandado del rey de Aragon del rey don Fadrique, que en fin era su hermano. Dióse Juan Lauria con veinte galeras para socorrer los cer- aquella batalla memorable y de las mas señaladas de aquel cados; proveyó el castillo de vituallas y lo demás ne- tiempo un dia sábado á 4 del mes de julio, año de 1299. cesario para la defensa; á la vuelta empero fué preso él En el mismo año falleció en Roma don Gonzalo, cardey diez y seis galeras de las que llevaba por los de Me- nal y arzobispo de Toledo, como lo reza la letra de su cina, que, puesta su armada en órden, le salieron al sepultura en Santa María la mayor de aquella ciudad. encuentro y le vencieron. Es aquel Estrecho muy pe- Sucedióle su sobrino don Gonzalo III. Su padre, Dia ligroso á causa de las grandes corrientes y remolinos Sanchez Palomeque; su madre, doña Teresa Gudiel, que tiene; altéranse las olas sin órden, y á manera de hermana del Cardenal, ciudadanos de Toledo. Sobre el vientos combaten entre sí y corren á fuer de un arre- tiempo en que le eligieron hay dificultad; quién dice batado raudal, ora hácia una parte, ora hacia la con- que algunos años antes, cuando su tio despues de la traria, de que resultan remolinos y peligros muy gran- muerte del rey don Sancho partió para Roma, á lo que des para los que navegan. La experiencia que desto te- se entiende, á negociar dispensase el Papa en aquel su nian ayudó mucho á los sicilianos, y fué causa que los casamiento; quién que cuando el papa Bonifacio VIII aragoneses se perdiesen por saber poco de aquel paso. le hizo cardenal por el mes de diciembre del año próLa ciudad de Siracusa en el entre tanto se defendia ximo pasado de 1298, por ser aquellas dignidades invalerosamente; ayudaba mucho la presencia del rey compatibles y costumbre que el obispo á quien daban don Fadrique, que se puso en los lugares cercanos, y capelo dejase el obispado; quién que subió a aquella estaba alerta para aprovecharse de la ocasión. Por es- silla por muerte del Cardenal. Esto nos parece mas protas dificultades los aragoneses fueron forzados á alzar bable por hallarse en papeles, que este año por el mes de agosto se llama electo de Toledo; así los años antes gar, los mas dellos se pasaron á morar y hacer su asientuvo por su tio el gobierno de aquella iglesia, mas no la to en aquella poblacion nueva. A los moradores se les dignidad. Volvamos á Sicilia, donde los franceses se concedió que viviesen conforme á los fueros de Logroquedaron para llevar su intento adelante, seguir la vic- ño. En Lérida otrosí fundó el rey de Aragon universitoria y ejecutalla; pero hicieron un yerro manifiesto, dad, y le concedió los privilegios acostumbrados; llaque dividieron el ejército en dos partes. Roberto y Ru- maron maestros que leyesen en ella todas las ciencias gier Lauria se encargaron de cercar á Rendazo, que es con salarios que les señalaron. En aquel tiempo era viuna plaza muy fuerte, puesta entre Pati y Catania casi rey de Navarra por los franceses Alonso Roleedo, sin á la mitad del camino. Filipo, duque de Taranto , fué que sucediese cosa en aquella provincià por entonces con parte de la armada á correr las marinas del cabo

que de contar sea, sino que gozaban de una paz y sode Trapana. Acudió á aquella parte el rey don Fadri- siego grande, que es lo mas principal que se puede deque, tomó á los contrarios de sobresalto, y con su ar- sear, como quier que las otras provincias de España rebatada venida se dió la batalla, en que fueron venci- estuviesen continuamente atormentadas con guerras y dos los franceses, y Filipo, su general, preso; que fué desasosiegos. Este envió á Valladolid un embajador á una buena ocasion para hacer las paces y confederarse la Reina, que era la que tenia en pié las cosas entonces aquellas dos naciones con una alianza que se hizo, tan con su valor y prudencia, á pedille restituyese todo el dichosa y acertada cuanto la guerra era desgraciada. término desde Atapuerca, que es una villa así llamada

junto á Búrgos, hasta las fronteras de Navarra; alegaCAPITULO III.

ba que les pertenecia , y que antiguamente lo quitaron Del año del jubileo.

á gran tuerto los reyes de Castilla á los navarros sin

otro derecho mas del que consiste en la fuerza. La ReiCorria á la sazon el año postrero deste siglo, es á sa- na mandó fuesen muy bien tratados los embajadores y ber, el de nuestra salvacion de 1300, año muy señalado que espléndidamente los hospedasen. La respuesta que por una ley que hizo y publicó para que se guardase les dio fué que bien entendia no se pedia aquello de órperpetuamente el pontifice Bonifacio, tomada en parte den ni por voluntad del rey de Francia, y que el derede la costumbre antigua de la ciudad de Roma , que ce- cho de reinar mas consiste en la posesion fresca y nuelebraba su fundacion con ciertos juegos y fiestas cada va y en el uso della que en títulos y papeles viejos y cien años, en parte de la usanza y ley del pueblo judái- olvidados. Los embajadores, visto el mal despacho que co, donde cada cincuenta años, habia jubileo. Ordenó les daban , acudieron á don Alonso de la Cerda y á don pues que al fin de cada cien años se concediese plenaria Juan Nuñez de Lara, ca pensaban por aquel camino alindulgencia y remision de todos los pecados á todos los canzar mas fruto de su embajada. Estos señores, acoque en aquel año devotamente visitasen las iglesias de metido que hobieron á Palencia, que casi estuvieron á Roma, iglesias llenas de devocion, desagradas reliquias pique de tomalla por traicion de algunos ciudadanos, y antigüedad. Esta ley era á propósito y se enderezaba como no les salió bien la empresa, estaban retirados en para ennoblecer la majestad de Roma y para aumentar Dueñas. Allí, oidos los embajadores, hicieron merceel culto de la religion. La cual Clemente VI redujo á des con larga mano del señorío ajeno, y fué don Juan cada cincuenta años; y mas adelante Sixto IV, con otra de Lara á Francia para que en presencia de aquel Rey nueva ley y constitucion que hizo, atenta la humana tratase de todas las condiciones y incitase á los franceflaqueza y la brevedad de la vida, mandó que se guar- ses á que con brevedad les acudiesen con el socorro de dase y celebrase el jubileo cada veinte y cinco años. gente necesario. Poco fruto sacaron de toda aquella diFué grande el concurso de gente que aquel año acudió ligencia, si bien los mismos hermanos Cerdas fueron á la ciudad de Roma á fama deste jubileo. Entre otros asimismo á Francia en pos de don Juan Nuñez de Lara; vino Cárlos de Valoes, casado en segundo matrimonio pero ni los unos ni los otros sacaron de su trabajo mas con madama Catarina , hija de Filipo, nieta del empe- que buenas y corteses palabras, como quiera que al rador Balduino; y asi pretendia cobrar el imperio de Francés le fuese mas en la guerra de Flándes, que anGrecia, á él debido como en dote de su mujer. Si salia daba trabada entre aquellas dos naciones, que en la que con la empresa, publicaba renovaria la guerra de la tan lejos les caia y les era de menos importancia. SolaTierra-Santa, que tenian olvidada de tantos años atrás. mente, hecha su confederacion, Filipo, rey de FranCosa honrosa para el sumo Pontífice, que en su tiempo cia, les dió licencia para que pudiesen hacer gente en y con su favor se tornasen á tomar las armas para la Navarra. Hicieronlo así, y un escuadron de soldados guerra sagrada. Venia el Papa bien en esto; prometia entró por aquella parte en el distrito de Calahorra. Saque no saldrian vanas las esperanzas de Cárlos, con tal lióles al encuentro don Juan.Alonso de Haro, señor de que desde Francia tornase á Italia á la primavera con los Cameros, y en un rebate que tuvo con ellos los venejército bastante. En Vizcaya, que estaba en poder de ció y prendió á su caudillo don Juan Nuñez de Lara, al Diego Lopez de Haro, hermano de don Lope Diaz de cual no quiso poner en libertad hasta tanto que restiHaro, aquel que dijimos fué muerto en Alfaro en tiem: tuyese todos los castillos y pueblos del reino que le enpo del rey don Sancho, se edificó la villa de Bilbao, la tregaran en tenencia. Ultra desto, juró que guardaria mas noble de toda aquella provincia á la ribera del rio lealtad al rey don Fernando y le seria buen vasallo. Nervio; los moradores por la mucha anchura que lleva Desto mismo tomó ocasion el rey de Aragon para poner le llamán Ibaisabelo. Está dos leguas del mar, y porque debajo de su corona la ciudad de Albarracin , que antes allí se traen muchas mercadurías que de las naves se restituyó al dicho don Juan, Junto con esto el infante descargan, hay gran comercio y concurso de gente. don Juan, tio del rey don Fernando, dejadas las armas, Los mercaderes de Bermeo, por la comodidad del lu- en que tenia poco reinedio contra las fuerzas de su soM-1.

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brino, que de cada dia iban en aumento, se resolvió de nesposo Pedro, arzobispo de Tarragona, en la segunda seguir mejor partido. Tratóse dello, y el concierto se parte del Directorio de los Inquisidores. Si va á decir hizo el año del Señor de 1301. Las capitulaciones del verdad, muchas dellas son muy duras y malsonantes, y asiento fueron estas : que aute todas cosas dejase el que al parecer no concuerdan con lo que siente y ense. nombre de rey que usurpara; que restituyese todas las ña la sanla madre Iglesia. Esto nos parece; debe ser ciudades y pueblos de que se apoderó en el tiempo de por nuestra rudeza y grosería , que impide no alcancela guerra; que el principado de Vizcaya, que pretendia mos y penetremos aquellas sutilezas en que los aficioser dote de su mujer, le dejase á don Diego Lopez de nados de Raimundo ballan sentidos maravillosos y misHaro, y á él diesen en trucco á Medina de Ruiseco, terios muy altos coino los que tienen ojos inas claros, o Castronuño, Mansilla, Paredes y Cebreros, lugares de por ventura adivinan y lingen que ven ó sueñan lo que que le hicieron merced la Reina y el Rey, su hijo, por no ven, y procuran mostrarnos con el dedo lo que no excusar nuevas alteraciones y para que tuviese con hay. De los cuales hay en este tiempo gran número, qué sustentar su vida como persona que era tan prin- cátedras en Barcelona, Mallorca y Valencia para declacipal.

rar los dichos libros, buscados con gran cuidado y esCAPITULO IV.

timados despues que fueron reprobados; que si no se De Raimundo Lullo.

hiciera dellos caso, el tiempo por ventura los hobiera

sepultado en el olvido. Esto de Raimundo Lullo. Sus Dos cosas sucedieron este año, ni muy pequeñas ni discípulos dicen que fué de noble linaje y que falleció muy señaladas, de que pareció todavía hacer mencion en edad de setenta y cinco años, el de Cristo de 1313. en este lugar. La una fué la muerte de Raimundo Lu- Sospecho que en esto se engañan por lo que de los liHo, persona que tuvo gran fama de santidad y de do- | bros del mismo se saca. Lo cierto que fué casado y que trina; la otra el agravio que se hizo á don Garci Lo- dejó mujer y hijos pobres, por donde se ve que no fué rez de Padilla, maestre de Calatrava, en deponelle de tan grande alquimista como algunos le hacen. Al macsaquella dignidad. Raimundo fué catalan de nacion, tre de Calatrava derribó el desabrimiento que contra el nacido en la isla de Mallorca. Ocupóse siendo mas mo- tenian los caballeros de su órden, causado de su serezo en negocios y mercadurías con pretension de ade- ridad y recia condicion. Ofrecióseles bucna ocasion Jantarse en riquezas y seguir en esto las pisadas de sus para ejecutar su saña, y fué que los nuestros no tenian antepasados, gente de honra y principal. Llegado á ma- fuerzas para reprimir á los muros por ser los tiempos yor edad se recogió al yermo, cansado de las cosas deste tan revueltos y turbios, y aun hallo que el año pasado mundo y con deseo de huir la conversacion de los hom- los moros se apoderaron de la villa de Alcaudete y la bres. En aquella soledad escribió un arte, que por nue- | quitaron a los caballeros de Calatrava. Acometieron á ros atajos y senderos en breve introduce al lector en Vaena, pero ya que tenian ganada buena parte de aqueconocimiento de las artes liberales, de la filosofía y aun lla villa , fueron lanzados por el valor y esfuerzo de los tambien de las cosas divinas. Cosa de tan grande ma- soldados que dentro tenia. Pusieron cerco á Jaen y la ravilla, que persona tan ignorante de letras, que aun no combatian con todo su poder. Imputaron todo este dasabia la lengua latina, sacase, como sacó á luz, mas de ñio al Maestre, y en particular le achacaron que por su reinte libros, algunos no pequeños, en lengua catala- culpa se perdió Alcaudete ; demás que decian de secrena, en que trata de cosas, así divinas como humanas, to tenia inteligencias y favorecia á don Alonso de la de suerte empero que apenas con industria y trabajo los Cerda. Esta era la voz y el color, como quier que, mal hombres muy doctos pueden entender lo que pretende pecado, aborreciesen su áspera condicion y su seferienseñar, tanto, que mas parecen deslumbramientos y dad; su valor y esfuerzo y gran destreza en las armas trampantojos, con que la vista se engaña y deslumbra, los atemorizaba, y por el miedo le aborrecian. Juntaron burla y escarnio de las ciencias, que verdaderas artes y capítulo, en que absolvieron del maestrazgo á don Garci ciencias. Puesto que él testifica alcanzó lo que enseña Lopez de Padilla, y pusieron en su lugar á don Aleman, por divina revelacion en un monte en que se le apare- comendador de Zorita, á sinrazon y contra justicia, ció Cristo, nuestro Dios y Señor, como enclavado en la como poco despues lo sentenciaron los jueces que so

Lo que en el merece sin duda ser alabado es que bre este caso señaló el Papa, es á saber, los padres de la con deseo de extender la religion cristiana y convertir órden del Cistel. Volvió pues á su dignidad al fiu deste los moros pasó en Africa, y llegado á Bugia en la costa año y gobernó mucho tiempo aquella órden; mas como de Mauritania, como quier que no cesasc de amonestar el aborrecimiento que le tenian los caballeros quedase y reprehender aquella gente bárbara, de dos veces que mas reprimido que remediado, adelante al cabo de su allá fué, la primera le prendieron y maltrataron, la se- vejez le tornaron á poner nuevos capítulos y acusaciogunda le mataron á pedradas. Su cuerpo, traido á Ma- nes, con que de nuevo le depusieron, y en su lugar elillorca, de aquellos isleños es tenido en grande venera- gieron al maestre don Juan Nuñez de Prado, no con mecion, dado que no está canonizado ni su nombre puesto jor derecho que al pasado. Verdad es que, como quier en el número de los santos. Sobre sus libros hay diversas que don García por la vejez se hallase muy cansados opiniones. Muchos los tachan como sin provecho y aun sin fuerzas, no solo para los trabajos de la guerra, sino dañosos, otros los alaban como venidos del cielo para aun para las cosas del gobierno, de su voluntad dejó á remedio de nuestra ignorancia. A la verdad quinientas su contrario el maestrazgo, que tan contra justicia y sin proposiciones sacadas de aquellos libros fueron conde- razon le quitaron. Solo se reservó algunos pueblos en nadas en Aviñon por el papa Gregorio XI á instancia de Aragon con que pasar su vejez; caballero de gran valor, Aimerico, fraile de la orden de los Predicadores y inquisi- no solo por sus grandes bazañas, sino en particular dor que era en España, ciento de las cuales proposicion por menospreciar aquella dignidad y honra con deseo

cruz.

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de la paz y sosiego, perdonando con ánimo muy gene- dos en confesion se le dé cárcel perpetua, y para su roso el agravio recebido de sus contrarios. Volvamos sustento solamente pan y agua. El octavo cánon manda con nuestro cuento al camino y órden que llevamos. que se paguen á la Iglesia los diezmos de todas aquellas

cosas que la tierra produce, aunque no sea cultivada. CAPITULO V.

Prohíbese en el nono que las hostias con que se ha de

decir misa no se hagan sino por mano de los sacerdoDe las bodas del rey don Fernando.

tes ó en su presencia. Demás desto, se determinaron Tratábase con gran cuidado de alcanzar dispensacion olras muchas cosas provechosas para aumento del culto del Papa para efectuar los casamientos que entre Por- divino. El mes de mayo siguiente murió Mahomad Mitugal y Castilla tenian concertados, ca eran prohibidos ro, rey de Granada; sucedióle su hijo mayor Mahomad por derecho á causa del parentesco entre los desposa- Alhamar. Dió este trueco mucho contento á los nuesdos. Tenian esperanza otorgaria con lo que pretendian, tros por dos respetos, el uno que hobiese faltado el paporque, demás de ser el negocio muy justificado, el dre, que era valeroso y de grande industria; el otro pontifice Bonifacio se preciaba traer su origen y des- por suceder su hijo, que era ciego. Verdad es que Farcendencia de España, con que parecia favorecer á los raquen, señor de Málaga , que era su cuñado, hombre españoles, y aun comenzaba á desabrirse con los fran- de valor y lealtad para con el nuevo Rey, se encargó ceses. Los reyes de Castilla y de Portugal sobre esta ra- del gobierno público, así de las cosas de la guerra como zon se juntaron en Plasencia; acordaron de enviar sus de la paz. En Sicilia porel mismo tiempo á cabo de tanembajadores á Roma, por cuyo medio consiguieron lo tas alteraciones y guerras en fin se asentó la paz. Fué que deseaban. Demás desto, dispensó tambien el Pon- así, que junto a la isla de Ponza en una batalla naval tífice en el casamiento de la reina doña María y del rey fueron vencidos los sicilianos y preso Conrado Doria, don Sancho, que tenia la misma falta , si bien don San- ginovés, general que era de la armada. Los sicilianos cho era ya muerto, y muchos decian no poderse reva- por esta rota comenzaron á temer, y los franceses colidar los casamientos de difuntos que de derecho eran braron esperanza de mejorar su partido, tanto, que sin nulos, como gente que ignoraba cuán grande sea la tardar se pusieron sobre Mecina, que es el baluarte y autoridad de los sumos pontífices, cuyos términos ex- fuerza principal de toda la isla. Llegó á peligro de pertienden algunas veces por respetos que tienen y consi- derse , defendióse empero por la constancia y valor de deraciones, otras por el bien y en pro comun. Como los ciudadanos y la buena diligencia del rey don Fadrivino la dispensacion, con nuevo gozo y alegría se hizo que, que sabia muy bien cuánto le importaba aquella el casamiento del rey don Fernando y doña Costanza ciudad. La reina doña Violante acompañó á Roberto, en Valladolid, y se celebraron las solemnidades de las su marido, en aquella jornada, que á la sazon estaba en bodas, que dilataran hasta entonces, así por la edad del Catania. A su instancia y por sus ruegos los dos princiRey como por el parentesco que lo impedia. Ordenaron pes se juntaron para verse y tratar de sus cosas en las la casa real, y el Rey se encargó del gobierno. Don marinas de Siracusa, en la torre llamada de Maniaco. Juan Nuñez de Lara fué nombrado por mayordomo de Procuraron asentar las paces; solo pudieron acordar palacio. Al infante don Enrique, tio del Rey, dieron á treguas por algunos dias con esperanza que se dieron Alienza y á Santisteban de Gormaz en recompensa del que en breve se concluiria lo que todos deseaban. Higobierno del reinó que le quitaban. Todas estas cari- zose así, sin embargo que sobrevinieron á mala sazon cias no bastaban para sanar su mal pecho, porque se dos cosas, que pudieran entibiar y aun desbaratar tohalla que á un mismo tiempo con trato doble y mues- das estas práticas, es á saber, la muerte de doña Viotrus fingidas de amistad tenia suspensos á los aragone- lante, que falleció en Termini, ciudad que se tenia por ses y á los moros. Era su condicion y costumbre estar jos franceses, no léjos de Palermo; el otro inconvesiempre á la mira de lo que sucediese y seguir el partido niente fué la venida de Cárlos de Valoes, que con inque le pareciese estalle mejor , que fué la causa de ha- tento de recobrar el imperio de los griegos abajó á Itacer se alzase el cerco que tenia sobre Almazan, villa que lia, y por hallar en Toscana las cosas muy alteradas se tenia por los Cerdas; y la gente de guerra de Castilla pasó en Sicilia. Contra este peligro proveyó el rey don que estaba sobre ella fué enviada á otras partes. En Fadrique que alzasen todos los bastimentos y los recoHariza se vió con el rey de Aragon sobre sus haciendas giesen en las plazas mas fuertes , y los que no pudiesen y aliarse, todo con la misma llaneza que tenia de cos- recoger los echasen á mal; todo esto con intento de tumbre con los demás. Tuvo el rey de Aragon cercada excusar de venir á batalla con los enemigos. Con esto y mucho tiempo a Lorca, ciudad bien fuerte en el reino con que se resfrió aquella furia con que los franceses de Murcia, y al principio del año del Señor de 1302 la vinieron, los redujo á términos de mover ellos mismos vino á ganar. Hay una villa muy noble en Castilla la Vie- tratos de paz, que tambien él mucho deseaba. Finalja á la ribera del rio Duero, que se llama Peñafiel; allí mente, entre Jaca y Calatabelota , plaza en que don Fase celebró concilio de los obispos y prelados de la pro- drique se hallaba, por ser lugar muy fuerte, los tres vincia de Toledo. Abrióse á 1.° dia del mes de abril. príncipes se juntaron. Hobo muchos dares y tomares Presidió en este Concilio don Gonzalo, arzobispo de To- sobre asentar el concierto; por conclusion, las paces se ledo. Entre otras constituciones mandaron que los clé- asentaron con las capitulaciones siguientes: Filipo, prínrigos no tuviesen concubinas públicamente, pena de ser cipe de Taranto, sea puesto en libertad, asimismo todos por ello castigados. Tales eran las costumbres de aquel los cautivos de la una y de la otra parte; el rey don Fasiglo, que les parecia liacian barto en castigar los pe- drique deje todo loque tiene en la tierra firme de Italia, cados públicos. Esto contiene el tercer cánon. El sexto y al contrario, los franceses las ciudades y fuerzas de manda que al sacerdote que revelare los pecados sabi- que en Sicilia están apoderados; doña Leonor, herma-. na de Roberto, case con don Fadrique, con retencion que estaba apoderado, á tal que le entregasen á Alicande Sicilia en nombre de dote hasta tanto que por per- te. Esto no le pareció á propósito á la Reina, antes á mision y con ayuda del Papa conquiste á Cerdeña ó don Juan de Lara, que comenzaba á privar con el Rey, otro cualquiera reino; si esto no sucediere, sus here- hizo quitar el cargo que tenia y poner en su lugar al inderos dejen á Sicilia luego que los reyes de Nápoles fante don Enrique para que fuese mayordomo mayor contaren docientos y cincuenta mil escudos; á los fora- de la casa real. No le duró mucho el mando , que poco jidos y desterrados de Sicilia y de Italia sea perdonada despues le dejó, si de grado ó contra su voluntad no su poca lealtad por la una y por la otra parte. Hicié- se sabe: Lo cierto es que destas cosas y principios proronse estos conciertos el postrer dia del mes de agosto, cedieron entre el Rey y su madre algunas sospechas con que todos dejaron las armas. Juan Villaneo, que se y division entre los grandes. En particular don Juan de halló en esta guerra, y Dante Aligerio, poeta de aque- Lara y el infante don Juan, olvidadas las diferencias y llos tiempos, en extremo elegante y grave, tachaná Cár- disgustos pasados, hechos á una, tenian grande mang Jos de Valoes, y le cargan de que en Toscana lo albo- y privanza acerca del Rey. Los ruines y gente de malas rotó todo con discordias y guerras civiles, y en Sicilia mañas con chismes y decir mal de otros, que suele ser concertó una paz infame; finalmente, que con tanto es- camino muy ordinario , eran antepuestos á los buenos truendo y aparato en efecto no hizo nada. Fué este año y modestos. El infante don Enrique y don Juan, hijo muy estéril, en especial en España, por la grande se- del infante don Manuel, y don Diego de Haro llevaban quedad y á causa que las tierras se quedaron por arár mal que la Reina madre fuese maltratada, á quien ellos por haberse consumido, como se decia comunmente se tenian por muy obligados por muchos respetos, y lo afirman graves autores, en aquellas alteraciones la principalmente se quejaban que las cosas se trastornacuarta parte por lo menos de los labradores y gente del sen al albedrío y antojo de dos hombres semejantes. campo.

Pasaron en este sentimiento tan adelante, que comuCAPITULO VI.

nicado el negocio entre sí, enviaron á llamar á don Alon

so de la Cerda para concertarse con él. Fué con esta De la muerte del pontifice Bonifacio.

embajada Gonzalo Ruiz á Almazan para mover estas Por este tiempo el bijo mayor de don Jaime, rey de práticas y procurar que los aragoneses hiciesen entraMallorca , que tenia el mismo nombre de su padre, re- da en Castilla, sin tener cuenta con la fe y lealtad que nunciado el derecho que tenia á la herencia de aque- debian, á trueco de llevar adelante sus pasiones y banllos estados, se metió fraile francisco, con que sucedió dos. Esto pasaba en Castilla al mismo tiempo que con por muerte de aquel Rey, su hijo menor don Sancho; y increible osadía y impiedad fué amancillada la sacrocomo estaba obligado, hizo homenaje por aquellos es- santa majestad de la Iglesia romana con poner mano en tados y juró de ser leal al rey de Aragon. En Castilla el papa Bonifacio. El caso, por ser tan exorbitante, será no estaban las cosas muy sosegadas; en particular se bien contar por menudo. Estaban los franceses por una padecia grande falta de dineros. Tuviéronse Cortes en parte, y por otra los de casa Colona, caballeros de Búrgos y en Zamora, en que se reformaron los gastos Roma, en un mismo tiempo desabridos con el papa Bopúblicos, y las ciudades sirvieron con gran suma de di- nifacio por agravios que pretendian les hiciera. Las cauneros. Demás desto, el papa Bonifacio concedió á la sas del disgusto al principio eran diferentes; mas á la Reina madre una bula, en que le perdonaba las ler- postre se aliaron para satisfacerse del comun enemigo. cias de las iglesias que cobraron los reyes don Alonso,

Parecia que el Papa hizo burla de Cárlos de Valoes, por don Sancho y el mismo don Fernando sin licencia de la no acordarse de las promesas que le tenia hechas. El Sede Apostólica basta entonces, y de nuevo se las daba rey de Francia se entregaba en los bienes de las igley hacia gracia dellas por término de tres años. Los áni- sias y en sus rentas. Apamea es una ciudad que cae en mos de los grandes andaban muy desabridos con la la Gallia Narbonense; antes era de la diócesi de Tolosa, Reina madre; quejábanse que las cosas se gobernaban y el papa Bonifacio la hizo catedral. El Rey tenia preso por su antojo sin razon ni órden. Los infantes don En- al obispo desta ciudad, porque claramente reprehenrique y don Juan, tios del Rey, y con etlos don Juan, dia aquel sacrilegio; lo uno y lo otro llevaba el Pontihijo del infante don Manuel, don Juan de Lara y don fice muy mal; enviáronse embajadores de una parte y Diego de Haro, con otros caballeros principales, bus- de otra sobre el caso. Lo que resultó fué quedar mas caban traza y órden para poner con artificio y maña

desabridas las voluntades. Paró el debate en que se promal á la Reina con su hijo y desavenillos. Para dar nunció contra el Rey sentencia de descomunion, que principio á esto apremiaron al abad de Santander, que es el mas grave castigo que á los rebeldes se suele dar. era chanciller mayor, diese cuentas del patrimonio Demás desto, los obispos de Francia fueron llamados real, cuya administracion tuvo á su cargo , maña que á Roma para proceder contra el Rey. Grande -es la ause enderezaba contra la Reina, por cuya instancia le toridad de los sumos pontifices, pero las fuerzas de los encomendaron aquellos cargos y honras. Poco aprove- reyes son mas grandes; así fué que por órden del rey charon por este camino, porque conocida su inocen- Filipo de Francia, para hacer rostro al Pontífice, se juncia y integridad, cayeron por tierra todas estas tramas. taron muchos obispos y tuvieron concilio en Paris. En Filipo, rey de Francia, al principio del año 1303 en- él se decretó que el papa Bonifacio era intruso y que la vió sus embajadores para pedir aquellos pueblos de renunciacion de Celestino no fué válida. Hobo denuesNavarra sobre que tenian diferencias; fueron despedi- tos sobre el caso de la una y de la otra parte. Hoy dia dos sin alcanzar cosa alguna. El rey de Aragon envió hay cartas que se escribieron llenas de vituperios y ulá ofrecer condiciones de paz, que tambien desecha- trajes; si verdaderas, si fingidas, no se puede averiron. Prometia que volveria toda la tierra de Murcia, de guar; mejor es que sean tenidas por falsas. Los de casa

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