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buena guarda; grande desgracia y caida , el que era secretamente de la corte. Muchos caballeros, movidos rey ser privado de la liberlad , mal que se pudiera lle- de caso tan feo, sin tener cuenta con el Rey y con su var en paciencia sino pasara adelante. Poco despues en auloridad ni con la solemnidad de las bodas, le liicieGranada, do le hizo volver, sin respeto de lo que se dieron compañía. Pero todas estas alteraciones, que ameria ni compasion del que era su hermano , por asegu- nazaban mayores males, apaciguó la Reina madre con rarse le mandó cruelmente matar; así pervierte todas su prudencia, sin cesar hasta reconciliar el infante don las leyes de naturaleza el deseo desenfrenado de reinar. Juan con el Rey, su hijo. En Palencia sobrevino al Rey Don Juan Nuñez de Lara al fin de la guerra pasada fué una tan grave enfermedad, que no pensaron escapara. por embajador á Francia, y cumplido con su cargo, tor- La buena diligencia de los médicos, la fuerza de la nó al rey de Castilla, que era venido a Sevilla, despe- edad y la mudanza del aire le sanaron, porque luego dido que hobo su ejército. Llevaba órden de impetrar, que pudo se fué á Valladolid. En Barcelona murió dona como lo hizo, los diezmos de las rentas eclesiásticas Blanca, reina de Aragon, á 14.dias del mes de oclubre, para ayuda á los gastos de la guerra contra moros; deo señora dotada de grande honestidad y de todo género más desto de avisar al pontifice Clemente que no debia de virtudes. Dejó noble generacion, es á saber, los inen manera alguna proceder contra la memoria del papa fanles don Jaime, don Alonso, don Juan, don Pedro, Bonifacio , por los grandes inconvenientes que de hacer don Ramon Berenguel

. Las fijas fueron doña María, lo contrario resultarian, contra lo que pretendia el rey doña Costanza, doña Isabel, doña Blanca , doña Viode Francia, y que el Pontílice no estaba fuera de hace- lante. Doña Blanca pasó su vida en el monasterio de lillo, segun avisaban personas de autoridad. E. Vizca- jcna , en que fué abadesa ; las demás casaron con granya, en aquella parte que llarnan Guipúzcoa, por man- des principes , y por sus casamientos muchos linajes dado del Rey y á costa de los de aquella provincia se nobilísimos emparentaron con la casa real de Aragon. fundó la villa de Azpeilia , como se entiende por la pro- El cuerpo de la Reina sepultaron en Santa Cruz, que vision real que en esta razon se despachó en Sevilla al es un monasterio muy noble en Cataluña. Las exequias principio deste año, desde donde el rey don Fernando se hicieron con toda la solemnidad que era justo y sc se partió para Burgos para celebrar las bodas de la in- puede pensar. fanta doña Isabel, su hermana , aquella que repudió el rey de Aragon, y de nuevo la tenian concertada con

CAPITULO X. Juan , duque de Bretaña. El cargo de mayordomo de la

Cómo extinguieron los caballeros templarios. casa real se dió á don Juan Manuel, sin que el infante don Pedro, hermano del Rey, que tenia aquel oficio, Los obispos de toda la cristiandad se juntaban por mostrase sentimiento alguno. Demás desto, el mismo este tiempo llamados por edictos de Clemente, ponlidon Juan era frontero de Murcia contra los moros, dado fice, para asistir al corcilio de Viena, ciudad bien coque en su lugar servia este cargo Pero Lopez de Ayala. nocida en el Delfinado de Francia. A las demás causas Todo esto se enderezaba a obligar mas á aquel caballe- públicas que concurrian para juntar este Concilio so ro, que era muy poderoso, y fué tan dichoso en sus allegaba una, la mas nueva y sobre todas urgentísima, cosas, que dos hijas suyas, doña Costanza, habida en que era tratar de los caballeros templarios, cuyo nomsu primera mujer, fué reina de Porlugal, y doña Juana bre se comenzara á amaucillar con grandes sealdades lo fué de Castilla, la cual hobo en doña Blanca, hija y torpezas , y era á todos aborrecible. Querian que to. de Fernando de la Cerda y de doña Juana de Lara. En dos los prelados diesen su volo y determinasen lo quo este viaje pasó el Rey por Toledo en sazon que por en ello se debia de hacer, pues la causa á todos tocaba. muerte de don Gonzalo, que finó este mismo año, va- El principio desta tempestad comenzó en Francia. caba aquella iglesia. Sucedióle don Gutierre II, natu- Achacábanles delitos nunca oidos, no tan solamente á ral y arcediano de Toledo. Su padre, Gomez l'erez de algunos en particular, sino en comun á todos ellos y Lampar, alguacil mayor de Toledo. Su madre, Horae á toda su religion. Las cabezas eran infinitas, las mas buena Gutierrez. Su hermano , Fernau Gomez de Tole- graves estas: que lo primero que hacian cuando entrado, camarero mayor y muy privado del Rey, que por su ban en aquella religion era renegar de Cristo y de la respeto acudió a su hermano con su favor, y obró tanto, Vírgen, su madre, y de todos los santos y santas del que los canónigos apresuraron la eleccion y dieron sus i cielo; negaban que por Cristo habian de ser salvos y votos á don Gutierre, mayormente que se recelaban que suese Dios; decian que en la cruz pagó las penas no se eotremetiese el Papa y les diese prelado de su ma- de sus pecados mediante la muerte; ensuciaban la seno. Partió el Rey de Toledo para Burgos á las bodas, ñal de la cruz y la imágen de Cristo con saliva, con que se festejaron como se puede pensar. Del infante don orina y con los piés, en especial, porque sucse mayor el Juan, tio del Rey, no se tenia bastante seguridad por vituperio y afrenta , en aquel sagrado tiempo de la Seser de su condicion mudable y por cosas que dél se de- mana Santa, cuando el pueblo cristiano con tanta vecian, y claramente se dejaba entender que de tal ma- peracion celebra la memoria de la pasion y muerte de nera haria el deber, que no duraria mas el respeto de Cristo; que en la santísima Eucaristía no está el cuerlo que le fuese necesario. Por esta causa eu Búrgos, ca po de Cristo, el cual y los demás sacramentos de la acudió á las fiestas de aquellas bodas de la Infanta, aun- santa madre Iglesia los negaban y repudiaban; los saque con seguridad que le dieron, trataban por órden del cerdotes de aquella religion no proferian las misticas Rey de dalle la muerte. Don Juan Nuñez de Lara, co- palabras de la consagracion cuando parecia que decian mo dello tuviese noticia , procuró estorballo, aseando misa, porque decian que eran cosas ficticias é invener gran manera aquel intento; y sin embargo, el in- ciones de los hombres, y que no eran de provecho alfaute don Juan, luego que supo lo que pasaba , se salió guno; que el maestre general de su religion, y todos los demás comendadores que presidian en cualquiera puesto que le daban esperanza de la vida y que le dacasa ó convento suyo, aunque no fuesen sacerdotes, rian por libre si públicamente pedia perdon, habló tenian potestad de perdonar todos los pecados; solia desta manera, como lo afirman autores de mucho crévenir un gato á sus juntas; á este acoslumbraban ar- dito: «Como quiera que al fin de la vida no sea tiemrodillarse y hacelle gran veneracion como cosa venida po de mentir sin provecho, yo niego y juro por todo del cielo y llena de divinidad; ultra desto tenian un lo que puedo jurar que es falso todo lo que antes de ídolo, unas veces de tres cabezas, otras de una sola, ahora se ha acriminado contra los templarios y lo algunas tambien con una calavera y cubierto de una que de presente se ha referido en la sentencia dada piel de un hombre muerto; deste reconocian las ri- contra mí, porque aquella órden es santa, justa y quezas, la salud y todos los demás bienes, y le daban católica ; yo soy el que merezco la muerte por haber gracias por ellos. Tocaban unos cordones á este ídolo, levantado falso testimonio á mi orden, que antes ha y como cosa sagrada los traian revueltos al cuerpo por servido mucho y sido muy provechosa á la religion devocion y buen agüero. Desenfrenados en la torpeza cristiana, y imputádoles estos delitos y maldades condel pecado nefando, hacian y padecian indiferente- tra toda verdad á persuasion del sumo Pontífice y del mente. Besábanse los unos á los otros las partes mas Rey de Francia; lo que ojalá yo no lobiera hecho. Solo sucias y pudendas de sus cuerpos, seguian sus apeti- me resta rogar, como ruego á Dios, si mis maldades los sin diferencia, y esto con color de honestidad co- dan lugar, me perdone; y juntamente suplico que el mo cosa concedida por derecho y conforme á razon. castigo y tormento sea mas grave, si por ventura por Juraban de procurar con todas sus fuerzas la amplifi- este medio se aplacase la ira divina contra mí y pucacion de su órden, asi en número de religiosos como diese mover con mi paciencia á los hombres á miserien riquezas, sin tener respeto á cosa honesta y desho- cordia. La vida ni la quiero ni la he menester, princinesta. Referir otras cosas dellos da pesadumbre y causa palmente amancillada con tan grande maldad como forror. ¿Qué dirá aquí el que esto leyere? ¿Por ven- me convidan á que cometa de nuevo. » De otros mutura no parecen estos cargos impuestos y semejables á chos se cuenta que dijeron lo mismo, y que uno dellos consejas que cuentan las viejas? Villaneo sin duda y fué un hermano del delfin de Viena, persona nobilisan Antonino y otros los defienden desta calumnia; la sima, cuyo nombre no se sabe, dado que consta del fama y la comun opinion de tudos los condena. Ne- hecho. El año próximo siguiente expidió el Papa sus cesario es que confesemos que las riquezas con que letras apostólicas á postrero de julio, en que comete á se engrandecieron sobremanera fueron causa de su los arzobispos de Toledo y Santiago y les manda proccperdicion, sea por haberse con tanta sobra de deleites dan contra los templarios en Castilla. Dióles por acomamortiguado en ellos aquella nobleza de virtudes y pañado á Aimerico, inquisidor y fraile dominico, por valor con que dieron cabo á tan esclarecidas hazañas ventura aquel que compuso el Directorio de los Inquiasí en el mar como en la tierra, sea que el pueblo ar- sidores que tenemos, y junto con él otros prelados. diese de envidia por ver su pujanza , y los principes por En Aragon se dió la misma órden á los obispos don Raesta via quisiesen gozar de aquellas riquezas. Apenas mon, de Valencia, y don Jimeno, de Zaragoza; lo misse podria creer que tan presto hobiesen estos caba- mo se hizo en las demás provincias de España y de toda lleros degenerado en comun en todo género de mal- la cristiandad. Dióse á lodos órden que, formado el dad, si no tuviéramos el testimonio de las bulas plo- proceso y tomada la informacion, no se procedieso madas del papa Clemente, que el dia de hoy están en á sentencia sino fuese en los concilios provinciales. los archivos de la iglesia mayor de Toledo, que afirma Gran turbacion y tristeza fué esta para los templarios po era vana la fama que corria; antes que en presen- y todos sus aliados; nuevas esperanzas para otros, que cia del mismo Papa fueron examinados sesenta y dos les resultaban de su desgracia y trabajo. En Aragon caballeros de aquella órden, que confesado que hobie- acudieron a las armas para desenderse en sus castillos; ron las maldades susodichas, pidieron humilmente los mas se hicieron fuertes en Monzon por ser la plaza perdon. Los primeros denunciadores fueron dos caba- á propósilo. Acudió mucha gente de parte del Rey, y lleros de aquella órden , es á saber, el prior de Monfal- por conclusion los templarios fueron vencidos y precon, que es en tierra de Tolosa , y Nofo, forajido de sos. En Castilla Rodrigo Ibañez, comendador mayor Florencia, testigos, al parecer de muchos, no tan abo- ó maestre de aquella órden, y los demás templarios nados como negocio tan grave pedia. Arrimáronseles fueron citados por don Gonzalo, arzobispo de Toledo, otros, y entre ellos un camarero del mismo Papa que para estar á juicio. El Rey los mandó á todos prender, de edad de once años tomó aquel hábito, y como tes- y todos sus bienes pusieron en tercería en poder de los tigo de vista deponia de las culpas susodichas. Las obispos hasta tanto que se averiguase su causa. Juncabezas destas acusaciones se enviaron al rey de Fran- tose concilio en Salamanca , en que se hallaron Rodricia á Potiers, do estaba con el pontífice Clemente, por go, arzobispo de Santiago; Juan, obispo de Lisboa; cuyo órden á un mismo tiempo, como si tocaran al Vasco, obispo de la Guardia; Gonzalo, de Zamora; arma, todos los templarios que se hallaban en Francia Pedro, de Avila; Alonso, de Ciudad-Rodrigo; Dominfueron presos á los 13 dias de octubre, tres años an- go, de Plasencia ; Rodrigo, de Mondoñedo; Alonso, tes deste en que va la historia. Pusiéronlos á cuestion de Astorga , y Juan, de Tuy, y otro Juan, obispo de de tormento; muchos ó todos por no perder la vida, Lugo. Formóse el proceso contra los presos, tomáronó porque así era verdad, confesaron de plano; mu- les sus confesiones, y conforme a lo que hallaron, de chos fueron condenados y los quemaron vivos. Entre parecer de todos los prelados fueron dados por libres, otros, el gran maestre de la órden Jacobo Mola, bor- sin embargo que la final determinacion se remitió al goñon de nacion, ya que le llevaban á la hoguera, sumo Pontífice, cuyo decreto y sentencia prevaleció contra el voto de todos aquellos padres, y toda aque- llos delitos se hobiesen extendido por todas las provin- , lla órden fue extinguida. En virtud deste decreto el rey cias, y que todos en general y cada cual en particular don Fernando se apoderó de todo lo que los templarios estuviesen tocados de aquella contagion. Verdad es poseian en Castilla, así bienes como pueblos. En Ga- que el naufragio y desastre destos caballeros dió á licia tenian á Ponferrada y el Faro; en tierra de Leon todos aviso para huir semejantes delitos, mayormente Balduerna, Tavara , Almansa, Alcañices; en Extrema-'| á los eclesiásticos, cuyas fuerzas mas consisten en dura á la raya de Portugal Valencia, Alconeta , Jerez

una entera y loable opiuion de virtud y bondad que de Badajoz, Frejenal, Nertobriga , Capilla y Caracuel; en otra cosa alguna. Los bienes y haciendas de los en el Andalucía Palma; en Castilla la Vieja Villalpando; templarios adjudicaron á los caballeros de la orden de en la comarca de Murcia Caravaca y Alconchel; en el San Juan, que en aquella sazon ganaron a los turcos reino de Toledo Montalvan; demás destos, á San Pe- la isla de Rodas; conquista con que se adelantaron en dro de la Zarza y á Burguillos, sin otros pueblos, po- gracia y reputacion, y aun esperaban que se podria sesiones y casas por todo el reino, que no se pueden por medio dellos renovar la guerra de la Tierra-Sanpor menudo contar. Refieren que los templarios teniania. Sola España no admitió esta adjudicacion por las en España doce conventos, de los cuales en una bula grandes guerras que tenian contre los moros por este del papa Alejandro III se nombran cinco, que son tiempo, y cada dia se esperaban mas. Halláronse en esestos: el de Montalvan, el de San Juan de Valladolid, te Concilio Filipo, rey de Francia, y tres bijos suyos, el de San Benito de Torija, el de San Salvador de To- Cárlos de Valoes, su hermano, y gran número de emro y el de San Juan de Otero en la diócesi de Osma.bajadores de los otros reyes y principes. Asistieron En los archivos de la iglesia mayor de Toledo está la trecientos obispos, otros dicen ciento y catorce, dos citacion que el arzobispo don Gonzalo hizo á los tem- patriarcas, el de Alejandría y el de Antioquía, y el plarios conforme a la comision que tenia del papa Cle- romano Pontífice, que sobrepujaba a todos los demás mente, su data en Tordesillas á los 15 de abril del mis- en autoridad y preeminencia. La divisa de los templamo ano que murió, de 1310. En esta citacion se cuen- rios era una cruz roja con dos traviesas como la de tan veinte y cuatro bailias de los templarios, todas en Caravaca en manto blanco; al contrario, los caballeros Castilla, que eran como encomiendas, es á saber, la de San Juan traian y traen cruz blanca de la forma que bailía de Faro, la de Amotiro, la de Goya, la de San vemos en manto negro. Félix , la de Canabal, la de Neya, la de Villapalma, la de Mayorga, la de Santa María de Villasirga, la de

CAPITULO XI. Vilardig, la de Safines, la de Alcanadre, la de Ca

De la muerte de don Fernando el Cuarto, rey de Castilla. ravaca, la de Capella, la de Villalpando, la de San Pedro, la de Zamora, la de Medina de Luitosas, la de Todo el orbe cristiano estaba alterado con el desasSalamanca, la de Alconcitar, la de Ejares, la de Cidad, tre y caida de los templarios. Los culpados fueron casla de Ventoso, las casas de Sevilla, las de Córdoba, la tigados, los que no tenian culpa quedaron libres, y por bailía de Calvarzaes, la de Benavente, la de Juneo, la decreto de los prelados de Viena se les señalaron pende Montalvan, con las casas de Cebolla y de Villalva que siones en cada un año de las rentas de los mismos conle pertenecen. Hasta aquí la citacion. Otras casas, he- ventos, con que pudiesen pasar su vida; solamente les redades y lugares que tenian debíanse reducir y ser quitaron el hábito y insignia de aquella órden. En Casmiembros de las bailias susodichas. En la ciudad de tilla todo lleno de fiestas y regocijos con el nacimiento Maguncia en Alemaña, como se tratase deste negocio del infante don Alonso, que la reina doña Costanza parió en un concilio de prelados conforme al órden del Papa, á 3 dias del mes de agosto, el cual poco despues sucecuentan que uno llamado Hugon con otros veinte ca- dió en el reino de su padre. Fué tanto mayor la alegría, balleros de aquella órden entró denodamente en la sala que hasta entonces tenian poca esperanza de sucesion, en que se hacia la junta, y á altas voces protestó que porque la Reina no se habia hecho preñada y daba muessi alguna cosa allí se decretase contra su religion, que tras de estéril. Tenian concertado casamiento por medesde entonces apelaba para el sumo Pontífice, suce- dio de embajadores entre don Pedro, hermano del rey sor de Clemente. Los prelados, atemorizados con don Fernando, y doña María, hija del rey de Aragon; aquella ferocidad, dijeron que no tuviesen pena, que para efeclualle vinieron los reyes el de Castilla y el de todo se haria bien y se miraria por su justicia. Dieron Aragon á verse en Calatayud. Hallóse al tanto allí la noticia de lo que pasaba al Papa , que cometió al mis- reina doña Costanza, ya convalecida del parto, y gran mosarzobispo de Maguncia de nuevo tomase informa- número de caballeros, así castellanos como aragoneses, cion y procediese á sentencia. Hiciéronse las diligencias ilustres por sus hazañas y por su nobleza. Celebráronse necesarias, y considerado el proceso y cerrado, los las bodas la misma Pascua de Navidad, grandes fiestas, dieron por libres de todo lo que les acliacaban. Final- justas y torneos, con que el pueblo se alegró asaz. Doña mente, el Concilio vienense se abrió el año de 1311 Leonor, hermana del rey don Fernando, que antes de á 16 dias del mes de octubre. Muchas cosas se ventila- ahora estaba tratado de casalla con don Jaime, hijo del ron. Por lo que tocaba al papa Bonifacio , se acordó no rey de Aragon, se desposó asimismo con él, y fué enera lícito condenalle ni impulalle el crimen de herejía, tregada en poder de su suegro. Trataron de renovar la como pretendian. Tratose con muchas veras de reno- guerra contra los moros á la primavera. Tenian cierta var la guerra de la Tierra-Santa , pero fué de poco efec- diferencia los reyes de Portugal y Castilla, y aun llegato. Acerca de los templarios se decretó que su nombre y ban á términos de venir sobre ello á las puñadas. El rey órden de todo punto se extinguiese; decreto que á mu- don Fernando pretendia cobrar las villas de Mora y de chos pareció muy recio, ni se puede creer que aque- Serpa, que caen en los confines de Portugal junto al cabo de San Vicente, que siendo él niño, entregaron al cios se encaminaban prósperamente. Tavo el reino por rey de Portugal contra toda justicia y razon. Para con- espacio de diez y siete años, cuatro meses y diez y nuecertar esta diferencia nombraron por juez árbitro al ve dias, y fué el cuarto de su nombre. Entendióse que rey de Aragon, que tenia grande industria y buena ma

su poco órden en el comer y beber le acarrearon la no para cosas semejantes. Hecho esto, se despidieron muerte; otros decian que era castigo de Dios, porque unos de otros, y don Juan, hermano del rey de Aragon, desde el dia que fué citado hasta la hora de su muerte, fué sobre el caso por embajador á Portugal. El rey don cosa maravillosa y extraordinaria, se contaban precisaFernando se vino á Valladolid, adonde llamó á Cortes mente treinta dias. Por esto entre los reyes de Castilla á todos los de su reino para tratar de las provisiones sué llamado don Fernando el Emplazado. Su cuerpo que pretendia hacer para la guerra contra los inoros. depositaron en Córdoba, porque á causa de los calores, Pidió ser favorecido de dineros; los procuradores de que todavía duraban, no pudo ser llevado á Sevilla ni á las ciudades se los concedieron de muy pronta volun- Toledo, do tenian los enterramientos reales. Acrecenlose lad, porque de buena gana sufrian el menoscabo de la fama y opinion susodicha, concebida en los ánimos dinero y la graveza de los tributos los pueblos y toda del vulgo, por la muerte de dos grandes principes, que la gente comun por el gran desco que tenian de des

por semejante razon fallecieron en los dos años próxiarraigar aquella nacion de España; no echaban al cierto mos siguientes; estos fueron Filipo, rey de Francia, y de ver que muchas veces con honestas ocasiones se el papa Clemente, ambos citados por los templarios quebrantan y pierden los derechos de la libertad; que para delante el divino tribunal al tiempo que con fuego lo que se concede en los tiempos trabajosos, pasado el y todo género de tormentos los mandaban castigar y peligro, se queda perpetuo y se cobra, aun cuando el

perseguian toda aquella religion. Tal era la fama que peligro es pasado. El infanle don Pedro, hermano del corria, si verdadera si falsa no se sabe; mas es de creer Rey, nombrado por general contra los moros, llegada que fuese falsa; en lo que sucedió al rey don Fernando la primavera del año de 1312, aprestado su ejército, nadie

pone duda. No se sabe lo que determinó el rey de fué sobre Alcaudete, que, como dijimos arriba, se per- Aragon sobre la diferencia entre los reyes de Castilla y dió y le tomaron los moros. El Rey fué en pos dél hasta Porlugal; bien se entendia empero favorecia mas al Mártos. Allí sucedió una cosa muy notable. Por su Portugués, y le parecia que el rey don Fernando no mandado dos hermanos Carvajales, Pedro y Juan, fue- lenia razon, lo cual con su muerte y la turbacion de los ron presos. Acliacábanles la muerte de un caballero de

tiempos que se siguió luego en Castilla prevaleció; y la casa de los Benavides, que mataron en Palencia al aquellos pueblos sobre que era la diferencia se quedasalir del palacio real. No se podia averiguar quién fuese ron todavía y están en posesion y debajo del señorio de el matador; por indicios muchos fueron maltratados. Portugal. En particular estos caballeros, oido su descargo, fue

CAPITULO XII. ron condenados de haber cometido aquel crimen contra la majestad, sin ser convencidos en juicio ni confe- De los principios del reinado de don Alonso el Onceno, sar ellos el delito; cosa muy peligrosa en semejantes

rey de Castilla. casos, Mandáronlos despeñar de un peñasco que allí Por la muerte del rey don Fernando se siguieron en hay, sin que ninguno fuese parte para aplacar al Rey, Castilla grandes torbellinos de tempestades y discorpor ser intratable cuando se enojaba y no saber refre- dias civiles, como era forzoso, por ser el Rey niño, que narse en la saña. Los cortesanos, por saber muy bien no tenia mas de un año y veinte y seis dias; lo mismo esta su condicion, se aprovechaban della á propósito de que estar el reino sin reparo y sin gobernalle. Este es malsinar y derribar a los que se les antojaba. Al tiempo el inconveniente que resulta de heredarse los reinos; que los llevaban a justiciar, á voces se quejaban que mas que se recompensa con otros muchos bienes y morian injustamente y á gran tuerto; ponian á Dios provechos que dello nacen, como lo persuaden persopor testigo, al cielo y a todo el mundo; decian que pues nas muy doctas y sabias, si con razones aparentes ó con las orejas del Rey estaban sordas á sus quejas y descar- verdad, aquí no lo disputamos. Luego que falleció el gos, que ellos apelaban para delante el divino tribunal, Rey, alzaron á don Alonso, su hijo, por rey de Castilla y citaban al Rey para que en él pareciese dentro de á instancia y por diligencia del infante don Pedro, su treinta dias. Estas palabras, que al principio fueron te- tio, que estaba en Jaen, donde acudió luego que Alcaunidas por vanas, por un notable suceso, que por ven- dete se entregó. Alzáronse allí los estandartes reales tura fué acaso, hicieron despues reparar y pensar dife- por el nuevo Res, como es de costumbre, y el Infante rentemente. El Rey, muy descuidado de lo hecho, se por lo que hizo movido por la obligacion y fidelidad partió para Alcaudete, donde su ejército a lojaba; allí le que debia, adelante fué mas amado de todos, y las vosobrevino una enfermedad tan grande, que fué forzado luntades del pueblo le quedaron mas, aficionadas. El dar la vuelta á Jaen, bien que los moros movian prática niño Rey estaba á la sazon en Avila; nombraron por su de entregar la villa. Aumentábase el mal de cada dia y aya para crialle y dotrinalle á Vataza, una señora nobiagravábase la dolencia de suerte, que el Rey no podia lísima, nieta de Teodoro Lascaro, emperador que fue por sí negociar. Todavía alegre por la nueva que le de Grecia, que vino de Portugal en compañía de la reina vino que la villa era tomada, revolvia en su pensamiento doña Costanza y por su aya. Volvió adelante á Portunuevas conquistas, cuando un jueves, que se conta- gal; alli murió; yace en la iglesia mayor de Coimbra run 7 dias del mes de setiembre, como despues de co- con su letrero que así lo reza. La reina doña María, mer se retirase á dormir, á cabo de rato le hallaron abuela del niño, residia en Valladolid retirada del gomuerto. Falleció en la flor de su edad, que era de veinte bierno, sea por voluntad, sea por habérsele quitado. La y cuatro años y nueve meses, en sazon que sus nego- reina doña Costanza, que acompañó á su marido cuando fué á la guerra, se hallaba en Mártos cargada de Lara con esperanza de excluir al infante don Pedro. Hitristeza, luto y lágrimas, como la que perdió su marido ciéronse Cortes del reino en Palencia á la entrada de la en la flor de su mocedad, y no sabia lo que sucederia primavera. Torpes sobornos, grandes cautelas y trapara adelante. El infante don Juan era ido á Valencia, zas. Los que mejor sentian nombraban á don Pedro y don Juan de Lara á Portugal; cl uno y el otro'en des- á la reina doña María, su madre, que mucho inclinaba gracia del rey don Fernando por desgustos que suce- en favor de su hijo para el gobierno del reino. Otros dieron poco antes de su muerte. Era forzoso proveer anteponian á don Juan y á la reina doña Costanza, que por quien ayudase á la tierna edad del Rey y de presente mañas del bando contrario estaba ya encontrada con el gobernase las cosas; persona que fuese señalada en infante don Pedro. De aquí nació ocasion de nuevos alvalor y nobleza. Muchos se entremetian sin ser llama- borotos. Los grandes y las ciudades andaban muy desdos. Era negocio peligroso anteponer uno á los demás. conformes, y cada cual seguia diverso parecer, y por La desordenada codicia de mandar salia de madre por un gobierno tenian dos; triste y miserable estado. Don no señalarse alguno á quien los demás tuviesen respe- Pedro, confiado en su poder, y en la benevolencia y to; muchos no tenian vergüenza ni temor ni cuenta con favor que el vulgo le mostraba y en la ayuda que de las cosas divinas ni con las humanas, á trueco de salir fuera le podria venir, hizo avenencia con don Juan Macon su pretension. Don Alonso, señor de Molina, her- nuel desta manera : que si salia con la empresa le demano de la reina doña María, el insante don Felipe, tio jaria el gobierno de los reinos de Toledo y de Murcia; del Rey, y don Juan Manuel echaban sus redes para así se ponia en almoneda el mando, y la majestad del apoderarse del gobierno, bien que secretamente y con reino era tenida por cosa de burla. Fuése á ver con el modestia. Los infantes tio y sobrino, es á saber, don rey de Aragon, su suegro, á Calatayud al principio del Juan y don Pedro, mas á la rasa. Don Pedro iba mas año de 1313. Cuéntale por extenso los engaños de los adelante, asi por ser el deudo mas cercano del Rey co- contrarios, sus cautelas y mañas y el peligro si esta mo por la aficion que todos le tenian. Don Juan por su disension pasaba adelante, que forzosamente pararia edad era mas á propósito, si no fuera de condicion in- en guerra perjudicial; que debia moverse por su justa quieta y mudable, tanto, que á muchos parecia nació demanda y favorecer á su yerno, mayormente en cosa solamente para revolver el reino. No se via amor ni

tan puesta en razon. Así, de consentimiento de los dos lealtad; el deseo de acrecentar cada cual su estado les despacharon á Miguel Arbe por embajador al rey de tenia ocupadas las voluntades. Las reinas, por ser mu- Portugal, por ver si con su autoridad se refrenasen las jeres, no eran bastantes para cosas tan graves, bien que pretensiones de los revoltosos y pudiesen hacer que el todos entendian su autoridad y favor seria de gran mo- gobierno del reino quedase en poder del infante don mento á cualquiera parte que se arrimasen, dado que Pedro, y que á la reina doña Costanza se le encargase no se concertaban entre sí, como nuera y suegra. Las el cuidado de criar su hijo, que desta forma les parecosas del Andalucía quedaron a cargo del infante don cia se satisfacia á las partes. Los ciudadanos de Avila, Pedro, hizo paces con el rey Moro, que á entrambas que eran tanta parte en este negocio, no se llegaban partes estuvieron bien, en especial que el Infante no con calor á ninguna de las partes; á ambas henchian podia atender a la guerra por estar ocupado en sus pre- de esperanzas unas veces, otras amenazaban con mietensiones. Por otra parte, Farraquen, señor de Málaga, dos. Finalmente, vinieron á seguir el partido de don procuraba vengar la cruel muerte del rey Alhamar, no Pedro y de la reina doña María, su madre. Esto agrado tanto confiado en sus fuerzas cuanto en la mala satis- á los mas principales de la ciudad y al pueblo, con tal faccion que los moros tenian con su Rey, así por otras condicion que no sacasen al Rey de la ciudad. En este causas como por la muerte que diera á su hermano. tiempo Azar, rey de Granada, fué forzado á retirarse Asentada pues esta confederacion, el infante don Pedro dentro del Alhambra por miedo de los ciudadanos que y la reina doña Costanza comunicaron entre sí en qué se rebelaron contra él. Ismael, hijo de Farraquen, fué forma se gobernaria el reino y sobre la crianza del Rey. el autor desta rebelion y el capitan. El infante don PeAcordaron de ir luego á Avila con esperanza que los dro, que se hallaba en Sevilla, movido de la injuria que ciudadavos no les negarian su demanda, y si hiciesen se hacia al rey de Granada, su aliado, y del peligro que resistencia, valerse contra ellos de las armas. Por otra corria, pospuesto todo lo al, determinó de ir allá. Lleparte, don Juan, tio del rey don Fernando, y don Juan gó tarde, ya que las cosas estaban perdidas, porque de Lara hicieron entre sí liga. La semejanza de las cos- Azar vino á concierto con su enemigo, en que hizo detumbres y el peligro que ambos corrian los hacian con- jacion del reino y del nombre de rey, con retencion de formes en las voluntades. Procuraban pues cou todo Guadix para su habitacion, ciudad puesta en los deleicuidado y diligencia de traer á su bando á la reina doña tosos campos y bosques de los túrdulos, pueblos antiMaría con esperanzas que le darian á criar su nieto. Don

guos de España. Verdad es que el Infante, ya que no le Juan de Lara fué el primero que llegó á Avila, pero no pudo favorecer en tiempo, procuró vengalle, porque pudo haber á las manos al Rey, porque el obispo don tomó á los moros un castillo muy fuerte en la comarca Sancho le metió dentro de la iglesia mayor, y allí se de Granada, llamado Rute; hizo otrosí grandes correrías hizo fuerte con él y le defendió. Vinieron luego don Pe- por toda aquella campaña. Habia reinado Azar cuatro dro y la reina doña Costanza; sucedióles lo mismo que años y siete meses cuando fué despojado de aquel esá don Juan de Lara. Tratóse de medios; acordaron que el tado, mas dichoso y mas modesto en el tiempo que Rey no se entregase á ninguna de las partes, si primero reinó su hermano que en el que él mismo tuvo el manon Cortes no se acordase á quién se debia de entregar. do. Sucedióle su competidor Ismael, hijo de su hermaSobre que esto así se cumpliria, todos los ciudadanos na y de Farraquen. Con la toma de Rule el crédito del de Avila se hermanaron. Dió este consejo don Juan de infante don Pedro se aumentó mucho, y ganó grande

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