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gobernadores de Castilla; la otra fué la renunciacion de acarreó la ruina y perdicion para sí y todos los demás don Jaime, heredero de Aragon. El infante don Juan y gran pérdida para toda España. Estaba en Vaena muy sentia en el alma que su competidor don Pedro fuese codicioso de mostrar su gallardia; determinó de pasar creciendo cada dia mas en poder y autoridad; sus es- adelante con su gente hasta ponerse á la vista de Graclarecidas hazañas se la daban y virtudes sin par. No nada. Desatinado acuerdo por el tiempo tan trabajoso podia llevar en paciencia que todos los negocios, así de del año y los grandes calores que hacia. Verdad es que paz como de guerra, le acudiesen. Lo que mas le punza- en Alcaudete juntaron los dos infantes con toda su ba era que don Pedro solo administraba las décimas | gente, en que se contaban nueve mil de á caballo y que se concedieron por el Papa de las rentas eclesiás- gran número de infantes. Entran por las tierras de los ticas sin dalle parte. Don Pedro, cuanto las cosas por moros, destruyen y talan cuanto topaban. Don Juan él hechas eran de mas valor y estima, tanto menos le regia la avanguardia, deseoso grandemente de señaparecia que era justo susrir agravios é injurias de na- larse; don Pedro la retaguardia, y en su compañía los die. Si iba adelante esta competencia , se echaba de ver maestres de Santiago, Calatrava y Alcántara y los arque vendrian sin duda á rompimiento y á-las manos. A zobispos de Toledo y Sevilla, la flor de Castilla en nofama y color de la guerra con los moros tenia levantada bleza y en hazañas. Tomaron la villa de Alora; pero por don Juan mucha gente en toda tierra de Campos y Cas- la priesa que llevaban quedó el castillo por ganar. Un tilla: la Vieja. La Reina con su industria y saber puso sábado, víspera de San Juan Bautista, llegaron á vista de fin á estas pasiones; en Valladolid , donde á la sazon se Granada; estuviéronse en sus estancias aquel dia y el tenian Cortes del reino, los concordaron desta manera: siguiente sin hacer cosa de momento. El dia tercero, que ambos acometiesen la morisma por dos partes, di- vistas las dificultades en todo, comenzaron á retirarse, vidido el ejército y el dinero al tanto para las pagas. Lo don Pedro en la avanguardia, y don Juan en el postrer que prudentemente se ordenó desbarató otro mas alto escuadron con el bagaje. Avisados los moros desta repoder. En estas Cortes don fray Berenguel, poco antes tirada, salieron de la ciudad hasta cinco mil jinetes y instituido en arzobispo de Santiago por el pontífice gran multitud de gente de á pié mal ordenada; su cauJuan, por comision suya y en su nombre propuso dillo era Ozmin. No llevaban esperanza de victoria niingocio de don Alonso de la Cerda , y amenazó que pro- tento de pelear, sino solamente como quien tenia noticia cederia con censuras y todo rigor si no obedecian á de- de la tierra , pretendian ir picando nuestra retaguarmanda tan justa. Hacia lástima ver un caballero como dia. Hallábanse los nuestros alejados del rio al tiempo aquel, vacido con esperanza de reinar, derrocado de su que el sol mas ardia, sin ir apercebidos de agua, cosa grandeza, pobre, ahuyentado, vagabundo. Es perversa que á los moros presentaba ocasion de acometer algula naturaleza de los hombres, que muchas veces y con na faccion señalada. Embistieron pues con ellos, trabóse grande ahinco torna á desear lo que antes desechaba y la pelea por todas partes, no se oia sino vocería y alamenospreciaba, con igual desatino en lo uno y en lo ridos de los que morian, de los que mataban, unos que otro y temeridad. Así le acaeció á don Alonso de la exhortaban, olros que se alegraban, otros que gemian, Cerda, que aliora tornaba á pedir la posesion de aque- ruido de armas y de caballos. Don Pedro, oidas aquellas llos lugares que los años pasados le fueron adjudicados voces, revolvió con su escuadron para dar socorro á los Téllos menospreció. Los grandes daban sus excusas; que peleaban. Los soldados desparcidos y cansados apedecian estar juramentados, y que confornte al pleito ho- nas podian sustentar las armas, no habia quien rigiese ni menaje que hicieron, no podian en ninguna manera quien se dejase gobernar. Empuñada pues la espada y consentir en cosa que fuese en daño y diminucion del desnuda, como quier que elinfante don Pedro animase su patrimonio real, entre tanto que el Rey no tuviese edad gente, con el trabajo y pesadumbreque sentia y la demacompetente. Lo que se pudo alcanzar fué que á don siada calor que le aquejaba , mal pecado, cayó repentiFernando, hermano de don Alonso, le diesen cargo de namente desmayado, y sin podelle acudir rindió el almayordomo de la casa real, frívola recompensa de tan- ma. Lo mismo sucedió al infante don Juan, salvo que los daños. Con tanto, la Reina se fué á Ciudad-Rodrigo privado de sentido llegó hasta la noche. Publicada esta para verse con el infante don Alonso de Portugal, su triste nueva por el ejército, los soldados lo mejor que yerno, y hacer las amisiades entre él y su padre. Todo pudieron se cerraron entre sí y se remolinaron. Los el trabajo que en esto se tomó fué perdido. Los infan- moros por entender que pretendian volver a la pelea, tes don Pedro y don Juan se partieron para el Andalu- robado el bagaje, se retiraron. Esto y la escuridad de cía cada uno por su parte. Ismael, rey de Granada, de- la noche que sobrevino fué ocasion que muchos de los terininó de apercebirse contra esta tempestad de la fieles se pusieron en salvo. Los cuerpos de los Infantes ayuda de los africanos; para esto dió al rey de Marrue- llevaron á Búrgos y allí los sepultaron. Don Juan dejó cos á Algecira y Ronda con todos los lugares de su con- un hijo de su mismo nombre, al cual por la falta natutorno, cosa que era á propósito para los intentos de ral que tenia llamaron vulgarmente don Juan el Tueranibas las partes, dado que el de Granada compraba to; las costumbres no hicieron a la presencia ventaja. caro la amistad de la gente africana. Don Pedro ganó Doña María, mujer del infante don Pedro, en Córboba, por fuerza de armas la villa de Tiscar, que está en un do quedó muy cargada, parió una hija, por nombre doña sitio muy áspero y fuerte de su naturaleza, y que tenia Blanca, de cuya tutela y del gobierno del estado, que gran copia de gente. El castillo rindió Mahomad An- por muerte de su padre heredara, se encargó Garci don, cuya cra la villa. Parecia que con esta victoria se Laso de la Vega, merino mayor de Castilla, y que tuvo mejoraba mucho nuestro partido, que la guerra y todo grande familiaridad y privanza con el difunto. Tras esto Jo demás sucedería muy bien; mas el infante don Juan desgracia tan grande se siguieron nuevas disensiones, con desordenada ambicion de loa lo desbarató todo y causadas de las competencias que nacieron entre las grandes de Castilla sobre el gobierno del reino, que y la vida suelta que despues hizo dieron muestra que, cada cual pretendia y todos deseaban salir con él, ora no por deseo de darse á la virtud y piedad renunciaba fuese por buenas vias, ora por malas. A la misma sazon el reino, sino por su liviandad y ligereza. Por la cesion Aragon se alteró por un caso muy extraordinario. Fué de don Jaime entró en aquel derecho de la sucesion así, que don Jaime, hijo mayor de aquel Rey, estaba de- don Alonso, su hermano, hijo segundo del Rey, que á terminado de renunciar su mayorazgo y lierencia. Las la sazon en doña Teresa , su mujer, tenia un hijo sietecausas que le movieron para tomar esta resolucion no mesino, niño de pocos dias, llamado don Pedro. El se saben. Sus costumbres mal compuestas y la severi- dote desta señora fué el condado de Urgel, que le dejó dad de su padre pudieron dar ocasion á cosa tan nue- en su testamento don Armengol, su tio, hermano de su va. Recibió el Rey gran pena desta determinacion; ro- abuela. Desta forma en un misino tiempo los reinos de góle y mandóle como á liijo no hiciese cosa con que Portugal y Aragon fueron trabajados con desabrimienamancillase su fama y fuese ocasion á su patria y á su

tos domésticos de padres á hijos, y dado que los propadre de perpetua tristeza. Hablóle cierto dia en esta pósitos de los dos hijos de aquellos reyes eran diforensustancia ; «Mi vejez , dice, no puede ya dar á mis va- tes, pero la tristeza y daño de los padres corrieron á sallos cosa mas provechosa que un buen sucesor , ni tu las parejas y fueron iguales. mocedad les puede ayudar mejor que con selles buen príncipe. Con este intento procuré fueses enseñado

CAPITULO XVII. desde tu primera edad en costumbres reales; no pare

De la muerte de la reina doña Marla. cia faltarte natural para ser digno del cetro, aunque no fueras hijo del Rey como lo eres. Teníate aparejada para El daño que los nuestros recibieron en Granada fué mujer una nobilísima doncella, que ha sido de mí trata- ocasion que los moros soberbios y pujantes y deseosos da como quien es, con casa y estado muy principal. Si de seguir la victoria ganaron á Huescar en el adelaná esto se puede añadir algo, yo soy presto de lo hacer; tamiento de Cazorla , y á Ores y á Galera, pueblos que pero veo que mi esperanza me ha burlado, y á li ha eran de los caballeros de Santiago. Por otra parte, se estragado el sobrado regalo para que en esa edad rehu- apoderaron por fuerza de Mártos, villa fuerte y buena, ses tomar sobre tus hombros el gobierno que yo sus- en cuyos moradores ejecutaron todo género de crueltento en lo postrero de la mia. ¿Por ventura es justo dad sin respeto alguno ni hacer diferencia de mujeres, anteponer tu particular reposo al pro comun, á la obe- niños ni viejos, salvo que muchos escaparon en el pediencia que debes á tu padre y al juramento con que ñasco que allí cerca está y en la fortaleza. En Castilla nos obligamos que doña Leonor, tu esposa, de quien tú andaban grandes alborotos, nuevas esperanzas de mudebieras tener compasion, lia de ser tu mujer y reina chos; todos los que en nobleza y estado se adelantade Aragon? Por ventura te cansa esperar la muerte des- ban pretendian apoderarse del gobierno del reino. La te triste viejo, que ya segun órden natural no le pue- reina doña María, por lo que se capituló los años paden quedar muchos dias? Puesto que alegues otras sados, pretendia tocalle todo el gobierno, y con decausas, la codicia de reinar es la que te punza y reduce seo de apaciguar estas alteraciones despacho sus cartas á estos términos. Nadie puede poner ley á la voluntad | á todas las ciudades , en que les amonestaba no se dede Dios, de quien dependen los años y la vida ; lo que jasen engañar de nadie en menoscabo de su honra y de es de mi parte, yo desde luego de muy buena gana te la lealtad á que eran obligados. Sin embargo, por ser renuncio el reino. Solo te ruego te apartes de ese mujer era de muchos tenida en poco; parecíales no propósito, que no puede dejar de ser enojoso á mí y á tenia fuerzas bastantes para peso tan grande. Muchos nuestra comun patria. Asi te lo pido por Dios y por to- de los grandes en un mismo tiempo pretendian apoledos los santos que están en el cielo te lo amonesto y te rarse de todo; los principales, entre otros, eran el inlo aconsejo; y advierte que con esa acelerada priesa no fante don Filipe, lio del Rey, don Juan Manuel y el te despeñes de suerte, que cuando quieras no tengas otro don Juan el Tuerlo, señor de Vizcaya; todos muy reparo ni te quede remedio de volver atrás.» A todas poderosos y que poseian grandes riquezas y nobilisiestas razones el determinado mancebo respondió en mos por la real prosapia de que descendian. A estos se pocas palabras que él estaba resuelto de seguir aquel entregó el cuidado y mando del reino, no de comun su parecer y trocar la vida de rey, sujeta á tantas mi- consentimiento de los pueblos, antes andaban divisos serias, con el reposo de la particular y bienaventurada. en bandos y pareceres; todas las cosas se hacian inCon esto en la ciudad de Tarragona en las Cortes que consideradamente y como á tiento. Juntáronse las ciuallí se juntaron hizo renunciacion en pública forma del dades y villas, no todas en uno, sino segun las comarderecho que tenia á la sucesion á los 23 dias del mes de cas y provincias; grandes miedos se representaban y diciembre. Halláronse presentes á este auto muchos peligros. Resultó destas juntas que á don Filipe señaló grandes y prelados, entre los demás el infante don Juan el Andalucía para que los gobernase; el reino de Tode Aragon, electo de Toledo por muerte del arzobispo ledo y la Extremadura á don Juan Manuel; la mayor don Gutierre II, que finó á los 4 de setiembre. Su mu- parte de Castilla la Vieja seguian á don Juan, señor do cha virtud y la diligencia de don Juan Manuel, su cu- Vizcaya. Dentro de las ciudades se vian mil contiennado, le ayudaron á subir a aquella dignidad. Hecha la das por los bandos que cada uno seguia. Mudábanse á renunciacion , don Jaime luego tomó el hábito de Cala- cada paso los gobiernos; los mismos se aficionaban, ora trava, despues se pasó á la orden de Montesa. Doña á una parte, ora á otra, conforme como á cada cual le Leonor, su esposa, fué enviada doncella á Castilla. So- | agradaba. El vulgo con la esperanza del interés se venbre este hecho hobo diversas opiniones, unos le alaba- dia al que mas le daba, vario como suele é inconstanban, otros le reprehendian ; sus costumbres y torpeza te en sus propósitos. De aquí se seguia libertad para

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cometer todo género de maldades, muertes, robos y la- do, casado con su hermana mayor doña Costanza, que trocinios; miserable avenida de calamidades. Los mas el recelo que tenian no le favoreciese demasiadamente poderosos atropellaban a los pequeños. Los que regian de todo punto se quito. De primera llegada no quiso la república y la gente principal usurpaban para sí las que en su arzobispado cobrase las rentas reales, cuya rentas y patrimonio real; infame latrocinio y torpísimo administracion él pretendia pertenecelle , de donde rerobo. Finalmente, ningun género de desventura se sultó entre ellos un odio inmortal. A la misma sazon puede pensar que no padeciese aquella provincia. Don los navarros, que todavía estaban sujetos á Francia, Fernando de la Cerda tenia pocas fuerzas y era tenido fueron muy mallratados en Vizcaya. Falleció Filipe el de todos por sospechoso, y por las antiguas competen- Largo , rey de Francia, á 2 de junio, año de 1321 sin cias del reino no hacian cuenta dél; determinó de alle- dejar sucesion; heredó el reino su'hermano Cárlos, por garse á don Juan, señor de Vizcaya. A los 1320 años sobrenombre el Hermoso, que fué igual á sus hermaiban las cosas por esta órden en Castilla. Este año se nos en valor; en la liberalidad, fortaleza y apostura sin consagró en la ciudad de Lérida don Juan, hijo del rey par. En tiempo deste Rey los vizcaínos de rebato se de Aragon, en arzobispo de Toledo, con grande alegría apoderaron del castillo de Gorricia , que cae en aquella de ambos reinos, grandes esperanzas y grande aplauso parte que llaman Guipúzcoa. Pretendian que aquel caspor pronosticar que aquel pontificado seria próspero, tillo era suyo y que los navarros le poseian á sinrazon. justo. y dichoso. La reina doña María todavía no dejaba Acudieron de Navarra sesenta mil hombres, si los núde recelarse que la venida de un príncipe como aquel meros ó la fama no están errados, llegaron a los 19 de podria enconar mas los ánimos de su gente que sana- setiembre á Beotivara. Los 'vizcaínos hasta ochocienHos. Estas sospechas cesaron con las cartas que el Papa tos en número, como quier que se apoderasen de las envió á la reina doña María, y se le quitó del todo aquel estrechuras y hoces de aquellos montes, dende con galmiedo, porque la prometia que todo estaria sosegado y gas y cubas llenas de piedras que dejaban rodar sobre muy en su favor. Con los prelados de Aragon tuvo el los navarros los maltrataron de manera, que los desbanuevo Arzobispo grandes diferencias sobre la preemi- rataron y bicieron huir con muerte de mas gente que nencia de la iglesia de Toledo. Llevaba su cruz delan- se pudiera pensar de número tan pequeño, demás que te, que es prerogativa de aquella dignidad. Esto pre- cautivaron á muchos. Caudillo de los vizcaínos era Gil tendia él selle concedido como á primado de las Es- Oniz, de los navarros Ponce Morentaina, francés de pañas, así por derecho y costumbre antigua como por nacion y gobernador de Navarra por el.sey de Francia. nueva confirmacion y privilegio de los sumos pontífi- Dan muestra que esta victoria fué de las mas señaladas ces. Los prelados de Tarragona y de Zaragoza que se de aquel tiempo las coplas que hasta hoy dia se cantan hallaron á su consagracion lo contradecian. Alegaban y los romances en las dos lenguas castellana y vizcaína que estaba este negocio en litispendencia, y aun no por compuestos en esta razon. El Papa envió por su legato sentencia determinado. Andando en estos debates, á Castilla al cardenal Guillelmo, bayonense, obispo sacomo quiera que el arzobispo de Toledo no mudase de bino, por ver si con su diligencia y con la autoridad propósito, determinado de conserrar la dignidad de su pontificia se pudiera poner fin á tantos males. Procurú iglesia y confiado en el favor de su padre, el obispo de el Legado se juntasen Cortes en la ciudad de Palencia Zaragoza , donde entonces hacia el rey de Aragon Cor- en el mismo tiempo que la reina doña María, amparo les de su reino y estos prelados acudieron, pronunció que fué de todo en tiempo de tres reyes y honra de Cascontra el de Toledo sentencia de excomunion; mandó tilla, cargada de años, falta de salud, llena de congocerrar todas las iglesias y puso entredicho público; in- jas por los trabajos tan grandes como se padecian, de creible osadía, confianza singular. El color que se tomó una enfermedad que le sobrevino en Valladolid pasó fué una constitucion que hicieron los prelados de aque- desta vida, 1.° de junio, año de 1322. Muestras de su lla corona los años pasados, en que, so pena de desco- piedad y religion son el monasterio de las Huelgas, que munion, se mandaba ningun prelado en provincia á su costa fundó en aquella ciudad y ennobleció, do ella ajena llevase cruz delante; este era el color y la capa misma se mandó enterrar, y otros dos monasterios que para aquella determinacion. Grande fué el enojo que fundó, uno en Burgos, y otro en Toro, sin otros que desto recibió el rey de Aragon por ver á su hijo maltra- hizo en diversas partes del reino. Las Cortes de Palentado dentro de su reino y delante de sus ojos. Envió cia no parece fueron de efecto. Juntáronse por mandasobre ello cartas al sumo Pontisice llenas de acedia y de do del legado Guillelmo los obispos de toda Castilla en mil amenazas; segun la saña hiciera algun sentimien- Valladolid para tener un concilio, que fue muy señalato si los suyos no le metieran por camino con decir que do. En él, á 2 dias del mes de agoslo, se promulgaron en aquello se trataba de la dignidad de sus iglesias y muchas constituciones saludables ; entre otras, descoreino, y que no era justo, por favorecer un particular mulga á todos aquellos que en tiempo de Cuaresma ó negocio de su hijo , defraudase y atropellase los públi- de las Cuatro Témporas comieren carne y á los que en cos. Con esto parece que se amausó el furor que en su tales dias la vendieren públicamente; que mientras se ánimo tenia concebido. La respuesta que dió el sumo celebran los divinos oficios, los que no fueren cristiaPontifice fué ambigua, con que tuvo suspensas entram- nos no se puedan hallar presentes; pero si los tales se bas las partes; porque de tal manera reprehendia el bautizaren, puedan ser ordenados y tener beneficios atrevimiento que el de Zaragoza tuvo y mandó reponer para remedio de su pobreza; repruébase la purgacion lo hecho, que ordenó otrosí fuese absuelto el arzobispo vulgar de que se usaba de ordinario en España. Demás de Toledo de la descomunion, por si acaso fué justa. desto, hasta hoy dia se conservan las constituciones que Partido el nuevo Prelado de Aragon y llegado á Toledo, por el mismo tiempo estableció el arzobispo de Toledo de tal manera se hobo con don Juan Manuel, su cuña- don Juan, en que, entre otras cosas, se manda que si

los judíos y moros no se salieren de las iglesias al tiem- en aquella apretura, y aun que siempre suele ser ocapo que se celebran los divinos oficios, no se pase ade- sion de hacer á hombres semejantes muy agradables á Jante; que el dinero que se recogiere de la Cruzada se los principes. Despachó el Rey sus cartas para los gole entregue al Prelado para efecto de emplealle en la bernadores del reino, que acudieron con mucha presredempcion de cautivos y remedio de los pobres; que teza á Valladolid, cada cual con intento de adelantarse los sacerdotes digan misa por lo menos cuatro veces al y ser el primero en ganalle la voluntad con servicios año, y que no la digan sin primero rezar los maitines; acomodados al tiempo, bien que los corazones no esque los bienes adquiridos por via de la Iglesia no se pue- taban muy llanos, como se echó luego de ver; porque, dan dar ni mandar a los hijos, dado que sean habidos quedando solo el infante don Filipe con el Rey, don de legítimo matrimonio. ¿Quién dice que los sacerdotes Juan Manuel y don Juan el Tuerto sin pedir licencia se y obispos son señores destos bienes y que los pueden salieron de la corte. Mostrábanse muy desabridos con dispensar á su voluntad y albedrío? El mismo año ci rey color que traian al. Rey engañado con malos consejos. de Granada Ismael fué muerto en el Alhambra por los Para prevenirse juntaron sus fuerzas contra todo lo suyos, que se liermaparon contra él; cabeza de los ma- que les podia suceder. Hicieron solemne juramento y tadores fué el señor de Algecira y Ozmin participante, pleitesía entre sí en esta razon en Cigales; y para que por estar el uno y el otro muy indignados desde el esta confederacion suese mas firme, se trató de casar á tiempo que tomaron á Mártos, á causa que al señor de don Juan, señor de Vizcaya, á la sazon viudo por Algecira quitó una cautiva muy hermosa, y á Ozmin muerte de su primera mujer, con doña Costanza , hija mataron un sobrino que él mucho queria en aquelcom- de su compañero don Juan Manuel. La manera con que bale. Apenas se sabia la muerte deste Rey cuando Ma- entre los grandes de Castilla se hacia esta pleitesía anhomad, su hijo, de edad de doce años, fué puesto en tiguamente era esta. Leidas las capitulaciones de la una silla y en hombros llevado por todas las calles de la confederacion, uno de los caballeros que se ballaban ciudad y saludado por rey. El gobernador de la ciu- al concierlo, en nombre de los concertados decia estas dad con esta presteza dió muestra de su amor y fideli- palabras: « Juro por Dios omnipotente y por su glodad, y hizo que los contrarios quedaron atónitos, como riosísima Madre que todo lo que se ha declarado por acontece cuando toman al pueblo de sobresalto; que si su órden en el instrumento y escritura pública que se no hobiera ganado por la mano, los conjurados pensa- ha leido lo cụmplirémos cada uno de nos sin interveban poner rey á su voluntad; mas con esta presteza nir en ello fraude ni engaño. Que no iremos el uno sin fueron forzados á salirse de la ciudad, y por miedo de el otro contra nuestros enemigos, ni contravendrémos ser castigados se desterraron y esparcieron, unos á una en alguna guisa á lo que aquí se ha establecido. El que parte, y otros á otra.

primero á sabiendas lo quebrantare, en aquel mismo

dia vos, Dios todopoderoso, le quitad en este munCAPITULO XVIII.

do la vida, y en el otro atormentad su ánima con crue

les y eternas penas; haced que le falten las fuerzas y Que el rey don Alonso el Onceno de Castilla se encargó del gobierno de su reino.

las palabras , y en la batalla el caballo , las armas, las

espuelas y sus vasallos cuando mas lo hobiere menesPor la muerte de la reina doña María se doblaron los ter.» Dicho esto, los que estaban presentes respontrabajos, todo era alborotos, muertes y robos. La es- dian Amen. Otras veces se dividia una hostia consagraperanza de remedio tenian todos puesta en el Rey, si da en dos partes, y á cada uno dellos se daba la mitad, llegase á edad de poder gobernar. En aquella su.edad y luego se añadian los juramentos y maldiciones. Esta daba ya tales muestras, que parecia seria príncipe muy era la mas célebre solemnidad y rito para hacer amistaseñalado; los hombres fácilmente favorecen á sus de- des y alianzas entre los grandes y caballeros, que se seos. y de buena gana creeu lo que querrian. Como lle- guardó por largos años. Tenia puestos en gran cuidado gase pues á edad de quince años, acordó en Valladolid á todos los cortesanos y criados del Rey la avenencia encargarse del gobierno; aunque la edad era flaca para destos dos principes; temian que della podrian retan grande carga, las cosas no daban lugar á mayor lar- crecerse nuevas guerras, quisieran desbaratalla. Buscadanza. Era prudente mas que conforme á su edad; los ban para ello alguna ocasión; parecióles la mejor que vasallos, por la natural aficion que tienen á sus reyes, el Rey pidiese á don Juan Manuel su hija doña Costandeseaban grandemente que este negocio se apresurase. za por mujer. Suelen los príncipes procurar antes el En particular Garci Laso de la Vega y Alvar Nuñez provecho que tener cuenta con su palabra ni con el Osorio, caballeros de mucha prudencia, por la larga deber, y allí vuelven la proa de su pensamiento donde experiencia que tenian y por su grande ingenio y maña, mas esperanza se muestra de interés, sin tener cuenta procuraban adelantarse en la gracia y favor del Rey con con lo que dellos publicará la fama. Don Juan Manuel intento de alcanzar perdon de los desafueros que en la con esto se fué secretamente á Peñafiel, villa de su eslarga vacante se habian cometido, de acrecentar sus tado, y se entregó todo al Rey, y su hija, puesto que estados y tambien de ayudar al comun. Recibiólos en no era de edad para casarse, la puso en su poder. El su casa, y comenzó á dalles tanta cabida, que en gran otro don Juan, muy triste por salille vana su esperanza parte se gobernaba por su consejo. Con los dos se junto y verse cogido con sus mismas mañas, determinó de otro tercero, es á saber, un Juzef, judío, natural de procurar el casamiento de doña Blanca , hija del infan. Ecija; despues destos dos caballeros tenia el primer lu- te don Pedro, que murió en la guerra de Granada, congar en privanza por ser hombre muy rico y como cabe- vidado por la gran dote que tenia, porque era señora za de los alcabaleros y arrendadores. Sabia muy bien de Almazan y Alcocer y las demás villas á la redonda los caminos de allegar dinero, cosa muy á propósito que caen á la raya de Aragon, muy á propósito para las novedades que el maquinaba. Para estorbar estas pre- causadas de los aires malsanos de aquella tierra. De tensiones persuadieron al Rey que despojase á dona que resultó al infante don Pedro esperanza , si su herBlanca del estado de su padre y de todas sus riquezas. mano don Alonso falleciese, excluidos sus hijos, de Todas las grandes hazañas tienen mezcla de agravios; suceder en aquel reino. Ayudaba para esto el fresco pero dícese

que las injurias que se hacen a los particu- ejemplo de Castilla, el favor de muchos grandes que a Lires se recompensan con el público provecho. El prin- porfia se le ofrecian, que fué causa de apresurar las cipal autor desto fué Garci Laso para mostrarse muy paces con los pisanos. Asentáronse por el mes de junio, alicionado del Rey con dalle un consejo tan atroz, ol- año de 1324, con estas capitulaciones : que los cautivos vidado de los beneficios y mercedes que del infante don de una y de otra parte fuesen puestos en libertad; colPuro recibió. Rara es la fe y amistad con los muertos. riese el trato y comercio acostumbrado en aquellas Don Juan Manuel, vuelto en gracia del Rey, trazaba naciones; por los pisanos quedase el castillo de Caller cómo vengarse del arzobispo de Toledo y armalle al- con los pueblos y territorio á él sujeto; todo lo demás guna celaila. Fué así, que el Rey pidió cuenta al arzo- de la isla suese de los aragoneses. Hecho este concierto bispo de Toledo de las rentas y tributos reales; él agra- y tomada la posesion de la isla, el infante don Alonso, vióse mucho desto por entender se encaminaba todo vuello á España, negoció con su padre que declarase por engaño de su émulo. Dió su satisfaccion al Rey de por herederos á sus hijos, caso que él faltase y salletodo lo por él hecho y las causas que á ello le movie-' ciese , para quitar debates, y los antepusiese al infante ron. Hecho esto, y vuelto á don Juan Manuel, que aca- dón Pedro, su hermano. Hizose así, 'y en Zaragoza, so se lullo presente, le maltrato con palabras muy in- donde se juntaron Cortes del reino, los Infantes fueron juriosas; dijéronse el uno al otro grandes baldones y jurados por herederos de su abuelo, puesto que su pavituperios, segun que la cólera y enojo les atizaba. dre muriese antes dél; así varian y se alteran las consA pacijuose por entonces aquella cuestion; y don Juan tituciones y opiniones de los hombres. El año siguiento Manuel, por la preeminencia y autoridad que acerca de 1325, lúnes, á 7 de enero, falleció en Santaren Diodel Rey tenia , para vengar su afrenta persuadió al Reynisio, rey de Portugal, principe muy señalado, así por el que hiciese muchas cosas á disgusto del Arzobispo, en mucho tiempo que reinó, es á saber, cuarenta y cinco particular qne le quilase el cargo de chanciller mayor, años, nueve meses y cinco dias, como por la grandezi que lespues de la persona real era el supremo magistra- de su ánimo y por la felicidad que siempre tuvo; solo do y honra, y dende tiempo antiguo se daba siempre á las discordias de su casa y debates que hobo entre palos arzobispos de Toledo. No pudo sufrir esta afrenta su dre y bijo en su postrimería aguaron este conlenlo. ánimo, poco acostumbrado á recebir injurias; y así, Su cuerpo enterraron en el monasterio de San Bernardo, mal enojado se partió de la corte y se salió de Castilla, legua y media de Lisboa , que él mismo fundó á su cosy por medio del Rey, su padre, alcanzó que le mudasen ta , en que se muestra su piedad y religion; la liberaá la iglesia de Turragona con nombre de patriarca de lidad y magnificencia se entienden por muchos pueblos Alejaudría , dignidad de solo apellido. Don Jimeno de que edificó, y otros que cercó, reparó y fortifico. Su Luna era arzobispo de Tarragona; permutaron las igle-mujer doña Isabel , reina de vida y costumbres muy sias, que fué trueco muy desigual. Con tanto, don Ji- santas, vivió once años adelante; sus virtudes fueron meno comenzó a ser arzobispo de Toledo como cuatro tan señaladas y tan grande el celo del cullo divino, ol años adelante del en que vamos. Garci Laso tuvo cargo cuidado de remediar los pobres en tiempo de hambre, de chanciller. Dende allí comenzó á caer aquel oficio y amparar las viudas y gente faca, su inocencia y magpreeminencia y escurecerse con los bajos ministros á sedumbre, que despues de muerta la canonizaron, y quien se daba. En nuestro tiempo ha venido á dismi

su cuerpo, que está en Coimbra en la iglesia de Santa nuirse aquella autoridad y casi á no servir mas que de Clara, fundacion suya, y de la otra parle del rio Monnombre. Duró mucho tiempo aun despues desto, que ó dego, es reverenciado en toda aquella provincia con los arzobispos mismos hacian aquel olicio, ó por lo me- gran devocion. Fué tanta la humildad desta señora, nos nombraban otro en su lugar que le ejercilase, has- que en su viudez andaba vestida del hábito de Santa to tanto que en tiempo del rey don Pedro por su mucha Clara , y servia á las monjas de aquel monasterio en el severidad se desbarató todo esto, y á los dichos arzo- resitorio, en que algunas veces le hacia compañía su bispos en adelante solo quedó el título de chanciller nuera la reina doña Beatriz. Tenia por su devocion junmayor de Castilla. El arzobispo don Juan, entre otras to al dicho monasterio las casas de su morarla; falleció cosas buenas que estableció en Toledo, fué una que el á 4 de julio del año 1332. Los papas Leon X y Paulo IV número de trece pobres que todos los dias se susten- concedieron, el primero que se rezase della en el obistaban en las casas arzobispales los llegó á treiula, co- pado de Coimbra, Paulo que se le hiciese fiesta con mo hoy se guarda. Esto pasaba en Castilla este año y altar, oficio y imágen en todo el reino de Portugal. Al algunos adelante. El rey de Aragon, conforme a lo que rey Dionisio sucedió don Alonso, su hijo mayor; tuvo el papa Bonifacio le concedió, pretendia apoderarse de sobrenombre de Fuerte por su condicion y inclinacion la isla de Cerdeña, que poseia el comun de Pisa sin de- á las armas. De seis hijos que tuvo en su mujer, don reclio bastante , en menoscabo de la Iglesia romana, Alonso, don Dionisio y don Juan murieron niños sin debajo de cuyo amparo de largo tiempo atrás estuvo dejar en vida ni en muerte cosa digna de memoria; aquella isla. Eyvió para este efecto una gruesa armada doña María , don Pedro y doña Leonor alcanzaron de debajo la conducta de don Alonso, su hijo, que en es- dias á sus padres. Este año en Cerdavia falleció don pacio de dos años la sujetó, y en diversas batallas y Sancho, rey de Mallorca, y por morir sin hijos pombró encuentros venció sieinpre á los pisanos. Verdad es que por su heredero á don Jaime, hijo de don Fernando, gran parte de los aragoneses pereció de enfermedades, su hermano. El rey de Aragon pretendia ser suyo aquel

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