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presidios. A percebiase el rey de Mallorca para la guer- estos principes para ponerlos en paz. Con su llegada ra; pidió al rey de Aragon que aquello que poseia por cesó por unos pocos dias la guerra , demás que entraba gracia y como feudo de Aragon con sus armas le suese ya el invierno, y no trajeron las máquinas que eran meconservado y defendido. El rey de Aragon con una pro- nester para batir las murallas de los pueblos. No pressunda astucia y sagacidad y con una infinita ambicion tó la diligencia del Legado ni la autoridad del Padre contemporizaba con el rey de Francia, y parecia pre- Santo. Pasado el invierno, por abril del año de 1344 se tendia mas agradarle que favorecer á su deudo. En- renovó la guerra con mayor furia; talaron las mieses, tendia y deseaba que, por tener de suyo pocas fuerzas, quemaron los campos, las ciudades y villas, unas por desamparado de otras ayudas, vendria á ser presa de fuerza y otras de grado fueron tomadas. Algunos de los sus vecinos. Con eslo, aunque le instaba y pedia so- amigos del rey de Mallorca le persuadian que era mecorro, no le daba otra ayuda mas que buenas palabras. jor confiarse del rey de Aragon que no experimentar Tuvieron entre sí habla; respondió el Aragonés à la sus fuerzas. Otros, para muestra de muy fieles y brademanda del Mallorquin que él haria lo que se le ro- vos, con palabras libres y arrogantes decian que antes gaba, en caso que el rey de Francia no quisiese senecer moririan que consintiesen que se pusiese en manos de este pleito por tela de juicio. Sobre este punto se en- su enemigo. Muéstranse antes de la batalla muy esforviaron de una parte á otra muchas embajadas, todas zados los que á las veces, cuando ven el peligro de cercon fin de poner dilacion al negocio, no con ánimo de ca, suelen ser los mas cobardes. El ánimo del Rey vadar algun socorro al necesitado. Para cubrir estas ma- cilaba congojado con varios pensamientos, tenia emrañas con capa de justicia procuró de hacerle muchos pacho de que pareciese que alguno mas que él estimacargos de graves culpas y levantar muchos testimonios se la libertad; pero espantábale mucho y poniale granal miserable Rey. Que no reconocia sujecion á los reyes de miedo el verse con pocas fuerzas, ca no le quedaba de Aragon, y que, aunque era llamado, no venia a las

ya otra cosa sino la villa de Perpiñan. ¿Qué podia haCortes. Que en Perpiñan, sin poderlo hacer, labraba cer en aquel aprieto? Engañóle su esperanza y las buemoneda baja de ley, de cuño y peso no acostumbrado. inas palabras de los terceros; en aquella duda escoSobre todo, que en Barcelona, do vino debajo de la fe gió el consejo mas seguro que honrado. Envió con y confianza de vistas, se conjuró para matar al Arago- don Pedro de Ejerica á decir al Rey que se pondria en nés, trato que descubrió la misma mujer del de Mallor

sus manos, si le aseguraba primero su libertad y su ca, como la que mucho cuidaba de la vida del Rey, su vida. Con esperanza pues que le dieron, ó él temerahermano. Finalmente, que trató con el rey de Francia, riamente se tomó de recobrar su reino por la clemencon los potentados de Italia y con el mismo rey de Mar- cia y liberalidad del vencedor , acompañado de sus caruecos de confederarse en daño de Aragon. Estos fueron balleros y de otros señores de Aragon y con la selos capítulos que le opusieron, no se sabe si verdaderos, guridad que pedia, el mes de julio vino de Perpiñan á si falsos. La fama fué que se los levantaron, á que hizo la ciudad de Eloa , do el rey de Aragon tenia sus readar crédito la destruicion del desdichado Rey y pensar les. Llegarlo delante del Rey, bincadas las rodillas le que muy á tuerto le despojaron de su estado. Estos besó la mano, y le habló en esta manera: «Errado he, fueron los principios de las desastradas discordias que Rey invencible, yo he errado; pero mi yerro no ha sido el Papa y la reina de Nápoles , doña Sancha, parienta de deslealtad pi de traicion. Lo que se peca por ignode ambos reyes, procuraron atajar, sin que pudiesen rancia, la clemencia, virtud de reyes y tuya propia, concluir cosa alguna. Los mallorquines , como suele lo debe perdonar á un Rey humilde, pariente y amigo, acuecer en los señoríos pequeños, estaban muy carga- y que mientras sus cosas le dieron lugar acudió á vuesdos de nuevos pechos y tributos, y como quier que no tro servicio con grande aficion, y con nuevos y mayoesperasen ser relevados dellos, no les pesaba de mudar res servicios de aquí adelante recompensará las faltas señor. Vino el negocio a rompimiento de guerra , y del pasadas. No ha sido uno solo el yerro que he hecho en cerco de Algecira fué llamado para esto el almirante este caso , yo lo confieso; pero entonces es mas de loar del mar Pedro de Moncada, como arriba se dijo. Jun- la clemencia cuando hay mayor razou de estar enojado. tése una poderosa armada, que entre grandes y pe- En lo demás yo soy vuestro; de mí y de mi reino haced queños tenia ciento diez y seis bajeles; partió el Ara- lo que fuere vuestra merced y voluntad; espero que gonés del cabo de Lobregat, desembarcó en Mallorca, usaréis conmigo benignamente, acordándoos de la podonde los isleños tenian juntados trecientos hombres ca estabilidad y constancia de las cosas humanas.» A esde á caballo y quince mil de á pié, toda gente allega- to el rey de Aragon con rostro ledo y engañoso le acaridiza , flaca y de poca defensa. Fué luego desbaratado ció, excusóle su culpa, y le dijo que merecia ser perel rey de Mallorca, y huyó á la ciudad de Poncia. De donado por el arrepentimiento que mostraba. Los healli, perdida la esperanza de cualquier buen suceso, se chos fueron bien contrarios á las palabras. Poco despasó á tierra firme. Las voluntades de los isleños esta- pues, en una junta de nobles que se hizo en Barcelona ban inclinadas al Aragonés, y es ordinario que al ven- le privó del titulo y honra real, yle señaló cierta renta cedor todo se le sujeta y lodos le ayudan. Recibido para que se sustentase. Hallóse burlado el rey de Majuramento y bomenaje de fidelidad de los de las islas, llorca , sintió cuán pesada sea la caida de un reino; al y puesto por virey Arnaldo de Eril, el rey de Aragon fin cayó en la cuenta , entendió que las palabras blanse volvió con su armada á Barcelona. Los de Ruisellon das de don Pedro de Ejerica le engañaron y sus espey de Cerdania, que están en los postreros linderos de ranzas. Así, si bien se hallaba desnudo de todos amEspaña, y eran del rey de Mallorca, fueron molestados paros y defensas, trató de renovar la guerra, pasóse á con guerra y les tomaron algunos pueblos. En esto so- Francia. Alli primero acudió al papa Clemente, y como brevino un cardenal, que el Papa envió por legado á en él hallase poco amparo, con grande sumision se entró por las puertas del rey de Francia , causa primera de son sospechosos aquellos que están inmediatos á la suaquella tempestad, y para los gastos de la guerra le cesion del estado. Decíase en el reino que por fuero y vendió el señorío de Mompeller, sobre que era el plei- costumbre antigua de Aragon era don Jaime sucesor y to, por cien mil escudos de oro. El Francés y el Papa le heredero del reino; que debian ser excluidas de la herecibieron debajo de su proteccion y amparo, ayudá- rencia paterna doña Costanza , doña Juana y doña Maronle tarde y con tibieza ; en fin, se biobieron en este ría, hijas del Rey, habidas en la Reina , su mujer. Por caso como suelen los hombres en peligro ajeno. Volvió esta razon, hecho vicario y procurador del reino, hapues á renovar con gran furia la guerra en las islas y bia ganado las voluntades y amor de los nobles y del en los estados de Cerdania y de Ruisellon, pero no hizo pueblo con su buen término y trato llano y virtuoso, sin otra cosa sino acarrearse la muerte. Cinco años ade- fraude ni algun mal engaño. Llamóle el Rey un dia, lante, en una batalla que se dió en Mallorca, fué ven. mandóle dejar el oficio de procurador. Desta manera cido y muerto por los aragoneses; este fin tuvieron sus arrebatadainente y sin consejo se hacian todas las demás desdichias. Su cuerpo por mandado del rey de Aragon cosas, mayormente que por este tiempo, que corria el depositaron en Valencia; sus hijos y los de su hermano año de nuestra salvacion de 1346, murió la reina de don Fernando, que poco antes del tiempo de la guerra Aragon, mujer de santísimas costumbres, y por el misfalleció, en pena del pecado y culpa, si así se puede mo caso desemejable de su marido; falleció cinco dias llamar, ajena, pasaron su vida huidos, desain parados, despues que parió un niño, que vivió tan solamente un presos, sin casa ni sosiego alguno. Desgracia que á dia, con que el reino tuvo un breve contenlo, destemmuchos pareció injustísima que los hijos fuesen pri- plado en mucho pesar. Sepultóse el cuerpo desta sevados del derecho del reino por cualesquier delitos de ñora en Valencia en la iglesia de San Vicente, si bien ella sus padres. En el mismo año que se ganó Algecira y se mandó enterrar en Poblete, entierro antiguo de aqueque el rey de Mallorca fué despojado del reino, con le- llos reyes. Para que el Rey tuviese hijo varon con que meroso y descomunal ruido tembló la tierra en Lisboa, se evitasen muchas revuellas en el reino luego se trató ciudad que está en la ribera del mar Océano, y con de volver á casarle; para este fin enviaron embajadomucho espanto de las gentes temblaron los edificios y res al rey de Portugal á pedirle su hija doña Leonor. se cayó el cimborio de la iglesia mayor, principio y pre- Deseaba su hermano don Fernando casarse con aquella sagio, segun se entendió, de otros mayores males. Mu- infanta, confiado en el favor de su tio el rey de Castirió doña Costanza, hija de don Juan Manuel y mujer del Ila y por estar él en la flor de su juvenil edad. Venció, infante don Pedro de Portugal, el año siguiente de 1345. como era forzoso, en esta competencia el rey de AraSintieron ella y el marido menos su muerte, porque

él gon. Ayudó para ello primeramente don Juan Manuel, trataba amores con doña Inés de Castro, dama muy que por ser enemigo de doña Leonor de Guzman y por apuesta que servia á la Infanta, y la trataba casi con el mismo caso tambien del rey de Castilla , loda su voigual estado que a su mujer. Lo que fué peor y sacri- luntad tenia puesta en la del rey de Aragon y en agralego, que sacó la misma de pila al infante don Luis, darle. Asi procuro y concluyó de casar a su hijo don hijo de don Pedro, que murió niño, y por el tanto en- Fernando con doña Juana, prima hermana del rey de tró en deudo con su padre. Quedaron dos hijos de doña Aragon y hija de don Ramon Berengue!; con que queCostanza, don Fernando y doña María.

daba emparentado con tres casas reales en paren

tesco muy estrecho, y por esto era el mas poderoso CAPITULO XIII.

de los grandes del reino. Los nobles de Aragon y de De las revueltas que hobo en el reino de Aragon.

Valencia juntamente con el pueblo se comenzaron á al

borotar; conjuráronse todos de guardar su libertad, Concluida la guerra de los moros con la felicidad que mirar por sus fueros, y si menester fuese, defenderse podia desear, el rey de Castilla , libre deste cuidado, los con las armas. Tomaron por ocasion deste albopensó de castigar los agravios y desafueros que en el roto la fuerza que á don Jaime, conde de Urgel, se tempestuoso tiempo de la guerra era necesario hobie- hizo para que desistiese y se apartase del derecho de la sen cometido muchos de los jueces y grandes del reino. sucesion y procuracion del reino, y que se hacian leJunto con esto su mayor deseo era procurar que á ejem- yes y publicaban edictos en nombre de doña Costanza, plo de los de Burgos y Leon, asimismo los del Anda- hija del rey de Aragon, como si ella hobiera de ser la lucía y reino de Toledo, le concediesen las alcabalas de sucesora y heredera del reino. Señalaron y nombraron las mercadurías que se vendiesen. En lo demás las co- por conservadores de la libertad á Jimeno de Urrea, Pesas estaban sosegadas, y todo el reino con una abun- dro Coronel, Blasco de Alagon y á don Lope de Luna, dante paz florecia. En el reino de Aragon resultaron que era el mas principal de los nombrados por tener el nuevas revueltas, de que primeramente fué la causa el señorío de Segorre y estar casado con doña Violante, inquieto y perverso ingenio del rey de Aragon, que pre- tia del Rey. Hicieron cabeza de todos, como era necetendia ensanchar su reino con trabar unas guerras de sario, á don Jaime, conde de Urgel; y llamaron de Case otras. Quejábase que las fuerzas del reino quedaron en- tilla, donde residia con su madre, por no confiarse del flaquecidas y la majestad real disminuida con las dádi- rey de Aragon, á sus hermanos don Fernando y don vas y mercedes que sus antepasados indiscretamente Juan con muchas cartas y embajadas que les enviaron, bicieron. Ensoberbecido otrosi con el próspero suceso con que ellos se determinaron de ir á Aragon. Llevaron que tuvo contra el rey de Mallorca , volvió su enojo con- consigo quinientos hombres de á caballo, que les dió tra su hermano carnal don Jaime, que le sintió estar para su guarda su tio el rey de Castilla. El rey de Arainclinado á compadecerse y tener misericordia del Rey gon no ignoraba que las fuerzas del pueblo, alborotadas, desposeido. Además que á los que señorean siempre les son furiosas en los principios, mas que despues con el tiempo y la dilacion se amansan y enflaquecen. Procuró y despues mandándoselo. Tenia sus gentes y reales en bacer Cortes en Zaragoza, en que para aplacar el pue- Daroca y su tierra. Don Fernando, por impedir los inblo, mas que por hacer el deber con sincera voluntad, tentos de dou Lope, partió de Zaragoza con quince mil restituyó á su hermano don Jaime la procuracion del hombres, parte de á caballo y parte de a pié. Sentó su reino , y dado por ninguno lo que primero tenia decre- real cerca de Epila á la ribera del rio Jalon. No pudo tado, fué declarado por heredero y sucesor del reino. tomar el pueblo porque era fuerte, quemó los campos Con esto se volvieron á pacificar y sosegar las cosas; у las mieses, que las querian ya segar; sobrevivieron pero con la muerte que luego sucedió á don Jaime se en esto los del Rey, pelearon á banderas tendidas; los añubló la luz que comenzaba á resplandecer. El rey de conjurados, por ser gente popular y mas para hallarse Aragon por dar priesa á sus bodas se fué á Barcelona, en alborotos y sediciones que para pelear en batalla ca tenia mandado llevasen allí su esposa los que la traian reñida , fueron vencidos y desbaratados. Murieron en la de las últimas partes de Portugal. En aquella ciudad de batalla don Jimeno de Urrea y otros hombres principaBarcelona , luego que allí llegó, falleció el ya dicho les, y su capitan don Fernando fué preso con una herida conde de Urgel de enfermedad en fin del año de 1347; en la cara; mas el capitan Alvar García de Albornoz, á fué fama que le ayudaron con yerhas que le dieron, y quien le dieron en guarda, le soltó y dejó ir libre á Casque le vino este mal por la sospecha que dél se podia tilla. Podíase temer cualquiera cosa de la severidad del tener de que se queria alzar con el reino. Celebraron las Rey, su hermano, que debió ser la ocasion de soltalle. bodas sin ninguna señalada solemnidad por estar todo No se sabe si se hizo esto sin que lo supiese don Lope el reino triste con la muerte y luto de don Jaime y por de Luna ó si lo disimuló, mudado de parecer y trocado la tempestad de revueltas que lemian se les armaba. En- de voluntad, como ordinariamente suele acontecer en terróse su cuerpo en la misma ciudad en el monasterio las guerras civiles. Bien se mostró quedar el Rey satisde San Francisco. Los hermanos don Fernando y don fecho dél, pues en premio de lo bien que en aquella Juan, que, acabadas las Cortes, se tornaron á Castilla, guerra le sirvió, para honrarle le dió título de conde de comunicado el negocio en Madrid con su madre y con Luna, cosa nueva y poca usada en Aragon. Despues el Rey, su tio, se hicieron cabezas de los pueblos amo- desta victoria todo en Aragon quedó lano al Rey; y tinados; ayudóles el rey de Castilla con ochocientos ca- asentada la paz en Zaragoza, totalmente se deshizo la ballos. Con tanto don Fernando se fué á Valencia, y don union y liga de los conjurados de suerte, que no se oyó Juan á Zaragoza. Su madre en Cuenca y en Requena, mas su nombre. La sucesion del reino se confirmó á don en que lo demás del tiempo residia, esperaba en qué Fernando. Ampliúse la autoridad del justicia de Arapararian estas alteraciones con grande cuidado de la gon, con cuyo oficio por ley antigua del reino se presalud de sus hijos. Enviáronse los reyes sus embajado- venia que el Rey no pudiese quitarles su libertad. Esto res; de Castilla Feroan Perez Portocarrero para hacer pasaba en Aragon el año de 1348 de nuestra salvacion. las amistades entre los hermanos; de Aragon vino por Este año una gravísima peste maltrató primero las proembajador Muñon Lopez de Tauste á quejarse de agra- vincias orientales, y dellas se derramó y se pegó a las vios y á rogar que no se les diese ningun favor ni ayuda demás regiones, como á Italia, Sicilia , Cerdeña y Maá los rebeldes. Otorgósele que el capitan Alvar García llorca, y despues a todos los reinos y ciudades de Esde Albornoz hiciese en Castilla seiscientos hombres paña. Eran tantos los que morian, que se halló por de á caballo á sueldo del rey de Aragon; el cual Rey, cuenta en Zaragoza que en el mes de octubre morian po sin nota y menoscabo de la majestad real, casi co- cada dia cien personas; como era una infeccion del mo quien pide perdon, se fué à Valencia poco menos aire, el curar los enfermos y tocarlos extendia mas la que a ponerse en manos de los conjurados; así se vió enfermedad por pegarse el mal á muchos. Por donde en términos de que le perdiesen el respeto y le maltra- los heridos, ó se quedaban sin que hobiese quien los tasen. Los del Rey y los del pueblo, como gente des- quisiese remediar, o si los intentaban curar, daba luego avenida, los unos no se fiaban de los otros, antes se la misma dolencia á los que se llegaban cerca del enfermiraban á la cara, notábanse las palabras y semblante mo y á los que le curaban. El ver tantos enfermos y del rostro, y con afrentas y malas palabras que se de- muertes habia endurecido de manera los corazones de cian, parece buscaban ocasion de revolverse y venir á los hombres, que no lloraban los muertos, y se dejaban las manos. Llegó el pueblo á alborotarse y á tomar las los cuerpos por enterrar tendidos en las calles. Desta armas, y con ellas en las manos entraron con furioso peste y de su fiereza escribió largamente en sus Episímpelu y violencia en el palacio real con grande miedo tolas Francisco Petrarca, hombre deste tiempo, señade los cortesanos y de la gente de palacio. Llegó la cosa lado en letras, mayormente en la poesía en lengua tos. á términos que el Rey de necesidad hobo de subir en un cana. Era grandísima lástima ver lo que pasaba en tocaballo y aventurarse á ponerse en medio de la gente al- dos los pueblos y ciudades de España. La nueva reina borotada para que con sus palabras y presencia se apa- de Aragon doña Leonor, sin dejar hijos, murió por es. ciguase. Concedióse al infante don Fernando que du- te tiempo en Ejerica, donde se retiró el Rey por miedo rante la vida del Rey fuese procurador del reino, y des- de la peste ; su cuerpo sepultaron en el mismo lugar pues de la muerte le sucediese en él, y que las hijas sin pompa ni aparato real. Con su muerte quedó el Rey quedasen excluidas de la sucesion. Eran estos concier- libre para poderse casar tercera vez mas dichosamente los sacados por fuerza, y por esta razon se entendia que que las pasadas por los hijos que deste matrimonio tuno serian firmes ni durarian mucho. Ido el Rey, don vo. No se sosegaban los conjurados. Hizo el Rey á los Lope de Luna, que ya se pasara á su servicio, no dejó alterados de Valencia en general guerra , y en particulas armas, antes á los conjurados les era un importu- lar justicia de muchos despues de liabida la victoria; no y molesto enemigo, disimulándolo primero el Rey, con el rigor y grandeza del castigo pretendia espantar á los demás y que tomasen escarmiento y supiesen que Aragon; y aun se proveyó que el maestre no pudiese no se debe temerariamente irritar la cólera é indigna- proveer cosa alguna tocante al comendador mayor y cion de los reyes.

los caballeros aragoneses mientras durase la vida de los CAPITULO XIV.

presentes, sino fuese con consejo de los abades de Po

blete y de Veruela. Prevenian con esto que por envidia Que se apaciguaron las discordias entre los caballeros

y emulacion no se les hiciese algun agravio. En esta de Calatrava.

forma se concordaron los caballeros de Calatrava , y las Los caballeros de Castilla de la orden de Calatrava y divisiones que entre sí tenian se acabaron en 23 del mes Jos de Aragon de la misma órden tenian entre sí gran- de agosto. Los juicios de los hombres son varios; mudes diferencias y scisma; en lugar de uno eligieron y te- chos fueron de parecer y murmuraban que en estas conian dos maestres, uno en Calatrava, otro en Alcañices. sas no se procedió conforme al punto y rigor de dereLa cosa pasó desta manera. Don Garci Lopez, maestre cho, sino por respeto y á voluntad del rey de Castilla. desta religion, mas de veinte años antes deste en que En este mismo tiempo don Luis, conde de Claramonte, vamos fui acusado de gravísimos delitos y de traicion; hijo de don Alonso de la Cerda, á quien llamaban el oponíanle que, siendo el Rey menor de edad, robó el Desheredado, ponia en órden una armada en la ribera reino y hizo muy poco caso de su religion y órden, de de Cataluña con licencia y ayuda del rey de Aragon y que en ellas se siguieron innumerables daños y desór- por concesion del Papa, que dos años antes le adjudicadenes. Por estas y otras cosas le citaron para que pare- ra las islas de Canaria, llamadas por los antiguos Forciese delante el rey don Alonso de Castilla y respon- tunadas. Dióle aquella conquista el sumo Pontifice con diese á lo que se le imputaba. No quiso parecer, aules título de rey, y que como tal bizo un solemne paseo se fué á Aragon, ó por miedo de ser castigado como me- en Aviñon. Púsole por condicion que á aquellas gentes recia y le acusaba su conciencia, ó lo que es mas de bárbaras hiciese predicar la fe de Cristo. Será bien, creer, con temor de las caulelas y potencias de sus ene- pues esta ocasion se ofrece, decir algo del sitio, de la migos, ca los que le acusaban eran los mas poderosos naturaleza y del número destas islas, y en qué tiempo y mas ilustres de su órden. Esta fué la principal causa se hayan encorporado en la corona de los reyes de Casy principio de las diferencias y contiendas que tanto tilla. Al salir de la boca del estrecho de Gibraltar en despues duraron. Con el favor del rey de Aragon don el mar Atlántico á la mano izquierda caen estas islas. Garci Lopez residia en Alcañices, pueblo de la órden, y Son siete en número, extendidas en hilera de levante á allí conservaba su autoridad. Ejercitaba el oficio de poniente, leste, ceste, veinte y siete grados apartadas maestre, no obstante que a instancia del rey de Casti- de la línea equinoccial. La mayor destas islas llámase la fuera condenado en rebeldía y privado del maestraz- la Gran Canaria ; della las demás tomaron este nombre go. Eligieron en su lugar á don Juan Nuñez de Prado, de Canarias. El suelo de la tierra es fértil para paslo y de quien era fama y se decia que era hijo no legítimo labor, hay en ellas tan grande multitud de conejos, que de doña Blanca, tia del rey de Portugal y abadesa del se han multiplicado de los que de tierra firme se llemonasterio de las Hụelgas de Burgos. Los abades de la varon, que destruyen las viñas y los panes de suerte, órden del Cistel, que por institulo antiguo tenian po- que ya les pesa de liaberlos llevado. En la isla que llader de visitar esta religion, aprobaron y confirmaron la man del Hierro no hay otra agua de la tierra sino la eleccion del nuevo Maestre. Los freiles y caballeros ara- que se distila y regala de las hojas de un ol, que es goneses no se quisieron rendir ni obedecerle, antes, un admirable secreto y variedad de la naturaleza. Es muerto que fué don Garci Lopez, substituyeron en su cierto que don Luis, á quien por esta navegacion que lugar á don Alonso Perez de Toro, cuya eleccion de su quiso hacer, llamaron el infante Fortuna, nunca pasó voluntad, o porque para ello fué inducido y engañado, á estas; si bien tuvo la conquista dellas y la armada confirmó Arnaldo, abad de Morimonte en la Francia, á aprestada para irlas á conquistar, las guerras de Franquien de oficio competia hacer semejante ratificacion. cia se lo estorbaron y la batalla que Filipo, rey francés, Intentóse muchas veces de concordar estos caballeros, perdió por estos tiempos junto á Cresiaco. Como cinque ambas partes veian serles muy dañosa su division. cuenta años adelante los vizcaínos y andaluces, reparSobre esta razon los reyes se enviaron diversas emba- tida entre sí la costa, armaron una flota para pasar

á jadas, que no tuvieron hasta este tiempo esecto alguno, estas islas con intento de hacer á los isleños guerra á cuando por muerte de don Alonso Perez eligieron los fuego y á sangre, mas por codicia de robarlos que por de Alcañices á don Juan Rodriguez. Antes que esta pos

allunar la tierra. Cna grande presa que trujeron de la trera eleccion se confirmase, á instancia de los reyes isla de Lanzarote puso gana á los reyes de conquistarde Castilla y de Aragon, en Zaragoza, do á la sazon se las, sino que despues, ocupados en otras cosas, se olhacian Cortes, se juntaron ambos maestres y muchos vidaron desta empresa. Pasados algunos años, Juan caballeros de ambas naciones. Litigada la causa, el rey Bentacurto, de nacion francés, volvió a hacer este viaje de Aragon, como juez árbitro que era, cerrado el pro

que le dió el rey de Castilla don Enrique, ceso, por lo que del resultaba, sentenció conforme a las tercero deste nombre, con condicion que, conquistapretensiones y méritos de Castilla. Hízose otrosi cons- das, quedasen debajo de la proteccion y homenaje de titucion que de allí adelante fuese babida por verda- los reyes de Castilla. Ganó y conquistó las cinco islas dera y canónica eleccion de maestre la que hiciesen menores; no pudo ganar las otras dos por la muche. aquellos caballeros en Calalrava. A don Juan Rodri- dumbre y valentía de los isleños, que se lo defendió. guez se le quitó el oficio y título de maestre, y en re- Envióse á estas islas un obispo llamado Mendo; el Obiscompensa se le dió la encomienda mayor de Alcañices, po y Menaute, heredero de Bentacurto, no se llevaron con jurisdiccion sobre todos los freiles y caballeros de bien; antes tenian muchas contiendas, de tal guisa , que estuvieron á punto de hacerse guerra. El Francés solo que muchas veces se mueve y engaña el pueblo, los miraba por su interés; el Obispo no podia sufrir que los animaba á servir de buena gana y ayuılar estos inten-' pobres isleños fuesen maltratados y robados sin temor tos. Publicáronse Cortes para la villa de Alcalá de Hede Dios ni vergüenza de los hombres. El rey de Casti- náres, llamaron á ellas muchas ciudades del reino que lla, avisado deste desórden, envió allá á Pedro Barba, no solian ser llamadas. Las del Andalucía y de la Carque se apoderó destas islas. Este despues por cierto petania, hoy reino de Toledo, por la mayor parte solian precio las vendió a un hombre principal llamado Pera- ser libres de las cargas de la guerra como quier que haza, y deste vinieron a poder de un tal Herrera, yerno cian frontera á los moros, y de necesidad grandes gassuyo, el cual se intituló rey de Canaria. Mascoino quier tos para defenderles la tierra. Al presente en esta ocaque no pudiese conquistar la Gran Canaria ni á Tene- sion, con color de honrarlos, se dejaron llevar; prerife, vendió las cualro destas islas al rey don Fernando tendian con grande fuerza que á imitacion de los de el Católico, y él se quedó con la una, llamada Gomera, Castilla y de Leon, como repartida entre todos la carde quien se intituló conde. El rey don Fernando, que ga, pechasen alcabala de todas las cosas que se vendieentre los reyes de España fué el mas feliz, valeroso sin sen. Entre las ciudades que se juntaron en estas Corpar, envió diversas veces sus flotas á estas islas, y al tes, los procuradores de la ciudad de Toledo alegaban fin las conquistó todas, y las incorporó en la corona que debian tener el primer lugar y voto. Los de Burgos, real de Castilla. Volvamos á lo que se ha quedado atrás. si bien la causa era dudosa , como estaban en posesion, En el año de 1349 doña Leonor, hermana mayor de don resistian valientemente y pretendian ser en ella ampaLuis, rey de Sicilia, nieto que fué de Federico, y en su rados. Alegaban en favor de Toledo la grandeza de la menor edad sucedió al rey don Pedro, su padre, casó ciudad, su antigüedad, su nobleza, la santidad de su Con voluntad de su madre y en vida del Rey, su herma- famosísima iglesia , la majestad y autoridad de su arzono, con el rey de Aragon. Llevada a la ciudad de Va- bispo, que tiene primacía sobre todos los prelados de lencia, se celebraron las bodas con gran regocijo y fies- España, los hechos valerosos de los antepasados; detas de todo el reino.

con licencia

más que en tiempo de los godos era la cabeza del reino

y silla de los reyes, y modlernamente se le diera lítulo CAPITULO XV.

de imperial. Decian ansimismo parecia cosa injustísima De la muerte del rey don Alonso de Castilla.

y fuera de razon que hobiese de reconocer mayoría á

ninguna ciudad aquella á quien Dios y los hombres Levantáronse en este tiempo grandes revoluciones en aventajaron , y la misma naturaleza , que la puso en el Africa, causadas por Abohanen, que conforme á la con- corazon de España en un lugar eminentisimo, en que dicion de los moros y por codicia de reinar, atropella- se dividen y reparten las aguas. Que si no le daban la do el derecho paternal y no escarmentado con la muer- autoridad y lugar que se le debia, no pareceria á todos te de su hermano, se rebeló contra su padre Albobacen, sino que la llamaron á las Cortes para hacer burla della y se alzó en Africa con el reino de Fez, y en España se у

desautorizalla. Si la razon que Búrgos alegaba tenia apoderó de Gibraltar y de Ronda y de todas las demás fuerza, la misma militaba por las demás ciudades del tierras que á los reyes de Africa en España quedaban, y reino, y que á aquella cuenta no le quedaba á Toledo sino puso en ellas sus guarniciones de soldattos. Hacia cargo el postrer lugar, y aun á merced, si se le quisiesen deá su padre que por su descuido y cobardía con grande jar. Que tocaba á lodos y era comun la causa de Toledo; menoscabo y mengua del nombre africano sucedieran así la deshonra que á ella se hiciese manchaba y deslas pérdidas y desastres pasados; decia que si á él qui- autorizaba tí toda España. Los de Burgos se defendian siesen llevar por guia y capilan, vengaria las injurias con la preeminencia que tenian en Castilla , en que porecebidas y tomaria emienda de aquellos daños. Con scian el primer lugar de tiempo muy antigua. Decian estas persuasiones el vulgo, amigo de novedades, se le que contra esta posesion no era de imporlancia alegar arrimaba por el vicio general de la naturaleza de los actos ya olvidados y desusados, y que si la competencia hombres, y mas por la liviandad y ligereza particular se llevaba por via de honra, i de dónde se (lió principio de los africanos, en quien mas que en otras gentes reina para restaurar la fe y avivar las esperanzas de echar esta inconstancia, esperaban que las cosas presentes los moros de España? Por esto con mucha razon era serian mas á propósito y de mayor comodidad que las Búrgos la silla y domicilio de los primeros reyes de Cuspasadas. Estas revueltas de los moros parecia á los tilla; no era justo quitalles en la paz aquel lugar que nuestros que les daban la ocasion en las manos para ha- ellos en la guerra ganaron con mucha sangre que sus cer su hecho, si no estuviera de por medio el juramento antepasados derramaron. Demás que sin suficiente caucon que se obl garon de tener ireguas por diez años. sa no se le podian derogar los privilegios que los reyes Sin embargo, los mas prudentes juzgaban que por ser pasados le concedieron. Los grandes en esta competenya otro el Rey diferente de aquel con quien asentaron cia andaban divididos, segun que tenian parentesco y las treguas, quedaban libres de la jura. El deseo de re- amistades en alguna de las dos ciudades. Nombradanovar la guerra y de conquistar á Gibraltar los acucia- mente favorecia á Toledo don Juan Manuel, y á Burgos ba, cuya fortaleza les era un duro freno para que sus don Juan Nuñez de Lara; los unos no querian conceder intentos no los pudiesen poner en ejecucion. El cuida- ventaja á los otros. Despues que se hobo bien debatido do de proveerse de dineros tenia al Rey congojado, bien esta causa, se acordó y tomó por medio que Burgos tuque no perdia la esperanza que el reino le ayudaria de viese el primer asiento y el primer volo, y que á los buena gana, por estar descansado con la paz de que ya procuradores de Toledo se les diese un lugar apartado cinco años gozaba. El vehemente deseo que todos le- de los demás en frente del Rey, y que Toledo fuese nomnian de desarraigar de España á sus enemigos, velo con brudo primero por el Rey desta manera : «Yo hablo por M-1,

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