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Toledo y hará lo que le mandare; hable Búrgos. Con ciertos embajadores, que el rey de Castilla antes enviara esta industria y esta moderacion se apaciguó por en- al rey de Aragon para rogalle que le ayudase en esta tonces esta contienda, traza que hasta nuestros tiempos guerra y hiciese paces con él, vinieron á sus reales, 5 continuadamente se ha usado y guardado; así acaece en su compañía Bernardo de Cabrera, que en aquellos muchas veces que los debates populares se remedian tiempos era tenido por varon sabio y grave; por esta con tan fáciles medios como lo son sus causas. Diez y causa el rey de Aragon le sacó de su casa, en que con ocho ciudades y villas son las que suelen tener voto en deseo de descansar se retirara , para la administracion las Cortes, Búrgos, Soria, Segovia , Avila y Valladolid; de los negocios públicos. Así, por su consejo principalestas en Castilla la Vieja. Del reino de Leon es la pri- mente gobernaba el reino, por donde de necesidad de mera la ciudad de Leon, despues Salamanca , Zamora muchos era envidiado. Con su venida, que fué en 29 de y Toro. De Castilla la Nueva Toledo, Cuenca, Guadala- agosto, se hizo paz y alianza entre los reyes con estas jara , Madrid. Del Andalucía y de los contestanos Sevi- capitulaciones : que la reina doña Leonor y sus hijos lla, Granada, Córdoba, Murcia, Jaen. Entre todas estas hobiesen pacífica y enteramente todo aquello que el ciudades Búrgos, Leon, Granada, Sevilla , Córdoba, Rey, su marido y padre, les mandó por su testamento; Murcia, Jaen y Toledo por ser cabeceras de reinos tie- el rey de Castilla , cumplido esto, no les daria ningun nen señalados sus asientos y sus lugares para votar con- favor ni ayuda para que levantasen nuevas revueltas en forme á la órden que están referidas. Las demás ciuda- Aragon. Hecha la paz, envió el rey de Aragon cuatro. des se sientan y hablan sin tener lugares señalados, sino cientos ballesteros con diez galeras, cuyo capitan era como vienen á las juntas y Cortes. En las Cortes de Al- Raimundo Villano. Doña Juana , reina de Navarra, que calá consta que se hallaron muchas mas villas y ciuda- despues de la muerte de su marido se quedó en Frandes, porque el Rey, para ganar las voluntades de todo el cia y vivió por espacio de cinco años, murió en la villa reino, quiso esta honra repartirla entre muchos y te- de Conflans, puesta á la junta de los rios Oise y Secuanerlos gratos con este honroso regalo. Pidiose en estas na, en 6 de octubre; enterráronla en el monasterio de Cortes el alcabala. Al principio no se quiso conceder; San Dionisio junto al sepulcro de su padre el rey Luis las personas de mas prudencia adevinaban los inconve- Hutin. Fué esta señora de santísimas costumbres y dinientes que despues se podian seguir ; mas al cabo fué chosa en tener muchos hijos. Dejó por sucesor del reivencida la constancia de los que la contradecian, prin- no á Cárlos, su hijo, de edad de diez y siete años. Quecipalmente que se allanó Toledo, si bien al principio se dáronle otros dos menores, don Filipo y don Luis, el extrañaba de conceder nuevos tributos. El deseo que que hobo despues en dote el estado y señorío de Duratenia que se renovase la guerra y la mengua del tesoro zo; tuvo otrosí estas hijas, las infantas Juana , Maria, del Rey para poderla sustentar la hizo consentir con las Blanca y doña Inés, que con el tiempo casaron con demás ciudades. Concluido esto, de comun acuerdo de grandes principes; la mayor con el señor de Ruan, la setodos con increible alegria se decretó la guerra contra gunda con el rey de Aragon, y con la tercera en el postrer los moros, y para ella en todo el reino se bizo mucha matrimonio se casó Filipo de Valoes, rey de Francia ; la gente y se proveyeron armas, lanzas, caballos, basti- menor de todas fué casada con el conde de Fox. En esta mentos, dineros y todo lo al necesario. Juntado el ejér- sazon era virey de Navarra un caballero francés llaınado cito, fueron al Andalucía , asentaron sus reales sobre mosen Juan de Conflens. Volvamos al cerco de Gibraltar. Gibraltar, cercáronla con grandes fosos y trincheas y Los nuestros estaban con esperanza de entrar el pueblo, muchas máquinas que levantaron. La villa se hallaba sino que las grandes fortificaciones y reparos que habien apercebida para todo lo que le pudiese acaecer; bian hecho los de dentro, la fortaleza de los muros les tenia hechas nuevas defensas y fortificaciones, muy al- impedia que no le tomasen. Los moros de Granada datas murallas con sus torres, saeteras, traviesas, trone- ban muchos rebatos en los reales, y paraban celadas á ras á la manera que entonces usaban, muchos y buenos los nuestros, y cautivaban a los que se desmandaban soldados de guarnicion, que a la fama del cerco vinie- del ejército. Salian muchas veces los soldados de la ciuron muchos moros de Africa. Puesto el cerco, se que- dad á pelear, y hacíanse muchas escaramuzas y zalamaron y derribaron muchas casas de placer, y se tala- gardas. El cerco le tenian en este estado, cuando una ron y destruyeron muy deleitosas huertas

у

arboledas grande peste y mortandad que dió en el real de los fieles que estaban en el contorno de la ciudad, por ver si los desbarató todos sus deseños; morian cada dia muchos, moros mudaban parecer y se rendian por excusar el faltaban; con esto la alegría, que antes solian tener en daño que recebian en sus haciendas y heredades. Batie- los reales, toda se convirtió en tristeza y lloro у

desron los muros con las máquinas militares. Los moros se contento; tan grande es la inconstancia de las cosas. defendian con grande esfuerzo, con piedras, fuego y Don Juan de Lara y don Hernando Manuel, que por armas que arrojaban sobre los contrarios. Todavía les muerte de su padre era señor de Villena, eran de paredieron tal priesa, que los moros comenzaron poco a poco cer y instaban que se levantase el cerco y se fuesen, ca á desmayar y á perder la esperanza de poder sufrir el decian no ser la voluntad de Dios que se tomase aquecerco ni defender el pueblo; no esperaban ser socorri- lla villa , y que por ser en mal tiempo del año el persedos por las alteraciones que todavía continuaban en verar en el cerco seria yerro perniciosísimo y mortal, Africa. Los que mas desfallecian eran los ciudadanos especialmente que al cabo la necesidad los forzaria á con temor que si el pueblo se tomase por fuerza, por que se fuesen, que era locura estarse allí con la muerte ventura no les querrian dar ningun partido ni perdona- al ojo sin ninguna esperanza de hacer cosa de proveHos; mas los soldados que tenian en su defensa no te- cho. Movíanle algo estas razones al Rey; mas con el nian tanto cuidado de lo que podria despues suceder. deseo que tenia de salir con la demanda y ganar la villa Gastábase el tiempo y el cerco se alargaba. En esto que en su tiempo se perdiera, y con la esperanza que tenia concebida y el ánimo grande por los buenos suce

CAPITULO XVÍ. sos pasados, se animaba y proseguia el cereo. Decia

Cómo mataron á doña Leonor de Guzman. que los valerosos y de grande corazon peleaban contra la fortuna y alcanzaban lo que pretendian, y los cobar- Siguiéronse en Castilla bravos torbellinos, furiosas des con el miedo perdian las buenas esperanzas; que tempestades, varios acaecimientos, crueles y sangrienpues la muerte no se excusa, ¿dónde mejor podia aca- tas guerras, engaños, traiciones, destierros, muertes bar que en este trance y pretension un hombre criado sin número y sin cuento, muchos grandes señores viodesde niño en la guerra ? Y ¿en qué empresa mejor podia lentamente muertos, muchas guerras civiles, ningun · hallar la muerte á un rey cristiano que cuando procu- cuidado de las cosas sagradas ni profanas; todos estos raba ampliar y defender nuestra santa fe y católica re- desórdenes, si por culpa del nuevo Rey, si de los granligion? Esta constancia ó pertinacia del Rey fué mala, des, no se averigua. La comun opinion carga al Rey, dañosa y desastrada. Alcanzóle la mala contagion; dióle tanto que el vulgo le dió nombre de Cruel. Buenos autounalandre, de que murió en 26 de marzo del año de 1350, res gran parte destos desórdenes la atribuyen á la desel primero en que por constitúcion del papa Clemente templanza de los grandes, que en todas las cosas buese ganó el jubileo de cincuenta en cincuenta años, que nas y malas sin respeto de lo justo seguian su apetito, de antes se mandó ganar de ciento en ciento. Fué asi- codicia y ambicion tan desenfrenada, que obligó al Rey mismo señalado este año por la muerte de Filipe, rey á no dejes pa xcesos sin castigo. La piedad y mansede Francia. Sucedióle su hijo Juan, rey de sublime y dumbre de los principes, no solamente depende de su generoso corazon, sin doblez ni alguna viciosa disi- condicion y costumbres, sino asimismo de las de los súbmulacion, tales eran sus virtudes; los grandes infor- ditos. Con sufrir y complacer á los que mandan , á las tunios que á él y á su reino acontecieron le hicieron de veces ellos se moderan y se hacen tolerables ; verdad es los mas memorables. Este sin tuvo don Alonso, rey de que la virtud, si es desdichiada, suele ser tenida por viCastilla , undécimo deste nombre, muy fuera de sazon ciosa. A los reyes al tanto conviene usar á sus tiempos y antes de tiempo, á los treinta y ocho años de su edad; de clemencia con los culpados, y les es necesario disisi alcanzara mas larga vida desarraigara de España las mular y conformarse con el tiempo para no ponerse en reliquias que en ella quedaban de los moros. Pudiérase necesidad de experimentar con su daño cuán grandes igualar con los mas señalados principes del mundo, así sean las fuerzas de la muchedumbre irritada, como le en la grandeza de sus hazañas como por la disciplina avino al rey don Pedro. ¿De qué aprorecha querer sanar militar y su prudencia aventajada en el gobierno, si no de repente lo que en largo tiempo enfermó? ¿Ablandar amancillara las demás virtudes y las escureciera la in- lo que está con la vejez endurecido, sin ninguna especontinencia y sollura continuada por tanto tiempo. La ranza de provecho y con peligro cierto del daño? Las aficion que tenia á la justicia y su celo, á las veces de- cosas pasadas, dirá alguno, mejor se pueden reprehenmasiado, le dió acerca del pueblo el renombre que tuvo der que emendar ni corregir; es así, pero tambien las de Justiciero. Por la muerte del Rey su gente se alzó reprehensiones de los males pasados deben servir de la hora del cerco. Llevaron su cuerpo a Sevilla, y alli le avisos á los que despues de nos vendrán para que seenterraron en la capilla real. En tiempo del rey don En- pan regir y gobernar su vida. Mas antes que se venga rique, su hijo, le trasladaron á Córdoba, segun que él á contar cosas tan grandes, será necesario decir primismo lo dejó mandado en su testamento. moros, mero en qué estado se hallaba la república , qué condado que los tenia él cercados, reverenciaban y alaba- diciones, qué costumbres, qué restaba en el reino saban la virtud del muerto en tanto grado, que decian no no y entero, qué enfermo y desconcerlado. Luego que quedar en el mundo otro semejante en valor, y las de- murió el rey don Alonso, su hijo don Pedro, babido más virtudes que pertenecen á un gran príncipe, y co- en su legitima mujer, como era razon , fué en los mismo quier que lenian á gran dicha verse libres del aprie- mos reales apellidado por rey, si bien no tenia mas de to en que los tenia puestos, no acometieron a los que se quince años y siete meses, y estaba ausente en Sevilla, partian ni les quisieron hacer algun estorbo ni enojo. do se quedó con su madre. Su edad no era á propósito En este cerco no se halló el arzobispo don Gil de Albor

para

cuidados tan graves; su natural mostraba capacinoz, por ventura por estar ausente de España; por lo dad de cualquier grandeza. Era blanco, de buen rostro, menos se halla que al fin deste año á 18 de diciembre autorizado con una cierta majestad, los cabellos rubios, le crió cardenal el papa Clemente, que tenia bien co- el cuerpo descollado; veíanse en él, finalmente, muesnocidas sus partes desde el tiempo que fué á Francia á tras de grandes virtudes, de osadía y consejo; su cuersolicitar el subsidio ya dicho. Lorenzo de Padilla dice po no se rendia con el trabajo, ni el espíritu con ninque esta fué la causa de renunciar el arzobispado por

guna

dificultad podia ser vencido: Gustaba principalserá la verdad incompatibles entonces aquellas dos dig- mente de la cetrería, caza de aves, y en las cosas de nidades, y que en su lugar sué puesto don Gonzalo el justicia era entero. Entre estas virtudes se veian no meCuarto, deado suyo, de la casa, apellido y nombre de nores vicios, que entonces asomaban y con la edad los Carrillos. Otros quieren que el sucesor de don Gil se fueron mayores, tener en poco y menospreciar las genllamó don Gonzalo de Aguilar, obispo que fue primero tes, decir palabras afrentosas , oir soberbiamente, dar de Cuenca. A la verdad, como quier que se llamase, su audiencia con dificultad, no solamente a los extraños, pontificado fué breve, ca gobernó la iglesia de Toledo sino á los mismos de su casa. Estos vicios se mostraban como tres años, y no mas; fué prelado de prendas y de en su tierna edad; con el tiempo se les juntaron la avavalor.

ricia , la disolucion en la lujuria y la aspereza de condicion y costumbres. Estas faltas y defectos, que tenia de su mala inclinacion natural, se le aumentaron por ser mal doctrinado de don Juan Alonso de Alburquer- | jantes ocasiones suele acaecer, el vulgo y los grandes que, á quien su padre cuando pequeño se le dió por nombraban muchos sucesores, unos á don Fernando, ayo para que le impusiese y enseñase buenas costum- marqués de Tortosa, otros á don Juan de Lara ó á don bres. Hace sospechar esto la grande privanza que con él Fernando Manuel, que eran los mas ilustres de España tuvo despues que fué rey, tanto, que en todas las cosas y todos de la sangre real de Castilla; de don Enrique, era el que tenia mayor autoridad, no sin envidia y conde de Trastamara, y de sus hermanos aun no se hamurmuracion de los demás nobles, que decian pretendia cia mencion alguna. Desde á pocos dias el Rey mejoró acrecentar su hacienda con el daño público y comun, de su enfermedad, con que cesaron estas pláticas de la que es la mas dañosa pestilencia que hallarse puede. sucesion, de las cuales ningun otro fruto se sacó mas Tenia el nuevo Rey estos hermanos, hijos de doña Leonor de que el Rey supiese las voluntades del pueblo y de los de Guzman : don Enrique, conde de Trastamara; don nobles, de que resultaron nuevas quejas y mortales Fadrique, maestre de Santiago; don Fernando, señor odios, ca por la mayor parte son odiosos á los princide Ledesma, y don Tello, señor de Aguilar. Demás des- pes aquellos que están mas cercanos para les suceder. tos tenia otros hermanos, doña Juana, que casó adelan- Enojado pues desto don Juan de Lara y no pudiendo te con don Fernando y con don Filipe de Castro, don sufrir que don Alonso de Alburquerque gobernase el Sancho, don Juan y don Pedro, porque otro don Pe- reino á su voluntad, se partió de Sevilla y se fué á Casdro y don Sancho murieron siendo aun pequeños. Sus tilla la Vieja con ánimo de levantar la tierra; lo que pohermanos no se confiaban de la voluntad del Rey, ca dia él bien hacer por tener en aquella provincia grantemian se acordaria de los enojos pasados, en especial de señorío. Andaban ya estos enojos para venir en romque la reina doña María era la que mandaba al hijo y la pimiento cuando los atajó la muerte, que brevemente que atizaba todos estos disgustos. Doña Leonor de Guz- sobrevino en Burgos á don Juan de Lara en 28 de noman, que se veia caida de un tan grande estado y poder, viembre; su cuerpo sepultaron en la misma ciudad en el nunca la mala felicidad es duradera , hacíala temer su monasterio del señor San Pablo, de la orden de los Premala conciencia, y recelábase de la Reina viuda. Partió dicadores; dejó de dos años á su hijo don Nuño de Lade los reales con el acompañamiento del cuerpo del ra. Murió casi juntamente con él su cuñado don FerRey difunto; mas en el camino, mudada de voluntad, nando Manuel, y quedó dél una hija llamada doña Blanse fué á meter en Medina Sidonia , pueblo suyo y muy ca. Dió mucho contento la muerte destos señores á doa fuerte. Alli estuvo mucho tiempo dudosa y en delibera- Alonso de Alburquerque, que deseaba acrecentar su cion si aseguraria su vida con la fortaleza de aquel lu- poder con los infortunios de los otros, y quitados de por gar, si confiaria sus cosas y su persona de la fidelidad mediosus émulos, pensaba á sus solas reinar, y en nomy nobleza del nuevo Rey. Comunicado este negocio con bre del Rey gozarse él del reino sin ningun otro cuidado. sus parientes y amigos, le pareció que podria mas acerca Sabidas por el Rey estas muertes, partió de Sevilla pr del nuevo Rey la memoria y reverencia de su padre di- estar cierto que se podria con la presteza apoderar de sus funto y el respeto de sus hermanos que las quejas de su estados. No fué este camino sin sangre, antes en mumadre; por esto no se puso en defensa, en especial que chos lugares dejó rastros y demostraciones de una conera fuerza hacer de la necesidad virtud, á causa que dicion áspera y cruel. Vino su liermano don Fadrique i Alonso de Alburquerque amenazaba si otra cosa intenta- la villa de Ellerena, do el Rey habia llegado; recibióle ba,que usaria de violencia y armas. Tomado este acuer- con buen semblante; mas por lo que sucedió despues do, ella se fué á Sevilla; sus hijos don Enrique y don Fa- se echó de ver que tenia otro en su pecho, y que su rosdrique y los hermanos Ponces y don Pedro, señor de tro y palabras eran dobladas y engañosas. Mandó en el Marchena, don Hernando , maestre de Alcántara , to- mismo tiempo á Alonso de Olmedo que matase á su dos grandes personajes, y Alonso de Guzman y otros madre doña Leonor de Guzman en Talavera , villa del parientes y allegados, unos se fueron á Algecira, otros reino de Toledo, donde la tenian presa; que fué un mal á otras fortalezas y castillos para no dar lugar á que anuncio del nuevo reinado, cuyos principios eran tan sus enemigos les pudiesen hacer ningun agravio, y desbaratados. En un delito ; cuántos y cuán graves pepoder ellos defenderse con las armas y vengar las de- cados se encierran! ¿Qué le valió el favor pasado? ¿De masías que les hiciesen. El atrevido ánimo del Rey, la qué provecho le fué un Rey tan amigo ? De qué tanta saña é indignacion mujeril de su madre no se rindieron muchedumbre de hijos? Todo lo desbaraló la condicion altemor, antes aun no eran bien acabadas las obsequias fiera y atroz del nuevo Rey; bien que por su poca edad, del Rey, cuando ya doña Leonor de Guzman estaba pre- toda la culpa y odio desta cruel maldad cargó sobre la sa en Sevilla. La ira de Dios, que al que una vez coge Reina, su madre, que se quiso vengar del largo enojo y debajo le destruye , permitia que las cosas se pusiesen pesar del amancebamiento del Rey cou la muerte de su en tan peligroso estado. Su hijo don Enrique, echado combleza. Dende este tiempo, porque esta villa era del de Algecira , como debajo de seguro se fuese al Rey, señorío de la Reina, se llamó vulgarmente Talavera de la comunicado el negocio con su madre, dió priesa á ca- Reina. En Búrgos dentro del palacio real, sin que le pusarse con doña Juana , hermana de don Fernando Ma- diesen defender los que le acompañaban, ca los prendienuel, señor de Villena, que antes se la tenian prome- ron, por mandado del Rey fué preso y muerto Garci Laso tida. Concluyó de presente estas bodas para tener nue- de la Vega. El mayor cargo y delito gravísimo era la afivos reparos contra la potencia del Rey y crueldad de la cion que tenia á don Juan de Lara. Era Garci Laso ade. Reina. Sucedió que el Rey enfermó en Sevilla de una lantado de Castilla; sucedióle en este cargo Garci Mangravísima dolencia, de que estuvo desahuciado de los rique. Consultóse cómo el Rey habria en su poder al médicos; llegábase el fin del reino apenas comenzado. niño don Nuño de Lara , señor de Vizcaya. Prevínolo Concebíanse ya nuevas esperanzas, y como en seme- doña Mencía, una principal señora que le tenia en guarda , que le escapó de la ira y avaricia del Rey, ca huyó asimismo dos matrimonios, uno del rey Cárlos con la con él á Vizcaya con esperanza de poder resistirle con hermana del rey de Sicilia ; otro de doña Blanca , viuda la fidelidad de los vizcainos. La resolucion del Rey era de Filipo, rey de Francia, y hermana del mismo Cártan grande, que fué en su seguimiento y estuvo muy los, con el rey de Castilla. Excusóse él de entrambos ;' cerca de cogerlos; y como quier que en fin no los pu- decia ser costumbre de Francia que no se casasen sediese alcanzar, se determinó de apoderarse con las ar- gunda vez las reinas viudas, aunque quedasen mozas, y mas de todo su señorío, que fué mas fácil por la muer- que él aun no tenia años y edad para tomar mujer. Este del niño, que avino dentro de pocos dias, y con to era lo público; de secreto pretendia y esperaba casar apoderarse de doña Juana y doña Isabel, sus hermanas; con Juana, hija del rey de Francia, partido que venia con esto incorporó en la corona real á Vizcaya, Lerma, mejor á las cosas de Navarra por la grandeza del señoLara y otras villas y castillos. Esto pasaba en el año de río, no inferior al de un rey, que de su herencia paternuestra salvacion de 1351, cuando en Aragon todo era na este Príncipe tenia en el reino de Francia. fiestas, regocijos y parabienes por el nacimiento del infante don Juan, con que fenecieron todas las contien

CAPITULO XVII. das que resultaran sobre aquella sucesion , que mucho

Del casamiento del rey don Pedro. tiempo trabajaron aquel reino. Encargó el rey de Aragou la crianza de su hijo y le dió por ayo á Bernardo de En las Cortes de Valladolid se trataron, entre otras Cabrera , varon de conocida virtud y prudencia. Dió cosas de menor importancia, dos graves y de mucho otrosi luego el Rey al Infante el estado de Girona con momento. En Castilla la Vieja algunos pueblos teuian título de duque. De aqui luvo origen lo que despues costumbre de tiempo inmemorial de á su voluntad muquedó por costumbre, que al hijo mayor de los reyes dar los señores que quisiesen; unos dellos podian elede Aragon se le diese este titulo y este estado, á imita- gir señor entre toda la gente al que les pareciesė les cion de los reyes de Francia , á quien pocos años antes venia mas á cuento; otros pueblos le escogian de un Humberto, delfin, vendió por cierto precio su delfinado, particular y señalado linaje ; los unos y los otros por debajo de condicion que los hijos mayores de los reyes de esta razon se decian behetrías, que parece behetría Francia le poseyesen con titulo de delfines y trujesen las quiere decir buena compañía y hermandad, de hetaearmas de aquel estado. Y él con raro ejemplo de san- ria, que en griego quiere decir compañía, y es como tidad, tomado el hábito de los Predicadores, trocó el decir gobierno popular, con igualdad y conio entre señorío temporal por el estado monástico, y la vida de hermanos; por donde las cosas en ellos andaban muy príncipe por otra mejor y mas bienaventurada. Los re- revueltas y confusas, de que se tomaba una disoluta yes de Castilla y de Aragon en un mismo tiempo procu- licencia para que se comeliesen grandes maldades. raban cada cual aliarse con el rey Carlos de Navarra, Alonso de Alburquerque procuró con todas sus fuerzas que el año antes se coronó en la ciudad de Pamplona. que el Rey diese á estos pueblos ciertos señores, y les Pensaban que el que primero se confederase con él y le quitase la libertad de poderlos ellos nombrar; cosa que tuviese de su parle esforzaba y aventajaba su partido. él deseaba ó por el bien público ó por su particular inLos que mejor sentian de las cosas tenian por cierto terés, que como era de los grandes el mas favorecido que amenazaban de muy cerca grandes tempestades y del Rey, tenia esperanza que le haria merced de la revoluciones de guerra, y que era acertado prevenirse. mayor parte de aquellos pueblos. Contradecian esto En particular don Fernando, marqués de Tortosa, bus- Juan de Sandoval y otros ricos hombres y principales caba ayudas y hacia muchos apercebimientos de guer- que en aquella tierra tenian su naturaleza y otros resra para acometer la frontera de Aragon. Parecióle al petos é intereses particulares. Decian que era gran sinNavarro de entretener los dos reyes con buenas espe- razon quitar á estos pueblos la libertad que de sus anranzas y muestras de amistad con entrambos, dado que tepasados tenian heredada; en fin, estos intentos no por ruego del rey de Castilla vino á Búrgos con su her- tuvieron efecto. Tratóse luego de casar al Rey; don mano don Filipe á verse con él. Entre estos reyes mo- Vasco, obispo de Palencia, chanciller mayor del Rey, zos hobo contienda de gala , liberalidad y cortesía. La y don Alonso de Alburquerque persuadieron a su maconformidad de la edad y semejanza de condiciones los dre la Reina que le quisiese casar en Francia y que hizo muy amigos. A la verdad á este rey Cárlos unos le esto fuese luego; que á los mancebos ninguna cosa les llamaron el Malo, y otros le dieron renombre de Cruel. para mayor peligro que los propios gustos y deleites de La ocasion , que en el principio de su reinado castigó

que

están rodeados; demás que tambien importaba mucon mas rigor del que era justo un alboroto popular que cho que el Rey se casase porque tuviese bijos que le se levantó en su reino. Como fueron los principios, ta- sucediesen en el reino. Para este efecto don Juan de les los medios y los remates; los excesos de los princi- Roelas, obispo de Burgos, y Alvar García de Albornoz, pes castiga la libertad de la lengua , de que no pueden caballero de Cuenca , se partieron por embajadores á ellos enseñorearse como de los cuerpos. Gastados algu- Francia, para que de seis hijas que tenia Pedro, duque nos dias en Burgos en fiestas, juegos y banquetes, que de Borbon, poderoso nobilísimo principe de la sanera lo que pedia la edad de los reyes, el de Castilla se gre real de Francia, pidiesen una dellas, la que les pafué á Valladolid para tener tes en aquella villa , y el reciese que era la mas á propósito y mas digna de ser rey Carlos se volvió á Plamplona. De allí, dado que ho- mujer del Rey. Vino en ello el Duque, su padre, mosbo orden en las cosas, con deseo de tornarse á Francia, tróles las bijas, escogieron á doña Blanca, con quien su natural y patria , se fué primero á Momblanco, pue- luego por poderes del Rey se hicieron los desposorios. blo de Aragon, por bacer placer al rey de Aragon en Parecia esta señora dichosa por las raras dotes de alma verle, ca descaba mucho que se hablasen. Platicáronse y cuerpo con que el cielo y naturaleza á porlía la enri

quecieron y adornaron; pero fué desdichada con este do el Rey de la hermosura grande y apostura de doña matrimonio, que era lo que se esperaba seria el colmo María de Padilla , doncella que se criaba en la casa de de su felicidad. Así la fortuna ó alguna causa oculta se don Alonso de Alburquerque. Comenzó esta comuniburla de las humanas esperanzas y hace juego de nos cacion y favores en la villa de Sahagun , olvidado de su y de todo aquello que estimamos. Don Enrique, conde esposa y loco con estos nưevos amores, de donde rede Trastamara, de las Astúrias, donde se huyó despues sultó la total destruicion del Rey y del reino; sué el de las muertes de su madre y de Garci Laso, se pasó á medianero é intercesor destos deshonestos y desdichaPortugal, desconfiado de la voluntad del Rey y por no dos conciertos Juan de Hinestrosa , tio de la dama. Esser tan poderoso que le pudiese resistir. El rey de Por- tos perversos hombres conquistaban la tierna edad y tugal, movido de la lástima de don Enrique y con mie- voluntad del Rey con un pésimo género de servicio, do del peligro que corria el rey don Pedro por el odio y que era proponerle todas las maneras de torpes entreenojo que el reino con él tenia, parecíale que le tocaba tenimientos y ayudarle á conseguir sus deleites desá él mirar por su persona, pues era su nieto, hijo de su honestos sin ningun respeto de lo honesto ni miedo de hija; rogóle se viesen en Ciudad Rodrigo. En aquellas los hombres; en gravísimo perjuicio de la república vistas alcanzó dél que restituyese y perdonase á don granjeaban el favor y privanza del Rey. En el palacio Enrique. En tanta confusion y diversidad de voluntades todo era deshonestidad, fuera del todo crueldad, á la y tantos enojos no era posible que hobiese quietud, ni cual todos los demás vicios del Rey reconocian y daban Jas cosas podian eslar sosegadas. En el principio del la ventaja. Revolvió el Rey con las armas contra Monaño de 1352 se empezaron á mover discordias civiles tagudo y le tomó con otros pueblos á él cercanos, ca don en el Andalucía y en las Astúrias y en tierra de Murcia. Tello los habia desamparado y buídose á Aragon. Los Don Alonso Fernandez Coronel, muy rico y de grande reyes de Castilla y de Aragon, convidados con la cerautoridad entre los ricos hombres del Andalucía, po- canía de los lugares, acordaron de tratar de concorseia á Aguilar por merced del Rey, sobre el cual pueblo darse entre sí; ņo se vieron, pero enviáronse sus tuvo antes mucho tiempo pleito con Bernardo de Ca- embajadas, y al fin se juntaron en tierra de Tarazona brera. Recelábase del Rey, porque cuando estuvo en- don Alonso de Alburquerque y Bernardo de Cabrera; fermo en Sevilla se dejó decir que le debia suceder en el allí concluyeron las paces, segun que á ellos mejor les reino don Juan de Lara, cosa de que el Rey tomó con él pareció. Concertóse que los reyes tuviesen los mismos grande enojo. Confiado pues este caballero en la for- por amigos y enemigos, que perdonasen á trueco, el taleza de su villa de Aguilar , fortificó y basteció las uno á don Tello, y el otro á don Fernando de Aragon. otras villas y castillos de su estado y procuró de aliarse Concluidas estas cosas tornó el Rey á la Andalucía y con muchos grandes. Hizo gente de guerra y pidió á cercó la villa de Aguilar; los cercados, con grande lealalgunos príncipes de fuera del reino que le ayudasen, tad , sufrieron cuatro meses el cerco hasta el mes de en particular para este efecto envió á tierra de moros á febrero del año de 1353, en que se tomó la villa por su yerno don Juan de la Cerda , hijo de don Luis. No le fuerza. Oia misa don Alonso Coronel, cuando le dijequiso favorecer el rey de Granada por las treguas que ron que se entraba la villa; no dejó por tanto de tenia con el rey de Castilla; tampoco en Africa balló oirla hasta que fué la sagrada liostia consumida; estaamparo alguno, antes se dice que le ayudó y sirvió á ba cierto de sú muerte y sin ninguna esperanza de ser Abohanen en una memorable batalla en que fueron que- perdonado. Prendiéronle dentro de una torre en que brantadas las fuerzas de su padre Albohacen. De allí se entró para defenderse. Fué castigado con las penas se volvió á Portugal, do anduvo huido y desterrado, que se dan por las leyes á aquellos que han ofendido á puesta la esperanza de recobrar su patria en sola la cle- la majestad real. Lo mismo avino á cinco compañeros mencia y misericordia ajena. Su mujer doña María Co- suyos, hombres principales que con él hallaron. La vironel, por no poder sufrir la ausencia del marido, quiso lla mandó el Rey desmantelar; así, derribados los mumas perder la vida que dejarse vencer de malos y des- ros, dió perdon al pueblo. En el mismo mes de febrero honestos deseos; así, fatigada una vez de una torpe co- á los 25 falleció don Gonzalo de Aguilar, arzobispo de dicia, la apagó con un tizon ardiendo que metió con Toledo, dicen en Sigüenza, y que allí yace sepultado. enojo por aquella misma parte donde era molestada; Las revueltas de Castilla, que ya comenzaban, por mujer digna de mejor siglo y digna de loa , no por el ventura tenian al arzobispo don Gonzalo fuera de su hecho, sino por el deseo invencible de caslidad. En el iglesia, donde murió. Sucedióle sin duda don Vasco ó entre tanto el rey de Castilla acudió á los movimientos y Blas, que el mismo es, que fué dean de Toledo, y á la alteracion del Andalucía. Tomó muchas villas á don sazon era obispo de Palencia y chanciller del Rey; su Alonso Coronel. Trataba y daba órden de cercar la padre Fernan Gomez, camarero del rey don Fernando villa de Aguilar, cuando juntamente tuvo aviso que don el Emplazado y hermano de don Gutierre el Segundo, Enrique, confiado en la fortaleza de Gijon, levantaba prelado de Toledo. Partióse el Rey de Aguilar para bandera en las Astúrias y se apercebia de armas, y que Córdoba en sazon que doña María de Padilla le parió á su hermano don Tello, dende Montagudo en la raya de su hija doña Beatriz. De allí se vino al reino de Toledo. Aragon hacia muchos robos en sus tierras. El Rey, de- En Torrijos, que es una villa que está cinco leguas de jada la Andalucía , se partió á las Astúrias, porque los Toledo, en un torneo que se hizo en las alegrías por las movimientos de aquella provincia eran mas peligrosos. habidas victorias y nacimiento de la hija, fué herido el Llegado el Rey, luego se rindieron los que tenian la Rey en una mano, de que estuvo en grande peligro fortaleza de Gijon á partido que el Rey los perdonase á de la vida á causa que con ningunos beneficios ni diliellos y á don Enrique, que andaba escondido en las gencia los cirujanos le podian restañar la sangre. A esta montuñas comarcanas. En esta jornada quedó prenda- villa vino don Juan Alonso de Alburquerque de una em

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