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nuestra presencia recebistes por legitima mujer, y co- | nasterio de la Espino, que es de la orden del Cistel, en mo á tal le besamos la mano, se teme mucho de doña Castilla la Vieja. Quedara para siempre manchada la María de Padilla, que la quiere destruir. Sentimos otrosí lealtad y buen nombre de los castellanos por sorzar y en el a!ma que haya quien con lisonjas os traiga enga- quitar la libertad á su natural rey y señor, si el bien ñado. Esto no puede dejar de dar mucha pena a los que comun del reino y estar él tan malquisto y disfamada deseamos vuestro servicio. Sin embargo, tenemos es- no los excusara. Perinitianle que saliese á caza; conei peranza que se pondrá presto remedio en ello, mayor ta ocasion y con grandes promesas que hizo á algunos mente cuando con mas edad y mas libre de alicion de los grandes, y los granjeó, se huyó á Segovia, en su echeis de ver y conozcais la verdad que decimos y el compañía Simuel Levi, que debajo de fianzas andala engaño de hasta aquí. Cuanto es mas dificultoso lacer ya suelto, y don Tello, á quien el Rey mostraba amor, buenos á los otros que á sí mismo, tanto es cosa mas y aquel dia le tocaba la guarda de su persona ; amistal digna de ser alabada el procurar con grandísimo cui que duró pocos dias. De aquí resultaron otros nuevos dado de no admitir en el palacio ni dar lugar á que | mayores alborotos. Los infantes de Aragon y su madre priven ni lengan mano sino los que fueren mas virtuo

la reina doña Leonor se fueron a la villa de Roa, que el sos y aprobados. Muchos principes famosos vieron des Rey se la dió a su tia los mismos dias que estuvo ea lustrado su nombre con la mala opinion de su casa. Toro detenido. Don Juan de la Cerda se partió á Sega¿Qué mujer lxay en el reino mas noble ni mas santa que via para estar con el Rey; don Fadrique á Talarera, la Reina ? ¡Cuán sin vanidades ni excesos en el trato de donde dejara sus gentes; don Fernando de Castro se su persona! ¡Qué costumbres! ¡Cuán suave y agradable y volvió a Galicia con su mujer, que llevó en su compacondicion la suya! Pues en apostura y hermosura ¿cuál ùía; don Tello á Vizcaya ; don Enrique y la Reina mahay que se le pueda igualar? Cuando tal señora fuera dre se quedaron eu Toro para defender la ciudad. Esextraña, cuando nosotros calláramos, era justo que yos tas cosas acaecieron en el fin del año. En el principio la consolaredes y enjugaredes sus continuas y doloro- del siguiente, que se contó 1335, se hicieron Cortes en sas lágrimas, y procurar, si fuese necesario, con vues | Búrgos, en que se hallaron los infantes de Aragon. El tras gentes y armas restituilla en su antigua dignidad, Rey se quejó al reino del atrevimiento é insolencia de lionra y estado. Mirad, Señor, no os dejeis engañar de los grandes; pidió que le ayudasen para juntar un ejéralgunos desordenados gustos, no cieguen de manera cito con que los castigar , que no solamente cometieel entendimiento que se caiga en algun yerro por don ron delito contra él, sino en su persona; tenian eso de todos seamos forzados á lorar y quedemos perpe-| mismo ofendido y agraviado a todo el reino, que era tuamente afrentados.» Esto fué lo que estos caballeros justo se vengase la injuria hecha a todos con las armas dijeron al Rey. No se pudo concluir caso tan grave en de todos. Concedióle el reino un servicio extraordinaaquel poco tiempo que allí podian estar juntos; acor rio de dinero para pagar parte de la gente de guerra. daron que señalasen cuatro caballeros de cada parte Mientras estas cosas pusaban en Castilla, el rey de Napara que tratasen de algunos buenos medios de paz. varra mató en Francia al condestable don Juan de la Con esto se acabaron las vistas y se despidieron. En la Cerda, bijo menor del infante don Alonso el Deshereejecucion puso tanta dilacion el Rey, que se entendió dado. Parecióle al rey de Francia este hecho muy nunca haria cosa buena, en especial que, dejadas las atroz; sintió mucho que hobiesen malamente y con cosas en este estado, se partió de Toro, para do tenia asechianzas muerto un tal personaje, que era muy vale su amiga. La Reina, su madre, que de dias atrás era roso y su condestable, y á quien él queria mucho y le del mismo parecer que estos señores, visto este nue | trataba familiarmente desde su viñez. La ocasion de su vo desórden, los hizo ir á Toro, do ella estaba, y les inuerte fué que el Rey le hizo merced del condado de entregó la ciudad. Atemorizaron al Rey estas nuevas; Angulema, al cual el rey de Navarra decia tener dererecelábase no se levantase todo el reino contra él. Por clio. Pretendia olrosí del rey de Francia los condados prevenir y alajar los daños volvió á Toro, y en su com de Campaña y de Bria; alegaba para esto que fueron de pania Juan Fernandez de Hinestrosa y Simuel Leví, su padre. No quiso el Rey dárselos; por esto se enojó un judío á quien queria mucho y era su tesorero ma grandemente y quebró su ira con el Condestable. Envió yor. Recibióle la Reina, su madre, con muestras gran una noclie secretamente unos caballeros suyos que esdes de amor; él le dijo que venia á ponerse en su po calaron la fortaleza llamada de Aigle ó del Aguila en der y hacer lo que ella gustase. Quitáronle luego las Normandia, en que se hallaba el Condestable descuipersonas que con él venian, y puestos en prision, mu dado en su lecho. Allí le mataron en 8 dias del mes de daron los principales oficios de la casa real. A don Fa- enero. Frosarte, historiador francés, concuerda en el drique hicieron camarero mayor , chanciller mayor al dia, mas quita dos años de nuestra cuenta. Publicada infante don Fernando de Aragon, á don Juan de la Cer: 1 esta muerte, el rey de Francia no salió en público ni da alférez mayor, mayordomo á don Fernando de Cas- se dejó hablar por espacio de cuatro dias. Hizose pestro, que casó entonces con doña Juana, liermana del l quisa , y fué citado el rey de Navarra; pidió en reheRey, y hija de doña Leonor de Guzman, dado que este nes para su seguridad á Lois, hijo del Rey; pareció matrimonio no fué válido, y se apartó adelante por ser demasia lo que pedia, pero en fin vinieron en ello; con los dos primos segundos. Con esta demostracion de au- tanto fué á Paris á responder por sí en juicio. Alegaba toridad y acompañalle de tales personas se pretendia que le pretendia el Condestable matar; no se probaba que estuviese á manera de preso, sin dalle lugar que este descargo bastantemente; mandóle el Rey prender, pudiese hablar con todos los que quisiesc. Eslo hecho, | y por ruegos é importunaciones de su mujer y de su teniendo por acabada su demanda, llevaron á enterrar hermana, viuda, le perdonó, si bien se entendia por su el cuerpo de don Juan Alonso de Alburquerque al mo- condicion feroz no permaneceria en la fe y lealtad mu

cho tiempo, como en breve se experimentó. Pidió el ricordia mezclada con tanta crueldad. Los nombres de rey de Francia al reino que le sirviesen con dineros pa- padre y hijo no se saben por descuido de los historiara hacer guerra á los ingleses; contradíjolo el Navar- dores, el caso es muy cierto. Hizo otrosí el Rey' prenro, injuria que sintió grandemente aquel Rey, como der al obispo de Sigüenza don Pedro Gomez Barroso, era razon, y la guardó y quedó bien arraigada en su varon insigne entre los de aquel tiempo y gran jurista; ofendido pecho para vomitarla a su tiempo. Dijose ar- la causa , que favorecia á sus ciudadanos y á la reina riba cómo don Pedro, infante de Portugal, tenia de dona Blanca, que envió el Rey presa á la fortaleza de Simuchos dias atrás amistad y trato con doña Inés de ! güenza. Asentadas las cosas de Toledo, restaba reduCastro; con esta misma el año pasado se casó clandes cir á su servicio las demás ciudades. Los de Cuenca, tinamente con mengua de la majestad real. Para qui- | por estar mas conformes entre sí, cerraron las puertas tar esta mancha y reducir y sanar á su bijo la hizo al Rey; no se atrevió á usar de violencia por ser aquella malar el Rey en la ciudad de Coimbra. Era cosa in ciudad muy fuerte. Criábase entonces en ella dou Sanjusta castigar la deshonestidad y culpa del hijo con la cho, hermano del Rey, y aunque se libró desle peligro muerte de la amiga, en especial que le pariera cuatro presente, pocos dias despues Alvar García de Albornoz, hijos, es á saber, don Alonso, que murió niño, don hermano del cardenal don Gilde Albornoz, que le tenia Juan y don Dionis y doña Beatriz. Luis, rey de Sicilia, en guarda , le escapó y llevó á Aragon. Púsose cerco á falleció por el mes de julio en la ciudad de Calania; su- la ciudad de Toro, en que estaba la reina Madre, don cedióle su hermano don Fadrique, Simple de nombre Enrique y don Fadrique, don Per Estevanez Carpintey en la edad, costumbres y entendimiento. El reinado ro, que se llamaba maestre de Calatrava, y todas las de estos dos reyes hermanos fué trabajado de tempes fuerzas de los caballeros de la liga. Durante el cerco, tades, guerras extranjeras y civiles, camino que se que fué largo asaz, en Tordesillas doña María de Padiabrió al rey de Aragon para volverse á hacer señor de la parió una hija, que fué la tercera, y se llamó doña aquella isla. Pero dejemos este cuento por ahora, y Isabel. Don Juan de Padilla, su hermano, inaestse de volvamos á lo que se nos queda atrás.

Sauliago, fué muerto en un rencuentro que tuvo entre

Tarancon y Uclés. Causóle la muerte la honra y estado CAPITULO XXI.

en que el Rey le puso. Venciéronle don Gonzalo Mejía,

comendador mayor de Castilla, y Gomez Carrillo, que • De muchas muertes que se hicieron en Castilla.

favorecian y tenian la parte de don Fadrique. El Rey, Despedidas las Cortes de Burgos, el Rey se fué á con la edad hecho mas prudente, no quiso que se proMedina del Campo. Allí por su mandado fueron muer veyese el maestrazgo por dejar la puerta abierta para tos dos caballeros de los mas principales, el uno Pero que su hermano se redujese á su servicio. El papa InoRuiz de Villegas, adelantado mayor de Castilla, el cencio por estos dias envió al cardenal de Bolona para otro Sancho Ruiz de Rojas; mandó otrosí prender al- que pusiese en paz al Rey y á estos grandes. Las cosas gunos otros. A Juan Fernandez de Hinestrosa soltaron estaban lan enconadas, que no pudo efecluar naria; los de Toro debajo de pleitesía de volver a la prision, solamente alcanzó que soltasen de la prision al obispo si no aplacase y desenojase al Rey, mas no cumplió su don Pedro Gomez Barroso. Don Enrique de Toro se promesa. Don Enrique y don Fadrique, juntadas sus huyó á Galicia , y escapó del peligro que le amenazaba gentes en Talavera, se fueron á encastillar en la ciu- y corria. Aunque era mozo, tenia sagacidad y cordura, dad de Toledo para prevenir los intentos del Rey. Pa- | de que dió bastantes muestras en todas las guerras en sado el rio, quisieron entrar por el puente de San Mar que anduvo. Don Fadrique, habida seguridad, salió de tin; mas como les resistiesen la entrada algunos caba- | la ciudad y se fué al Rey. Finalmente, en 5 de enero del lleros de la ciudad, dieron vuelta por encima de los año de 1356, un cierto ciudadano dió al Rey entrada montes, de que casi toda al rededor está cercada, y lle- por una puerta que él guardaba. Apoderado de la ciugados á la otra parte de la ciudad, entraron por el dad, hizo matar á don Per Estevanez Carpintero y Ruy puente que llaman de Alcántara. Hízose gran malanza Gonzalez de Castañeda y otros caballeros principales; en los judíos, y les robaron las tiendas de merceria que matáronlos en presencia de la reina Madre, que se tenian en el alcana. Fueron mas de mil judíos los que cayó en el suelo desmayada de espanto y horror de un malaron, lo cual no se hizo sin nota y murmuracion espectáculo tan terrible. Vuelta en su acuerdo, con de muchos á quien tan grande desconcierto parecia muchas voces maldijo a su hijo el Rey, y desde á pomuy mal. Avisado el Rey del peligro en que la ciudad cos dias con su licencia se fué á Portugal, donde no estaba, vino á grande priesa antes que se pudiesen for- | miró mas por la honestidad que antes. Ninguna cosa se tificar los contrarios en una plaza de suyo tan fuerte. encubre en lugares tan altos. Como tratase amores con Con su llegada los hermanos fueron forzados á desam- | don Martin Tello, caballero portugués, fué muerta pararla con presteza, cosa que les valió no menos que con verbas por mandado del rey de Portugal, su herlas vidas. El Rey vengó su enojo en los ciudadanos, inano. Algunos afirman que la hizo matar su padre el mató algunos caballeros, y del pueblo mandó matar | rey don Alonso el Cuarto, ca por fidedignos testiveinte y dos. Entre estos condenados era un platero | monios pretenden probar vivió hasta el año de 1361; viejo de ochenta años; un hijo que tenia, de diez y otros mas acertados dicen que el dicho Rey murió el ocho, se ofreció de su voluntad á que le matasen á él año de 57. El rey de Castilla se fué á Tordesillas, en cambio de su padre. El Rey en lugar de perdonalle, y allí hizo un torneo en señal de regocijo por las que al parecer de todos lo merecia muy bien por su cosas que acabara. El lugar y el dia mas prometian rara y excelente piedad, le otorgó el trueco y sué placer y contento que miedo. No obstante esto, el Rey muerto, horrendo espectáculo para el pueblo, y mise- otro dia de mañana hizo matar á dos escuderos de la guarda de don Fadrique. Cuando él lo supo, tuvo gran- | de allí don Enrique se fué en un navío á la Rochela, ciude temor no hiciese otro tanto con él; mas esta vez dad de Jantoine, en Francia, para estar a la mira y esno pusieron en él las manos. Este año tembló en mu- / perar en qué pararian los humores que removidos anchas partes la tierra con grande daño de las ciudades daban. A esta sazon el rey de Navarra en un convite á marítimas; cayeron las manzanas de hierro que estaban que le convidó en Ruan Carlos el dellin y duque de en lo alto de la torre de Sevilla, y en Lisboa derribó | Normandia fué preso por el rey de Francia, que de reeste terremoto la capilla mayor, que pocos dias antes pente sobrevino, y le compelió á que desde la prision se acabara de labrar por mandado del rey don Alonso. | respondiese á ciertos cargos que se le hacian; el priaAlgunos pronosticaban por estas señales grandes ma cipal era de traicion, porque favorecia á los ingleses les que sucederian en España, pronósticos que salieron i contra lo que era obligado como principe por muchas vanos, pues el reinado del rey de Castilla y él en sus vias y titulos sujeto á la corona de Francia. Desta mamaldades continuaron por muchos años adelante; el nera se veian en aquel reino divididas las aficiones de pueblo por lo menos hizo muchas procesiones y plega los españoles que en él residian; don Enrique tiraba rias para aplacar la ira de Dios. Tornada la ciudad de gajes del rey de Francia, don Filipe, hermano del rey Toro, el conde don Enrique por caminos secretos y de Navarra, llamaba los ingleses á Normandía y se escondidos se huyó á Vizcaya, do su hermano don Te- / juntó con ellos. Lo mismo hizo el conde de Fox enollo con la gente y aspereza de la tierra conservaba lo jado por la injuria y agravio hecho al Rey, su cuñado. que quedaba de su parcialidad, ca venció en dos bata- | Así en un mismo tiempo en España y en Francia se tellas ciertos capitanes que tenian la voz del Rey. Des- | mian muchas novedades y nuevas y temerosas guerras.

LIBRO DÉCIMOSÉPTIMO.

CAPITULO PRIMERO.

gurar al de Castilla que le seria leal, en hecho de verDel principio de la guerra de Aragon.

dad por darle a él molestia, hobie e puesto guarnicion

de castellanos en las sus fortalezas de Alicante y de Una guerra entre dos reinos y reyes vecinos y alia Orihuela. Por el contrario, el rey de Castilla se quejaba dos y aun de muchas maneras trabados con deudo, el que las galeras de Aragon á la boca de Guadalquivir de Castilla y el de Aragon, contará el libro diez y siele; tomaron ciertas naves que en tiempo de necesidad veguerra cruel, implacable y sangrienta, que fué perju nian cargadas de trigo, de que resultó mayor hambre dicial y acarreó la muerte á muchos señalados varones, y carestia. Quejábase otrosí que los forajidos de Casy últimamente al mismo que la movió y le dió princi tilla eran recebidos y amparados en Aragon; que los pio, con que se abrió el camino y se dió lugar á un caballeros aragoneses de Calatrava y de Santiago no nuevo linaje y descendencia de reyes, y con él una querian obedecer á sus maestres, que eran de Castilla; nueva luz alumbró al mundo, y la deseada paz se mos en todo lo cual pretendia era agraviado, y decia queria tró dichosamente a la tierra. Póneme horror y miedo tomar de todo emienda con las armas. A estos cargos la memoria de tan graves males como padecimos. En y causas de romper la guerra se allegó otra nueva , y torpécese la pluma, y no se atreve ni acierta á dar prin. fué en esta manera. El rey de Castilla , apaciguado que cipio al cuento de las cosas que adelante sucedieron. hobo las alteraciones de Castilla la Vieja y dada órEmbázame la mucha sangre que sin propósito se der den en las demás cosas, entrado ya el verano partió al ramó por estos tiempos. Dése este perdon y licencia á Andalucía para acabar de sosegar á Seyilla y los deesta narracion, concédasele que sin pesadumbre se más pueblos de aquella comarca. En Sevilla, fatigado lea , dése á los que temerariamente perecieron, y no con los cuidados y negocios, para tomar un poco de menos á los que como locos y sandios se arrojaron á alivio determinó irse á las Almadrabas, en que se pescan tomar las armas y con ellas satisfacerse. Ira de Dios los atunes, que es una vistosa pesca y muy gruesa granfueron estos desconciertos y un furor que se derramó | jería. Hizo aprestar una galera, y en ella se fué desde por las tierras. Las causas de las guerras, mirada cada Sevilla á Sanlúcar de Barrameda. Sucedió estar surgiuna por sí, fueron pequeñas; mas de todas juntas co- das en aquel puerto dos naves gruesas. Acaso diez gamo de arroyos pequeños se hizo un rio caudal y una leras de Aragon que iban en favor de Francia contra los grande avenida y creciente de saña y de enojos. Cada ingleses, sus capitales enemigos, salidas del es!recho cual de los dos reyes era de ardiente corazon y que de Gibraltar, costeaban aquellas riberas del mar Océano sufria demasías, en las condiciones y aspereza se no. El capitan de las galeras, que se llamaba Francisco mejables; bien que el de Castilla por la edad, que era Perellos, por codicia de la presa acometió y tomó aquemenor y mas ferviente, se aventajaba en esto, y en ri- llas dos naves delante los ojos del mismo Rey. Pareció gor, severidad y fiereza. Querellábase el Aragonés que este un desacato insufrible. Encarecíaple los cortesanos sus hermanos tuviesen en Castilla guarida y hallasen en grande manera, como gente que deseaba se encenen ella ayuda para alborotalle su reino. Sentia asimis. diese alguna guerra con que pensaban acrecentar sus mo que don Fernando, su hermano , con color de ase- haciendas y ser mas estimados y honrados que en

tiempo de paz, cuando por no ser tan necesarios los es- | cia la famosa batalla de Potiers, memorable por la matimaban en menos; tal es la condicion de soldados y tanza que de franceses se hizo muy grande por mucho palaciegos. Fué Gutierre de Toledo á reñir esta pen- | menor número de ingleses, con que las fuerzas de aquel dencia y agraviarse del alreviiniento y demasía; mas poderoso reino quedaron de todo punto quebrantadas. el capitan aragonés, como quier que era hombre de- | El mismo rey de Francia fué preso y Filipe, el menor terminado y feroz, sin hacer caso de las amenazas y de sus hijos. Murieron en el campo Pedro, duque de fieros dió por final respuesta que aquellas mercadurías Borbon, padre de la reina doña Blanca, Gualter, coneran de ginoveses, y que por derecho de la guerra las destable de Francia , Roberto, señor de Durazo y papodia tomar por estar con ellos á la sazon rompida en riente del cardenal de Perigueux, que, enviado por lela isla de Cerdeña por grande deslealtad de Mateo Do gado del papa Inocencio para concertar aquellas genria, ginovés de nacion. Vista esla respuesta tan resolu tes y asentar las paces, se halló en aquella batalla, sin ta, el rey de Castilla envió al rey de Aragon una em olros muchos personajes de cuenta que allí perecieron. bajada con Gil Velazquez de Segovia , uno de sus alcal- | Sucedió aquella desgraciada batalla á 19 dias del mes des. Mandóle representa se las quejas arriba referidas. de setiembre deste año de 1356. Desta jornada reQue mandåse restituir los navios que sus galeras to sultaron dos cosas notables y á propósito de nuestra maron á tuerto; demás que le entregase al capitan de historia. La una que por órden de algunos vasallos llas para castigalle conforme a su temeridad y locura. l suyos el rey de Navarra se solló de la prision en que Aprestaba á la sazon el de Aragon en Barcelona una le tenian, y hallada entrada en Paris, se hizo capitan armada para pasar en Cerdeña contra los rebeldes de de muchos sediciosos y alborotó el pueblo para que aquella isla. Fuéle por esta causa enojosa la demanda no acudiesen al Delfin, que pretendia buscar socorros de Castilla. Respondió empero con blandura y humil- y allegar dineros para libertar al Rey, su padre, no dad que él contentaria al rey de Castilla, satisfaria sin grave ofension de aquella gente. Con esta ocasion Jos agravios que le proponia y echaria de Aragon los el Navarro en una junta que se luvo en Paris se quecastellanos forajidos. Asimismo, que vuello el capitan, relló públicamente del agravio y afrenta pasada. Dijo le castigaria segun su culpa mereciese. En lo que to que su derecho que tenia á la corona de Francia era caba á los caballeros de Santiago y de Calatrava, dijo mejor que el de los que la prelendian por las armas, no pertenecia á su jurisdiccion aquel pleito por ser per por ser, como era, nielo del rey Luis Hutin, hijo de su sonas religiosas, y á él seria mal contado si en sus hija, como el Inglés fuese hijo de madama Isabel, hercosas se empachaba; que se podria tratar con el sumo mana del mismo. No hay duda sino que el Navarro IraPontífice como causa y negocio eclesiástico, y lo que maba una nueva tela de discordias, si sus fuerzas fuese determinase él mismo lo tendria por bueno y pasa ran iguales a su volunlad y ánimo. En fin hizo tanto, ria por ello. No se satisfizo nada Gil Velazquez con esta que le fueron restituidos sus bienes; y á los pueblos y respuesta, antes de parte de su Rey le desalió y denun- | estado que heredó de su padre le añadieron el señorío ció la guerra. Replicó el rey de Aragon : No me parece de Mascon y de Bigorra. No pudo empero alcanzar, que esta es bastante causa para romper la guerra entre por mas que andaban revueltas las cosas, que le entredos reyes amigos y confederados; mas yo lo dejo al gasen á Bria, Campaña y Borgoña , estados á que prejuicio de Dios, que no permitirá pase sin castigo y tendia tener derecho. Sucedió asimismo que don Enriemienda cualquier insolencia; yo no comenzaré la guer que, conde de Trastamara, despues de esta batalla, en ra, pero con la ayuda divina, si me la dieren, ni la que se halló y salió salvo, se vino al rey de Aragon rehusaré ni la temo. Destos principios se vino á las ma convidado con grandes promesas que le hizo. Esta fué nos. Residian en Sevilla muchos mercaderes catalanes; la primera puerta que se le abrió y el primer escalon todos en un punto fueron presos y confiscados sus bie para venir despues á ser rey de Castilla , este el prinnes. Hicieron en ambos reinos levas de gentes y los cipio de su prosperidad. La suma de las capitulaciones demás apercibimientos. Acudieron asimismo á procurar de los dos fué : que don Enrique se desnaturalizase socorros de principes extranjeros. En particular don de Castilla y hiciese pleito homenaje de ser perpetuaLuis, hermano del rey de Navarra, que luego que en mente vasallo y amigo del rey de Aragón; que fuesen Francia prendieron al Rey, su hermano, se volvió a suyas todas las ciudades y villas, excepto Albarracin, España para proveer á lo de acá, requerido por en que tuvo el infante don Fernando de Aragon ; que el trambas partes que se juntase con ellos, no quiso de Rey le diese sueldo para seiscientos hombres de á cabaclararse por la una parle ni por la otra , sino como sa- | llo y otros tantos infantes que anduviesen debajo de su gaz entretenellos con buenas esperanzas y estar a la mi pendon y bandera. Entrado el año de nuestra salvacion ra, dado que de secreto mas se inclinaba al de Aragon de 1357, con varios sucesos se bacia la guerra en las como á mas amigo y deudo. Hizose por un mismo fronteras de Castilla y Aragon. Tomaron los aragonetiempo entrada por tres partes en el reino de Valencia. sės á Alicante, y los castellanos á Embite y á Bordalua. Don Hernando de Aragon pretendia levantar los de Los principales capitanes del rey de Aragon eran el aquel reino por la parte que en el tenia y por la me conde de Trastamara don Enrique, don Pedro de Ejemoria de las revoluciones pasadas, cosa en que mas | rica y el conde don Lope Fernandez de Luna; por el rey confiaba que en las armas; mas no balló la entrada que de Castilla don Fadrique, maestre de Santiago, los dos él pensaba, ca estaban escarmentados por causa de hermanos infantes de Aragon y don Juan de la Cerda. los males y castigos pasados. Desta manera se entrele Servian sus capitanes con mayor fidelidad al rey de nia la guerra y continuaba en los postreros del mes de Aragon que los suyos al de Castilla; los unos constanagosto con daño notable de los cainpos y aldeas de tes y firmes, y estotros dudosos y como á la mira de lo aquella frontera. En estos mismos dias se dió en Fran- | que resultaria destas guerras. Especialmente que en

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general aborrecian las maldades y aspereza de condi- | año y tres meses mientras que algunos grandes tratacion de su Rey. Así, al cabo el de Aragon con su buena ban medios de paz, para lo cual fue nombrado por industria y maña, de que hallo que en esta guerra se parte del rey de Aragon Bernardo de Cabrera , y por el valió mas que de sus fuerzas, los vino á atraer todos á de Castilla Juan Fernandez de Hinestrosa. En el entre su servicio y á tenerlos de su parte. Don Juan de la tanto los pueblos que ambas partes ganaran se pusieron Cerda y Alvar Perez de Guzman fueron los primeros en fieldad y como en tercería en poder del Cardenalleque se apartaron del servicio del rey de Castilla, que to gado, que puso pena de excomunion contra el primero davía tenian presente la muerte de su suegro don Alon que quebrase las treguas. Concluyéronse estas pláticas so Coronel, señor de Aguilar, á quien el Rey hizo ma en 18 dias del mes de muyo. En este mes murió en tar, y ellos eran casados con doña María y doña Aldon Lisboa don Alouso el Cuarto, rey de Portugal, de edad za , sus hijas. Tenian otrosí miedo que el Rey, que con de selenta y siete años y seis meses; reinó por espacio una desenfrenada lujuria habia puesto los ojos en doña de treinta y un años, cinco meses y veinte dias; fué Aldonza , se la queria tomar á su marido Alvar Perez: enterrado su cuerpo en la misına ciudad junto al altar así por ventura fueron dos las causas que compelieron de la iglesia mayor, do sepultaron su mujer doða Beaá estos caballeros á apartarse del servicio de su Rey, y triz. Sucedióle en el reino su hijo don Pedro, por soá que de Seron, de donde hacian la guerra en la raya brenombre el Cruel. Un mes antes le babia nacido un de Aragon, se pasasen al Andalucía, en que tenian mu bijo de doña Teresa , gallega , á quien tenia por amiga, chos parientes y amigos y grande estado. Pretendian despues que su padre hizo matar á doña Inés de Castre. con su autoridad y presencia levantar y alborotar aque Era doña Teresa mujer muy apuesta; por lo demás niolla provincia, como lo comenzaron á poner por obra; guna otra gracia tenia porque mereciese ser querida. puesto que era grande confianza y osadía, mas aína Llamaron á su hijo don Juan, á quien los cielos tenian temcridad, atreverse á mover guerra civil en el medio determinado de entregar el reino de su padre y abuey corazon de un reiño tan poderoso. A esta sazon el rey los, como se dirá adelante en su debido lugar. Volvade Castilla con todo su ejército tenia siliado un castillo mos á las cosas de Aragon y Castilla. Hechas las trede Aragon junto á la raya de Castilla, que se dice Te guas, los aragoneses entregaron al Cardenal legado los bal ó Sisamon, como otros dicen. Allí tuvo nueva co pueblos y fortalezas que tenian de Castilla. Hiciéronlo mo estos caballeros, desamparado Seron, se iban al de mejor gana por ser pocas las que ellos ganaran. El Andalucía; sué luego en pos dellos. Siguiólos algun rey de Castilla, si bien consintió en todas las demás tanto, mas no los pudo alcanzar, que se fueron como capitulaciones, nunca se pudo acabar con él que quisi huyeran por la posla. Volvióse á encender la guerra siese sacar de Tarazona los soldados castellanos que con mayor furia que de primero. Tomó el rey de Cas nuevamente hizo avecindar en ella. Mientras estas cotilla algunos pueblos de poca importancia; con el mis sas se concluian , fuese á la ciudad de Sevilla para apamo ímpetu fué sobre Tarazona , ciudad principal, que ciguar las revueltas del Andalucía y juntar una buena está cerca de Navarra; ganóla y entróla por fuerza arinada con que hacer guerra en los pueblos marítimos en 9 de marzo. Los ciudadanos, perdida la parte alta de de Aragon luego que espirase el tiempo de las treguas; la ciudad, que era la mas fuerte della , se dieron á par. la paz, ni la esperaba , ni aun la deseaba. En Sevilla tido , salvas las vidas y hacienda; así los dejaron ir li dióse tanto á los amores de doña Aldonza Coronel, que bremente á Tudela. Díjose que esta ciudad la perdie en su respeto no hacia ya caso de doña María de Padiron los aragoneses por culpa del alcaide Miguel de lla. ¡Cuán poco duran las privanzas y favores! Cuán Gurrea , que la pudiera sustentar mucho mas tiempo ciega é indómita bestia es un hombre sujeto á sus pasi tuviera mayor corazon y mas sufrimiento; así, por siones ! Ningunas dificultades ni Irabajos eran bastanentender que no podria descargarse y satisfacer bastan tes para poder apartar al rey don Pedro de sus deleites temente á su Rey, se pasó con su casa y familia al reino y torpezas. Cansado pues y molino el Legado de sus de Navarra. Pobló el Rey la ciudad de soldados cas cautelas y marañas, le descomulgó y puso en toda Castellanos y avecindólos en ella; repartióles sus casas, lilla entredicho. Todavía pareció que el Legado en esto campos y heredades. El rey de Aragon, despues que procedió con mas priesa y cólera de la que en tan grave perdió esta ciudad, no se tenia por seguro dentro de caso se requeria ; por esta causa el Papa le envió á llalos mismos muros de Zaragoza. Por esta causa cou ma mar y le hizo salir de España. Todas eran trazas y mayor ansia y cuidado que de antes procuró nuevos so ñas del rey de Aragon por hacer mas odioso al de Case corros y ayudas de extranjeros; mayormente que en tilla y que le tuviesen por un mal hombre, sacrilego esta sazon don Juan de la Cerda en el Andalucía fué | y descomulgado, ca pretendia con esta infamia y mala muerto y desbaratado por el concejo de Sevilla , de cu opinion que los de su reino le desamparasen, maña en yas gentes fueron capitanes en aquella batalla Juan que ponia mas confianza que en su valor y fuerzas. Ponce de Leon , señor de Marchena, y el almirante Gil | Sucedióle al rey de Castilla otro nuevo disgusto. Tenia Bocanegra. Vino de Francia en servicio del rey de Ara en su poder á doña Juana, mujer de su hermano dos gon el conde de Fox y en su compañía muchos caba Enrique. Pedro Carrillo, un caballero criado suyo, lleros, soldados de fama. El señor de Labrit, su con tuvo manera para la sacar de Castilla, y la llevó á Aratrario, vino al tanto con un buen número de lanzas á gon y la entregó a su marido. Con esto se acabó de perayudar al rey don Pedro de Castilla. El papa Inocencio der la esperanza que de paz podia quedar entre los dos envió á España á Guillen, cardenal de Boloña , por su hermanos. Los otros dos, don Fadrique y don Tello, telegado para que pusiese paz entre estos dos reinos. Hizo nian gana de rebelarse. Ninguna otra cosa los detenia muchas idas y venidas de los unos á los otros con gran- para que no se pasasen al de Aragon sino que entendísimo trabajo suyo; en fin, concertó treguas por un dian no les podria dar igual recompensa á los grandes

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