Imágenes de páginas
PDF
EPUB

juicios. El sentimiento que causó á moros y judíos 'este tribunal fué indecible; y basta ver lo que resulta de nuestra historia para comprobarlo: alborotos, muertes y sediciones conmovieron estos pueblos ; pero nada alteró al verdadero pueblo español , y es sumamente capcioso el confundir los gritos de los judíos y inoros sostenidos (por el partido poderoso que los apoyaba ) con la voz de las Córtes, que jamas lograron hacerselas propicias, , por mucho

que interesasen la libertad pública con las acusaciones de los inquisidores , y contra el secreto , que se acordó fuese la basa principal de todos sus procedimientos. No hay calumnia de que no se hayan valido, mezclando á infinidad de personas condecoradas, y haciéndolos cómplices artificiosamente de los mismos delitos de que erau perseguidos para disininuir su castigo con hacer general su culpa ; así sucedió al inquisidor de Córdoba Lucero , achacándole por su extraordinario zelo crímenes horrendos , y haciéndole reducir á un castillo, hasta que fué vengada su inocencia, y declarado absuelta por el inquisidor general, lo que aun en el dia se recuerda por los enemigos de la Inquisicion.

El odio de los enemigos de Cristo fué terrible, y se encendió sebremanera encubierto con la mas negra hipocresía; entre ellos se hallaban obispos y magistrados , y fué preciso ordenar que no interviniesen algunos en los juicios de la Inquisicion. Todo esto no bastó, y fué preciso al cabo purgar á los dominios españoles de esta raza de enemigos, arrojándolos de España. Estremece el horror de sus delitos ; pero las dificultades que embarazaban la expulsion eran tan grandes como la proteccion que hallaron en sus parciales y su caudal. Admira la diligencia con que Fr. Jayme Bielda trabajó en la expulsion de los inoros , haciendo once viages á Roma para resistir el empeño de los grandes y señores, que sentian la despoblacion de sus lugares, y especialmente en Valencia ; y sucedió lo mismo con los judíos. Mas no por eso cesaron los motivos que dieron lugar á la Inquisicion , como afirman algunos. No es posible, desarraigar del todo las reliquias de un antiguo pueblo , como el judío, que conserva aun la lengua española , y se confunde fácilmente con los españoles. Su sinagoga española se distingue entre las mas célebres de Europa : es delicado extenderme mas en este punto ; pero los castigos, que cada dia nos descubren he. breos delinquientes, bastan para prueba de su exístencia; y, no faltan aun algunas de la de los moros. Es célebre la causa de los Mendozas, seguida á la mitad del siglo pasado en Granada : habia veinte y quatros de la ciudad y otros caballeros distinguidos por sus muchas riquezas; era notable el cura de las Angustias. Yo soy testigo de la amargura y escrúpulo de un moribundo rector anciano , que bautizado por dicho cura , temió la nulidad de su bautismo , y fué menester que el arzobispo arbitrase rebautizarlo en secreto sub conditione. ¡Qué garante queda a nuestra religion , privada de Pontífice y de Rey, si falta tambien la Inquisicion , por la

que

todas las provincias de España claman altamente. „Las Córtes de Navarra claman repetidas veces por

el establecimiento de una universidad , que fuese baluarte con su doctrina contra las pestilentes de la Francia ; y hoy que toda España se halla inundada de sus pestíferos libros y de la tiranía de sus armas, es inminente el riesgo que nos amenaza, y mas particularmente quando la heregía se ha presentado en to

da la Europa disfrazada con las mảxîmas políticas , y los mas dulces noinbres de la libertad y la igualdad; ; bien tan funesto como apetecido , y que á semejanza del árbol vedado del paraiso nos corrompe y nos halaga ! ; Ella sola necesitaria una nueva Inquisicion para contener los abusos del libre curso de nuestras ideas!

Pero volvainys á la antigua , que nos ha permitido gozar mas de tres siglos de religiosa tranquilidad, como bien previno la prudiencia de Felipe ir, y de lo que duda , sin algun fundamento que le apoye , el informe de la comisior. El temor que produxo en toda Europa , nos alejó los males , que se extendieron por todos sus reynos ,

conservó hasta ahora la

pureza

de nuestra fe ; de que es un raro exemplo el proceso formado poco tiempo há en Roma al conde de Cagliostro: en él declara haber hecho un millon de proselitos en toda Europa ; pero que habiendo pasado á Cádiz y Madrid, no tuvo aliento para abrir su boca con el miedo de la Inquisicion; y procuró huir, por no ser quizá conocido. Sucedió lo mismo á otras muchas personas ; y es incalculable quanto este temnor santo sirvió de freno a la in

discrecion juvenil, sin aparatos de castigos, y quando mas con secretas y x

saludables correcciones. Así es que apenas hallaron reos en sus cárceles Los franceses que entraron en España ; y fué extraña su sorpresa á vista de las preocupaciones de hogueras y tormentos , que todavía afectan nuestros llaa inados sábios ; sier.do incalculable la moderacion que observa en sus castigos. Ela fuéel primer tribunal que desterró el tormento, y jamas impuso pena de muerte a persona alguna , como torpemente le achacan. La autoridad civil , las leyes reales son quienes la imponen a los hereges , mirando su delito como un crímen de alta traycion. Así es análogo el secreto con que se procede en los crímenes de estado, y se miró en las instrucciones como necesario para evitar la trascendencia á muchas familias , que sin este arbitrio se verian hoy mismo tiznadas: ¡Es en vano hacerle un crimen de lo que es fruto de la mayor prudencia y caridad ! Y extraño mucho que se culpe á la Inquisicion de lo que es de órden y de ley en muchos casos , y particularmente en las visitas de las audiercias y los consejos en que se ocultan los nombres de los testigos. Quanto se exâlia el favor de nuestra constitucion á favor de los criminales, no es comparable con la práctica de la Inquisicion.

„Dos testigos llevaron á Naboth á la muerte, y la sufriria Susara sin una milagrosa proteccion; y un testigo solo basta en todo el mundo para Ja prision. Solo en la Inquisicion halla defensa la libertad del ciudadano contra esta presuncion. El delator mas maligno es admitido en todos los tribunales, y una fianza quando mas autoriza á sus fiscales ; pero en la Inquisicion , ni testigo ni delator es admitido sin que primero conste la buena fe con que proceden , y se haga una pesquisa de la conducta del acusado, y de la verosimilitud de la culpa que se le imputa: Estamos presentes los

que ha saltado de graves disgustos esta conducta , y nos ha prótegido contra la perfidia y la calumnia de algunos justamente castigados por nuestro oficio.

„Un recetor de un tribunal es el único árbitro de las pruebas , y aun muchas veces de la sumaria : son solos , y pobres por lo comun: ; a quantos cohechos y tentaciones no se ven expuestos! Por el contrario , los ministros de la Inquisicion llevan la probidad por recomendacion., van pa

gados de oncio, quando es menester, y siempre proceden con la presencia de recomendables ciudadanos, al mismo tiempo que la fama de un acusado estí siempre segura baxo la inviolabilidad de un teinible secreto; ¿y qual es la suerte de un pobre que no puede ni tiene como acreditar su inocencia? Hemos llorado en el largo exercicio de nuestra carrera la imposibilidad de hacerle justicia , ¿ quántas veces hemos empleado el rigor contra el descuido y negligencia de los procuradores y abogados que le defenden? ¡Qué trabajos le vimos sufrir en las prisiones sin alimento, y sin cama muchas veces en que descansar de los grillo, y cadenas que le afligen! Pero estos infelices dexan de serlo si son presos por la Inquisicion; bien asistidos y alimentados no sufren la miseria ni el dolor de las prisiones, ni carecen de consuelo en sus trabajos. ; Ah quantas veces hemos visto para evitar la calamidad que sufrian muchos reos frigirse con delitos propios de la Inquisicion para ser tras- 7 ladados á sus cárceles! Aplaudan a la constitucion lo que quieran, nunca puede ser igual la suerte de los reos que trata de proteger, a la que se pondera sufren en la Inquisicion, y no puede llamarse inconstitucional el espíritu que anima los procedimientos del tribunal de la Fe.

„Es menester todavia que le defendamos de la exagerada independencia que goza, y de la soberanía que afectan publicar en el inquisidor general. Este ministro del Rey y del Papa tiene su autoridad tan precaria que

el

rey le hace cesar en su empleo quando le acomoda por una órden simple del secretario de Estado. Está visto en esto quarta puede ser su soberanía. Felipe II (dice el informe citado de la comision) hizo exento al tribunal del recurso de fuerza; pero esto mismo sucede con el de Cruzada y otros que tienen mixta con la pontificia la autoridad real; pero no estan por eso exentos los españoles de la proteccion que les debe el gese de su nacion. Asi es que nunca se procede sin el beneplacito real á la prision de sus ministros, grandes ni magistrados, como hemos visto en la de D. Pablo Olavide. Toma igualmente S. M. la mano quando quiere y conviene en otros asuntos, como sucedió en las diferencias de la Inquisicion y arzobispo difunto de Granada, sobre los confesonarios de unas monjas, y en la famosa reciente causa de los Cuestas. Los edictos de libros prohibidos se presentan por el inquisidor general antes que se publiquen á S. M., y al fin se guardan con los reyes todas las mayores señales de respeto y subordinacion.

„Por último, no puedo ocultar que el informe de la comision parece propender a la confusion de clases de cristianos viejos y cristianos nuevos, destruyendo las pruebas de estatuto y limpieza de sangre, que se han establecido con notable contradiccion de los manchados con las sospechas de raza judayca. Se ha visto proclamar ya la tolerancia religiosa, y estos males son consequencia que preveo en el árduo empeño de destruir la Inquisicion. ¡Odiosos serán nuestros nombres a la posteridad si se consigue! Y tal facilidad de hacer leyes , tal prurito de amontonar novedades , no podrá recordarlo la historia sin mucho dolor! Era ayer nuestro defecto nacional la lentitud y tardanza en nuestras resoluciones ; y por un raro fenómeno hemos pasado al extremo opuesto. No nos atropellemos en nuestras providencias. La obra de muchos siglos merezcanos siquiera un poco de respeto. Hemos llamado nuestros ausentes socios : hemos convidado á los que gemian baxo cl yugo frances á cobrar el lugar que les era debido en el Congreso: estas

[ocr errors]

prontos los mas á presentarse: ¿por qué los burlamos? La constitucion nos obliga á buscar el consejo de la mayor parte; s por qué en asunto tan árduo nos precipitamos, y nos exponemos quizá a ser desmentidos por el número completo de vocales, que legitimamente tocará á sus respectivas provincias?

„ El proyecto con que termina el iuforme de la comision parece injurioso al órden episcopal , aparentando el respeto á sus decisiones , obligándole en cierto modo á sujetarse á la censura agena , formando por una jurisdiccion secular un tribunal eclesiástico, y dando a las Córtes la inspeccion superior de libros y doctrinas que comprehenden, y son privativamente de la inspeccion de la iglesia. Mirenlos quando sean reprobados por ella, como opuestos a una ley fundamental del estado. Pero no intenten interrumpir el juicio de los ministros de Dios y de su iglesia.

Por fin examineinos, oyendo la exposicion hecha' ya por los inquisidores de la Suprema, las facultades que resumen por falta eventual del in quisidor general, y sujetémonos á la práctica y costumbre de lo que se hizo en semejantes casos : repetidos continuamente en sus vacantes, parezca ó no la bula que se dice en el informe, siendo tan fácil perderse, y tan dificil buscarse en el disturbio de papeles que han sufrido todos los archivos, no pudiendo siquiera registrarlos.

„La constitucion, queda dicho, no es opuesta al modo de proceder en la substancia que sigue la Inquisicion: quando lo fuera, era fácil acc modarse á lo mejor. Ella permite artículo 278) la formacion de tribunales Especiales en que se varíe mucho tal vez de las disposiciones generales; y de todos inodos sapientum est mutare consilium , y cumplir con la ley de Partida , en que el sábio Alfonso dexó oportunamente cautelado que los reges no hayán vergüenza de corregir y de enmendar suss leyes. Esto es justo execute una nacion soberana."

Sr. Inguanzo : » Habia pedido la palabra el primer dia que se abrió esta discusion para contestar sobre un punto que entonces se suscitó, y quedó suspenso por los incidentes que ocurrieron. Quiso aquel dia el Sr. Argüelles manifestar el estado de la question por contraposicion al informe presentado por los señores disidentes de la comision , diciendo que la question era puramente política, y que políticamente se trataba el negocio, sin relacion algına con lo eclesiástico. El Sr. Torrero apoyó en seguida el mismo pensamiento', afirmando que el tribunal de la Inquisicion era un tribunal Real, queriendo deducir de aquí la exactitud del proyecto, y el ningun reparo que habia en entrar en la discusion qual se presenta. He tenido la desgracia de no habérseme permitido hablar , ni en aquel dia, ni en los siguientes, como repetidas veces lo solicité para deshacer sus equivocaciones, y procurar que se fixase la idea y el caracter verdadero de la question, como era preciso hacerlo preliminarmente. V. M. habrá echado de ver esta necesidad

por

lo misino que han expuesto los señores que me han precedido, y que la materia presente exigia explicaciones y aclaraciones previas, de que no puede prescindirse. Por cuya razon tambien, y por otras, era muy del caso anticipar algunas proposiciones sobre el asunto. Pero nos han llenado los oidos de incre. paciones y clamores , imputándonos un sistema urdido á dilacion y subterfugios para eludir la discusion , que con jactancia se decia que temian los defcnsores de la Inquisicion. Muy engañados estan los que piensan así. La

causa de este tribunal es muy victoriosa , tiene apoyos incontrastables, invencibles, insuperables. No rehusaré yo tomar su defensa , y sostenerla quince, veinte, quarenta dias, y todos quantos se quiera, bien seguro de que ..no tendré que combatir otra cosa que sofismas, errores ó paralogismos. Y seria inmenso el campo si pudiera discutirse aquí un proyecto como este: proyecto que ciertamente no tiene entrada ni salida. Pero tambien digo, y lo digo con mayor franqueza a la vista de este impreso, que quisiera evitar la question. Sí, Señor, digo que desco, y que quisiera desterrar de aquí, y que no se hubiera presentado jamas en este Congreso un proyecto que puede comprometer demasiado á V. M. y a toda la nacion. Vuelvo á decir

que deseo evitar esta discusion, y caygan sobre mí todos los cargos, toda la odiosidad, y toda la vergüenza, si se quiere , de haberlo procurado. Esto no es temer la question. La razon y la verdad no tienen por que temer, ni pueden ser nunca sojuzgadas. Es consultar y seguir los consejos de la política, que aun prescindiendo de todo lo demas, ella sola debia retraernos segun yo pienso de semejantes disputas. Pero ya que se ha formado tal empeño, y que trepando por dificultades que se han insinuado, se obliga a contestar sobre ella, haré por mi parte las reflexíones que me ocurran, y propondré lo que me parezca con franqueza y libertad, como lo exige la materia. Porque esta se ha de tratar a la luz de la razon y de los buenos principios , y 110 por el depravado imperio que se han arrogado un tropel de periódicos y papeles públicos para denigrar á este tribunal con sátiras, sarcasmos, injurias y calumnias de todas clases , armas miserables con que la maledicencia pretende seducir al vulgo ignorante. Mas si he de decir lo que siento, yo no vco cono, ni de un modo , ni de otro , podamos toinar algun partido en el proyecto este; pues como ya he dicho y repito , yo no encuentro entrada ni salida para que podamos arrojarnos en este laberinto. Tal es el caos y descorcierto de principios que a mi pobre juicio representa un plan trazado contra todos los que rigen el derecho público, eclesiástico y civil. Procuraré dar una idea de esto en lo que permita la proposicion, que por primera se ha propuesto a la discusion, y á que debo contraerme ;

bien
que

ella es de tal naturaleza , y está tan ligada con las demas del proyecto, que apenas se puede examinar por sí sola sin hacerse cargo de todas las demas, como por todas han discurrido los señores que sne han precedido. Y en efecto aquí quadra bien el decir lo que en otras ocasiones se ha ponderado, que este es un sistema , y un sistema, puedo yo añadir, ciertamente muy estudiado. El objeto de él ya se prescribe, que es destruir el santo tribunal de la Inquisición. Pero este ataque no se presente de frente, como parece lo pedia la buena fe. Si asi se hiciese, se podria contestar tambien de frente con mayor facilidad y conformidad a los derechos de la causa. Lo que se ha hecho es urdir un plan de proposiciones ambiguas y de cierta apariencia, las quales envolviendo sentidos diferentes, den lugar a que se saque por conseqüencia y por ilaciones lo que se pretende , y á hacer despues un supuesto de la dificultad. Propusiérase esta como debia, y ciñerase la comision á su encargo: encargo que nunca debe olvidarse, y entonces disputaríamos y procederíamos con regularidad. Sin embargo, este mismo plan encierra en sí los elementos mas poderosos para destruirle; y los medios mismos que se han excogitado para facilitar el fin, son en mi concepto los que le constituyen

« AnteriorContinuar »