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que

felizmente conservará como nuestro amado Fernardo vuelva a resnar, a pesar de la'opresion a que le ha reducido ese monstruo de Córcega. Pero fuera de esto su autoridad es puramente pastoral. Ia doctrina contrariutá esta verdad la acarreado infinitos males, no solo á la iglesia , sino lumbien á los estados. En las cosas puramente espirituales, así ci rey como el último ciudadano estan obligados á obedecer y respetar las reglas que la iglesia les prescriba, y.no hay absolutamente autoridad que sin dexar de ser catéslica pueda contradecirlas., Pero respecto de la policía tocante á la disciplina, sca interna , sca externa , puede hacerse lo contrario quando se roza con cosas temporales, que pueden destruir el orden civil establecido, pudiendo los principes examinar la parte en que puedan comprometer sus estados 2.quellas mismas resoluciones , no solo quando eranan de la Silla pontificia , sino aun de los concilios generales. Por esto se admiten ó no se admiten varios cérones , aun de los concilios ecuménicos : por esto se envian los einbaxadores ó legados á los mismos para que reclamen las regalías propia, de sus principes. En esta doctrina se ha fundado constantemente el derecho de la detencion de las bulas en España. No hay qüestion sobre esto, y seria un delorse atacase un principio tan proclamado, que seguramente defiende la lilcriad de la nacion , su independencia, y los derechos que antes se llamatan reg.ilías; es decir, que se creyese que habia menos autoridad en V. M. que en el rey quando reunia los poderes. Señor, que nuestros príncipes exercieron esta autoridad es claro, y no puede haber duda en este punto. Quisiera que V. M. tuviera la bondad de oir dos textos, porque son de personas que no son sospechosas, es á saber, Felipe Il y Cárlos 111. Por ellos se verá quanta es la consonancia de su doctrina y principios con los de V. M. Dice Cárlos H (Leyó el orador varios documentos en prueba de lo que decia).

» Voy á entrar en la question del momento, es decir, sobre la propca sicion de la comision, para lo que me voy a hacer cargo de los discursos de los Sres. Ximenez Hoyo y Ocaiia.

-„Decia el S::. Ocaña que al fin no se le habia contestado á su pregunta; y efectivamente pienso que no se le ha contestado, y que tenia razon en decirlo,

, y es necesario contestarle. Dos pregunias hizo : á la primera se satisdizo completamente por varios señores, pero no á la segunda; y precisainente alí estaba el lito de la dificultad. Decia su señoría en primer lugar, que si la proposicion era lo mismo que el artículo de la constitucion, i porqué se voiabu? Y si no lo era, ¿en qué estaba la diferencia? En quanto á lo primero se dixo lo suficiente, aunque no se dixo por qué; aun siendo lo mismo era menester sin embargo ponerlo. Pero a la otra pregunta que hizo el Sr. Ocaiiii, nadie lo ha contesiado. Es verdad que se respondió el mismo señor por si propio. Se reducia á esto su pregunta: pues se dice

que

la ligion ha de ser proiegida por leyes conformes á la constitucion; e que se hace quando la religion presente leyes ó intereses contrarios a la constitucion? ¿Se la ha de proteger: No, Señor. ¿Se la dexará sin proteccion? Tampoco. Esta era la fatiga de su señoría. Pero luego leyó un papel, que tranquilizará á todo el mundo... Mucho mas despues que oí al señor diputado de Córdoba hacer uria pintura tan triste del estado de ilustracion del puebio español. Y Creo que es menester que V. M. tenga paciencià , porque es necesario distinguir lo que constituye la diferencia entre la religion y la policía eclesiástica. Lo primero es el dogma y la moral; y lo segundo, tambien respe

re

tabilísimo y siempre venerable, es la disciplina , que es de derecho humana aunque eclesiástico. Señor , uno de los dogmas de la religion cristiana es que toda ella íntegra ha existido desde la venida del Espíritu Santo. Por manera que desde entonces hasta ahora , y desde ahora hasta el fin de los siglos, ningun dogma hay nuevo en la iglesia de Dios ni puede haberlo. Novedades, hablando de dogmas, no las hay, y el decir lo contrario seria una heregia. Esto es lo que constituye una de las pruebas mas convincentes de la verdad del catolicismo; y es la base de la gran demostracion, que dixe ayer , de que todos los principios que nos conducen á la religion cristiana nos conducen : al catolicismo. Qualquiera que haya leido las Prescripciones de Tertuliano, verá que este es el resultado del analísis de todos los principios de la religion en esta materia. Por manera que entre los teólogos es una especie de axioma aquel dicho de Vicente de Lerin quod semper, quod ubique , quod ab omnibus &c. Supuesto esto, pregunto ahora, esta religion es desconocida de los diputados que la profesan , y que la entienden cada uno segun sus luces? » Y esta constitucion que dice su señoría į no la ha hecho y sancionado la mayor parte de los diputados? ¡Y no la hemos firmado y jurado todos? Qué significa esta pregunta „i quando la religion tenga intereses contrarios á la constitucion, que haremos?" Señor, en ese caso la respuesta mas óbvia es la que dió uno, quando le preguntaron en un sínodo : ,, Si estando diciendo misa le cayera á vd. en el caliz una araña, ¿qué haria vd. Y contestó: Señor,' en mi tierra no hay arañas.” En España la constitucion no puede estar en contradiccion con la religion. Porque uno de sus dog nas políticos es el catolicismo. Y en este sentido la juraron y sancionaron de corazon todos los diputados, firmemente resueltos á cumplirla. Y si acaso se dudaba del sentido de esta proposicion, entonces debió decirse, no ahora. No hablo de intenciones; pero si hubiera este género de contrastes que se nos quiere mostrar, lo que resultaria seria el echar abaxo la constitucion. Pero no, Señor, no sucederá así. La constitucion y la religion no pueden estar en contradiccion, porque , lo repito y lo repetiré eternamente, la religion es una , y despues de la venida del Espiritu Santo, que acabó de iluminar a los apóstoles sobre quanto Jesucristo les habia dicho, no existe en la iglesia , ni hay revelacion alguna nueva dogmática. Y ya sea en los sagrados códigos, ya en los monumentos de la tradición, siempre la religion es una , santa é inalterable. Si pues el dia 18 de marzo y siguiente de 1812 no estaba la religion en contradiccion con la constitución, y personas católicas que tienen por obligacion y por oficio estudiarla , la han jurado, y la han creido compatible con la religion, así como los demas ciudadanos, prescindiendo de sus opiniones particulares, á qué viene esta pregunta del Sr. Ocaña: ¿qué se hará quando las leyes y la religion esten en contradiccion? Por lo qual ine inclino á creer que en esto habrá padecido el Sr. Ocaria (lo que á qualquiera puede suceder), cierta inexactitud de expresiones, que no indican claramente la idea que uno concibe; y que la pregunta se reduciria á „iqué se hará si sucede que las disposiciones que emanen de la potestad eclesiástica, ya sea del Sumo Pontifice, ya de concilios, esten en contradiccion con las leyes, no en lo dogmático, sino en materias de policía ó gobierno de la iglesia?” La respuesta se la ha dado el misino señor; porque se ha dicho por él mismo: en el caso que no pudiesen concordarse las leyes que emanen de las dos Potestades, entonces si el bien espiritual es mayor qne el temporal, debe

preferirse aquel á este i y al contrario , si se trata de un gran bien temporal, y no hay sino apariencias de bien espiritual, debe ceder este. ¿Y cómo se hace esto? Y qué reglas lo determinan? ¿Y quien lo ha de hacer? Esto lo sabe qualquiera que estudia el derecho canónico y civil de España. Y el que no quiera fatigarse en leer todos los autores españoles en esta materia , que en nada son inferiores á Bossuet y demas publicistas extrangeros, lo hallará en nuestro Solórzano, Salgado , Covarrubias; y el que quiera enterarse de lo que estos dicen , no tiene mas que irse á la real resolucion de 1770, en que está el dictámen del colegio de abogados de Madrid, y allí estan sancionadas estas doctrinas, , que son fruto de la experiencia, con motivo de las conclusiones que defendió en Valladolid el bachiller Ochoa. De donde infiero que ó es imaginario el argumento del Sr. Ocaria , ó no prueba nada contra el artículo; porque si algo probase, probaria contra las leyes de España anteriormente existentes. Se protegia antes la religion en España por leyes no conformes á las leyes de España? No se presentará mas exemplo que el de la Inquisicion.

» Vengamos á la proposicion que con este motivo hizo el mismo serior Ocaña , de que, pues estaba persuadido que S. M. no debia entender en esto, se le exîmiese de votar en este negocio. Para que fuera concluyente su proposicion , deberia haber hecho este silogismo : » Yo no debo votar en lo que no es de la competencia de los diputados ; esto no es de la competencia de los diputados ; luego yo no debo votar.” Yo le diria á esto señor , pruebe vuestra señoría la menor, porque al que defiende le toca la prueba ; y creo que seria algo larga la demostracion que hubiera de hacer; porque no basta decir : no debo votar en lo que las Córtes no deben hacerlo. Es menester probar que no deben hacerlo. Y al cabo quando do se trata del interes nacional, cada diputado tiene obligacion de decir lo que le parezca , aunque sea víctima de su opinion.

,, En quanto a la peticion de los señores diputados de Cataluña , me compadezco de la situacion terrible en que se han visto. No hay cosa más natural

que
el
pesar

de no ir de acuerdo con las opiniones de su provincia; sobre todo quando son conocidas. Hay que exâminar entonces si ellas son com. patibles con el bien general , y si no lo son , no deben atenderse ; pero quando es una cosa problemática, porque se trata de puntos de conveniencia pública , entonces nada mas natural que el querer contemporizar con el dictámen de la provincia. Pero yo advierto que no se hace un uso impare cial y constante de esta loable delicadeza ; y si no se ha hecho hasta aquí, como se quiere que valga en el mes de enero de 1913? Qué , ; hay aquí alguna diferencia entre los diputados? ¡Pues no me ha sucedido a mí (porque es menester que todo el pueblo español lo sepa , para que conozca sus' derechos y los sostenga ) que representé yo (sin duda erradamente, por ' que V. M. creyó lo contrario ) que acaso perjudicaria á cierto acto, el nas solemne é interesante de las Córtes, que yo interviniera en él, y que podia ser mas o menos conveniente? Lo representé á V. M. ;ply', fué 'solo fundado en conjeturas y cartas particulares de las provincias á quien represento? No , Señor, presenté á V. M. un documento fehaciente, que todavía existe en su archivo, que me ponia una prohibicion expresa de 'in-" tervenir en él. ¿Y qué hizo V. M. Señor, lo que debia. Me obligó á concurrir á este acto : coneurri ; y con mis anteriores indicaciones salver

mis anteriores deferencias , que era lo que me tocaba hacer. į Los señores de Cataluña alegaron entonces los principios que ahora? Estoy cierto que no; y es menester que todos seamos medidos por un rascro, porque todos som mos iguales , iodos aspiramos á un mismo fin. Estos señores se han conduz cido del modo mas delicado y juicioso en una cosa de que no debian desat entenderse hasta cierto punto-, presentando los medios con que han querido averiguar la opinion de su provincia y el resultado que tenian. El dictámen de la junta de aquel principado es muy digno de tenerse presente, porque exâminado despacio , dice inucho en favor de la comision , aunque parece que es contrario. Han hecho , repito , lo que deben los diputados; y decir lo contrario es no entenderlo. Nadie se figure que hay facciones en el Congreso, porque se atraviesa la qüestion de las hogueras. No, Señor. Si se atravesara la de la religion , jinfeliz del que tuviera la desgracia de apartarse de la opinion de los demas! Pero no se trata de esto, y todo lo que se ha hecho está decentemente hecho. Se votará, y la mayoría de los votos de los representantes así legalmente reunidos , es la mayoría de los votos de los representados. La votacion lo decidirá; y si resulta que

la mayor parte de las provincias no quieren que se haga mutacion en esto , no se haga ; porque no es cosa de tomarlo esto con tanto calor. Acordéinonos que se trata de una qüestion de política , aunque sí muy respetable, porque se trata de un establecimiento que se instituyó en su principio para proteger la religion.

El Sri conde de Toreno dixo ayer que los principios mas democrátia cos apenas alcanzaban á creer que fuese necesario explorar la voluntad de los ciudadanos sobre esta qüestion. Prescindo de lo que se ha dicho por el Sr. García Herreros de que era imposible hacerlo. Pero es necesario que V. M. no olvide una cosa ; á saber : que los democratas rabiosos y de principios mas exaltados se caracterizan y distinguen por negar la legalidad del sistema representativo. ¡Pero una vez admitido este sistema , nada prueba qualquiera acto de indagacion para saber efectivamente las opiniones de las representados ; mucho menos quando ya es conocida su voluntad por la ampliacion que tienen los poderes que han dado.

„ En este supuesto, Señor, nos resta solo examinar la qüestion por el aspecto político, por el que puede mirarse la proposicion. En primer lugar no será impolítico que yo diga á V. M. que ha sido una figura muy retórica y oportuna , pero que no ha surtido efecto, la de que se ha valido un señor preopinante, quando ha dicho que esta és una controversia éntre Cristo y Napoleon. No hay nada de esto. Aquí no se trata de que exísta ó no la religion. La quiestion es ertre españoles igualmente católicos, que desean cumplir la promesa de proteger la religion católica , verda dera

y única del estado, como lo ha sido siempre. La disputa está sobre escoger entre los medios disponibles el que sea mas conforme a la constitucion, á efecto de que se dispense una proteccion digna del objeto de quien la da , y de las personas para cuyo beneficio se da. •5:Señor, Jesucristo dixo a „muchas mansiones hay en mi reyno." Con esta alegoría', que despues en sus sermones desenvolvió , marifesio que para ir á estas mansiones hay muchas sendas, así como para conseguir qualquier fin santo hay muchos senderos, que no son el camino de los erroICS sai los escollós de la impiedad. Quiero significar, Señor, que en las tiana; porque

materias mas' respetables hay un cierto camino espacioso, dentro del qual se puede ir inocentemente por qualquiera parte. La question es solamente política : ¿con que á que tratarla de otro modo? Se trata de política crisdebe serlo para ser sólida ,

, y no lo es desde que no es cristiana. Se trata de escoger el medio mejor para proteger la religion ; asi la qüestion nada tiene que ver con Napoleon.

„ Pero, Señor , quando se trató de la libertad de imprenta dixo un diputado (que pecador de iní soy yo) „Napoleon 'no la quiere : esto basta para que V. M. la ponga.” Este argumento , á que se le ha querido dar fuerza , es una superchería retórica. Se dirá que yo dixe esto, y que se hizo lo que yo decia; pero no se hizo por esta razon, que no fué mas que una niñería , , y no debe traerse á cuento en esta materia. Quando un hombre hace una cosa, para calcular el mérito de su obra , conocido el intento del autors es necesario ver la relacion que tiene aquella con sus intenciones. Es claro y sabido que el objeto dominante de Napoleon es el despotismo-Y la dominacion absoluta. Con este objeto ha tratado de cohonestar por todos los medios posibles la usurpacion mas abominable. En Madrid estaba yo el dia 4 de diciembre de 1808 quando el infame Charp

siguiendo los principios abominables , propios de una política infernal : „qua pues todo lo necesario era lícito y era útil á Francia tener-á España; era España de Napoleon.” Y queriendo cohonestar la usurpacion con sentimieno tos de pudor , que no tenia , y que aparentaba , abolió la Inquisicion como el resultado feliz de sus operaciones, diciendo a toda Europa : „He hecho desaparecer este borron en un pais de Europa el mas privilegiado de la naturaleza. Qualquiera cosa que hayan padecido es bien empleada , porque es reparada por este beneficio.” Este era el verdadero espíritu que le animó en su cxtincion. Y pregunto ahora : ¿tiene esto conexion ninguna con el objeto que tratamos y miras que nos proponemos , quando se reducen solo á que la Inquisicion no sea un pretexto para acabar con la constitucion y libertad de los españoles? Por mi parte no es otro el objeto. ¡Y no erá una crueldad que V. M. descuide el cumplimiento de los cánones , 'quaodo es el protector de ellos? Pero quiero dar mas fuerza al argumento, y presentarle con toda la franqueza del mundo.

„, En una sesion secreta de la Isla de Leon , no sé con qué motivo, so presentó en la discusion un decreto del intruso José, por el que lisonjeando a las Américas españolas , entre otras cosas les ofrecia la independencia. Vió V. M. como les hablaba de la extincion de la Inquisicion. He dicho á V. M. , y repito ahora , que aun la abolicion de la Inquicia cion no la quisiera la América si habia de venirle por su mano ; porque solo una cosa hay debaxo del cielo que sufriria tener de comun con los franceses , y no otra alguna , y es la religion , que si estuviera solo concentrada en los franceses , tendria comunion con ellos por ser católicos. Pero salvo esto : Timeo Danaos , et donta ferentes.... Con que dexemos que los frand ceses digan y piensen lo que quieran ; en la inteligencia de que no basta que ellos quieran una cosa para que sea mala , ó al contrario, que la delesten para que sea buena; porque esto solo prueba , quando lo que hacen tiene concxion con los medios y con las intenciones, según el objeto que se proponen ; pero no teniendo relacion con lo que se proponen, no signitica made.

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