Imágenes de páginas
PDF
EPUB

sorma de los concilios; no siendo exceso decir : que hecho superior á sí mismo en los momentos que subscribió en el concilio lliberitano , celebrado junto á Granada, dexó á las Andalucías el mas apreciable testimonio de su sabiduria y zelo apostólico, que redobló en el primer concilio general de Nicea, en el Oriente, que presidió por delegacion del papa San Silvestre.

„Escribiendo , pues, este célebre prelado-al emperador Constancio, protector del arrianismo, le dice con la mayor firmeza : Acuérdate, 6 emperador , que eres hombre mortal : teme el dia del juicio : procura aparecer en él inocente : no te mezcles en las cosas eclesiásticas, ni des á nosotros precepto alguno sobre ellas ; antes bien apréndelas de nosotros; porque Dios encomendó á tí el imperio y á mí la iglesia ; y así como aquel que

insulta , ó se apropia con malignidad tu imperio , contradice y se opone á la ordenacion divina ; así tú debes procurar no mezclarte en las cosas pertenecientes a la iglesia , para no quedar responsable á un grave delito."

„Lo mismo dice en substancia el papa San Gelasio, escribiendo al emperador Anastasio , como tambien el

papa

Simaco. „Y el emperador Justiniano, que atribuye a un don de la divina clemencia el sacerdocio é imperio , confiesa de buena fe que así como el imperio debe conocer de los negocios profanos ó temporales , del mismo modo el sacerdocio en los espirituales y eclesiásticos.

„Conseqüencia, pues, es de estos principios el iv concilio de Toledo, en el que congregados setenta y dos P des baxo la presidencia del grande doctor San Isidoro , dignísimo arzobispo de Sevilla , y honor inmorial de las Españas , se sanciona en su canon mi que si ocurriese alguna causa de fe , ó qualesquiera otra que sea comun á la iglesia , es preciso se celebre concilio nacional para su decision.

„No es causa de fe que haya ó no Inquisicion baxo el pie en que ha estado; pero sí es negocio de la mayor consideracion y trascendencia, qualesquiera que sea su sistema. Y no siendo posible en las actuales circunstancias la reunion en concilio nacional, se hace mas necesario oir los mismos ministros dispersos.

„Como este sea el medio ordinario y seguro de explorar en esta materia el voto general de la iglesia de España, creemos que V. M, cuyos decretos anima un constante principio de justicia , tenga á bien estimarle así : mrxîme cediendo como cede en honor é interes de V. M. Así acreditará á la nacion que adopta el medio mas á próposito , y que le apetece : despreciando la mayor parte de periódicos , que con notorio abuso de la libertad de imprenta , parece se dirigen a preparar opinion, é influyen mas bien que á manifestarla , á inducir errores y peculiares resentimientos.

„ Interesa tambien á V. M. , porque la religion cristiana y su mas piadosa práctica es la que mas bien aseg ira á los ciudadanos sus propiedades particulares , su quietud , sus personas y todos sus verdaderos derechos, garantizando ademas la perpetuidad de todo poder temporal y la misma rer presentacion nacional.

„Bien conoció V. M. esta verdad, quando en el artículo 12 , capítulo 11 , título ir de la constitucion, declaró ser la religion católica , apostó.

y re

:

lica , romana , única y verdadera , obligándose á protegerla por leyes sábias y justas, prohibiendo el exercicio de qualquiera otra : religion que ha jurado con devoto entusiasmo la nacion libre ; por manera que siendo esta la religion inica y verdadera , esta es solo santa ; las demas falsas

y

réprobas.

„Ni como seria posible que ahora que se trata de reformar el tribunal de la Inquisicion, estableciendo en el nuevas reglas para declarar las koregías , y proceder contra sus autores , se separase V. M. del juicio eclesiástico: El mismo Sr. Muñoz Torrero, presidente de la actual comision, é individuo que fué de la anterior, limitada á informar si se habia de restablecer ó no el tribunal al exercicio de sus funciones , hizo voto particular para que se oyese á los muy reverendos arzobispos y reverendos obispos. Si, pues , este señor diputado creia necesaria la audiencia episcopal, quando solo se trataba poner

al tribunal en el exercicio de sus funciones , ¿como ahora que se trata de extinguir que ha habido hasta aquí con la forma que ha tenido , y de establecer otro nuevo con distinto método , se habia de prescindir de esta tan justa medida ? O como podria cohonestarse el defecto de ella á la faz de la nacion , que en todo debe ser edificada, para que bendigan á V. M. los siglos venideros y le alaben los presentes? Seria ademas muy impolítica la inobservancia de esta medida. Acostumbrados los ciudadanos españoles á recibir desde que comenzó á rayarles la luz de la razon de la boca de los ministros de la iglesia todas aquellas máximas glas que tienen conexion con la reforma de sus costumbres y con quanto deben creer, podria ofenderles sin este paso prévio qualquiera novedad. Y no seria extraño trascendiese á envolver la nacion en turbaciones , odios y facciones, en que padeciese el todo ó parte de la monarquía , cuya cxecracion debe V. M. evitar de todos modos.

„Nada , pues, se pierde en suspender la discusion , y puede arriesgar mucho la aceleracion. Ni faltan á V. M. entre tanto objetos dignos de la representacion nacional. Hay pendientes muchos interesantes ; y zelar ó vigilar sobre que se formen ó reunan exércitos, se concilien y aseguren con toda celeridad medios de subsistencias con disposiciones que exige el voto nacional , máxîme en la presente época, en que por efecto malhadado de la retirada desde Burgos de las tropas aliadas , cuya causa ignoramos , se ven ahora las provincias, nuevamente ocupadas, entregadas à la mendicidad, crrantes muchas familias qual fieras á los montes, sin pan que comer, y mantenidas con solo yerbas. ¡Quadro triste , Señor, que ofrece en el dia la Castilla ; y que no podemos menos de presentar un momento á V. M. con un dolor que despedaza nuestro corazon! Siéndonos preciso poner un velo, que algun tanto lo cubra por no afligir mas el ánimo benéfico de V. M. Así que, reasumiendo la antecedente exposicion , la ceñimos a hacer la úniCa proposicion que sigue, y pedimos se vote ncminalmente:

Que se suspenda la discusion del proyecto , hasta que sobre él se orga el juicio de los obispos y cabildos de las iglesias catedrales de España é islas adyacentes.

Manuel Caballero del Pozo. = Andres Sanchez de Ocaña. = Tomas Aparicio Santiz."

Concluida la lectura de esta exposicion, la apoyaron algunos señores alegando la gravedad del asunto y la importancia del acierto, y la consiguien

te necesidad de oir el dictamən de los señores individuos de la comision que disintieron de la mayoría. Pero otros señores observaron que señalado ja por el Sr. Presidente el dia de la discusion, segun las facultades que le da el reglamento, no habia arbitrio para dilatarla: que para discutir la constitucion solo se habian dado cinco dias de término : que los señores disidentes habian tenido espacio mas que suficiente para extender su voto separado ; y por último que si se admitia la proposicion seria preciso esperar el voto de las Américas , cuyas provincias estaban comprehendidas en la palabra España , de que se valian los autores de la proposicion.

El Congreso no la admitió a discusion,

SESION DEL DIA 4 DE ENERO DE 1813-

[ocr errors]

Conforme á lo acordado en la sesion de 26 del pasado ( véase ) se procedió á la discusion del dictamen de la comision de Constitucion sobre el proyecto de decreto relativo á los tribunales protectores de la religion; y leidas las dos proposiciones preliminares , á saber : primera, la religion católica', apostólica, romana será protegida por leges conformes a la constitucion; y segunda, d tribunal de la Inquisicion es incompatible con la constitucion; leyó el señor Bárcena un voto particular , firmado por el mismo y por el Sr. Cariedo, ambos individuos de la misma comision, concebido en estos términos:

„Señor, quando se presentó á V. M. el informe de la comision de Constitucion sobre el tribunal de Inquisicion, no nos era posible a los individuos de la misma comision , que abaxo firmamos, ni subscribir al dictamen de nuestros dignísimos compañeros, ni manifestar el nuestro. Despues de haber reconocido el expediente con toda la detencion que requiere la delicadeza y gravedad del asunto, vamos á proponer á V. M. lo que á la debilidad de nuestro juicio parece mas conducente para el bien general de la Ieligion y del estado. Conducidos todos por el deseo del acierto, nuestra obligacion y nuestros esfuerzos se limitan á presentar á V. M. lo

que

cada ano cree mas proporcionado para la felicidad general de la nacion. A la sabiduría y prudencia de V. M. corresponde adoptar los medios mas conducentes para conseguirla.

„El mas poderoso de todos, como que sirve de vínculo, de union y de apoyo', sobre que descansa todo el órden social, es la religion; y particula : risimamente la santa y divina de Jesucristo, fundada en los dos sublimes preceptos del amor de Dios y del próximo: los quales no solo comprehenden el mas exacto cumplimiento de las obligaciones de los hombres para con sus iguales, sino las de los súbditos para con sus superiores, y las de estos para con los que los obedecen. Y por los inismos principios de caridad y blandura que nos enseñó su divino autor, establece la union y concordia , adonde no puede llegar el imperio de las leyes humanas. Por eso V. M., declarandoen el artículo 12 de la constitucion de la monarquía que la religion católica, apostólica, romana es la religion de la nacion española , reconoció al mismo tiempo la obligacion de protegerla. con leyes sábias, y justas. V. M. ha

manifestado frequentemente sus esfuerzos para corresponder a esta obligacion con el mas religioso zelo. El tribunal de Inquisicion, cuyo instituto es cuidar de la pureza de la fe, corrigiendo a los que procuran obscurecerla, ó separarse de ella, no podia menos de haber llamado la atencion de V. M. para contribuir, con quanto fuese posible, à la proteccion y mejora de tan recomendable establecimicato: y con tanto mayor motivo, quanto mas-singular y espectable se habia hecho en todas las naciones el de la Inquisicion de España desde que se le dió una forma diferente de la que tenian estos tribunales en otros estados católicos.

„El consejo de Regencia se anticipó á excitar la autoridad de V. M. hacia este objeto , dando ocasion à la formacion del expediente sobre restablecimiento del consejo de la Suprema Inquisicion, cuyo examen se sirvió V. M. encomendar á la comision. Y como sin los hechos que en el resultan , ni se puede fundar nuestro dictamen, ni formar juicio sobre la question pendiente, no podemos menos de extractar los principales. Lo harémos brevisimamente, y solo en lo mas preciso.

„A 23 de marzo de 1808 el inquisidor general D. Ramon de Arco renunció su plaza en manos del Rey, y S. M. se la admitió en quanto podia. Desde entonces entendió el consejo por sí solo en el despacho de todos los aegcios, como acostumbraba en los casos de vacante é imposibilidad del inquisidor general.

„A 4 de diciembre del mismo año expidió Napoleon decreto de proscripcion contra el consejo de la Suprema y los individuos de este : los

que no pudieron fugarse, fueron conducidos á Bayona.

„En 1.9 de agosto de 1810 mandó el consejo de Regencia que un inquisidor

que se hallaba en Cádiz reuniese á los demas, y continuasen en sus funciones, interrumpidas solamente de hecho por la violencia del enemigo.

„En 18 de diciembre de 1810 propusieron dos individuos del consejo é la Regencia un inquisidor de corte para plaza de la Suprema, y otros dos sugetos para fiscal y secretario del mismo tribunal, con el objeto de conpletar el número conveniente para principiar el despacho de negocios.

„A 24 de marzo de 1811 pidió el Gobierno informe sobre las circunstancias de los propuestos para proceder al nombramiento. El inquisidor mas antiguo contestó , haciendo al mismo tiempo ciertas insinuaciones sobre supresion de algunas plazas que se podian economizar en las actuales circunstancias.

,,El secretario de Gracia y Justicia envió á las Córtes este expediente, acompañado de una representacion de la Inquisicion de Sevilla , refugiada en Ceuta, en la qual insinuaba a la Regencia, no podia proceder por sí á la censura del papel de la Triple alianza, que se le habia pasado de órden de las Córtes: porque este era uno de los puntos en que se necesitaba la intervencion del consejo de la Suprema ; y así por este motivo, como para atender á otros negocios, detenidos en perjuicio de las partes interesadas, era preciso restablecer aquel tribunal. Las Córtes enviaron este expediente á una comisior especial, , para que informase si convendria ó no el restablecimiento de este consejo en el exercicio de sus funciones.

Entre tanto , incorporado ya el decano con los dos consejeros que se hallaban en Cádiz, dieron los tres parte á la Regencia de haberse reunid. para dar principio al despacho de los negocios. La Regencia les contesto no debian haberlo hecho hasta que S. M. resolviese sobre la nueva planta, á que deberia reducirse aquel tribunal. Al mismo tiempo que se dio cuenta de esto en las Córtes , se presentó una queja de los inquisidores por la órdea de la Regencia , fundándose en los antecedentes para su reunion, que quer. dan expresados. Uno y otro documento se pasaron a la comision Especial.

„Para ella fueron nombrados los Sres. obispo de Mallorca, Valiente, Huerta, Torrero y Perez de la Puebla. Pidieron las bulas de nombramiento del inpuisidor general D. Ramon de Arce, y las que hubiese sobre la jurisdiccion propia del consejo : no se hallaron ; pero el informe del decano fué favorable al consejo, segun queda ya indicado.

„Por el dictamen de esta comision resulta que quatro de los cinco senores convinieron en que el consejo de la Suprema debia restablecerse inmediatamente en el exercicio de sus funciones; aunque los Sres. obispo de Mallorca y Huerta proponian que fuese por ahora, y hast. tunto que el concilio nacional, de acuerdo con la autoridad solerina , determinen lo mas conveniente acerca de los tribunales del Santo Oficio. El Sr. Torrera hizo voto particular sobre que se oyga á los obispos.

» Como no se hubiese dado curso al expediente desde octubre de 811, en que se formalizó el acuerdo de la comision, hasta abril del año siguiente, tratándose entonces de presentaarlo á V. M. , y de que el Sr. Torrera lo firmasc , rehusó hacerlo por consideracion á que habiéndose publicado la constitucion con posterioridad al acuerdo , creia no poder llevarse este á cfecto, por ser el restablecimiento del tribunal incompatible con diferentes artículos de ella. Los Sres. obispo de Mallorca , Perez y Huerta despues de criminar de nuevo el asunto , convinieron en que „ reducidas las funciones de la Inquisicion a las propias de su privativo instituto , sin intervencion alguna en las materias políticas, tienen por muy conforme con el artículo constitucional que trata de la religion, el restablecimiento del consejo de la Suprema al exercicio de su autoridad ; y dexando al Si. Torrero en la libertad de manifestar su dictamen al Congreso , insisten en el que anteriormente tienen dado , creyendo que en nada se opone á la constitucion política del estado.” De este acuerdo, firmado

por

los tres señores á 21 de. abril de 812 , se dio cuenta á V. M. en la sesion del dia siguiente.,

„En ella se aprobó la proposicion de que se suspendiese por entonces la discusion , y se señalase mas adelante dia para tratar el asunto. Con posterioridad a esto, habiéndose observado por algunos señores diputados estaba resuelto que no se tratase en el Congreso sobre ningunas proposiciones que tu-iesen conexion con los artículos de la constitucion , sin que antes fuesen examinadas por esta comision ; se acordó en la misma sesion que pasase todo el expediente á la expresada comision , con arreglo á lo acordado en 13 de diciembre, , Ultimamente , continuando la misma sesion

, se propuso por un señor diputado la proposicion siguiente: „Que no se trate ni se resuelva solamente por las Cortes el punto material del restablecimiento del tribunal supremo de Inquisicion , sino de si conviene ó no su subsistencia y la de los tribunales provinciales." Y habiéndose procedido á votar sobre si se admitia ó no á discusion , fué desechada.

G

« AnteriorContinuar »