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gueses á la entrada de aquel reino por no dejallos | continuar su navegacion. Si le pasan, dan la vuelta entrar dentro de la China. Ponen desde Goa á la China para doblar el cabo de Buena Esperanza, y siguen la mil y trecientas leguas, las ochocientas hasta Malaca, derrota entre mediodía y levante. Para excusar las torv desde allí á Macan otras quinientas. Desde Macan mentas ordinarias que en aquel cabo se levantan suben hácia el norte llegan á lo postrero de lo que los portu hasta cuarenta grados hácia el otro polo. Con esto dogueses tienen descubierto, que es Japon, distante del blan el cabo y tocan en Zofala ó Mozambique, do si la puerto de la China como trecientas leguas. Divídese | navegacion no es muy próspera, se quedan á invernar; Japon en tres islas principales, sin otras muchas pe de otra manera pasan aquel golfo y la línea hasta llegar queñas que tiene junto a las tres; corre entre poniente en pocos dias á Goa. Tiénese por muy próspera la nay norte de los treinta grados de altura á los cuarenta vegacion que se acaba en cinco ó seis meses, ca de de largo docientas leguas, y por lo mas ancho no pasa ordinario pasa de año entero. De Goa para Malaca y las de ochenta. Tiene muchos reyes y reinos, y es gente de demás partes mas orientales navegan á sus tiempos valor en las armas y de ingenio asaz para las letras. La determinados. Para volver a España esperan las monavegacion de Portugal á la India se hace desta ma

ciones del fin del mes de diciembre cuando de ordinanera. Parten de Lisboa por el mes de marzo 6 á prin-| rio corren lestes ó solanos, muy á propósito para la cipio de abril; llegan á la isla de la Madera , que está vuelta. Doblan el cabo por el mes de marzo ó abril. distante ciento y cincuenta leguas, y dende a las Ca- | Pasan por la isla de Santa Elena, que parece proveyó la narias, que están trecientas. Pasan de allí al cabo Blan- | naturaleza como una venta en mares tan anchos para co y á las islas de Cabo Verde. Desde allí dejan la costa refresco de los que navegan, por las frutas, caza y pesde Africa, y por los continuos vientos que á la sazon cado que hallan, sin que haya en ella quien more ni la corren de mediodía siguen & orza la derrota entre po- | cultive por ser tan estrecha, que de traviesa no tiene niente y mediodía hasta llegar á las veces a la vista del mas de cuatro leguas, y estar tan adentro en el mar. Brasil, donde si los vientos no les dan lugar á tomar el Desde allí por las islas Terceras llegan finalmente las cabo de San Agustin, que está diez grados de la otra | naves á Lisboa de ordinario por los meses de agosto y parte de la línea, se vuelven sin poder por aquel año' de setiembre.

LIBRO VIGÉSIMOSÉPTIMO.

CAPITULO PRIMERO.

Princesa , su hija , á la raya de Portugal, y que alli vi

niese el rey don Manuel para concluir aquel matrimonio De la muerte del principe don Juan.

postrero de setiembre. Concertóse primero que los reA un mismo tiempo las cosas de los españoles en Ita yes se juntasen en Ceclamin; despues, por ser aquella lia se aventajaban; en España, conforme á la costumbre

comarca muy estéril, señalaron á Valencia de Alcántara, y naturaleza de las cosas humanas, iban mezcladas de que seria mas á propósito, donde los reyes estuvieron dulce y de amargo. Concertáronse los casamientos de juntos tres dias. Aguóse mucho la alegría de la fiesta dos hijas del rey don Fernando de España, es á saber, con la nueva que vino de la enfermedad del príncipe de la infanta doña Catalina con Artus, principe de Ga don Juan, el cual acabo de tres dias que con la Princeles, heredero de Enrique VII, rey de Inglaterra , y sa, su mujer, llegó á Salamanca, adoleció de fiebre, el de la princesa doña Isabel, no solo se acabó de con- | que le acabó en tres dias. Partió el Rey de Valencia á certar despues de algunas dificultades y dilaciones, sino toda priesa, y llegó á Salamanca á tiempo que el Prínse concluyó y efectuó con don Manuel, rey de Portu cipe le pudo conocer. En fin, falleció á 4 dias de octugal. Era negocio muy importante tener con estos casa bre, que fué grande dolor y lástima, no solo para sus mientos y con los de Austria trabados con deudo tan padres, sino para todo el reino. Dejó la Princesa preestrecho príncipes tan poderosos y grandes, con que ñada , alivio pequeño, por causa que dentro de poco las cosas dentro y fuera de España grandemente se ase tiempo malparió. El cuerpo del Principe llevaron á Aviguraban. El casamiento de Inglaterra se acabó de con la para le sepultar en el monasterio muy célebre de docertar dia de la Asuncion de nuestra Señora deste año minicos, llamado de Santo Tomás, Llegaron las nuevas de 1497; y el doctor Ruy Gonzalez de Puebla, como deste triste caso á Valencia en tiempo que la alegría de las procurador de la Infanta en el palacio de Wodestoquio bodas, que se celebraron despues de partido el rey don en presencia del Rey y Reina y otros grandes señores Fernando, se continuaba. El rey don Manuel pidió á la de Inglaterra , hizo los autos y ceremonias que en se Reina, su suegra, no dijese nada á la Princesa , ya reina mejante solemnidad se acostumbran. Para apretar las de Portugal; y así, partió luego con ella para la ciudad práticas que se traian sobre el casamiento de Portugal de Ebora. Allí al fin fué avisada de la muerte del Princivino á Castilla por aquel Rey su hermano de leche y l pe, su hermano, cosa que le dió' pena muy grande, como muy privado don Juan Manuel. Con su venida se acordó era razon, por el amor que le tenia y por la grande falta que los reyes don Fernando y doña Isabel llevasen á la ' que hacia á toda España. Sus padres, como principes tan cristianos y prudentes, llevaron este golpe con se

CAPITULO II. ñalada paciencia, en que mostraron no menos valor

De la muerte de Carlos VIII, rey de Francia. que en las muchas victorias que ganaron de sus enemigos; y es cosa muy natural que lo que es mortal pe 1. Continuábanse las práticas para concertarse los reyes rezca , y lo que es frágil se quiebre, y muy justo que de Francia y de España, y para este efecto vino de Frandejemos á Dios hacer de nuestras cosas, que mas ver- cia una solenne embajada, cuya cabeza era el señor de daderamente son suyas, lo que á su Majestad agrada Clarius, en sazon que los Reyes Católicos se hallaban en re. El reino de Nápoles no sosegaba del todo á causa Alcalá de Henares. La suma era que con las fuerzas de que el principe de Salerno con los de su valía y casa no entrambos reinos biciesen guerra á toda Italia, y que se fiaban del nuevo Rey, y ponian en defensa sus casti cuanto al reino de Nápoles, quedase por el rey CatóHos y plazas. La primera muestra que el Príncipe dió lico lo de Calabria, con tal que cada y cuando que el desta mala voluntad fué que, como quier que se hallase Francés le diese en trueque el reino de Navarra y treinta presente cuando en Nápoles alzaron por rey á don Fa mil ducados cada un año por lo que mas valia Calabria, drique, no quiso acudir á su coronacion; el color que fuese obligado á dejársela. Cuanto á lo demás, que lo se hallaba muy gastado. Solo el príncipe de Bisiñano de Milan y Génova quedase por el Francés, y los otros acudió un dia despues para dar razon de sí, y se iuter potentados se repartiesen igualmente entre los dos. El puso por medianero para concertar al de Salerno con

rey Católico, si bien daba orejas á lo de Nápoles, en el Rey y traelle á su servicio. No aprovecharon ningu- 1 lo demás no queria entremeterse, en especial sin dar, nas de las muchas diligencias que se hicieron, basta parte al César, que tanto derecho pretendia á las cosas tanto que el Rey con su gente hobo de salir contra él de Italia. En fin, se resolvió que el rey Católico eny cercalle dentro de Diano, que era una muy fuerte viaria sus embajadores á Francia para proseguir lo desplaza de las muchas que aquel Principe tenia. Trataba la concordia. Esto era en el mismo tiempo que con toel Gran Capilan á la sazon de volverse á España por te

das sus fuerzas procuraba que los monasterios clausner aquella guerra de Nápoles por concluida. Con este | trales de España se redujesen á la observancia, y se intento habia dado vuelta á Calabria y pasado á Sicilia; ! hizo en toda Castilla. Los dominicos y augustinos y caral presente vino á Nápoles para despedirse de aquel Rey melitas fácilmente vivieron en lo que era razon; los y reinas. Hiciéronle instancia se fuese á liallar en aquel franciscos hicieron resistencia, pero en fin pasaron por cerco en que resultaban dificultades á causa de los | lo que los demás. Despachó el Rey desde Alcalá, conmuchos que dentro el lugar tenia y de la poca lealtad forme a lo que tenian acordado , á Hernan, duque de con que los naturales ser vian á su Rey. Recogió pues Estrada, con otros dos compañeros para tratar y conel Gran Capitan como quinientos españoles, y con otros cluir lo de la concordia con Francia. Llegaron en sazon tantos alemanes que el Rey le dió se arrimó tanto a la que se tuvo por cierto el Francés pretendia con todas muralla, que él se puso á mucho peligro, y apretó tanto

| sus fuerzas romper por lo de Ruisellon y ponerse sobre á los cercados, que el Príncipe fué forzado de rendirse. la villa de Perpiñan, miedos y revoluciones que atajó Capilularon que el Príncipe saliese seguro del reino y la muerte que le sobrevino en su villa de Amboesa á todos los que quisiesen ir con él, cou facultad de lle los 7 de abril del año 1498. Falleció de apoplejia que le var consigo sus bienes. Que todos los castillos y estado sobrevino viendo jugar a la pelota. Era de veinte y siete del Principe se entregasen al Rey á tal que pagase la años; no dejó hijo alguno. Sucedió por ende en aquella artillería y bastimentos que tenian. Con esto se entregó corona el duque de Orliens como pariente mas cercano Diano á los 28 dias de diciembre, y el Principe se puso por via de varon; llamóse Luis XII. Pretendió Ana, maen poder del duque de Melli para que le llevase seguro á dama de Borbon, que debia suceder á su hermano en Senagalla, ciudad del Prefecto en la Marca , que seguia aquel reino como la parienta mas cercana. La gente, las partes del rey de Francia. De sus aliados los condes como lan aficionada a la ley Sólica, no daba lugar á de Conza y Lauria le hicieron compañía. El de Capa esta demanda; por esto apretaba que á lo menos en lo cho, por ser muy viejo, se quedó á merced del Rey. En que no pertenecia á la corona, antes de nuevo en tiemeste mismo año por el otoño don Juan de Guzman, du po de su padre y abuelo se habia ayuntado á los demás que de Medina Sidonia, envió una armada á Africa para estados, debia ser preferida, como en el ducado de Anpoblar á Melilla, que está en frente de Almería, y los jou y condado de Proenza. Fueron los embajadores del moros por ciertos respetos la habian despoblado. Hi | rey Católico á Bles, do estaba el nuevo Rey. Allí y en zose así, y dióse esta plaza por juro de heredad y por Orliens se trató de la concordia , á que él se mostraba merced del Rey á aquel Duque y sus sucesores en re muy inclinado, y á todos daba muy buenas respuestas, compensa del gasto que hicieron en poblalla. Asimis- y los entretenia con inlencion de arraigarse en el reimo el jeque de los gelves, que se habia levantado con- no, y que de ninguna parte se le hiciese contradiccion tra el rey de Túnez, su señor, por valerse de los nues en el divorcio que pensaba efectuar con su mujer, hertros entregó aquella isla'y puerto al rey Católico, y mana del Rey muerto, por casar con la duquesa de Breen su nombre á Juan de Lanuza, que á la sazon era vi- taña, que, muerto su marido, trataba de volverse á su rey de Sicilia, principio que fué de grandes cosas que casa y estado; todo lo cual al fin se ejecutó como aquel los años adelante se hicieron en Africa. Quedó el ca- | Rey lo pensaba y deseaba. Las razones que por parte pitan Margarit con gente española para guarda de aque del Rey para el divorcio se alegaban eran que el Rey, Ila isla.

su suegro, le sacó de Pila, y que si casó con su hija fué por temor y fuerza. En la duquesa de Bretaña no tavo mas que dos hijas; la mayor fué Claudia, que.casó, tasen la renunciacion que hacia del capelo y de las iglecon Francisco, su sucesor; la menor, Renata, casó con sias y beneficios que tenia. Muchos de los cardenales el duque de Ferrara y vivió muchos años en Francia eran de parecer que fuera muy justo, no por via de revioda , grande favorecedora de la secta de Calvino. An nunciacion, que era muy honrosa , condescender con tes que falleciese el rey Carlos de Francia se trataba muy él, sino privalle por sentencia de aquellas dignidades, de veras que César Borgia renunciase el capelo y estado 'quier fuese por la mala entrada que tuvo cuando se le dio eclesiástico ; nueva y extraña resolucion encaminada el capelo, quier por su mala vida y notorias deshonespara revolver á Italia y escandalizar a todo el mundo. tidades, que aun para lego eran muy grandes, como Venia bien aquel Rey en ello como mozo, y con deseo solia decir el embajador de España. Ninguno empero se de granjear al Papa le ofrecia estado en Francia, y atrevió a chistar por la fuerza del Pontilice y por los aun se movió plática de sacar de la Iglesia el condado tiempos tan miserables. Finalmente, aquella renunciade Aviñon para dársele. Juntamente prometia de casa ciou se aceptó por el Colegio, y el nuevo rey de Francia He con Carlota, hija del rey don Fadrique de Nápoles, le dió en el Dellinado el condado de Valencia con título y de su primera mujer, que la tenia á la sazon en Fran de duque; estado que en un tiempo fué de la Iglesia cia. El padre de la doncella, avisado desto, no quiso romana y está cerca de Aviñon, y de años atrás le povenir en deudo que tan mal le estaba , mayormente que seian los reyes de Francia. Desta Valencia se llamó adepretendian le diese en dote el principado de Taranto, lante el duque Valentin, como de la de España se llacon intento, a lo que se entendia, de apoulerarse de todo maba antes el cardenal de Valencia. Con esto y con inel reino de Nápoles. El duque de Milan y el cardenal tencion que todavía le daban de casalle con la hija del Ascanio, su hermano, hacian grande instancia sobre rey don Fadrique, mudado el hábito, aunque no meello con aquel Rey; decian que debia contentar al Papa jorado en costumbres, se partió para Francia, dado que por que no tuviesen ocasion de hacer qne los franceses lo del casamiento salió incierto á causa que la doncella otra vez volviesen á Italia, que seria sin duda su total nunca quiso venir en él; de que estuvo muy despechado ruina, como al lin lo fuó. El rey Católico no aprobaba y á punto de salirse de aquella corte. Al fin le aplacaron estos intentos, si bien se le dió intencion que provee con dalle en trueco por mujer a Carlota de Fox, hija ria á su voluntad las iglesias de Pamplona y Valencia, del señor de Labrit y hermana del Rey de Navarra, con que tenia en su cabeza el dicho César Borgia. La pri- | buen dote y acostamiento que le señalaron, sin otras mera le proveyó el Papa Inocencio VIII, como queda ventajas que le hicieron. Deste matrimonio dejó una tocado; y la segunda el misino Alejandro se la traspasó hija , que los años adelante, por muerte de su padre, luego que salió con el Pontificado. Todo el mundo se quedó en poder del rey de Navarra , su tio. Este mismo escandalizaba que se intentase una cosa tan fea, espe año el Grau Capitan al fin del verano en una armada cial que pocos años antes en tiempo de Inocencio no que juntó en Nápoles 'se hizo á la vela para volver á quisieron dar licencia al cardenal de Aleria para que, | España; gran gloria de nuestra nacion por su mucho Tenunciado el ca pelo, se metiese fraile, y agora pre- valor y grandes victorias que ganó hasta dejar aquel teodian se diese á un cardenal de órden sacro libertad reino alla nado y compuestas todas sus revueltas. para casarse. A la verdad la disolucion de la corte romaba era tan grande, que daba lugar á todo desórden

CAPITULO III. y ocasion á los que tenian celo de pensar y aun hablar

De la muerte de la princesa doña Isabel. mal. Asi Jerónimo Savanarola, fraile de Santo Domingo, y que tuvo gran parte en el gobierno de la ciu Luego que falleció el príncipe don Juan, los reyes, dad de Florencia los años pasados, por la grande liber sus padres, entraron en gran cuidado de asegurar la tad con que mucho tiempo predicó contra los desórde sucesion destos reinos, como cosa en que tanto iba. nes del Pontifice, por su mandado fué con dos compa | Entreteníalos la preñez de la princesa Margarita para ñeros quemado públicamente en la plaza de aquella | ver en qué paraba; aumenlóseles el dolor y el cuidado ciudad el mismo domingo de Ramos, que fue otro dia cuando en Alcalá de Henares, donde tuvieron el indespues que falleció el rey de Francia; si con razon 6 vierno, malparió una hija. Con esto avisaron al rey de á tuerto, aun entonces no se pudo del todo averiguar. | Portugal del derecho que por razon de su mujer tenia á Muchos hasta el dia de hoy en Florencia le tienen por la sucesion destos reinos, y le instaron viniese luego mártir, y otros condenan su atrevimiento, cuyo pare-l con ella á Castilla para ser jurados, como era de costumcer tengo por mas acertado. Basta que, no solo en Flo bre. Juntamente porque el Archiduque y su mujer se rencia pasó esto, sino en sus propias barbas del Ponti intitulahan príncipes de Castilla, sin que se sepa con fice el embajador del rey Católico Garci Laso repre qué fundamento, les avisaron desistiesen de aquella hendió en presencia del Papa aquellos desórdenes, y le pretension y apellido, pues conforme á las leyes destos requirió con una carta de su Rey sobre el caso los re-l reinos, solo pertenece aquel titulo al hijo 6 hija mayor formase. Mas ¿qué presta querer sanará quien Dios des- y herederos de los reyes. Entraron pues los reyes de ampara y por sus justos juicios le da en presa de sus Portugal en Castilla por Badajoz, do los esperaban los apetitos desordenados? El Papa se alteró grandemente duques de Medina Sidonia y Alba con otros muchos de aquellas amonestaciones, sin que se sacase otro fru- | señores. De allí fueron á tener la semana Santa en Guato; antes poco despues el mismo cardenal César Borgia dalupe, y entraron en Toledo á 26 de abril, do los esen público consistorio propuso que por fuerza tomó el peraban los Reyes Católicos, y por su órden el domingo orden de diácono y suplicó dispensasen con él y acep- ' luego siguiente, que fué á los 29, los juraron con las ceremonias y homenajes que se acostumbran en seme- | en aquel aprieto. Luego el Rey, su marido, se partió jante caso. Lo de Aragon no parecia tan llano á causa para su reino. El cuerpo de la Princesa se depositó en que el infante don Enrique, duque de Segorve, era San Francisco, y de allí le llevaron á Toledo y sepulvivo, y pretendia que, conforme a las leyes de Aragon, taron en Santa Isabel, monasterio de monjas fundado no podia entrar mujer en aquella corona, y por el con- | por el Rey, su padre, en unas casas que fueron de su siguiente él y su hijo don Alonso eran los que tenian abuela materna. Hechas las exequias de la Princesa, se derecho a la sucesion como nieto y bisnieto que eran volvió á lo del juramento, y sin dificultad, sea por la del rey don Fernando de Aragon por via de varon, es compasion que luvieron al Rey, sea porque las objecioá saber, por su padre, que fué del mismo nombre que | nes propuestas cęsaban en gran parte, á los 22 de seél, y uno de los que en Castilla llamaron infantes de tiembre juraron todos los estados aquel niño por priaAragon. Para prevenir esta y otras dificultades y alla- cipe de Aragon, entre tanto que el rey Católico no nar las voluntades de todos, los Reyes Católicos y los de tuviese hijos varones; que en tal caso daban desde enPortugal fueron á Zaragoza con toda brevedad. Ali, / tonces aquel juramento por ninguno y de ningun valor á 14 del mes de junio, se hizo la proposicion, y el rey y efecto; poco despues le juraron asimismo en Ocaña Católico declaró la obligacion y necesidad que corria por príncipe de Castilla. Antes que el rey Católico parde jurar á los reyes, sus hijos, por principes de Ara- | tiese para Zaragoza despachó á don Alonso de Silva, gon. Hobo sobre esto grande alteracion, ca los arago- | clavero de Calatrava, para dar el parabien al nuevo rey neses pretendian que nunca en aquel reino mujer sué de Francia, y para que, junto con los demás embajajurada por princesa; antes que por la disposicion de dores que allí tenia, apretase lo de la concordia, en muchos reyes no debian ser admitidas a la sucesion; que se dieron tan buena mana, que en breve la asentaque si bien en esto se hallaba diversidad, por lo menos ron. Lo mismo hizo el Archiduque por su parte, que por el testamento del rey don Juan el postrero constaba sin comunicallo con su suegro y padre, hizo sus capique las hijas y nietas no debian ser admitidas a la coro tulaciones y acuerdos con aquel Rey. Mucho ayudó pana, sino en caso que su hijo, que fué el rey don Fer- / ra concluir estos conciertos Luis de Amboesa, arzobisnando, muriese sin dejar nietos, aunque fuesen por via po de Ruan, por la gran cabida que tenia con el rey de de mujer; y que pues no se sabia lo que Dios haria en Francia. El Papa por el mes de setiembre le hizo careste caso, no se debian apresurar, sino aguardar la dis- denal por contemplacion de aquel Rey, que mucho deposicion divina. Particularmente ponian dificultad en seaba, compuestas las demás cosas, pasar á Italia, por jurar por príncipe al rey de Portugal por los inconve- | el derecho que pretendia tener al ducado de Milan prinnientes que en Navarra resultaron de hacerse lo mismo cipalmente y tambien al reino de Nápoles. Desde Za. con el rey don Juan, por estar casado con doña Blan- | ragoza otrosí envió el Rey á don Iñigo de Córdoba, ca, heredera y infanta de aquel reino. Otros eran de | hermano del conde de Cabra, y al doctor Filipe Ponce, eontrario parecer, y pretendian que las mujeres podian para que requiriesen al Papa restituyese á la Iglesia la heredar aquella corona , de que era bastante ejemplo ! ciudad de Benevento y reformase los abusos de aquela reina doña Petronila, hija de don Ramiro el Monje, 1 lla corte y la disolucion de su casa, que era grande. El junto con el testamento del rey don Alonso, su hijo, en rey de Portugal, vuelto á su reino, á persuasion de su que se hizo ley perpetua sobre este punto y se admi suegro, despachó á Roma para el mismo efecto á don tieron las mujeres á la sucesion. Entre los demás, un fa- Rodrigo de Castro y don Enrique Coutiño. Hicieron moso jurista aragonés, por nombre Gonzalo García de ellos, llegados á Roma, sus diligencias y sus requeriSanta María, escribió un tratado en esta sustancia, y mientos segun el órden que llevaban, y llegaron á térle presentó al rey don Fernando. En estas altercaciones mino, que en cierto auto el mismo Garci Laso hizo ofise gastaba tiempo; la reina doña Isabel lo llevaba con cio de notario apostólico para testificar el instrumento tanta impaciencia, que un dia se dejó decir seria y dar fe de lo protestado. El Papa se sintió mucho desmas honesto conquistar aquel reino que aguardar sus to, y amenazó de castigar aquella insolencia; pero en fin Cortes y sufrir sus desacalos. Hallóse presente á estas respondió que Benevento, si bien tenia el consentipalabras Alonso de Fonseca; replicó con libertad: «No miento del consistorio para dalle al duque de Gandia, lengo yo, señora, que los aragoneses hagan mal en mi- | no le tenia enajenado ni lo queria hacer. Cuanto á la rar por sus privilegios y procurar de mantenerse en la | reformacion de su casa, aunque se mostró áspero en Jibertad que sus mayores les dejaron; antes como son | la respuesta, dentro de pocos dias con cierta ocasion considerados en lo que deben jurar, así son en guardar salieron del sacro palacio y de Roma, á lo que se enlo que juran constantes, y en el servicio de sus reyes tendió por órden del Papa , el principe de Esquilache y muy leales; que como es esta la primera vez que juran su hermana Lucrecia con su mujer y marido, que eran hija de rey por princesa, no es maravilla si reparan tambien hermanos, es á saber, hijos del rey don Alon. algun tanto y se recelan de introducir cosa que para / so de Nápoles; y su disolucion y la de César Borgia era adelante les pueda perjudicar. » Fué nuestro Señor ser- | lo que mucho al pueblo escandalizaba. Fué tanto el vido que la Princesa, á los 23 de agosto, dia jueves, pa- odio que el Papa concibió contra Garci Laso por estas rió un bijo, que llamaron don Miguel, y del parto murió libertades, que hobo de salirse de Roma; y aun los ella dentro de una hora; que fué alegría mezclada con embajadores de Portugal se partieron poco adelante al mucho acibar. El arzobispo de Toledo, que acompañó principio del año 1499 de aquella corte con disguslo á los reyes en esta jornada , se halló presente al parto y asaz de lo poco que allí negociaron. Los del rey Catóá la muerte, y con muy prudentes razones la confortó | lico se entreluvieron algun tanto hasta que llegase LOrenzo Suarez de Figueroa, que venia nombrado en lu- | los, duque de Orliens, el duque de Milan Filipe, su tio, gar de su hermano Garci Laso para hacer allí el oficio porque le ayudase en la guerra con que al fin de su vida de embajador, como en Venecia le hacia con mucha | venecianos le trabajaron. Desde allí por el mes de agossatisfaccion por su mucho valor y conocida prudencia. to del año 1499 salieron á bacer la guerra aquellas gen

tes, y por generales el señor de Aubeni y Juan Jacobo CAPITULO IV.

Trivulcio; todo lo hallaron fácil, y en pocos dias se

apoderaron de Alejandría y de Pavía y Placencia con Que Lodovico, duque de Milan, fué despojado de aquel estado.

otros muchos lugares. Por otra parte, los venecianos no Muchos y graves cuidados cercaban al rey Católico con menos prosperidad hacian la guerra; tomaron á por todas partes. Lo de Italia corria gran peligro por Cremona y la Geradada y á Lodi y todo lo que del las pretensiones tan viejas, y á su parecer tan fundadas, | ducado de Milan por aquella parte caia. Con esto el coque tenia el rey de Francia. Soplábanle por una parte mun de Milan se alborotó, tocaron al arma , y el pueblo el Pontífice de secreto con intento de satisfacerse del comenzó á apellidar el nombre de Francia. El Duque rey don Fadrique, que le tenia ofendido, y de aumentar por no poder mas se retiró al castillo ; desde alli eny engrandecer los de su casa, en particular al duque vió con su vicechanciller y el Cardenal, su hermano, sus Valentin. Por otra al descubierto los venecianos, resa | hijos y tesoros á Alemaña, y poco despues, á 2 de sebiados grandemente contra el duque de Milan, primero | liembre, de noche, sin dar parte á su gente, él mismo los compañero en la defensa de Pisa, y despues contra ella siguió, que parece le faltó el entendimiento y traza en amigo de florentines y fautor suyo, hicieron liga con todo. Iban en su compañía el cardenal de Este y Galeazo el dicho Rey, y se obligaron de ayudalle con mil y do de Sanseverino, general de sus gentes. Tras esto, á 6 de cientos hombres de armas y seis mil suizos ó alema- ! setiembre se entregó Génova al vencedor sin ponerse nes contra el duque de Milan. El Rey ofreció de dalles en resistencia. Acudió el rey de Francia desde Leon, * Cremona y la Geradada, pueblos principales de aquel do se quedó, á gozar de la victoria y componer las coestado. El Duque, visto el peligro que sus cosas corrian sas de Italia. Hizole compañía el duque Valentin , al y la poca ayuda que entre cristianos podia tener, acudió cual para la guerra que pretendia hacer en la Romana al gran Turco, y negoció con él que con su armada hi ofreció ayudar con trecientas lanzas á su costa, debajo ciese daño en tierras de venecianos ; cosa que puso en la conducla de monsieur de Alegre, y cuatro mil suizos, cuidado á toda la cristiandad, y al Duque hizo muy al sueldo del Papa. Concertó asimismo de ayudar a los odioso. Sucedió en el mismo tiempo que Antonelo, florentines para recobrar á Pisa. Concluida aquella empríncipe de Salerno, falleció en el estado del duque de presa de Milan tan á voluntad del Francés, luego puso Crbino, que era su deudo. Sucedióle en el título y pre- la mira en conquistar el reino de Nápoles, empresa á tension de aquel estado y en el odio contra la casa de que demás de estar de suyo muy inclinado, el Papa Aragon Roberto, su hijo. En España por el mes de julio mucho le animaba, dado que para rehacerse de fuerzas en Zaragoza se cometió cierto insulto contra Gonzalo primero quiso dar la vuelta á Francia. Dejó en Génova García de Santa María, letrado insigne. No se pudo por gobernador á Filipe Ravestain, y en Milan á Juan averiguar quién lo hizo, dado que todos cargabau al Jacobo Trivulcio. Llevó consigo al bijo de Juan Galeavizconde de Ebol por grandes conjeturas que resulta zo, verdadero duque de Milan, que se llamó Francisco, ban. Demás desto los reyes de Navarra movieron una y hecho clérigo, los años adelante murió en Borgona de nueva demanda al rey Católico. Fué así , que cuando se la caida de un caballo, en que andaba á caza. El rey vieron cerca de Bayona, Luis XI, rey de Francia, y En- Católico procuraba con todas sus fuerzas estorbar las rique el Cuarto, rey de Castilla, el Francés, como juez | guerras de Italia, y ofrecia al Francés cualquier buen árbitro nombrado por las partes para componer ciertas partido de parte del rey don Fadrique; y como quier diferencias que andaban entre los reyes de Castilla y que no bastase diligencia alguna, se resolvió de volver Navarra, por su sentencia mandó que por los gastos a las pláticas que los años pasados se movieron por parque en defensa de don Carlos, principe de Viana , hizo te de Francia , es á saber, que pues el rey don Fadrique el de Castilla y su padre el rey don Juan, á la paga de | por la bastardía de su padre no tenia derecho á aquel los cuales se obligó el dicho príncipe don Cárlos, se | reino, los dos reyes de España y Francia se concertadiese al rey de Castilla la ciudad de Estella con toda su sen y le conquistasen y repartiesen entre sí. Estaba el meriodad. Verdad es que la ciudad nunca se entregó, | rey Católico en Granada en sazon que por el mismo y otros lugares se recobraron por los navarros; solo tiempo su hermana la reina de Nápoles doña Juana, quedaron por Castilla los Arcos, y la Guardia y San Vi-l que venia de Italia, le halló allí, y la princesa dona cente, Estos pretendian aquellos reyes se los entrega Margarita partió para su tierra y pasó por Francia; sen por razones que para ello alegaban, es á saber, que acompañóla hasta la raya de España don Alonso de la sentencia fué en sí ninguna, y que el rey Católico Fonseca, arzobispo de Santiago. Desde allí despachó los años pasados dió intencion de restituir aquellas pla el Rey un contino de su casa con instruccion que junto zas. Temase algun rompimiento por la parte de Fran con Miguel Juan Gralla, su embajador á la sazon en cia con aquella ocasion; pero el Francés con la preten Francia, moviesen como de suyo esta plática. Hizose sion de Italia no tenia lugar de entrar en otras contien- | así, y el cardenal de Ruan, que podia mucho con aquel aas, ca por el mismo tiempo un grueso ejército del Rey, la oyó de muy buena gana. Monsieur de Clarius, Francia pasó los Alpes, y llegó a la ciudad de Aste, quel que podia tambien mucho, terció bien en todo con ilHanos atrás era de los duques de Orliens; dióla á Cár- tencion que se le dió de entregalle á Cotron en Calabria,

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