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oyentes la memoria de la torpeza despertada con arti- ner por insames á los que juzgamos ser provechosos ? ficio que es cuando se refiere abiertamente, tanto mas, Los jueces ciertamente por presumpcion de las leyes y que es mas dificultoso de huir y evitar al que con ase- por cierta sospecha tendránlos por infames, por teper chanzas acomete. Por esto los antiguos romanos, no so- por cosa cierta que semejante gente por dinero hará lo ordenaron que esta suerte de gente fuese privada de cualquier cosa y se pondrá á cualquier torpeza; pero si la honra de los demás ciudadanos, sino tambien que por alguno, usando de excepcion, probare con testigos fidecastigo y sentencia de los censores fuesen borrados de dignos haber en todas sus representaciones tenido sus tribus. Que si los farsantes de la manera que se cuenta con la honestidad, el tal por cierto no caerá en ha dicho son infames, síguese manifiestamente que es- afrenta ni infamia. ¿Por ventura tambien será admitido á tán en estado de pecado mortal, porque tan grande cas- las órdenes sagradas? Porque ¿qué mas tienen estos que ligo no se les pondria si fuesen inocentes ó si su pecado los otros que de artes bajas y sucias aspiran á cosas mefuese ligero; y si alguno dice que solo se nota en la in- jores ? Esto digo porque á la primera suerte de farsanfamia la bajeza y escarnio delante, ¿por qué los ganapa- les está vedado recebir las sagradas órdenes, capítulo . nes, los carniceros, los carboneros y otros oficios vilisi- Maritum. d. 33; y no solo esto pero en el canon. 18 de mos y muy sucios no los sujetan ni notan con tal pena ? los apóstoles, repelen de las sagradas órdenes al que se Llégase á esto que los demás que en aquella ley se juz. casare con mujer dedicada á públicos espectáculos, cagan por infames, que son muchos, todos cometen ópítulo siquis viduam el. 2.° d. 34, no por la suciedad comelian en sus ejercicios ó cosas, por las cuales se les del arte como declara la glosa, sino porque estaban perpone aquella pena, muy graves pecados, los rufianes, suadidos que las tales, todas vendian su cuerpo por dilos que fuerzan mujeres, los que pervierten con engaño neros. Los mesmos han de ser privados y apartados de el juicio y los demás todos, pues ¿qué causa puede ha- los sacramentos, y en especial de la Eucaristía, capituber porque de ley comun saquemos a los farsantes y los lo pro delectione de consecratione d. 2, en el cual lugar, tengamos por inocentes y buenos ? Principalmente que Cipriano, preguntado de Eucracio, si un farsante que, aquel se llama infume , cuya vida y costunbres se re- siendo ya bautizado, enseñaba los muchachos aquel arprueban, como se colige de la glosa ff. de los que son te, con la cual el honibre, mudado con artificio el sexo, llamados á juicio, L. sed. si hac lege, párrafo Prætor. Pe- imitaba las acciones de mujer, dado que el tal no salia rono falla quien opone y repugna esta nuestra opinion, al tealro debia ser apartado de la comunion de los lieque es tambien comun del escuela, con dos argumen- les; responde en la epist. 61, ni á la majestad divina tos. El primero es que en la ley citada al principio mu- ni á la disciplina evangélica convenir que la honestichos se cuentan por infames, sin que en ellos se co- dad de la iglesia con tan torpe contagio so manchase; nozca pecado alguno como la viuda que de nuevo se y si aquella iglesia no podia, le enviase á la de Carcasa antes del tiempo del luto señalado por las leyes, el tago, donde presidia el mesmo capitan. De todo lo que se casa contra la voluntad de aquel en cuyo poder cual se saca lo que muchas veces se ha dicho; que vive, demás desto los soldados flacos y pusilánimos el farsante que trata cosas torpes, como infame y su(pero ¿por qué no dijo antes cobardes?) los cuales es cier- jeto á pecado, debe ser del lodo privado de los sacrato comelen grave delito ó profesando el arle para que mentos de la Iglesia, si no propusiere de dejar la tal no eran, 6 dejando por miedo los reales y banderas profesion; y si muriendo no diere por lo menos señapor algun otro mal caso. Y no hablo de la infamia vul- les de haber mudadlo propósito, no le deben dar segar, con la cual el vulgo nota los soldados que no ven- pultura eclesiástica ni hacelle obsequias a la manera que gan cualquier injuria que se les haga; porque la tal in- se hace con los demás pecadores manifiestos y públifamia no es digna de tal nombre. Los demás puestos en cos, 13 quaest. 2., c. quibus. Por dondecierto represen. el argumento, como hacian aquellas cosas que por la ley tante, que no ha mucho murió de repente en una reeran entonces vedadas, teníanlos por malhechores y presentacion invocando, por la fuerza del amor que finpor dignos de ser castigados; ahora, mudadas las leyes, gia, á Júpiter, Mercurio y Pluton, y con un puñal des- , por decir mejor, habiendo sido corregidas por el dere- envainado fingiendo que se queria matar, no le habian cho mas nuevo y por el canónico juntamente, se ha qui- de enterrar en sagrado, dado que uno de los compañetado la pena de infamia. El segundo argumento es que ros afirmaba que él tenia propósito dentro de pocos si los farsantes representan argumentos buenos y se dias dejar el oficio y lomar hábito de fraile. La cual guardan de toda torpeza, no pecan, y con todo esto burla ó excusa movió a aquellos ciudadanos á no usar son tenidos por infames. Yo empero con sancto To- de rigor eclesiástico, que fuera justo; y son dignos del más, 22, quaest. 168, art. 3, ad. 3., siento; el cual castigo que se ha dicho y severidad, como se tocó arjuego es provechoso para la comunicacion y tratos de los riba, no solo los que con palabras claras dicen deshoneshombres entre sí, y por el consiguiente el arte que á esto tidades, sino tambien los que de través y disimuladase endereza es lícita, y que no pecan los farsantes si no mente las dan á entender; porque aun antiguamente, pasan de los términos que hemos señalado de la hones- en tiempo de los romanos, los farsantes, por lorpes que tidad, dado que ejerciten su arte por dineros y por ga- fuesen, se abstenian de palabras sucias, los cuales yo no pancia; pero siento juntamente que en tal caso no se creo querrá nadie excusar por ser tanto mas perjudirán infames, porque ¿qué razon hay para afrentar y te- ciales; que si lo hiciesen de otra manera, fácilmenle

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con la torpeza de las palabras abuyentarian los oyentes edad de treinta años se ejercitaban en ella diligentedel teatro, como sabemos haber acontecido. Y desta mente, siendo en lo demás hombres de vida austera suerte juzgo que son las compañías de representantes y de costumbres severas. Dice mas, que los civetenses que andan ordinariamente por España vendiendo su que es una parte de Arcadia, por haber seguido diversa arte por dineros ; pues es cierto que abiertamente ó de manera no usando de cantos y música, liechos massiecallada casi en todas sus representaciones proponen á ros, labian caido en grandes males y incurrido en granlos oyentes torpeza y deshonestidades, engaños de ru- des desventuras; y esla fuerza de la música declararon fianes, amores de rameras, fuerzas de doncellas y otras los poetas con varias ficciones de fábulas, diciendo que cosas que no hay para qué referirlas por su desho- Orfeo con su canto habia amansado las fieras, y que nestidad; y por tanto que como aseados con muchas tor- Anfion con su citara habia traido las piedras de las pezas, juzgo deben ser echados de la Iglesia y aparta- canteras y rocas , arrancadas sin que ninguno las cordos de la sanctidad de los sacramentos. Nunca me lie tase ó las moviese, para edificar los muros de Tebas. hallado en semejantes juegos ni farsas, ni lengo por Pero demás del deleite, tiene gran fuerza la música para decente que los sacerdotes y frailes por oir estas fábulas dispertar los afectos del alma , en tanto gradu, que coinfamen el órden eclesiástico; pero oido he represen• mo escriben los antiguos, tañie:do Timoteo cierto gétarse y cantarse tales cosas, que ni yo sin vergüenza las nero de música, que llamaban orleo, Alejandro, vestido podria escribir, ni los otros oir sin enfado y pesa- súbitamente de furor, se levantó de la mesa y arrebató dumbre.

las armas en guisa de pelear, y luego despues mudada CAPITULO XI.

la sonada , tornando en sí, se sosegó. Lo cual quere

mos desechar como cuento mentiroso ó por lo meDe la música teatral.

nos demasiadamente encarecido, dado que otras muMuchas cosas hay en los teatros que tienen gran fuer- chas cosas semejantes se refieren, y Plutarco al fin del za para corromper las costumbres del pueblo; y entre libro de música afirma haberse sosegado no una vez estas principalmente los cantares, tonadas y bailes alborolos y remediado enfermedades y peste con la pueden mucho por entrambas partes, ora sea para mo- ayuda de la música. De las divinas letras consta y ver los hombres 6 despertallos, ora para pervertillos al es cosa averiguada que taniendo David, Saul, que esmal; de los cuales, porque se usan mucho en las repre- taba fatigado del demonio y furioso, se sosegaba. Disentaciones, quiero tratar en este lugar y declarar co- rás que esto se hizo por divino poder, y no por humanas mo, no solamente tienen fuerza para deleitar á los oyen- fuerzas; digo que dado que sea así , bien podemos tes, sino tambien para mover y despertar en muchas decir tambien que sosegada la congoja del alma que maneras los afectos del alma , de los cuales se compo- venia de la melancolía con la fuerza nalural de la ne y con los cuales se gobierna todo el curso de la vida música , menor poder tenia el demonio para afligir á humana. Algunos juzgaron que la música solo se en- Saul, como lo sintieron graves autorcs; que si en tanta derezaba al deleite de la manera que el sueño y la be- manera la música reprime los afectos y los mueve, nebida se ordenan á reparar las fuerzas del alma y del cesaria cosa es que pueda tambien mucho para hacer cuerpo; y no hay duda sino que acarrea grande deleite, las costumbres ó buenas ó malas como fuere la músi. porque, como estamos compuestos de números, lo cual ca; porque ¿qué cosa son las virtudes, ó en qué cosa declaran el pulso de las arterias, los dias en que la cria- mas se ocupan que en enfrenar los movimientos del ánitura se forma en el vientre de su madre, el parto y otras mo? ¿De dónde nascen los vicios, sino de los afectos de. muchas cosas; de aqui viene que con los números sordenados, apetito desenfrenado, ira encendida, demagrandemente nos prendamos. Ora sean versos las pala- siado temoró tristeza, lo cual, como los antiguos filósofos bras compuestas con números, 'recrean maravillosa- tuviesen conocido para ordenar las ciudades y fundalias, mente á la manera que cuando el aire pasa por el an- juzgaron no ser de poco momento que el legislador lugostura de la corneta ó flauta causa deleitable sonido, viese por uno de sus cuidados determinary establecer de ansi cuando declaramos lo que sentimos con la ley y quégénero de música se debia usar en la ciudad y pueblo. número de versos, sentimos gusto y deleite; ora con Así Plalon, de parecer de Damon, afirmó que nunca en voces sonoras y canto se declaren varios afectos y mo- la república se muda la música sin que se siga muy granvimientos del alma, recibimos increible deleite, con el de mudanza del Estado y de las leyes; por tanto que debe cual, no solo se alivian los cuidados, sino tambien co- haber grande aviso sobre la manera de música de que mo el hierro al fuego las costumbres fieras y agrestes los ciudadanos han de usar. De Platon tomó lo mismo se ablandan; lo cual declara Polibio en el lib. iv, di- Ciceron, en el segundo de legibus, aunque con alguna ciendo que los de Arcadia , gente que vivia antigua- mas moderacion, y Aristóteles, cuando disputando este mente en la Morea, como por el gran frio y aspereza del punto en el lib. vn de las Políticas, desde el cap.5.', lastiempo pasasen grandes trabajos en la labranza de los ta el fin del libro afirma que de tres géneros de músicampos, la durcza y aspereza de las costumbres que ca y armonía de que usaban vulgarmente no debian enprovepia de aquellos trabajos la amansaban y hacian señar á los muchachos ni la frigia ni la lidia, sino la tratable con el uso de la música, y por esto no solo á los dórica; porque la frigia cra vehemente, la lidia muy remuchachos sino á los de mayor edad, y muchos hasta lajada , la dórica mas constanle é igual , por donde representaba mejor las costumbres y constancia varonil. ) porque se mezclan palabras torpes, compuestas artifiPero mejor será para entender esto dividir la música ciosamente, los cantarcillos torpes, tomados de las plaen cinco géneros, cuyos nombres son tomados de las zas, bodegones y casas públicas, con tonadas que sirprovincias donde cada una fué inventada, como la divi- ven al tal propósilo, se reducen á la memoria con grade Casiodoro, lib. 11, epist. 40, y en un particular trata- visimo perjuicio de las costumbres, y tanto mayor mal, do que de la música compuso. Los géneros son estos: el que de los teatros pasan á las plazas y á las casas partidórico, el frigio, el colio, el yastro, oasio ó jónico, y úl- culares, fijados en la memoria con la torpeza como con timamente el lidio. Los cuales géneros y tonadas sean engrudo. Detestable torpeza, pero tales son las cosdesta manera; que el segundo sube un semnitono sobre tumbres. Y como el pueblo cristiano nieguna cosa era el primero, y el tercero sobre el segundo, y los demás razon que escogiese sino honesta y sancta, las alabanzas por el mismo órden; demás deslo, á cada uno destos de Dios y hazañas de los sanctos y varones excelentes, tonos se le añaden otros dos, como aldórico el fripodó- como testifica san Jerónimo que en su tiempo se hacia rilo y el hiperdórico, y á los demás por la mesma ma- en Palestina, que los oficiales y labradores, cantando nera; de suerte que resultan quince géneros de armonía las alabanzas de Dios, aliviabaa la dureza de los trabaque sean de la misma manera que está dicho, alzando jos; al contrario vemos que se hace, y de noche por las el siguiente sobre el prece lente un semitono solamen- calles, de dia en las casas, ninguna otra cosa se oye sino te cuya razon se puede ver en Casiodoro, libro de las alabanzas de Vénus, quiero decir, cantares de amores, Disciplinas Matemáticas. El dórico era á propósito pa- con grande afrenta del pueblo cristiano y de los que ra la castidad y para la guerra por tener la tonada igual gobiernan, que no tienen desto cuidado alguno, en y constante y de una manera; el frigio despertaba con- gran perjuicio de la república. Y lo que es peor, que tiendas y movia á suror, y porque usaban dél en las no podemos negar haber entrado en los templos no pofiestas de los dioses, principalmente en las de Baco, se cas veces cantándose estas torpes sonadas tomadas de llamaba religioso; el colio procedia con llaneza, sin cantarcillos vulgares, en lo cual fallan el sentido y las variedad, y por esto amansaba el ánimo y era á pro- palabras, y no se puede declarar con la lengua la granpósito para hacer dormir; el yastro era vario y enten- deza desta maldad, así de los que lo hacen con deseo dian que adelgazaba el ingenio y le despertaba á la con- de agradar al pueblo como principalmente de aquellos templacion de las cosas del cielo; el lidio despedia los que dejan pasar sin castigo tan grande impiedad y cuidados con la sonada dulce y relajada, y con el dema- afrenta, pretendiendo ser tenidos por beniguos y palasiado deleite llamábase quejoso, porque, segun yo pien- ciegos y populares á costa de la afrenta que se hace al ro, usaban del los enamorados en sus quejas, por la cual culto divino y á la religion cristiana. Quiero acabar torcausa era tenido por el mas infame género de todos los nando á referir que la música del teatro y de los fare que en la música habia. Todo esto está tomado de Casio- santes es una peste gravísima que va corrompiendo doro en los lugares citados y de Apuleyo en el lib. 1 De por las ciudades y por los lugares las costumbres de los los floridos; pero aquella fuerza de conmover los afeco particulares, y poco á poco dándoles á beber la maltos del ánimo y de sosegarlos, la cual los antiguos dad, y que los principes que se descuidan en esto, que atribuian á diversos tonos y armonías que se usaban en debian lener por muy encomendado, darán cuenta á aquel tiempo, no lo experimentamos de todo punto en Dios, y serán vivos y muertos castigados gravísimanuestra música; y aun no está averiguado de que suer- mente por haber gobernado mal la república, principa!te aquella música y á qué tonos respondia de los que en mente que á las sonadas blandas y afeminadas, que par nuestra edad se usan. Yo cntendia eran varios géneros si mesmas despiertan á torpcza, sabemos se añadea de versos, principalmente líricos, los cuales, canta- meneos y palabras deslionestísimas, las cuales con sus dos á la vihuela con sus números y con la tonada de la números y metros aun hacen mucho mayores cosquivoz y de la vihuela, que se respondian perfectamente, llas, cosa que por ser tan pública no la pueden ignorar demás desto con el peso de las senlencias y agudeza los dichos príncipes, eclesiásticos y seglares á cuyo despertaban en los ánimos movimientos vehementes. cargo está proveer en todo esto. Pero inejor será deLa cual fuerza en este tiempo en gran parle la caido y clarar mas y particularizar esta torpeza y abuso en el ninguna cosa pone en menos cuidado á los que gobier- siguiente capitulo. nan y á los príncipes que proveer de qué suerte de música, ansí el pueblo como los mancebos, usen co

CAPITULO XII. munmenle; por donde no nos debemos de maravillar

Del baile y cantar llamado zarabanda. que tanta corrupcion de costumbres haya prevalecido en estos miserables tiempos, de manera que todos los Entre los grandes y muchos bienes que la paz convicios como hecho un escuadron hayan acometido las tinuada por muchos años y conservada con la prosiciudades y lugares sin alguna diferencia de sexo, de dencia y poder de los principes acarrea á las provinedad ó calidad de personas, y que se hayan dado á livian- cias y reinos, tal cual muchos años ha la gozainos por dad y torpeza, afeminando comunmente las tonadas y beneficio del cielo y valor y prudencia de nuestros recanciones, principalmente con la libertad de los farsan- yes en Castilla (abundancia de bienes conforme á lo tes, corrompiendo y haciendo laciva a toda la música; y que dijo el Psalmista, «puso tres fines paz y harlóle con la

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bartura del trigo)n la hiermosura y arrco de las ciudades mueva ? Yo creo, por cierto, que los ermitaños sacados y los campos, lo cual todo destruye la guerra y asuela, de los yermos y enllaquecidos con las penitencias no esguarda de las leyes, de la justicia y religion, entre estos tarian seguros; pues ¿cómo lo estarán los hombres care bienes nascen y se mezclan algunos males, como la no- nales y viciosos? Y qué dirán Dios y lodo el mundo guilla y malas verbas en los sembrados abundosos y cuando sepan que en España, en la cual nos glorianos, frescos : el ocio, fuente de todos los males, la soberbia y con mucha razon, que la religion se ha conservado en y injurias, la harlura y la lujuria por donde se viene a su puridad y entercza, estas deshonestidades han entrahacer sementera para nuevas guerras y revueltas , do en los templos consagrados á Dios, y los han mezcladando las cosas al derredor y circulo conforme al mo- do en el culto divino? ¿Puédese con palabras encarecer vimiento con que los cielos se inenean. Desta paz y tan grande maldad y desúrlen , principalmente que ni abundancia de que goza años ha esta provincia, y del jueces seglares ni eclesiásticos lo castigan, como seria ocio en que vive gran parte del pueblo y de la gente razon, por ventura favoresciendo unos aquello co que principal han nacido en España juegos, disoluciones, se deleilan, excusándose olros con el favor que dicen trajes, comidas y banqueles muy fuera de lo que anti- tiene esta gente y oficio en los mas allos tribunales del guamente se acostumbraba y muy fuera de aquello aque reino? Sabemos por cierto haberse danzado esle baila la naturaleza de nuestra nacion inclina. Pero los vicios, en una de las mas ilustres ciudades de España , en la donde quiera se reciben fácilmente y con dificultad se misma procesion y fiesta del santísimo Sacramento del despiden. Eutre los demás desórdenes que de la ocio- cuerpo de Cristo, nuestro Señor , dando á su Majestad sidad han nacido ha sido la muchedumbre de comedias humo á narices con lo que piensan honralle. Poco es y farsantes que de veinte años á esta parte entre noso- eslo: despues sabemos que en la mesma ciudad, en die tros, en público y en secreto, se han usado, sacando versos monesterios de monjas y en la mesma festivicada dia nuevas invenciones y sainetes con que entre- dad se hizo, no solo esle son y baile, sino los mencos tener y engañar al pueblo. Pero de las comedias en ge- tan torpes, que fué menester se cubriesen los ojos las neral larlo se ha dicho hasta aquí, y adelable se dirá personas honestas que allí estaban; ¿qué esto es razon mucho mas; por ahora solo quiero decir que entre las que se sufra y disimule y que las casas de Dios y los otras invenciones ha salido estos años un baile y can- monesterios se hagan oficinas de deshonestidad, y esto tar lan lacivo en las palabras, tan feo en los meneos, con título de que se lionra á Dios en ello y se aumenta que basta para pegar fuego aun á las personas muy ho- el culto divino? ¿Qué resla sino que saquernos en nues. nestas. Llámaule comunmente zarabanda , y dado que tras fiestas entre las cruces y pendones piutada la se dan diferentes causas y derivaciones de tal nombre, deshonestidad, como se hacia antiguamente en las fiesninguna se tiene por averiguada y cierta; lo que se sa- tas de Priapo y como se dirá adelante, que sin duda be es que se ha inventado en España, que la tengo moviera menos á deshonestidad que los meneos sucios yo por una de las graves afrentas que se podian hacer que se hacen entre nosolros; ó que celebremos las á nuestra nacion , tenida por deshonesta y inclinada á fiestas de Vénus y de Adunide, su enamorado, las cuadeshonestidad, tanto, que estando en Paris oí decir á les, con extrema deshorestidad y desórden de los genuna persona grave, docta y prudente que tenia por ave- tiles las babian tomado y las celebraban las mujeres riguado hacian mas estrago en esta parte en aquella hebreas, como lo nota la Escriptura en Ezequiel , caciudad los criados de un caballero español que allí pítulo 8.', y lo declara mas largamente san Jeróniestaba que todos los demás hombres naturales que mo sobre ella? Y no dejaré de decir lo que me avisó un alli vivian. Yo entiendo que fué grande encarecimiento amigo mio, que este baile se bacia antiguamente en este, pero esta es la verdad : pues ¿qué dirán cuando tiempo de romanos, y que tambien habia salido de sepan como van cundiendo los males y creciendo la España, tierra fértil en semejantes desórdenes, por fama que en España, donde está el imperio, el albergo donde las mujeres que hacian esle baile de deshonesde la religion y de la justicia, se representan, no solo tidad las llamaban en Roma gaditanas, de Cádiz, ciudad en secreto, sino en público, con extrema deshonesti- de España , donde se debió de inventar en aquel tiemdad, con mencos y palabras á propósito los actos mas po, como lo dice Juvenal en la salira undécima, consitorpes y sucios que pasan y hacen en los burdeles, re- dando á Persica , amigo suyo, á un convite templado presentando abrazos y besos y todo lo demás con boca y modesto, por estas palabras que quiero ponerlas en y brazos, lomos y con todo el cuerpo, que solo el re- latin por no sufrir su deshonestidad que se trasladen ca ferirlo causa vergüenza? Que si hacer juegos deslonies- romance: tos y lacivos es pecado, y muy grave, por el peligro á que se ponen los que los hacen y los que los miran, que

Forsilan expectes ut gaditana canoro es conclusion de teólogos y canopistas, y en particular

Incipiat prurire choro, plausoque probala

Ad terram tremulo descendat eluina puella de Silvestro, Ludus, párrafo 2.o, y de Navarro, cap. 16

Irritamentum veneris tanguentis , el acres de Vanual, núm. 14, ¿qué será con mencos tan lacivos

Divitis vilicae. poner toda la deshonestidad delante los ojos? ¿Habrá por venlura hombre tan de hierro que con semejantes Y lo demás que declara no menos la deshonestidad del torpezas y en tan enceudida fragua no se ablande y so baile. Lo mesmo dico Marcial en el lib. v, en la epiV-u.

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grama 120, en la cual convida a Toriano á cenar casi su ceguedad. Demás desto, los juegos y espectáculos, por las mesmas palabras:

por ser consagrados en nombre de los dioses, perteneNec de gadibus improbis puellae

cian al culto divino, ó por mejor decir, á la idolatría; Viviabunt sine fine prurientes

de suerte que los que iban al teatro ó al circo forzoLacivos doceli tremore lumbos.

sa cosa era que se enredasen en la vana y necia supersQue si esto se sufria entonces, no es razon se sufra ticion y que se hiciesen dignos de la muerte eterna. Ulentre gente que profesa tanla sanctidad como el pueblo timamente, con la torpeza de las cosas y de las palacristiano profesa. Esto es lo que me ha parecido decir bras despertaban á malos deseos y maldades, y con debrevemente deste baile y deste canto, el cual tengo por lictos fingidos encendian á los verdaderos por los ojos cierto que ha tornado en este tiempo á salir del infier y orejas, la cual es una peste gravísima, haciendo enno para ofensa muy grave de nuestro Señor, que no trar la torpeza con tanto mayor fuerza, que en pecar podrá disimular mucho tiempo graves injurias para da al ejemplo de los dioses, á los cuales muchas veces se ño y perdicion del pueblo, que son estas invenciones atribuian las torpezas, si no merecian loa, á lo menos de canonizar lo que desea; y solo resta que se predique eran dignos de perdon, pues con sola la mirada de una en los púlpitos, como cosa lícita (como en Alemania en imagen deshonesta, vemos que los hombres se enciensemejantes materias se hace con tanta publicidad, pues den y mueven á semejantes delictos desta manera. Chesdel hacer al enseñar hay poca distancia), para perpetua ra en el Eunucho de Terencio, encendido en deseo torafrenta y vergüenza de nuestra nacion, de donde, con pe, dice con mayor atrevimiento haber forzado una forme á los beneficios y mercedes , era razon salieran doncella por estas palabras : La doncella está sentada mejores frutos que estos. Yo suplico á la divina Majes en el retrete , mirando cierta imágen y pintura donde tad, por intercesion de san Vicente y santa Sabina y san estaba pintado Júpiter, en qué manera en el gremio de ta Cristeta, sus hermanas, en cuyo monte y á la puerta de Danae dicen antiguamente haber echado la lluvia de su cueva enriscada, donde estuvieron escondidos hu- oro ; yo mismo tambien comencé á mirallo y porque yendo la crueldad de Daciano, se escribió esto; ponga semejante juego ya antiguamente aquel habia jugado, remedio en los daños que entiendo por este camino se mucho mas el ánimo se me alegraba. ¡Dios haberse nos van aparejando, y abra los ojos á los que gobier convertido en hombre y por ajeno tejado baber venido nan, para que lo reparen con tiempo, que yo no dubdo ascondidamente por el patio á engañar una mujer! ¡Mas sino que si supiesen el estrago que se hace y viesen que Dios, el que los mas altos templos del cielo hiere! los meneos y lo que pasa, por desalmados que fuesen, lo remediarian. Digo esto porque me han certificado y de buena gana. ¿Ves cómo se mueve al mal deseo? que cuando esta maldita gente hace este baile delante | Ciertamente como con enseñanza del cielo, como dice quien les pueda ir a la mano con el mismo son, mudan san Agustin, lib. 1 de las Confesiones, cap. 16, donde las palabras que suelen cantar , y templan los meneos trae este lugar de Terencio, lo cual es necesario que y su deshonestidad; tan astutos y prudentes son estos acontezca con mayor vehemencia cuando estas cosas y hijos del demonio y de las tinieblas.

semejantes en las comedias se representan. Los lesti

monios pues de los padres antiguos á estas tres cabeCAPITULO XIII.

zas se reducian y como clases, dado que no ignoro que

las dos primeras, conviene á saber, escarnecer los dioQué sintieron los padres antiguos destos juegos.

ses y atribuilles delictos y consagrar los juegos á su diQuiero poner en este lugar los testimonios de los es vinidad muy lejos está de nuestras costumbres, gracriptores antiguos y declarar qué parecer tuvieron de los cias sean á nuestro redentor Jesucristo, con cuya juegos escénicos con sus propias palabras y sentencias, luz se han desaparecido y ahuyentado de todo el muqla cual parte es muy copiosa y casi sin término , tanto, do las tinieblas tan espesas de errores y mentiras. La que si alguno quisiese juntar todo lo que á este pro postrera cabeza ó clase de testimonios que se toma pósito podria servir, ni tendria fin ni término la dis de la torpeza y deshonestidad destos juegos, no menos puta; por tanto, entre muchas cosas escogeremos al pertenece á nosotros ni menos nos toca que á los antigunas y tocarémos solamente con brevedad las cabe guos ; antes tanto mas cuanto la profesion cristiana zas, comenzando desta manera. Los juegos escénicos, pide mayor sanctidad de vida. Viniendo al propósito y representaciones y comedias en el tiempo antiguo, an |órden que se propuso, Tertuliano, el primero, en el Apotes que el hijo de Dios se mostrase, á los hombres en carne hecho hombre, y con su luz á los liombres bajos sen á los dioses en las fábulas con toda torpeza por esy desanimados metiese por el camino de la salud, en tas palabras : Los demás ingenios de lascivia ayudan tres maneras y por tres causas eran viciosos y malos. tambien á vuestros deleites, por la afrenta de los dioLa primera, porque á los dioses que adoraban, y á los ses. Mirad las gracias de los lentulos y de los ostilios, cuales invocaban y hacian votos hallándose en peligros, si por ventura en las burlas y chocarrerías os reis de tales maldades atribuian y tales afrentas en los tales los farsantes; ó de vuestros dioses, de Anubi, adúltero, juegos, que ningun hombre honesto las pudiera oir de la luna, hecha varon, de Diana , azotada, del testasin vergüenza. Increible locura; pero tan grande era | mento referido de Júpiter muerto, y de tres hércules,

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