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Jan die

que la mitad

los presentes semejables son, y lo que fué esto será, 1, mucha suerza, que es gran cebo con costa de doscientos por donde lo que ha sucedido tiene muy gran fuerza ducados hacer setecientos para ponerse á cualquier para persuadir pararán en lo mismo los que echaren riesgo y aventurarse'; mas la primera parte se funda en por semejantes caminos. Pondré pues algunos incon- engaño, que la plata se echase en la moneda de vellon venientes, en primer lugar los que, aunque tienen apa- porque no se falsease, que no fué esta la causa , sino riencia de grandes, no lo son, y se puede salir de ellos, que el maravcdi era de plata antiguamente, conio se por lo menos no son tan relevantes que no se puedan hecha de ver por el valor que tenia y atropellar por no privarse de otras mejores comodida- se llamaba blanca, que lo era á la manera que un sueldes. Lo primero, dicen algunos, que es novedad nunca do en Francia se llama un blena; mas con el tiempo, vista ni oida en el reino, y que toda novedad trae con- por bajar tantas veces la moneda de ley, sucedió que sigo medios é inconvenientes. Por lo dicho de suso se se hicieron las blancas negras, pero siempre con mezve claramente que, no una, sino muchas veces, se ha cla de plata mas o menos, de suerte que no fué traza acudido á este arbitrio; del suceso y de lo que resultó de los Reyes Católicos, sino determinacion que en un aun no hablo. Añaden que se dejarán las labores de la marco se echasen siele granos y no mas. Yo no tengo tierra, como quier que otros entre las comodidades de por inconveniente que en la moneda de vellou no se esta moneda aleguen por la otra parte contraria que mezcle plata, sino que aquel gasto se aliorre como de con tener a mano este dinero tal cual es, todos podrán ningun provecho ; pero si mi parecer valiera , quisiera labrar sus lierras y beneficiar sus granjerías, de suer- que la estampa fuera mas prima como la de Segovia y te que esta razon no convence á todos ni tiene tanta que se diera mas número de las dichas monedas por el fuerza como algunos encarecen. Lo tercero dicen que real, como en Francia, que un sueldo, que vale como se impedirá el comercio, especial de las naciones de un cuartillo, dan por doce dineros, y cada dinero vale fuera , que convidados de nuestra plata, traen sus mer- tres liar los. En Nápoles por un carlino, que vale veinte cadurías, y por el mismo caso cesará el trato de las y ocho maravedis, dan sesenta caballos, que son caIndias, que consiste en llevarles lo que ellos traen, di- da uno como un ochavo de los de antes; todo esto pago los extraños, á España. Dirá otro que se alega por ra que con la estampa y muchedumbre se igualasen los inconveniente guardar las leyes del reino; que ¿cómo valores, el nalural del maravedí con el legal, y el del puede ser comodidad del reino lo que está en él defen- vellon con el de plata , que de esta manera seria la gadido y cómo le puede estar bien á España que le lleven nancia poca y pocos para falscarla lendrian molinos de su plata? Antes esta misma razon prueba que es prove- moneda , y la sundida de otra fe fácilmente se conoce choso contratar con esta moneda de vellon para que no y se diferencia de la acuñada , mayormente que en la vengan los extranjeros á estar forza los á llevar a true- labor de la plata que se hace en estos molinos entienque de las suyas las mercadurías de la tierra , que es do hay gran desperdicio, y que los reales no salen tan lo que siempre se ha pretendido y lo que se debe pro- ajustados por causa que la plancha no puede ser tan curar; que cuanto a las Indias, nu se impedirá el tralo, uniforme , sin otros inconvenientes que alegan, donde por causa de que lo principal que se lleva son frutos de en el cobre cesan lolos estos daños, y se acude á lo la tierra , vinos, aceites, paños, sedas y hierrus, y to- que es forzoso, que es ajustar los valores natural y ledos los años les viene plata á los cargadores, con que gal. Dejo otras razones que se pueden alegar de inconpueden comprar lo que les viniere á cuento, como lien- venientes mas a parcules que verdaderos, por venir á zo, papel y bujerías; si que por labrar esta moneda no lo que hace al caso y no repicar los broqueles con imadejarán de labrar la plata que viniere, antes habrá de ginaciones no bien fundadas, sino con la práctica de lo todo. Por el mismo camino se responde á otra razon que hallamos en los libros escritos. Todavía notare aparente, que el rey no podrá hacer sus asientos para aquí que á otros inconvenientes que trae se puede asiproveer sus armadas fuera del reino y otras ocurren- misno responder, como que nadie podrá atesorar para cias; antes se podrá decir que tendrá mas comodidad hacer obras pias; dirá otro que el dinero no se hizo pa

de plata para afuera haciendo dentro del reino estotra ra atesorarlo, sino para derramarlo, y que son tantos · moneda. La verdad es que el vellon cuando es mucho los que atesoran para impertinencias, que se puede ir

destierra la plata y la hunde; la causa porque al rey pa- lo uno por lo otro; además que el vellon no quita que gan sus rentas en plata , y su majestad paga juros, cria- no haya oro ni plata; como cada año viene de las Indos y ministros en vellon, con que se apodera de la dias, que no estará ahora nenos á mano que antes. plata , y de allí pasa á los extranjeros, y aun la poca que Olro inconveniente es que no se podrá llevar esta monequeda á los vasallos no parece, porque lodos quiren mas da para las compras y pagas; puidese decir que ya los gastar el vellon que la plata. Grande daño alegan asi- mercaderes tienen calculada la cosla que tendrán de mismo y encarecen que será fácil falsear esta moneda, llevarlo de Toledo á Murcia, que es lo postrero del reirazon que tiene mas fuerza dando causas de esto : la no, es á saber, uno por ciento, y no mas. Fuera del primera porque no tiene plata , y por ella no se podrá reino, es á saber, no hay para qué se lleve, pues tamdistinguir la buena de la contraliecha y falsa ; la segun- poco la plata, conforme á las leyes, se puede llevar ni da por la grande ganancia, que de siete partes se ganan á Portugal ni á Valencia. El Trabajo de contarlo y de las cinco, como queda dicho, donde antes por ser el guardarlo molestia es, y sin duda grande y de considemismo ó casi el valor nalural y el legal, pocos se po- racion; pero ni tan relevante, que no se recompense nian al riesgo de ser castigados como falsarios por tan con las comodidades que de suso en favor de esta mopequeño interés. De esta razon la segunda parte tiene neda se pusieron. Añaden para conclusion que se subirá por este camino el cobre, se enriquecerán los ex- rey manda se á los particulares vendiesen sus paños y traños que tienen mucho de este metal, y á nosotros sus sedas al tres doble de lo que valen, y que con faltará el menaje que se forjaba de él ó subirá á pre- la una parte se quede el dueño, y con las dos acudan cios excesivos: Cierto es que pocos años ha valia en al rey ? ¿Quién aprobará esto? Pues lo mismo punFrancia un quintal de cobre diez y ocho francos, que sa- tualmente se hace en la moneda que de nuevo se labra, lc el marco á trece maravedís, y en Alemania era mas que al que la tiene le queda la tercera parte del valor y barato, y en Castilla vale ya el marco cuarenta y seis menos, y el rey se lleva las dos; que si esto no se maravedís, que es casi el cuatro lanto, y cada dia con hace en las demás mercadurías y se ejecuta en la moesta priesa que le dan pujará mas. No hay duda sino neda es porque el rey no es tan dueño de ellas como de que este daño es verdadero, pero hay otros mas rele- la moneda, por ser suyas las casas donde se labra y ser vantes que luego se declararán.

suyos todos los oficiales de ellas y ser sus criados y te

ner en su poder los cuños con que quita una moneda y CAPITULO X.

pone otra en su lugar, ó mas subida ó mas baja, si liciOtros inconvenientes mayores.

tamente si no es esto que se disputa; que si se pretende

que las deudas del rey y de particulares se paguen con El primero de estos mayores inconvenientes es que esta moneda, será nueva injusticia, como lo dice Menola labor de esta moneda en lanta canlidad es contra las chio en el Consejo 48 largamente, que no es licito en leyes de cstos reinos. Los Reyes Católicos el año de 1497 moneda de baja ley pagar las deudas que se contrajeen la moneda de oro y de plata no pusieron línile al- rou cuando la moneda era buena. El tercer daño sin guno; á lodos permiten que labren todo lo que de es- reparo es que las mercadurías se encarecerán todas en los metales quisieren; de la de vellon ordenaron en la breve en la misma proporcion que la moneda se baja. ley 3. que solamente se labrasen diez cuentos reparti- No decimos aquí sueños, sino lo que ha pasado en estos dos en cierta forma por las seis ó siete casas de mone- reinos todas las veces que se ha acudido á este arbitrio. da que hay. El rey don Felipe II el año de 1566 dice en En la Crónica del rey don Alonso el Sabio, cap. 1.", se su ley que no conviene que de esta mone:la de vellos dice que al principio de su reinado en lugar de los pese labre mas de la que es necesaria para el comun uso piones, moneda de buena ley que antes corria, hizo lay comercio, por tanio que no se pue la labrar sin su es- brar olra de baja ley, que llamaban burgaleses, noventa pecial licencia. Para el comun uso solo es necesaria de los cuales hacian un maravedí, y que por esta mucsta moneda para las compras menudas; lodo lo demás danza se encarecieron las cosas y pujaron grandes cuanes dañoso. La causa por que la moneda se inventó es tias. Avisado de este daño, como se refiere en el capipara facilitar el comercio; así aquella moneda es mas tulo 5.°, puso tasa en todo lo que se vendia, remedio á propósito y conforme á este fin y blanco que mas le que empeoró la llaga y no se pudo llevar adelante, porfacilita : así lo dice Aristóteles en el lib. i De las poli- que nadie queria vender y fué fuerza alzar la tasa y el ticas, cap. 6." Esta moneda gasta tanto tiempo en con- coto, y aun se entiende que la principal causa por tarse, que es necesario un dia para contar mil ducados, que los ricos hombres se armaron contra él y por este y cs menester olro para coniucirlo á las partes donde medio su hijo don Sancho se le alzó con el reino fué el se hacen las compras ļ pagas; hacc costa y da mo- odio que resultó de la mudanza de esta moneda genelestia, por lo cual se ve que la avenida de esta moneda ralmente en el reino, porque no contento con el desóres contra nuestras leyes. No es bien que haya moneda den primero, despues en el sexto año de su reinado solamente de plata como se hace en loglaterra por ór- mandó deshacer los burgaleses y labrar los dineros prieden de la reina Isabel y en algunas ciulades de Alc. los, que cada quince hacian un maravedí, que parece mania, porque por mucho que la desmenucen, como lo sué cantar mal y porfiar como principe muy arrimado á bizo Renato , duque de Anjou , que de una ouza de plata su parecer. En la Crónica del rey don Alonso el Onceno, acuñó mil moviedas, se sentirá falta para las compras cap. 98, se refiere que hizo labrar moneda o noremenudas y para la ayuda de los pobres; pero tampoco nos y cornados de la misma ley y lalla que la que labró es accrlado dar en otro extremo que la moneda de ve- su padre el rey don Fernando. Para que por esta labor llon inunde la tierra como creciente de rio. El segundo no se encareciesen las mercaderías, mandó que el marco incogveniente es que esta traza, no solo se aparla de las de plata se quedase en el mismo valor que antes tenia leyes del reino, que esto llevadero fuera, sino que es de ciento veinte y cinco maravedís; y sin embargo, contra razon y dereclio nalural. Supongo lo que al prin- no se pudo llevar adelante y el marco subió y las mercipio se dijo, que el rey no es scñor de los bienes par- cadurías se encarecieron. Adviertase en este lugar que ticulares ni se los puede tomar en todo ni en parte. la causa por que al presente no se siente luego la caresVeamos pues, ¿seria lícilo que el rey se metiese por tía es porque el real se está en su valor de treinta y Jos graneros de particulares y tomara para si la mitad cuatro maravedís de estos nuevos, y el marco de sesende todo el trigo y les quisiese salisfucer en que la la y cinco reales; pero luego se verá que aquesto no otra mitad la vendiesen al doble que antes? No creo puede durar mucho tiempo. El rey don Juan I, para saque baya persona de juicio tan estragado que esto tisfacer a su contendedor el duque de Alencastre, labró aprobase; pues lo mismo se hace á la letra en la mo- morieda baja de ley, que llamó blanca; bajóla despues de neda de velion antigua, que el rey se toma la mitad, valor para atajar la carcstía casi la milad, como lo dice con solo mandar que se suba el valor y lo que valia él mismo en las Cortes de Briviesca, año 1387. El rey dos valga cuatro. Paso adelante; ¿seria justo que el don Enrique el Segundo, por las guerras que tuvo cou

tra su hermano el rey don Pedro, se vió en grande tercera parte. El rey don Juan 1, su moneda blanca, que aprielo y falta y acudió á esle remedio, labró dos suer- valia cada pieza un maravedi, la bajó á seis dineros, que tes de moneda de baja ley, la una era de reales y valian es casi la mitad, como se ve en las Cortes de Briviesca, á tres maravedís, la otra cra de cruzados, que valian un año de 1387; mas, sin embargo, la carestia pasó ademararedi, de que resultó grande carcstía, que una dobla lanle, como el mismo rey lo atestigua en cl año próximo llegó á trescientos maravedís, y un caballo á seis mil cn las Cortes de Burgos. Ya se puede ver el gusto quo maravedís; así se dice en su Crónica , año 4.", capi- de eslo recibiria la gente. Lo que en esta razon aviuu en tulo 10. Y aun en cl año 6.', cap. 8.", se dice que llegó á liempo del rey don Juan el Segun lo ya se dijo al fin valer un caballo ocho mil maravedis, precio excesivo del cap. 8.° Lo que en Portugal en tiempo del rey don para aquellos tiempos, por lo cual fué forzado á bajar Fernando por la misma causa de allerar la moneda rede valor aquella moneda y que el real valicse un inara- sultó la carcslía, y que de suera se metió gran cantidad vedi, y el cruzado dos coronas; y adrierto que la dobla de moneda falsa, cuéntalo Duarle Nuñez en las crónicas valia antes treinta maravedis', como lo dice Anlonio de de Portugal, aunque lo de Portugal no lo es. Dejemos Nebrija ca una de sus repeticiones y se saca del valor del cuenlos y ejemplos viejos. Sendero, al fin del lib. i de marco, que era ciento veinte y cinco maravedís. Verdad Schismat Anglic. refiere que el rey Enrique VIII de es que ya dobla y marco habian pujado algun poquito Inglaterra, despues que se aparlo de la Iglesia, 1ropor lo que se dijo en el cap. 8.° Asi subió por aquella al- pezó en grandes inconvenientes y males : el uno suc Ieracion á valer diez lanto; asi no sé que jamás se haya que labró moneda muy baja en tanto grado, que cohecho esta mudanza y que no se haya seguido la ca- mo quier que aules la moneda de plata tuviese de liga restia. Para que se entienda que es así lurzoso, finjamos la parte undécima, él poco á poco la bajó hasta leque un real llega á valer dos reales ó sesenta y ocho jarla en dos onzas de plata , lo demás hasta una libra maraverlis (que no falla gente qne da en este dislate y de cobre. Hecho eslo mandó que le trajesen la monele tienen por buen arbitrio que suban el oro y la plata, da que aules se usaba , como al presente se orienó unos mas y otros menos); supuesto eslo, veamos si uno en los cuarios que antes habia, y troca básela con la quiere comprar un marco de plata por labrar, ¿darán- moneda baja y mala que él hacia lubrar tanto por lanto, sele por sesenta y cinco rcales como está tasado? No que fué nolablc perjuicio. Añade que fué forzoso bapor cierto, sino que le subirán á ciento y lreinta, que es jarla de valor, con que empobreció mucha gente, en el peso de la plata. Pues si subieran el marco al doble, cuyo poder estaba; sin embargo, que en nuestros dias si se doblase el valor de los reales á proporcion, si los por mal consejo se volvió al mismo arbitrio, es á saber, subiesen una sesma ó una cuarta, el marco subiria olro en tiempo del rey do: Sebastian añadieron ciertos palatasto; y lo mismo en las monedas menores, que ya no cones de baja ley, do que resultaron los mismos daños solo en las compras, sino en los trueques, se da á diez y la necesidad de repararlos por el mismo camino. por ciento de ganaucia por tocar el vellon á plata, y aun Muerto el rey Enrique, acudieron a su hijo Eduardo; en muy breve se cambiará el vellon por plata á razon de cl remedio que se dió á los daños fué que aquella maquince, veinte ó treinta, y dende arriba por ciento; y la moneda la bajaron la milad del valor, y porque esto

á este mismo paso irán las demás mercadurías. Y 110 hay no bastó, la reina doña Isabel, hermana de Eduardo , idudla sino que en esta moneda concurren las dos causas la bajó otra mitad, con que el que tenia cuatrocicnlos,

que hacen encarccer la mercaduría , la una ser, como de repente y como por sucno se hulló solo con cienlo. serí, mucha sin número y sin cuenta, que hace abaratar No paró aqui, sino que acordaron que toda aquella cualquiera cosa que sea, y por el contrario, encarecer lo monedla mala se consumicse; llevároula á las casas de que por ella se trueca; la segunda ser moneda tan baja moneda, y allá se les queiló sin poder cobrarla de los y tan mala, que todos la querrán echar de su casa , y ministros de la Rcina : infame latrocinio. Véase si valos que tienen las mercadurías no las querrán dar sino mos por el mismo camino y si en este ejemplo lan frespor mayores cuantías. De aquí se sigue el cuarto daño co está pintada una viva iinágen de la trage.lia miscrairreparable, y es que vista la carestia, se embarazará el ble que pasará por nuestra casa. El quinto danio asiniscomercio forzosamente, segun que siempre que este mo irreparable, que el Rey mis.no empobrecerá y sus camino se lia tomado sc ha seguido. Querrá el rey re- rentas bajarán polablemente, porquc demás que

al rey mediar el daño con poner lasa á lodo, y será enconar la no puede estar bien el daño de su reino por estar entre Hlaga, porque la gente no querrá vender alzado el co- si tan trabados rey y reino, claro está que si la gente mercio, y por la carestía dicha la gente y el reino se empobrece, que si el comercio falta, no le podrán al empobrecerá y alterará. Visto que no hay otro remedio, rey aculir con sus rentas y que se arrendarán muy acudirán al que siempre, que es quilar del lodo ó bajar mas bajas que hasta aquí. Tampoco en esto no hablo del valor de la dicha moneda y hacer que valga la mitad por imaginacion; en tiempo de la menor edad del rey del tercio que hoy vale, con que de repente y sin pen- don Alonso el Onceno se tomó cuenta de las rentas sarlo, cl que en esta moneda tenia trescienlos ducados reales á sus tutores; hallóse que todas las renlas do sc hallará con ciento ó ciento cincuenta , y á esta mis- Castilla no pasaban de un cuento y seiscientos mil ma proporcion todo lo demás. Así aconteció en tiempo maravedis, que aunque todos aquellos maravedis valian de don Enrique II, como dice su Crónica, año 6.°, ca- cada uno como medio real, lodavía era la suma muy pitulo 8.", que forzado de estos daños, bajó el real, que pequeña. El Coronista , cap. 14, dice que las causas valia Ires maravedís, al valor de un maravedí, y el cru- de estos daños fueron dos: la una que los señores tezado, que valia un maravedi, á los cornados, que es la nian en su poder muchas ticrras del reino; la segunda que desde el rey don Fernando el Santo hasta el pre- neda de plata es mas subida que la de los reinos cosente, que se contaban cinco reyes, todos habian baja- marcanos, y que ocho reales nuestros tienen plata por do la moneda de ley y subidola de valor, que todo nueve de los de Italia y Francia, cebo con que los esés lo mismo, es á saber, que por estas mudanzas el traños recogen nuestra moneda y la sacan sin que sean comercio se embarazú y se empobreció todo el reino. parte las leyes y penas, que las bay muy graves, para Quiero concluir con representar el mayor inconvenien- enfrenar esta codicia. Otra razon bay, aunque mas dite de todos, que es el oilio comun en que forzosamente simulada , que el rey por este camino remediará sus incurrirá el príncipe por esta causa. Dice un sabio que necesidades, porque si con bajar la moneda de vellon, en las prosperidades todos quieren tener parte, y lo ail- que de suyo era tan baja, como de cobre, la sacado, verso atribuyen á las cabezas; ¿por qué se perdió la segun dicen, de interés pasados de seis millares de jornada? Porque el general no ordenó ó no pagó bien la oro, ¿qué será si se altera la plata, metal de que hay geute, etc. Felipe el Hermoso, rey de Francia, el primero lanta abundancia en el reino y viene cada año de nuevo que se sepa biaya en aquel reino bajado la moneda, que de las Indias sin número y sin cuento? En que hay otra vivió por los años de 1300, por lo cual Dante , poeta de comodidad, que volendrémos necesidad de acudir por aquel tiempo, le llamó falsificatore di moneta; el mismo este metal á otras naciones, como por el cobre. No liay al tiempo de la muerte, arrepentido de lo hecho, advir- Quda sino que el interés será colmado y grande en detió a su hijo Luis Hutin , que por esta causa él era odia- masía, mayormente si la baja fuese de un tercio ó de do de la gente, que le mandaba y rogaba que reparase un cuarto. Para entender mejor esta materia se debe este desórden; reliérelo Roberto Gavino al fin de la presuponer que la alteracion de la plata se puede hacer vida de este Rey. No bastó esta diligencia ni el pueblo en una de tres maneras : la primera, que la moneda se sosegó hasta tanto que el mismo Ludovico Hulin, por quede como está , pero que el valor legal se suba, es á consejo de algunos grandes, hizo ajusticiar públicamen- | saber, que por el real se dén cuarenta, cincuenta ó sele á Enguerrano Marivio , inventor de aquella mala tra- seuta maravedis donde hoy pasa por treinta y cuaza, en que, sin embargo, lropezaron Cárlos el Hermoso, tro, lo cual, aunque parece que es subir la plata por un hermano de Hulin, contra el cual lay una extrava- camino, es bajarla ; la segunda manera , que la bajen gante de crimine falside Juan XXII, y Felipe Valois, pri- de peso, que como hoy de un marco se acuñan sesenta mer her no y sucesor de los dos en la corona; con y siete reales, que adelante se acuñen ochenta ó ciento, cuánta ofension del pueblo de Francia, de las historius y que cada pieza se quede en el valor de treinta y cuade aquel reino se en:iende. Para evitar todos estos in- tro maravedis, de manera que si bien se mira, poco convenientes que de todo tiempo se han experimenta- se diferencia de la pasada; la tercera, que es lo que de do, los aragoneses en particular tonian al rey juramen- verdad pretenden, que en la plata se eche mas liga de to cuando se corona que no alterará la moneda; así lo lo que se hace; que si hoy en un marco de plata se echan escribe Pedro Belluga In Specul. Princip. , rúbr. 36, veintegranos de cobre, se echen, digamos, otros veinte número 1.o, donde trae dos privilegios de los reyes de ó treinta, lo cual seria ganar en cada marco de plata Aragon concedidos al reino de Valencia, la data del pri- seis reales ó mas, por cuanto cada grano de plata vale mero año de 1265, la del segundo 1336, cautela muy como un cuartillo, que si en cada flola viene un año prudente y necesaria. La codicia ciega, las necesidades con otro un millon de marcos de plata, seria adelantar aprietan, lo pasado se olvidla; así, fácilmente volvemos por este camino las rentas reales en medio millon, que á los yerros de antes. Yo confieso la verdad, que me vendido á razon de á veinte, llegaria el interés á diez maravillo que los que andan en el gobierno no hayan sa - millones, y si la mezcla suese mayor, como lo será sia bido eslos ejemplos.

duda de cada dia si este camino se abre, el interés

aventajará en el mismo grado que la liga se acrecenCAPITULO XI.

tare y subiere. Demás de esto, presupongo que de largo Si convendrá alterar la moneda de plata.

tiempo á esta parte, como se ve por las leyes del reino

que hablan en esta razon, siempre se ha usado que la Todos los inconvenientes que se han propuesto acerca plala que se acuña sea de ley de once dineros y cuatro de bajar la moneda en general lieven mayor fuerza en granos, que es decir, que tenga de cobre veinte granos la de plata, por ser ella de valor mas coinun que la de solamente mezclados. Lo mismo se guarda en la plata oro, que siempre es poca , y la de vellon, que lo debe en pasta, que los plateros no la pueden labrar pi mas ser; demás que la moneda de plata es el nervio de la subida que está ni inas baja, lo cual se ha usado en contratacion por su bondad y por la comodidad que estos reinos do centenares de años á esla parle, como hay de hacer las pagas en ella y las compras y ventas. se ve por la plata labrada de las iglesias y por una ley Pero porque algunos, sin embargo de los daños que del rey don Juan el Segundo, hecha en las Cortes de ban resultado de la mudanza del vellon, son de parecer Madrid, año del Señor de 1433, peticion 31, y es la prique seria buen arbitrio y remedio para todo que la mera en la Nueva Recopilacion, lib. v, lit. 22. Suplata se bajase, quiero en particular tratar de este puesto todo, pregunto yo a los que pretenden se altere punto y averiguar si convendrá ó se alajarán por este la plata con echarla mas liga, si quieren que esto se camino los daños, ó si, como lo creo, se hundirá todo ejecule solo en las casas de moneda , ó si se hará lo sin reparo. Dicen que con esta traza se acudirá á lo mismo en la labor de la plata y en las platerías. Si dique siempre se ha deseado, que la plata no se saque cen que todo se baje , deben advertir que será grande de España, y es averiguado y cierto que nuestra mo- novedad y grande confusion, pues el marco de plata la

brada en un tiempo se habrá de comprar en diferente en un momento bajarán lodas las rentas de dinero, precio del que en otro tiempo se labrare, demás que porque les pagarán en esta nueva moneda, de suerte me certifican no se podrá bien labrar por su aspereza que el que se acostó con mil ducados de juro amanesi la bajan. Si pretenden que toda la moneda se baje cerá con oclocientos o menos, conforme á la baja, pory que en todas las naciones siempre se ha tenido por que los mil que le daban no le valdrán mas entonces necesario que la plata en pasta y en moneda corran á que antes los ochocientos, ni le darán mas plata que en las parejas, y que forzosamente, si esto se hace, el ellos le daban, en que entrarán iglesias, monasterios, marco de plata en pasta pojará todo lo que la moneda hospitales, hidalgos, doncellas, elc., y será esto otro bajare, traza y trabazon de cosas tan delicadas, forjadas nuevo tributo harto inalo de llevar sobre las demás de tanto tiempo atrás, sospecho que no se podrá alte- gravezas que hay en este triste reino sin número y sin rar sin daño de los que la alteraren y de todo el reino, cuenlo; y ya se dijo que nuevo tributo no se debe ni se á la manera que un edificio fuerte y antiguo si le mi- puede poner sin el consentimiento de los interesados. nan, corren peligro los que le trazan de que los coja de- A las razones en contrario digo á la segunda que al rey bajo. Así lo deduce en materia semejante Cornelio Tá- no le está bien sacar interés con tan graves daños de cito en el lib. xx de sus Anales. Ilem, pregunto ¿qué sus vasallos; demás de que, como queda deducido, se hará la moneda ya acuñada ? Si corre por el mismo nunca fué lícito ni aun seguro quitarles parte de sus precio que la nueva, será injusto, pues vale mas y ten- haciendus, sea ó no con poder ó maña, que siempre drá mas plata y todos la querrán y no la nueva; si la donde uno gana otro pierde, y no hay que buscar insuben de valor, será confusion que reales de un peso venciones ó trazas en contrario de eslo. A la primera y estampa, unos valgan mas, y otros menos; si los vedan razon digo que no es la causa principal de sacar del y haceu llevar á las casas de la moneda para trocarlos reino esta moneda ser ella mas subida. Echase de ver por otros tantos de los nuevos, como se hizo los años esto en el oro, que aunque los escudos de Francia son pasados en Inglaterra , y es lo que sospecho preten- mas subidos que los nuestros y valen dos sueldos mas den, yo confieso que será granjería para el rey, y no que los de España cada uno, todavía hay en aquel reino de menor interés que la que hizo en la moneda de ve- una infinidad de los nuestros, que casi no se ve otra llon, pero será nuevo latrocinio dar menos por lo que moneda. Las causas principales son dos : la una la nevale mas, que no es bueno hacer tanlas veces y en lau- cesidad que tiene España de las mercadurías de fuera , las cosas prueba de la paciencia de los vasallos, que se como de lienzos, papel, libros, melales, cueros, obrajes apura y acaba con daño de todos. Item, ¿qué harán de de toda suerte y aun á veces de trigo, y como de acá la moneda de oro? Será forzoso bajarla, con que todo se pueden llevar mercadorias en tanta cantidad, forzosa quedará revuelto y fuera de sus quicios y volverémos cosa es que la plata supla su falta, porque no han de dar á las dificultades ya dichas. Si no bajan el oro, ya la los extraños sus mercadurías de gracia; la segunda las corona no pasará por doce reales como hoy pasa , sino

pagas que su majestad hace fuera del reino, que segue que subirá á catorce y á quince, conforme á la baja de ramente pasan de seis millones por año, los cuales claro la plala; demás de esto, todas las mercadurías luego está que se han de recompensar con darles acá olra subirán á la misma proporcion que bajaren la plata sin tanta plata á los que hacen las pagas y licencias para remedio, si que el extranjero y aun el palural harán su sacarla y llevarla donde el rey la menester; que si locuenta y dirán : en doce reales no me das mas plata davía alguno pretendiere que la bondad de la moneda que antes me dabas en diez, pues yo de mi mercaduría es una de las causas de sacarla, yo se lo olorgaré con no te quiero dar mas por los doce que te solia dar por tal que advierta que por el mismo caso que acá bajaren los diez, que si le amenazan con el coto y la tasa, ya la plata, los extraños bajarán allá luego la suya mucho queda en los capítulos de suso deducido lo que de ello mas, de suerte que siempre la nuestra quede mucho resullará , fuera de que no todas las mercadurías se mas subida; porque así como los extraños no pueden pueden tasar. Con esto el comercio se embarazará , que pasar sin nuestra plata , así no les faltarán trazas ni es como la leche delicada, que cou cualquier inconve- nadie les podrá ir á la mano para que no las hallen de niente se corta y estraga. A la verdad la moneda, y mas sacarla , con que todo nuestro ruido é invencion quela de plata , por ser lan usual y lan cómoda para todo, dan frustradas de todo punto y en el aire. Dirá alguno, es el fundamento verdadero de la contratacion, el cual pues ¿qué órdeu se podrá dar para atajar los daños que alterado , todo sin remedio se empeorará, que si eslos sienten de la moneda de vellon? Digo que no es acerdaños no se han visto tan claros en la baja que se hizo tado remediar un daño con olro mayor, que hay mede la moneda de vellon, fué porque la plata lo ha tenido dicinas mas dañosas que la misma enfermedad; digo todo enfrenado, que al fin por treinta y cuatro marave- mas, que yo no sé otro remedio sino el de que en ocadis de estos malos y bajos dau un real de plata que es sioues semejantes se ha usado en otros tiempos, como de buena ley; quitenle esle freno, y verán como en consta de todas las historias, que es bajár en el valor breve todo se sube y todo el comercio se embaraza. esta mala moneda como la mitad ó dos tercios, y si Si no, imaginemos que no corriese otra moneda sino la eslo no bastare, consumirla toda el tiempo adelante. Lo de vellon ó que no vipiese plala de las Indias, no bay uno y lo otro seria razon se biciese á costa del que hizo duda sino que la llaga se enconaria y que los inconve- el daño y llevó el interés; pero porque esta restitucion nientes arriba puestos de tropel resultarian; la plata lo es dificullosa y poco Ó, por mejor decir, nunca usada, entretiene todo por ser mucha y moneda de ley, que si lendria por menor inconvenien le que fuese á costa de hacen mudanza con esto, y es otra razon muy fuerte, los que tuviesen dicha moneda, así el bajarla como el

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