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recompensar con sus buenos servicios las ofensas pa- | nacion del nuevo Rey, tanto con mayor aficion y vosadas y hacer con toda lealtad y cuidado lo que les en- luntad cuanto mas confiaban que el hijo saldria semejacomendase; á los terceros mantuviese en justicia, mas | ble á su padre en todo género de' virtud y caballería, no les encargase cuidado alguno ni gobierno del reino, 1 porque era de noble condicion, dócil ingenio, apacibles como á personas que mirarian mas por sus particulares costumbres y un alma compuesta y inclinada à todas que por el pro comun. Llevaron su cuerpo de aquella obras de piedad, no de precipitado ó arrebatado juicio, ciudad en que falleció a la de Búrgos. Acompañóle su sino inclinado á oir el ajeno. Era bajo de cuerpo, pero hijo don Juan, ya rey. Depositáronle en el sagrario de la en su aspecto representaba majestad. Luego que tomó iglesia mayor en la capilla de Santa Cataliaa. Las hon- | el cuidado del reino , lo primero en que puso mano fué ras le hicieron con real aparato y toda muestra de ma- en señalarse por amigo de los franceses, y así hizo pojestad. De allí le pasaron á Valladolid, y al fin del mismo ner luego á punto una armada y enviarla contra Juan ano á una capilla que se labró á costa del Rey en To- de Monforte, duque de Bretaña, á quien por el favor lede en aquella parte de la iglesia mayor que estaba que daba á los ingleses aquel Rey y su consejo le dieron junto a la torre principal, en que por tradicion de pa- | por enemigo de la corona de Francia, y con público dres á hijos se tiene por cierto que puso los pies la sa- pregon adjudicaron sus bienes y estado al fisco real. grada Virgen cuando bajó del cielo para honrar á su Corrió la armada toda la costa de Bretaña y en ella gasiervo Ilefonso. Esta capilla en tiempo del emperador nó una fuerza que llaman Gayo. El Rey pasó en Burgos don Cárlos se pasó á otra parte, donde al presente es lo restante del estío. Esta pública alegría dos cosas que tán enterrados los cuerpos deste Rey, de su hijo y acontecieron, la una la aguó algo, y la otra la aumentó. nieto que le sucedieron, y de las reinas sus mujeres en La primera fué que un judío , llamado Josef Pico, muy seis sepulcros de obra curiosa y prima, cada uno con principal entre los suyos y muy rico, fué muerto por su letrero. Asisten en esta capilla, y en ella celebran engaño y envidia de su misma gente. Era este recogelos oficios treinta y seis capellanes, con muy buenas dor general de las alcabalas reales y tesorero, por donde rentas, que para sustentarse les señalaron y tienen. vino á tener gran cabida y autoridad con todos. AlguMandóse sepultar con el hábito de santo Domingo por nos de su nacion judíos, hombres principales, no se el ainor y devocion que él tenia á la memoria de aquel sabe por qué, le tenian mala voluntad, y con este odio Santo, su pariente; de cuyo órden tenian otrosí costum dieron traza de matalle. Para esto por engaño, sin enbrelos reyes de tomar confesor. Murió tambien por aquel tender el Rey lo que hacia , ganaron una provision real tiempo el rey Moro, á quien sucedió Mahomad, llamado | en que mandaba fuese luego muerto; cogieron de prespor sobrenombre el de Guadix por la curiosidad que to al verdugo real, ó inducido con el mismo engaño, o tuvo de hermosear y engrandecer aquella ciudad. Este sobornado con dineros, lo cual se puede sospechar, por haber tenido el reino con quietud y sin alteracio pues tan de rebato usó de su oficio. Acudieron a la casa nes civiles puede ser tenido por mas aventajado y di- , de Josef, que estaba bien seguro de tal caso, en que de choso que todos sus antepasados. El rey de Aragon, improviso le acabaron. Conocido el engaño, se hizo aunque viejo y anciano, se tornó nuevamenle á casar; justicia de los culpados y se le quitó á esta nacion la potomó por mujer á Sibila Fortia, que era una dama testad que tenia y el tribunal para juzgar los negocios viuda de gran hermosura, por la cual la prefirió al ca- y pleitos de los suyos; desórden con que habian hasta samiento con que le convidaban de Juana, reina de allí disimulado los reyes por la necesidad y apretura Nápoles. Tuvo dos hijos deste casamiento, que murie. de las rentas reales y ser los judíos gente que tan bien ron en su tierna edad, y una hija llamada Isabel, que saben los caminos de allegar dinero. Materia de conadelante casó con el conde de Urgel.

tento extraordinario fué el hijo que nació al Rey en

Búrgos á los 4 de octubre, sucesor que fué y heredeCAPITULO III.

ro de sus estados; su nombre don Enrique por memoria

de su abuelo y para que remedase su valor y virtudes. De cómo comenzó á reinar el rey don Juan.

En fin deste año y principio del siguiente, que se conEl rey don Juan, concluido el enterramiento y hon- tó de 1380, las lluvias fueron grandes y continuas en ras de su padre, recibió en Burgos en las Huelgas la demasía; salieron con las avenidas de madre los rios, corona del reino en edad que era de veinte y un años y rebalsaron los campos y las labradas y sembrados, en tres meses. Juntamente con él se coronó su mujer la particular el rio Ebro cerca de Zaragoza rompió los reina doña Leonor. Armó caballeros á cien mancebos, reparos y tomó otro camino, de guisa que para hacelle la flor de la caballería, con las ceremonias que se acos volver á su curso se gastó mucho trabajo y dinero. De lumbraban en aquel tiempo. Demás desto á aquella no Búrgos pasó el Rey á Toledo, ciudad en que de nuevo bilísima ciudad, por los gastos que en tal solemnidad le hizo las honras de su padre y puso su cuerpo, como quefué necesario hacer y en premio de su bien probada da dicho, en su sepulcro de asiento. Partió para el Anlealtad, le hizo donacion de la villa de Pancorvo, Te dalucía con intento de acudir a la ayuda de Francia conníanse Cortes en aquella ciudad, en que se establecie tra los ingleses. Armó en Sevilla veinte galeras, con ron muchas cosas: una, que el clérigo de menores ór- l que el almirante Fernan Sanchez de Tovar, que iba denes casado pechase; pero que si fuese soltero, co por general, costeadas las riberas de España y de Frauigo trajese abierta la corona y hábito clerical, gozase cia, no paró hasta llegar á Inglaterra, y por el rio Tádel privilegio de la Iglesia. Fueron grandes las alegrías, mesis arriba dar vista a la ciudad de Londres, cabeza

fiestas que se hicieron por todo el reino por la coro- ! de aquel reino , cou gran mengua y cuita de aquella

gente y ciudadanos, que veian la armada enemiga á , les y en el cerco que tenia puesto sobre Castronuevo, sus puertas, talados sus campos, quemadas sus alque- l pueblo de Bretaña. Su linaje ilustre, sus hazañas esclarías y casas de campo sin poderlo remediar. La discor- | recidas; su padre se llamo Reginaldo Claquin, señor dia entre los pontifices andaba mas viva que nunca; de Bronio cerca de Rennes, ciudad muy conocida en castigo de los muchos pecados del pueblo y de las ca-l el ducado de Bretaña. El oficio de condestable, que es bezas. El mayor daño y que hacia mas incurable la muy preeminente en Francia y vacó por su muerte, se dolencia, que cada cual de las partes tenia sus valedo dió poco adelante á Oliverio Clison. Murió asimismo á res, personas en letras y santidad eininentes basta se- los 16 de setiembre Cárlos, rey de Francia, en el bosñalarse con milagros. ¿Qué podia con esto hacer el que de Vincenas, que mandó en su testamento sepullapueblo? Qué partido debia seguir? Ardia el ponlilice sen el cuerpo de Claquin junto al suyo en San Dionisio, Urbano en un vivo deseo de tomar emienda de la reina sepultura de aquellos reyes junto á Paris; honra muy de Nápoles, causadora principal de aquel scisma, ca debida á lo mucho que sirvió en su vida y á su valor. si no fuera con su sombra , no acometieran los carde Sucedió en aquella corona Cárlos, hijo del difunto, nales á ejecutar lo que hicieron. Para atender á esto sexto deste nombre. Al rey de Portugal aquejaba el con mayores fuerzas y mas de propósito hizo paces con cuidado de lo que seria de aquel reino despues de su florentines y perusinos y otros pueblos que no le que muerte. La edad estaba adelante, no tenia hijo varon rian reconocer homenaje y andaban alborotados. Con- | ni esperaba tenelle. Doña Beatriz, habida en la Reina, vidó á Cárlos, duque de Durazo, á pasar en Italia con de la cual adelante se puso en duda si era legitima, en intencion que lo dió y promesa de hacelle rey de Nápo vida del rey don Enrique quedó desposada con su hijo les. Este Cárlos estaba casado con Margarita , su prima bastardo don Fadrique, duque de Benavente. No quiso hermana, hija que fué de su tio Cárlos , duque de Dura el Portugués despues de muerto el rey don Enrique pazo; marido y mujer eran bispielos de Cárlos II, rey de sar por estos desposorios, antes despachó sus embajaNápoles, como queda deducido de suso. Aceptó las ofer dores al nuevo rey de Castilla, que volvia del Andalucía tas del Pontifice, ayudóle con gente y dinero Ludovico, para pedille para su hija al infante don Enrique, si bien rey de Hungría, por el odio que tenia contra la Reina, era niño de pocos meses nacido; acuerdo poco acertapor la muerte que dió a su marido Andreaso , hernia do, sujeto á grandes inconvenientes, por la edad de no del Húngaro. Demás desto, la soltura desta Reina en los novios tan diferente y desigual. Todavía el rey don materia de honestidad era muy conocida. La grandeza Juan no desechó aquel partido por la comodidad que se y la fama de los principes corren á las parejas; así sus presentaba de haber el reino de Portugal por aquel virtudes como sus vicios están á la vista de todos, y camino y juntalle con Castilla. Tratóse de las condiciocuanto es mayor y mas alto el lugar, tanto debe ser me nes, y finalmente en Soria, donde se juntaron las Corpor la libertad, por el ejemplo, que si es malo, cunde tes de Castilla, se concertaron los desposorios, que al y empece mucho. No se le encubrieron a la Reina los cabo no surtieron efecto. Prendieron por mandado del intentos del Pontífice y sus trazas. Sabia muy bien el I Rey al adelantado Pedro Manrique; cargábanle ciertas aborrecimiento que comunmente le tenian, ocasionado pláticas y tratos que decian tenia con don Alonso de de la torpeza de su vida. Recelábase por el mismo caso Aragon, conde de Denia, en perjuicio del reino. La verque no tendria fuerzas bastantes para contrastar á tan dad es que murió en la prision sin dejar hijos. Sucediópoderosos enemigos. No tenia sucesion, si bien se ca- le en aquel cargo y en sus estados su hermano Diego só cuatro veces: la primera con Andreaso, al cual ella | Manrique, merced que tenia bien merecida por su vamisma dió la muerte; la segunda con Ludovico, princi- | lor y los servicios que hiciera en la guerra pe de Taranco, deudos el uno y el otro muy cercanos Era el rey de Francia de poca edad; tenia en su lugar suyos; la tercera con don Jaime, infante de Mallorca; el gobierno de aquel reino Luis, duque de Anjou, por y últimamente tenia por marido á Oton, duque de aventajarse á los otros señores de Francia y por el deuBranzvique. Comunicóse con el otro pontifice Clemen- do que alcanzaba con aquella casa real. Recelábase el te, y habido con él su acuerdo, determinó para desba- | rey de Aragon no quisiese con aquella ocasion volver á ratar aquella tempestad y torbellino que contra ella se | la pretension del reino de Mallorca por el derecho que armaba valerse de las fuerzas de Francia. Para esto de suso queda tratado. Pero á él otro cuidado le aqueprobijó á Luis, duque de Anjou, príncipe muy podero | jaba mas, que erá amparar la reina de Nápoles, y de so. Dióle título de duque de Calabria, que era el que camino asegurar para su casa la sucesion de aquel reitenian los herederos de aquel reino de Nápoles. Hizose | no; acudió, sin embargo, el rey don Juan de Castilla, el auto de la adopcion con la solemnidad necesaria en despachó embajadores á Francia para tratar de concierel castillo de aquella ciudad, llamado del Ovo, a los 29 de l tos. Dió oidos el de Anjou á estas pláticas por quedar junio. Principios de grandes alteraciones y guerras que desembarazado para la empresa do Italia. Asentaron adelante resultaron, en que entró tambien à la parte Es- que vendiese á dinero el derecho que con dinero compaña finalmente, y el primer título que tuvieron aque prara, cn que el rey don Juan puso de su casa buena · llos duques de Anjou para pretender con tanta porfía y cantia en gracia de su suegro, y por el deseo que tenia por tanto tiempo el reino de Nápoles; traza enderezada no se alterase el sosiego de que en España gozaban. para defenderse la Reina y juntamente afirmar el par Despachó otrosi embajadores al soldan de Egipto que tido del papa Clemente, que a la vua y al otro presto de su parte le hiciesen instancia para que pusiese en poco. Falleció por este tiempo á 13 de julio el valeroso libertad á Leon, rey de Armenia , que tenia cautivo, y caudillo Beltran Claquin ; tomole la muerte en los rea- ! se le murieran en la prision mujer y hija. Condescen

rra.

dió el Bárbaro con aquellos ruegos tan puestos en razon. | rio, de muy noble alcuña entre los aragoneses, de vivo Soltó al preso, que envió con cartas que le dió sober 1 y grande ingenio y muy letrado en derechos. Por esta bias y hinchadas en lo que de sidecia, honoríficas para el causa Clemente le envió por su legado á España al prinrey don Juan, cuyo poder y valor encarecia, y le pedia cipio del año de 1381, por ver si con su buena maña su amistad. Vino aquel Rey despojado tres años adelan- y letras podria atraer nuestra nacion á su parcialidad te, primero a Francia, dende á Castilla. Es muy propio y devocion. En Aragon salió en vacío su trabajo por no de grandes reyes levantar los caidos, y más los que se querer resolverse en tan grande duda el Rey y sus granvieron en prosperidad y grandeza. Recibióle el Rey y des. Con el rey de Castilla tuvo mayor cabida. Juntáhospedóle con toda cortesía y regalo, y para consuelo ronse en la corte los varones mas señalados del reino, de su destierro y pasar la vida le consignó las villas de y gastados muchos dias para la resolucion Jeste negoMadrid y Andújar con rentas necesarias y bastantes pa | cio, finalmente en Salamanca, para do trasladaron la ra el sustento de su casa. No paró mucho en España, | junta, á 20 de mayo dieron por nula la eleccion de Urantes dió la vuelta á Francia con intento de pasar á In Į bano, y aprobaron la de Clemente, que residia en Aviglaterra para concertar aquellos reyes y persuadilles ñon, como legal y hecha sin fuerza, en que parece atenque dejadas entre sí las armas, las volviesen con tanto | dieron á que residia cerca de España y á la amistad mayor prez y gloria contra los enemigos de Cristo los del rey de Francia mas que á la equidad de las leyes. infieles de Asia. En esta demanda sin efectuar cosa al- Muchos tuvieron por mal pronóstico y por indicio de guna le tomó la muerte, y le alajó sus trazas como que la sentencia fué torcida la muerte que vino á esta suele. En la iglesia de los monjes celestinos de Paris, sazon á la reina doña Juana, madre del Rey, santísima en la capilla mayor se ve el dia de hoy un arco cavado señora , y tan limosnera, que la llamaban madre de poen la pared con un lucillo de mármol de obra prima con bres. En su viudez trajo hábito de monja, con que lamsu letra que declara yace en él Leon, rey de Armenia. bien se enterró. Hizose el enterramiento en Toledo

junto á don Eorique, su marido, con célebre aparato, CAPITULO IV.

mas por las lágrimas y sentimiento del pueblo que por Que Castilla dió la obediencia al papa Clemente.

otra alguna cosa. Clemente trabajaba de traer á España

á su devocion, como está dicho, y al mismo tiempo en Estaba el mundo alterado con el scisma de los roma- Italia se mostraban grandes asonadas de guerra. Don nos pontifices, y los príncipes cristianos cansados de oir Cárlos, duque de Durazo, vino de Hungría á Italia al llalos legados de las dos partes. Los escrúpulos de con- mado del pontífice Urbano; diéronle los florentines ciencia, que cuando se les da entrada se suelen apode- gran suma de dinero porque no entrase de guerra por rar de los corazones, crecian de cada dia mas. El Rey la Toscana. En Roma le dió el Pontifice título de senadeterminó de hacer Cortes de Castilla para resolver este dor de aquella ciudad y la corona del reino de Nápoles, punto en Medina del Campo. Grandes fueron las dili- Allí desde que llegó le sucedieron las cosas mejor de lo gencias que en ellas los legados de ambas partes hicie que él pensaba, que todas las ciudades y pueblos abierron, por entender que lo que allí se determinase abra | tas las puertas le recibian , hasta la misma nobilísima y zaria toda España. No se conformaban los pareceres, gran ciudad de Nápoles. La Reina, por la poca confianunos aprobaban la eleccion de Roma, otros la de Fun za que hacia así de su ejército como de la lealtad de los di. Los mas prudentes juzgaban que como si hobiera ciudadanos, se hizo fuerte por algun tiempo en Castelsede vacante, se estuviesen á la mira; y que esta causa novo. Oton, su marido, fué preso en una batalla que se se debia dejar entera al juicio del concilio general. En arriscó á dar á los contrarios, con que la Reina, perdida tre estos dares y tomares parió la Reina á los 28 de no toda confianza de poderse tener, se rindió al vencedor. viembre un hijo , que llamaron don Fernando, que en Pusiéronla en prisiones, y poco despues la colgaron dc nobleza de corazon y prosperidad de todas sus empresas un lazo en aquella misma parte en que ella hizo dar garexcedió a los principes de su tiempo, y llegó á ser rey rote á su marido Andreaso. Muerta la Reina, dieron de Aragon por sus partes muy aventajadas. Vinieron libertad á Oton para que se fuese á su tierra; con esta tambien á estas Cortes gran número de monjes benitos; victoria la parte de Urbano ganó mucha reputacion. quejábanse que algunos señores, á título de ser patro Parecia que Dios amparaba sus cosas y menguaba las nes de sus ricos y grandes conventos, les hacian en Cas- | de su competidor. Habia entrado en Italia el duque de tilla la Vieja grandes desafueros, ca les tomaban sus Anjou con un grueso campo; falleció empero de enferpueblos y imponian á los vasallos nuevos pechos; avo- inedad en la Pulla, provincia del reino de Nápoles; con caban á sí las causas criminales y civiles, y todas las su muerte se regalaron y fueron en flor sus esperanzas demás cosas hacian á su parecer y albedrío contra toda y trazas. Don Luis, infante de Navarra, tenia deudo con órden de derecho y contra las costumbres antiguas. Cárlos, el nuevo conquistador de aquel reino, ca estaSeñaláronse jueces sobre el caso, varones de mucha ban casados con dos hermanas, como se tocó de suso. prudencia, que pronunciaron coutra la avaricia y inso No pudo hallarse en esta empresa ni ayudarle por estar lencia de los señores, y decretaron que á ninguno le ocupado en la guerra que en Atica hacia con esperanza fuese lícito tocar á las posesiones y rentas de los con- l de salir con el ducado de Atenas y Neopatria, por el ventos, y que solo el Rey tuviese la proteccion dellos, antiguo derecho que á él tenian los reyes de Nápoles; lo cual se guardó por el tiempo de su reinado. Entre los mas los principales de aquella provincia, por traer su cardenales que siguieron las partes de Clemente fué descendencia de Cataluña, se inclinaban mas á los araupo don Pedro de Luna, hechura del pontifice Grego- goneses, y no cesaban de llamar, ya por carlas, ya por embajadores, al rey de Aragon para que fuese ó enviasella y en el valor de sus soldados, se aprestasen á la baá tomar la posesion de aquel estado y provincia, como talla, la cual les presentaria luego que se apoderase de finalmente lo hizo.

Almoida, y para combatillos les saldria al encuentro

espacio de dos jornadas, confiado en Dios, que volveria CAPITULO V.

por la justicia y por su causa. Deseaban los ingleses ve

nir á las manos como gente briosa y denodada; entreDe la guerra de Portugal.

teníalos empero la falta de caballos, que ni los traian en Una nueva tempestad y muy brava se armó en España la armada ni los podian tan en breve juntar en Portuentre Portugal y Castilla , que puso las cosas en asaz gal. La respuesta fué prender al rey de armas contra grande aprieto, y al rey don Juan en condicion de per toda razon y derecho. Cerraba en esta sazon el invierder el reino. Ligáronse los portugueses y ingleses; jun- | no, tiempo poco á propósito para estar en campaña. Retaron contra Castilla sus fuerzas y armas. Pensaban tiróse sin hacer otro efecto el rey de Castilla, resuelto aprovecharse de aquel Rey por su edad, que no era mu de volver a la guerra con mas gente y mayor aparato cha, y no faltaban descontentos, reliquias y remanen luego que el tiempo diese lugar y abriese la primavera tes de las revueltas pasadas. Los ingleses pretendian del año de 1382. Tornó el conde de Gijon, mozo liviaderecho y accion a la corona por estar casado el duque no, á alborotarse; retiróse á Berganza para estar mas de Alencastre con la hija mayor del rey don Pedro; el seguro y con mas libertad; desamparáronle los suyos de Portugal llevaba mal que le hobiesen ganado por la que llevó cousigo. Esto y la diligencia de don Alonso mano y cortado las pretensiones que tenia á aquel reino de Aragon, conde de Denia y marqués de Villena, que de Castilla, á su parecer no mal fundadas, además que se puso de por medio, fueron parte para que se redujesc al rey don Juan tenia por descomulgado por sujetarse, | á obediencia, y el Rey, su hermano, segunda vez le percomo seguia, al papa Clemente, ca en Portugal no reco donase. Al tercero por este servicio y por otros nombró nocian sino á Urbano. Aprovechóse de esta ocasion don por su condestable, cosa nueva para Castilla, entre las Alonso, conde de Gijon, para alborotarse conforme á otras naciones y reinos muy usada; crió otrosí dos masu condicion y alborotar el reino. Su hermano el rey riscales, que eran como los legados antiguos y los modon Juan, porque de pequeños principios, si con tiem dernos maestres de campo, sujetos al Condestable; espo no se atajan, suelen resultar muy graves daños, acu- tos fueron Fernan Alvarez de Toledo y Pero Ruiz Sardió á la hora á Oviedo, cabeza de las Astúrias, para so- miento. Preleudia el Rey, como prudente, con estas segar aquel mozo mal aconsejado. Junto con esto man- honras animar á los suyos y juntamente hermosear la dó hacer gente por tierra, y armar por el mar para por república y autorizalla con cargos semejantes y preemientrambas partes dar guerra á Portugal y desbaratar

nencias. Pasóse en esto el invierno; la masa de la gente sus intentos, por lo menos ganar reputacion. Los bulli se hizo segunda vez en Simancas. La fertilidad de la cios del Conde fácilmente se apaciguaron, y él se alla- tierra y su abundancia era á propósito para sustentar nó á obedecer; si de corazon, si con doblez, por lo de el ejército y proveerse de vituallas; luego que todo esadelante se entenderá. Hacíase la masa de la gente en tuvo en órden, el Rey con toda priesa se enderezó la Simancas. Acudió el Rey desde que supo que estaba vuelta de Badajoz por tener aviso que los enemigos todo á punto, marchó con su campo la vuelta de Portu-l pretendian romper por aquella parte y que eran llegagal, púsose sobre Almoida , villa que está á la raya, no dos á Yelves, distante de aquella ciudad tres leguas soléjos de Badajoz. El sitio y las murallas eran fuertes, y lamente. Traia el rey de Portugal tres mil caballos y los de dentro se defendian con valor, que fué causa de buen número de infantes. Los ingleses otrosí eran tres ir el cerco muy á la larga. Por otra parte, diez y seis ga mil de á caballo y otros tantos flecheros. En el campo leras de Castilla se encontraron con veinte y tres de de Castilla los hombres de armas llegaban á cinco mil y Portugal. Dióse la batalla naval, que fue muy memora quinientos caballos ligeros; el número de la gente de á ble. Vencieron los castellanos; tomaron las veinte ga- pié era muy mayor, todos muy diestros, ejercitados en leras contrarias y en ellas gran número de portugueses Jas guerras pasadas, acostumbrados á vencer, y sobre con el mismo general don Alfonso Tellez, conde de Bar todo con gran talante de venir á las manos y á las puñacelos. Fuera esta victoria asaz importante por quedar das y con las armas humillar el orgullo de los contralos de Castilla señores de la mar y los enemigos ame- rios, que emprendian mayores cosas que sus fuerzas aldrentados, si el general castellano, que era el almiran- | canzaban. Todavía el rey de Castilla, por ser manso de te Fernan Sanchez de Tovar, la ejecutara á fuer de buen condicion y por no aventurar lo que tenia ganado en guerrero; pero él, contento con lo hecho, dió la vuel el trance de una batalla , acordó de requerir á los eneta á Sevilla, con que los portugueses tuvieron lugar de migos de paz. Para ello envió á don Alvaro de Castro rehacerse, y la armada inglesa tiempo de aportar á para avisar seria mas expediente tomar algun asiento en Lisboa, que fué el daño doblado. Todavía el rey don | aquellas diferencias que poner á riesgo la sangre y la Juan, animado con tan buen principio y confiado que vida de sus buenos soldados; que la victoria seria de serian semejables los remates, acordó emplazar la bata-l poco provecho para el que venciese, y al vencido acarla á los contrarios. Escribióles con un rey de armas un rearia mucho daño; finalmente, que las prendas de cartel desta sustancia: que sabia era venido á Portugal amistad y parentesco eran tales, que debian antes del Emundo, conde de Cantabrigia, en lugar de su herma- | rompimiento atajar los males que amenazaban y acorno el duque de Alencastre, acompañado de gente luci- darse cuáles y cuán tristes podrian ser los remates si da y brava; que si confiaban en la justicia de su quere- una vez se ensangrentaban. Por esto juzgaba, y era así, que á cualquiera de las dos partes vendria mas á cuento | ciudad de Yelves , en que poco antes se dió asiento en componer aquel debate por bien que por las armas. la paz. Esto pasaba en España al remate del año. En el Los ingleses daban de buena gana oidas á estas pláticas mismo tiempo en el Atica tenian sus rencuentros de arpor estar pesantes de haber emprendido aquella guerra mas los navarros y aragoneses sobre el principado de tan dificultosa y tan léjos de su tierra, si bien demás del Atenas y de Neopatria. Filipe Dalmao, vizconde de Roreino de Castilla que pretendian les ofrecian el de Por- | caberti, general de la armada aragonesa , allanó aquel tugal en dote de la infanta doña Beatriz, que pospues estado al Rey, ca mató y echó fuera de aquellas tierras tos los demás conciertos, daba su padre intencion de toda la gente de guarnicion de los navarros y dejó en casalla con Duarte, hijo de Emundo, conde de Canta | ella con suficiente presidio á Roman de Villanueva que brigia. Tratose pues de concierto, en que intervinieron quedó por gobernador, con que él pudo dar la vuelta. personas principales de las dos naciones, por cuya in En Sicilia andaban tambien las cosas alteradas, porque dustria se conformaron en las capitulaciones siguientes: Artal de Alagon, conde de Mistreta, por la mucha alque dona Beatriz de nuevo desposase con el infante don toridad y poder que en aquella isla alcanzaba , queria á Fernando, hijo menor del rey de Castilla; pretendian su voluntad casar á la Reina y poner de su mano á quien por este camino que el reino de Portugal no se juntase él quisiese en el reino. A este fin llamó de Lombardia á con Castilla, como fuera necesario si casara con el hijo | Juan Galeazo, que aun no era duque de Milan; pero él mayor; que los prisioneros y las galeras que se tomaron no pudo hacer este viaje ni acudir con presteza, porque en la batalla naval se volviesen al de Portugal; demás las galeras de Aragon los años pasados en el puerto de desto, que el rey de Castilla proveyese de armada y de | Pisa le habian tomado su armada. Los señores de Siciflota en que los ingleses se volviesen á su tierra. Pu lia llevaban muy mal que don Artal quisiese mandar dieran parecer pesadas estas capitulaciones al rey de tanto, y que solo él pudiese mas que todos los demás Castilla, que se hallaba muy poderoso y pujante; mas | juntos. Don Guillen Ramon de Moncada, cornunicado ordinariamente cs acertado prevenir los sucesos de la su intento con el rey de Aragon, de secreto entró en guerra, que pudieran ser muy perjudiciales para Espa- | Catania , y apoderándose de la Reina , la llevó á Augusña, y no hay alguno tan amigo de pelear que no huelgue | ta, que era una de las fuerzas de su estado, fuerte por mas de alcanzar lo que pretende con paz que por medio su sitio , que está sobre la mar, por sus murallas y por de las armas. Por todo esto el de Castilla, se inclinó á la la grande guarnicion que en ella puso de catalanes que paz y aceptar aquellos partidos, y aun entregó al de el Rey le envió con el capitan Roger de Moncada. Don Portugal en rehenes personas muy principales para se- | Artal, visto que con esto le burlaban sus trazas, acuguridad que se cumpliria enteramente lo concertado; dió con furor y rabia. Púsose sobre Augusta y combacon que por entonces se impidió la batalla y juntamen tiala por tierra y por mar. Avino muy á propósito que te se dió fin á aquella guerra, que amenazaba grandes Dalmao, á la vuelta de Grecia , aportó á Sicilia. Supo lo males.

que pasaba , y con su armada forzó al enemigo á alzar CAPITULO VI.

el cerco; con tanto puso á la Reina en sus galeras, tocó

á Cerdeña, y finalmente llegó con ella á salvamento á De la muerte del rey de Portugal.

las riberas de España. La Reina casó adelante en AraEl contento que resultó destas paces se destempló gon, con que á cabo de años los reinos de Sicilia y Aramuy en breve por causa de algunas muertes que se si- gon se volvieron á juntar con nudo muy mas fuerte y guieron de grandes personajes; tal es nuestra fragili mas duradero que antes. Don Cárlos, hijo mayor del dad. El rey don Juan se fué al reino de Toledo, y estaba rey de Navarra , todavía le tenian arrestado en Francia. enfermo en Madrid, cuando murió en Cuellar, villa de Intercedió el rey de Castilla para que el Francés le puCastilla la Vieja, su mujer la reina doña Leonor de par- siese en libertad, el cual otorgó con ruegos tan justos; to de una hija , que vivió pocos dias. El sentimiento y con esto aquel Príncipe junto con el deudo , ca eran cullanto del Rey y de todo el reino fue extraordinario ñados, quedó tan obligado y reconocido, que por toda por ser ella un espejo de castidad y santidad; sepulta- | la vida con muy buen talante acudió á las cosas de Casron su cuerpo en Toledo en la capilla de los Reyes. Esta | tilla. Llegó á Pamplona por principio del año que se muerte dió ocasion al rey de Portugal de tomar nuevo contó de Cristo 1383. Regocijaron su veuida todos los acuerdo y alterar el primer capítulo de los conciertos de aquel reino como era razon. El Rey, su padre, eso pasados. El rey de Castilla, aunque tenia dos hijos, que | mismo con la edad se mostraba mas cuerdo y emendaba daba viudo y en la flor de su edad. Envióle embajadores con buenas obras las culpas de la vida pasada. En Pampara ofrecerle por mujer á doña Beatriz, su hija. Pa- plona y en otros lugares quedan memorias desta murecible que con este vínculo se daria mejor asiento á la | danza de vida, con que procuraba aplacar á Dios, y nueva amistad y á la sucesion del reino de Portugal; acerca de los hombres borrar la infamia y mala voz que que era cosa larga esperar que el infante don Fernando corria de sus cosas por todas partes. Cargábanle por fuese de edad para casarse, y que en el entre tanto po lo menos que trató de dar yerbas al rey de Francia, su dian intervenir cosas que impidiesen el casamiento y cuñado, á los duques de Borgoña y de Berri y al condesbaratasen todas las trazas, concertáronse pues muy de de Fox; si con verdad o levantado, lo que mas creo, fácilmente. Entre las demás capitulaciones fué una que y no se puede averiguar; lo cierto es que aquellos rumopor muerte del rey don Fernando gobernase á Porlu- res le hicieron grandemente y en todas partes odioso. gal la Reina viuda hasta tanto que la Infanta tuviese Las bodas del rey de Castilla con la infanta de Portuhijo de edad competente. Señalóse para las bodas la l gal se celebraron en el lugar señalado; el concurso de

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