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sus tiempos juntas de las cabezas de la república. Los ó parte de ella trató de reformarse, como la de San Bee buenos reyes y emperadores han favorecido siempre nito, ó San Bernardo, lo primero en que pusieron sus este gobierno, así bien como los no tales han echado por ojos fué en ordenar sus capítulos generales y dar órden diferente camino. Yo no sé que jamás haya habido ciu de que se juntasen á ciertos tiempos. Que si esta razon dad ni reino que se haya tenido por bien gobernado sin no pareciere concluyente por el instituto de la Compaque en él haya concejo y ayuntamiento público de las ñía, que es diferente de las demás religiones, pasemos cabezas, sus concejos ordinarios y sus Cortes á sus á las razones mas proprias. tiempos. Esto depende de la trabazon que tiene la mo 136. En la Compañía es cierto que el general tiene narquía con la aristocracia, que es el ayuda y consejo mas autoridad y poder que en ninguna otra religion. de los principales.

Este poder, cuanto es mayor, tanto mas fácilmente pue132. Seria largo querer dilatar este punto con ejem de desdecir y usar mal de élel que le tiene, si no se acude plos. Bastará por muchos el de Tarquino Superbo en el al remedio. Que á la verdad la monarquía, bien que es primero libro de Tito Libio, que para enseñorearse de la mejor manera de gobierno, pero corre peligro de estodo y que nadie le fuese á la mano puso gran cuidado tragarse, y para que no degenere, conviene enfrenarla. en enflaquecer el Senado de Roma en número de sena Lo primero con leyes, y de estas hartas tiene la Compadores y autoridad á propósito de determinar el por sí ñía, si bien casi en todas puede el general dispensar. Lo mesmo ó con pocos todo lo que ocurria en el gobierno. segundo con consejos, que ya los tiene para cosas ordiY si este gobierno pareciere á alguno profano y no muy narias, aunque de pocos, en que podrian suplir y ayuá propósito del nuestro, pase á la segunda razon.

dar las congregaciones generales. Lo tercero con visitas 133. Es cierto que de todo tiempo se ha tenido por del superior. saludable que en la Iglesia se junten concilios, sin 137. Ya sabemos que los mas graves padres de la embargo que haya obispos, metropolitanos y Papa. Bien Compañía han tenido por necesario que á los superiores se ve lo que el de Trento, despues de otro gran número inmediatos se tome residencia, y en virtud de esto salió de concilios, mandó en este propósito de juntar conci aquel mandato del Papa, en lo que toca a los provincialios provinciales. El mismo remedió mas daños que en les, que todavíā no sé si se cumple con ello. El general cien años pudieran los papas y obispos remediar, cada no puede tener visita, ni es razon; mas á lo menos á cual en su distrito. Dirá uno que no se guarda lo que ciertos tiempos parece debia ser visitado de la Compamando de estas juntas. Respondo que no por eso mejor. ñía, que es superior, y él mismo debia desear se le lo· 134. Dirá otro que solo señala tiempo para sínodos y mase cuenta , pues dice la Escritura : Gaudium justo concilios provinciales, mas no para los generales. Res est facere judicium. Cierto que á los particulares no les pondo que nuestras congregaciones generalės, aunque seria bien contado, si no quisiesen jamás ver por sus se llaman así, no es empero razon que entren en la cuenta puertas visitador ni provincial. De suerte que de parte de los concilios generales que se juntan de toda la Igle del general conviene haya congregaciones, que esto sesia. Nuestras congregaciones de una sola suerte de gente ria lo que se dijo al principio, ayudar la monarquia con son, que si bien cuanto a los lugares está muy derra la aristocracia. Aquella, cuanto a la fuerza y ejecucion, mada, cuanto al número y autoridad será harto que las sobrepuja; los principales, por ser muchos, tienen mas ajustemos con una provincia ó diócesis. Lo segundo que prudencia y saber. Júntese lo uno y lo otro por el camiși en el concilio de Trento no se señaló tiempo para te- | no ya dicho y resultará de esta junta un gobierno perper concilios generales, señalóse en otros concilios. Y fecto de parte de los súbditos. en diversos conclaves es cierto se juramentaron los car 138. Otrosí, es muy conveniente, porque no es podenales que el que saliese papa juntaria á sus tiempos sible que en tan grande número de gente y gobierno tan perpetuamente los concilios generales. Y es averiguado absoluto y ejercitado desde tan lejos no haya algunos que por fallar en esto resultó primero una cisma muy agraviados que lo sean ó se lo imaginen, que todo es grande, y poco despues, por la misma causa, se levanta una cuenta. ron las herejías que tienen á la Iglesia tan trabajada. 139. Estos lian menester algun respiradero, como el Que si á alguno le pareciere esta razon general, pase á | fuego chimenea. Si entienden que dentro de poco tieinla tercera, que se toma de las demás religiones, que to po la congregacion los oirá y los desagraviará, entredavía es bien aprender de los mas ancianos.

tendránlos con esta esperanza, si no todos, muchos de · 135. Digo mas; que todas ellas, las religiones, sin ellos. Mas si se persuaden que en la Compañía no tienen saltar ninguna, á lo menos las reformadas, juntan sus remedio, acudirán á los de suera, que ya sabemos cuáncapítulos generales á sus tiempos determinados, y aun en tas veces lo han hecho y en cuanto aprieto han tenido y sus principios los juntaron mas á menudo. La religion hoy tienen a la Compañía. Tampoco debemos pretender de Santo Domingo por mas de ducientos años celebró que el derecho de la defensa en palabras y obras está estos capítulos, primero cada un año, y despues cada dos, quitado á los religiosos, por ser natural; á lo menos no y ahora cada tres años; y á la de San Agustin aconteció | será fácil cosa persuadirlo a los particulares. en los principios, dentro de un año, juntar dos capítulos 140. Demás de esto, que es la sexta razon, en la generales, como se ve todo esto en las crónicas de estas | Compañía pueden resultar daños, que se remedian mejor órdenes; dennás que todas las veces que alguna religion' por la via de la congregacion que del general, por mu

cha autoridad y mando que tenga. Veráse esto si consi- | se junte la Compañía de suerte, que para paz y sosiego deramos que los daños que hay, ó son personales ó de las mismas congregaciones es forzoso que de una vez reales. Si personales, el general no se atreve por no se se tengan sus tiempos determinados en que se junten y desabrir y hacerse odioso; en que se podria decir mucho hagan. de lo que cada dia se traga y disimula y lo poco con que 144. La nona , en la Compañía hay quejas de ordilos superiores salen. La congregacion puede resolver y nario; que todas las cosas de una provincia las gobierna remediarlo, porque no tiene necesidad de ganar las vo el general por tres o cuatro confidentes que tiene, que luntades de los súbditos, que como son tantos los con de los otros no hace caso. Yo no veo tanto como en tiemgregados, de ninguno se puede en particular quejar. po pasado se ha visto ; pero no se puede negar sino que Sin duda que a veces hay tales monstruos, que, como tales monipodios son muy odiosos en toda comunidad, dice Séneca á otro propósito, no bastan para acometellos ni tampoco que el gobierno, como va, no sea ocasion á las fuerzas de nadie si no se juntan contra los tales le semejantes sospechas, porque el general conoce á pocos, giones enteras de soldados.

el asistente no á muchos; mas del provincial se dice tiene 141. Si los daños son reales, yo quiero probar que el sus aficiones y quiere dejar sus criaturas, que los que general no los remediará. Claro está que en lo que or no entran en este número por fuerza quedan y han de dena piensa acertar. A este su parecer se llegan algunos quedar arrinconados, si no viene una congregacion geporque sienten lo mismo, otros por no tener pecho para neral que lo ponga todo en razon y avise al general de lo decir lo que sienten, y aun otros para adularle, que es que debe liacer, y con efecto haga que el agua no vaya una mala dolencia y se entiende anda muy dentro de siempre por un reguero ni riegue siempre unos miseste gobierno. Todos estos por fuerza harán mayor nú- | mos tableros. Cierto si se ponen los ojos en las partes de mero y cuerpo que los que se atrevieron á contradecirlo. algunos que han tenido mano en el gobierno, se podrá Pues e cómo querrá el general volver atrás de lo que sospechar liaya sido esta la causa y no otra. juzgare por bueno si ve que se le arriman los mas ? An 145. Pues si uno cae en desgracia del provincial y tes á los otros los tendrá por inquietos y perturbantes y por su medio del general, quéjanse que en la tierra no los tratará como á tales. Así que los males no tendrán queda remedio ni traza para que haya satisfaccion. Dejo remedio si no se acude al de la congregacion.

que el gobierno va muy escuro en elecciones, castigos 142. La séptima razon sea que la congregacion tie y gastos, como quiera que la claridad en todo gobierno ne poder para muchas cosas, para que no le tiene el es buena y aun para la satisfaccion de todo punto es general, como para mudar constituciones si fuere con necesaria. veniente. Que no es buen lenguaje ni decir que se han 146. Concluyo, y es la postrera razon, con decir que de mudar fácilmente, ni tampoco decir ó porfiar que no este punto ya la Compañía le tiene decrelado, porque en se debe mudar ninguna. Y tan nuevo lenguaje es el uno la segunda congregacion se hizo este decreto y se puso coino el otro. ¡Y cuántas están ya alteradas! Lo peor que que las tales congregaciones se ayuntasen á tales tiemes sin autoridad. Mudar los asistentes, deshacer lus co pos. Intercedió cierto padre, de lo cual dicen se arrelegios pertenece asimismo á la congregacion. Este poder, pintió despues de este hecho, porque salió de Roma y es bien que le liaya á ciertos tiempos en la Compañía; vió y tocó lo que las provincias pasaban, y que el general porque tales cosas se pueden ofrecer, que fuercen á usar | ni, sabia ni era bastante para reparar los daños; admide él en tal caso, ó padecerá la Compañía, ó será forzoso tiose la intercesion y tomóse por medio que los procu. hacer recurso á su Santidad, cosa que siempre se ha radores cada tres años se ayuntasen para suplir la falla tenido por dañosa, por la consecuencia de que los par de las congregaciones generales y convocarlas cuando ticulares tambien acudan, camino por donde se podian | fuese necesario. Engañólos su esperanza, pues ni por alterar puntos muy substanciales.

este medio se remedian los daños ni jamás se concer143. La octava razon se toma de parte de las mismas | tarán en que haya congregacion general por no romper congregaciones, para lo cual presupongo que así como con el general, que está siempre con sus asistentes arlas congregaciones sosegadas serán, á lo que sospecho, mado contra ello; que si esto es así, como no se puede de provecho, así las encontradas son muy perjudiciales, en ello poner duda, justo es que se vuelva á la primera que como monstruosas, paren monstruos, como, mal traza ; pues si aquellos padres entendieran que la de los pecado, se ha visto y no se puede negar. Presupongo procuradores era de ningun efecto, claro está que dijeotrosi que las congregaciones se hacen, ó para eleccion ran era su voluntad se guardase el primer decreto y no de general, ó para otros negocios y ocurrencias. Si para quedarse las cosas á sola la voluntad y prudencia de los la eleccion, en ellas de ordinario se encuentran los votos generales. Esto hace por esta parte que conviene se sobre la eleccion, como se vió en las congregaciones junten á sus tiempos las congregaciones generales, tercera y cuarta. Si para negocios, y no hay liempo de Y finalmente, que esta falta de congregacion y de conterminado por ley, acudirán á la fuerza, como en la sejo y beneplácito comun en lo que se establece y hace congregacion pasada, que por voluntad del general nun es un perpetuo manantial de opiniones encontradas y ca parece se juntará. Y así, forzosamente siempre pare de disgustos, porque los mas se ven no tener parte en nace habrá encuentros, si no es que estén señalados sus da, que si se juntasen por lo menos darian sus razones; tiempos, y que con suavidad, cuando llegaren los plazos,' satisfaríanlos cuando no la tuviesen, y pasarian los menos por los mas, como es justo, y no acudirian, como acu- creto se hizo en la quinta, cierto número de profesos con den, á otros tribunales.

los rectores y provincial; á las veces personas tan graves, 147. Las razones que militan en contrario son las que sin duda en algunas, ni en el número de congregados siguientes: La primera, que las constituciones no quie ni en las partes aventajadas que tienen , deben pada á ren liaya tiempo determinado en la part. 8.', cap. 2.°; ninguna de las generales. Toda esta gente y padres tan pero aquella palabra in presentiarum suelta la dificultad; graves no tienen autoridad de bincar un clavo en una payes averiguado que nuestro padre Ignacio nunca imaginó red; solo pueden elegir una persona que vaya a Roma á la Compañía como hoy se balla, ni en ella tan gran nú dar cuenta de la provincia, ú dos en caso de congregamero de gente como se ha juntado. Mudadas las cosas y cion general. Pueden otrosi proponer al general ó á la los tiempos, forzoso será acomodar las leyes, que así se congregacion general, si la hay, lo que les pareciere o hace en las universales de la Iglesia, que se hicieron con juzgan ser conveniente para el buen gobierno de la promas acuerdo que las nuestras, que se mudan y se alte vincia, y aun esta libertad se la limitan y estrechan cada ran conforme a las ocurrencias.

dia inas, 148. La segunda razon, que si 'la Compañía so jun-- 1 151. Lo que mas se siente es que en Roma no se hace tase, por ventura el Papa nos mudaria algunas cosas de caso ó muy poco de lo que se propone de la parte de su instituto. Este es el coco con que nos espantan mu las dichas congregaciones, antes dicen que hacen burla chos años ha. Yo digo que esto no es cierto, y cuando lo de ello. Mal se puede, al cierto, llevar que se haga en fuese, que es menos inconveniente mudarnos alguna Roma mas caso de lo que propone un particular, en escosa que por este iniedo privarnos de un medio tan sa pecial si es de los confidentes, que de lo que juzga toda ludable y que acarrea comodidados tan grandes, como una congregacion. Podríase decir mucho de este desórqueda diclio.

den y abuso. Bastará advertir qne la causa de donde 149. La tercera razon se toma de los gastos que se procede es el celo grande de llevar adelante su monarharán y del desasosiego de los nuestros, que es lo que | quía los de Roma, por donde temen estas congregaciotoca nuestro padre en el lugar citado. Yo digo lo primero, nes, por ver que las demás religiones se gobiernan por que la gente de la Compañía es tan amiga de gastar, los ellas. Recélanse no se les entren en el gobierno y por eso grandes y los pequeños, que no sé cómo en esto no se pretenden desautorizarlas y abatirlas, sin reparar en los repara. Lo segundo, que si el estruendo es tan grande malos humores que por esta causa se crian en los estócomo suele, seria grande el gasto; pero si se introduce magos, de que resultan los accidentes y fiebres pestique se tomen cuentas, como se hace en otras religiones lenciales que vemos. y se señale un viático moderado y que no gasten á boca 152. Hay otro inconveniente, que se hacen grandes de talegon, sobre todo si escogen personas humildes y gastos en juntar las tales congregaciones. Yo aseguro amigos de pobreza, digo que el gasto podria ser muy que en esta provincia, en ida y en vuelta de los congremoderado y aun por ventura se gastaria menos que gados, en el tiempo y lugar de la congregacion y en la en las congregaciones de los procuradores, si se mira

ida del procurador á Roma, que se gastan pasados de que en las provinciales ya se hace; y en seiscientos du dos mil ducados. El efecto es de poca consideracion. Lo cados que se dice gasta el procurador, hay dinero para mas ordinario es nombrar un procurador que hace anles ir á Roma tres y mas; y el plazo podria ser mas largo, daño que provecho. Así lo dicen, que pone á sus amigos mayormente que la Compañía, si esto le pareciese, po en los oficios, y no se puede negar, sino que su informa: dria señalar para sus congregaciones lugares mas aco cion tiene gran voz en las elecciones, por lo cual los modados y que estuviesen más en medio de las otras mas juzgan que estas congregaciones se debrian dejar naciones que Roma, como seria Lombardia, Francia y y que no se habian de enviar procuradores á Roma. Lo Cataluña en España, en que se hallarian, demás del que yo entiendo es que seria expediente dar mas mano a gasto, otras comodidades de consideracion, como en las dichas congregaciones y mas autoridad por estas så• otras religiones se hace, para que entre todas las nacio zones. nes se reparta el trabajo y los gastos; y no como hasta 153. La experiencia muestra que desde Roma no 58 aqui, que los italianos se están en sus casas, y las demás puede acertar y que las informaciones de los particulanaciones son forzadas á pasar muchos trabajos y hacer res no van buenas. Remitirlo al provincial ó visitador grandes gastos para juntarse en congregacion.

tiene peligro de poca satisfaccion por las aficiones parti:

culares ó sospechas de ellas. Parece pues que seria CAPITULO XVI.

mejor traza que las cosas de la provincia se hagan con

consejo y beneplácito de las dichas congregaciones, en De las congregaciones provinciales.

que el acierto seria mayor; por lo menos si se errase, no 180. Hay otra ocasion muy grande de ofension, aun- tendrian de qué quejarse como al presente se quejan. que se disimula; esta es el poco caso que en Roma se Demás de esto, en una comunidad, sea la que se luere, lace de las congregaciones ó capítulos provinciales y de hay muchas cosas odiosas, como castigos, mudanzas de lo que en ellas se propone. Júntanse cada tres años en oficios, depuestos, privacion de púlpitos, de cátedras, cada una de las provincias, por decreto de la segunda por falta de talentos. De estas, si se encargan los superiocongregacion y por la modificacion que de aquel de- ! res, sea el general, sean los demás, quedan desabridos

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los súbditos; no los pueden bien gobernar, y aun en oca- | raices de amargura : para las personas graves la provivion mueven revueltas. El remedio seria que se hiciese sion de oficios, que no se hacen con la satisfaccion quo todo esto por medio de la congregacion, que ni el parti. | han menester; para gente moza las profesiones, piedra cular lendria que quejarse de los superiores, ni la con en que muchos tropiezan. Tratarémos primero de los gregacion, por no continuar en el gobierno, tiene nece- oficios, en que hallo yo muy notable daño, que se cosidad de que los súbditos queden con ella sabrosos. menzó en tiempo del padre Everardo y se continúa en

154. Allégase que el gobierno de la Compañía es muy tiempo del general presente. flaco y sin nervios, como queda dicho otras veces, por 159. Fiados en que la obediencia ha de ser ciega y que el superior es uno solo y no puede contrastar á tanta que se debe obedecer á cualquier superior por estar en gente. Pues ¿por qué no se ayudará de la congregacion, lugar de Dios y por respetos que ya quedan apuntados, que es como su batallon y puede contrastar á cualquier | han encaminado el gobierno de suerte, que, sin embargo dificultad por grande que sea ? Los de dentro y los de de que la naturaleza enseña que el docto debe gobernar fuera se rinden cuando les dicen que un negocio pasó alque es ignorante, el viejo al mozo, y el hombre gravo por toda una congregación y que los superiores no pue al que tiene pocas partes, el noble al que no lo es, de orden dejar de ejecular lo que en ella se estableció. dinario han seguido lo contrario, que han puesto en el

155. Añado que los pleitus ordinarios son entre el su gobierno gente moza, de muy pocas letras ó ningunas y perior, si manda bien, y los súbditos, si obedecen. Para de partes en todo muy medianas. Este desórden no puedelerininar estos pleitos el superior no es á propósito, de llevarse adelante por ser violento, ni el aceite puedo porque le tienen por interesado. Determinelos la con estar debajo del agua, ni puede dejar de dar pena y llogregacion, que se compone de los mas principales y de varse mal que el que es menos se anteponga á los que las cabezas de la provincia.

son mas, en que hay otro inconveniente, que como quie. 156. Por conclusion, á lo que parece será forzoso ra que las letras son lo principal que hay que gobernar venir con el tiempo á hacerlo por causa de la muche fuera de la virtud, andan por fuerza á tienta paredes, dumbre, y será gran prudencia prevenirlo y hacerlo haciendo las cosas al revés ó por informacion de otros, antes que se use de fuerza, como creo por cierto que se que no haya miedo que la tomen de los inas doctos, que Jiará. Que pues todas las religiones van por este camino | antes los temen y se apartan de ellos. y en él se hallan bien, parece está puesto en razon que 160. Es cosa miserable lo que en eslo pasa y los inde los muchos senderos particulares que hemos segui convenientes en que en estos años se ha tropezado por do, á lo menos dejernos aquellos que vemos parar entre estar lo mas alto y lo mas bajo, por la mayor parte, en males y despeñaderos, y que, á guisa de caminante que poder de esta gente. Digo pues que es forzoso poner en dejó el camino trillado, volvainos atrás y le tomemos y razon todo esto y para acertar hacer al revés de lo que sigamos, como mas seguro y de menos afan y mas desa en estos años en esta parte se ha platicado. Suelo yo de. canso.

cir que la Compañía está al presente como mercader sin 157. Deséase olrosi comunmente que los provincia crédito, porque han desacreditado, parece de propósito, les lengan mas mano que tienen al presente en cosas

á los hombres graves, y los que han querido honrar no particulares, y que si excedieren ó agraviaren sean con son capaces por sus pocas partes, y bien se echa esto de rigor castigados por los visitadores para que no sea ver en ocasiones y aprietos que se ofrecen. Diferentemenester acudir con cada cosa á Roma; y aun, si para las mente procedió nuestro padre Ignacio, que todos los cosas muy graves pareciese, criar un comisario en estas honraba, y por contentar inventaba nuevos oficios, quo partes que conozca la gente y.le conozcan y acuda con si bien se mira, la Compañía no tiene otra autoridad quo brevedad á las ocurrencias que de sí dan los negocios la de los particulares, ni tenerla ellos la quita al supecon tanta dilacion, y los de Roma con tantos negocios rior, que es un yerro muy grave y muy perjudicial. Si forzosamente se confunden. Que esto no es desunir la no, mirese entre los soldados si la valentia de los partiCompañía de su cabeza, sino buscar traza y órden co culares quita el crédito al capitan. mo en todo se proceda con satisfaccion y acierto y como 161. Hasta aquí todo este ministerio se reduce al geen grave enfermedad que cada dia mas se empeora mos neral, y al provincial en cada provincia; porque aunque trar y aun probar diversos medios.

muestran alguna manera de consulta y de informacion,

siempre se quejan que se gobiernan por aficiones y que CAPITULO XVII.

proveen á sus amigos, sea que el amor hace tenerlos por De la eleccion de los superiores.

los mas dignos, sea por tenerlos mas de su mano, y que

los otros, bien que de partes aventajadas, quedan olvi. 158. Diversas veces se la tratado que es iinportante dados. ¡Fuente caudalosa de desabrimientos y disen toda comunidad huir cosas odiosas : Nequa radix gustos! amaritudinis sursum germinet , et per eam coinqui- | 162. Dirá alguno, pues aqué olro corte se puedo nentur multi; porque a largo andar los desabrimientos dar? ¿Será bien que esto se ponga por votos como en las continuados paran en motines y en revueltas, conforme demás religiones ? Respondo que yo no soy capaz para aquello : Concepit dolorem, et peperit iniquitatem. Al dar traza en cosa tan grave. Solo diré que en semejantes contrario de esto hallo yo que en la Compañía bay otras elecciones se debe poner la mira en tres cosas. La pri

mera, que haya acierto, quiero decir, que se elijan los tendrian parte en las elecciones, que es á lo que foramejores y los mas dignos. La segunda, que haya satis- samente se ha de venir. faccion de parte de los súbditos. La tercera , union, quiero decir, que se haga sin alborotos ni sobornos.

CAPITULO XVIII. 163. Como hoy se hacen las elecciones, no parece

De las profesiones, que hay el acierto que se desea por la falta de informaciones verdaderas y porque no se pone tanto la mira en 168. La otra raíz de amargura para la gente meza. las partes aventajadas que uno tiene como en que esté son las profesiones, que no parece sino que el demonio unido con el general y provincial, y así de ordinario se ha derramado por los corazones, en lugar de la dulzarı da en gente menuda, que se deja menear al beneplacito que teniamos, un acíbar muy amargo. Porque lo primede los superiores ó mayores. De donde se ve no puede ro hay muchos grados en la Compañía, cosa que no hay haber ni hay satisfaccion, sino murmuraciones ordina en religion alguna: unos son profesos de cuatro Fotos, rias y quejas. La union, que es el tercero requisito, bien otros de tres, otros coadjutores espirituales, otros tem. se halla en lo exterior, porque se reduce todo á uno, porales, que es el cuarto grado. Estas diferencias tan pero los ánimos quedan desunidos ya y con poca satis grandes podíanse llevar entre pocos cuando la Compafaccion.

ñía era toda como una casa y el superior gobernaba 164. Si las elecciones se hiciesen por votos como en como padre y los conocia á todos y todos se fiaban, asi de otras religiones, el acierto no seria mucho mayor, por esto, como de que los amaba, que claro está que el paque siempre en las comunidades los imperfectos son dre á un hijo viste de verde, á otro de rojo, y todos callan mas en número; y como no se pueden pesar ni calificar y los acalla con facilidad. Mas en tanta muchedumbre los votos, á veces salen las elecciones torcidas. La satis como han entrado en la Compañía por consiguiente el faccion todavía es mayor, porque al fin no tienen de gobierno no puede ser tan paterno, ni sé si tanta dilequé quejarse, porque ellos por sus votos eligieron el que rencia de grados se podrá llevar adelante. les pareció. En la union hay mayor falta por ser ocasiona 169. Nuestro Padre ordenó sus cosas como para podas estas juntas y manera de elegir á parcialidades, ne ca gente, como ve claro en sus bulas y constituciones, !! gociaciones y sobornos.

para hombres perfectos. Si lo uno y lo otro se muda, 165. Sospecho yo que si se tomase del uno y del otro forzoso será templar las leyes, que no podrán servir las modo lo mejor y se ayudase, como queda dicho de suso, mismas para todos tiempos, y tanta diversidad en el Ja monarquía de la aristocracia, se podría acudir á todo, número y las costumbres como puede haber. quiero decir, que en cada congregacion provincial se 170. Demás de esto, el tiempo de la profesion ng nombrasen cuatro ó seis de los mas graves y antiguos, está determinado por ley, sino mas o menos, como el que como consultores del provincial ó como difinidores superior se contente, costumbre que no es de sola nuesjunto con el nombrasen los superiores y el general los tra Compañía, sino de las demás religiones en sus princonfirmase, sin embargo que alguna vez por causas ur cipios, en especial de la de Santo Domingo, como se regentes podria alterar algunos de los nombrados. fiere en la crónica de esta órden; lo cual continuó has

166. Dije como consultores del provincial, porque ta los tiempos de Inocencio IV, que mandó no se alarno seria muy fuera de propósito que, como toda la Com gase el tiempo de la profesion mas del primer año de la pañía da al general sus asistentes, así cada provincia probacion y noviciado. Debrian de hallar algunos inseñalase los consultores al provincial. De lo cual se se convenientes en que la profesion fuese vaga, cuales guiria por lo menos que el acierto seria mayor. Por nosotros experimentamos en gran parte. que los padres graves tendrian mas noticia de todo y de 171. Uno es que, como la puerta está abierta tantos todos y darian sus votos mas libremente como menos años, muchos se vuelven atrás, que si se vieran atados, dependientes del provincial. La satisfaccion seria todo no pensaran en cosa semejante. Otro, que muchos sacuanto se pudiera desear , pues la misma provincia y getos y muy buenos por este camino se hacen inútiles, los congregados de ella, por medio de aquellos pocos que ni son buenos para religiosos , ni para seglares por padres, nombrarian todos los superiores. En la union no la infamia que toda la vida los sigue por haber faltado en se sentiria falta por ser pocos los señalados y los mas su vocacion. Otro, que por este camino se hinche el graves de la provincia, en que a mi ver se hallaria otra mundo de clérigos mendicantes, queja de muchos comodidad mayor, que se excusaria una infinidad de prelados. Si los proveen de beneficios , desasosiegan memoriales y de informaciones que van a Roma y que con el ejemplo á los de dentro; si no los proveen, mueforzosamente allá se confunden, por no decir de los rende hambre. El cuario, de engaños, que algunos engastos.

tran en la religion para comer , estudiar y salirse al 167. Item, que mudados estos padres en cada con- | mejor tiempo á pretensiones seglares: daño que cada gregacion, el gobierno se extenderia mas que al presen dia se aumentará mas. El quinto, de quejas ordinarias, te se hace y no estaria entre tres o cuatro, como de ordi que se procede en esto con aficion y que hay aceptacion nario se quejan. Que esta traza sé yo que ordinariamente de personas. Cada dia este punto se hace mas áspero. se desea y se ha deseado muchos años atrás por personas 172. Al principio con pocos años se daba la profede mucha virtud y prudencia. Con que las provincias | sion y aun rogaban con ella. Al presente acaece estar

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