Imágenes de páginas
PDF
EPUB

hallo un sepulcro de mármol blanco con este letrero de el sábado en la tarde. De aqul procedió la costumbre vuelto de latin en romance :

de los españoles que comunmente tienen la noche del LITORIO, SIERVO DE DIOS, VIVIÓ AÑOS SETENTA Y CINCO, POCO

sábado por parte de fiesta y la huelgan. Firmaron en el MAS Á HENOS : REPOSÓ EN PAZ Á 23 DE JUNIO, ERA 548.

Concilio Hector, metropolitano cartaginense, que, aun

que trasladada aquella dignidad á Toledo, como de suso Debajo del letrero estaba y está hoy una cruz con se dijo, todavía aquellos obispos continuaban aquel tialfa y omega para muestra de que el enterrado allí se tulo, y antes del firmó Juan, tarraconense, y Paulo, guia la religion cristiana. Deste Litorio hace mencion emporitano. El año que se siguió luego despues , que Máximo, cesaraugustano; dice que murió en Ebura de fué el de 517 del nacimiento de Cristo, se celebró el los carpetanos, año 509. Ebura es Talavera. Muerto concilio Gerundense en Girona. En él, conforme á la Gesaleico, quien haya sido puesto en su lugar no con costumbre de Francia, donde Mamerco, obispo de Viecuerdan los aulores; los mas afirman que el mismo Teo na, porque rabiaban los lobos, para aplacar á Dios indorico, ostrogodo, se llamó de allí adelante rey de los ventó las ledanias, ordenaron los padres que en España visogodos. Conforma con esto que los concilios de los se hiciese lo mismo despues de Pentecostes, Pascua de obispos que por este tiempo se tuvieron en España Espíritu Sai to y tambien el mes de noviembre. Asiponen al principio el nombre de Teodorico y tambien mismo Hormisda, pontífice, por estos tiempos goberel año de su reinado. Otros son de parecer que á Gesa naba la Iglesia romana; escribió así en particular á leico sucedio Amalarico, y que Teodorico solamente Juan, obispo, conviene á saber tarraconense, presidenfué tutor y gobernador en lugar de su nieto. Desto por te en estos dos concilios, como tambien en comun á gobernar el reino á su voluntad y estar apoderado de todos los obispos de España, una carta en que manda todas las rentas reales de España para mantener las que en la metrópoli por lo menos cada año se hagan compañías de guarnicion, así de visogodos como de os concilios de obispos ; ca los antiguos estaban muy pertrogodos que tenia, procedió la opinion que hace rey suadidos que consistia la salud de las iglesias en esto, & Teodorico. Nosotros no queremos interponer nuestro por ser muy á propósito para apretar la severidad de la parecer en este caso; el lector por sí lo podrá determi disciplina , que por culpa de los hombres se suele mupar, consideradas las razones que por la una y por la chas veces aflojar. Hay demás desto carta de Hormisda otra parte militan. Lo que escritores españoles afirman, para Salustio, obispo de Sevilla, en que le hace su visin testimonio de algun escritor forastero, no nos con cario para concertar las diferencias que resultaban ententa, es á saber, que Teodorico vino en España; por tre los obispos de la España citerior, sin perjudicar por que ¿cómo se puede creer que Casiodoro y otros que tanto á los privilegios y derechos de los metropolitanos. escribieron por menudo las cosas de Teodorico hayan Por esta causa y porque Ainalarico puso la silla real y pasado en silencio jornada tan memorable ? Mucho mas por la mayor parte residió en Sevilla , los obispos de se debe contar entre las consejas de las viejas, dado que aquella ciudad alcanzaron autoridad, que competia con don Lúcas de Tuy lo atestigua, haberse casado en To la de los primados, como queda ya apuntado. Muerto ledo con mujer de la antigua sangre de los españoles, Hormisda, en tiempo de su sucesor, que fué Juan, el priy que vencido por sus ruegos los restituyó en su 'anti mero de aquel nombre, que eligieron á 12 de agosto gua libertad. Demás desto, añaden que deste casamien del año de 523, se tuvieron en España dos concilios de to nació Severiano, padre de san Leandro y san Isidoro, obispos, el uno en Lérida y el otro en Valencia, en que dichos que ni concuerdan con la verdad ni vienen bien no hay otra cosa digna de memoria sino que en el de con la razon de los tiempos. Lo que se averigua es que Lérida se hace mencion de abad y de arcediano. AlguTeudio, ó como otros dicen Teudis, que fué antes paje nos piensan se celebró en este tiempo el concilio de de lanza de Teodorico, al presente por beneficio del Zaragoza, que anda vulgarmente en los libros de los mismo se encargó de gobernar la tierna edad de aquel concilios, sin que haya para ello ni argumento que conmozo y sostener el peso del reino y de todo el gobier- | veuza ni conjetura bustante, por no tener señalado ni no, escalon por donde vino despues á ser rey. Fuera tiempo cuándo se celebró ni consules. Vedóse empero desto, Eutarico, mozo de la real sangre de los Amalos, en el que ninguno tomase nombre de doctor, sino confué desde España llamado por Teodorico con esperan forme al orden de derecho. Asimismo se mandó que no za de heredar el reino de Italia, por casarle, como le se diese el velo á las vírgenes antes de ser de cuarenta caso, con su hija Amalasiunta. Era Eutarico ostrogodo años, renovando en esto los decretos de Leon Magno de nacion, y lallóse en la batalla de Cataláunica; su y de otros pontifices y concilios. Murió el pontífice Juan abuelo fué Veremundo , hijo de Turismundo, de la san á 27 de mayo, año de nuestra salvacion de 526, en Rágre y alcuna de los Amalos; Turismundo desde Esci- vena, del mal olor de la cárcel en que Teodorico le puso, tia vino á España, siendo rcy Teodorico, sucesor de ca ensoberbecido por haber sujetado tantas naciones, Walia; deste fué bijo Witerico, y nieto Eutarico. Luego volvió la guerra y amenazas contra la religion cristiana que llegó á Ilalia, Teodorico demás de su nobleza agra y contra Dios. Justino Augusto, sucesor de Anastasio, dóse de su ingenio y condicion, y así le escogió por yer con celo de la católica religion, en que maravillosamenno. Las bodas se celebraron con aderezos y fiestas rea te se señalaba, mandó desterrar los arrianos de todo les el año de 515, el cual año pasado, siendo cónsules el oriente. Este decreto de Justino dió tanta pesadumTeodorico y Pedro, en España se tuvo un concilio en | bre á Teodorico (ca entrambas naciones de los godos Tarragona á 6 de noviembre. En este Concilio se halla seguian la secta arriana), que envió por sus embajadola primera vez hecha mencion de monjcs entre las me- res á Juan, pontífice romano, y al obispo de Rávena y morias de España. Mandóse que la fiesta del domingo, á algunos principales del Senado para amenazar al Emá fuer y á la manera de los hebreos, se comenzase desp erador que, si no lo revocaba, él derribaria los templos de los cristianos en Italia y asolaria la ciudad de daria aquel hombre la condicion y se trocaria; pero Roma y á lodos los católicos. llizo su embajada el Pon- que todo sucedia al revés, ca unas injurias se trababan tilice. Festejole mucho el Emperador y honróle magni- de otras, y de cada dia le daba mas triste y desvenficamente conforme a lo que pedia la razon. Coronó al turada vida; los regalos y caricias recompensaba con Emperador de su mano; y dado que le persuadió revo crueldad; las buenas obras con que muchas veces se case el edicto, vuelto despues de la embajada , sué por amansan las fieras trocaba en fiereza; que todo esto lo Tendorico encarcelado por sospechar que la honra que venia no por otra causa sino por perseverar conslautele hicieron se enderezaba a entregará Italia á los grie mente y tener firme en la religion de sus mayores, y gos y que era aficionado a la parte de los emperadores. I que su madre dulcísima le enseñara; sacudiesen aquel Murió el santo Pontilice en la prision. La Iglesia le tie yugo tan grave y tiránico que con voz de casamiento no en el número de los santos mártires, y le hace par | pusieron sobre sus espaldas; pusiesen los ojos en Dios, ticular fiesta todos los años el mismo dia que murió. | que esperaba no faltaria á tan justa querella y tan bueFueron comprehendidos en esta misma causa Simaco na demanda; que Amalarico no era hoinbrc sino, debay Boccio, hombres priucipales que habian anles ido á jo de figura humana, una bestia fiera, compucsto de Constantinopla con embajada. Túvolos hasta este tiem- crueldad y soberbia y de todos los males; si no creiaa po presos, en que les mandó dar la muerte. Siguióse en á sus palabras, por lo menos les moviese la vista de su brere la venganza de Dios, porque al principio del mes sangre, que suele embravecer los toros y leones; si por do setiembre próximo el mismo Teodorico murió por el deudo no se movian, el respeto de la humanidad los juicio divino y en venganza de aquellas injustas muer- desperlase, pues en ninguna cosa los reyes mas semetes. Dejó por sucesor en el reino de Italia á su nieto jan á Dios que en levantar a los caidos y injustamente Alalurico, nacido de su hija Amalasiunta, de cuya flaca maltratados, mayormente si son mujeres nacidas ile sanedad y del peso de las cosas, por ser muerlo ya su pa gre real y desde su primera edad criadas con mejores drc, la madre, mujer de ánimo varonil, se encargó. Por esperanzas. El reino de los francos estaba en esta sazon la muerte de Teodorico el otro su nielo Amalarico co dividido entre los hijos del rey Clodoveo en esta forma: menzó libremente á gobernar el reino de los visogodos, | Childeberto era señor de Paris, Clotario de Soesons, desde el cual tiempo algunos cuentan los años de su Clodomiro de Orliens, á Teodorico obedecian los de reinado, ni lay mucho que hacer caso, ni mucha dise- | Melz de Lorena; todos se llamaban reyes. Estos, como rencia en lo uno y en lo otro, pues consta que Teodo- | | tuviesen compasion de la desventura de Crotilde, su rico en tanto que él vivió reinó en España, sea en su hermana, y encendidos por esta causa en suror contra nombre, sea en el de su nieto, y en todo se hacia su el Visogodo y contra la injusticia que le bacia, junlarcn voluntad. Luego que Amalarico se encargó del reino, sus fuerzas y movieron en busca del enemigo. Hallába. lo primero de todo asentó paz cou los reyes de Francia, se Amalarico desapercebido y en el negocio culpado; la casándose él con una hermana dellos, hija de Clodoveo, conciencia de sus maldades le atemorizaba; determinó ya disunto, que se llamaba Crotilde. Diósele en dote el ponerse en huida. Pudiera escapar y salvarse, sino que, estado de Tolosa, que fué restituirle a los godos, cuyo ciego por castigo de Dios con la codicia de las piedras antes era. La paz asentada desta manera alteró la lo- l preciosas que dejaba en sus tesoros, volvió de pricsa á cura de Amalarico por esta ocasion. Era Crotilde do- la ciudad, que se entiende sué Barcelona. Quita la divina tada de una virtud singular; su madre, que el mismo venganza el seso á los que quiere derribar; y así fue nombre tenia, la amaestrara en el culto de la verdadera que, como la ciudad fuese ya entrada y estuviese en religion. Esto fué ocasion de exasperar en gran manera poder de los francos, Amalarico, sin saber que liacerse, el ánimo de su marido, por ser de secta arriano. El vul- | quiso retirarse á sagrado y valerse de un templo de la go cuando iba á los templos de los católicos la decian religion católica que él habia violado con tantas injuafrentas, la ultrajaban y le tiraban cosas sucias, Disi- rias. No le valió, ca en el mismo camino pereció pasado mulaba el Rey en esto, y aun cuando volvia la recebia de un bote de la lanza de un soldado. San Isidoro escricon gesto torcido y airado; á los denuestos y soltura be que Amalarico sué muerto en Narbona y que se dio de la lengua añadia golpes y cardenales, tanto, que le allí la batalla. Nosotros tenemos por mas cierta la opihacia muchas veces saltar la sangre. Sufrió ella esta nion y autoridad de Gregorio Turonense, que fué algun vida ton áspera por mucho tiempo con grande constan tanto mas antiguo, y refiere el caso como queda puesto. cia. Confiaba con su paciencia y ejercicios de piedad Adon, vienense, dice que los francos discurrieron por ablandar algun tiempo y ganar el cruel ánimo de su toda España en prosecucion de la victoria, y que echamarido. Mas últimamente , perdida la esperanza y que- ron por el suelo despues de largo cerco á Toledo, ciubrantado su ánimo con los malos tratamientos que la | dad puesta en medio de España y de asiento muy fuerhacia , escribió una carta á su liermano el rey Childe- te. Añade que ganaron muchos otros pueblos y ciudades berlo, y con ella le envió juntamente un lienzo bañado | con el mismo curso de la victoria. Procopio dice que en su misma sangre. Avisábale de las desventuras que quitaron toda la Gallia Gótica á los godos; el silencio dias y noches pasaba; pedíale que favoreciese á su her. en esta parte de los otros escritores hace que no se puemana, que mucho amaba, antes que de todo punto la da poner esto por cierto, y porque consta que los reyes consumiesen el lloro y lágrimas que vida tan amarga le siguientes de los visogodos extendian su imperio y jucausaba; con el largo silencio hasta entonces habia di- risdiccion en la Gallia hasta el rio Ródano. Consta otrosimulado tantas injurias, esperando que la muerte da sí que Amalasiunta, despues de la muerte de Teodorico, ria fin á lantos trabajos, lo que ojalá sucediera antes su padre, dió la Proenza á Teodoberto, hijo de Teodoque verse puesta en aquella necesidad de revolver sus rico, rey de Lorena, ya difunto, y esto porque los franliermanos con su marido, á lo menos esperaba que mu- cos no llevasen mal el poseer los ostrogodos alguna parto en la Gallia ; lo demás dejó á los visogodos, contenta los estudios de la sabiduría y por la dignidad episcopal con el imperio de Italia. Lo mas cierto que Childeberto que todos tuvieron. Estos fueron Justo, urgelitano, cuse apodero de los tesoros de Amalarico, entre los cua ya declaracion y exposicion sobre los Cánticos' anda; les balló ornamentos de iglesia, que eran de oro; y que, Justiniano, obispo valentino, este compuso un libro en recobrada su hermana, se volvió a su tierra. Murió que declara cinco cuestiones á él propuestas por un Amalarico año del Señor de 531; reinó cinco años, bien cierto llamado Rústico, es a saber, del Espíritu Santo, que si queremos tomar el principio de su reinado desde de los Bonosiacos, que por otro nombre eran Foliniala muerte de Gesaleico, babrémos de confesar que tu- nos, de la Trinidad, y que el bautismo cristiano no se vo el imperio veinte años. Crotilde, su mujer, murió en ha de iterar, y que difiere del bautismo de san Juan; el el mismo viaje. Un cierto autor dice que la antigua Ab- tercero fué Nebridio, obispo agatense, vivió en la Gallia dera fué reedificada por Ainalarico con nombre de Al Gótica; el cuarto fué Elpidio, del cual no se sabe donde mería, que es apellido algo semejable, así al del Rey co fué obispo. Fuera destos vivió en esta era Aprigio, obismo al antiguo que tenia. Tambien es averiguado que el po de Beja , en Portugal, famoso por los Comentarios año quinto del reino de Amalarico se celebró el concilio que escribió sobre el Apocalipsi, que hemos visto, Toledano segundo por siete obispos; entre los demás claro por el testimonio del mismo san Isidoro. fueron Nebridio, bigerrense, y Justo, urgelitano. Mandóse en aquel Concilio que los mozos que por voluntad

CAPITULO VIII. y voto de sus padres se recebian y entraban en los colegios eclesiásticos y los ordenaban de la primera ton

De los reyes Teudis y Teudiselo. sura de clérigos, cuando viniesen á la edad de diez y Por la muerte de Amalarico, como quier que no tuocho años en público les preguntasen si querian, guar viese hijos, faltó de todo punto la alcuña de los reyes dar castidad; si consintiesen y viniesen en ello, que de visogodos, y el reino vino á parar en Teudis, de naallí adelante no pudiesen, dejada su profesion, enla cion ostrogodo. Los principales de los visogodos prozarse en las ataduras del matrimonio; si no consintie curaron que fuese su rey por ser excelente en las artes sep, tuviesen libertad de casarse; mas si los tales ve de la guerra y de la paz y por la experiencia de cosas nidos á mayor edad, con voluntad de sus mujeres , qui. que tenia y su singular prudencia; demás que habia gasiesen apartarse todavía de su comunicacion, pudiesen nado la voluntad de muchos en el tiempo de su gobierser ordenados de órden sacro. Yerran los que por oca no, que tuvo en la menor edad de Amalarico, y mando sion deste decreto piensan lo que no fuo, que los sa sobre la república á su voluntad. Su mujer, por ser percerdotes españoles por este tiempo se casaban. Presidio sona muy poderosa y de lo mas noble de España, lo en este Concilio Montano, prelado de Toledo y metro trajo en dote un estado do que se podian armar dos mil politano de la primera silla de la provincia Cartaginense. combatientes. Todo esto fué como escalon para que en Hállanse dos cartas de Montano, la una á los ciudada este tiempo alcanzase el reino. El rey Teodorico, ostronos de Palencia, la otra á Toribio, monje, en que, co- godo, con el cuidado en que le ponian las cosas de su mo metropolitano, dice le incumbia el cuidado de la nieto, trató los años pasados de hacer que Teudis volciudad de Palencia, y que por ciertas razones queria que viese á Italia con muestra de querer honrarle ; pero él, al obispo de aquella ciudad estuviesen sujetas Coca y entendido este artificio, procuro con todo cuidado diBritalbo. San Ilefonso en el libro que escribió de los vertirlo. En el tiempo que reinó Teudis en España se Claros varones de España hace mencion destas cartas mudó en Roma la forma de gobernar la república, pory dice corria muy gran fama que Montano, siendo acu. que se quitó el nombre y poder de cónsules el año de 541, sado de deshonestidad, para muestra de su inocencia en que Basilio, llamado Junior, sin compañero fué el tuvo en el seno ascuas vivas en tanto que decia la misa, postrero que tuvo el consulado. El año siguiente Chilsin que las vestiduras se quemasen ni sin que se apa deberto, rey de los francos, y Clotario, su hermano, gase el fuego. Deste principio parece que tuvo origen por no estar del todo satisfechos con la venganza paen España aquella costumbre generalmente recebida sada, tornaron á hacer guerra á España; y despues que en otros tiempos, y della diversas veces se trata en las por todas partes talaron la provincia Tarraconense, puleyes de los godos, pero contraria á las divinas, de la sieron cerco sobre Zaragoza. Los ciudadanos en aquel compurgacion vulgar para descargarse de hurtos, adul peligro hicieron recurso á san Vicente, mártir, á quien terios y otros delitos, cuando á alguno se les imponian. tenian por patron; los varones enlutados, las mujeres Hacíase desta manera y por este órden. El reo prime sueltos los cabellos y cubiertas con ceniza andaban en ramente se confesaba de sus pecados; encendian un procesion todos los dias al rededor de los muros de la hierro o Iraian un vaso de agua hirviendo ; bendecia el ciudad, en que llevaban la túnica de san Vicente, con hierro 6 agua un sacerdote despues de dicha su misa; lo cual y con lágrimas imploraban la ayuda del cielo. el que tocado el hierro ó bebida el agua escapaba del Childeberto pensó al principio que aquel lloro femenil peligro, era dado por libre de la sospecha ó infamia que era á propósito de algunas encantaciones y hechicerias le cargaban. Usóse esta costumbre, no solo entre los go- que hacian; despues, sabida la verdad de uno que prendos, sino tambien fué establecida por leyes de los otros dieron, y con recelo de algun castigo del cielo por este reyes de España y de las demás naciones que tenian el respeto si pasaba adelante, templó su saña y cesó de nombre cristiano, hasta tanto que Honorio III, ponti hacerles mas agravio. Diéronle los ciudadanos á su insfice romano, trecientos y cincuenta años ha, con una tancia la vestidura ó orario de san Vicente; él, como ley que hizo en este propósito revocó de todo punto si fueran grandes despojos de los enemigos, la llevó á este género de compurgacion vulgar. Florecieron por Paris, donde edificó un templo en el arrabal en nomestos tiempos en España cualro hermanos, claros por bre deste santo, que al presente se llama de San Ger man, y es á manera de alcázar con foso y con adarves, despues de Narsete, que le sucedió en el cargo de genesus Troneras y traviesas, apartado de los demás edific | ral por el imperio, el reino de los godos quedaba descios. Fuéle esta rica joya agradable, así por la devocion hecho, vencidos en batalla y muertos Teodato. Viti. que él tenia al mártir como por la venganza que con ges, Ildebaldo, Ardarico, Totila y Teya, todos por óra esto parecia tomar de las injurias pasadas, y porque den reyes de Italia despues de Teodorico. Con esto la serviria esta prenda en adelante como de memoria del república romana, como juntados en un cuerpo todos la victoria que ganaron. Si bien, como Isidoro escribe, sus miembros antes destrozados, despues de largo los francos a la vuelta se vieron en extremo peligro por tiempo comenzaba á reducirse en su antigua dignidad estar apoderado Teudiselo con parte de los godos de y resplandor en tiempo y por el valor del emperador las hoces , estrechuras y pasos de los Pirincos. El rey | Justiniano, en cuyo imperio tuvieron fuerza las armas Teudis, á causa de tener menos fuerzas y por estar contra los extraños, bien así como el consejo y prudendesapercibido de todas las cosas, temia en lugar abier cia en su casa. En lo que mas se señaló fué que, con to presentar la batalla , y pretendia con aquella ventaja ayuda principalmente del jureconsulto Treboniano, hizo de lugar por medio de Teudiselo aprovecharse de sus reducir la muchedumbre de leyes que andaban derra. contrarios. Sucedió como pensaba, que los francos madas casi en dos mil libros con buen Orden á pocos fueron en aquellas estrechuras cercados por todas par volúmenes. Lo primero que se compuso fué el Código, tes, maltratados y destrozados en tanto grado , que, á ejemplo del de Teodosio , despues la Instituta y Dicompradas las treguas á dinero, apenas últimamente gestos; diligencia que le acarreo, así bien como cualquiecon voluntad de Teudiselo pudieron encumbrar aque ra otra cosa que hiciese , gran renombre y fama. Por el llos montes y salir á campo raso. A esta guerra se si mismo tiempo los arrianos dieron la muerte en Marsella guió una peste, con que innuinerables liombres en es á san Laureano, varon admirable, húngaro de nacion y pacio de dos años, que fué el tiempo que duró este mal, que en Milan se ordenó de sacerdote. Perseguia en perecieron en España. Teudis, con deseo de satisfa aquella ciudad la secta arriana con grande liberlad. cerse de la afrenta recebida, ó por pretender con algu Pretendió darle la muerie el rey Totila , que á la sazon na notable empresa extender la fama de su nombre, ó | era rey de Italia; huyó por escapar de aquel peligro sin lo que mas creo, por ayudar a los vándalos, que ya de parar hasta llegar á Sevilla. Allí dió tales muestras de tiempo alrás corrian peligro de perder el imperio de su virtud, que despues de la muerte de Máximo le eliAfrica, pasado el Estrecho, puso cerco á Ceuta , ciudad gieron en obispo de aquella ciudad. Hacia grandes dique está en frente de España á la entrada del Estrecho, ligencias Totila para darle la muerte. Amonestole en donde, como por guardar el dia del domingo cesase el sueños Dios del peligro que corria, embarcóse en una combate, con una repentina salida que los cercados nave para ir a Roma. Refieren que en aquel camino dió hicieron recibió muy grande daño. Los que estaban la vista á un ciego, y que llegado a Roma, el Pontífice en los reales sin faltar uno fueron muertos; el Rey con le hizo mucha honra. Desde á poco dió la vuelta á Mar• parte del ejército se salvó en la armada que tenia en el sella , ciudad que en este tiempo estaba en poder de los mar, y le fué forzoso volver á España. Esto sucedió en

romanos. Alli, finalmente, los arrianos le dieron la el niismo tiempo que Belisario, por mandado de Justi inuerte. El obispo de Arles procuró que su cuerpo fueniano, emperador que era de las provincias de oriente, se sepultado en Besiers de Francia. La cabeza llevaron quitó Africa á los vándalos, cuyos señores fueran por i Sevilla , y con su llegada aquella ciudad quedó luego espacio de cien años. En la prosecucion desta guerra libre de la hambre y de la peste que padecia, segun sucedió un caso notable. Fuscia y Gotio fueron por que el mismo á su partida profetizó que sucederia. SiGilimer , rey de los vándalos, enviados con embajada á guióse tras esto en breve la muerte de Teudis, que Teudis para pedirle socorro. Tardaron mucho en la fué el año de Cristo de 548 ; tuvo el reino por espacio navegacion, tanto, que llegó antes que ellos la nueva de

de diez y siete años y cinco meses. Un cierto hombre, lo que pasaba; y los que venian en una nave de Africa, no se sabe por qué causa , se resolvió de matar al Rey o como testigos de vista, avisaron de un gran lloro y tra morir en la demanda. Para salir con esto fingió y daba bajo de Africa que Cartago era tomada, el rey de los inuestras de estar loco. Dejáronle entrar do estaba el vándalos Gilimer preso y el reino de los vándalos aca Rey; embistió con él y melióle una espada por el cuerbado. Los embajadores no sabian desto nada; pregun po. En este postrer trance conoció el Rey y confesó tados por el rey Teudis en qué estado quedaban las

ser aquella justa venganza de Dios por cierta muerlo cosas de Cil mer, respondieron que en muy bueno. que él en otro tiempo dió á un su capitan, debajo cuya Fuéles mandado que siu tardanza volviesen á Africa y bandera en su mocedad militaba , y le tenia jurada fique alli e-perasen la respuesta de lodo lo que pedian. delidad. Llegó á tanto su contricion, que mandó a los Ellos, sospechosos que el Rey estaba tomado del vino que presentes estaban no hiciesen algun mal á su mapor haberlos festejado con un gran convite en que lar tador. Este ejemplo de benignidad entre lus otros mia. gamente se bebió, el dia siguiente tornaron á referir su | les que tuvo se puede alabar en la vida y muerte deste embajada. Como les fuese respondido lo mismo, caye Principe, junto con que permitió a los obispos católiron en la cuenta del mal y daño sucedido, y tuvieron cos, si bien era de diversa secta, que se juntasen en por cierto que, mal pecado, el reino de los vándalos era Toledo y hiciesen concilio para determinar lo que les destruido y Africa reducida al poderio del inperio ro- | pareciese acerca de la fe y de lo tocante á la religion. mano. Volvieron a Africa, y presos no lejos de Cartago | Gobernaba la Iglesia romana despues de Juan el Segunpor los soldados romanos, dieron noticia á Belisario del do y de Agapilo y de Silverio el pontífice Vigilio, en todo lo que pasaran. Despues desto vinieron nuevas de cuyo tiempo muerto Teudis, Teudiselo por su valenItalia que por el esfuerzo, primeramente de Bejisario, i tia , de que dió muestra en la guerra de los francos,

por la nobleza de su linaje, que era hijo de una her- | lida, en que le desbarataron con muerte de su hijo y mana de Totila , rey de los ostrogodos, por voto de los pérdida de otros muchos de los suyos y del bagaje. Con principales sucedió y fué lecho rey de los visogodos. esto alzó el cerco y no paró hasta Mérida. Conocióse Los principios de su reinado y las esperanzas que dél en este desastre el poderío del mártir Ascisclo, cuyo tenian por su valentia en las armas en breve se escu templo, que estaba cerca de Córdoba , él habia profarecieron y trocaron por derramarse en deshonestidad. nado, ca metió en él sus caballos; así se persuadia el Muchos de los suyos, procurándolo él, fueron muertos pueblo que era castigo del cielo y pena de aquel desade secreto; á otros levantaron falsos testimonios y con cato por la devocion que al mártir tenian. Y san Isidoro denaron en juicio; todo á propósito de tomalles sus escribe que como por aquella afrenta y revés comenmujeres para hartar su lujuria. Por esta causa fué de zase á ser despreciado, no paró el daño en esto; y es tal manera aborrecido y incurrió en desgracia del pue- ordinario que en pos de la fortura va el favor y disfablo y de los principales, que se conjuraron contra él vor de los hombres. Alzóse pues contra él Atanagildo, y le mataron. En tiempo de Teudiselo se decia comun- y para mas fortificarse con una embajada que envió al mente que en un lugar cerca de Sevilla, que hoy se emperador Justiniano, prometió que si le acudiese y llama Oseto, y Plinio le llama Oset, en un templo de socorriese, en pago de la ayuda le entregaria no nelos romanos y católicos, así hasta los mismos arrianos queña parte de España para que volviese á la obedienpara hacer diferencia los llamaban, las fuentes del bau- | cia del imperio romano. Fué enviado de la Gallia Litismo, aunque cerradas por el obispo en presencia del berto, patricio, título y nombre que antes era de noblepueblo y selladas con diligencia , el jueves de la Sema za, ya en este tiempo lo era de dignidad, inventada na Santa, que por traer a la memoria los tormentos que por Constantino Magno, con muchos privilegios que le padeció Cristo se llama tambien la Semana Grande, dió. Entre los demás, uno en particular era muy notaluego el sábado siguiente cada un año acostumbraban ble, que tenia mejor asiento que los prefectos del Preá henchirse de agua sin que nadie supiese de dónde torio. Con la venida de Liberto se dió la batalla cerca aquel agua procedia o manaba. El rey Teudiselo, mo de Sevilla, do entendemos fué el principio de aquella vido por la fama deste milagro y por sospecha que era rebelion. Quedó la victoria por Atanagildo , y con esto engaño, ca era él de secta arriano, como una y otra Agila fué muerto en Mérida por los mismos principales vez pusiese guardas, y sin embargo las fuentes se hin que le seguian, año del Señor de 554. Pesábales, es chesen, mandó que al derredor del templo, porque no á saber, que con las guerras civiles se quebrantasen las viniese el agua ocultamente encañada, se tirase un foso fuerzas y perdiesen las riquezas de los godos que en de veinte y cinco piés en ancho y otros tantos en alto. tantos años se juntaran. Temian juntamente, á ejemplo En esta obra estaba ocupado cuando los suyos se her y imitacion de Italia y de Africa, que por aquel camanarea contra él y le dieron la muerte. Este milagro mino los romanos no recobrasen á España de todo de las fuentes, como lo refiere san Isidoro, Pascasio, punto. El mismo año en Constantinopla por diligencia obispo, en una carta que escribió á san Leon el Magno, | del emperador Justiniano se tuvo un concilio general dice que acontecia en Sicilia. Puede ser que, como es de ciento y setenta y cinco obispos contra muchos que ordinario, trastrocadas las cosas por la fama , lo que su seguian las opiniones de Orígenes, ajenas de la verdacedia en una provincia se atribuyese á otra. Lo que en dera piedad. En aquel Concilio, que entre los generaeste caso es mas de maravillar, que san Isidoro no haya les es el quinto, se determinó que los muertos podian hecho mencion alguna de milagro tan ilustre; y que ser descomulgados; y al contrario de lo que Orígenes conforme a lo dicho, sucedió en España casi en su mis- | enseñó, que ni el sol ni las estrellas ni las aguas que mo tiempo, mayormente que refiere lo que hemos di están sobre los cielos son ciertas virtudes animadas y cho del milagro de Sicilia. La muerte deste Rey pasó racionales. Fué tambien reprobado lo que Teodoro, en esta manera : en Sevilla acometieron los conjurados mopsuesteno, habia dicho y las respuestas de Teodola casa real, y al tiempo que yantaba le dieron la muer- rito y una epístola de Iba, edeseno, que fueron los tres le. Reino diez y ocho meses y trece dias. El reino de los capítulos sobre que despues resultaron grandes debafrancos, que por muerte de los otros reyes de Francia tes, tanto, que por esta causa muchos no recebian se juntara en Clotario, muerto él, se dividió a esta mis este Concilio. Presidieron en este Concilio Mena,

ma sazon en cuatro partes entre cuatro hijos que dejó. I obispo de Constantinopla, y muerto él, el que le su. Lo de Paris se dió á Chereberto, lo de Metz y Lorena cedió, que fué Eutiquio; que Vigilio , pontífice ro

á Sigiberto, lo de Soesons à Chilperico, lo de Orliens mano, el cual preso que fué en Roma, por mandatuvo Guntrano; todas estas fueron ciudades reales, y do del Emperador le llevaron, y á la sazon se haellos se llamaron reyes.

laba en Constantinopla, nunca se quiso hallar presente

á las acciones del Concilio; pero confirmó por sus carCAPITULO IX.

tas lo que los padres determinaron y decretaron, y en De los reyes Agila y Atanagildo.

particular se dice que el dicho Pontifice condenó á Ori

genes. Jornandes, obispo de los godos, continuó la hisEn lugar de Teudiselo por eleccion de los principa toria de aquella nacion hasta estos tiempos, en que les sucedió en el reino Agila. Gobernó los godos cin- | Atanagildo, por la muerte de su contrario, quedó sin co años y tres meses; fué trabajado de adversos suce contradiccion por rey de los godos. Tuvo este Rey muSos, que se continuaron hasta el fin de su vida. A los cho que hacer por toda la vida, y emprendió guerras principios puso un cerco muy apretado y de mucho muy trabadas, en que á las veces le sucedió prósperatiempo sobre la ciudad de Córdoba que no le queriam ente, á las veces al contrario ; porque, olvidado de lo obedecer. Los cercados al improviso hicieron una sa-' que prometiera, procuró luego echar á los romanos de

« AnteriorContinuar »