Imágenes de páginas
PDF
EPUB

en negocio tan dudoso. Bien entendia don Pelayo de vadonga. A percibióse de provision para muchos dias, cuánta importancia para todo serian los principios de proveyóse de armas ofensivas y defeosivas con intento su reinado. Así, con deseo de acreditarse corria las de defenderse si le cercasen y aun si se ofreciese ocafronteras de los moros, acudia á todas partes, robaba, sion hacer alguna salida contra los enemigos. Los mocaulivaba y mataba; por otra parte visilaba los pue- | ros, informados de lo que pretendia don Pelayo, por la blos de las Astúrias, y con su presencia y palabras le- huella lucron en su busca, y en breve llegaron á la vantaba á los dudosos, animaba a los esforzados. De puerta y entrada de la cueva. Deseaban excusar la pelea más desto, con grande diligencia se apercebia de todo y el combate, que no podia ser sin recebir daño en lo necesario y lo juntaba de todas partes, sin perdonar aquellas estrechuras; por esto acordaron de intentar si á trabajo alguno, á Irucque de autorizar su nuevo reino con buenas razones podrian rendir á aquella gente desentre los suyos y aleinorizar á los bárbaros, ca sabia esperada. Encargóse desto don Oppas; pidió habla á acudirian luego á apagar aquel fuego. Tenia vigor y | don Pelayo, y alcanzada, desde un maclio en que iba, valor, la edad era á propósito para sufrir trabajos, la como se llegase cerca de la cueva, le habló desta mapresencia y traza del cuerpo no por el arreo vistosa, nera: «Cuánta haya sido la gloria de nuestra nacion, sino por sí misına varonil verdaderamente y de sol ni tú lo igooras ni hay para qué relatarlo al presente. dado.

Por grande parte del mundo extendimos nuestras ar

mas. A los romanos, señores del mundo, quitamos á CAPITULO II.

España; sujelamos y vencimos con nuestro esfuerzo Como los moros fueron por don Pelayo vencidos.

naciones fieras y bárbaras; pero últimamente hemos

sido vencidos por los moros, y para ejemplo de la inEntre los demás capitanes que vinieron con Tarif á la constancia de la felicidad humana, de la cumbre de la conquista de España, uno de los mas señalados fué Al- / bienandanza, donde poco antes nos hallábamos, hemos cama, maestro de la milicia morisca, que era como al | caido en grandes y extremos trabajos. Si cuando nuespresente coronel ó maestre de campo. Este, sabidas las tras fuerzas las teníamos enteras no fuimos bastantes á alteraciones de las Astúrias, acudió prestamente desde resistir, ¿ por ventura ahora que están por el suelo penCórdoba para reprimir los principios de aquel levanta- samos prevalecer ? Por ventura esa cueva en que pocos, miento, con recelo que con la tardanza no tomase fuer á manera de ladrones, estais encerrados y como fieras za aquel alreviinieulo y el remedio se hiciese mas di cercados de redes, será parle para libraros de un grueficultoso. Seguia á Alcama un grueso ejército com so ejército, que es de no menos que de sesenta mil puesto de moros y de cristianos; llevó en su compañía hombres? Los pecados sin duda de España, con que á doo Oppas, prelado de Sevilla, para ayudarse de su tenemos irritado á Dios, que aun no parece está harlo autoridad y de la amistad y deudo que tenia con don de nuestra sangre, os ciegan los ojos para que no vcais Pelayo, para reducirle á mejor partido y para que con lo que os conviene. Lo que si por el suceso de las su prudencia y buena maña diese á entender a los que gucrras, á ellos próspero, á nosotros contrario, no se locamente andaban alterados que lodo atrevimiento es | entendiera bastantemente, estos intentos tan desvariavano cuando le fallan las fuerzas; que los desvaríos en dos lo mostraran. ¿Por qué no os apartais de ese promateria semejante son perjudiciales , y los varones pósito, y en tanto que hay esperanza de perdon y de prudentes cuando acometen alguna empresa deben po clemencia, dejadas luego las armas y rendidas, no troner los ojos en la salida y en el remate; si Munuza ó al cais las afrentas, ultrajes, servidumbre y muerte, que gun otro gobernador los tenia agraviados, mas acerta- será el pago muy cierto desta locura, si la llevais adedo era alegar de su justicia delante de los moros, que lante, con las honras y premios que os puedo prometer nunca dejaban de hacer razon á quien la pedia; tomar muy grandes, y seguis el juicio y ejemplo de toda Eslas armas y fuera de propósito usar de fuerza , el inten paña mas aína que el ímpetu desenfrenado de vuestro tarlo era locura, y el remate seria sin duda para todos corazon y el desatino comenzado?» A estas palabras miserable. Con el aviso de que venia Alcama los solda don Pelayo: «Tú, dice, y Wiliza, tu hiermano, y sus hidos cristianos se atemorizaron grandemento; y como ljos debeis temer la divina venganza, dado que por bresuele acontecer, los que mas blasonaban antes del pe- ve espacio de tiempo las cosas se encaminen conforme ligro y mas desgarros decian, al tiempo del menester | á vuestra voluntad. Vuestras maldades son las que tiese mostraban mas cobardes. La memoria de las cosas nen á Dios airado; todos los lugares sagrados están pasadas y la perpetua felicidad de los bárbaros los ame-l por vuestra causa profanados en toda la provincia; las drentaban, y á manera de esclavos, parecia que apenas leyes por su antigüedad sacrosantas, abrogadas. Por podrian sufrir la vista de los enemigos. Grande era el estos escalones pasastes á tanta locura , que metistes peligro en que todas las cosas se hallaban. El socorro lus moros en España, gente fiera y cruel, de que han de Dios y de los santos abogados de España, el esfuer resultado tantos daños y tanta sangre cristiana so ha zo y prudencia de don Pelayo ampararon á los que es derramado. Por las cuales maldades, si entendemos taban fallos de ayuda, fuerzas y consejo. Fuera locura que Dios cuida de las cosas humanas, vivos y muertos hacer rostro y contrastar con aquella gente desarmada seréis gravisimamente atormentados. Tú mas que toy ciscada de miedo al enemigo feroz y espantable por dos, pues olvidado del oficio y dignidad que tenias, las tantas victorias como tenia ganadas. Por esto don Pe sido el principal atizador destos males; y aliora con layo repartió los demás soldados por los lugares co- palabras desvergonzadas te has atrevido á amonestarmarcanos, y él con mil que escogió de toda la masa se nos que de nuevo bajemos las cervices al yugo de la encerró en una cueva ancha y espaciosa del monte Au- servidumbre, mas duro que la misma muerte, esto es, Suva, que hoy se llama la cueva de Sunta Maria de Co. como yo lo enticido, que de nuevo padezcainos los males y desventuras pasadas,con que hemos sido liasta aquí del Miramamolin por Tarif, su contrario. Tomáronle trabajados. Estos, ¿estos son aquellos premios magni- ; cuentas del gasto y recibo en la guerra de España. No ficos, estas las honras.con que convidas á nuestros sol- se descargó bien, y asi fué condenado en grande suma dados ? Nos, don Oppas, ni entendemos que las orejas de dineroś, y él de pesar de la afrenta falleció poco de Dios dos están tan cerradas, ni el corazon tan apar- | despues. Su hijo Abdalasis, despues que gobernó en tado de ayudarnos, que hayamos de confiar en tus | España por espacio de tres años, incurrió en odio de promesas; anles tenemos por cierto que su Majestad los naturales y de los de su nacion á causa que forzó sin tardanza trocará la grandeza del castigo pasado en muchas hijas de los principales; por esto en la misma benignidad. Que si no estamos bastantemente castiga mezquita en que, conforme a la costumbre de aquella dos, y aunque afligidos y faltos, no nos quisiere acor gente, hacia oracion fué muerto á manos de los suyos rer, determinados estamos con la muerte de poner fin el año de 719. Díjose que su misma mujer Egilona le å tantos males y trocar, como esperamos, esta vida procuró la muerte por verse despreciada de su marido desgraciada con la eterna felicidad.» Por la respuesta por otras que él mas amaba. Quién dice que su sobery palabras de don Pelayo se entendió la resolucion que bia y altivez le fué ocasion deste desastre y el usar de iodos tenian de vencer o morir en la demanda, pues insignias reales á persuasion asimismo y por consejo de aprelados de tantas maneras, demás desto convidados su misma mujer. El principal en matarle fué un deudo con el perdon, no se querian entregar ni daban oido á

suyo, por nombre Aiub, que se encargó y tuvo el goningun partido. Fué pues forzoso venir á las manos y bierno de España por espacio de un mes; y dél dice el hacer fuerza á los cercados. Combatieron con todo gé arzobispo don Rodrigo que fundó á Calatayud, pueblo nero de armas y con un granizo de piedras la entrada principal poco adelante de la raya de Aragon. En el imde la cueva, en que se descubrió el poder de Dios favo

perio de los moros, por muerte de Ulit habia sucedido rable á los nuestros y á los moros contrario , ca las su hermano Zuleyman, por el cual en lugar de Abdalapiedras, saelas y dardos que tiraban revolvian contra sis fué proveido del gobierno de España Alahor, homlos que los arrojaban, con grande estrago que hacian en bre fiero y cruel, no menos contra los moros que consus mismos dueños. Quedaron los enemigos atónitos con tra los cristianos, porque despojó de sus bienes á los tan gran milagro; los cristianos, animados y encendidos moradores de Córdoba sin otra causa bastante mas del con la esperanza de la victoria , salen de su escondrijo deseo que tenia de robar. Hizo pesquisa y proceso coná pelear, pocos en número, sucios y de mal talle. La tra los moros que fueron los primeros en venir á Espapelea sué de tropel y sin órden; cargaron sobre los ña, ca pretendia tenian usurpados los despojos de los enemigos con denuedo, que enflaquecidos y pasmados vencidos y de toda España. Deste dicen que desde Secon el espanto que tenian cobrado, al momento volvie villa trasladó la silla del imperio de los moros á Córdoron las espaldas. Murieron hasta veinte mil dellos en la ba, y por entender que el daño recebido en las Astúbatalla y en el alcance; los demás desde la cumbre del rias fué por engaño del conde don Julian y de los hijos monte Auseva, donde al principio se recogieron, bu- de Witiza, los despojó de todos sus bienes y les dió la yendo pasaron al campo libanense, por do corre el rio muerte; justo castigo de Dios que los traidores á su Deva. Allí sucedió otro milagro, y fué que cerca de una patria suesen tratados desta manera por los mismos á heredad, que deste suceso, como yo pienso, se llamó quien sirvieron y llamaron en su ayuda desde Africa. Causegadia , una parte de un monte cercano con todos los que en él estaban de sí mismo se cayó en el rio, y

CAPITULO III. fué causa que gran número de aquellos bárbaros pere

Lo demás que hizo don Pelayo, ciesen. Duró por largo tiempo que se cavaban y descu- i brian en aquellos lugares pedazos de armas y huesos, Tal era el estado de la cristiandad en España, para en especial cuando con las crecientes del invierno las bueno no tal, para tantas tinieblas y tempestad no del aguas comen las riberas, para muestra de aquella ! todo malo. Luego que don Pelayo ganó aquella gloriogrande matanza. Pocos escaparon. Alcama pereció en sa victoria, nosolo se arraigó y fortificó en las Astúrias, la pelea , el obispo don Oppas fué preso; entiéndese, do dió principio á su reinado, sino que tambien bajó con aunque los liistoriadores lo callan, que conforme á las su gente á lo llano, y allí trabajaba á los pueblos sujeleyes de la guerra, pagó con la vida ; cosa muy verisi | tos á los moros, talaba los campos, robaba y ponia á mil por la grandeza de sus maldades y por no hallarse fuego y á sangre todo lo que se le ponia delante. Acumas mencion dél en la historia adelante. Munuza , ató díanle á la fama de sus hazañas de cada dia nuevas fuernito con la nueva de lo que pasaba, y no teniéndose por zas y gentes, con que tomó por fuerza la ciudad de seguro dentro de Gijon por el odio que le tenian los Leon, puesta a las haldas de los montes con que Galicia naturales, acometió á salvarse por los pies; pero cerca y las Astúrias parten término, lo cual sucedió el de una aldea llamada Olalie , la gente de aquella co año de 722. Algunos piensan que desde este tiempo marca le dió la muerte, con que no solo quedaron ven don Pelayo se llamó rey de Leon; otros lo contradicen, gadas las injurias públicas, sino tambien aplacado el personas de mayor conocimiento de la antigüedad, moparticular dolor que tenia don Pelayo por la afrenia de vidos por los privilegios y memorias de los reyes antisu casa; y con tanto, ninguna cosa faltó para que la guos, de donde se saca claramente que los sucesores de alegria de la victoria no fuese colmada, como fuera don Pelayo no se llamaron reyes de Leon, sino de Ovienecesario si se les escapara aquel hombre, por cuya do solamente. A este mismo propósito hacen los sepulcrueldad y demasías forzados tomaron las armas. Su cros de aquellos primeros reyes, que se sepultaron en cedió esta pelea el año de nuestra salvacion de 718 al Oviedo v otros pueblos de las Astúrias hasta el tiempo mismo tiempo que en Africa Muza fué acusado delante del rey don Ordoño el Segundo, que como fue el primero que se llamó rey de Leon, asi bien se mando enterrar en nos con el bárbaro, en que le venció y mató con la mala iglesia de Santa María la Mayor, que él mismo desde yor parte de su ejército en la pelca y en el alcance. Los los cimientos levantó en aquella ciudad. Y sin embargo, que escaparon de la matanza, en tanto que de Africa se puede creer que luego que la ciudad de Leon fué con- | se proveia nuevo gobernador, eligieron en lugar del quistada , mudaron las armas antiguas de los reyes go capitan muerto á Abderraman, hombro señalado en paz dos en un leon rojo rapante en campo. plateado, insig y en guerra, para que con su esfuerzo y prudencia ennias que sin duda , cualquier principio que las hayan tretuviese las cosas de los moros, que estaban á punto tenido, se han conservado y continuado hasta nuestra de perderse. Con el aviso de aquella desgracia fué de edad. La ocasion de tomar estas armas fué que en len Africa enviado Aza, á quien otros llaman Adham, para gua española con la misma palabra se significa el leon y que gobernase en España lo que quedaba de los moros, se llama aquella ciudad; por donde como los de aquel en lugar y en nombre del miramamolin Izit. Este fué tiempo, gente mas dada á las armas que ejercitada en las ocasion que la provincia, cansada con tanlos males, paletras, no advirtiesen la causa por que aquella ciudad se deciese nuevos trabajos, por inventar, como invento, llamó Leon, que se derivó de legio, palabra latina que tributos muy mayores que antes con intento de emposignifica cierta compañía de soldados, por esta igno- brecer los pueblos para que no taviesen brio ni fuerzas rancia inventaron aquella manera de divisa y de armas. los que tenian ánimo y deseo de levantarse. Pasó en Ayudó mucho para llevar adelante las cosas de los cris- esto tan adelante, que mandó á los pueblos y ciudades tianos el esfuerzo de don Alonso, el que despues que | que se tomaron por fuerza pagasen al fisco y fesoro alcanzó el reino se llamó el Católico. Era hijo de don real la quinta parte de todas sus rentas y proventos, y Pedro, duque de Vizcaya. Decendia de la nobilísima á los pueblos que se rindieron á partido ordenó pagasen sangre del rey Recaredo, y siendo mas mozo, en tiem- | la décima parte. Con esta condicion se permitió a los po de los reyes Egică y Witiza tuvo principales cargos cristianos que posegesen sus heredades y haciendas coen la guerra, y al presente por el deseo que tenia de mo por via de feudo ó arrendamiento. El moro Rasis ayudar a la república, dejó su patria y su padre. Traia dice que hizo pagar á los moros la quinta parte de toen su compañía un buen número de vizcaínos, con que dos sus bienes con voz y color de ayudar a los pobres, los cristianos se animaron grandemente, y sus fuerzas que eran sin número en toda la provincia, como a la se aumentaron. Para obligalle mas y tenelle mas pren verdad fuese su intento que enflaquecidos no tuviesen dado le casaron con Ormisinda, hija de don Pelayo. fuerzas ni brio para alborotarse. Procuró se edificase la Los reyes que sucedieron en España destos príncipes puente de Córdoba sobre el rio Guadalquivir, Sujetó altienen el origen de su linaje y su continua propagacion. gunas ciudades y pueblos á las haldas de Moncayo, quo Con la venida de don Alonso y con su ayuda Gijon, lu todavía se mantenian en libertad, y entre ellas tomó gar muy fuerte por su asiento y fortificacion, Astorga, por fuerza á Tarazona y la echó por tierra. Concluidas Mansilla, Tineo y otros pueblos de las Astúrias y en cosas tan grandes dentro de dos años y medio que duró Galicia fueron tomados a los moros. Puedese sospechar su gobierno, los suyos que le aborrecian grandemente, que don Pelayo y los que le sucedieron, ganados estos se conjuraron contra él y le mataron dentro de Tortopueblos, se intitularon reyes de Gijon, y que esto dió sa. Sucediéronle Ambiza , Odra y Jahea, como lo dice ocasion á algunos para pensar que se llamaron reyes de el arzobispo don Rodrigo, yo entiendo que gobernaron Leon por ser los nombres latinos destos dos pueblos, es por algun tiempo á España, dividida en tres partes por á saber Gegio y Legio, muy semejantes. Era fácil echar no concertar las voluntades de todos ni venir en uno; a los moros de los pueblos á causa que los moradores, o por ventura el gobierno de cada cual destos tres fué como eran cristianos, mataban las guarniciones de los de pocos meses. En Asia, sin duda por muerte del emmoros, y con esperanza de recobrar la libertad con perador Izit, sucedió en aquel imperio su hermano Isgran voluntad rendian á don Pelayo las ciudades y cam, que así lo dejó dispuesto el dicho lzit, con condiplazas. Además que los moros se hallaban en las otras cion que adoptase por hijo y sucesor, como lo hizo, á su partes de España embarazados con grandes alteraciones ! hijo Alulit. Encargóse Iscam de aquel imperio el año de guerras enlazadas unas de otras, de tal suerte, quel que se contó 724 de nuestra salvacion, y de los mono podian juntar ejército ni resistir á los intentos de ros 107, como lo dice el arzobispo don Rodrigo en los cristianos. Fué así que por muerte de Zuleyman, la Historia de los árabes, que iguala los unos años á miramnamolin de Asia, Africa y España, sucedieron en los otros; cosa que no debiera hacer, como en otro luaquel imperio muy ancho dos hijos de Ulit, Homar y gar se ha mostrado. Tuvo aquel imperio por espacio de Izit, por adopcion de su tio : cosa nueva entre los mo- diez y nueve años. Fué muy esclarecido príncipe por ros, y no sé cuán acertada, que dos con igual poder las cosas que hizo y su perpetua prosperidad, si no juntamente reinasen. Homar falleció de su enfermedad | amancillara las demás virtudes con una insaciable codentro del primer año de su imperio. Con esto Izit que- dicia de juntar de todas partes tesoros, por donde si do solo por señor de todo. Este proveyó por goberna | bien en riquezas sobrepujó á sus antepasados, incurrió dor de España a Zama, hombre de grande ingenio y de en grande aborrecimiento de sus vasallos. En tiempo grande ejercicio en las armas, y no de menor codicia 1. deste Emperador gobernaron por órden á España los sique los pasados, ce inventó nuevos tributos y los impu guientes: Odaifa, Himen, Autuma, Albaitan, Mahoso sobre las ciudades que le eran sujetas. En Narbona mad. La aprobacion y aplauso de todos no fué el mis. puso guarnicion de soldados y cerco sobre Tolosa, si mo; el gobierno de cada cual apenas duró un añoentero, lla y asiento antiguamente en aquella provincia del im yen particular Mahomad tuvo el cargo por espacio de perio de los reyes godos. Sobrevino Eudon, duque de solos dos meses, porque se halla que el año de Cristo. Aquitania, en socorro de los cercados. Vino á las mal de 731 despues de todos estos fué proveido en el go

M

bierno de España Abderraman, que debió ser el mismo y los nuestros , próspero a los moros. Los derAngulema, que nombramos arriba. Las cosas deste Gobernador los de Perigueux, los de Jantone y los de Potiers fueron fueron muy famosas, y el remate que luvieronmuy ale asimismo trabajados con la llama desta guerra. En grangre para los cristianos. Esto pide que se haga relacion de aprieto se hallaban las cosas de los pristianos, pory memoria por menudo, de, todas ellas. Aventajóse que ¿quién pudiera hacer rostro á los vencedores de grandemente en la guerra , demás de las otras partes Asia y de Africa, y que poco antes habian deshecho el en que ninguno de los de sų nacion se le adelantó en | imperio de los godos? Quién se atreviera á ponerse al aquel tiempo. Solo fué cruel de su condicion y áspero, riesgo de la batalla , pelear con las invencibles fuerzas no mas con los españoles que con los moros, que por de aquellos paganos ? La misma fama y la nombradia la libertad del tiempo estaban estragados en muchas tenia puesto espanto á las demás naciones, y las tenia maneras. De aquí muchos tomaron ocasion de aborre | acobardadas y casi vencidas. Era á la sazon mayordomo cerle; en parlicular Muñiz, hombre principal, poderoso mayor de la casa real de Francia Carlos Martello, el cual, ý animoso entre los moros, determinó de declararse movido del peligro comun, con grandes levås de gente contra él y alborotar la Gallia Gótica, que, con ocasion que hizo de Francia, Alemaña y Austrasia, que es hoy de estar lejos y por el mal tratamiento de los que la go Lorena , formó un grueso ejército:'Muchos le acudieron bernaban , Te siguió con facilidad. En España olrosi se de su voluntad y como aventureros por el deseo que téle juntó lo de Cerdania , que está puesto entre los mon nian de apagar aquel fuego perjudicial. Con estas ģentes Pirineos. Eudon, duque de Aquitania, por valerse tes partió en busca del enemigo determinado de darle dél contra los franceses y moros que le molestaban , bi la batalla. Llegó por sus jornadas á Turs, ciudad muy zo con él liga. Fué Eudon en aquellos tiempos hombre conocida por el templo y sepulcro de San Martin, Obisgráve, diestro y sabio, como se saca de las memorias po de aquella ciudad, de asiento muy apacible; campo antiguas; pero todo lo afeó con casar a este Muñiz con fértil, cielo saludable , do soplan ordinariamente los una bija suya con intento de obligalle mas con aquel pa- vientos de poniente y mediodía, y entonces estabą surentesco. Era aquel casamiento ilícito, y siempre fué jeta y pertenecia á 4a Aquitania: Fortificó sus estancias vedado en las leyes de los cristianos; así, no solo le fué de la otra parte del rio Loire, sobre que está edificada mal contado, sino tambien le salió desgraciado, por aquella ciudad, y esto para tener seguras las espaldas, que Abderraman , avisado de lo que Muñiz pretendia y que los enemigos, por ser casi innumerables, no los pude las alteraciones de aquellas gentes, marchó con su diesen cercar. Eudon, olvidado de la enemistad y difecampo á lo postrero de España. Puso, cerco sobre la rencias que con Martello tenia, por el peligro comun ciudad de Cerdania; Muñiz, perdida la esperanza de que todos corrian, junto con él sus fuerzas, cosa que defenderse contra enemigo tan poderoso y de huir si lo fué de grande importancia para la victoria. Los histointentaba, y mas de perdon si se entregaba , acordó de riadores franceses dicen que los'moros entraron y padespeñarse. Su mujer, que dejó en edad florida y era saron tan adelante en la Francia llamados de Eudon, de notable liermosura, junto con la cabeza de su mari que pretendia con el daño común satisfacerse de sus do fué enviada á Africa en presente muy agradable al particulares dgrävios; que tal es la costumbre de los supremo emperador de los moros. Muchos presumian hombres mal considerados. Dicen mas, que al presente que el desastre de Muñiz fué en venganza de las injurias mudo de parecer á causa que los moros sin tenerle ala que él habia hecho á la religion cristiana y do dá mu gun respeto corrieron los campos de la Aquitania 6 Guiecha sangre de cristianos, que con fiereza de bárbaro na: Los historiadores españoles callan esto, y es forderramara. En particular hizo morir á fuego al obispo zoso que lo uno ó lo otro se haya hecho en gracia ó por Anabado, varon muy santo , y que en la edad de mozo odio de la nacion española, ca Eudon era señor de Vizque tenia representaba costumbres de viejo. Ensober caya , y lo de Aquitania le dieron en dote con su mujer. becido Abderraman con esta victoria, rompió por la En negocio dudoso parece lo mas cierto que los moros Francia con gran espanto de los franceses y godos que no fueron llamados por Eudon, y que la fama en conpor aquella provincia moraban. Pasó por donde se tien- trario no es verdadera , pues peleó antes desto por dos den las riberas del mar Mediterráneo hasta el rio Róda veces con ellos á gran riesgo de su vida y estado. Iban no sin hallar quién le hiciese resistencia. Puso cerco los bárbaros en busca de los nuestros con tanto orgullo, sobre Arlés, ciudad principal en aquella comarca. Allí que les parecia nadie se les pondria delante; llegaron acudió Eudon con su gente y vino á las manos con los donde los nuestros alojaban. Dióse la batalla de poder bárbaros, pero perdió la jornada, con tan grande estra á poder, que fué de las mas dudosas y señaladas del go de los suyos cuanto ninguno en aquella edad fué mundo. Eran los moros cuatrocientos mil, que convimayor; de que por largo tiempo dieron bastante mues dados de la fertilidad de Francia y por ser gente vagatra los montones de huesos que quedaron cerca de aque bunda, con sus hijos, mujeres y ropa habian pasado la lla ciudad en el sitio do se dió la balalla. Revolvió des mar para hacer en ella su asiento. El número de los pues desto á mano izquierda, y paseada con sus armas cristianos era muy menor, pero aventajábanse en el esvencedoras gran parte de lo mas adentro de Francia, fuerzo y destreza del pelear, y lo que era mas principal, cargó sobre la Aquitania, y pasado el rio Garona, a las tenian á Dios y la justicia de su parte. La esperanza por riberas del mar Océano, asoló la inclita ciudad de Bur- ambas partes era grande, y el miedo no menor. Acodeos y talóle los campos, allanóle los templos, sin otros métense entre sí las haces, cierran y trábanse los esinfinitos daños que hizo. En aquella parte con gente cuadrones, embravécese la batalla por todas partes, que de nuevo recogió Eudon, torno á probar ventura y que por gran espacio estuvo suspensa sin declarar la vicpresentó la batalla al comun enemigo del nombre cris t oria por los morosni por los cristianos; pero en fin, la tiano. El suceso fue el mismo que antes, contrario á valentía y valor prevaleció contra aquella gran canalla. Grande y casi increible fué la matanza; murieron tre- | Cangas, en que se via otros antiguamente el sepulcro cientos y selenta mil moros, y lo que hizo mucho al y lucillo de Froleva, su mujer. Un cierto diácono, llacaso para que la victoria fuese mas alegre, el mismo mado Juliano, griego de nacion, docto en las dos lenAbderraman quedó tendido entre los demás cuerpos | guas griega y latina , por estos tiempos escribia en Tomuertos. De los vencedores faltaron hasta mil y qui ledo las antigüedades de España y las cosas que hizo pientos, pequeño número para victoria tan grande, si don Pelayo. Dícelo cierto autor. Hay quien diga que fué bien eran de los masseñalados, unos en valor y hazañas, tesalonicense y arcediano de Toledo; item, que se llaotros en la nobleza de sus linajes. La alegría por causa maba Juliano Lúcas; item, que comenzó su historia desta victoria fué colmada para todo el cristianismo, no desde el año 455. Urbano, prelado de Toledo, en lo solo por sí misma, que fue muy señalada, sino por la postrero desu edad, Evancio, arcediano de aquella iglemuestra que se dió y esperanza que todos cobraron de sia , Fredoario, obispo de Guadix, varones excelentes que aquella gente, hasta entonces invencible, podria por por la santidad de sus costumbres y por su doctrina, el esfuerzo de los cristianos ser vencida. Entre todos se resplandecian en aquella escuridad de todas las cosas señaló en esta batalla á dicho del mismo Martello el du- á la manera que las estrellas entre las tinieblas de la que Eudon, que en lo mas recio de la pelea, como lo noche. Contemporáneo dellos fué Juan, prelado de Setenian antes concertado, con los caballos ligeros y gen | villa, que tradujo la Biblia en lengua arábiga con inte mas suelta rodeó los escuadrones con tanta presteza, tento de ayudar a los cristianos y á los moros, á causa que antes que mirasen en ello cargó sobre los enemigos | que la lengua arábiga se usaba mucho y comunmente por las espaldas y los puso en confusion. Dióse esta di entre todos; la latina ordinariamente ni se usaba ni se chosa batalla el año de nuestra salvacion de 734, que sabia. Hay algunos traslados desta traduccion, que se era el veinte y uno despues de la pérdida de España. En han conservado hasta nuestra edad, y se ven en algunos este tiempo tenia el imperio de oriente Constantino, | lugares de España. llamado Coprónimo. De las cartas de Eudon al pontifice romano Gregorio se supo en Roma y se tuvo aviso

CAPITULO IV. de la victoria y del número de los muertos; de que se liit: Del rey don Alonso, llamado el Católico. entiende asimismo que el Papa les envió tres espongias benditas, es a saber , á la manera que se bendicen los Falleció don Favila sin sucesion; don Alonso por Agnus Dei , y que todos los que alcanzaron alguna par- tanto y Ormisinda, su mujer, segun que estaba distecica dellas salieron de la batalla sin lesion alguna; puesto en el testamento de don Pelayo, fueron rececosa maravillosa como verdadera. Los mas cuentan á bidos y declarados por reyes con grande alegría de este pontifice Gregorio por el segundo de aquel nombre; pueblo y en gran pro de todo el reino. Corrian en don la razon de los tiempos convence que no fué sino el ter- Alonso á las parejas las artes de la guerra y de la paz, cero, Abdelmelich sucedió en el lugar de Abderraman, maravilloso por la constancia que mostró en las advery tuvo el gobierno de los moros en España y en todo losidades, señalado por la felicidad que tuvo ordinariaque della dependia por espacio de cuatro años siguien- | mente en sus empresas, tan dado al culto de la relites, sin señalarse en cosa alguna, sino en crueldad y gion, que por esta causa le dieron renombre de Católico, en cohechar la gente, que volvia en sí despues de tan- apellido que antiguamente en el Concilio toledano tertos trabajos; tacha que, no solo afea á los principes y cero, en el tiempo que se redujo á la Iglesia católica amancilla á los que gobiernan el pueblo, sino es muy toda la nacion de los godos, desechadas las herejías grare delito. Como él era , así le sucedieron las empre de Arrio, con mucha razon se dió al rey Recaredo. sas. Tuvo comision y orden de acometer la Francia; Desusóse despues por muchos siglos hasta que Alejanpero, perdida mucha de su gente a la pasada de los dro VI, sumo pontífice, le renovó en don Fernando de montes Pirineos, fué forzado de volver atrás. En el Aragon, rey Católico de España, y hizo que se perpemismo tiempo, es a saber, el año 737, don Pelayo, pri tuase en los reyes sus sucesores. Florecia en aquel mero rey de España, cargado de años y esclarecido por tiempo España con los bienes de una muy larga paz; sus proezas, pasó desta vida en Cangas. Su cuerpo se- Africa y Francia ardian en guerras civiles. Carlos Marpultaron en Santa Olalla Velaniense , iglesia que él mis- tello, por la muerte de Eudon, su competidor, se apoderó mo habia fundado en tierra de Cangas. Allí tambien se del grande estado que tenia en Francia. Tres hijos que pullaron su mujer la reina Gaudiosa. Sucedió en el rei quedaron del difunto, Aznar, Hunnoldo y Vayfero, no sin contradicion don Favila, su hijo, y le gobernó como herederos de la enemistad de su padre y con por espacio de dos años; príncipe mas conocido por su intento de satisfacerse de su contrario, acudieron a las desa strada muerte y por la liviandad de sus costumbres armas. Aznar en aquella parte de España que cae cerca que por otra cosa alguna; pues sin embargo de las mu- de Navarra tomó á los moros la ciudad de Jaca con chas guerras que tenia entre las manos, y que su nuevo otros muchos castillos y plazas, por donde fué tronco reino estaba en balanzas, y mas se conservaba por la | y. fundador del reino y gente de Aragon, nombre que Laqueza de los moros y revuelta de los tiempos que se tomó del rio Aragon, que pasa por aquella comarca, por las fuerzas de los cristianos, mostraba cuidar poco y junto con el rio Ega mezcla sus aguas con las de del gobierno y tener mas cuenta con sus particulares Ebro, como en otro lugar se declara. Hunnoldo y Vaygastos que con el bien comun; en especial era dema. | fero acudieron á lo de Francia, rompieron con su gente siadamente aficionado á la caza , y en ella un oso que por toda aquella provincia que corrieron hasta pasar el seguia desapoderadamente le mató, sin que dejase nin rio Ródano. En todas partes pusieron grande espanto, guna loa ni en vida ni en muerte. Fué sepultado en la no perdonaron á varones ni á mujeres, a niños ni á iglesia de Santa Cruz, que él mismo edificó en tierra de viejos, como acontece que las pasiones de los princi

« AnteriorContinuar »