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la traicion que hizo a su patria. Sepultáronle en Pravia beral, amable a los quyos, y espantoso á los extraños; en la iglesia de San Juan, como lo dice el Croniconque en la piedad y religion ninguno se la ganara. Con gu anda en nombre del rey don Alonso el Magno , por lo esfuerzo principalmente so mantuvieron las cosas de menos en el ejemplar de Oviedo. Murió en el año del España, que estaban para caerse. Gand grande repuSeñor de 788. En el mismo año Abderraman, rey tacion y autoridad, y no menos granjeó las voluntade los moros, despues que reinara por espacio de des de sus vasallos con una victoria muy señalada que veinte y nueve años, pasó desta vida en Córdoba , do tuvo el tercero año de su reinado de un capitan moro hacia su residencia, y la cual ciudad adorno con di- llamado Mugayo. Tenia por cosa afrentosa al nombre versas obras magníficas y reales, como fué un castillo cristiano entregar á aquellos bárbaros las doncellas que levantó en ella y unos jardines que plantó muy que torpemente concerto Mauregato. No quiso acudideleitosos, que entonces se llamaban de Rizafa, y al lles con aquel tributo; por esta causa un grueso ejérpresente se llaman de Arrizafa. Demás desto, dos años cito de enemigos rompió y corrió por todas partes sin antes que muriese, de lo que ganó en la guerra co | parar hasta llegar a las Astúrias. Recogió don Alonso menzó á fabricar la mezquita mayor, que hoy es la sus gentes, salió en busca del enemigo, dióse la bataiglesia catedral de Córdoba, por la manera del edificio, la cerca de un pueblo llamado Ledos, quedó la victogran número y hermosura de columnas sobre que car- ria por los nuestros, que fué de las mas señaladas que ga la bóveda, una de las obras mas señaladas de Es jamás hobo en España, ca murieron setenta mil mopaña. Dejó nueve hijas y once hijos; nombró en su ros, con que los cristianos comenzaron á respirar y testamento por sucesor á Zuleman, el mayor de todos, alzar cabeza por verse libres de una servidumbre tan que tenia puesto en el gobierno de Toledo. Esta su grave, y los moros, enflaquecidas sus fuerzas y embaausencia dió ocasion á Isem, que era el hijo segundo, razados en otras guerras, no pudieron satisfacerse de de apoderarse del reino, sin embargo de lo que su pa | aquella mengua y daño; y es cosa averiguada que en dre dejó dispuesto. Tenia muy de su parte las volun | aquel tiempo en lo postrero de España por la parte quo tades del pueblo, con cuya ayuda venció en batalla á los montes Pirineos se extienden de mar á mar musu hermano y le hizo retirar al reino de Murcia, desde chas ciudades y pueblos se ganaron de los moros por donde por sesenta mil escudos que le dió, renunciado las armas de los reyes de Navarra y por el esfuerzo de su derecho, pasó en Africa. Despues desto, Abdalla, Carlo Magno, rey de Francia, príncipe de autoridad que era otro hermano, con deseo de cosas nuevas an- aventajada entre los reyes cristianos, y por sus grandes daba alborotado; mas hizo asiento con él, con que proezas muy conocido por la fama. Esto puso en necesiasimismo, desamparó á España. Tuvo Isem el reino dad á Isem, rey de Córdoba, de enviar un capitan de siete años, siete meses y siete dias. A Mauregato suce gran nombre, llamado Abdelmelich, con ejército busdió don Bermudo, llamado el Diácono, porque en su tante para reprimir las entradas por aquella parte y inmenor edad recibiera aquel orden de la manera que se tentos de los cristianos. Lo que resultó fué que los usa entre los cristianos. Cuyo hijo fuese don Berinudo moros tornaron á apoderarse de Girona en lo postrero no concuerdan los historiadores, ni será fácil preferir de España y de Narbona en la entrada de Francia. De la una opinion a la otra, ni los que dicen lo uno á los alli dice el arzobispo don Rodrigo que para acabar el que sienten lo contrario. Entiendo que por la semejan edificio de la mezquita de Córdoba hicieron traer la za de los nombres las memorias de aquel tiempo están tierra en hombros de cristianos, que fué insolencia de varias. Quién dice que fué hijo de Bimarano, á quien bárbaros, olvidados de la modestia y templanza con la el rey don Fruela, su hermano, mató por sus manos; prosperidad. Esta tierra entiendo yo debió ser alguna quién que fué hijo del otro don Fruela, hermano del suerte de arena con que hace mayor presa la cal. Edie rey don Alonso el Católico, opinion que la siguen au ficó allí mismo este Rey otra puente en Córdoba cerca tores de crédito y antiguos, en particular el Cronicon del alcázar, y sué el primero entre los reyes moros del rey don Alonso el Magno. Reinó tres años y medio; que para su guarda tomó soldados extraños, es á saber, tuvo dos hijos, don Ramiro y don García, en su mujer tres mil cristianos renegados. Fuera destos para los Nunilon 6. Ursenda, con quien se casó ilícitamente; oficios y servicio de la casa real tenia dos mil eunucos. pero despues con mejor consejo se aparto della y per Falleció el año de 795; reinó por espacio de veinte y severó en castidad toda la vida. En lo demás fue hom seis años, diez meses y quince dias. Dejó fama de prín. bre templado y modesto, mas amigo del sosiego que cipe prudente, justo y liberal como entre aquella sufria el estado de las cosas. Locamente se encarga en gente, y por sucesor a su hijo Albaca. semejante tiempo del gobierno quien no tiene bastante ánimo, destreza en las armas, esfuerzo y valor y aun

CAPÍTULO VIII. fuerzas corporales. Verdad es que hizo una cosa muy

• De Elipando, arzobispo de Toledo. loable y que dió mucho contento, eş á saber, que en gran pro de la república tornó á hacer compañero de A los trabajos de la cautividad, que cuando fueran su reino á don Alonso, hijo de su primo hermano el solos eran muy graves, se allegó una grande discordia rey don Fruela, al que despojó Mauregato y le forzó en materia de religion. Los principales movedores y recogerse á Vizcaya. Esto fue el año de 791 á 21 de ju cabezas deste mal fueron Félix, obispo de Urgel en lo lio, como lo dice Isidoro, pacense, escritor deste mis postrero de España, y su dicípulo Elipando, arzobismo tiempo. Reino desde aquí adelante por espacio de po de Toledo, hombres de ingenios no groseros ni fal. cincuenta y dos años, cinco meses y trece dias. Fué tos de erudicion para las tinieblas y grandes revueltas principe muy señalado en la prosperidad continua quel v males de aquel tiempo, entre los cuales no tropezar tuvo en sus cosas, diestro en las armas, clemente, li- ni ensuciarse fuera cosa semejable á milagro. Porque ¿qué lugar podian tener las letras en medio de servi- / de gentes, los grandes, los medianos y los pequeños dumbre tan grave, cuando cargados de tributos y tra- se espantaban con la nueva manera de hablar, y en púbajados de todas maneras eran forzados á buscar con blico y en secreto condenaban aquella opinion y los que el sudor de su rostro el sustento cotidiano? ¿Cómo se la enseñaban. En aquellas partes se podian juntar conpodian juntar los concilios eclesiásticos, medicina con cilios de obispos; y así hallo que en Regino, ciudad de que de muy antiguo se solian sanar las heridas en la Baviera, que hoy dicen es Ratisbona, en presencia do doctrina, y reformar las costumbres de eclesiásticos y Carlo Magno, rey de Francia, por un concilio de obisseglares ? Los nobles y el pueblo, como á cada uno se pos que allí se juntó sobre el caso fué condenado Féle antojaba, así ordenaban sus vidas, y de las cosas di lis'él año de Cristo de 792. De donde enviado a Roma vinas, sin que nadie les fuese á la mano, cada cual sentía se retrato delante del papa Adriano fingidamente, por lo ỳ lablaba lo que le parecia , cosa muy perjudicial. Demás que adelante se vio , pues fué necesario que se juntase desto, del trato y conversacion con los moros era for de nuevo concilio en Francfordia, ciudad de Alemaña zoso se pegasen á los cristianos malas opiniones y da el año de 794, en que se halló presente Carlo Magno y ñadas. En particular estos dos prelados despertaron y dos obispos Teofilacto y Stéfano, enviados de Roma publicaron los errores de Nestorio, que en el tiempo por legados, y'de España por los católicos, Beato, prespasado por diligencia del Concilio efesino fueron sepul bítero, y el obispo Heterio. No perdieron por ende el tados, como quien aviva las centellas del fuego y que ánimo los noveleros, antes presentaron un memoriał á ma pasada. Decian de Cristo que en cuanto hombre era Carlo Magno en que 'le suplicabaa'se hatase presente hijo adoptivo de Dios; doctrina falsa y contra razon, en aquel juicio, y quisiese seguir antes el parecer de contra todas las divinas y humanas letras y religiones. muchos que dejarse engañar de pocos. Tratose el nePorque, ¿cómo puede uno mismo ser hijo natural y gocio, y ventilose aquella mala opinion. Condenáronta adoptivo? Pues consta que el hijo adoptivo graciosa yjuntamente a los que la seguian, si no desistiesen demente por 'sola benignidad de su padre, sin que haya lla. En particular'a Félix y Elipándo pusieron pera de cosa alguna que obligue y fuerde , és admitido a la hè descomunion. Félix, como lo dice Adon, vienense , fúé rencia y derechos ajenos, lo que quien dijese de Cristo, por los obispos condenado y enviado en destierro, yen seria forzado á reconocer en el y confesar dos hipósta Leon de Francja falleció sin desistir jamás de su error; sis ó supuestos, que seria otro desatino mas grave. en tanto grado es dificultoso mudar de opinion, y mas Félix, por estar su, obispado cerca de Francia y porque en materia de religion, y reportar un entendimiento los años pasados los franceses hicieron diversas entra pervertido para que vuelva al camino de la verdad. das por aquellas comarcas, sospechan algunos que fué Que se haya hecho de Elipando no se sabe; y creo màs de aquella nacion. Elipando, como el nombre lo mues aína, antes es cierto que se reconoció y que obedeció tra, venia de la antigua sangre de los godos. Hacía por á la sentencia de los obispos y se aparto de su primer ellos su dignidad y autoridad obispal, la fama de sus parecer. Tengo asimismo por cierto que no salió de nombres y letras; alegaban otrosí en favor de su error España ni compareció en Regino ni en Roma ni en á los santos Eugenio, ndefonso, Juliano. Ayudábanse, Francfordia. A los antiguos santos que alegaban por si aunque mal, de algunos lugares de las divinas letras, los errados, y'de cuyos dichos se valian, Eugenio, Ildeen que Cristo por la parte que 'es' hombre, se dice ser fonso y Juliano, carga Carlo Magbo en la carta que es menor que su padre. Eran de ingenios bulliciosos y cribió á Elipando y a los demás sacerdotes de España; ardientes; así con cartas y libros que enviaban a todas dice que no es maravilla los hijos se parezcan a los papartes pretendian con palabras afeitadas persuadir á dres: Heterio niega qué cosa semejante se hallase en los los demás lo que ellos sentian. En particular Elipando, l escritos de aquellos santos. Constá otrosí que de la por la autoridad que tenia muy grande sobre las de escuela de Félix, pasados algunos años, salid Claudio, más iglesias, escribió a los obispos de Astúrias y Gali de nacion español,' obispo de Turin, persona que con cia; en especial pretendió enlazar' en aquel error á la | opinión de erudito anduvo'algun tiempo y conversó en reina Adosinda, mujer que fuera del rey Silon. Ella, la casa y corte del emperador Ludovico Pio. Este & las como prudentisima y muy santa , respondió que no le mentiras de los pasados', demás de otras cosas, añadió tocaba juzgar de aquella diferencia, y que se remilia un núevo dislate, que las imágenes sagradas se debian en todo á lo que los obispos y sacerdotes determinasen. quitar de los templos; escribió empero contra el aguda En el número de los cuales se señalaron principalmente | y doctamente Jonas, aurelianense, su'contemporaneo. Beato, presbitero, y Heterio, obispo de 'Osina, cuya disputa contra Elipando, erudita y grave, se conserva | . 11. . 24. CAPITULO 1X... E Í BIJ D'i tout hasta el dia de hoy, 'obra 'larga y de mucho trabajo, pero que el lector tendrá por bien empleado el tiempo

De los principios de don Alonso el Casto...ta que gastare en leerla por convencer la mentira con Falleció por este tiempo el rey don Bermudo; sefuertes argumentos. Pasaba la revuelta adelante, y pultose en Oviedo, do antiguamente se veian los luciporque las cosas no sucedian como los noveleros pen- ilos suyo y de su mujer. Con tanto quedó solo don Alontsaban, Elipando se partió de Toledo para lasi Astúrias so en el gobiernb. Tiénese por cierto que con deseo de y Galicia, provincias en que inficionó á muchos convida mas pura y santa por todo el tiempo de su vida aquella mala ponzoña, malo y pestilencidl olor de su no tocó a la reina Berta , su mujer, que fué la causa de boca. Félix acometió primero á los de Castilla la Vieja, ponelle el sobrenombre de Casto. Para aumento del despues en la entrada de Francia á la Septimania, que culto divino levantó desde los cimientos la iglésia maes la Gascuña, desde allí corrió lo demás de Francia y yor de Oviedo, que se llama de San Salvador. Quién diAlemaña sin hacer algun efecto, a causa que toda suerte | ce que el rey don Bermudo fue el que dio principio-4

esta noble fábrica, y aun el letrero que está a la entra- | bes 184, conforme á la cuenta del arzobispo don Roda de aquel templo, como queda arriba apuntado, drigo, que era el año quinto despues que Alhaca coatribuye aquela obra al rey Silon. Pudo ser que todos menzó á reinar. Las discordias que los moros tenian tres entendieron en ella , y que el que la acabó se llevó, entre sí parece dieron buena ocasion al rey don Alonso como acontece, toda la fama. Lo que consta es que el para adelantar su partido, pues muchos autores exrey don Alonso fué el que le adornó de muchas preseas, tranjeros, que los nuestros no dicen palabra, atestiy en particular refieren que dos ángeles en figura de guan que por el esfuerzo del rey don Alonso se ganó de plateros le hicieron una cruz de oro sembrada de pe- los moros la ciudad de Lisbona, cabeza de Portugal, y drería, de obra muy prima, vaciada y cincelada. Pero que envio á Carlo Magno una solemne embajada, en suadióse el pueblo que eran ángeles porque, acabada la que los principales, Fruela y Basilico, de los despojos cruz, no se vieron mas. El arzobispo don Rodrigo dice de aquella ciudad le llevaron por mandado de su Rey que el Rey alcanzó del Papa , que por la razon de los un rico presente de caballos, armas y cautivos, demás tiempos fué Leon el Tercero, que aquel su templo se desto una tienda morisca, de obra y grandeza maravihiciese arzobispal; pero engañóse, porque esto sucedió llosa. Siguiéronse despues desto algunos alborotos en en tiempo del rey don Alonso el Magno. Los gloriosos el reino y alteraciones civiles tan graves, que pusieron principios del reinado deste Príncipo tan señalado se al Rey en necesidad de retirarse al monasterio abeliense, amancillaron y escurecieron con un desastre y afrenta muy conocido a la sazon, y asentado en ciertos lugares que aconteció en su casa real, y fué que su hermana ásperos y breñas de Galicia. Dende con el ayuda do la infanta doña Jimena, olvidada del respeto que debia Teudio, hombre principal y poderoso, se restituyó en a su hermano y de su honestidad, puso los ojos en su reino con mayor honra después de aquel trabajo. Sandia 6 Sancho, conde de Saldana, sin reparar hasta Pero a mi veren ninguna cosa se señaló mas el reinado casarse con él. Fué el matrimonio clandestino, y dél de don Alopso'ni fué mas dichoso que por 'hallarse en nació el infante Bernardo, carpense ó del Carpio, muy su tiempo en Compostella, como se halló, el'sagrado famoso y esclarecido por sus proezas y hazañas en las cuerpo del apóstol Santiago, pronóstico y apuucio de armas, segun que le alaban y engrandecen las historias la prosperidad que tendrian mayor que nunca los crisde España. El Rey, sabido lo que pasaba , puso en pri tianos. Lo cual será bien declarar cómo sucedió y tosiones al Conde , que vino para ballarse en las Cortes. mar el agua y corrida de algo mas arriba. Acusáronle de traicion y de haber cometido ofensa contra la majestad; convencido, fué privado de la vista

CAPITULO X.. . .! y condenado á cárcel perpetua; señalaron para su guar. da el castillo de Luna, en que pasó lo demás de la vida

Cómo se ballo el cuerpo del apóstol Santiago. en tinieblas y miseria; que tal es la paga de la maldad Floreció el culto de la religion cristiana antigua, y su dejo. La hermana del Rey fué puesta en un mo. | mente en lo postrero de Galicia y en aquella parte do está nasterio de monjas. Sin embargo, el Rey hizo criar el situada Iria Flavia, que es el Padron, cuanto ea cualinfante como si él mismo le hobiera engendrado y ho quier otra parte de España. La cruel tempestad que se biera salido de sus entrañas; verdad es que no se crio despertó contra los siervos de Cristo en el tiempo que en la Corte, sino en las Astúrias. La buena crianza fuó prevalecia la vanidad de los muchos dioses, y por man* parte para que su buen patural se aumentase y aun me dado de los emperadores romanos todo género de to: jorase. Las armas de los moros por estos tiempos no mentos se empleaba en los cuerpos de los que á Cristo sosegaban; anles Zulema y Abdalla, tios del nuevo reverenciaban, hizo que de todo punto se acabase en rey moro, que hasta aquí se entretuvieran en Africa, aquellos lugares la cristiandad. Por donde ni en lo respara prevenir que el rey Alhaca, su sobrino, no sé forti. tante del imperio romano ni en el tiempo que los goficase en el reino, pasaron en España con presteza'. dos fueron señores de España se tepia noticia del seAbdalla, como hombre mas atrevido, fué el primero pulcro sagrado del apóstol Santiago. Con el largo tiemque se a poderó de Valencia , ca los ciudadanos le rin po y con este olvido tan grande el lugar en que estaba dieron la ciudad. Zulema despues acudió al llamado de se hinchó de maleza , espinas y matorrales, sin que na su hermano para socorrelle y ayudalle en sus intentos, die cayese en la cuenta de tan gran tesoro hasta el tiemHicieron entradas por los pueblos y ciudades comarca po de Teodomiro, obispo iriense. Miro, rey de los suenas; corrieron los campos por muchas partes, påsaron vos, de quien arriba se 'hizo mencion, conforme a la tan adelante, que se atrevieron á presentar la batalla costumbre y'observancia de Roma, dejó' señalados los al rey Alhaca, la cual fue muy herida y dudosa. Derra términos por todo su reino á cada uno de los obispados, móse en ella mucha sangre, pero en fin Zulema con y por obispo de Iria quedó Andrés. Sucediéronle por otros muchos fue muerto. Abdalla se huyó á Valencia; órden Dominico, Samuel, Gotomaro, Vincibil, Félix, y como viese que tantas veces la fortuna le era contra- | Hindulfo, Selva , Leosindo 6 Teosindo, Enula, Romaria, acordó seguir otro partido y tomar asiento con el no, Augustino, Honorato, Hindulfo. De los cuales too Rey, a condicion que le señalase réntas en cada un año dos, fuera de los nombres, no ha quedado noticia alcon que sustentase en aquella ciudad la vida y estado del guna, y con la misma escuridad de ignorancia y olvido hombre principal. Para seguridad que cumpliria lo quedaran sepultados todos los demás que les sucedieasentado y sosegaria dió en rehenes á sus mismos hi- ! rón, si la luz del apóstol Santiago no abriera los ojos, y jos, que el rey moro recibió y luvo cerca de sí con su resplandor, que en breve pasó por todo el mundo, no aquel tratamiento que convenia tuviesen sus primos los esclareciera. Fué aquel sagrado tesoro hallado por hermanos , tanto, que á uno dellos dió por mujer una diligencia de Teodomiro, sucesor de Hindullo, y por Lermana suya. Todo esto sucedió el año de los ára- voluntad de Dios en esta manera. Personas de grande autoridad y crédito afirmaban que en un bosque cer | cion con tres millas de tierra de todas partes en dercano se vian y resplandecian muchas veces lumbreras redor que le señaló por territorio; en él en particular entre las tinieblas de la noche. Recelábase el santo pre se hace mencion de la invencion que sucedió en aquel lado no fuesen trampantojos; mas con deseo de averi- tiempo del sepulcro y cuerpo del Apóstol sagrado. No guar la verdad fué allá en persona, y con sus mismos dejaré de avisar antes de pasar adelante que algunas ojos vió que todo aquel lugar resplandecia con lumbres personas doctas y graves estos años han puesto dificul. que se veian por todas partes. Hace desmontar el bos | tad en la venida del apóstol Santiago á España, otros, que, y cavando en un monton de tierra hallaron de si no los mismos, en la invencion de su sagrado cuerpo bajo una casita de mármol y dentro el sagrado sepul por razones y textos que a ello les mueven. Seria largo cro. Las razones con que se persuadieron ser aquel se cuento tratar esto de propósito, y no entiendo sea expulcro y aquel cuerpo el del sagrado Apóstol no se re pediente con semejantes disputas y pleitos alterar las fieren; pero no hay duda sino que cosa tan grande no devociones del pueblo, en especial tan asentadas y firse recibió sin pruebas bastantes. Buscaron los papeles mes como esta es. Ni las razones de que se valen nos paque quedaron de la antigüedad, memorias, letreros y recian tan concluyentes, que por la verdad no militen rastros, y auu hasta hoy se conservan muchos y nota mas en número y mas fuertes testimonios de papas, rebles. Aquí, dicen, oro el Apóstol, alli dijo misa, acullá yes y autores antiguos y santos sin excepcion y sin: tase escondió de los que para darle la muerte le buscaban. cha. Finalmente, visto lo que hace por la una y por la Los ángeles que a cada paso, dicen, se aparecian, die | otra parte, aseguro que hay pocos santuarios en Europa ton testimonio de la verdad como testigos abonados y | que tengan mas certidumbre ni mas abonos en todo que sin tacha. El Obispo, con deseo de avisar al Rey de lo el nuestro de Compostella. Tal era y es nuestro juicio que pasaba , sin dilacion se partió para la corte. Era el on este caso y en estas dificultades. Rey muy pio y religioso, deseoso de aumentar el culto divino, demás de las otras virtudes en que era muy aca

CAPITULO XI. : bado. Acudió en persona, y con sus mismos ojos vió todo lo que le decian; la alegría que recibió fue ex

Cómo Carlo Magno vino en España. traordinaria. Hizo que en aquel mismo lugar se edifi | Que Carlo Magno, rey poderoso de Francia, haya case un templo con nombre de Santiago, bien que gro venido, y aun mas de una vez á España, la fama gesero y no muy fuerte por ser de tapiería. Ordenó be neral que dello hay lo muestra, fundada en lo que los neficios y señaló rentas de que los ministros se susten escritores antiguos dejaron escrito con mucha conforlasen conforme a la posibilidad de los tesoros reales. midad. Primeramente, al principio de su reinado desDerramose esta fama, primero por España, despues por pues de la muerte de su padre vino á España con estodo el orbe cristiano , con que la devocion del após peranza de echar los moros de toda ella. Ibñabala, moro, tol Santiago se aumentó y dilato en grande manera. le hizo instancia que emprendiese este viaje en su favor. Concurrió gente innumerable de todas partes, tanto, que Pasó los montes Pirineos por la parte de Navarra. Púen ningun tiempo se vió acudir a España, aun cuando sose sobre Pamplona, que se le rindió fácilmente. Dejó gozaba de su prosperidad, tantos extranjeros. De Italia, á Ibnabala por rey de Zaragoza con órden que aquella Francia y Alemaña venian, los de léjos y los de cerca, ciudad le acudiese á él con cierto tributo y parias cada movidos de la fama que volaba. Aumentábase la devo un año. Hecho esto, dió la vuelta y de camino hizo cion con los muchos y grandes milagros que cada dia desmantelar la ciudad de Pamplona á causa que no 88 se hacian al sepulcro del santo Apóstol, que daban tes podia mantener, y con las guerras ordinarias muchas

timonio bastante de que no era sin propósito lo que se veces mudaba señorío, ya era de moros, ya de cristia· habia creido y se divulgaba. Gobernaba á esta sazon'la nos. Tenian los navarros tomados los puertos y estre

Iglesia romana el pontífice Leon, tercero deste nombre; churas de los Pirineos. Dieron sobre el fardaje y sobre hicieron recurso á él el rey don Alonso, y á su instancia los tesoros de Francia, saqueáronlo todo, con que Carlo y en su favor Carlo Magno, que á esto entiendo yo se Magno, sin poder tomar emienda del daño, fué forzado enderezaba principalmente la embajada que dijimos. de volver á Alemaña con poco contento y honra. Pocos Pidieron que el obispo iriense, sin mudar por entonces años adelante en la parte de Cataluña se le entregaron el nombre que antes tenia, trasladase su silla á Com las ciudades de Girona y de Barcelona. De donde conpostella para mas autorizar aquel santo lugar. Venian viene tomar los principios de los condes de Barcelona en ello los grandes y prelados de España. Condecendió y de los catalanes, nombrados así de los pueblos catael Pontífice á tan justa demanda con tal que el arzobispo launos, puestos en la Gallia Narbonense, cerca de la de Braga, cuyo sufragáneo era aquel obispado , no ciudad de Tolosa, que contra los moros hicieron enfuese perjudicado en alguna manera ; dado que Braga

dado que Braga | trada y asiento por aquella parte de España. Esta de por aquel tiempo no se habitaba, ca la destruyeron los rivacion es mas á propósito que la que compone esta moros. De la una y de la otra condicion la iglesia de palabra de gotos y alanos y la que otros siguen de cierCompostella quedó exempta docientos y sctenta y cinco to catalan, gobernador de Aquitania, en el tiempo que años adelante, cuando por concesion de los pontítices Carlos Martelo, como queda arriba tocado, se apodero romanos y á ínstancia de los reyes de España se trasla por fuerza de aquel ducado y le quitó á los hijos de Eudaron á Santiago los privilegios y autoridad de Mérida, don. Tomich, historiador catalan, dice que Carlo Mago iglesia en otro tiempo metropolitana, como se declara no despues de algun tiempo, ganado que hobo de Jos en otro lugar. En los archivos y becerro de Composte moros á Narbona, rompió de nuevo por aquella parte lla se halla un privilegio deste rey don Alonso, en que en España, y con las armas sujeto a su corona á Calaliace donacion á aquella iglesia de aquella nueva pobla- | luña la Vieja, que estaba asimismo en poder dem

en la parte en que antiguamente estuvieron los cere- / grandes principes y sus confederaciones por intervetanos y por allí; demás desto, que peleó con los moros | nir otros en ellas no pueden estar mucho tiempo sey los venció en el valle, que desta batalla tomó el nom- | cretas. Llevaba de mala' gana la nobleza de España bre de Cárlos. Otros añaden a lo dicho que con la oca quedar sujeta al imperio de los franceses, gente insosion de haberse hallado el cuerpo de Santiago volvió a lente, como ellos decian, y fiera; que no era esto liEspaña de nuevo para certificarse y ver con sus ojos lo brallos de los moros, sino trocar aquella servidumbre que publicaba la fama y aumentar con su autoridad y en otra mas grave. Desto se quejaba cada cual en parpresencia la devocion de aquel santuario. Dicen mas, ticular y todos en público, los menores, medianos y que á instancia suya luego que se enteró de la verdad mas grandes. Todavía ninguno en particular se atrevia se dió al prelado de Compostella derecho y autoridad á resistir a la voluntad del Rey y desbaratar aquellos de primado sobre todas las iglesias de España. Pero lo intentos. Solo Bernardo del Carpio, feroz por la judesta venida se debe tener por falso y por invencion ventud y por la esperanza que tenia de la corona, somal compuesta por muchas razones, que no es necesa- plaba este fuego y se ofrecia por caudillo á los que le rio poner aquí, pues la mentira por sí misma se mues quisiesen seguir. El mismo rey don Alonso estaba artra. Lo que se averigua es que vuelto de España Carlo repentido de lo que tenia tratado; tan inciertas son las Magno, se partió para Roma con intento de amparar y voluntades de los principes. Allegóse á los demás Marrestituir en su silla al sumo pontífice Leon III; el cual, silio, rey moro de Zaragoza, con quien el Emperador como él sospechaba y era la verdad, á tuerto habian estaba enojado por haber despojado de aquel estado á depuesto sus enemigos. Llegado á aquella ciudad, se Ibnabala , su confederado. De los unos y de los otros asento para conocer de aquel pleito, cuando gran nú- se formó un buen ejército, aunque no bastante para mero de obispos que allí se hallaban presentes por su resistir en campo llano. La caballería de Francia es llamado dijeron a vocês no ser lícito que alguno juz aventajada; acordaron tomar los pasos de los Pirineos gase al Sumo Pontífice. Con esto el inismo acusado y impedir á los franceses la entrada en España. Los esdesde un púlpito con juramento se purgó de los cargos critores extranjeros dicen que Cárlos pasó adelante, y que le hacian , y sus acusadores fueron primero conde- | que antes que diese la vuelta venció en batalla á los nados á muerte, despues á ruego del Pontifice se trocó enemigos y les corrió los campos y la provincia portoaquella sentencia en destierro. En ningun tiempo la das partes; y que, finalmente, cuando se volvia peleó Iglesia de Roma se vió mas autorizada ni la persona del en las estrechuras de los Pirineos. A otros parece mas Pontifice mas acatada. Habian los ciudadanos de Roma verdadero lo que nuestros escritores afirman que Carlo y el Papa enviado á Carlo Magno antes que allá llega- Magno no entró desta vez en España, sinó que á la se las llaves de la confesion de san Pedro y el estan misma entrada en Roncesvalles, que es parte de Navardarte de la ciudad de Roma en señal que se ponian en ra, se dió aquella famosa batalla. Venian en la vansus manos y debajo de sus alas se amparaban, á causa | guardia Roldan, conde de Bretaña, Anselmo y Egique por la revuelta de los tiempos los emperadores grie nardo, hombres principales. El lugar no era á propógos poco les podian ayudar, el poder de los franceses se sito para ponerse en ordenanza; acometieron los aumentaba y se fortificaba mas de cada dia. Hicieron nuestros desde lo alto a los enemigos. Dieron la muerpues en presencia lo que en su ausencia tenian acorda te á muchos antes que se pudiesen aparejar para la do, que fué entregalle el imperio de la ciudad de Ro pelea y ordenar sus haces. Fué muerto el mismo Rolma. Corria el año de nuestra salvacion 801, cuando el 1 dan, de cuyo esfuerzo y proezas se cuentan vulgarpapa Leon, celebrado que hobo la misa en la iglesia de mente en ambas las naciones de Francia y de España San Pedro, víspera de Navidad, dió a Carlo Magno el muchas fábulas y patrañas. Carlo Magno, visto el tenombre de Angusto, y le adorno de las insignias impe mor de los suyos y la matanza que en ellos se ejecutariales. El pueblo romano en señal de su mucha ale- | ba, con deseo de reparar y animar su gente, que desgría aclamó á Carlos Augusto , grande y pacífico, vida mayaba en aquel aprieto, dijo á sus soldados estas y victoria. Despues que fué emperador, desde Alema palabras: «Cuán fea cosa sea que las armas francesas ña, do estaba retirado en lo postrero de su edad , vino muy señaladas por sus triunfos y trofeos sean vencidas á España, segun que lo afirman casi todos los historia- | por los pueblos mendigos de España, envilecidos por dores, con esta ocasion. El rey don Alonso, cansado la larga servidumbre, aunque yo lo calle, la misma por sus muchos años y con las guerras que de ordi- cosa lo declara. El nombre de nuestro imperio, la nario traia con los moros con mayor esfuerzo y valor fuerza de vuestros pechos os debe animar. Acordáos que prosperidad, pensó seria bien valerse de Carlo de vuestras grandes hazañas, de vuestra nobleza, de Magno para echar con sus armas los moros de toda la honra de vuestros antepasados; y los que, vencidas España. No tenia hijos; ofrecióle en premio de su tra-, tantas provincias , distes leyes á gran parte del mundo, bajo la sucesion en el reino por via de adopcion. No tened por cosa mas grave que la misma muerte dejaros menospreció este partido el buen Emperador; pero vencer de gente desarmada y vil, que á manera de por ser de larga edad y no menos viejo que el rey don ladrones no se atrevieron á pelear en campo raso. La Alonso y por tener debajo de su señorío muchas pro estrechura de los lugares en que estamos no da lugar vincias, le pareció que aquel reino seria bueno para para huir, ni seria justo poner la esperanza en los piés Bernardo, su nieto de parte de su hijo Pipino, ya muer- los que teneis las armas en las manos. No permita Dios to, que él habia hecho rey de Italia. Con esta resolu lan grande afrenta; no sufrais, soldados, que tan gran cion emprendió el viaje de España. Seguíalo un ejér baldon se dé al nombre francés; con esfuerzo y ánimo cito invencible. Estaba todo para concluirse cuando habeis de salir destos lugares; en fuerzas, armas, nose pusieron estas práticas; porque las cosas de los bleza, en ánimo, número y todo lo demás os aventa

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