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echo a todos los cristianos de su palacio; y como quier1 y Palacios reales, que suolen armar lazos á sus orejas que por esto no aflojasen en su intento, el año siguiente y dar traspié á la inocencia de los buenos; ca para entorno á embravecerse la crueldad y renovarse las muer gordar á si y á los suyos con la sangre de los otros sa tes, Martirizaron á Fandila, presbítero y monje de Gua aprovechan de lo que ven con el príncipe tieno mas dix; Anastasio, monje y presbitero; Félix, monje do fuerza, para daño de muchos, como sucedió en el rey Alcalá; Digna, virgen consagrada; Benilde, matrona; don Ordoño. Cuatro esclavos de la iglesia compostellana Columba y Pomposa, virgenes. El año adelante tuvo un acusaron delante del Rey de un caso muy feo á su obissolo mártir, que sué Abundio, presbítero. El siguiente po Ataulfo, persona de grande y conocida santidad, La estos cuatro : Amador, mancebo nateral de Martos; llistoria compostellana dice que le acusaron del pecaPedro, monje cordobés; Luis, ciudadano de Córdoba; | do nefando. Fué citado y liecho venir a la corte para Witesindo, natural de Cabra. En el año seleno desla responder por sí. Antes que fuese al palacio real dijin persecucion fueron muertos Elías, presbitero portu misa, y vestido de pontifical como estaba se fué á ver gués; trés monjes, Paulo, Isidoro, Argemiro; Aurea, con el Rey. Lo que le debiera reprimir y ponelle tomor, virgen dedicada a Dios, hermana de los mártires Adulfo le altero mas, ó por liaber dado.crédito á los acusadores, y Juan. En el año octavo padecieron Rodrigo y Salomou. ó por estar disgustado por no 'venir luego el Obispo i El noveno pasó sin sangre. En el año postrero y deceno su presencia, y por el lábito y traje que traia; mandó de la persecucion padeció muerle el mismo Eulogio, soltar un toro bravo, azorado con perros y con garro, que animaba á los demás con palabras, y con su ejem. chas contra el dicho prelado; lo cual era injusto conde plo. Su muerte fue en sábado á 11 dias del mes de nar á ninguno sin oir primero sus descargos. En tan marzo; y cuatro dias adelante derramó su sangre Leo gran peligro Ataulfo armóse de la señal de la cruz;jco, cricia, doncella de Córdoba, Escribió la vida de Eulo sa maravillosa! El toro, dejada la braveza , allegóse á é! gio Alvaro, cordobés, su familiar y conocido. Allí dice con la cabeza baja ; dejóse tocar los cuernos, que con que poco antes de su muerte fué elegido en arzobispo gran espanto de los que lo vian, se le quedaron en las de Toledo, con gran voluntad del clero y del pueblo de

manos. El Rey y nobles, desengañados por aquel mila, aquella ciudad, por muerte de Westremiro. Hay una gro y enterados de su inocencia, echáronsele á los pies epistola del mismo Eulogio escrita el año 851 á Wele para pedirle perdon; dióle él de buena gana , diciendo sindo, obispo de Pamplona, y en ella un elogio muy que nunca Dios quisiesc que pucs liabia recobrado su hermoso de Westremiro, por estas palabras ; a Despues, dignidad y librádose de la afrenta , y pues el buen noin, dice, del quinto dia volví á Toledo, dó hallé todavía vivo bre que injustamento le habian quitado le era restiá nuestro viejo santísimo, antorcha del Espíritu Santo tuido, que él biciese en algun tiempo por donde se y lumbrera de toda España, el obispo Westremiro, cuya mostrase olvidado del oficio de cristiano y de la virtud santidad de vida alumbra todo el mundo hasta ahora; del ánimo y de la paciencia, que nunca perdiera. Quién cop honestidad de costumbres y subidos merecimientos dice que descomulgó a los que le acusaron. Lo quo refocila el rebaño católico. Vivimos con el muchos dias, se averigua es que, librado de aquel peligro, renunc y nos detuvimos en su angélica compañía.» Este hospe- ció el obispado y se retiró a las Astúrias, en que vivió daje fué ocasion que los ciudadanos de Toledo, al que en soledad largo tiempo sanlisimamente. Los cuernos por la fama de sus virtudes deseaban.conocer, visto le del toro colgaron del lecho de la iglesia de Oviedo, comenzaron á estimar y amarle mas y señalarle por do estuvieron muchos años para memoria y teslimo, sucesor en lugar de Westremiro, si le venciese de dias. nio de aquel caso tan señalado. Esto sucedió al princi. En Córdoba, en lugar de Eulogio, pusieron los años si pio del reinado de don Ordoño. El año segundo uno, guientes á Sanson, y le hicieron abad de San Zoilo, llamado Muza, que era del linaje de los godos, pero hombre docto y de ingenio agudo, como lo muestra el de profesion moro, persona muy ejercitada en las coapologélico que hizo contra Hostigesio, obispo de Mi sas de la guerra, despertó contra sí las armas de crislaga, por ocasion que en un concilio de Córdoba le ul Lianos y moros á causa que públicamente se levantó trajó y llamó hereje.

contra el rey de Córdoba , su señor , y con una presteza

increible se apodero de Toledo, Zaragoza, lluesca, CAPITULO XVI.

Valencia y Tudela. Tras esto corrió las tierras de FranDel rey don Ordoño.

cia, en que cautivó dos capitanes franceses que le sa

lieron al encuentro. Con esto puso tan grande espanto Hechas que fueron las exequias con grande solemni en aquella tierra, que el rey de Francia Cárlos Calvo dad del rey don Ramiro, su hijo don Ordoño tomó las acordó de granjearle con presentes que le envió. Ensoinsignias reales y con ellas el nombre, poder y pensa berbecido él con esta prosperidad y olvidado de la inmientos de rey. Fué de condicion manso y tratable, constancia de las cosas humanas, revolvió contra el sus costumbres muy suaves , y por toda la vida en to- rey don Ordoño, con quien y con el de Córdoba se condas sus acciones usó de singular modestia, con que laba y publicaba por tercero rey de España. Rompió ganó las voluntades de la nobleza, del pueblo, y los por la Rioja , donde quitó á los cristianos á Alvelda, y ánimos de todos se los aficionó de manera, que nin la fortificó muy bien. El Cronicon del rey don Alorso guno de los reyes fué mas agradable en aquella edad y dice que la edificó y la llamó Albaida. Don Ordoño, en los años siguientes. Gran celador de la justicia, movido por este atrevimiento , juntó sus huestes; una virtud necesaria, pero sujeta á engaño en los grandes parte puso sobre aquella plaza; con los demás fué en príncipes, si no rigen con prudencia el impelu del áni busca del enemigo, de quien tenia aviso que estabil mo yprocuran no ser engañados por las aslucias de hom- | alojado en el monte Laturso. Llegados que fueron á bres malos , de que hay gran muchedumbre en las casas verse, arremetieron los unos y los otros con gran denuedo y griteria. Tirados los dardos y sactas, vinieron de los tiempos pasados y de las guerras desiertas y asoå las espadas. Los fieles con su acoslumbrado esfuerzo ladas, sin perdonar á ningun gasto ni cuidado. Estas nelerron valientemente por la patria y por la religion. fueron Tuy, Astorga, Leon, Amaya, que el Cronicon Duró mucho el combate, pero al fin quedó el campo del rey don Alonso llama Amagia Patricia. La gente de por los cristianos; murieron diez mil mnoros, y entre los moros después de las alteraciones pasadas y guerras ellos los mas señalados por sus hazañas y nobleza , en civiles comenzaba á estar dividida en bandos, tauto, que particular un yerno del mismo tirano, llamado Garcia. algunos gobernadores de las ciuilades, queriendo mas Muza apenas se escapó con muchas heridas, de las gobernar en su nombre como señores que en el ajeno cuales entiendo murió. Los despojos muy ricos de los como vireyes, lomabay ocasion de rebelarse, y á cada moros y sus reales vinieron en poder de los nuestros, paso se llamaban reyes. Era esto muy á propósito para En el mismo tiempo Mahonnad, rey de Córdoba, usi los cristianos, porque los contrarios , enflaquecidas sus unisino se apercebia contra el enemigo comun. Pareció fuerzas y divididos entre sí, por partes se podian sole acometer en primer lugar la ciudad de Toledo por brepujar, que si estuvieran unidos se defendieran de scr su sitio muy fuerte y porque con ser la primera al cualquier agravio. Reith estaba apo lerado de Coria; levantarse dió ejemplo y ocasion á las otras ciuda les de Talamanca, otros dicen de Salamanca , Mozars; para que hiciesen lo mismo. Hallábase en aquella ciu ambos fueron vencidos por don Ordoño y sus ciudades dad Lobo, hijo de Muza, por mandado de su padre, ganadas, los soldados que dentro hallaron todos muerel cual, avisado del estrago que los suyos recibieron tos, los demás, varones, mujeres y mozos vendidos cerca de Alvelda y con miedo de mayor daño, hizo con por esclavos. Estos principios y medios de cosas tan sederacion con el rey don Ordoño para valerse de sus grandes desbaraló la muerte del Rey, que le sobrevino fuerzas. Envióle el Rey muchos asturianos y navarros el año onceno de su reinado; quién añade á este núon socorro, y por caudillo á don García, su hermano. mero seis años. Falleció en Oviedo de gola, mal á que Mahomad, desconfiado de las fuerzas, acordó usar de era sujeto. Fué allí sepultado en la iglesia de Santa Mamaño. Tenia sus reales no lejos de la ciudad; paró una ría , enterramiento en aquel tiempo de los reyes. Grancilada en Guadacelete, que es un arroyo cerca de de prosperidad tuvo este Rey en sus cosas; solo se le Villaminaya , y era á propósito para su intento. Hecho aguó con la rota que los suyos recibieron en Toledo, esto, él mismo con pequeño número de soldados dió que parece fué en castigo del pecado que cometió en vista a la ciudad de Toledo. Los de dentro, engañados perseguir sin propósilo al santo varon Alaulfo. De su por el pequeño número de los contrarios, salieron con mujer Munia, hembra de alto linaje, dejó á don Alonso, tra ellos á gran priesa sin orden y sin recato, como si que fué su hijo mayor, y á don Bermudo, don Nuño, fueran a la presa y no á pelear. Con aquel ímpetu ca | don Odoario y don Fruela. Algunos dicen que falleció yeron en la celada; con que, apretados por freute y á 27 de mayo; en el año no hay duda sino que fué el por las espaldas, con pérdida de mucha gente, los de de 862, como se muestra por el letrero de una cruz más cerrados abrieron camino para la ciudad por me que presentó el rey don Alonso, su hijo, de grande pridio de los enemigos. Doce mil moros y ocho mil cristia- | | mor y hiermosura al templo de Oviedo, quo vuelto de nos perecieron en aquel encuentro. La fortaleza del latin en romance dice así: sitio valió para que la ciudad, ateinorizada por aquella

RECEBIDO SEA ESTE DOS CON AGRADO EX HOYRA DE DIOS, QUE desgracia, no viniese en poder del vencedor. El año

HICIERON EL PRINCIPE ALONSO, SIERVO DE CRISTO, Y SU MUJER siguiente y el tercero talaron los campos de Toledo con

JIMENA. CUALQUIERA QUE PRESUMIERE QUITAR ESTOS NUESTROS entradas que los enemigos hicieron; quemaron las DOXES, PEREZCA CON EL RAYO DE DIOS. CON ESTA SEFAL ES DEmieses y frutos todos. Los de Toledo, con deseo de PENDIDO EL PIADOSO, CON ESTA SEÑAL SE VENCE EL ENEMIGO. vengarse, pasaron hasta Talavera; pero fueron mal ESTA OBRA SE ACABÓ Y ENTREGÓ A SAN SALVADOR DE LA CATETratados por el que tenia el gobierno de aquel pueblo, Ý

DRAL DE OVIEDO, NÍZOSE EN EL CASTILLO GAOZON EL AÑO DE forzados con daño á dar la vuelta. En fin, cansados con

NUESTRO REINO DIEZ Y SIETE, CORRIENDO LA ERA 916. lantas desgracias, se rindieron á Mahomad el año de Deslo se ve que el año 878 era el diez y siete despues nuestra salvacion de 857. En el cual año los nortmandos, de la muerte del rey don Ordoño. El mismo don Alonconforme á su costumbre, con una armada de sesenla so estando en Compostella confirmó un privilegio de su naves corrieron todas las marinas de España por cuanto padre con olro en que extiende el territorio de Saoliase extienden al uno y al otro mar. En particular pusie go, que anles era de tres millas en ruedo, á seis. Su ron á fuego y á sangre las islas de Mallorca y Menorca, | data en la era de 900, que fué el año de Cristo de 862; enojados principalmente contra los moros, porque con pero pasemos á las cosas del rey don Alonso. el trato que ellos tenian con los cristianos estaban clicionados a nuestra religion. Las casas, templos,

CAPITULO XVII. campos fueron con ordinarios robos saqueadus; pasarou asimismo á Africa, eu que hicieron no meuores

De los principios del rey don Alonso el Magno. daños. En España Maloniad lizo entrada contra los Don Alonso, á quien por las grandes partes y prennavarros por la parte do está situada Pamplona y con- das que lenia de cuerpo y de ániina y los esclarecidos tra aquella provincia de Vizcaya que se llama Alava; no triuuros que ganó de sus enemigos dieron sobrenomsucedió cosa que de contar sea. En Extremadura, Mé

bre de Maguo, lucgo que tuvo aviso de la muerle de su rida se rebeló contra el mismo rey de Córdoba, y en padre, ca no se halló á ella presente, sin poner dilacion castigo fué por su mandado desmantelada. Entre lanto se partió rara Ovieilo, ciudad real en aquel tiempo, que esto pasaba, don Ordoño, vuelto su ánimo á las cou intento de hacer las logras al difunto y tomar la artos de la paz, reedificaba las ciudades por la injuria, posesion del reino, que deinas de perlenccerle por derecho por ser cl mayor de sus berinonos, todos los es- | Castilla poseia el conde don Diego Porcellos. Todo estados y brazos se le ofrecian con gran voluntail, sin | to sucedió el primer año del reinado de don Alonso. En embargo de su pequeña edad, que apenas tenia catorce el siguiente cargó mas el temporal, porque Imundaro y años, número de que otros quilan no menos que cualro Alcama, capitanes moros, se pusieron sobre la ciudad años. Yo sospechaba , por lo quo sucedió adelante, que de Lcon; pero el Rey les forzó á alzar el cerco y dar la en lo uno y en lo otro liay engaño, y que era de mayor Fuelta con grande estrago que en sus gentes liizo. Junedad cuando entró en el reino. En el buen vatural que | tamente con deseo de fortificarse y de vengarso de ins tuvo se igualó á sus antepasados, y aun se la gauó á moros hizo liga con los navarros y franceses; y para los mas; cra allo de cuerpo, de muy buen rostro y que el asiento fuese mas firme, casó con una señora del apostura , la suavidad de sus costumbres muy grande. linaje de los reyes de Francia, llamada entonces AmneSu clemencia, su valor , su mansedumbre sin par. Se lina, y despues doña Jimena. Deste matriinonio nacieñalóse en las cosas de la guerra, y no menos fué libcral ron don García , don Ordoño y don Fruela, que fueron con los pobres y que estaban aprelados de alguna ne consecutivamente reyes, ytambien don Gonzalo, que al cesidad. Ca los tesoros, asi los que él ganó como los | tanto fué arcediano de Oviedo. Las alteraciones que enque le dejó su padre, no los empleaba en sus gusios, tre sí los moros tenian daban buena ocasion á los nuessino en ayudar las necesidades; virtud que hace á los tros para mejorar su partido. Los de Toledo, confiados príncipes muy amables, y sii fama vuela por todas par en la fortaleza de su ciudad y irritados por la severidad y ics. Aumentó olrosí el culto divino, en particular la crueldad de los reyes de Córdoba, de nuevo tomaron las iglesin de Santiago, que era de lapiería, la edificó des armas. Las pretensiones del pueblo son vanas cuando no de los cimientos de sillares con columnas de mármol, son enderezadas por la prudencia y valor de algun buen cosa en aquellos tiempos rara y maravillosa, por su capitan. Por esto Mahomad A venlope , que debió ser niepoco priinor y mucha grosería y por la falta de dine tode Muza, con nombre de rey se encargó del gobierno. ros. Reinó cuarenta y ocho años, como lo dico Sam La guerra fué de mayor ruido que importancia, á causa piro, asturiccnse. En el principio padeció algunas tor que los de Toledo en breve fueron sujetados por el rey mentas. Don Fruela , hijo del rey dou Bermudo, era de Córdoba. Avenloque y sus hermanos escaparon y conde de Galicia, poderoso en riquezas y aliados; y ! acudieron al amparo del rey don Alonso; él, por entencomo persona de sangre real por ventura prelondia per der scrian de provecho para la guerra de los moros, los tenecerle la corona, ó por menosprecio que tenia del amparó y les hizo muchas caricias. Luego despues desnuevo Rey, se llamó rey en Galicia. Don Alonso por to, ayudado así destos como de franceses, navarros y hallarse flaco de fuerzas y desapercebido, acordó de dar vizcainos, entró por las tierras de los moros, corrió los lugar al tiempo y retirarse á aquella parte de Vizcaya

campos, destruyó los pueblos, hizo presas por todas que así ahora como entonces se llamaba Alava, dado parles, con que sin hacer otro efecto despidió y dusque era mas ancha que al presente. Pero como el tirano hizo el ejército, rico y cargado de los despojos moris-110 enderezase el poder que lomara al pro y bien co cos. El año siguiente, que se contaba 874, los de Toledo, mun, sino pretendiese oprimir á sus vasallos , fué muer con deseo , á lo que se puede creer, de agradar á los 10 por conjuracion de los ciudadanos de Oviedo. Acu reyes de Córdoba , entraron por tierra de cristianus sin dió luego don Alonso á las Astúrias, donde fué recebido parar hasta el rio Ducro. Sobrevino el Rey al improviso con gran voluntad de los Dalurales. Sosegó y ordenó cerca de un pueblo llamado Pulveraria , por do pasa el las cosas del reino y castigó a los culpados. La parle rio Urbico, allora Orvigo. En aquella parte dió tal carga de Vizeara que en aquel tiempo se llamaba Ala va es sobre los enemigos, que degolló hasta doce mil dellos; taba sujeta á los reyes de Ovieilo; lo demás tenia por y poco despues desbarató olro ejército de cordobeses señor á Zenon, príncipe del linaje de Eudon, duque | que venia en pos de los primeros. La matanza que liizo que fué de Aquitania. Eilon, pariente de Zenon, tenia fué mayor , ca perecieron todos, fuera de diez que hapor el Rey el gobierno de Alava; este, confiado en la Haron vivos entre los cuerpos muertos. Seguíanse con revuelta del reino ó en la ayuda de Zenon, se levantó la fuerza del ejército morisco Almundar, hijo del rey contra el Rey, que en persona acudió á sosegar aquellas de Córdoba, y con él Ibengunimo, capitan de gran alteraciones desde Leon. Apaciguó en breve y sin san- nombre. Estos, avisados de la malanza de los suyos, se gre aquella provincia; prendió al mismo Eilon y le recelaron de llegar á Sublancia, pueblo en que el Rey envió á Oricdo, y le tuvo liasta que falleció en la cár. estaba, v de noche mas que de paso dieron la vuelta á eel. No mucho despues venció en batalla al mismo Ze grandes jornadas. Siu einbargo, se trató de concierto non, señor de Vizcaya, y preso lo puso en la inisma por medio de Abuhalit, que en las guerras pasadas fue cárcel, porque con deseo de novedades tambien se al preso por los nuestros en Galicia, y con rehenes que dió terara. Deste Zenon refieren que quedaron dos hijas, le sollaron; por donde lenia alicion á los cristianos. la una se llamó Toda, que fue mujer de Iñigo Arista, Negoció tan bien, que por su medio se concertaron trerey de Navarra; la otra lõiga, dicen que casó con Zuria, guas de tres años, en el cual tiempo hubo sosiego; y que adelante fué señor de Vizcaya , de cuya sangre despues de pasado, don Alonso con sus gentes que junta algunos pretendea que descendian los señores de aque tó entró por tierra de moros, y pasado Tajo llegó lasla tierra antes que Vizcaya se incorporase en la corona 1 ta Mérida con grandes muertes y robos que liizo por real de Castilla. Con el castigo destos dos los deinás todas partes. Desde allí, sin que ningun ejército de motomaron avisa que no debian menospreciar al Rey ni | ros saliese contra él, dió vuelta, alegre por los muchos su saña, y que la traicion es dañosa á los mismos que despojos que llevaba. En todas estas guerras so sc. la hacen. Despues desto, Alava fué dada á un hombre ñaió sobre todos el essuerzo y valor de Bernardo del principal, llamado el conde Vigila 6 Vela. El señorío do Carpio, que fué causa que la cristiandad en la edad

del Rey, que no era mucha, no recibiese algun daño.

CAPITULO XVIII. Concluidas pues tantas cosas, como hubiese acompa ñado al Rey hasta Oviedo, torno de nuevo á bacerins

De un concilio que se celebró en Santiago y en Oviedo. tancia sobre la libertad de su padre; que debia bastar. Por este tiempo Ataullo, obispo de Compostella, dió prision de tantos años, y era justo que el Rey se incli- fin á su muy larga vida en la soledad donde se retiró. nase á su peticion, sino por la miseria tan larga y mal | Sucedióle Sisenando, liombre de grandes partes, esclaTratamiento de aquel desventurado viejo, á lo menos recido por sus muchas virtudes, en particular persnaperdonase la culpa del padre por los servicios del hijo; dió al Rey que los deudos de los que acusaron á Ataulque si ni el respeto del deudo ni sus leales servicios le fo fuesen á manera de esclavos entregados al templo inavian, por demás esperaria mayores mercedes de de Santiago, que fué ejemplo muy nuevo y aun cruel quien no hacia caso de sus ruegos y.lágrimas en deman castigar á unos por los pecados de otros, si la grandeda tap justificada. Parecia á los mas que Bernardo le za de la maldad no excusase en parte la acedia que con nia razon; pero prevaleció, segun yo pienso, el parecer ellos usaron. Trasladó el cuerpo del difunto á Composde los contrarios, que decian ser conveniente á la dige tella, y con nuevas obras y fábricas aumento aquel edinidad del Rey vengar la afrenta hecha contra la majes. ficio de la iglesia de Santiago; demás desto, á su costa tad, y no mudar la sentencia de los antecesores por fundó en aquella ciudad un monasterio de benitos, con respeto de ningun particular. Alterose con esta res advocacion de San Martin , y un colegio, que llainó de puesta Bernardo, salióse de la corte con grande acom. | San Félix, en que los sacerdotes y ministros de Santiapañamiento de muchos que se le arrimaron. Edificó go por su larga vejez exemplos y jubilados, habida li, cuatro leguas de Salamanca, donde ahora está la villa cencia, fuesen proveidos y sustentados de todos lo nede Alba , el castillo del Carpio, del cual él mismo tomo cesario. En tiempo deste prelado la iglesia de Oviedo el apellido; desde este castillo de ordinario hacia ca fué hecha arzobispal. Asimismo el templo de Santiago, balgadas en las tierras del Rey, robaba , saqueaba y que con grandes pertrechos y gastos estaba acabado, lalaba ganados y campos. Por otra parte, los moros á consagraron ciertos obispos que se juntaron en un consu instancia trabajaban grandemente las tierras de cilio con grande solemnidad. No era lícito conforme i la cristianos. El Rey, movido destos daños, hizo junta de 1 leyes eclesiásticas convocar los obispos á concilio, sino grandes en Salamanca , que, mudados de parecer, acor fuese con licencia del Papa. Por esta causa Severo y Dedaron se hiciese lo que Bernardo pedia, á tal ernpero siderio, presbíteros, despachados sobre el caso a Roma que primeramente entregase el castillo; no se sabia, á ganaron del papa Juan VIII un breve, en que hace melo que parece, que el padre de Bernardo era ya muerto tropolitana la iglesia de Oviedo, cuyo tenor y palabras en la cárcel. Pues como le liobiesen despojado del cas- son las siguientes: « Juan, obispo, siervo de los siervos lillo y no le restituyesen á su padre, despechado se » de Dios, á Alonso, rey cristianisimo, y á los venerdpasó á Francia y Navarra. En aquellas partes peregri- » bles obispos y abades y ortodoxos cristianos. Pues que nando de unas tierras á otras acabó la vida en lloro y | » en el cuidado de toda la cristiandad la sempiterna Protristeza, como dicen muchos. Otros lo contradicen, y *»videncia nos hizo sucesores de Pedro, príncipe de los persuadidos por un sepulcro que hoy se muestra en » apóstoles, por la amonestacion de nuestro señor JesuAguilar del Campo con nombre de Bernardo, sienten » cristo somos aprelados, con la cual con cierta roz de que sufrió con grande ánimo los reveses de la fortuna, » privilegio amonestó á san Pedro diciendo : Tú eres y en lanto que vivió, sirvió á su Rey con el esfuerzo y | » Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, ya diligencia que solia. A la desgracia de Bernardo se si » ti dejaré las llaves del reino de los cielos, etc. Al mes. guió otro nuevo desastre, y fué que don Fruela , no se » mo otra vez, acercándose el artículo de la gloriosa sabe por qué causa ni por qué agravios, se conjuró de » pasion de nuestro Señor, dijo: Yo rogué por li para dar la muerte al Rey, su hermano. Descubrióse el trato; o que no falte tu fe, y tú, convertido alguna vez, cony preso, le privaron de la vista y condenaron á cárcel » firma lus liermanos. Por tanto, pues la fama de vuesperpetua. La misma sentencia por mandado del Rey se l » tra noticia por estos hermanos que vinieron a visitar ejecutó en don Nuño, don Bermudo y don Odoario, tam » los umbrales de los apóstoles, por Severo y Desiderio, bien liermanos suyos, porque se juntaron con don Frue » presbíteros, a nosotros con maravilloso olor de bonla; castigo cruel, de que resultaron nuevas alteracio » dad nos es manifestada, con amonestacion fraterna os nes, ca don Bermudo escapó de la cárcel, y con ayuda » exhorto que con la gracia de Dios por guia persevereis de su parcialidad se apoderó de Astorga, y en ella se » en buenas obras para que la abundante bendicion de fortificó por algun liempo, sin reparar hasta venir á las »san Pedro, nuestro protector, y la puestra os ampare. manos con el mismo Roy que iba en su busca; pero fue » Y todas las veces, bijos carísimos, que quisiere alguvencido, y despues de la rola se huyó á tierra de mo »no de vos venir ó enviar á pos con toda alegría de coros. El rey don Alonso por esto tomó ocasion para ha » razon y gozo espiritual de las últimas parles de Gacer mayores estragos en las tierras enemigas, en espe »licia, de la cual Dios fuera de mí os hizo rectores, cial fué tan molesto a los de tierra de Toledo, que, » como legítimos bijos nuestros os recebirémos; y a la pasados algunos años, por gran suma de dinero que » iglesia de Oviedo, que con vuestro consentimiento y dieron, compraron del Rey treguas de tres años, cosa » á vuestra instancia hacemos metropolitana, mandamos muy honrosa para los fieles, y afrentosa para los bár » yconcedemos que todos vosotros seais sujetos. Asimisbaros.

» mo mandamos que todo lo que á la dicba silla los re» yes ó otros cualesquier fieles justamente han ofreci»do, o para adelante con el ayuda de Dios le dieren, sea v ostable y valedcro perpetuamente. Exhorto otrosi a o todos que tengais por encomendados los portadores diesen orden en lodo, como quien liabía de dar cuenta » destas nuestras letras. Dios os guarde.» Con los dos | á Dios de su cargo, y juntamento visitasen las diócesis, embajadores del Rey envió juntamente el Pontilice á los monasterios y parroquias. Añadieron demás desto España un tercero , por nonibre Reinaldo, al cual dio l que los obispos que no tenian diócesis sirviesen al do otra carta para el Rey, fecha por julio, con palabras Oviedo de vicarios para que se repartiese la carga entre muy regaladas y blandas, del tenor siguiente : «Juan, muchos, y él de su renta los sustentase, y que así á es»obispo, siervo de los siervos de Dios, al amado bijo tos como a los demás obispos señalasen sendas igle» Alonso, glorioso rey de las Galicias, Habiendo recensias en la ciudad y diócesi de Oviedo, con cuya renta se »bido vuestras cartas, porque conocimos que sois de entreluviesen cuando se celebrasen concilios y tuviesen ý voto para con nuestra santa Iglesia, os damos muchas donde acojerse á causa de las ordinarias entradas que » gracias, rogando á Dios que crezca el vigor de vues los moros lacian. En cumplimiento deste decreto á otro reino y os conceda victoria de vuestros enemigos. diez y seis obispos, unos que tenian diócesi, y otros que » Porque como vos, hijo carísimo, pedistes, rogamos carecian della, señalaron doce templos, al de Leon, de »á Dios ordinariamente y cou instancia que gobierne Astorga , de Iria, al ulcense, al britoniense, al de Oren» vuestro reino y os salve, guarde y amparo y levante se, al de Braga, este era arzobispo, al dumiense, al » sobre todos vuestros enemigos. Haced que la iglesia Tudense, al columbriense, al portucalense, al sulman» de Santiago, apóstol, sea consagrada por los obispos / license, al cauriense, al cesaraugustano, al calagurvespañoles, y con ellos celebrad concilio. Nos asimis ritano, al turiasonense, al oscense. Todos estos noin

mo, glorioso Rey, como vos somos apretados por los bres y el número se sacaron de los misinos actos del » paganos; pero el omnipotente Dios nos concede dellos Concilio en gracia de los que son aficionados a la anti+ triunfo. Por tanto, rogamos á vuestra caridad no dejeis güedad, que los cronistas no escriben palabra. De aquí y de enviarnos algunos provechosos y buenos moriscos sin duda procedió que Oviedo en aquel tiempo se llainó -»con sus armas y caballos, á los cuales los españoles lla ciudad de Obispos, como lo refieren autores muy gra»man caballos alfaraces, para que recebidos alabemos á ves. Los aledaños de aquella diócesis de Oviedo señala» Dios y os demos las gracias; y por el que los trujcre os ron los mismos obispos, y el Rey la acrecentó en ren»remunerarémos de las bendiciones de san Pedro. Dios las y posesiones segun lo que se podia llevar, conforme vos guarde, carísimo hijo y esclarecido rey.v Dada el á la apretura en que estaban las cosas y los tiempos. Hames de julio año del Señor de 874. Leidas las cartas lláronse presentes en la una cuidad y en la olra el Rey del Papa, los obispos de todo el reino fueron convoca- y la reina doña Jimena, los hijos del Rey y los grandes; dos para que á dia señalado acudiesen en cumplimiento Jy dada conclusion á todas estas cosas, despidieron el de lo que se les mandaba. Juntáronse primeramente en Concilio. -Compostella buen número de obispos, no menos que ca- | torce, parte de las ciudades que estaban en poder del

CAPITULO XIX. · Rey; los demás de las que tenian los moros, como obis

De lo demás que sucedió en el reinado de don Alonso. pos de anillo y poco mas que de solo nombre. La cos(umbre de aquel tiempo era tal, que las unas ciudales En lanto que estas cosas pasaban, los moros estaban y las otras tenian obispos, principalmente las que ha- sosegados; el largo ocio y la abundancia de España te·bian ganado de los moros y poco despues eran vueltas | nia apagado el brio con que vinieron y ablandado su á su poder, y aun de las que pretendian ganar en breve natural belicoso, que fué causa de pasarse algunos años y'reducillas al señorío de cristianos. Con esta traza y sin que sucediese cosa alguna digna de memoria. Solo confianza en lugar de los que morian señalaban y con- il cl año 881 en toda España hobo temblores de tierra con sagraban otros que les sucediesen. El templo pues de daño y destrozo de muchos edificios. El roy Mahomad Compostella ó de Santiago sué por aquellos obispos con asistia a los oficios á su modo, cuando un rayo que ca· grande solemnidad covsagrado á 7 de mayo, dia lúnes, yó de repente en la misma mezquita mató a dos que Jopa undécima, y tres de aureo número, como lo dicé estaban cerca dél, con grande espanto de todos los deSampiro, asturicense; puntos y señales que todas con más. El año siguiente Abdalla , hijo de Lope, aquel curren en el año 876, y no antes ni despues por largo que huyó de Toledo, Olvidado de las mercedes que del - tiempo. El altar mayor dedicaron al Salvador; dos cola key tenia recebidas, como hombre desleal y fementiterales, el uno en nombre de San Pedro y San Pablo, el do, comenzó á tratar de hacerle guerra. Para esto se otro de San Juan Evangelista; el que cubria los huesos reconcilió y hizo su asiento con el rey de Córdoba. La del apóstol Santiago no pareció consagrar de nuevo - envidia que tenia á sus tios le llevaba al despeñadero, por tener entendido que sus siele discípulos le consa de quien hacia tanta confianza el rey don Alonso, que graron, solo se dijo misa sobre él, En un monte allí cer 1- les entregó a su hijo don Ordoño, como por prendas do ca consagraron asimismo un templo en nombre del már la amistad para que le criasen y amaestrasen. Gran men• tir San Sebastian, con que la devocion de la iglesia de gua de su padre, pero en tanto se estimaba en aquel · Santiago, quo do antes era muy grande, se aumento tiempo la amistad de los moros. Deste principio, aunque - mucho mas. Once meses adelante por mandado del Rey l pequeño, se siguieron cosas mas graves, porque Abdalos mismos obispos se juntaron en Oviedo; allí, en cum 1-la, recogidas sus gentes, rompió por las tierras de plimiento de lo que el Papa concedia, resolvieron que cristianos, las talas fueron muy grandes, los temores y el obispo de Oviedo fuese arzobispo, y para aquella dig- - esperanzas no menores. Acudió el Rey y venció al Noro nidad por voto de todos nombraron á Hermenegildo. cerca de Cillorico en una batalla que le dió; asimismo Pareció alrosí nombrar arcedianos, personas de buena le rechazó con daño de Pancorvo, de que pretendia el vida, que dos veces cada un año juntasen sinodos y Moro apoderarse. No acometieron la ciudad de Leon,

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