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volvieron los condes de Castilla á estar á devocion y del sol se volvió amarilla, en el cielo apareció una aber ser feudatarios y vasallos de los reyes de Leon, por- tura , comelas de extraordinaria forma, que caian a la que les parece que un rey tan amigo de honra como parte de mediodía; las tierras fueron abrasadas por don Ramiro no juntara de otra manera sus fuerzas, ni oculta fuerza de las estrellas, sin otras cosas que daperdonara las injurias y desacatos que le habian hecho, ban á entender la ira de Dios y su saña. Todo esto se sin que primero se le allanasen. Siguióse una nueva contiene en el privilegio del conde Fernan Gonzalez; guerra contra los moros. El rey don Ramiro, encendido otros dicen que en el mismo dia de la batalla se eclipso en deseo de oprimirlos con sus gentes, movió la vuelta el sol á 6 de agosto, dia de los santos Justo y Pastor, de Zaragoza. Tenia el principado de aquella ciudad que fué lúnes. Estas señales tenian á todos muy congoAbenaya, señor de pocas fuerzas, feudalario de Abder- | jados; pero ganada la victoria, se trocó el temor en raman, rey de Córdoba. Acompañó á don Ramiro en alegría y se entendió que no amenazaban a los fieles, esta jornada el conde Fernan Gonzalez. El Moro, pare- sino á sus enemigos. Falleció por este tiempo Miron, ciéndole que no podria resistir à dos enemigos tan conde de Barcelona; dejó tres hijos menores de edad. fuertes, tomó por partido sujetarse al rey don Rainiro Estos fueron Seniofredo, que le sucedió en el estado; y pagalle parias. Con este concierto se hicieron paces y Oliva ,i por sobrenombre Cabreta, al cual mandó el secesó la guerra. No guardan los moros la fe mas de ñorío de Besalu y de Cerdania, y Miron , que en los años cuanto les es forzoso. Así, partidos los nuestros, y lam adelante sué obispo y conde de Girona. El gobierno por bien por miedo de Abderraman, que tenia aviso se apres la tierna edad del nuevo Príncipe estuvo mucho tiempo taba contra él, mudado partido y tomado nuevo asien en poder de Seniofredo, su tio, conde de Urgel, que 10, de consuno acometieron los dos las tierras de los cris fué escalon para que sus descendientes poco adelante tianos. Llegaron a Simancas; llevaban los moros mal se apoderasen de todo. A la sazon que gobernaba esto que los cristianos les pusiesen leyes y forzasen á pagar | Seniofredo aqucl estado se tuvo un concilio de obispos parias los á quien tenian antes por sus tributarios. Acu en un pueblo llamado Fuentecubierta , tierra de Nardió luego el Rey y salió al encuentro á los enemigos. | bona. En este Concilio se determinó un pleito que anDióse la batalla, que fué muy brava y de las mas seña daba entre los obispos Antigiso, de Urgel, y Adulfo, paladas y reñidas de aquel tiempo; murieron treinta mil llariense, sobre los términos y mojones de los obispamoros, otros dicen setenta mil. Los despojos fueron dos, ó por mejor decir, sobre toda la diócesi del pallamuchos y ricos, grande el número de los cautivos. El riense, que el de Urgel pretendia ser toda suya. Así fuó mismo Abenaya tambien sué preso. Abderraman con | determinado por los obispos, que en pasando desta vida veinte de á caballo escapó por los piés. El conde Fer Adulso, la ciudad de Pallas quedase sujeta al obispo de nan Gonzalez, por no haberse hallado en la batalla, el Urgel, porque se probaba por instrumentos muy cier por qué no se sabe, pero habiéndose encontrado con tos que antiguamente lo fué. Presidió en el Concilio Arlos que huian, hizo en ellos no menor matanza. Da mues nusto, prelado narbonense, por estar a la sazon Tartra desto un privilegio del monasterio de San Millan de ragona en poder de moros, á cuyo obispo pertenecia la Cogulla, puesto en los montes de Oca, que se llamó concertar los pleitos entre los obispos comarcanos y sue antiguamente de San Félix, que concedió el Conde por fraganeos suyos. Por muerte de Seniofredo, conde de memoria del beneficio recebido y desta victoria que Barcelona, que falleció adelante sin dejar hijos, bien gano de los moros. En aquel privilegio se manda que que estuvo casado con doña María, hija del rey don muchas villas y pueblos de Castilla contribuyan por ca Sanchio Abarca, Borello, conde de Urgel y hijo del otro sas cada uno para los gastos y servicios de aquel mo Seniofredo, se apoderó del señorío de Barcelona. La Daslerio, bueyes, carneros, trigo, vino, lieuzo, confor fuerza prevaleció contra la razon ; que de otra suerte me á lo que en cada tierra se daba, por voto que el ¿qué derecho podia tener ni alegar para excluir a Oliva, Conde hizo cuando iba á esta guerra ; de donde tam hermano del difunto? Tuvo Borello un hermano, llabien se entiende que de aquella parte de Vizcaya que mado Armengaudo ó Armengol, de grande santidad de se llama Alava fueron gentes de socorro al Rey, y que vida, y por esto puesto en el número de los santos y en todos estuvieron persuadidos que dos ángeles en dos los calendarios; pero esto fué algun tiempo adelante. caballos blancos pelearon en la vanguardia, y que por El rey don Ramiro, llegado á mayor edad y vuelto su su ayuda se ganó la victoria; cosa que no suele acon pensamiento a las artes de la paz y al culto de la relitecer ni aun inventarse sino en victorias muy señala gion, de los despojos de los moros edificó en Leon un das cual fué esta. El alsaqui mayor de los moros, que monasterio de monjas con advocacion de San Salvador, es como obispo entre ellos, vino en poder del Conde. do hizo que doña Elvira, su hija única, tomase el háCon esto, la provincia y la gente pareció alentarse del bito y el velo como se acostumbra. Otro monasterio grande espanto causado del aparato que los contrarios hizo con nombre de San Andrés. El tercero de San Crishicieron para aquella guerra , además de muchas seña tóbal, á la ribera del rio Cea cerca de Duero. El cuarto les que en el cielo se vieron y muchos prodigios; porque con nombre de Santa Maria Virgen. En conclusion, en en el inismo año que fué la pelea, es á saber, el de 934, el valle Ornense levantó otro monasterio con advocaotros á este número añaden cuatro años, siendo reyes cion del arcángel San Miguel. Estaba el Rey ocupado don Ramiro en Leon, y don Garci Sanchez en Pamplo en estas cosas cuando nuevas y domésticas alteraciona, hobo un eclipsi del sol á los 19 de julio (mas qui nes le hicieron volver a las armas. Fernan Gonzalez y siera á los 18, porque dicen fué viérnes) por espacio de Diego Nuñez, hombres principales, con deseo de noveuna hora entera á las dos de la tarde, tan grande y cer dades, ó por alguna causa agraviados del Rey, se reberado, que se mudó el dia en muy espesas Linieblas. Se laron contra él. No tenian bastantes fuerzas, llamaron gunda vez á 15 de octubre, que fué miércoles, la luz | á los moros y á su capitan Accifa. Destruyeron el ter

ritorio de Salamanca que baña el rio Tórmes. En otra ejercitar por largo tiempo las virtudes de que su buen parte por las armas de don Rodrigo, que entiendo era naturaldaba muestras. Al principio don Sancho, su heruno de los conjurados ó aliado con ellos, las tierras de mano, ó por deseo de reinar, ó irritado por algun agraAmaya y parte de las Astúrias eran maltratadas. No era | vio, como es mas verisimil, fué causa que las armas de fácil determinarse á qué parte primeramente se hobiese Garci Sanchez, rey de Navarra, su tio, y las del conde de acudir. En igual peligro pareció que debian de ha Fernan Gonzalez á su persuasion se moviesen en daño čer guerra á los moros por ser enemigos públicos; así de don Ordoño, sin tener ninguna cuenta con el amor se hizo, y los echaron de toda la tierra con gran estrago que a su hermano debia, El deseo de reinar y el dolor que en ellos se hizo. Demás desto, los autores y move del agravio, ambos males tienen gran fuerza. Juntas las dores del alboroto vinieron en poder del Rey, pero no gentes de Navarra y de Castilla entraron por las tiermucho despues fueron sin otro castigo' sueltos de la ras del rey de Leon, que por estar desapercebido y prision en que los tenian en Leon encerrados; sola- poco confiado de la voluntad de los suyos en aquella mente les hicieron jurar de nuevo la obediencia al Rey discordia civil, determinó de fortificarse en algunas y prestalle sus homenajes; muestra que el delito no fué plazas fuertes por su sitio ó por las murallas, sin venir tan grave o que el Rey usó de la victoria con mucha á la batalla. Los enemigos, sosegado el furor con que templanza. Concluida esta guerra, entiendo que de suyo entraron y juzgando que era şin propósito hacer la guerse sosegaron las alteraciones de las Astúrias, en espe ra tanto tiempo en provecho ajeno y con su peligro, sin cial que la elemencia' del Rey les convidó á que se re kacer efecto de momento se volvieron á sus tierras. Don dujesen. El conde de Castilla Fernan Gonzalez tenia en Ordoño con deseo de satisfacerse del Conde, que sin doña Urraca , su mujer, 'una hija del mismo nombre. tener respeto al deudo habia juntado sus fuerzas con Importaba mucho para el buen suceso de las cosas que su hermano y tio para su dano, sin dilacion repudió á entre las dos provincias y señorios de Castilla y de Leon doña Urraca , hija del Condo, y casó con doña Elvira; hobiese confederacion y avenencia, lo cual don Ramiro que tales eran las costumbres de aquella era. Deste no ignoraba. Con deseo pues que la paz se asegurase, nuevo matrimonio nació don Bermudo, el que algunos trato con el Conde y hizo que su hijo don Ordoño, que años adelante, mudadas las cosas y trocadas, finalmente le debia suceder en el reino, casase con la dicha doña alcanzó el reino de su padre. Las alteraciones de los Urraca. Concluido todo esto, el Rey, como enemigo | gallegos, movidos á lo que se entiendo por aficion quo que era de la ociosidad, á lo postrero de su edad hizo tenian á don Sancho, fueron en breve por las armas y una nueva entrada en tierra de moros; metióse por el diligencia de don Ordoño sosegadas. Y para que el reino de Toledo y llegó hasta Talavera. Venció en bata. provecho fuese mayor, con sus gentes entró dando por fla á los que venian á socorrer á los suyos, en que mu todas partes el gasto á los campos en aquella parte de rieron doce mil moros, los presos llegaron á siete mil. la Lusitania que estaba sujeta a los moros, llegó hasta Con esta victoria hizo que su autoridad y reputacion se Lisboa, dende se volvió a su tierra. Por el mismo tiemmantuviese, que junto con la edad se suele envejecer y po Fernan Gonzalez, conde de Castilla, con una entramenguar. Vuelto á sus tierras, envió á sus casas el ejér- da que hizo por tierra de moros, se apoderó del casticito cargado de despojos de moros, y él se fué en ro- llo de Carranzo, echada de allí la guarnicion morisca mería á Oviedo á honrar los cuerpos de los muchos que tenia. No con menor diligencia Abderraman, rey santos que allí estaban y dar á Dios gracias por tantas de Córdoba, aunque de grande edad, enemigo de lomercedes. En aquella ciudad por ser la tierra mal sana da insolencia, juntado un grueso ejército en que se adoleció de una enfermedad mortal. Sin embargo, dió contaban ochenta mil combatientes, mando á Almanvuelta á Leon, y ordenadas las cosas de su casa, re zor Alhagib, que es tanto como virey, capitan de gran nunció el reino y lo dió de su mano á su hijo. Hecho nombre, acomeliese con gran furia las tierras de crisesto, tomados los sacramentos de la Penitencia y de la tianos. Recelóse el Conde de aparejos tan grandes ; lla, Eucaristía de mano de los obispos y abades que á su mó la gente de todo su estado á la guerra, yalistó tomuerte se hallaron, falleció en el año de nuestra salva dos los que tenian edad á propósito para tomar armas; cion de 950 4 5 dias del mes de enero. Sepultáronle en el y como quier que todavía el ejército fuese menor que el monasterio de San Salvador, edificio y fundacion suya. peligro que amenazaba, cuidadoso del suceso de la Fué este año muy señalado por muchos pueblos que en guerra, en una junta de capilanes que tuvo en el pueél, ó se edificaron de nuevo, o se repararon, conviene á blo de Muñon, consultó lo que se debia hacer. Los pasaber, Osma, Roa, Riaza , Clunia en los arevacos, que receres fueron varios, como acontece que en grande hoy es Coruña. A Sepúlveda tambien en un sitio fuerte peligro y miedo ordinariamente cada uno habla conforedificó por este tiempo el conde Fernan Gonzalez, por me á quien es. Los mas atrevidos querian que se hicieso cuyo esfuerzo en particular el partido de los fieles en la guerra, otros que, recogidas las provisiones y alzaaquel tiempo se conservaba y aun mejoraba.

das en lugares seguros, se entretuviesen hasta tanto

to que las fuerzas de los bárbaros que tienen grande CAPITULO VI.

ímpetu con la tardanza se enflaqueciesen. Gonzalo De don Ordoño, tercero deste nombre, rey de Leon.

Diaz, hombre principal, pretendia que aun seria bien

comprar de los moros las treguas por dineros sin cuidar Muerto el rey don Ramiro, don Ordoño, su hijo, he de la honra, como suele acontecer cuando prevalece el redó el reino de Leon. Era hombre de gran corazon, miedo ; que la sabia cobardía puede mas que la honratenia gran ejercicio en las armas, prudencia singular da vergüenza : «Por sentura , dice, á tan grande ejéren el gobierno. La brevedad de la vida , ca solamento cito y tan experimentado yopondremos el pequeño núreinó cinco años y siete meses, bizo que no pudiese | mero de los nuestros, y locamente nos despeñarémos eu tan clara perdicion? ¿No miras que en el suceso palabras volvieron todos en sí. Didse luogo la batalla y trance de una batalla consiste el peligro de toda la de poder a poder, en que por pequeño número de crisa cristiandad, pues en tu tierra se hace la guerra ? Si tianos fué destrozada aquella gran muchodumbre de venciéremos el provecho será poco; si fuéremos vonci- | enemigos. El general con los que pudieron escapar dos será forzoso que la provincia desnuda de fuerzas salió huyendo de la matanza. Con esta victoria las coy vencida del miedo venga , lo que Dios no quiera, en sas de los cristianos, que estaban para caer, se reparapoder de los enemigos. Mira no sea perder en un punto ron. Los nuestros alegres y cargados de despojos de y en un momento las ciudades y pueblos ganados en moros se volvieron á sus casas. Diose parte de la presa tanlos siglos y con tanta sangre de cristianos; lo que al santo varon Pelayo, y con el tiempo á costa del Conkos venideros digan no sué esfuerzo, sino locura ; co de se edificó de los despojos de la guerra un magallico mo ordinariamente los consejos atrevidos tienen la monasterio á la ribera del rio Arlanza con advocacion fama segun lo que dellos resulta , y conforme á sus re de San Pedro, en que fueron puestos los huesos de don mates se juzga dellos. Considera otrosí que muchas ve Gonzalo, padre del Conde. En nuestra edad se muestra ces es de mayor esfuerzo refrenar el ánimo con la ra- la erinita de Pelayo en una peða que está cerca de zon que con las armas vencer a los enemigos. En esto aquel monasterio. El cuerpo de san Vicente, mártir, tiene gran parte la fortuna, el recato es oficio muy pro menos solamente la cabeza, y los de las saptas Sabina pio de grandes varones. Y¿qué cosa puede ser mas te y Cristeta , sus hermanas, dicen los monjes de San Bemeraria que por un vano deseo de alabanza y honra nito de aquel monasterio de Sao Pedro de Arlanza que poner en cierto y grave peligro las cosas sagradas, la | Jos tienen allí, otros que están en otras partes. Un sepatria , las mujeres y hijos y toda la religion? Tú haz pulcro sin duda se muestra en aquel lugar de García, lo que juzgares ser mejor, que tambien yo no rehusaré abad que fué antiguamente de aquel convento, que pode ponerme á cualquier trance por tu mandado; pero nen en el número de los santos. Los moros sin perder de mi parecer nunca con tan grande peligro y riesgo de en alguna manera el ánimo por aquel destrozo y des todo te pondrás, señor, al trance de la batalla. » El man trataban de acometer á Castilla ; y por otra parte Conde no ignoraba que el parecer de Gonzalo Diaz era el rey don Ordoño, despues de la entrada que hizo en de otros muchos que hablaban por la boca de uno; pero la Lusitania, encendido todavía en deseo de vengarse prevaleció el deseo de la honra y reputacion. Así, como del Conde, se aparejaba para le hacer cruel guerra. Harazonase largamente de las fuerzas de los suyos, de la Nábanse las cosas en gran peligro; el ánimo del rey don ayuda divina, de la gloria ganada, que tenia por mas Ordoño, como de principe modesto, fácilmente se grave que la muerle amancillarla con alguna muestra amansó con una embajada del Conde, en que le pedia de cobardía , y los demás, quién de verdad , quién fingi perdon con toda humildad, que no por su voluntad le damente alabasen su parecer y se conformasen con él, habia errado, sino antes por engaño de aquellos que frechos sus votos y plegarias, movieron contra el ene usaran mal de su facilidad ; que estaba aparejado para migo, que tenia sus reales cerca de la villa de Lara. No hacer lo que le mandase y recompensar con nuevos servinieron luego a las manos; el Conde cierto dia salió vicios la ofensa pasada. Avisóle otrosi que grandes genpor su recreacion à caza, y en seguimiento de un ja tes de moros se aparejaban para daño de cristianos; no balí se a parto de la gente que le acompañaba. En el era justo antepusiese sus particulares afectos y dolor monte cerca de allí una ermita de obra antigua sé via la causa coinun del nombre y religion cristiana. Con cubierta de hiedra, y un altar con nombre del após esta embajada, no solo el Rey se aplacó, sino le envið tol San Pedro. Un hombro santo, llamado Pelagio o Po lanta gente de socorro cuanta era menester para rabalago, con dos compañeros, deseoso de vida sosegada, tir la furia de los moros, que eran llegados a Santisté. habia escogido aquel lugar para su morada. La subida 1 ban de Gormaz laciendo mal y daño. Diéronse vista los era agria , el camino estrecho, la fiera acosada como á campos, y tras esto la batalla , que fué herida y brava, sagrado se recogió a la ermita. El Conde, movido de la | La victoria quedó por los nuestros, el estrago de los devocion del lugar, no la quiso herir, y puesto de ro bárbaros fué grande. El rey don Ordoño, con la nueva dillas pedia con grande humildad el ayuda de Dios. alegre de tan grande victoria y lleno de nuevas espeVino luego Pelayo, hizo su mesura al Conde ; él por ser ranzas, se aparejaba para hacer otra vez guerra a los ya tarde liizo allí poche, y cenado que hobo lo poco que moros, cuando en Zamora murió de su enfermedad, el le dieron, la pasó en oracion y lágrimas. Con el sol le año de 955. Su cuerpo fué sepultado con reales eseavisó Pelayo, su huésped, del suceso de la guerra ; que

del suceso de la guerra ; que quias y aparato en Leon, eu San Salvador, do estaba saldria con la victoria , y en señal desto antes de la pe- enterrado su padre. Jea se veria un extraño caso. Volvió con tanto alegre á los suyos, que estaban cuidadosos de la salud , declaró

CAPITULO VII. todo lo que pasaba. Eucendiéronse los ánimos de los

De don Sancho el Gordo, rey de Leon. soldados a la pelea, que estaban atemorizados. Ordem naron sus haces para pelear. Al punto que querian aco En vida del rey don Ordoño no se sabe en qué parte meter, un caballero, que algunos llamap Pero Gonzalez, haya estado don Sancho, su hermano, y si tuviese algude la Puente de Fitero, dió de espuelas al caballo para na mano en el gobierno del reino; ni aun liay policia adelantarse. Abrióse la tierra y tragóle sin que pare si los dos bermanos hicieron amistad entre sí, o si duciese mas. Alborotose la gente espantada de aquel mi ro siempre la enemiga que al principio tuvieron. El verlagro. Avisóles el Conde que aquella era la señal de la gonzoso descuido de los coronistas destos tiempos fuero victoria que le diera el ermitaño, que si la tierra no los | za á que la historia muchas veces vaya sin claridad; sufria, menos los sufririan los contrarios; con estas concuerdan empero que despues de la muerte de don Ordoño, don Sancho sin contradicion fué hecho rey de se viese con los enemigos, con deseo de visitar & PelaLeon. Tuvo sobrenombre de Gordo porque lo era en yo, su huésped, de camino pasó por su ermita; halló que: demasia , y por la misma razon de cuerpo inútil para el era ya muerto. Aquejado con el cuidado de lo que lo trabajo. Verdad es que tuvo muy buen natural y admi sueederia, entre sueños le apareció Pelayo, y le certirable constancia en las adversidades, no pada malicioso, fico que seria vencedor; confiado por ende en la ayuda antes muy noble en sus cosas y condicion. El segundo de Dios fuese á la guerra sin recelo, y en pudiendo dieono de su reinado, que se contó de Cristo 958, por al se á los moros la batallu. La pelea se trabó cerca de terarse el ejército á causa de las parcialidades que aun Piedrahita con tan grande denuedo y porsia de las parno sosegaban de todo punto, fué forzado á recogerse y tes cuanto nunca antes mayor; los bárbaros confiaban hacer recurso á su tio, el rey de Navarra, y desampa en su muchedumbre; los nuestros en la justicia, esfuerrar el reino por dudar de las voluntades de los amigos zo y buen talante de la gente, sobre todo en la ayuda y estar contra él declarados muchos enemigos, que se de Dios, dado que eran pocos para tan grande morisma, inclipaban en favor de don Ordoño, hijo del rey don conviene á saber : cualrocientos y cincuenta de á caAlonso, llamado el Monje; el cual con la ida de dou San ballo, quince mil infantos, pero muy valientes en el pecho, su competidor, se apoderó fácilmente de todo, y lear y arriscados. Dicen que duró la pelea por espacio para tener mas autoridad casó con doña Urraca, repu- de tres dias sin cesar hasta que cerraba la noche, lo diada del rey don Ordoño, su primo, casamiento en que que era menester para reposar. El dia postrero el apósvino el Conde, padre della. Era este dou Orduño de tol Santiago fué visto enlre las haces dar la victoria á malo y perverso natural, tanto, que le llamaron el Malo; los fieles. De los enemigos en la pelea y huida perecie-y como soltase las riendas á sus inclinaciones malas ron mayor número que jamás; por espacio de dos dias (cosa siempre muy perjudicial a los que tienen gran siguieron los nuestros el alcance y ejecutaron la victopoder y mando) cayó en odio de la gente, y por el odio ria en los que huian. Acabada esta guerra , vinieron de en menosprecio. No dejaba don Sancho de advertir la toda Castilla embajadores, los principales de las ciudaocasion que se presentaba por este respeto para re des , eso mismo de las otras naciones á dar el parabien cobrar el reino, sino que primero para adelgazar el al Conde por beneficio tan señalado, confesando que por cuerpo por consejo del rey de Navarra , su tio, fué á su esfuerzo los cristianos eran librados de presente de Córdoba, do se decia por la fama liabia grandes médi un grave peligro, y para adelante de ao menos miedo. cos, en particular á propósito para curar aquella chfer En particular don Sancho, rey de Leon, con una muy medad. Abderraman le recibió benignamente, púsose noble embajada que le envió, despues de alegrarse con en cura, y por virtud de cierta yerba, cuyo nombre no él le pedia que por cuanto trataba de juntar Cortes do se refiere, deshecha la gordura , quedó el cuerpo en un todo su reino para consultar cosas muy graves, no se medio conveniente. Para que el beneficio fuese mas col excusase de venir á Leon y hallarse en cllas. Fué esta mado, le dió a la partida buenas ayudas de moros para demanda pesada al Conde por temer asechanzas en que recobrase su reino. Era al Rey bárbaro cosa muy aquella muestra de amislad, y que con color de las Corhonrosa que se entendiese tenia en su mano la paz y la tes no fuese engañado de aquel Rey astuto, ca sospeguerra, hacer y deshacer reyes. Venido don Sancho, chaba no debia estar olvidado de las diferencias pasasu contrario don Ordoño sin tratar de defenderse se das; mas no se ofrecia alguna bastante causa para refué á las Astúrias ; tan grande era el temor que le vino husar lo que le era mandado. Prometió de ir allá, y repentinamente. De allí con la misma desconfianza pasó cumpliólo el dia señalado, acompañado de gran núá las tierras del Conde, su suegro. A los miserables to mero de sus grandes. Supo el Rey su venida, y para dos los desamparan , y las piedras se levantan contra el mas honralle le salió á recebir. Tuviéronse estas Cortes que huye. Donde pensaba hallar resugio, allí quitávdo

el año 958, en las cuales no se sabe qué cosas se tralaJe la mujer por su cobardia , fué desechado. Recogióse

sen. Solo refieren que el Conde vendió al Rey por gran á los moros, en cuya tierra pasó su triste vida pobre y precio un caballo y un azor de grande excelencia , por desterrado, y últimamente falleció cerca de Córdoba. no querer recebillos de gracia como se los ofrecia, y En el mismo tiempo las armas de Castilla se alteraron que se puso una condicion en la veuta que, caso que no con guerras domésticas. Don Vela, uno de los nietos y se pagase el dinero el dia señalado, por cada dia que decendieotes del otro Vela que dijimos tuvo el señorlo pasase se doblase la paga. Demás deslo, por astucia do de Alava , allí y en la parte comarcana de Castilla tenia la reina viuda, doña Teresa, que deseaba vengar la grande jurisdiccion. Este, feroz por la edad y confiado muerte de su padre, se concertó que dona Sancha , su por los parientes, riquezas y aliados, que lenia muchos, hermana, casase con el Gonde ; la cual estaba en poder tomó las armas contra el conde Fernan Gonzalez. El de don García, hermano de las dos, rey de Navarra; era Conde no sufria ninguna demasía, acudió asimismo á ya doña Urraca muerta, la primera mujer del Conde. las armas. Yenció á Vela y á sus aliados y consortes, y Entendia que por fuerza no aprovecharia nada , y el rey siguiólos por todas partes sin dejallos reposar en: niu don-Sanclio no queria abiertamente faltar en su se ; guna basta tanto que los puso en necesidad de hacer determinaron de poner asechanzas al Conde y usar en recurso á los moros, dejada la patria ; que fué ocasion lugar de-armas de la deslealtad de los navarros. No sade grandes movimientos y desgracias. El Alhagib. Al bia estos meneos y tramas el rey Garci Sancliez; y así, manzor, ó á ruegos y persuasion destos foragidos, o con con deseo de vengar las injurias pasadas, no cesaba de deseo de satisfacerse de la afrenta pasada, juntado hacer cabalgadas, talar y maltratar las tierras de Casque tuvo un grueso ejército, entró por tierras de Casti tilla. El Conde, vuelto á su tierra, le amonestó por sus lla, espantoso y airado contra los nuestros. El Conde embajadores hiciese emienda de los daños hechos; con los suyos le salió al encuentro; pero primero que que de otra guisa no podria excusarse de mirar por los

suyos y satisfacelles sus agravios. Con esta embajada pedó amorosamente. Ella con grandes ruegos pidió liparece se abria la guerra; de lance en lance vinieron cencia para visitar á su marido; no podia ser cosa mas á las armas. Juntaron sus huestes, dióse en breve la lionesta ni mas justa que el deseo que mostraba de conbatalla, en que el Conde salió vencedor. En esta guer solarle. Permitió el Rey que aquella noche se quedase ra Lope Diaz, señor de Vizcaya, como cuentan las con él ; á la mañana antes que fuese bien claro, el Conhistorias de aquella gente, ayudó al Conde en esta jor de, vestido delas ropas de su mujer, como si ella fuera, nada. Dicen fué hijo de Iñigo Ezquerra , biznieto de

salió de la cárcel, y en un caballo que para esto tenian Zuria, que fué antiguamente señor de Vizcaya. Des- | aprestado se fué á su tierra. Duña Sancha desde la pues desta victoria hechas las paces, el conde Fernan cárcel, en que se quedó en vez de su marido, avisó al Gonzalez, conforme a lo que se capituló, fué á Navarra Rey cómo el Conde era huido; que perdonase á ella cocon acompañamiento de gente desarmada como para mo á persona de sangre real y deuda suya, que no era bodas y fiestas. La cosa daba muestra de alegríal y se- justo rehusar algun peligro por causa de su marido y guridad mas que de miedo; con todo eso fué preso por por salvalle ; lo que por esta causa habia hecho era el Rey desleal, que se halló en el lugar aplazado con | digno, si no de loa, á lo menos de perdon ; que la pringente y con armas. Desta prision fué librado por astu- cipal virlud de los reyes consiste en levantar á los micia de doña Sancha, por cuyo amor cayera en aquel serables y caidos. El Rey dolióse al principio del engatrabajo, y con ella buyó a su tierra. Encontraron con l ño; despues sosegada la sana con la razon, alabó la Si los soldados castellanos en la frontera de Castilla y piedad y el valor de aquella señora , su astucia y la consen aquella parte de la Rioja do despues se edificó el tancia de su ánimo; en conclusion, honrándola con pueblo de Villorado; que iban juramentados de no vol- muchas palabras, mandó fuese llevada a su marido con ver á sus casas antes que el Conde recobrase su liber- grande acompañamiento. El Conde, alegre por lo sucetad. Fueron grandes las muestras de alegría y regocijodido, dado que pudiera romper la guerra contra aquel de ambas partes, del Conde y de sus buenos vasallos. | Rey como contra enemigo, contentose con pedirle lo Llegados á Búrgos, se celebraron las bodas. El rey de que por el caballo y el azor se le debia. Habia crecido Navarra, engañado por la astucia de su hermana, se graudemente la deuda por la dilacion. Como no le paapercebia para la guerra. El Conde no rehusó la bata gasen, lalaba los campos de los leoneses sin desistir do lla, que se dió å las fronteras de Castilla y de Navarra. | hacer mal y daño hasta tanto que el Rey envió sus Fué el Rey vencido, y vino en poder de su enemigo el contadores para hacer la paga enteramente. Llegados año 959. El mismo año, que fué el de los árabes 350, a cuenta , hallaron que no bastaban los tesoros reales Abderraman, rey de Córdoba, murió siendo muy viejo; para pagar. Concertóse que en recompensa de la deuda poco antes que muriese le envió una magnífica emba- Castilla quedase libre sin reconocer adelante vasallaje jada el rey don Sancho de Leon. El principal de los em á los reyes de Leon. Este asiento dicen que se tornó bajadores, que era Velasco, obispo de Leon, le pidió | año de nuestra salvacion de 965. En el mismo año un por el derecho de la amistad que antes tenian asentada grueso ejército de moros rompió por el reino y puso entre los dos le enviase el cuerpo del mártir Pelagio, cerco á Leon; mas fueron por el esfuerzo de la guamique lo tendria por singular beneficio. Abderraman no cion y ciudadanos rechazados con grave daño. Del quiso venir en lo que se le pedia, pero no mucho des Océano grandes llamas, causadas, á lo que se entiende, pues lo concedió Alhaca , su hijo y sucesor, el cual por de algun aspecto malino de las estrellas, se derramala muerte de su padre reino diez y siete años y dos me ron sobre las tierras cercanas y hasta Zamora, tanto ses; y con deseo de la paz, á que era inclinado, preten cundieron, abrasaron muchos pueblos y campos; anundia hacer placer y cortesía á los principes comarcanos. cio de mayores males, segun que el pueblo lo pronosDon García, rey de Navarra, despues que estuvo preso ticaba. Don Garci Sanchez, rey de Navarra, falleció el en Burgos trece meses, fué restituido en su libertad. año siguiente de 966; dejó de su mujer, doña Teresa, á Las lágrimas de doña Sancha y los ruegos de los otros don Sancho y don Ramiro, asimismo tres hijas: a doprincipes aplacaron el ánimo airado del Conde. La rei ña Urraca, doña Hermenesilda y doña Teresa. Ea que na doña Teresa , mujer de ánimo feroz, por no habelle parte haya sido enterrado no se sabe ; algunos 605sucedido como pretendia el engaño que tenia urdido pechan que en el monasterio de San Salvador de Leire. contra el conde de Castilla, se determinó armalle nue El Cronicon alveldense dice que en el castillo de Sanvos lazos. Persuadió á don Sanclio, su hijo, rey de Leon, tistéban, lo cual tengo por mas cierto. El reino se dió a llamase el Conde á las Cortes generales del reino con don Sancho García, hijo del difunto, y junto con élá don voz que queria en ellas tratar de los negocios mas gra- Ramiro, su hermano; si dividido ó como á compañeros ves de su estado. Fué él contra su voluntad, porque sos y de igual poder, no se declara; lo que se averigua por pechaba engaño ; el Rey no le salió á recebir como an el dicho Cronicon alveldense, que se escribió por este tes, y puesto de rodillas para besar como era de cos- mismo tiempo, es que reinó don Ramiro mas de diez tumbre su real mano, con palabras afrentosas des

| años; no parece fué casado, por lo menos que murió echándole de sí, mandó ponerle en prision. Por esta sin sucesion hay grandes conjeturas, certidumbre nincausa gran tristeza y lloro entró en los ánimos de los

guna. Don Sancho, que se intitulaba, como se ve por buenos vasallos del Conde. Doña Sancha, hembra varo Jos privilegios antiguos, rey de Pamplona, Najara nil y de ingenio astuto, con deseo de librará su marido, Alava , luvo el reino veinte y siete años, sin saberse del se aprovechó desta maña. Finge que quiere ir en ro- otra cosa digna de memoria por descuido de mería á Santiago ; era el camino por Leon donde tepian tores de aquel tiempo. Solo consta que añadió a su reie el Conde preso; el Rey, avisado de su venida, como él no el señorío de Vizcaya y á Najara, que en aquel tiem tan noble ducña y tia suya, la salió á recebir y la hos po era la ciudad principal y silla de aquel estado. Da

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