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llevasen adelante. No aprovecharon las palabras, por escriben, ni tener voluntad de confirmar con arguestar los corazones dañados: los unos llenos de ira, y los mentos lo que dicen sin mucha probabilidad. Añaden otros de ambicion. Fué forzoso venir á las armas y en que sabidas estas cosas en Cartago por cartas de Macomendarse á las manos. Los de Fenicia acometie harbal, dieron inmortales gracias a los dioses, y que ron primero á los cartagineses, que descuidados esta fué tanto mayor la alegría de toda la ciudad, que á causa ban, y no temian lo que bien merecian; á unos mataron de tener revueltas sus cosas, no podian enviar armada sin hallar resistencia, otros se recogieron á una fuerza que ayudase á los suyos y los asistiese para conservar que para semejantes ocasiones habian levantado y for el imperio de Cádiz. Fué así, que los de Cartago llevatificado en lo postrero de la isla, en frente del promon- ron lo peor, primero en una guerra que en Sicilia, destorio llamado Cronio antiguamente. Hecho esto, vol pues en otra que en Cerdeña hizo Maqueo, capilan do vieron la rabia contra las casas y los campos de los sus gentes. 'Siguióse un nuevo temor de una nueva cartagineses, que por todas partes les pusieron fuego, guerra con los de Africa, de que se hablará luego, quc y saquearon sus riquezas. Ellos, aunque alterados con hizo quitar el pensamiento del todo al Senado cartatrabajo tan improviso, alegrábanse empero entre aque- ginés de las cosas de España. Por esta causa, los carllos males de tener bastante ocasion y buen color para tagineses que residian en Cádiz, perdida la esperanza tomar las armas en su defensa y echar los fenicios de de poder ser socorridos de su ciudad, con astucia y finla ciudad, como en breve sucedió; que recogidos los gidos beneficios y caricias trataron de ganar las volunsoldados que tenian en las guarniciones y juntadas tades de los españoles. Los que quedaron de los feniayudas de sus aliados, se resolvieron de presentar la | cios, contentos con la contratacion para que se les dió batalla y acometer á aquellos de los cuales poco antes libertad, con la cual se adquieren grandes riquezas, no fueran agraviados, destrozados y puestos en huida. No trataron mas de recobrar el señorío de Cádiz. En este se atrevia el enemigo à venir á las manos ni dar la ba

tiempo, que corria de la fundacion de Roma el año 252. talla, ni se podia esperar que por su voluntad ven | España fué afligida de sequedad y de hambre, falta de drian en algun partido, por estar tan fresco el agravio

mantenimientos, y de muchos temblores de tierra, con que hicieron a los de Cartago. Pusiéronse los cartagi que grandes tesoros de plata y oro, que con el fuego neses sobre la ciudad, y con sitio, que duró por algunos de los Pirineos estaban en las cenizas y en la tierra meses, al fin la entraron por fuerza. En este cerco pre sepultados, salieron á luz por causa de las grandes tenden algunos que Pefasmeno, un artifice natural aberturas de la tierra, que fueron ocasion de venir de Tiro, inventó de nuevo para batir los muros el in- nuevas genles á España, las cuales no liay para qué genio que llamaron ariete. Colgaban una viga de otra relatallas en este lugar. Lo que hace al propósito es viga atravesada, para que puesta como en balanzas se que desde Cartago, pasado algun tiempo, se envió nueva moviese con mayor facilidad y biciese mayor golpe en armada, y por capitanes Asdrúbal y Amilcar, hijos la muralla. Esta desgracia y daño que se hizo á los fe- que eran del Magon de suso nombrado y ya difunto. nicios, dió ocasion á los comarcanos de concebir en Estos de camino desembarcaron en Cerdeña, donde sus pechos gran odio contra los cartagineses. Repre- fué Asdrúbal muerto de los isleños en una batalla; hendian su deslealtad y felonía , pues quitaban la liber- | hijos deste fueron Anibal, Asdrúbal y Safon. Amil

tad y los bienes á los que, demás de otros beneficios car dejó la empresa de España á causa que los sicilia- que les tenian hechos, los llamaron y dieron parte en nos, sabida la muerte de Asdrúbal, y habiendo Leoni

el señorío de España; que eran impíos é ingratos, pues das Lacedemonio llegado con armada en Sicilia, se desia bastante causa habian quebrantado el derecho del terminaron á mover con mayor fuerza la guerra contra hospedaje , del parentesco, de la amistad y de la hu los cartagineses. A esta guerra acudió y en ella murió manidad. Los que mas en esto se señalaron fueron los | Amilcar, que dejó tres hijos, es á saber, Himilcon, Hanmoradores del puerto de Mnesteo, por la grande y anti non y Gisgon. Demás desto Dario, hijo de Histaspe, por gua amistad que tenian con los fenicios. Echaban el mismo tiempo tenia puestos en gran cuidado los carmaldiciones á los cartagineses, amenazaban que tal tagineses con embajadores que les envió para que les maldad no pasaria sin venganza. De las palabras y de declarasen las leyes que debian guardar si querian su los denuestos pasaron á las armas. Juntáronse grandes amistad, yjuntamente les pidiesen ayuda para la guerra gentes de una y de otra parte; pero antes de venir á que pensaba hacer en Grecia. Los cartagineses no se las manos, intentaron algun camino de concierto. Te atrevian, estando sus cosas en aquel peligro y balance, mian los cartagineses de poner el resto del imperio y á enojalle con alguna respuesta desabrida, si bien no de sus cosas en el trance de una batalla; y así, fueron pensaban envialle socorro alguno ni obedecer á sus los primeros que trataron de paz. El concierto se hizo mandatos. Deste Dario fué hijo Jerjes, el cual el año sin dificultad. Capitularon desta manera : que de la tercero de su imperio, y de la fundacion de Roma 271, una y de la otra parte volviesen á la contratacion ; que & ejemplo de su padre, trató de hacer guerra en Grecia; los cautivos fuesen puestos en libertad, y de ambas y por esta causa los griegos que con Leonidas vinieron parles satisficiesen los daños en la forma que los jueces å Sicilia fueron para resistirle llamados á su tierra. árbitros que señalaron determinasen. Para que todo Con esto el Senado cartaginés comenzó á cobrar aliento esto fuese mas firme, pareció a la manera de los ate despues de tan larga tormenta; y cuidando de las cosas nienses decretar un perpetuo olvido de las injurias pa- de España, se resolvió de enviar en ayuda de los suyos sadas; por donde se cree que el rio Guadalete, que se | á aquella provincia en cuatro naves novecientos soldamete en el mar por el puerto de Moesteo, se llamó en dos, sacados de las guarniciones de Sicilia, con espegriego Lethes, que quiere decir olvido. Mas cosas tras. ranza que daban de enviar en breve mayores socorros. lado que creo, por no ser fácil ni refutar lo que otros Estos de camino echaron anclas y desembarcaron en las islas de Mallorca y Menorca, acometieron á los is- | razones, consintieron que pudlicse levantar tres mil Jeños, pero fueron por ellos maltratados. Ca tomando españoles, no para hacer gucrra ni acomeler á los ellos sus hondas, arma de que entonces usaban sola- | mauritanos, con quien tenia España grandes alianzas y mente, con un granizo de 'piedras maltrataron á los prendas, sino para resistir á los contrarios de Cartago, enemigos tanto, que les forzaron á retirarse á la marina si de alguna parte se les moviese guerra. Tuvo Salon y aun á desancorar y sacar las naves á alla mar; de puestas al Estrecho las compañías y escuadrones, así de adonde, arrebatados con la fuerza de los vientos, lle su gente como de los españoles, para ver si por miedo garon últimamente á Cádiz. Con la venida deste so mudarian parecer los mauritanos y dejarian de secorro se diminuyó la fama del daño recebido en Sicilia guir los intentos de los demás africanos. Pero como y de la muerte del capitan Amilcar, y se quitó el poder no desistiesen, pasado el Estrecho, puso á fuego y á de alterarse á los discordes contra los cartagineses. En sangre los campos y las poblaciones, robando, sael mismo tiempo dicen que desde Tarteso, que es Ta- queando y poniendo en servidumbre todos los que por rifa, se envió cierta poblacion ó colonia y por su capi- el trance de la guerra venian en su poder. Movinos tan Capion á aquella isla , quc hacia Guadalquivir con | de sus males los maurilanos, hicicron junta en Tánsus dos brazos y bocas. Lo cierto es que donde estaba ger, que está en las riberas de Africa enfrente de el oráculo de Mnesteo, los de Tarteso edificaron una Tarleso ó Tarifa , para determinar lo que debian hanueva ciudad, llamada por esta causa Ebora de los cer. En primer lugar, pareció enviar embajadores Cartesios, á distincion de otras muchas ciudades que en España á quejarse de los agravios que recebian de hobo en España de aquel nombre, y Tarteso anligua | los suyos, de aquellos que á Safon seguian, y alegar mente se llamó tambien Carteia. Demás desto, en la una que los que les debian ayudar, esos les hacian conboca de Guadalquivir se edificó una torre, dicha Ca tradiccion y perjuicio; mirasen á los que dejaban y pion; en qué ticmpo no consta , pero los moradores de con quiénes tomaban compañía; que los cartagineses aquella tierra se sabe que se llamaron cartesios ó tar ponian asechanzas á la libertad de todos, y por tanto tesios, que dio ocasion á ingenios demasiadamente agu era mas justo que juntando las fuerzas con ellos, vendos de pensar y aun decir que desde Tarteso se envió gasen las injurias comunes, y no tomasen aparte conaquella poblacion ó colonia hasla señalar tambien el

sejo, de que les hobicse luego de pesar, quier fuesen tiempo y capitan que llaman asimismo Capion, como los cartagineses vencidos, por el odio en que incurriaa si todo lo tuvieran averiguado muy en particular, de toda Africa, quier fuesen vencedores, pues ponian á

riesgo su libertad; que los cartagineses, por su soberbia CAPITULO XX.

y arrogancia, pensaban de muy atrás enseñorearse de Como Safon vino en España.

todo el mundo. A esto los españoles se excusaron de

aquel desórden, que sucedió sin que lo supiesen, que Corria por este mismo tiempo fama que toda Africa á Safon se le dió gente de España, no para hacer se conjuraba contra Cartago, que hacian levas y juntas guerra, sino para su defensa; que enviarian embajadode gentes cada cual de las ciudades conforme á sus rcs á Africa, por cuya autoridad y diligencia, si no se fuerzas; y que unas á otras, para mayor seguridad, se concertasen y hiciesen paces, vulverian los suyos do daban relicnes de no faltar en lo concertado. El dema- | Africa. Como lo prometieron, así lo cumplieron. Con la siado poder de aquella ciudad les hacia entrar en sos ida de los embajadores se dejaron las armas, y se tomó pecha; demás que no querian pagar el tributo que por asiento con tal condicion que el tal capitan cartaginés asiento y voluntad de la reina Dido tenian costumbre sacase sus gentes de la Mauritania; los mauritanos llade pagar. Dábales otrosí atrevimiento lo que se decia masen los suyos de la guerra que se hacia contra Carde las adversidades y desventuras que en Sicilia y en lago, pues de aquella ciudad no tenian queja alguna Cerdeña padecieran. Los de Mauritania, si bien no se po particular. Esto se concerto; pero como vuelto Safon dian quejar de algun agravio recebido por los de aque eir España, todavía los mauritanos perseverasen en los la ciudad, se concertaron con los demás con tanto fu- | reales de los africanos, tornó á movelles guerra, y les ror y rabia, que trataban de tirar á su partido á los es- bizo mayores daños, y apenas se pudo alcanzar por los pañoles, que están divididos de aquella tierra por el españoles que entraron de por medio que, fortificado angosto estrecho de Gibraltar, y apartallos de la amis de nuevas compañías de España que le ofrecian de su tad de los cartagineses. Movido por estas cosas el Se voluntad, dejada la Mauritania, entrase mas adentro nado cartagines, determinó aparejarse á la resistencia en Africa. En fin se toinó este acuerdo, con que los y juntamente enviar al gobierno de lo que en España ejércitos enemigos de Cartago fueron vencidos, ca los tenian á Safon , hijo de Asdrúbal, para que con su pre tomaron en medio por frenle y por las espaldas las gensencia fortificase y animase á los suyos y sosegase con les que salieron de Cartago por una parte, y por otra buenas obras y con prudencia las voluntades de los es las que partieron de España. Sarúco Barquino, así dicho pañoles para que no se alterasen. Lo cual, llegado que de Barce, ciudad puesta á la parle oriental de Cartago, fué á España, bizo él con gran cuidado y maña; que dado que Silio Itálico dice que de Barce, compañero de llamados los principales de los españoles, les declaró Dido, se señaló en servir en esta guerra á los cartagilo que en Africa se trataba y lo que los mauritanos neses. Así le hicieron ciudadano de aquella ciudad, y dió pretendian. Pidióles, por el derecho de la amistad por este tiempo principio á la familia y parcialidad muy. antigua que tenian, no permitiesen que ellos ó algu nombrada en Cartago de los Barquinos. Dióse fin á esta nos de los suyos fuesen atraidos con aquel engaño á guerra año de la fundacion de Roma de 283. Safon, dar socorro á sus enemigos, antes con consejo y con vuelto en España, y ordenadas las cosas de la provin-, . suerzas ayudason á Cartago. Movidos los españoles con cia, siete años despues sué removido del cargo y lla-,

mado á Cartago, con color de dalle el gobierno de la promontorio de Junon; y vueltas las proas á mandeciudad y el cargo y magistrado mas principal, el cual, recha, llegó a la boca do Cilbo, rio que entra en el como dice Feslo Pompeyo, se llamaba suffetes. La mar entre los lugares Bejel y Barbate, como tambien el verdad era que les daba pepa que un ciudadano, con rio que luego se sigue, llamado Besilio, descarga junto las riquezas de aquella riquísima provincia , crecicse al cabo de San Pedro en frente de Cádiz, y entra en el mas de lo que podia sufrir una ciudad libre, dado que mar; quedaba entre estos dos rios en una punta de tierpor hacerle mas honra enviaron en su lugar tres primos ra que allí se bace el famoso sepulcro de Gerion. Sisuyos, Himilcon, Hannon y Gisgon, y á él, vuelto á su guese luego la isla Eritrea , que era la misma de Cádiz, Lierra, le bicieron grandes bonras; con que se ensober segun algunos lo entienden; otros la ponen por diferenbeció lanto, que teniendo en poco la tiranía y señorío de te cinco estadios apartada de lierra firme, al presente su ciudad, trató de hacerse dios en esta forma. Junto comida del mar en tanlo grado, que ningun rastro della muchas avecillas de las que suelen hablar, y enseñóles á se ve. Mas adelante vieron un monte lleno de bosques y pronunciar y decir muchas veces tres palabras : Gran espesura ; informáronse, y hallaron que se llamaba Tardios Safon. Dejólas ir libremente, y como repitiesen tesio del nombre comun de aquellas marinas, y que de aquellas palabras por los campos, fué tan grande la la cumbre de aquel monte salia y bajaba un rio, el cual fama do Safon por toda aquella tierra, que espantados arriba se dijo que se llamaba Lethes, y ahora es Guacon aquel milagro los naturales, en vida le consagraron dalete. Seguíanse cicrtos pueblos de los Turdetanos, por dios, y le edificaron templos; lo que antes de aquel | Hamados los Cibicenos, que se extendian hasta la pritiempo no aconteciera á persona alguna. Plinio atri mera boca de Guadalquivir. Eu medio de aquellas sus buye este hecho á Hannon, la fama á Safon, confir | riberas estaba edificada la torre Gerunda, obra de Gemada y consagrada por el antiguo proverbio lalino y rion. Mas adentro en la ticrra los lleates el rio Guagriego, es á saber : Gran dios Safon.

dalquivir arriba, los Cempsios, los Manios, todos gentes CAPITULO XXI.

de la Turdctania. Entendióse tambien que aquel rio,

que de olros era llamado Tartesio, nacia de la fuente Cimo Himllcon y Hannon descubrieron nuevas navegaciones. Namada Ligostica , que manaba y se hacia de una lagu

Himnilcon y Hannon, tomado el cargo de España , lue na puesta á las haldas del monte Argentario; hoy se go que pudieron, se hicieron a la vela con su armada Hama monte de Segura. Decian asimismo que, dividido para ir á su gobierno. Acometieron de camino á los de en cuatro brazos, regaba los campos de la Bética; menMallorca, si por ventura con maña y dádivas de poco tira que tenia aparencia, y por eso fué creida; ca por

precio pudiesen alcanzar de aquellos hombres groseros, ventura tenian entendido que tres rios, los cuales se jun· y que no sabian semejantes artificios, que les diesen tan con Guadalquivir, cran los tres brazos del mismo, lugar y permitiesen levantar en aquella isla un fuerte, ó sea que por ventura le sangraban y hacian acequias que fuese como escalon para quilalles la libertad. Dióse en diversas partes para riego de los campos; lo que les esta licencia, y aun dicese que en Menorca, entre sep | apenas se puede creer de ingenios tan groseros como tentrion y poniente, edificaron un pueblo, que se llamó eran los de aquel tiempo. Rufo Festo, que escribió esJama, y otro al Jerante, por nombre Magon. Algunos tas navegaciones, dice que Guadalquivir enlraba en la añaden el tercero lugar de aquella isla llamado Labon, mar por cuatro bocas; los antiguos geógrafos liallaban y piensan que la causa destos nombres fueron tres go dos tan solamente; nosotros mudadas con el tiempo las bernadores de aquella isla enviados de Cartago suce cosas y alleradas las marinas, no hallamos mas de una. sivamente. Lo cierto es que laonon , llegado á Cádiz, Partido de allí, y pasadas las bocas de Guadalquivir, con deseo de gloria y de saber nuevas cosas, discurrió vieron las cumbres del monte Casio, rico de venas de por las riberas del mar Océano hasta el promontorio Sa- | estaño, como lo da á entender el nombre; y aun quieren cro, que hoy es cabo de San Vicente en Porlugal; y lodo decir que del nombre de aquel monte el estaño por los lo quc vió y notó en particular, lo escribió al Senado. griegos fué llamado casiteron. La llanura bajo de Decia que tenia grande esperanza sc podian descubrir aquel monte poscian fos Albicenos, contados entre los con grande aprovechamiento de la ciudad las riberas de Tartësios. Seguíase clrio Ibero, que antiguamente fué los mares Atlántico y Gallico, inaccesibles lasta enton término postrero de los Tartesios, y al presente entra ces, y que corrian por grande distancia. Que le diesen en el mar entre Palos y Huelma. De este rio quieren allicencia para aderezar dos armadas y apercebillas de gunos que España haya tomado el nombre de Iberia, y todo lo necesario para tan largas navegaciones y de lan no del otro del mismo apellido que en la España citerior to tiempo. Lo cual el año siguiente por permision del hoy se llama Ebro, y con su nobleza ha escurecido la Senado se hizo; mandaron á Himilcon que descubriese fama desto olro; llámase hoy rio del Acige por la mulas riberas de Europa y los mares lo mas adelante que chedumbre desta tierra que en aquellos lugares se saca, pudiese. Hannon tonió cuidado de descubrir lo de Afri á propósito de tenir lañas y paños de negro. En la misca. Gisgón, por acuerdo de los hermanos y con órden ma ribera lácia el poniente vieron la ciudad de Iberia, del Senado , quedó en el gobierno de España. Acordado de la cual hizo mencion Tito Livio, y era del mismo esto, y apercebido todo lo necesario, al principio del nombre de otra que estuvo asentada en la ribera del rio año que se contaba de la fundacion de Roma 307, | Ebro, no lejos de Tortosa. Seguíanse luego los esteros Hannon y Himilcon con sus armadas se partieron del mar por aquella parte que el promontorio dicho de para diversas partes. Hinilcon pailió de Gibraltar, Proserpina, por un templo desta diosa que allí se via, so que antiguamente se dijo Heraclea, pasó por los Mese- 1 metia el mar adentro. Doblada esta punta, vieron lo nios y por los Selbisios que estaban en los Bastulos, postrero de los montes Marianos, por donde en el mar dobló el cabo postrero del Estrecho, que se dijo Herma se lerminan, y encima la cumbre del monte Zefirio, que parecia llegar al cielo, cubierto de nubes y de nie.

CAPITULO XXIT. bla, aunque el mar sosegado á causa de los pocos vien

De la navegacion de Hannon. tos que en aquella parte soplan. Mas adelante, unas riberas llenas de pedregales y matorrales se tendian hasta La navegacion de Hannon fué mas larga y la mas fael monte de Saturno. Luego despues los Cenitas, por mosa que sucedió y se hizo en los tiempos antiguos, y medio de los cuales corria Guadiana, con dos islas opues que se puede igualar con las navegaciones modernas de tas, que la mayor llamaban Agonida. Despues doblado nuestro tiempo, cuando la nacion española con esfuerel promontorio Sacro, hoy cabo de San Vicente, por zo invencible la penetrado las partes de levante y de riberas que hacen muchas vueltas, llegaron al puerlo poniente, y aun aventajarse á ellas, por no tener noticia Ce is, no léjos de la isla dicha entonces Petanio, y hoy entonces de la piedra iman y aguja ni saber el uso, así Perseguero. Caian cerca los Draganos, pueblos de la Lu- | della como del cuadrante, por donde no se atrevian á silania , incluidos entre dos montes Sefis y Cemfis, meter y alargarse muy adentro en el mar. Juntada pues y que al porte tenian por término un seno de mar puesa y apercebida una armada de sesenta galeras grandes, en to en frente de las islas dichas Strinias, puestas en alta que llevaban treinta mil personas, hombres y mujeres, mar. Tenian los Draganos otra isla cerca, llamada Aca- para hacer poblaciones de su gente por aquellas riberas le, cuyas aguas eran azules extraordinariamente y de donde pareciese á propósito, se hicieron a la vela desmal olor. Esta forma tepian entonces aquellas marinas; de Cádiz. Pasadas las columnas de Hércules en dos dias al presente, habiéndose el mar retirado, todo está dife de paregacion, llegados que fueron á una grande llanurente de lo antiguo. Sobre la isla Acale en tierra firme ra, edificaron una gran ciudad, que dijeron Timialese empinaba el monte Cepriliano, y muy adelante por rion. Vuellas luego las proas al ponicnte, seguíase el aquellas riberas hallaron entre levante y septentrion á promontorio Ampelusio, que nosotros comunmente llala isla Pelagia, de mucha verdura y arboledas; pero no mamos cabo de Espartel; y aun sospecho es el que saron saltar en ella, por entender de muchos que era Arriano llamó Soloen, de mucha espesura de árboles y consagrada al dios Saturno, y que á los que á ella abor de muy grande frescura. Síguesc el rio Zilia , que sosdaban se les alteraba el mar: lal era la vanidad y supers pechoso Polibio llamó Anatis; y en este tiempo junto á ticion de aquella gente. Seguíanse en tierra firme los él está asentado un lugar, por nombre Arcilla. Los Sarios, geple iuhumana y enemiga de extranjeros ; por Lixos, gente que moraba y tomaba el nombre del rio doodeel cabo que en aquella parte hoy se dice Espichel, Lixio, el cualcorre de la Libia y descarga por aquella parantiguamente por la fiereza desta gente se llamó Barba le en el Océano, estaban tendidos setecientas y treinta y rio. Desde allí en dos dias de navegacion llegaron a la cinco millas, conforme á la medida romana, mas adelanisla Strinia, deshabitada y llena de malezas, á causa que te del promontorio Ampelusio. Allí fingieron antigualos moradores, forzados de las serpientes y otras saban mente que Hércules luchó con el gigante Anteo, y que en dijas, la desampararon y buscaron otro asiento; por es elmismo lugar eran los jardines de las Hespérides y el esto los griegos la llamaron Ofiusa , que es tanto como pantoso dragon que las guardaba. Seguíanse á igual disde culebras. Ofrecióse luego la boca de Tajo, donde los tancia en espacio de cien millas, ó veinte y cinco leguas, Sarios se terminaban con una poblacion de griegos, otros dos rios: el uno se llamó Subur, donde se via una que se entiende, no sin probabilidad, que fuese Lisboa, poblacion, por nombre Bonosa; el otro Sala, con otra pociudad en el tieinpo adelante nobilísima. Hiciéronse blacion del mismo nombre, que hoy se llama Salen, en desde allí á la vela , y tocaron en las islas Albiano y La un buen asiento y fresco, pero moleslado de las fieras cia; hoy se cree que son las islas puestas enfrente de por caelle cerca los desiertos de Africa. Partidos de Bayona en Galicia. Llegaron a las riberas de los Nerios aquellos lugares, llegaron al monte Allante, que se teró Jernos, que se tendian hasta el promontorio Nerio, que mina en el mar en el cabo que los antiguos llamaron la hamamos el cabo de Finisterre; junto á él están mu postrera Chaunaria, despues por los marineros fué cochas islas, llamadas antiguamente Strenides, porque los munmente llamado el cabo Non, por estar persuadidos moradores de la isla Strinia, huidos de allí á causa de que el que con loco atrevimiento le pasaba para siemlas serpientes, como se ha dicho, hicieron su asiento en pre no volvia; hoy le llamamos cabo del Boyador, si aquellas islas. Decíanse tambien Casiterides, por el bien algunos ponen por diferentes el cabo Non y el cabo mocho ploino y estaño que en ellas se sacaba. Pasado del Boyador; lo mas cierto es que tiene enfrente la el promontorio Nerio, Himilcon y sus compañeros, isla de Palma, puesta lácia el poniente, una de las Carueltas las proas al oriente, por falta de los vientos en Darias, de la equinoccial distante veinte y ocho grados aquellas riberas y por los muchos bajíos y con las mu que tiene de altura. Pasado este promontorio, ofrecióchas oras embarazados, padecieron grandes trabajos; seles una ribera muy tendida hasta una pequeña isla mas prosiguieron en correr los puertos, ciudades y pro. de cinco estadios en circuito, la cual ellos, dejando alli montorios de los Ligores, Asturianos y Siloros, que por una poblacion, llamaron Cerno. Yo entiendo que en órden se seguian en aquellas marinas. De las cuales nuestro tiempo se llama Argin, y está pasado el cabo cosas 110 se escribe nada, ni se halla memoria alguna Blanco, asentado veinte y un grados mas acá de la equide lo que pasaron en el mar de Brelaña y en el Báltico, noccial; y della todo aquel golfo se llama el golfo do donde es verisimil que llegaron guiados del deseo de Argin, que va tendido hasta el Cabo Verde y las diez descubrir, calar y considerar las riberas de la Francia islas que tiene enfrente, antiguamente dichas Hespériy de Alemaña. Niauo, que se sepa, hay memoria del ca des; entre las demás la principal hoy se llama de Sanmino que para volver á España hicieron, despues que tiago, y todas ellas se dicen las islas de Cabo Verde. gastaron dos años enteros en ida y vuelta de navegacion Este cabo ó promontorio sospecho que Arriano le llama tan larga y dificultosa.

| Cuerdo Hesperio, y que el rio muy ancho que antes del entra en el mar, es el que Festo llama Asama, porque | memoria de cosa lan señalada , de dos hembras que tambien en este tiempo, con nombre no muy diferente | prendieron, porque á los machos no pudieron alcanzar de lo antiguo, se llama Sanaga. Cria crocodilos y caba por su gran ligereza, como no se amansasen , las matallos marinos; crece olrosí, y mengua en el estío a la ron, y enviaron a Cartago las pieles llenas de paja, manera del Nilo; por donde se entiende quc lienen una donde estuvieron mucho tiempo colgadas en el templo misma origen estos dos rios y nacen de unas mismas de Vénus, para memoria de tan grande maravilla. Los fuentes. Los antiguos, y en particular Plinio, lellamaron doctos ordinariamente no sin razon creen que esta isla Nigir. Entra en el mar por dos bocas: la que hemos di- | es una que está debajo la equinoccial frontero de un cho, y olra que está pasado Cabo Verde, y por su gran cabo de Africa, llamada de Lope Gonzalez, sujeta en anchura vulgarmente se llama el rio Grande. Seguíanse este tiempo á los portugueses, y que se llama la isla de las islas Gorgonides; así las llamó Hannon, de unas mu Santo Tomé, tan rica de azúcares, que se dan muy bien jeres monstruosas que alli vieron, las cuales los anti en ella, como mal sana, principalmente á los nuestros, guos llamaron gorgonas. Cerca de aquellas islas vieron como quier que los etiopes se hallen allí muy bien de un monte muy empinado, que llamaron Carro de los salud. Los hombres cubiertos de vello entendemos que Dioses, por resplandecer con fuegos y porque tenia fucron cierto género de monas grandes, cuales en Afrigrande ruido de truenos; los nuestros le llaman Sierra

ca hay muchas y de diversas raleas, del todo en la figuLeova , puesta ocho grados antes de la equinoccial. En ra semejantes á los hombres, y de ingenios y astucias Plolemeo está demarcado el Carro de los Dioses en cin maravillosas. Arriano escribe que Hannon y sus comco grados de allura, y no mas, sca que los números, por pañeros desde aquellos lugares y desde aquella isla diedescuido de los escribientcs, estén estragados, o que él ron la vuelta a España, forzados de la falta de mantenimismo se engañó. Este monte, por su altura, ordinaria mientos. Plinio dice que Hannon llegó hasta el mar mente resplandece con reláinpagos, demás que los mo Rojo, pasado, es á saber, el cabo de Buena Esperanza, radores por causa del calor, que por allí es muy excesi en el cual, adelgazadas de entrambas partes las riberas, vo, de dia están encerrados en cuevas debajo de tierra, 1 la Africa interior á manera de pirámide se termina. y las noches salen á trabajar y procurar su sustento con Dice mas, que desde allí envió embajadores á Cartago, hachos encendidos; por donde los campos cercanos á por tierra sin duda , con informacion de todo lo suceaquel monte resplandecen de noche, y parece que ar- dido. En esto concuerdan, que volvió al quinto ano de den en vivas llamas y en fuego; cosa que dió ocasion á la partida de España, y de la fundacion de Roma se Hannon y á sus compañeros á que pensasen de veras, ó 1 contaba 312. Los que con él fueron, vueltos, á porfia que de propósito fingiescn, como suele acontecer cuan- contaban milagros que les acontecieran en navegacion do se habla de cosas y lugares tan apartados, que de tan larga , torinentas, figuras de aves nunca oidas, aquellas parles y campiñas corrian en el mar rios de cuerpos monstruosos de ficras y peces, varias forfuego, y que lodas aquellas tierras comarcanas estaban mas de hombres y de animales, vistas ó crcidas por el yermas, á causa de aquellas perpetuas Hamas. Pasado miedo, ó fingidas de propósito para deleitar al pueaquel monte, descubrieron una isla, habitada de hom- blo, que abobado oia cosas tan extrañas y nuevas. bres cubiertos de vello (así lo entendieron ellos), y para

LIBRO SEGUNDO.

CAPITULO PRIMERO.

nombrados para suceder en el gobierno de España. Des

te Magon se dice que en las islas Baleares, donde se leQuc Hannon y sus hermanos volvieron a su tierra.

tuvo algunos años, edificó en Menorca una ciudad de IIANNON y Himilcon, despues de tan dificultosos viajes su nombre. No hay duda sino que en aquella isla liobo y tau largas navegaciones, vueltos en España, con de- | antiguamente una ciudad que se llamó Magon, pero seos de descansar y de veró su patria , sin dilacion so | la semejanza del nombre no es conjetura bastante para partieron á Cartago, donde fueron con grande acom | asegurar que haya en particular sido fundada por este pañamiento de los que salieron á recebillos, con aplauso Magon, como quier que no haya para comprobarlo otro de todo el pueblo y solemnidad semejante á triunfo me testimonio de escritores antiguos. Lo que se tiene por lidos en la ciudad. Todos alababan y engrandecian el averiguado es que, llegado que fué Aníbal á Cádiz, Gisvigor de sus ánimos, sus famosos acometimientos y el gon, cargada la flota de riquezas que él y sus hermanos alegre remate de sus empresas. Quedó Gisgon en el go | juntaran muy grandes, se hizo á la vela, pero no llegó á bierno de España, al cual se le dió tambien licéncia que | Cartago, porque corrió fortuna, y se perdió con todas dejado el cargo se volviese á Carlago. Lo que mucho im- las naves por la violencia de ciertas tormentis, muchas portaba para continuar en su poder y autoridad, liicic | y muy bravas, que por aquellos dias trajeron muy alron que Anibal, su primo, que cra hermano de Safon, terado el mar, que fué año de la fundacion de Roma junto con Magon, pariente y amigo de los mismos, fuesen de 315. Dicese tambien que Aníbal, en las riberas del mar

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