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voto que el tiempo pasado habia hecho. Esta era la voz se le hiciese tal agravio. Siguióse una guerra en aqueque se decia en público; de secreto otra puridad le lla parte de la Gallia Narbonense que se llama la Proenaguijonaba mas, como lo dice el arzobispo don Rodri- za por esta ocasion; Hugon Baucio y sus hermanos, go, que los escritores franceses no hablan desto. Esta hijos que eran de Raimundo Baucio y nietos de Gilberera informarse y saber en presencia si su mujer era na- to, ganaron el tiempo pasado un privilegio de los emcida de legítimo matrimonio, porque algunos matsines, peradores alemanes Conrado y Federico, en que les liombres malos, cuales tienen muchos los palacios de concedian todo lo que el conde Gilberto, su abuelo, halos príncipes, que todo lo tuercen, afirmaban al Rey bia poseido. Fundados en este privilegio, pretendian que la Reina, su mujer, era bastarda, y por el mismo caso toda la Proenza; y fortificándose en el pueblo Trencacon aquel casamiento se disminuia y afeaba la majes- tayo, trabajaban todos los lugares comarcanos. Don tad real de Francia. No dejaba él de dar oidos a estos Ramon, con el cuidado que tenia de su sobrino, marchó chismes, porque á ejemplo de madama Leonor, su pri- para allá con un grueso ejército, con que abatió el atremera mujer, parece buscaba ocasion de repudialla, por vimiento y orgullo de los Baucios y en breve los redujo baber tambien ella parido dos hijas y ningun hijo va- á obediencia. En el mismo tiempo el cardenal Jacinto, ron. Que Filipe, por sobrenombre Augusto , hijo deste legado en España, sosegaba las contiendas y daba rey Luis, pació de Alisa, hija que fué del señor de Bles, asiento en el estado de las iglesias, en particular á inscon quien este Rey se casó últimamente despues de la tancia de Juan, arzobispo de Toledo, pronunció sen muerte de doña Isabel. El Emperador , su suegro, sin tencia en Najara en favor del primado de Toledo contra saber lo que pasaba, acompañado de sus dos hijos y de los arzobispos de Santiago y de Braga. Fué esta legadon Sancho, rey de Navarra, salió al encuentro á sucía de Jacinto muy señalada y famosa en esta era. Enyerno hasta Burgos, Acudieron de toda España de las vióle Anastasio IV, pero llegó á España en tiempo que partes comarcanas, de las que caian lejos y de las pos- era ya pontífice el que le sucedió, que fué Adriano IV. treras, así señores como gran muchedumbre de hom- En el tiempo que Luis, rey de Francia , estaba en Tobres, a ver tantos reyes en unas mismas casas y mora- ledo, sucedió hacerse mencion de san Eugenio, primer da. Sacaban arreos, galas, libreas, finalmente, todo lo arzobispo de Toledo, cuyas reliquias poco antes se dijo que en España era hermoso y magnífico, como para bacer alarde y muestra de su grandeza acerca de los dian que los sagrados huesos se trasladasen á España; franceses, que tenian por pobreza todo lo de acá. Con llevaban mal los franceses esta demanda; alcanzóse soeste aparato llegaron desde Búrgos a Santiago, y cum- lamente que les enviasen una parte. El rey Luis, vuello plidos enteramente sus votos, volvieron a la ciudad de á su patria, hizo esto y lo cumplió enteramente, que enToledo para donde de las dos naciones, moros y cristia- vió el abad de aquel monasterio á su suegro con el branos, que obedecian al Emperador, tenia convocadas zo derecho del mártir. Ya que llegaba cerca de Toledo, Cortes con intento de hacer ostentacion de mayor gran- salieron en procesion á recebirle el emperador don deza y poderío. Vino entre otros á la fama y al llamado Alonso, los dos reyes, sus hijos, los grandes, el pueblo y don Ramon, príncipe de Aragon, con muy lucido acom- varones sagrados. La sagrada arca fué en hombros del pañamiento. El rey Luis, considerado el arreo, atuendo Emperador y de sus dos hijos llevada á la iglesia may atavío, así de los grandes como del pueblo, que acu- yor, y puesta en el sagrario della á 12 dias de febrero el dió en tan gran número cuanto nunca en la ciudad real año de nuestra salud de 1156. Los demás huesos del se vió antes; demás desto, sabida la verdad del negocio sagrado cuerpo se trujeron á Toledo á instancia de don por que era venido, dijo no haber en Europa ni en Asia Felipe II, rey de las Españas, y por diligencia de don visto corte mas lucida ni arreada; provincias en que se Pedro Manrique, canónigo de Toledo, que para este hallara en el tiempo que fué à la guerra de la Tierra- efecto fué enviado por embajador á Cárlos IX, rey de Santa. Que daba gracias a Dios por tener por mujer hija Francia , cuatrocientos y nueve años, nueve meses y del emperador don Alonso, sobrina de don Ramon, prín- seis dias mas adelante, con igual ejemplo de piedad, cipe de Aragon. Hiciéronse juegos con gran magnificen- pompa y aparato el mayor que se vió en España; y se cia y presentes al Rey, huésped de gran estima; mas pusieron en el mismo templo debajo del altar mayor en no quiso tomar cosa alguna, fuera de un carbunco muy capilla particular y devota. grande y de gran valor, y con tanto se volvió alegre á su tierra. Acompañóle don Ramon hasta Jaca , en que

CAPITULO IV. los recibieron con aparato real y toda muestra de ale

De la muerte del emperador don Alonso. gría, como testifican las historias de Aragon. Falleció el conde de Urgel 4.28 dias del mes de agosto; fué nieto Con las vistas destos principes parecia ser acabadas de don Peranzules, y del lugar donde se crió y para di- las guerras civiles entre cristianos; pero el haberse ferencialle de otros del mismo nombre, le llamaron Ar- apartado y desmembrado el reino de Navarra del de mengol de Castilla. El año siguiente 1155, á 11 de no- Aragon, como se hizo los años pasados, tenia puesto en viembre, viérnes, como dicen los Anales toledanos, mayor cuidado á don Ramon, príncipe de Aragon, que pació á don Sancho, rey de Castilla, de doña Blanca, su fácilmente lo pudiese olvidar. Solicitó al Emperador mujer, un bijo, llamado don Alonso, heredero que fue para que renovado el asiento y liga hecha en Tudelin, adelante del reino de su padre y abuelo. Habíase trata- juntas las fuerzas acometao á don Sancho, rey de Nado en la alianza que se hizo en Tudelin de repudiar á varra, enemigo comun. Como prendas deste concierto esla dona Blanca por no ser aun de edad para casarse; y para mayor seguridad se concerto casamiento entre pero las leyes de la equidad, el amor del marido y la doña Sancha, hija del Emperador, habida en Rica, su inocencia de aquella señora prevalecieron para que no mujer, y el hijo de don Ramon. Acordóse esto por en

HONRALLE.

tonces sin pasar adelante á causa de la poca edad de los hacíale compañía don Juan, arzobispo de Toledo, que dos. En esta confederacion comprehendieron a los liijos le confesó y comulgó; dió la postrera boqueada á 21 del del Emperador, don Sancho y don Fernando. Verdad es mes de agosto; vivió cincuenta y un años, cinco meses, que don Alonso el Emperador deseaba mas ser media- veinte y un dias; dignísimo príncipe de mas larga vida. nero en la paz que movedor de la guerra, y aun estaba No bobo persona mas santa que él siendo mozo , ni vió mas inclinado al rey de Navarra, de do se mostraba España cosa mas justa , fuerte y modesta siendo varon; igual esperanza y partido, esto es , de casar con él otra reinó treinta y cinco años, poco mas o menos; tuvo tihija, llamada doña Beatriz, habida en su mujer doña Be- tulo y majestad de emperador veinte y dos años y seis rengaria ó Berenguela , lo cual se efectuó adelante, y meses; fué príncipe colmado de todo género de virtuentonces se movió este tratado, que no era de menos- des, y su memoria fué muy agradable á la posteridad preciar; por esto con diferentes excusas se entretenia de por la voluntad que mostró perpetuamente de ayudar á dia en dia, y alegaba, ya una, ya otra causa de la tardanza la religion cristiana. Tuvo tres mujeres, doña Berenpara no juntar, como lo tenian concertado, sus armas guela, doña Beatriz y doña Rica. En doña Beatriz no con los aragoneses ; decia que se debia primero de acu- | parece tuvo hijos; de doña Rica hobo á doña Sancha; dir á la guerra sagrada y atajar las pretensiones de los doña Berenguela parió á don Sancho y don Fernando, moros, antes que el imperio de los almohades con el que sucedieron á su padre, y á doña Isabel y doña Beatiempo se arraigase mas en España, en especial que por triz; demás destos, á don Alonso y don Fernando, como muerte de Abdelmon, su hijo y sucesor Jacob, que parece por un privilegio de la iglesia mayor de Toledo. otros llaman Juzef, hombre muy soberbio y de grande Este don Fernando murió niño, y su padre le hizo seexperiencia en las cosas de la guerra', asentadas las co- | paltar en el monasterio de San Clemente que hay de sas de Africa, con sesenta mil de á caballo y mucho ma- monjas en aquella ciudad, que él edificó; el letrero de yor número de infanles era pasado con grande espanto la sepultura decia :' de los fieles en España, llamado de los moros que en ella cstaban para ayudar á su gente y vengalla. Aquejábale

AQUÍ ESTÁ EL MUY ILUSTRE DON FERNANDO, MJO DEL EMPERADOR

DON ALONSO , QUE HIZO ESTE MONASTERIO; PÚSOLE AQUÍ POR este cuidado y riesgo; rogó grandemenle á don Ramiro, príncipe de Aragon, que juntado un grueso ejército se aparejaba para entrar por tierras de Navarra,

CAPITULO V.' que no comenzase la guerra antes de la fiesta de san Martin. Hizoše asi, que se dilató aquella empresa; sola

Cómo don Sancho y don Fernando sucedieron á so padre. mente por entonces se confirmó con nuevos homenajes Don Sancho y don Fernando, hijos del difunto Empeen Toledo la confederacion pasada por el mes de febre-rador, mozos el uno y el otro muy escogidos y aventaro del año 1157. Llevó esta tardanza don Ramon con jados, como su padre lo dejó señalado y dispuesto, así ánimo mas igual á causa que en el mismo tiempo los dividieron sus estados. El reino de Leon y los gallegos movimientos de Francia le forzaron á ir de nuevo á quedaron por don Fernando; don Sancho, que era el Narbona con esta ocasion: Hermengarda , vizcondesa liermano mayor , poseyó á Castilla y á las demás prode aquella ciudad , trabajada por las armas de los co-vincias que andaban con ella; ambos fueron buenos marcanos, fué forzada entregarse á sí y á su señorío en principes en tiempo de paz y diestros en la guerra, la fe y amparo de don Ramon, su tio. El que dió este de tal manera, que parece querian imitar á porsia las consejo, Berengario, arzobispo de Narbona, dejada la virtudes de su padre. Don Sancho era más amado del Francia, la acompañó hasta Perpiñan, donde todas es- pueblo, por ser de condicion blanda y benigna; por esto tas práticas se trataron y concluyeron. El emperador y porque murió antes de tiempo le llamaron don Sandon Alonso, determinado de liacer guerra á los moros, cho el Deseado; don Fernando daba orejas á los malconvocó á sus dos hijos, a los prelados y señores de sines , que tienen por costumbre torcer las palabras y todo su estado, y formando un grueso campo, rompió los servicios de otros, con que se enajenó las voluntapor el Andalucía, taló los campos y quemó los lugares, des de los grandes. Era otrosí sospechoso naturalmenrobólos y saqueólos por todas partes. Era miserable te, enfermedad que si no se reprime con la razon, aquella parte de España en este tiempo, por ser traba- acarrea mal y daño. Por esta causa como no se fase de jada y afligida de la una gente y de la otra, moros y su hermano, antes que hiciesen las honras á su padre y cristianos. Ganóse la ciudad de Baeza, que habia vuel- antes que le sepultasen, acudió á Leou para tomar la to á poder de moros, Andújar y Quesada; y porque los posesion de aquel reino. Al contrario don Sancho, sacalores del estío eran grandes y los lugares mal sanos, bida la muerte de su padre, á grandes jornadas lledeterminado el Emperador de volver á Castilla, dejó engó á Fresneda , donde, acompañado de los prelados y el gobierno de aquellas ciudades al rey don Suncho, su grandes llevó el cuerpo de su padre difunto á Toledo, hijo, porque si quedaban sin tal amparo no volviesen á do le sepultaron con aparato real, y muy célebre por poder de moros como otras muchas veces. La mayor las lágrimas de todo el pueblo, en la iglesia mayor de parte del ejército quedó con don Sancho. El con don aquella ciudad. A esta sazon don Sancho, rey de NaFernando, su hijo, y con los demás volvieron atrás. En varra, á quien con la edad por la grandeza de las coeste camino, en el mismo bosque de Cazlona y Sierra- sas que bizo y por la erudicion de su ingenio dieron morena el Emperador cayó enfermo, y como no pudie- sobrenombre de Sabio, por parecerle tenia buena ocase sufrir ni disimular mas tiempo la fuerza de la dolen- sion de vengar las injurias pasadas , juntado el ejército cia, por tener el cuerpo quebrantado con tanlos traba- de los suyos que tenia apercebido para defenderse , pajos mas que por su edad, cerca del lugar de Fresneda só hasta Burgos baciendo mal y daño. Parecia haber maudó debajo de una encina le armasen una tienda; 1 con esto hecho lo que bastaba para sustentar el cré. dito y opinion, pues acometia á sus contrarios el que todo género de cortesía al general Ponce. El agrado apenas se entendia seria bastante para defenderse de Hegó á tanto, que con deseo de restituirle en su patria losintentos de tan grandes reyes que le pretendian der- y en su estado, como lo tenia prometido, revolvióconribar. Para muestra de lo cual traia este Rey por bla- tra las tierras de Leon, y llegó con su ejército y con son en campo rojo una banda dorada con dos leones, sus gentes hasta Salagun, determinado hacer la guerra que por una parte y otra la despedazaban á porsia. He- á don Fernando, su hermano, si no venia en lo que pacha pues esta entrada, con la misma presteza dió la recia justo y él queria. El rey don Fernando, visto el vuelta para su tierra. Los moros de Andalucía, por que- peligro que corria, vino desarmado á verse con su herdar las plazas, que en la guerra pasada les habian mano' el rey don Sancho; con estas vistas se acabaron sido tomadas, desamparadas de la ayuda de don San- los desabrimientos, mayormente que don Fernando, no cho, sin dilacion las tornaron á recobrar. Era necesa- solo prometia de restituir al conde don Ponce su estado rio acudir á entrambas partes; pareció reprimir pri- y perdonalle, sino de hacelle mucho mayores honras mero el alrevimiento del rey de Navarra , porque y mercedes. Ofrecia otrosí para mayor muestra de hudisimulando la injuria, no se disminuyese la autoridad mildad de hacer pleito homenaje a su hermano y poy majestad del nuevo Rey, dado que de su condicion nerse en su poder y en sus manos; cortesía que don se inclinaba mas a la paz que a la guerra. Hacia sus Sancho, trocado el enojo en humanidad, como aconteapercebimientos de armas, dinero y soldados. Sucedió ce sosegada la contienda , dijo que no sufriria que el may á propósito que Ponce, conde de la Minerva, el hijo del Emperador fuese sujeto ni reconociese homemas principal de los señores leoneses, y que fué paje naje á imperio de ningun principe ni monarca. de armas del emperador don Alonso, agraviado por el rey don Fernando que le despojó de su estado, dejado

CAPÍTULO VI Leon, se pasó á Castilla. Era grande el crédito de su

De los principios de la caballería de Calatrava esfuerzo, y muy aventajado el ejercicio que en las armas tenia. Por esto y porque don Sancho estaba ocu- El lugar de Calatrava está puesto en los oretanos, pado en dar asiento en las cosas del reino , recebido que cerca de Almagro, en un sitio fuerte y á la ribera de hobo benignamente al Conde, y dádole esperanza de Guadiana. En el tiempo que se ganó de los moros le alcanzarle perdon de su señor, le hizo general y le dió entregaron para fortificarle y guardarle a los templacuidado de la guerra de Navarra. Aceptó el cargo, y rios, soldados de cuyo esfuerzo y valentía se tenia grancon un grueso ejército que llevaba , por tierra de Bri- de crédito; pretendian que sirviese como de fuerte para viesca llegó á la Rioja en busca del enemigo. Hay una reprimir las correrías de los bárbaros; pero ellos, por llanura no léjos del lugar de Bañares , llamada Valpie- aviso que tuvieron que los moros con grande esfuerzo dra, en que se dió la batalla. Los navarros ordenaron en muy gran número le querian poner cerco, perdida sus huestes desta manera. Don Lope de Haro iba en la la esperanza de podelle defender , le volvieron al Rey. avanguardia, don Ladron de Guevara en la retaguar- No se hallaba entre los grandes alguno que de su vodia, el mismo rey don Sancho en el cuerpo de la bata- luntad ó convidado por el Rey se ofreciese y atreviella. Las gentes de Castilla, como en número así en se á ponerse al peligro de la defensa; solos dos monvalor sobrepujaban; ordenaron tambien ellos sus ha- jes del Cistel, que venidos por otras causas á la corte, ces, y presentaron la batalla al enemigo ; cerraron los se hallaban a la sazón en Toledo, se atrevieron á esta escuadrones con igual denuedo. Los castellanos al prin- empresa; estos eran fray Raimundo, abad de Fitero, juncipio fueron echados de su lugar, despues mudándo- to al rio de Pisuerga (yerran los que atribuyen esta loa se la fortuna de la pelea , quedaron con la victoria. á otro monasterio de Fitero que está en Navarra cerca Los navarros volvieron las espaldas desapoderadamen- de Tudela , pues consta que no estaba edificado en esle te. La matanza fué menor que conforme a la victo- tiempo), y el compañero que traia, llamado fray Diego ria. Muchos se acogieron y salvaron en los pueblos y Velazquez; este habia sido soldado viejo del emperador castillos comarcanos, que eran suyos. Hizoles daño no don Alonso, afamado por muchas cosas que en la guerra esperar los socorros que de franceses les venian. Sin hiciera , despues cansado y por menosprecio de las coembargo, luego que llegaron, cobrado el Rey ánimo de sas humanas se metió monje, y al presente, como era nuevo, no temió ponerse al trance de la batalla. En el de gran corazon, con muchas y buenas razones permismo lugar y en el mismo llano tornaron á pelear. La suadió al abad se encargase de la defensa de aquella batalla fue muy brava, ca los unos peleaban como ven- plaza; consejo, al parecer, temerario, pero en efecto cedores, los otros por vencer. Finalmente, los navarros, inspirado de Dios, como yo pienso, porque contra atemorizados con la matanza pasada y daño recebido, tantas dificultades como se presentaban, ninguna raquedaron vencidos, y el campo por los contrarios. Mu- zon ni prudencia era bastante. Fué esta oferta muy chos de los mas nobles quedaron presos, que trató don agradable, primero al Rey, despues á don Juan, arzoPonce benignamente. Decia no era venido a hacer bispo de Toledo , que estaban antes tristes y faltos de guerra con los prisioneros y con su miseria, sino á ven- consejo en aquel aprieto tan grande. El dicho Arzobispo gar solamente la temeridad del Rey. Soltólos demás demás deslo, porque Calatrava era de su diócesi, ayudó desto, y dejólos ir libres; humanidad que fue entonces con sus dineros, y desde el púlpito persuadió así á los muy alabada, en especial que, no solo dió libertad á los nobles como a los del pueblo que debajo de la conducla navarros, sino tambien á los franceses. Gauada esta del Abad se ofreciesen al peligro y á la defensa, porque victoria , volvió á Búrgos; el Rey, despues de alabar el no pareciese que desamparaban en aquel trance y falesfuerzo de los soldados y hacerles mercedes segun taban al deber y á las cosas de los cristianos; cuanto los méritos de cada cual, mas que á todos honró con menos perdonasen á sí y á sus haciendas, tanto eslarian y serian mas seguros; perdido aquel pueblo, que

CAPITULO VII. era como baluarte, la llama y el fuego pasaria á las ba

Cómo el rey don Sancho de Castilla falleció. ciendas particulares y tierras de cada cual. Sucedieron estas cosas al principio del año 1158. El Rey hizo do- A este tiempo don Ramon, principe de Aragon, por nacion del señorío de Calatrava y de su tierra á Sanla entender que con la muerte del Emperador espiró la María , de la orden del Cistel, y en su nombre al abad confederacion pasada, en cuya virtud tenia como en Raimundo y compañeros para siempre. Es de grande feudo la parte de Aragon que cae desta parte del rio momento la fama para cualquier negocio; que las mas Ebro, acordó de verse con el rey don Sancho. Señalaveces es mayor que la verdad. Así, como se divulgase ron para estas vistas un pueblo Mamado Najama; alli en el ruido deste apercebimiento que se bacia para defen- presencia de los grandes y de don Juan, primado de der aquel pueblo, los moros, perdida la esperanza de Toledo, se trató desta diferencia. El Aragonés pretenganalle ó embarazados en otras cosas, no vinieron so- dia que Zaragoza , Calatayud y otros pueblos y ciudabre Calatrava. Este fue el principio dichoso y bienaven- des quedaban libres de toda jurisdicion de Castilla; turado de aquella milicia y orden, porque muchos mas como quier que no pudiese alcanzar esto, por consoldados siguieron al Abad y tomaron el hábilo que él clusion se concertaron que el de Castilla no poseyese les dió, señalado y á propósito para no impedir el uso en aquella comarca algunos castillos ó lugares, y sin de las armas; y luego vuello á Toledo, hinchó al Rey y embargo, los reyes de Aragon les hiciesen homenaje á los ciudadanos y corte de alegría por lo que acome- por aquellas ciudades y fuesen obligados cuando los tiera y biciera; juntamente de su monasterio, do era llamasen de venir á las Cortes del reino de Castilla; deprelado , trajo gran copia de ganado, y de los lugares más deslo, la liga que tantas veces se hiciera contra el comarcanos hasta veinte mil personas, á quien repartió rey de Navarra se renovó y confirmó, sin que fuese de los campos y pueblos cercanos á Calatrava para que en mayor efecto que antes, dado que la fresca memoria ellos poblasen y viviesen, por estar yermos de morado- de la guerra pasada estimulaba á don Sancho, á don res. Con esta diligencia el pueblo de Calatrava quedó Ramon el dolor de habelle quitado á sin razon aquel muy bien fortificado para cualquier cosa que sucediese. reino. Acabadas estas vistas, que fueron por el mes de El abad Raimundo falleció algunos años despues en febrero, los aragoneses movieron guerra contra el rey Ciruelos, aldea en que tambien estuvo sepultado. La de Navarra. Las armas de Castilla no pudieron acudir, gente de aquel lugar, por la diligencia que usó en defen- como quedó concertado, á causa de las muertes, que der á Calatrava, le hace tanta honra, que se persuade sucedieron casi a un mismo tiempo del Rey y de la Reina. haber hecho milagros, y le ponen en el número de los La Reina falleció á 24 de junio el año 1158 de Cristo. santos. Dende fue trasladado el año 1474 á Nuestra Fué sepultada en Najara en el monasterio real de SanSeñora de Monte Sion, monasterio de bernardos, junto ta Maria, en que estaban los sepulcros de los reyes de á Toledo, por bula de Paulo Il, expedida á instancia Navarra; y ella poco antes le habia hecho donacion de del doctor Luis Nuñez de Toledo, arcediano de Madrid un pueblo llamudo Nestar, por la cual causa todos los y canónigo de Toledo. Diego Velazquez, despues que años le hacen alli un aniversario el dia de su muerte. vivió muchos años adelante, falleció en Gumiel en el El Rey, aquejado del dolor que recibió muy grande por monaslerio de San Pedro, en que está enterrado. Des- la muerte de su mujer 6 de otra dolencia que le sobre tos principios la sagrada milicia y órden de Calatrava vino, falleció en Toledo, postrero de agosto luego siha llegado al lustre que hoy tiene y vemos. Alejandro III guiente, en sazon que se apercebia para la guerra sala confirmó con su bula, siendo un caballero, llamado grada, que juntados socorros y gentes de todas partes, don García , el primer maestre de aquella órden, que con todo su poder pensaba hacer.contra los moros. Se fué el año 1164; á don García sucedió Fernando Es- pultáronle junto al sepulcro de su padre en la iglesia caza, á este don Martin Perez, á don Martin Nuño Pe. mayor de la misma ciudad, á la cual iglesia dejó á Illesrez de Quiñones, á estos otros. El convento que la pri- cas y Hazaña. Reinó un año y once dias; fué esclarecimera vez fué puesto en Calatrava, despues le pasaron do en la guerra y en la paz, y que se igualara con la á Ciruelos, y mas adelante á Bujeda, y de alli á Corco- gloria de sus antepasados si tuviera mas larga vida. les y á Salvalierra , últimamente á Covos en tiempo de Dejó sin duda increible deseo de sí, que parece encenNuño Fernandez, el maestre duodécimo de aquella dieron mas las desventuras y alteraciones del reino, que órden. Hay otros menores conventos de aquella orden por su muerle resultaron y se siguieron. Con todo esto, fundados en otros lugares, pero este es el principal las gentes que tenia apercebidas, con la divisa que cada Esta milicia adquirió adelante riquezas, autoridad y uno llevaba de la cruz, y por tanto espantosas á los eneseñorío de muchos lugares por sus servicios y por la migos de la religion cristiana, auoque el Rey era fallegran liberalidad de los reyes. Estos lugares y encomien- cido, luego que entraron por el Andalucía, vencieron das se daban antiguamente a los soldados viejos de en una grande batalla á Jacob, miramamolia, que iba la aquella orden para que con aquellas rentas sustentasen vuelta de Sevilla. Fué grande el destrozo de la morishonestamente la vida, sin que los pudiesen dejar en su ma; el Moro, pasado este peligro, rehaciéndose de testamento á los herederos; al presente con la paz, mu- fuerzas, acometió a otros reyes moros que no le quedadas de lo antiguo las cosas, sirven por voluntad de los rian obedecer, y dando la vuelta, hizo guerra al rey de reyes á los deleites, estado y regalo de los cortesanos; Valencia y de Murcia; mas no pudo salir con su intenasí ordinariamente las cosas de la tierra de buenos to, porque le defendió don Ramon, principe de Aragon principios suelen trocarse con el tiempo y alterarse. y Barcelona, á cuya devocion estaba. Desde allí, vuel

tas sus fuerzas contra Alhagio, rey de Mérida , le puso en término, que se le rindió, a parejado á hacer lo que se le mandase y ayudar y servirle en todas las cosas. arriba se ha hecho mencion y dijimos fué muerto en Pusieron sus asientos, con que dos hijos de Albagio, el cerco de Bayona. Madre de los mismos era una serey de Mérida , llamados Fadala y Omar, ayudados de ñora, llamada doña Aba , que estuvo casada la primera la gente de Jacob, en una entrada que hicieron por tier- vez con don García, conde de Cabra; y por haber nara de cristianos, se metieron por las comarcas de Pla- cido deste matrimonio don García Acia, heredero de sencia y de Avila; y dada la vuelta hácia tierra de Ta

aquel estado, era ocasion que el poder de los tres herlavera, como por todas partes hobiesen puesto espan- manos se aumentase mucho mas. Est mostraron lle10, cargados de despojos se volvian á Mérida. En esto var mal que siéndoles antepuesto por juicio del rey don las gentes de Avila y sus capitanes, Sancho y Gomez, Sancho don Gutierre de Castro, se hobiese escurecido bijos de don Jimeno, que eran de la mas principal no- el lustre y resplandor de su casa. Extrañábanlo en públeza de Avila, los alcanzaron, y en una batalla que les blico y en secreto; decian que los Castros quedaban por dieron en un lugar que se llama Siete Vados, los ven- reyes; que esto solamente entre las cosas que el rey cieron y desbarataron, quitáronles otrosí toda la presa don Sancho mandó no se debia ejecutar; ni sufririan y cautivos que llevaban. Diestros y grandes capitanes ellos que al albedrío de uno se revolviese el estado det en este tiempo fueron los ya dichos Sancho y Gomez, reino, ni otro alguno reinase fuera de aquel que era rey pues cuatro años adelante con una entrada que hicieron natural. Esto decian con tanta porfía, que mostraban por aquella parte de Extremadura en que están los deseo de llevar el negocio por las armas y llegar á las campos de la Serena, tierra de abundosos pastos, ro- puñadas. Don Gutierre, con deseo del bien comun y baron muchos ganados y vencieron en un encuentro con ejemplo señalado de modestia mas que de prulos moros que salieron contra ellos; con que trujeron a dencia, fácilmente se dejó persuadir que entregase el sus casas muy grandes despojos. Del linaje destos ca- Rey en poder de don García Acia, hombre sin duda pitanes vienen los señores de Villatoro y los marque templado, pero de mas sencillo animo que parece reses de Velada, caballeros en riquezas, aliados y deu- queria el estado de las cosas, en tanto grado, que con dos; demás desto, en la privanza de los principes es- excusa de los gastos que le era forzoso hacer en la crianclarecidos y señalados, en especial en nuestra era y la za del Rey, por no estar las rentas reales del todo desde nuestros padres. El rey don Sancho cuando estaba embarazadas, entregó el Rey niño á don Manrique de & la muerte encomendó su hijo don Alonso, que era Lara, su hermano de madre, para que él le criase, que de cuatro años, á don Gutierre Fernandez de Castro, era concederle todo lo que en esta porfía pretendia y que otro tiempo fué su ayo. Los demás señores mandó deseaba. Quejábase don Gutierre que con esto le queque tuviesen en su poder las ciudades y castillos que á brantaban la palabra ; y por el testamento del rey don su cargo estaban , hasta tanto que el Rey fuese de quin- Sancho pretendia tornarse á encargar de la crianza del ce años cumplidos, acuerdo y consejo en lo uno y en Rey. Burlábanse los contrarios; y claramente por esta to otro poco acertado; pero la prudencia humana es via se tramaban alteraciones y bullicios de guerra. Don corta para prevenir los inconvenientes todos, y muchas Fernando, rey de Leon, movido por esta discordia con veces lo que parecia estar saludablemente determinado, que todo el reino se dividia en parcialidades y pretenteveses que suceden lo desbaratan. Dióse sin duda con diendo se le hizo injuria en no le nombrar para el goeslo ocasion y fuerzas para revolver el hato á los que mal bierno y crianza de su sobrino, tomadas las armas, enpensaban. Los demás señores, no menos nobles que tró por las tierras de Castilla muy pujante, principaldow Gutierre, llevaron mal que el peso del gobierno mente hacia mal y daño en aquella parte por do corre fuese puesto en los hombros de uno solo, y que en su Duero y donde la casa de Lara tenia muy grande sepoder quedase el Rey en aquella edad flaca y delez- ñorío. Don Manrique y sus liermanos por miedo de don pable.

Fernando llevaron el Rey á Soria para que estuviese

muy léjos y mas seguro del peligro de la guerra. FalleCAPITULO VIII.

ció á la sazon don Gutierre de Castro; sepultáronle en De nueros movimientos que se levantaron en Castilla.

el monasterio de Encas, que tiene nombre de San Cris

tóbal. Don Manrique de Lara, hecho mas insolente con Eotre los grandes y ricos hombres de Castilla por el poder, requirió á los herederos del difunto, sobrieste tiempo dos casas se aventajaban á las otras, las nos suyos, le entregasen las ciudades y castillos que mas principales en estados, riquezas y aliados; los Cas- tepian encomendadas. Excusábanse ellos con el testatros y los de Lara. Estos tuvieron por largo tiempo la mento del rey don Sancho. Decian que antes de la len primera voz y voto en las Cortes del reino. Entre los gitima edad del Rey niño no podian lícitamente hacer Castros, don Gutierre, á quien se encomendó la crian- lo que les demandaban. Con esto el cuerpo de don Guza del Rey, alcanzaba grande autoridad, que le daba tierre por mandado de don Manrique fué desenterrado, su larga edad y la grandeza de las cosas que por él pa- como de traidor y que habia cometido crímen contra saron.

Carecia de hijos y sucesion. Su hermano menor, la majestad. Nombráronse jueces sobre esta diferencia, por nombre don Rodrigo, tenia cuatro, que eran don que dieron sentencia en favor de don Gutierre, por ser Fernando, don Alvaro, don Pedro y don Gutierre, una cosa inhumana embravecerse y mostrar saña contra los hija, por nombre doña Sancha, que casó con don Alvaro muertos; así por su mandado fué vuelto á la sepultura de Guzman, por donde era de poco menos autoridad y yá enterrar. Entre tanto que esto pasaba , las armas de poder que su hermano. Los de Lara eran tres hermanos; don Fernando, rey de Leon, volaban libremente por don Enrique, don Alvaro y don Nuño; á las riberas del toda la provincia, sin que se juntase para resistir algun rio Duero tenian grandes heredamientos y lugares. Fué ejército señalado en número ó en esfuerzo, por no tepadre de todos estos el conde Pedro de Lara, de quien ner capitan y estar el reino dividido en bandos. No se

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