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ciese donacion de Albarracin, ciudad puesta en un nombre de Santo Tomás, que el conde don Nuño y su monte áspero y fragoso á las fuentes del rio Tajo. Poco mujer doña Teresa dotaron de los hereilamientos que despues para que aquella ciudad tuviese mas autoridad, tenian en Alcabon. Devocion que yo entiendo se hizo Jacinto, cardenal y legado del Papa, y por su órilen Ce- por respeto de la santidad del mártir y por agradac rebruno, prelado de Toledo, pusieron el año 1171 en de camino á la Reina, que era natural de aquella tierra, ella por obispo á uno, llamado don Martin, conórden que y hermana del rey Enrique III, que le hizo malar. Hay la nueva iglesia fuese sufragánea de Toledo; llamaron grandes razones para entender que aquel altar estuvo el nuevo obispado arcabicense. A este obispado des- donde al presente se ve la capilla de Santiago, en que pues por voluntad de Inocencio IV, pontifice máximo, está magníficamente sepultado el condestable don Ale y de Alejandro IV, su sucesor, aplicaron la ciudad de varo de Luna. Lope, rey de Murcia , falleció el año 1172. Segorve en el tiempo que volvió a poder de cristianos Su muerte dió ocasion y despertó al rey de Aragon y la hicieron cabeza de aquella diócesi. Estaban los para que hiciese guerra á los moros de aquella comarreyes de Castilla y de Aragon ofendidos contra Pedro ca. Pensaba que por faltarles aquel Principe tan sena de Azagra, por causa que el rey de Aragon prelendia lado podria ficilmente destruir á los demás. Coinenzó que la ciudad de Albarracin le pertenecia como de su primero por Valencia , cuyo Rey por temer las fuerzas conquista. Don Pedro, como se tuviese por libre y del Aragonés, su contrario, fué forzado á comprar lie cxempto, no queria hacer homenaje a ningun prínci- paz por dineros y prometer que las parias que acospe. Quejábase el rey de Castilla que en sus tierras el tumbraba antes pagar las daria para adelante dobladicho don Pedro se apoderara de algunos castillos; de- das. Desde allí pasó la guerra á Murcia, y se puso sobre cia era justo con las armas de los dos y por voluntad la ciudad de Jáliva, que era principal en aquel tiempo. de entrambos domar la soberbia y insolencia de aquel Estaba casi para tomalla cuando fué forzado á dar la hombre y sus demasías. Para confirmar este concierto vuelta á su tierra, porque los de Navarra le movian se dieron los dos reyes en relienes algunos lugares de guerra en muy inala sazon, pues le apartaban de uva ambas partes; al rey de Aragon entregaron á Agreda, empresa tan santa; paro los hombres suelen tener mas Cervera y Aguilar; al rey de Castilla Arauda, Borgia y cuenta con su interés parlicular que con la religion Argueda. Concertaron otrosí que Hariza con su castillo ni con hacer lo que deben. Solamente se hicieron lrefuese entregada al rey de Castilla, segun que en la guas con el nuevo rey de Murcia á tal que pagase el confederacion pasada quedó concertado. El ánimo era tributo que su padre acostumbraba & pagar. Hechu diferenle, y no eran llanos estos tratos, porque como esto, el rey de Aragon dió la vuelta hácia Navarra sufuese entregada por industria de Nuño Sanchez sin que nudo asaz; no se vino á las manos y al trance de la el rey de Aragon en particular lo mandase, fue oca- batalla, porque cada una de las parles rehusa ba de avensiou de grandes discordias. Verdad es que solamente turar lodo lo que era en el suceso de una pelea; solo el se alteraron los ánimos y no se pasó á mas que pala- rey de Aragon por la parte de Tudela entró en Navarra bras. Esta discordia fué ocasion de confirmar las fuer- talando los campos y robaudo lo que hallaba , y reduje zas de Pedro de Azagra, ca ninguno de los dos le hizo á su poder la villa de Argueda. Esto se hizo al fin deste guerra, y el rey de Aragon, menospreciada la afinidad año, el cual pasado y venido el siguiente, que se conde Castilla y casainiento que su padre dejó concerta- taba de Cristo 1173, de nuevo volvieron a las armas y do, comenzó á tratar de hacer un nuevo casamiento, á la guerra, en que los aragoneses destruyeron y abade que se agradabá mas. Envió sus embajadores á tieron la villa de Milagro, puesta entre Calahorra y Emanuel Comneno, emperador de Constantinopla, pa- Alfaro; porque desde allí como desde frontera se haciani ra pedirle a su hija por mujer. Hallábase demás desto muchos daños en tierra de Aragon. Debió adelanto alterada Aragon por la muerte de Hugo Cervellon, este pueblo reedificarse, pues el dia de hoy vemos que prelado de Tarragona, al cual, porque defendia los de está en pié. Falleció doña Petronilla, madre del rey rechos de su iglesia, dió la muerte Guillen Aguilon. de Aragon, en Barcelona á 13 dias del mes de octuEra este Guillen Hijo de Roberto, persona noble y que bre. Al principio del siguiente año, 18 dias andados por donacion de Oudegario, prelado de aquella ciudad, del mes de enero, en Zaragoza se hicieron en lin las alcanzó el señorío de Tarragona , y á causa de tener bodas del rey de Aragon y de doña Sancha, que el papocas fuerzas la entregara á dou Ramon, conde de dre del Rey dejó concertadas; y aunque el esposo esBarcelona y padre del rey de Aragon, con retencion pa- taba arrepentido y mudado , todavía inudada de nucra si de parte de las rentas. Su hijo Guillen, ensober- vo la voluntad, antepuso la afividad y deudo de los becido por esta causa mas de lo que pedia el estado y reyes de Castilla , en que se contenian muchos parenfuerzas que tenia , se atrevió hacer tan gran maldad. tescos de otros reyes y comodidades, al casamiento y Por la muerte de Hugo sucedió Pedro Tarrogio , que parentesco forastero del Emperador, de donde pocu era obispo de Zaragoza. La muerle de Hugo fué á 22 ayuda se podia esperar. Elecluó, como yo creo, todo de abril del año ya dicho, que fue otrosí año señalado esto Jacinto, legado del Papa , ca no hay duda sino que por la muerte de santo Tomás, cantuariense, que por se halló presente en la solemnidad de las bodas. La la misina causa mataron ciertos sacomanos malamente hija del Emperador griego casi en este mismo tiempo en Ingalaterra dentro de su iglesia; canonizóle y púsole y sazon llegó á Mompeller , ciudad de la Gallia Naren el número de los santos Alejandro III como á már- bonense; allí, por hallarse burlada y por no poder mas, tir muerto injustamente. Y parece que en España se casó con el señor de aquella ciudad, que fué un trueco le comenzó a hacer luego honra como á santo, pues muy desigual de Reina en particular. consta de antiguas memorias que en la iglesia mayor de Toledo no mas de seis años adelante hobo altar con M-1.

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CAPITULO XIN.

Vicus Cuminarius cerca de Ocaña. Sucedió ei ano si

guiente de 1176 que don Alonso, rey de Castilla, sienDel principio de la caballeria de Santlago.

do de mayor edad y estando determinado de vengar Por estos tiempos comenzaron á ser nombrados los los agravios que los navarros y leoneses le hicieron los caballeros que tienen el apellido de Santiago, que nos años pasados, se aparejaba para la guerra. Hizo sus voda ocasion para tratar brevemente de los principios tos en Toledo antes que se pusiese en camino y saliese desta milicia y órden y en qué manera de bajos princi- en campaña; hizo donacion de Illescas, que parece hapios ha crecido y llegado a la grandeza que hoy tiene, bia vuelto á ser del Rey, y de Hazaña á la iglesia mayor poco menos que real, y que algun tiempo se hizo te- de Toledo por el mes de julio para alcanzar de los santos mer de los reyes. En el tiempo que se descubrió el se- patrones de aquella ciudad que la guerra que trataba de pulcro del apóstol Santiago comenzó la devocion de hacer luviese próspero fin. Hecho esto, entró por la aquel lugar á extenderse, no solamente por toda Es- Rioja con grandes gentes hasta la ribera de Ebro. Lo paña, sino tambien acerca de las naciones extrañas; demás que sucedió en esta guerra no se sabe , sino quo muchos de todas partes del mundo concurrian á visi- despues de maltratados los navarros, consta dió la vueltarle, á otros muchos espantaba la dificultad del ca- ta contra el reino de Leon, taló los campos, tomó y samino por la aspereza y esterilidad de aquellos lugares y queó y abrasó los lugares; y esto a causa que el Rey, las correrias de los moros, que se decia cautivaban á su tio, era de menores fuerzas y rehusaba de venir á muchos de los peregrinos. Los canónigos de San Eloy, las manos con aquel bravo y mozo principe. Pero la ira no se sabe puntualmente en qué tiempo, los años si- del rey de Leon se volvió contra los nuevos soldados de guientes, con deseo de remediar estos males , edifica- Santiago, por sospechar favorecian al rey de Castilla ron en muchas partes por todo aquel camino que llega como á su antiguo señor, tanto, que los echó á todos hasta Francia hospitales para recebir á los peregri- del reino y los forzó á retirarse á Castilla. Arrepintiose nos. Entre estos el que se edificó en el arrabal de Leon, presto el rey don Fernando de lo que hizo, por despojar con nombre de San Marcos, sué el de mas cuenta y sin bastante causa su reino de una ayuda tan grande tuvo el mas principal lugar. Con este oficio de piedad, como era la destos caballeros; mas no lo pudo remeno solo ganaron los ánimos del pueblo, sino tambien diar, dado que por intercesion de prelados y grandes y las voluntades de los principales, tanto, que les dieron otras buenas personas, con cierta manera de treguas por entonces grandes riquezas y rentas; y adelante por por entonces se dejaron las armas y se apaciguaron essu ejemplo algunos en Castilla , ejercitados en la guer- ios bullicios. Esto nos pareció referir y poner por escrito ra, personas nobles y ricas, cou el celo que tenian de los principios de aquella órden, que parecerá corto de ensanchar el señorío de cristianos, juntaron en co- si se mira á su dignidad, si la brevedad que llevamos mun los bienes particulares de cada uno á manera de en esta obra , lo que basta. No ignoramos que algunos religiosos. Estos, por industria del cardenal Jacinto y le señalan mas alto principio; unos de don Alonso el á su persuasion, por estos tiempos determinaron de Casto, otros del rey don Ramiro; engañó sin duda a los unirse y juntar sus fuerzas con los canónigos de San unos y á los otros el deseo de ilustrar aquella milicia y Eloy, que tienen su convento fuera de Santiago. Con un privilegio que alegan en esta razon de don Fernando este acuerdo se partieron para Roma para alcanzar el Magno, primer rey de Castilla, con data yantigüedad aprobacion del pontífice Alejandro de su instituto y de mas de cien años antes deste tiempo, que dicen concc manera de vida, que querian ordenar conforme a la dió al monasterio de monjas de Salamanca, que se llama regla de san Agustin, que abrazaban los dichos canó- de Sancti Spiritus; pero los mas eruditos le tienen por nigos. Pero Fernandez de Puente Encalada, que fué falso. Las razones que les mueven no hay para qué dcel principal en esta embajada, á persuasion de Cerebru- clarallas; la misma cosa se da á entender, ora se consino, arzobispo de Toledo, ganó una bula del Pontífi- dere el estilo diferente del que en aquellos tiempos tan ce, su data å 5 de julio, año de 1175, en que se señala groseros se usaba, ora la cuenta que sigue de los años á los soldados la manera de vivir, poniéndoles leyes por el nacimiento de Cristo; cuenta por estos tiempos muy buenas; á la cual manera de vida se reciben tuin- aun no recebida en España. Dejado esto aparte, ea bien mujeres , con tal que no se puedan casar, sino Francia entre el rey de Aragon y el conde de Tolosa, fuere con consentimiento del maestre. Maudóse que de despues de grandes alteraciones se hicieron paces. Estodo el número de los caballeros señalasen trece que taba el de Tolosa sentido que el matrimonio de su hijo, nunca se apartasen del lado del maestre, y juntamente que dejó antes de su muerte concertado el Conde do con él todos los años en un lugar señalado hiciesen su la Proenza, don Ramon Berenguel, que fallcció diez capitulo general. Detrás desto, otras muchas cosas se años antes deste, con su hija y heredera, habida en Riorderaron, que seria largo relatarlas. El mismo Pero ca, la emperatriz, el rey de Aragon le hobiese impediFernandez fué criado por maestre de aquella milicia y do. Pretendia con las armas el condado de la Proenza, órden, y así fue el primero de los maestres; las insigo | así por el derecho antiguo que mostraba tener como nias de los soldados en manto blanco una cruz roja he- nuevamente por locar á su hijo como dote de aquella cha á manera de espada. Señalóseles por convento el doncella. Concerto el Rey y prometió de dalle tres mil hospital de San Marcos, que estaba en Leon. Tenian marcos de plata porque se apartase de aquella quepor este mismo tiempo en Castilla y en Leon grandes rella. Con esto una hermana de Trencavello, vizccode beredamientos, no pocos castillos y lugares, entre los de Carcasona , llamada doña Beatriz, casó con el dijo demás se cuentan Uclés , Mora , Esiriana , Almodóvar, del conde de Tolosa; que no se pudo alcanzar del Rey Larunda, Santacruz de la Zarza, que así se llama en de Aragon le diese, como él lo pretendia, por mujer la bula del Papa un lugar que antiguamente se llamo la hija del conde de la Proenza. Hizose esta confederacion principalmente por diligencia y autoridad de Hugo el cerco mucho tiempo, y no padecian mucho menor Jofre, macstre de los templarios, que intervino en falta de mantenimientos en los reales que dentro de la todo esto.

ciudad. Erales forzoso sustentarse con lo que robaban

y de las presas, de que tenian poca coinodidad por la esCAPITULO XIV.

terilidad de los lugares; faltaba el dinero para pagar e!

sueldo, que es lo que convida á los obligados y hace á Cómo los de Castilla ganaron la ciudad de Cuenca.

los regatopes traer provisiones á los reales. Movido el Comenzaba Castilla despues de largas miserias á al- rey de Castilla por estas dificultades, se partió para zarcabeza por el esfuerzo del rey don Alonso y como de Búrgos con intento de juntar dineros. Hiciéroose Cor. unas tinieblas muy profundas á mirar la luz. Las fuerzas tes del reino y procurose que, no solo los pecheros y de los moros se iban enflaqueciendo y envejeciendo. gente popular, sino tambien los francos, que en EsLos almohades ocupados con los movimientos de Afri- paña llamamos hidalgos, cada año pagasen af Rey cinco ca, no podian cuidar de las cosas de España; tanto mas, märavedís de oro, y esto á causa que el pueblo, gastado que por muerte de Abdelmon, fundador de aquel nue- con tantas imposiciones, no podía llevar los gastos de vo imperio , su hijo Abenjacob los años pasados se la guerra; que era justo moviese á los demás el amor encargó del imperio de aquella gente, puesto que hom- de la patria y la falta del tesoro real, para que cediesen bre animoso, pero ni de igual esfuerzo pi de igual fe- en parte á su derecho y á su antigua libertad; daño que licidad á su padre. Por lo uno y por lo otro se ofrecia so podia recompensar adelante con mayores prove. buena ocasion de volver con mayor esfuerzo á la guerra chos. Daba este consejo don Diego de Haro, señor de sagrada. Los fieles hasta ahora impedidos ó por la flaca Vizcaya, hombre poderoso por sus fuerzas y por el paedad de los reyes, ó por los movimientos civiles de la rentesco del rey de Leon, de grande presuncion y aniprovincia, no parece miraban bastantemente por la mo; porque don Fernando, rey de Leon, repudiado que dignidad del nombre cristiano. Don Alonso, rey de Cas- hobo la reina doña Urraca, como arriba queda dicho, tilla, venido á mayor edad, fué el primero á tomar casó con doña Teresa , hija de don Nuño, conde de Laaquel cuidado, y despues que en la guerra pasada se ra; por cuya muerte, que fué en breve, caso de nuevo satisfizo de los navarros y de los leoneses, se determi- con doña Urraca , hija de don Lope de Haro y hermana nó de tratar con el rey de Aragon de acometer la guerra deste don Diego. Deste casamiento nacieron don Sancontra los moros. Juntáronse para esto á vistas; trata- cho y don García. Opúsose á los intentos de don Diego ron en ellas por qué parte seria bien hacer la guerra don Pedro, conde de Lara. Arrimósele gran número de á los moros. Ofrecióse la ciudad de Cuenca, puesta en nobles, que arrebatadamente se salieron de las Cortes, Jos fines de la Celtiberia, edificada por los moros (que determinados de defender por las armas la franqueza en el imperio romano ni en la historia de los godos no ganada por las armas y esfuerzo de los antepasados, hay mencion alguna de aquella ciudad) y asentada en Decia que en ninguna manera sufriria que en su vida un collado áspero y empinado, que á manderecha y á se abriese aquella puerta , y se hiciese aquel principio mano izquierda estrechan los rios Júcar y Huecar con para oprimir la nobleza y trabajalla con nuevas imposilas riberas y hoces muy altas, de tal guisa, que es inex- ciones, bien que fuese necesario dejar el cerco de pugnable por la naturaleza del lugar. La subida difi- Cuenca. El Rey, movido por el peligro, desistió de cultosa, las calles estrechas y tan agrias, que muchas aquel pensamiento. A don Pedro, por lo que hizo y por veces no se pueden andar á caballo, y apenas se an- el valor que mostró, acordaron los nobles entre sí que dan á pié. No tenian en aquel tiempo fuentes ni pozos cada año á él y á sus sucesores le liciesen un gran condentro de la ciudad; mas en nuestra era han traido vite para que quedase memoria de aquel hecho y los de los montes cercanos fuentes y caños perpetuos, que descendientes fuesen por aquella manera amoneslados corren por todas las partes; así, que podianle quitar á no sufrir por cualquiera ocasion que se presente les el agua, mas no la podian ceñir con cerco por la aspe- sea menoscabado el derecho de la antigua libertad. reza de los lugares y sitio. Pareció á los reyes de com- Entre tanto que estas cosas pasaban en Burgos, pasabatir primero esla ciudad, porque era como ug fortísi- dos nueve meses que duraba el cerco, fué Cuenca por mo baluarte de los moros y de su señorío, Hiciéronse el esfuerzo de los fieles ganada por el mes de setiembre grandes juntas de gentes en la una provincia y en la el mismo dia de San Maleo, año de 1177. El cual año, no otra; capitanes muy señalados en sangre y en hazañas, solamente fué señalado por la memoria desta jornada prelados y grandes en buen número acompañaban á los yempresa, sino eso mismo dichoso por la virtud y felireyes, como fueron: Pedro, obispo de Burgos; Jocelin, cidad del pontifice Alejandro y haberse acabado la disde Sigüenza; Sancho, de Avila; Raimundo, de Palen- cordia y scisma que en Roma duraba , á causa que Inocia; sin estos Pedro, arcediano de Toledo, y Gonzalo, cencio, sucesor de Victor, de su voluntad renunció el arcediano de Talavera; don Gonzalo Marañon , paje de pontificado. Fué tambien alegre á los navarros por el armas del rey de Castilla; Ordoño Garcés y Garci Gar- nacimiento de don Fernando, que le parió la reina docés. Entre todos, don Pedro de Azagra, ya reconciliado na Beatriz, abundante en sucesion, porque antes desto con los dos reyes, fué el primero de todos que con su tuvo estos hijos : don Sancho, don Ramon, doña Beparticular escuadron se presentó delante de aquella ciu- renguela, doña Teresa y doña Blanca. Los vencedodad. Comenzóse el cerco al principio del año; el sitio res, concluida aquella empresa, con intento de ennodel lugar no sufria que acometiesen la ciudad, ni se blecer la ciudad de Cuenca, ganada de nuevo, trataron aprovechasen de los ingenios. Y los moros, así por su de liacella catedral y trasladar á ella los derechos de esfuerzo como con la esperanza que tenian de ser so- Valera, en que hobo silla obispal en tiempo de los gocorridos de Africa, se defendian valientemente; duraba dos, Vino en esto el Pontifice romano y en que su prio mero obispo fuese un varon señalado por nombre Juan. ba, se acordó que á la conquista de Aragon pertenecieA los ciudadanos fué concedido que tuviesen voto en las sen Valencia , Játiva, Denia con todas sus tierras; los Cortes del reino. A los aragoneses en premio de su es- demás pueblos y ciudades que se contenian en los confuerzo alzaron la sujecion, con que solian obedecer y testanos, que eran el reino de Murcia, fuesen de la conhacer homenajc á los reyes de Castilla como sus feuda- quista de Castilla. Hicieron liga contra don Sancho, rey tarios y que eran forzados á juralles fidelidad. Hizose de Navarra, en gran perjuicio suyo, porque con las arconfederacion entre los dos reyes contra todos los prin- mas de Castilla fueron ganados y quedaron por aquecipes, excepto solamente el rey de Leon; hizosele aque- llos reyes Briviesca , Cerezo, Logroño y los deinás pue. Hla honra por ser parienle tan cercano. Ganada que fué blos que liay desde los montes Doca liasta Calahorra. Cuenca, la villa de Alarcon, de asiento y sitio no menos El arzobispo don Rodrigo pone tambien en este cuenfuerte, se ganó, ca continuaron la guerra contra los mo- to á Navarrete, pueblo que otros dicen aun no era ediros por aquella parte los años siguientes. Demis desto, ficado en aquel tiempo; pero mas caso se debe hacer la villa de loiesta vino á poder de cristianos, pueblo en de la autoridad y testimonio de don Rodrigo. Desde aquella comarca, mas conocido por las minas que tiene allí revolvieron las armas de Castilla contra los leonede sal á manera de piedras trasparentes y espejadas, ses, talaron los campos, tomaron y saquearon los luque por la fertilidad de los campos. A los caballeros de gares y robaron todo lo que pudieron. El rey de Leon, Santiago se ordenó que para que mejor pudiesen hacer como quier que no tuviese fuerzas bastantes, no desisla guerra á los moros, pusiesen su asiento y convento tia de mover al rey de Aragon, y con cartas y mensaen Uclés, de donde, como don Fernando, rey de Leon, jeros avisalle que el rey de Castilla habia quebrado la arrepentido de lo hecho, pretendiese volvellos á su an- confederacion hecha en Cuenca; que pertenecia á su tigua morada, despues de muchos debates sobre el ca- dignidad quebrantar la soberbia de aquel fiero mozo, so, se hizo concierto que cuatro sacerdotes de aquella porque, aumentado su poder, no destruyese á los deSrden se enviasen á Leon; con tal condicion que que- más, que siempre es bien contrapesar las potencias. dasen sujetos al convento de Uclés: sujecion que ellos Daba el de Aragon oidos á esto; mas era menester aladelante por ser diferentes los reyes rehusaron constan- gun color nuevo para romper. Envió á don Berenguel, .temente de sufrir. Tralóse mucho tiempo el pleito, hasta obispo de Lérida , y don Ramoy de Moncada al de Casa tanto que las diferencias se sosegaron por autoridad de tilla para pedir el pueblo de Hariza y su castillo, que por Urbano V, que mandó ambos conventos fuesen exemp- los conciertos pasados quedó como en tercería, con tos el uno del otro y que obedeciesen solamente al maes- órden que si no alcanzasen por bien lo que pretendian, tre de la órden. No mucho despues recibieron á estos ca- le denunciasen la guerra. Grande espanto y muestra de ballerosen Portugal, yenél les dieron riquezas y lugares, una grande guerra se representaba á toda España, por obedecieron largo tiempo al maestre de toda la órden, revolverse entre sí en un mismo tiempo tanlos reyes. hasta tanto que don Dionisio, rey de Portugal, puesto- La modestia del rey de Castilla lo allanó todo, ca eļ les diferente cabeza, los eximió de la sujecion y la obe- tregó á Hariza á los aragoneses y se la restituyó. Dejó diencia de Castilla. Estas cosas, aunque sucedieron en otrosí y alzó mano de la guerra de Leon, pareciéndole nuchos y diferentes años, las juntamos aquí para ayu- con lo hecho dejaba vengadas bastantemente las injudar la memoria. Volvamos al orden de los tiempos. rias y excesos pasados. Cuando el rey don Alonso hizo donacion de diversas rentas á estos caballeros, á los principios de su órden

CAPITULO XV. les dió á Ocaña y á Colmenar de Oreja, que está á la ribera del Tajo, con otros pueblos. Maqueda, Azeca,

Cómo don Alonso, rey de Portugal, fué preso por el de Leon. Cogolludo, Zorita, asimismo fueron por el mismo Rey Los ánimos de los leoneses estaban aversos de don dados á los caballeros de Calatrava. Edificó el mismo a Fernando, su rey, y parece que si se ofrecia ocasion, la frontera del reino la ciudad de Plasencia, y quiso que mostrarian el odio que tanto tiempo teniao en sus pesuese obispal, donde antes se via una aldea llamada chos encubierto. Cansados con nuevas imposiciones Ambroz; este nombre quiso mudar en el de Plasencia que les cargaba , llevaban mal la aspereza del Rey y su para pronosticar que seria agradable y daria placer à condicion. A otros movian otras causas particulares

; los santos y á los hombres y tambien por la frescura del en parlicular los de Salamanca sentian que habiendo el silio, bien que el cielo que tiene no es muy saludable. Rey reedificado á Ledesma, les hobiese, para dalle tér Reparáronse los muros de Toledo, y el pueblo de Alar- mino, quitado parte de su tierra. Así, cos se editicó y pobló en los oretanos, no lejos de Al- Rey se hallaba embarazado en la guerra sobrediclia

, magro, en un sitio allo. Estas cosas se hacian en el año del Señor de 1178, en el tiempo que don Alonso, rey

fueron los primeros á declararse y se levantaron contra

él. El principal movedor deste alboroto, llamado Nuño de Aragon, se apoderó del condado de Ruisellon por Ravia , fué elegido por capitan; don Lúcas de Tuy dice muerle del conde Giraldo, que no dejó sucesion. Así que le llamaron rey. Los de Avila, con quien tenian aacomenzó á intitularse en escrituras públicas rey de tigua amistad, avisados de todo ol negocio, les enviaAragon, conde de Barcelona y Ruisellon y marqués de ron ayudas. El rey don Fernando, porque el mal no la Procuza. El año siguiente de 1179, á 20 del mes de cundiese, acudió luego á sosegar estos alborotos. June marzo, partió de Perpiñan y sué al lugar de Cazola, don

táronse los campos; dióse la batalla junto á Valdemusa, de tenian señaladas vistas entre él y el rey de Castilla. en que fueron vencidos y desbaratados los rebeldes; En esta habla, porque tenian diferencia sobre la ma- forzáronles asimismo y gånáronles los reales. El misnera cómo se debia hacer la guerra á los moros y qué mo capilan Nuno Ravia fué preso y justiciado couforparte de aquella conquista á cada cual de los dos toca- me á las leyes de la guerra. Los demás, de feroces

en sazou que el que poco antes eran, luego quedaron humildes y obe- lodos ir libres á sus tierras. Don Alonso, rey de Portudientes; que ninguna cosa hay en el vulgo templada y gal, avisado de aquella pérdida, juntadas sus gentes, mediana; 6 espantan ó temen. La misma ciudad de entró por las tierras de Galicia, apoderóse de Limia, de Salamanca volvió á la obediencia. Desde allí partió el Turonia y otros lugares por aquella comarca. Despues rey para Zamora, porque le avisaban que tambien desto, relaciéndose de nuevas gentes, con deseo de venaquella ciudad con deseo de novedades andaba altera- garse, determinó acometer á Badajoz, ciudad que aunda; pero ella fácilmente se sosegó; el ejemplo y traba- que era de moros, estaba a devocion del rey don Ferjo ajeno la hizo mas recatada. En esta sazon el cuerpo nando. Por esto, juzgando él que pertenecia á su autodel rey don Ramiro, tercero deste nombre, fué trasla- ridad no desamparalla en aquel peligro, acudió á sodado del lugar de Destriana á Astorga y puesto en la corrella. El Portugués tenia ya toniada gran parte de Iglesia mayor en un sepulcro mas cómodo que antes. la ciudad; mas como se atreviese á dar la batalla a los Sosegados estos movimientos, al Rey aquejaba el cui- | leoneses, fué en ella vencido y forzado á retirarse á la dado de defender á Ciudad-Rodrigo, que la tenia cerca- misma ciudad de do saliera. No era la recogida segura; da don Fernando de Castro con gran número de moros. apretaban al vencido de una parte los moros, que leLa ayuda de san Isidro, al cual los leoneses tenian por nian en su poder lo mas alto del pueblo, y de la olra patron-particular, les asistió para que los bárbaros que- Jos leoneses; intentó de salvarse por los piés y liuir; al dasen por el rey don Fernando vencidos en batalla, salir se lirió malamente en el cerrojo de la puerta de la muertos y desbaratados. Con esta victoria cobraron los ciudad y cayó del caballo. Así, preso de los enemigos, leoneses orgullo, pasaron adelante y trabajaron las vino en poder del rey don Fernando, que le trató liutierras de Portugal comarcanas con talas y con robos. manísimamente, y le hizo curar la herida , no con meLo que mas era á propósito y muchos grandemente de- nos cuidado que si fuera su padre. Fuera desto, luego seaban, el mismo don Fernando de Castro por diligen- que estuvo sano le dejó ir á su tierra; si bien el Portucia deste Rey se redujo á mejor consejo; ca le exhortó gués, movido desta humanidad, se mostraba aparejado que le ayudase á él contra el rey de Castilla antes que poner en su poder todo su reino y obedecelle como á å los enemigos del nombre cristiano. Aceptó él este señor. Mas no quiso aceptar el rey don Fernando, conpartido que le ofrecian, y como era de gran corazon y tento solo con recobrar los lugares que poco antes le en las cosas de la guerra señalado entre pocos, con de- tomara en Galicia. Tenia otrosí por bastante fruto de la seo de mostrarse entró luego por las tierras de Casti- victoria usar de templanza y humanidad. En Cuenca lla con gentes de Leon. En tierra de Campos, junto á por la muerte de Jivan I, obispo de aquella ciudad, fue un lugar llamado Lubrical, venció en una batalla las puesto en su lugar Julian, hombre santo, maravilloso por gentes contrarias que le salieron al encuentro. Muchos la vida y la erudicion. Era natural de Burgos, y aun so señores quedaron presos, y entre ellos el mismo don Nu- halla en los papeles de la iglesia de Toledo que fué arño de Lara, su enemigo capital. Mas él los trató benig- cediano de Toledo; con sus predicaciones en la mayor na y cortesmente, y con grande loa de modestia y de parte de Castilla tenia hecho gran provecho en los mohumanidad los dejó ir libres á sus tierras, solamente ros y cristianos y ganado gran renombre y fama en el les hizo jurar que le serian amigos fieles. El mismo, oficio de predicar, que fué el escalon por donde subió repudiada su primera mujer, casó con doña Estesa- al obispado, y despues en el número de los santos le nia, hermana del rey don Fernando; y el que por sangre pusieron esta y otras virtudes. Doña Urraca, reina de y hazañas era esclarecido, quedó mas ennoblecido por Navarra, hija del Emperador, despues de la muerte del el parentesco real. Deste matrimonio nació don Pedro primer marido, casó los años pasados con don Alvaro de Castro, de quien adelante se hará mencion. Siguió- Rodriguez, persona principal en Castilla, y sin tener se otra guerra , que se hizo contra Portugal por esta hijos deste matrimonio, falleció este año por el mes de ocasion: Don Alonso, rey de Portugal, puesto que de agosto. Su cuerpo yace en Palencia en la iglesia mayor grande edad y muy viejo, nunca aflojaba en el cuidado con este letrero: de la guerra. Tenia el ánimo muy fuerte, si bien el cuerpo era flaco. Llevaba mal que el rey don Fernando

AQUÍ REPOSA DOÑA URRACA , REINA DE NAVARRA, MUJER DE DOX con baber reedificado á Ciudad-Rodrigo á la raya de su

GARCI RAMIREZ, LA CUAL FUÉ HIJA DEL SERENISINO DON ALONSO,

EXPERADOR DE ESPAÑA, QUE GANÓ Á ALMERÍA; FALLECIÓ A 12 DE reino hobiese por el mismo caso puesto como grillos á

OCTUBRE, AÑO DEL SEÑOR DE 1189. Portugal y edificado una fuerza, de donde los campos de aquella provincia pudiesen libremente, como poco Así dice elletrero. Nos en la razon de los tiempos se. antes lo hicieran, ser maltratados. Juntó un grueso ejér- guimos los Anales de Toledo, y por ellos quitamos diez cito y mandó á don Sancho, su hijo , que con aquellas años desta cuenta. El añoluego siguiente de 1180, 5 do gentes se pusiese sobre aquella ciudad. Prometíase se- octubre, Luis, rey de Francia, seteno deste nombre, faguramente la victoria, á causa que el rey de Leon en el lleció en Paris; dejó por su sucesor á su hijo Filipe, mismo tiempo se hallaba apretado con la guerra de por sobrenombre Augusto. Por el mismo tiempo en Castilla, como poco antes se ha dicho, y los suyos al- aquella parte de Vizcaya que se llama Alava edifiborotados. El rey don Fernando en aquel peligro no se caron por mandado de don Sancho, rey de Navarra, olvido de la honra y reputacion, además que no igno- la ciudad de Victoria, cabeza de aquella provincia, raba cuánto se diminuirian sus fuerzas si perdicse aque

do antes estaba una aldea llamada Gasteiso. La causa Ha ciudad. Salió pues con parte de sus gentes al en

de mudalle el nombre antiguo y ponelle este no se sacuentro á los portugueses. Pelearon cerca del lugar be, aunque no debió faltar. En Tarragona otrosí se tullamado Arraganal; los portugueses fueron vencidos, vo un concilio de obispos, en que se traló, así de otras unos muertos y desbaratados, otros presos, que dejó | muchas cosas, como tambien se estableció por ley que

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