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en adelante mudada la antigua costumbre que los cata- | modidades para oprimir la morisma , gente bárbara. El lanes guardaban, se dejase , y no escribiesen en las es- rey de Aragon, por estar determioado de ir en romeria crituras públicas el nombre de los reyes de Francia ni á Santiago, hizo compañía al legado hasta Castilla, en pusiesen en ellas el año de su reinado, como lo acostum- particular por el deseo que tenia de interponer su autobraban. Siguióse el año 1181 y en él la muerte de don ridad para que se hiciesen las paces. Parecíale cosa muy Cerebruno, arzobispo de Toledo, á 12 de mayo. Sepul- honrosa que por su medio se estableciese la concordia táronle en su iglesia en la capilla de San Andrés. Suce- deseada entre los reyes y se dejasen las armas. Sucedió dióle don Gonzalo, primero deste nombre, varon de como lo pensaba , que á su instancia se concertó la paz, grande y excelente virlud. Quién pone antes de don y á cada uno de los reyes señalaron los términos hasta Gonzalo a Pedro de Cardona, quien despues dét; de- donde llegasen sus estados. De lo que quedaba en pobió ser elccto y no consagrado, y aun hay memoria en der de los moros, al tanto determinaron las ciudades, Toledo que le hace cardenal; los mas le pasan en si- lugares y castillos que pertenecian á la conquista de lencio en este cuento de los prelados de Toledo. cada cual destos principes, sobre lo cual tenian antes

desto no pequeño debate. En estas pláticas, no solo ganó CAPITULO XVI.

el rey de Aragon loa de pacificador, sino tambien de

modestia ; ca se contentó con lo que le señalaron para Cómo murieron los reyes de Portugal y de Leon,

su conquista , que sué sola aquella comarca que desde La jornada que don Alonso, rey de Portugal, hizo Aragon llega hasta Valencia, dado que por agraviarse contra los moros, dado que le sucedió mal, fué ocasion el rey don Pedro, su hijo, que en esta confederacion y que los nuestros entendiesen se podrian apoderar de concordia se le hizo sinrazon , alcanzó que los términos Badajoz; por esto don Fernando , rey de Leon, á cuya de la conquista de Aragon llegasen y se extendiesen conquista pertenecia, juzgó que no se debia dejar pa- hasta Alicante. Los demás reyes con los términos y rasar aquella ocasion, como principe que era de suyo ene- yas que se les señalaron terminaron de buena gana su migo de ocio y de condicion bulliciosa y mas aventa- señorío. Solamente el rey de Navarra quedaba sentido jado en la disciplina militar que en las artes de la paz. y extrañaba los grandes agravios que le tenia hechos De Zamora, donde se retiró despues que soltó al rey don Alonso, rey de Castilla. Por esta causa no se pudo de Portugal, apercebido de nuevas gentes, marchó persuadir á venir en aquella comun confederacion y para aquella guerra y ganó la dicha ciudad de Badajoz. corte que se dió entre los demás. Todavía despues deste Era habitada de moros, y no podia por entonces llevar asiento duró algun tiempo la paz entre los cristianos; nueva poblacion de cristianos ni poner en ella guarni- por lo menos hobo pocas revueltas y de poca considecion bastante de soldados. Acordó dejar por goberna- racion. Hacíase la guerra á los moros, mayormente el dor á un moro, llamado Abenabel. Los bárbaros no guar- rey de Portugal se señalaba en esto; demás que entre dan la fe, la palabra ni juramento sino cuando no pue- Jos alborotos de la guerra, cuidadoso de acrecentar la deu mas, En breve pues se rebeló contra don Fernando piedad cristiana y culto divino, él mismo desde el proy llamó en socorro suyo a los almohades. Pasó adelante, montorio Sacro, que por este respeto y para con su preque no contento con la posesion de aquella ciudad, for- sencia considerar el lugar fué allá por dos veces, promado un buen ejército, acometió primeramente las curó y hizo que los huesos de san Vicente mártir, se trastierras de Leon, en que taló, saqueó y robó todo lo que ladasen á la iglesia mayor de Lisboa, que fué elaño 1183. por aquella parte se le puso delante; luego dió la vuelta El se ocupaba en esta y semejantes obras de piedad. A á Portugal, cercó al rey don Alonso dentro de Santa- su hijo don Sancho envió de la otra parte de Tajo para ren, que halló descuidado y desapercebido de todo lo que tuviese cuidado de la frontera y hiciese rostro á los necesario. Don Fernando, rey de Leon, encendido en moros. El, como mozo y fervoroso por la edad y conde deseo de vengar sus injurias y movido por el peligro del seo de ganar honra , con buen número de los suyos enRey, su suegro, de cuya defensa ya una vez se encargó, tró en el Andalucía y taló las tierras de los moros por juntadas de presto sus gentes , salió al encuentro á los todas partes hasta llegar á Sevilla. Asimismo á los sevimoros que estaban feroces por lo hecho. Pero ellos lue- llanos, que con intento de vengar aquella afrenta le sago se pusieron en huida por no sentirse iguales á las lieron al encuentro, los desbarató en batalla, puso cerco fuerzas de ambas naciones. El rey de Portugal, como al sobre Ilipa, que hoy se llama Niebla , pero no la pudo principio sospechase que don Fernando venia mudado

ganar, porque vino nueva que grandes gentes de moros de voluntad contra él y no menos se recelase de su po- tènian puesto cerco sobre Beja, en los confines de Porder que de las armas de los moros, sabida la verdad, tugal. Así don Sancho, movido por el peligro de los suse alegró y cobró ánimo. Don Fernando, ganada muy yos y porque no pareciese que por pretender lo ajeno gran gloria y cargado de los despojos de moros, volvió dejaba perder lo que era suyo y cayese en reprehension á su tierra el mismo año, que fué el de nuestra salud de lo que pretendia hourarse, alzado el cerco de Niede 1181, en que comenzó á gobernar la Iglesia de Ro- bla, acudió á Portugal. Con su venida los bárbaros ma Lucio, tercero deste nombre, natural de Luca , su- fueron vencidos y forzados á partirse de aquella ciudad. cesor de Alejandro III. Deste Pontífice dicen que envió Don Sancho, esclarecido con tantas victorias, entró en cierto cardenal, cuyo nombre no se refiere, por su le- Santaren á manera de triunfante. Al mismo tiempo vino gado y con grandes poderes á España para asentar las aviso que los almohades con su caudillo el rey Abenjapaces entre los reyes cristianos , que, divididos en gran cob apercebian grandes gentes contra Portugal. La didaño del comun, contendian entre sí con odios muy ligencia de que usaron fué grande ; mas preslo que se grandes, muchas veces sin muy grande ocasion, por don- pensaba pusieron cerco sobre aquella villa de Santaren. de dejaban pasar grandes ocasiones que se ofrecian y co- Don Alonso, rey de Portugal, dado que se hallaba muy

pesado por la edad y por haber quedado cojo de una pier- otro sepulcro de mármol blanco de labor muy prima. na despues que en Badajoz se le quebró, de tal manera, Fué varon admirable, acabado en todo género de vir. que usaba de coche por no poder andar á caballo, con- tudes, del reino de Portugal no solo fundador, sino corvocados soldados de todo su reino, se apresuró para ir quistador en gran parte. Pasó su larga edad y reinado á Santaren. Dióse la batalla, en que los moros no fue- casi sin ningun tropiezo. En las cosas de la guerra y en ron iguales á los portugueses, porque el padre por fren- las artes de la paz se señaló igualmente, junto con el te, y el hijo, que salió de la villa , por las espaldas los celo que tenia á la religion, de que dan muestra muapretaron; fué grande la matanza y muchos los que se chos templos que en Lisbona y en Ebora y en otros lupusieron en huida; al mismo Rey bárbaro dieron en la gares edificó. Corria á las parejas en piedad y devocion batalla una herida mortal, ycomo quier que pretendiese sa mujer doña Malfada , hacia en todo el reino edilicar para escapar pasar á Tajo, que por aquella parte va muy á sus expensas muchos monasterios y iglesias, señales arrebatado y lleva mucha agua, se ahogó en el rio, que muy manifiestas de la virtud que ambos tenian. Hallafue el año de 1184. Sucediólo en los dos imperios de Afri- base España en sosiego despues que entre los reyes so ca y de España Abenjuzef, su hermano. Esta victoria se concertaron las paces y por la muerte del rey Jacob de tuvo por muy señalada, y por ella se hicieron grandes los almohades. Solo comenzaba por otra parte una nueregocijos en toda España. Verdad es que la muerte de va guerra y un nuevo miedo, que ponia á muchos en Armengaudo ó Armengol, conde de Urgel, aguó algun cuidado. Era cosa muy honrosa á don Pedro Ruiz do tanto esta alegría; era hijo de Armengaudo Castilla, Azagra que en los ojos de tan grandes reyes conservase conde de Barcelona, y tenia por mujer una hermana un tan pequeño estado como el que tenia sin reconocer del rey de Aragon; y no solo poseia gran estado en Ca- a nadie vasallaje. Acudia él de buena gana á ayudar á taluña y Aragon, sino tambien en Castilla era señor de los reyes en la guerra contra los moros, yarriba queda Valladolid, por ser bisnieto de don Peranzules, de quien dicho lo mucho que hizo cuando se ganó la ciudad do en su lugar se bizo mencion, que fué un gran perso- Cuenca; pero no se podia persuadir á hacer lomenaje naje. Este Principe, con deseo de adelantar el partido á ninguno, y para mostrar su exempcion se llamaba de los cristianos, con sus gentes particulares rompió por vasallo de Santa María, que cra el nombre de la iglesia la tierra de Valencia; pero despues de algunos buenos mayor de Albarracin. La causa de conservarse tanto sucesos que tuvo fué muerto por los moros junto a la vi- tiempo, cuanto no sé si alguno de los capitanes antilla de Requena en una celada que le pararon y con enga- guos, entiendo fué la fortaleza del sitio y la emulacion no. Otros dicen que los castellanos le dieron la muerte; y contienda que los reyes tenian entre si por desearcada la pública voz y fama fué que los morosle mataron; que cual la presa, hacerle su vasallo y que no lo fuese del parece mas probable y es mas justo que se tenga por olro. El año pues luego siguiente de 1186, por el mes Ferdad. Lo cierto es que este desastre sucedió a 11 dias de enero, los reyes de Casțilla y de Aragon se juntade agosto; dejó un hijo de su mismo nombre por he- ron para tomar acuerdo sobre este caso en Agreda. redero de sus estados. En otra parte don Sancho, rey En las vistas de comun consentimiento hicieron una de Navarra, se metió por tierras de Castilla, y llegado ley en que desterraban de los dos reinos á todos los hasta el lugar de Atapuerca, como llevase gran presa deudos y aliados del dicho don Pedro que siguiesen robada por aquellos lugares, el abad de San Pedro de su partido; con este principio de rompimiento se conCardena, movido por el trabajo y lágrimas de los co- tentaron por entonces. En el principio del año siguienmarcanos, fué apresuradamente en busca del Rey que Le Gaston, vizconde de Bearno, á ejemplo de sus mase volvia a su tierra; alcanzóle y pidióle restituyese la yores, hizo en Huesca homenaje al rey de Aragon, año presa á los que padecieron el daño, pues parecia cosa desgraciado por la prision de Guidon, rey de Jerusainjusta que los agravios hechos por los reyes los paga- lem. Saladino, grande enemigo de cristianos, le prense la gente miserable y sobre ellos descargase la sana. dió á él y al maestre de los templarios en la ciudad do Condescendió el Rey á los ruegos del Abad por ser tan Tiberiado; y se apoderó por concierto de la misma ciujustificado lo que le pedia, demás del particular res- dad de Jerusalem á 2 dias del mes de octubre, que fué peto que tuvo al estandarte del Cid, que el Abad y los un daño y mengua notable y sin reparo. En Castilla el monjes del templo do le tenian le tomaron y le llevaban rey don Alonso, vuelto el pensamiento a las cosas de la delante para movelle mas. Lo cual lizo tal impresion paz, con muy buenas leyes y estatutos ordenaba y enen su ánimo y en tanto grado, que él mismo acompaño derezaba la milicia y orden de Calatrava en el misino el dicho estandarte hasta dejalle en el lugar en que antes tiempo que don Fernando, su tio, rey de Leon, falleció le tenian. Sucedieron estas cosas el año de 1185. En este on Benavente el año que se contó de 1188; reinó por año los reyes de Portugal, padre y hijo, fueron primero espacio de treinta y un años. Sepultáronle en Santiago á Coimbra, dende se partieron para la ciudad de Portu. en la capilla real. Fué tenido por mas aventajado y mas Alí celebraron las bodas entre Filipe, conde de Flán- á propósito para la guerra que para el gobicrno. Las des, y doña Teresa , hija del mismo rey don Alon- señaladas partes que tuvo de cuerpo y ánimo pareció so , a quien los flamencos llaman Matilde, Conclui- estragar la insaciable sed de reinar que mostró, mayordas las fiestas, volvieron á Coimbra ; allí el Rey, agra- mente en la menor edad del rey de Castilla, su sobrivado de enfermedad y de los años, falleció a 6 del mes no. Por lo al sufria mucho los trabajos, su ingenioagude diciembre en edad noventa y un años. Su cuerpo, do, prudente y próvido, y en los peligros tuvo corasegun que éi ordenó en su teslamento, sepultaron en zon animoso y grande. Marlin, presbítero de Leon, por la iglesia de Santa Cruz, que él mismo fundó, en una estos tiempos florecia por la erudicion y por la su vida sepultura humilde ; de donde por mandado del rey don muy santa que hacia. Ocupábase en escribir muchosliManuel, en tiempo de nuestros abuelos, le pasaron á bros, si bien era persona idiota y sin letras; mas de repente le hizo muy aventajado en letras una extraordi- de su padre, el que por la conocida bondad de su vida naria vision en que san Isidro, en cuyo monasterio vi- y por su piedad muy señalada alcanzó renombre de via, entre sueños le dio á comer un libro en señal de la santo y se llamó san Luis. Despues de doña Blanca mucha doctrina que por aquel medio le comunicaba; se siguieron doña Berenguela , don Sancho, doña Urdesde entonces comenzó á señalarse en el conocimiento raca y don Fernando, que consta haber nacido el de las divinas letras y escritura sagrada. A vuestras ma- año 1189, a 29 de noviembre, dia miércoles. Despues nos no ha venido cosa alguna de aquellos sus libros. Di- dél se siguieron doña Malsada y doña Constanza, y luecese que los canónigos de aquella iglesia y convento los go adelante dos o tres hermanas, cuyos nombres no se guardan con grande cuidado como un precioso tesoro saben; demás destos doña Leonor y el menor de todos y para testimonio muy claro de lo que sucedió y de don Enrique, que con maravillosa variedad de las cosas aquel milagro.

vino á suceder en el reino a su padre, como se mos

trará en otro lugar. Fuera de los muchos hijos que el CAPITULO XVII.

rey de Castilla tuvo, se aventajaba a los demás prínciDe varias confederaciones que se hicieron entre los reyes.

pes sus vecinos en la grandeza del señorío, muy ma

yor que el de los otros, por do ponia espanto a todas Los hijos sucedieron á sus padres, don Sancho á don las provincias de España. El, aunque se via rodeado de Alonso, rey de Portugal; á don Fernando, rey de Leon, tantas riquezas y ayudas, no se daba al ocio ni á la don Alonso, noveno deste nombre, que se volvió con flojedad, antes extendia con las armas los términos de la nueva de la muerte de su padre del camino que lle- su señorío y los dilataba; en que asimismo sobrepuraba , porque se queria ausentar y se iba para su tio el jaba á los demás reyes de su tiempo; y en ingenio y nuevo rey de Portugal por miedo del odio y asechan-maña y en riquezas, gracia y destreza igualaba a sus zas de su madrastra. Llevaba ella mal que don Alonso, antepasados. Con esto sustentaba la autoridad real y hijo bastardo, como ella decia, solo por ser de mas se hacia temer. Nunca el poder de los príncipes es seedad y porque se le antojaba á su padre, fuese preferi- guro á los comarcanos, por ser cosa natural buscar cado á sus hijos, y tratado como quien habia de suceder da uno ocasion de acrecentar sus estados, sea justa, sea en aquella corona. De aquí resultaron desabrimientos injustamente. Por esta causa los demás reyes de Esperpetuos, de que avino que dado que el Rey, su an- paña se hermanaban contra el rey de Castilla, y se jenado, al principio le dejó los lugares de su dote por confederaban y promelian que tendrian los mismos por respeto y contemplacion de su padre, pero en fin la amigos y por enemigos. Procuraban traer á esta conpuso en necesidad de retirarse á Najara, do pasó lo federacion al rey de Leon, si bien pareció estar mas restante de su vida. En el monasterio de Santa Maria aficionado y obligado al rey de Castilla, doa Alonso, su el Real de aquella ciudad están en una capilla, que se primo. Y es así que luego que tomó la posesion del reillama de Santa Cruz, dentro del claustro, las sepul- no paterno, con deseo de ganar su amistad, de su voturas desta señora y de sus hermanos, que fueron don luntad fué á las Cortes de Castilla, que se tenian en Lope, obispo de Segovia, y don Martin de Haro. Don Carrion, el año 1188. Armóle allí caballero a la manera Alonso, rey de Leon , fué casado dos veces: la primera que entonces se usaba; y para muestra de darle la obe con doña Teresa , hija de don Sancho, rey de Portu- diencia le besó la mano; cortesía en que pareció dimigal, en quien tuvo tres hijos: á doña Sancha, á don nuir la majestad de su reino y reconocer á su primo Fernando, que vivió poco, y á doña Dulce; despues, por por mas principal, como lo era. Halláronse en aquellas mandado de los pontífices, se apartó de doña Teresa á Cortes Conrado, hijo del emperador Federico, llamado causa que era su parienta, y casó con doña Berenguela, Barbaroja , que aportó á España en peregrinacion, , hija de don Alonso, su primo, rey de Castilla. Don San- Raimundo Flacada, conde de Tolosa; el uno y el otro cho, rey de Portugal, primero deste nombre, que lla- tuvieron por cosa honrosa que el Rey los armase cabamaron el Poblador y el Gordo, casó los años pasados lleros con las ceremonias que en España se usaban. con doña Aldonza Dulce, hermana del rey de Aragon. Fuera desto, se concerto casamiento entre Conrado y Deste matrimonio tuvo muchos hijos, es á saber, á don doña Berenguela , hija del Rey; pero no vino á efecto Alonso, el mayorazgo, á don Fernando, don Pedro, por esquivar la doncella de ir a Alemaña, sea por abordon Enrique, que murió mozo; cinco hijas, doña Tere- recer las costumbres de aquella nacion, sea por el largo sa, doña Malsada, doña Sancha, doña Blanca, doña Be- y trabajoso camino, porque, ¿á qué propósito mudar la renguela. Y muerta la mujer , tuvo en otras dos concu- templanza de España y el arreo de su patria y trocabinas seis hijos, parte varones, parle hembras : de la lle por el cielo áspero de Alemaña y otras condiciones primera, por nombre Juana, a doña Urraca y á don asaz diferentes de sus naturales? Finalmente, este desMartin; de la olra, que se llamó María, á doña Teresa, posorio se apartó por autoridad de don Gonzalo, primadon Egidio, doña Constanza y don Rodrigo. Doña Te- do de Toledo, y de Gregorio, cardenal de Santangel. rcsa casó con Alfonso Tello, el que fundo y pobló la vi- Los demás reyes, entre tanto que esto pasaba , conNa de Alburquerque ; tales eran las costumbres de aquel sultaban entre sí por sus embajadores qué era lo que siglo, que no tenian por torpe cualquier antojo de los debian hacer, en especial el de Aragon, que llevaba reyes , en que don Alonso, rey de Castilla, fué muy mal que todas las cosas estuviesen en el albedrío de su mas medido y juntamente dichoso en sucesion, cuñado, el rey de Castilla, y don Sancho, rey de Nade un solo matrimonio tuvo once hijos; entre los de- varra, que pretendia recobrar por las armas lo que por más doña Blanca fué la mas dichosa, porque casada fuerza le quitaron los años pasados. Con este intento el con Luis, rey de Francia, octavo deste nombre, con año de Cristo 1190 se juntaron de propósito en Borgia dichoso parto dió al mundo uu hijo del mismo nombre por el mes de setiembre; en esta habla hicieron entre

porque

si confederacion y asiento contra las fuerzas de Casti- | bispo don Rodrigo hace mencion de aquel lugar antes lla. Los leoneses otrosí y los portugueses entraron en deste tiempo. En Aragon el conde de Urgel, que des esta liga, atraidos á ella por industria de los dos reyes. pues de la muerte de su padre anduvo fuera de aquel Ea Huesca se hallaron los embajadores de los otros reino por enemistad particular que tenia con Ponce de reyes. Tratose del negocio con el rey de Aragon, que Cabrera, hombre poderoso, en fin, en este tiempo volhacia sus veces y las del Navarro. Allí, no solo se con- vió á la obediencia de su Rey y á sosegarse. Con don certó paz entre los cuatro reyes y se ligaron para las Gaston, conde de Bearne, casó una hija de Bernarguerras, sino demás desto se añadió expresamente do, conde de Cominges, y con ella hobo en dote el seque ninguno en particular sin que los otros lo supie- ñorío de Bigorra , como feudatario y vasallo del rey de sen y viniesen en ello por sus particulares intereses Aragon; asimismo don Berengario ó Berenguel, arhiciese paz ó tregua con el enemigo, ni aun luviese zobispo de Tarragona , fué muerto á 16 de febrero, licencia sin el tal consentimiento de hacer guerra á año de nuestra salvacion de 1194. Dícese que le mató nadie ni comenzalla. Estas cosas se concluyeron por el don Guillen de Moncada, dado que no se saben las caumes de mayo, año de 1191, en que falleció en Roma sas de aquellas enemistades. En Pamplona tambien don Clemente, tercero deste nombre, á 25 de marzo. Su- Sancho, séptimo deste nombre, rey de Navarra, siendo cedió en su lugar cuatro dias despues Celestino III, lla- ya de larga edad y muy esclarecido por sus hazañas y mado antes que fuese pa pa Jacinto Bobo. Fué natu- grande prudencia, por lo cual y por ser en las letras mas ral de Roma , y en España mucho tiempo legado de los que medianamente ejercitado, tuvo renombre de Sabio, pontifices pasados. Don Gonzalo, arzobispo de Toledo, falleció á 27 del mes de junio. Su cuerpo sepultaron en pasó asimismo desta vida á 29 del mes de agosto luego la iglesia mayor de aquella noble ciudad con enterrasiguiente. En su tiempo el rey don Alonso dió á él y á miento y honras y aparato real. Reinó por tiempo de su iglesia de Toledo á Talamanca y Esquivias. En su cuarenta y tres años, siete meses y seis dias. De su muJugar fué puesto don Martin Lopez, que por la gran- jer doña Sancha, tia que era del rey de Castilla , dejó deza de su ánimo, y por las excelentes cosas que hizo, á don Fernando, don Ramiro, doña Berenguela , doña tuvo por sobrenombre y se llamó el Grande; tuvo antes Teresa, doña Blanca, sus hijos, y sin estos el mayor de el obispado de Sigüenza; su patria se llamó Pisorica ; . todos, que le sucedió en el reino, conviene á saber, don sus virtudes, don Rodrigo que le sucedió en la digni- | Sancho, rey de Navarra, octavo deste nombre, el que dad, las celebró y contó muy en particular. Este mis- por la grandeza de su ánimo y por sus excelentes hazañas mo año el rio Tajo se heló en Toledo; cosa que por la en la guerra tuvo sobrenombre de Fuerte. Tambien le templanza de la region y del aire suele acontecer inuy llamaron don Sancho el Encerrado, porque en lo último pocas veces.

de su vida, por causa de una cruel dolencia que padecia

de cáncer, se estuvo retirado en el castillo de Tudela del CAPITULO XVIII.

trato y conversacion de los hombres, sin dar lugar á Cómo se perdió la jornada de Alarcos.

que ninguno le visitase ó hablase. Hay grandes rastros y

muestras de su magnificencia y liberalidad, en partiEn el mismo tiempo del arzobispo don Martin vivia cular sacó á Ebro de su madre antigua para que pasase Diego Lopez de Haro, señor de Vizcaya; en riquezas, por Tudela , y edificó sobre él un puente para comodiprudencia y autoridad sobrepujaba claramente a los de- dad de los moradores. Fundo á su costa dos monaslemás grandes de Castilla. Tenia en nombre del rey de rios del Cistel, llamados de Fitero y de la Oliva; demás Castilla y por su mandado el gobierno de Briviesca, Na- desto, en Roncesvalles una iglesia con nombre de Santa jara y Soria, como se muestra por las escrituras de María, donde él y sus decendientes se enterrasen. Caaquellos tiempos. Este persuadió al Rey que se hiciesen só con doña Clemencia , hija de Raimundo , conde de Cortes de todo el reino de Castilla en Carrion, el año de Tolosa, cuarto deste nombre. En ella tuvo á don Fernuestra salvacion de 1192, para resolverse en hacer | nando, que en vida de su padre murió de una caida guerra á los moros, que por la flojedad de los nuestros que dió de un caballo andando á caza. Su cuerpo enterconfirmaban sus fuerzas y eran espantosos á los cristia- raron en Tudela en la iglesia de Santa María. En el nos. Impedia estos excelentes intentos y empecia la tiempo que este don Sancho comenzó á reinar toda discordia y enemiga que andaba entre el rey de Casti- España estaba suspensa por el temor de una grande lla y los leoneses y navarros; temian que si por aquellas guerra que la amenazaba. Don Martin, arzobispo de partes acometian á Castilla como por las espaldas, for- Toledo, como le era mandado , rompió por los campos zarian a dejar las armas contra los moros y volver atrás; de Andalucía, destruyó por todas partes todo lo que se parecia seria lo mas acertado primeramente asentar le puso delante; muchos hombres, ganados y otras amistad con aquellos reyes; con embajadas que de una cosas fueron robadas, quemados los edificios, los lugaparte y de otra se enviaron, al fin se hizo y se concluye- res y los campos destrozados; y por no salirle al encuenron las paces. Despues se mandó á don Martin, arzo- tro algun ejército de moros, se volvió con el suyo á su bispo de Toledo, que con buen número de soldados hi- tierra sano y salvo y rico. Los moros, movidos por el dociese guerra en el Andalucía, que fue el principio de lor de esta afrenta y daño, bicieron grandes juntas de otra mas grande guerra que se siguió y emprendió por de soldados en toda la provincia. El mismo miramamo.' aquella parte. Entre tanto que se tenian las Cortes en lin Abenjuzef Muzemuto , avisado de lo que pasaba , con Carrion , se tiene por fama , confirmada por el testimo- gran número de gentes y con deseo de venganza pasó nio de muchos, que el rey de Castilla á la raya de su en España; no solo los almohades, sino tambien los reino edificó á Navarrete, pueblo bien conocido. Yo etíopes y alárabes con la esperanza de la presa de Esentiendo que le reedificó ó aumentó, porque el arzo- paña seguian sus reales. Con esta muchedumbre pasaron

á Sierramorena y llegaron al lugar de Alarcos, que po- grave, que le amenazaba si no volviese en si, y lo aperco antes los nuestros edificaran. Don Alonso, rey de cebia esperase el premio de la castidad si la guardase, Castilla , avisado del apercebimiento de los moros y del y temiese el castigo si la menospreciase. En la iglesia peligro de los suyos, en ninguna manera perdió el áni- de Illescas, a la mano derecha del altar mayor, hay una mo; antes avisado que hobo á los reyes de Navarra y de capilla, llamada del Angel, con un letrero que declara Leon que le acudiesen, con los cuales poco antes se ser aquel el lugar en que se apareció el ángel al rey concertó, él primero que nadie con su ejército particu- don Alonso el Bueno, que así le llaman. La verdad es lar acudió a Alarcos y puso sus reales cerca de los que sabido el desastre de Alarcos, los reyes de Leon y enemigos, cuya muchedumbre era tan grande, que con de Navarra desistieron del propósito de ayudar en aquesus tiendas ocupaban todos aquellos campos y collados; la empresa. El rey de Leon acudió á visitar al rey don por eslo algunos juzgaban que se debian reportar y con Alonso, sea con ánimo llano, sea fingidamente; don aslucia y maña entretener al enemigo hasta tanto que Sancho, rey de Navarra, sin saludar al Rey se volvió los otros reyes viniesen, que se decia llegarian muy á su tierra. La memoria desta descortesía quedó en el presto. Otros eran de parecer que se viniese luego á pecho del rey de Castilla fijada mas altamente que ninlas manos, porque los navarros y leoneses no tuviesen-guno pudiera peosar; y desde aquel tiempo, congojado parte en la victoria y en la presa, que arrojada y teme- con la saña y con el miedo, comenzó á tratar y aparejarrariamente al cierto se prometian. Este parecer pre- se para vengar el agravio y satisfacer aquel su sentivaleció como el que era el mas honrado, dado que el miento , no solo coutra los moros, sino tambien contra Rey no ignoraba que aquellos consejos en la guerra son los navarros. mas saludables que mas seguros, y que menospreciar al enemigo y confiar en sí mismos es daño igualmente

CAPITULO XIX. perjudicial á los grandes reyes, como el suceso de esta

De lo que sucedió en Portugal. batalla lo dió á entender. Ordenaron los reyes sus gentes. Diose la batalla junto a Alarcos, á 19 de julio, que El año luego siguiente, que se contaba de Cristo 1196, fué miércoles, el año de 1195. Fué grande el coraje y fué desgraciado en España por la muerte del rey don denuedo de entrambas las partes; pero el esfuerzo de los Alonso de Aragon, que entre los reyes de España tenia puestros fué vencido por la muchiedumbre de los ene- el segundo lugar en autoridad y señorío, y en esfuerzo migos, porque mereciéndolo así los pecados del pue- no daba ventaja á ninguno. Falleció en Perpiñan, á 25 blo y por voluntad de Dios amedrentados los nuestros, de abril, en tiempo que todo su señorío gozaba de gran Jes fulló el ánimo y corazon en la pelea. Muchos, así en paz y el reino de Aragon florecia en gente, riquezas y la batalla como en la huida, fueron muertos, entre ellos fama. Nombró por heredero á don Pedro, su hijo maMartin Martinez, maestre de Calatrava. Quién dice que yor, segundo deste nombre; á don Alonso mandó en don Martin, arzobispo de Toledo, se halló en esta ba- su testamento el condado de la Proenza y los demás estalla. De don Diego de Haro, que fuera el principal tados que del dependen. A don Fernando, el menor de movedor desta guerra, se decia mostró cobardía, ca todos, mandó que en el monasterio de Poblete del Cisse retiró de la pelea y volvió á Alarcos al principio de la tel, que su padre comenzó y él le dejó acabado, y está batalla, sea por no tener confianza de salir con la victo

puesto entre Tarragona y Lérida, en que pensaba haria, sea, como hobo fama, por estar agraviado del Rey, cer el enterramiento suyo y de sus sucesores, tomado quc en cierta ocasion igualó los caballeros del Andalucía el hábito, se ocupase en rogar á Dios por las ánimas de con los nobles de Castilla en esfuerzo y destreza del pe- sus antepasados. Las tres hijas infantas, dona Constanlear. Los moros, ensoberbecidos con tan grande viclo- za, doña Leonor y doña Dulce, nombró y sustituyó a la ria , no solo se apoderaron de Alarcos, que luego se les sucesion del reino, si sus hermanos muriesen sin hererindió, sino pasaron adelante, y metiéronse por las tier- deros, mudada en esta parte y corregida la voluntad de ras del reino de Toledo. Llegaron hasta Yévenes, que doña Petronilla, su madre, que excluyó las liembras de está seis leguas de aquella ciudad; desde allí, hechos la herencia de aquellos estados, como arriba queda semuchos danos, volvieron atrás. En nuestra edad sola- ñalado. Este año, en que sucedió la muerte del rey de mente restan algunos paredones de Alarcos y un tem- Aragon, fué tambien desgraciado por la hambre y pesplo bien antiguo, con nombre de Santa María, con que te, males que Cataluña principalmente padeció. Demás los comarcanos tienen mucha devocion. Entiéndese que desto, con una nueva entrada que bizo el Rey bárbaro; el Rey bárbaro hizo echar por tierra aquel pueblo y Cáceres y Plasencia fueron tomadas, talados los camabatir sus murallas. Túvose por cierto que con aquel pos de Talavera y puesto fuego a los olivares, que se desastre tan grande castigó Dios en particular un pe- dan allí muy buenos. La villa no pudo ser entrada por cado del Rey, y fué que en Toledo, menospreciada su la fortaleza de los adarves y esfuerzo de los moradores, mujer, se enamoró de cierta judía, que fuera de la her- echó por tierra empero los lugares de Santolalla y Esmosura, ninguna otra cosa tenia de estimar. Era este calona, que están mas adelante. La misma ciudad de trato, no solo deshonesto, sino tambien afrentoso á la Toledo estuvo cercada espacio de diez dias. En Castilla cristiandad. Los grandes, movidos por tan grande in- la silla obispal de Najara, en que hasta entonces estuvo, dignidad y porque no se esperaba emienda, hicieron se trasladó á la iglesia de Santo Domingo de la Calzamatar aquella mujer. Andaba el Rey furioso por el amor da, la cual de una excelente fábrica se comenzara dies y deseo. Un ángel que de noche le apareció en Illescas y seis años antes, y á la sazon se acabó, de tanta granle apartó de aquel mal proposito; mostrósele en aquella deza y anchura, que compile con las principales de Esforma que tenia en una pintura y imágen del mismo paña. Lo uno y lo otro se hizo por diligencia de dos Rey, á manera de mancebo con rostro hermoso, mas Rodrigo, obispo de Calahorra. El año siguiente de 1197

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