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hobo nuevos movimientos en Cataluña, por estar la pro- ba de dar orejas á esta plátioa, por tener gran deseo de vincia dividida en parcialidades; unos seguian á Ar- volver sus fuerzas contra el rey de Portugal, que tenia mengaudo, conde de Urgel; otros favorecian á Rai- hecho en los bárbaros grande estrago, fuera de que esmundo Rogerio, conde de Fox; por la cual parcialidad taba con cuidado de las cosas de Africa. Asentáronse la ciudad de Urgel fué cercada y tomada por fuerza. El treguas con los moros por diez años. En este tiempo moro Abenjuzef, soberbio por la victoria pasada y la don Sancho, rey de Portugal, parte de su cuidado y prueba que hizo de sus fuerzas y fortuna, con orgullo pensamiento ocupaba en reparar o edificar de nuevo se promelia en su pensamiento el señorío de toda Es- diferentes pueblos, de donde ganó el renombre y fué paña. Rehaciéndose pues de fuerzas y juntadas mas llamado don Sancho el Poblador; en este número se gentes, volvió otra vez á Toledo; no tenia esperanza de cuentan Valencia de Miño, Montemayor el Nuew, Vaapoderarse de la ciudad por la fortaleza del sitio; taló lelas, Peñamacor, Sortella y Penella con otros, parte los campos, saqueó los lugares comarcanos, hizo gran- de los cuales por donacion del Rey se dieron á los cabades robos, llegó con las talas hasta Madrid y Alcalá, y á lleros de Santiago, parte á los de Avis, que por este mano izquierda lasta Ocaña, Uclés, Huete y Cuenca, liempo comenzaron en Portugal á tener fama. El madestrozando todo lo que encontraba. Los nuestros por yor cuidado que tenia era de echar los moros de toda los daños del año pasado y por el miedo presente esta- aquella provincia; y así, se apoderó de la ciudad de Silban sin consejo y sin saber que partido tomarian para ves, que está al promontorio Sacro o cabo de San Videfender la patria. Era extremo el peligro en que las cente, ayudado de una gruesa armada que vino de Francosas de los cristianos se hallaban, porque el Moro, cia y Ingalaterra. En particular el conde Filipe, cuñado efectuadas tan grandes cosas, se volvió al Andalucía del Rey, envió en su ayuda veinte y siete naves, y en con su ejército sano y salvo, determinado de tornar á 1 cllas muy escogidos soldados de Flándes. En la razon la guerra el año siguiente con mayor furia. Don Alon- del tiempo en que esto sucedió no concuerdan los es50, rey de Castilla, rodeado de tantos males, por no te- critores; algunos señalan el año de 1199, otros lo poner fuerzas iguales al enemigo, trataba de buscar so- nen diez años antes , que fué en el tiempo que los reyes corros y ayudas de fuera. Poca esperanza tenia que los Enrique, de Ingalaterra, y Filipe, de Francia, con deseo leoneses y navarros hiciesen cosa de provecho, pues de promover y sustentar la cristiandad que estaba para demás del desacalo pasado, en tiempo tan trabajosó perderse, se determinaron de pasar por mar a la Tierraacometian por diversas partes las tierras de Castilla, sin Santa , despues que tuvieron primero vistas en los vetener cuenta con la cristiandad ni considerar lo que la llocases, donde está la villa de Gisors, cabeza que es de fama diria dellos. Fué así, que el rey de Navarra trabajó | los pueblos que llaman vergasins; pero el Inglés, mulas tierras de Soria y Almazan, por do entró á robar con dada la voluntad, se quedó en su tierra y envió en su lusus soldados; el rey de Leon, puesta confederacion y gar á su hijo Ricardo. Hizo compañía a los reyes Enrialianza con los bárbaros que moraban en Extremadura que, á la sazon conde de Campaña, en Francia; despues en las tierras que caen entre Tajo y Guadiana, se me- por casar con doña Isabel, hija del rey Amalarico, fué tió por tierra de Campos, en que taló toda la campaña. rey de Jerusalem. Hijo deste Enrique, de la primera En solo don Pedro, rey de Aragon, llamado el Católi- mujer , fué Teobaldo, conde de Campaña, con quien co, quedaba alguna esperanza. Convidole el rey de por estos tiempos casó doña Blanca, hermana de don Castilla para hacer confederacion y juntar las fuerzas Sancho, rey de Navarra, madre de ot Teobaldo que el contra los enemigos comunes. Vino el Aragonés en tiempo adelante vino á ser rey de Navarra. Los corazoello. Hecho este concierto, pareció primero vengar las nes de los mortales, trabajados con tantos males y aqueinjurias del rey de Leon, despues los agravios que hi- jados de miedos, tenian otrosí atemorizados muchos cieron los pavarros; con esto de primera instancia fue- prodigios, que se vian como anuncios de grandes males. ron tomados del rey de Leon los pueblos de Bolaños, En Portugal hobo peste y hambre gravísima, y en el Castroverde, Valencia y el Carpio. Contra los navarros cielo se vieron otras señales; el vulgo, inclinado á penno se pudo hacer la guerra como lo tenian acordado , á sar lo peor y dado á supersticiones, decia ser venganza causa que Abenjuzef se apercebia para hacer nueva del cielo y ira de Dios, porque el matrimonio de don guerra, como aquel que estaba acostumbrado demasia- Alonso, rey de Leon, y de doña Teresa, infanta de Pordamente á hacer entradas por nuestras tierras; con tugal, si bien era ilegítimo y por las leyes ninguno, no todo esto, los castellanos y aragoneses con la gente que se apartaba; dado que Inocencio, pontifice tercero deste fuera justo acometer á los bárbaros, sin ningun cuida- nombre, sucesor de Celestino, que habia comenzado & do de la cristiandad, revolvieron contra el rey de Leon, gobernar la Iglesia romana, lo procuraba con todo cuicausa de todos los males, como ellos decian; tornaron dado de tal suerte, que puso entredicho en todo Portuá entrar por sus tierras el año de 1198 y llegaron hasta gal y pena de excomunion á todos los que no obedecieAstorga; destrozaron la tierra de Salamanca , apode- sen á su mandato. Acrecentóse este miedo por perderse, ráronse de la una y de la otra Alava, y de Monterey como se perdió a la sazon, la ciudad de Silves, destruicon otros lugares; despues desto tornaron á tratar de dos y talados los lugares y campos de aquella comarca; vengarse del rey de Navarra, que no menos agravios lo uno y lo otro por las armas y esfuerzo de Abenjuzef, tenia hechos, y esto con tanta voluntad de los reyes de que pretendia por esta manera salisfacerse de las injuCastilla y Aragon , que olvidados de su reputacion y sin rias y daños que el rey de Portugal le tenia hechas el moverse por el peligro de la cristiandad, se determina- tiempo pasado. ron bacer concierto con Abenjuzef, comun enemigo de cristianos, y no tuvieron por cosa sea ser los primeros á coavidalle con la confederacion. El Bárbaro no deja

CAPITULO XX.

de Aragón, á Aguilar en tierra de Campos. Estas cosas

hacia, y no aflojaba con eso el cuidado de la guerra De la guerra que se hizo contra Navarra.

que pensaba hacer a los navarros, ni cesaba de amoApartóse aquel matrimonio del rey de Leon por cau- nestar al rey de Aragon que juntase con él las fuerzas sa del pareutesco que tenian él y su mujer con difi- y las armas. Así en un tiempo las gentes de Aragon y cultad y tarde; pero en fin, se apartó el año de nues- Castilla se movieron contra los navarros. El rey don tra salvacion de 1200, y luego se comenzó a poner en Sancho, vista la tempestad que cargaba sobre él y que plática de pedir a la infanta doña Berenguela, hija de no tenia fuerzas bastantes, como quier que esperase don Alonso, rey de Castilla, de la cual se dijo poco an- poca ayuda de los principes cristianos, que sentia estar tes que estaba concertada de casar con Conrado, duque enajenados por industria y maña del rey de Castilla, de Suevia , mas ella se excusaba por las costumbres de tanto, que se comenzaba á tratar del casamiento entre los alemanes y por el largo camino, puesto que no me- Luis, hijo de Filipe, rey de Francia, y la infanta doña nos aborrecia el matrimonio de Leon por el parentesco Blanca, hija de don Alonso, rey de Castilla ; determinó que con él tenia, causa que el primero se apartase; por el mar pasarse á Africa para pedir ayuda al mirapero los reyes muchas veces posponen la honestidad y mamolin Abepjużef; grande afrenta y notable maldad, religion á sus particulares. Los halagos de la madre mayormente que se entendia no dejaria él, como era ablandaron el corazon de la doncella, y á su padre pa- soberbio, pasar la ocasion que la discordia de los nuesrecia que los casamientos de diversas naciones muchas tros le presentaba de acometer de nuevo á España. veces suelen ser desgraciados, y que no se debia dejar Los historiadores navarros no conforman con lo que de la ocasion de ganar al rey de Leon que les hacia tantos verdad pasó, sino con deseo de excusar aquella jornadaños, demás de apartalle de la amistad del rey de Na- da, fingen que don Sancho pasó en Africa con intento varra, de quien principalmente deseaba satisfacerse y de socorrer al Rey moro de Tremecen contra el de Túvengarse, y entendia que desamparado del rey de Leon, nez; la invencion por sí misma se manifiesta, por do no tendria fuerzas bastantes para resistir. Por una haber entonces reyes en Africa de aquellas ciudades; epistola de luocencio III, enderezada al de Composte- así, no me pareció era menester refutalla con mas palla, se ve que el de Toledo fué á Roma el año pasado labras. La verdad es que pasado el rey don Sancho en para alcanzar dispensacion del Papa sobre este matri- Africa, los reyes de Castilla y de Aragon se metieron monio que se trataba, y no la quiso dar. Entre tanto por Navarra como por tierra sin dueño y sin valedor. pucs que estas cosas se trataban y maduraban, el rey Aivar y lo de Valderroncal tomó el rey de Aragon. Los de Castilla don Alouso, con grande deseo de vengarse, se pueblos de Miranda y Inzula se dieron al rey de Castiapercebia con todo cuidado para aquella guerra; á don lla, que puso tambien cerco sobre Victoria, cabeza de Pedro, rey de Aragon, para no poder venir luego, como Alava; y porque se defendian los ciudadanos valienteen la confederacion quedó asentado, impidió la discor- mente y el cerco se dilataba, dejando en su lugar á dia que tenia con su madre la reina doña Sancha; ca don Diego de Haro para apretallos, el Rey se partió á teniéndola por sospechosa y creyendo que trataba de Guipúzcoa, una de las tres provincias de Vizcaya, la volverse á Castilla, procuro quitalle los lugares de su cual, irritada por los agravios de los navarros, estaba dote. Pero á instancia del rey de Castilla se asentó la aparejada á entregársele, como lo hicieron luego, ca concordia entre la madre y el hijo; juntáronse los dos rindieron al Rey todas las fuerzas de la provincia; lo reyes en Hariza, pueblo asentado á la raya de los dos que tambien al fin hizo Victoria, perdida la esperanza reinos, donde por medio y diligencia del rey don Alon- de poderse defender, y por su autoridad todas las deso y por su voluntad, se determinó que á trueco de más villas de Alava. Solamente sacaron por condicion Tortosa y de Azcona y de otros pueblos la Reina diese que no les pudiese el Rey dar leyes ni poner gobernaal rey de Aragon los de Hariza, Epila y Embite, que le dores, excepto en Victoria solamente y Treviño, lugapertenecian á ella; en que pretendia el Aragonés quitar res y plazas en que se permitia que el Rey pusiese quiea la entrada por aquella parte al rey de Castilla, si en al- los gobernase. Todo era fácil á los reyes de Castilla y de gun tiempo quisiese acometer las tierras de Aragon; Aragon, por estar toda la provincia de Navarra desamconsideraba que las voluntades de los hombres, y mas parada de todo socorro y sin fuerzas, fuera de que de las de los reyes, son varias y mudables, y por ningun nuevo se divulgó por la fama que el rey don Sancho corespeto de parentesco se mueven cuando se les mues- menzara á estar enfermo de cáncer que le nació en una tra esperanza de ensanchar su estado. Don Pero Ruiz de pierna, sin esperanza de poder sanar. La melancolis, Azagra, señor de Albarracin, se halló en aquellas vistas que por la poca esperanza que tenia de remedio se le de los reyes por estar, es á saber, ya reconciliado con engendró, fué causa de aquella mala dolencia. Las maambos. Hizose esta confederacion á 30 de noviem- rinas de Vizcaya, que importaba mucho para conserbre. En el mismo año doña Berenguela, hermana del var el señorío de aquella provincia, fueron fortificadas, rey don Sancho de Navarra, casó con Ricardo, rey de reparados los lugares de San Sebastian, Fuenterrabia

, Ingalaterra; así lo dicen las historias de España. Los Guetaria y Motrico; los pueblos de Laredo, Santander escritores ingleses relieren que sucedió esto el año pa- y San Vicente de nuevo se fundaron en las riberas cersado, y afirman que en este falleció el mismo Ricardo, canas. Entre tanto que el rey don Alouso de Castillo El rey don Alonso, con la comodidad de las treguas que se ocupaba en hacer estas cosas, don Sancho, rey de tenia con los moros, deseaba reparar los daños que el Navarra, sin hacer pingun efecto, volvió afrentado á se tiempo pasado se recibieran, y para esto procuraba re- patria y reino, que halló Jiminuido y salto en muchas parar á Plasencia y á Béjar, y á Mirabel y á Segura en partes, muchos pueblos enajenados. Envió sobre estos cl monte Argentario, á Monfredo ya Noya en la Mancha agravios á los dos reyes embajadores con toda bumildad; pero no alcanzaron cosa alguna fuera de buenas don Alonso, rey de Castilla , casar dos hijas casi en un palabras, por no poderse persuadir á restituir lo que mismo tiempo con dos reyes sin dote ninguna , porque tenian adquirido por el derecho de la guerra, ni les po- á doña Berenguela dio solamente los lugares que por dian faltar razones y títulos con que colorear su codi- las armas quitó poco antes á su marido, restituyéndocia y paliarla.

selos por las condiciones del casamiento. Celebráronse

las bodas en Valladolid, do los reyes se juntaron, con CAPITULO XXI.

grandes fiestas y muestras de alegría. Entre don Alon

so, conde de la Proenza, en Francia, y don Guillen, Cómo el rey de Aragon sué à Roma.

conde de Focalquer, aunque era tio de doña Garsenda, Estas cosas sucedian en España en el tiempo que Ri- mujer del mismo don Alonso, se levantó guerra, que cardo, rey de Ingalaterra, en prosecucion de la guerra forzó á don Pedro, rey de Aragon, para ponellos en que emprendió en Francia, con que mucho tiempo tra- paz de pasar en Francia. En Aguasmuertas, pueblo bajó aquella provincia, en el cerco que tenia sobre Li- en las marinas de la Gallia Narbonense, que los antiguos moges, ciudad muy fuerte, fué muerto con una saeta Hamaron Fosas Marianas, por la diligencia del Rey se que le tiraron desde los adarves. Sucedió en el reino trató de la concordia, y hechas sus avenencias, se su hermano de padre y madre, llamado Juan. Filipe, apartaron de las armas. Deseaba el rey de Aragon con. por sobrenombrc Augusto, reyde Francia, con intento cuidado de hacer la guerra á los mallorquines, por esde derribar al nuevo Rey y desbaratar sus intentos an- tar aquellas islas en poder de moros. Para este efecto tes que cobrase fuerzas, bizo grandes juntas de gen- era menester ganar la voluntad de los ginoveses y pites. Acometió á la Normandía, á la Bretaña y á los de sanos, que en aquella sazon eran poderosos por el mar. Anjou, estados que eran de los ingleses en Francia; La autoridad de Inocencio III, pontífice máximo, era apoderóse de las ciudades, de unas por fuerza, de otras muy grande, y no menor el deseo de ayudar a los arade grado. Contra su poder no tenia el nuevo Rey ni le goneses, como lo mostraba en muchas ocasiones. Parquedaba alguna esperanza, por ser desigual en fuerzas tido pues el Rey de la Proenza, en una flota se fué à Roy no hallar camino para defenderse de contrario tan ma á verse con el Pontífice; recibióle él con grande bravo y ejecutivo. Enviáronse el uno al otro embajadas, aparato, y para honralle mas en la iglesia de San Pany por este medio, para que los reyes se viesen , señala- cracio, que está de la otra parte del Tibre, el año de ron á Butavento, pueblo de Normandía. Hizose allí nuestra salvacion de 1204, á 21 de noviembre fué unconfederacion y alianza, mas necesaria que honrosa gido por Pedro, obispo portuense, y por la misma mapara los ingleses, en que dejaban al Francés las ciuda- no del Pontífice con solemne ceremonia recibió la codes de que se apoderara, solo con una condicion y rona y las demás insignias reales. Concedió otrosí para gravámen, que una hija del rey de Castilla casase con adelante que los reyes de Aragon pudiesen ser coronaLuis, hijo de Filipe, rey de Francia, sin llevar otra dos en sus tierras y que hiciese el oficio y toda la cedote alguna. Este color se tomó y esta capa por ser remonia el arzobispo de Tarragona, como vicario del sobrina del Inglés, bija de su hermana. Solo lo de An- pontífice romano. Hay bula de todo esto, mas no parejou se restituyó á los ingleses. Enviáronse embajadores ció ponella en este lugar. Aun no se acostumbraba en al rey de Castilla de todo lo que pasaba. El, alegre con aquel tiempo que los reyes de Aragon luego despues la nueva y con el concierto que demás del bien comun de la muerle de sus padres tomasen las insignias reale traia á él tanto provecho, vino en lo que le pedian. les , sino cuando a la manera usada entre los españoles Tepia el rey don Alonso cuatro hijas, las tres en edad los armaban caballeros ó se casaban ; entonces, finalde casarse; estas eran doña Berenguela , doña Urraca, mente, usaban del nombre y insignias reales. Por esta doña Blanca. Doña Berenguela por este mismo tiempo merced que hizo á Aragon el Papa , el rey de Aragon casó con el rey de Leon. A los embajadores que de hizo su reino feudatario á los pontifices romanos, conFrancia vinieron sobre el caso dieron á escoger entre certó y prometió de pagar cada año cierta cantidad de las dos que restaban. Doña Urraca era mas apuesta y oro; cosa que llevaron mal los naturales que se mede mas edad. Sin embargo, ellos ofendidos del nombre noscabase con aquel color y capa el derecho de la lidoña Urraca , escogieron á doña Blanca. En Burgos se bertad y se diese á los pontífices poder y ocasion y enhicieron los desposorios, dende acompañada del padre trada con esto para intentar mayores cosas en Aragon, fué la doncella llevada a la Guiena , por estar en poder Este sentimiento se aumentó por un tributo que el año de los ingleses ; de alli con acompañamiento de gran- siguiente el Rey impuso sobre el reino muy pesado, des de Francia pasó adonde estaba su esposo. Los in- que vulgarmente se llamaba monetal. En Huesca al fin gleses quedaron muy sentidos de que con aquella con- del mes de noviembre se proinulgaron los tales edicfederacion se hobiese escurecido la majestad de aquel tos, en que no solamente el vulgo, sino tambien todos reino, en tanto grado, que pasado el Rey á Ingalaterra, los nobles y hidalgos se comprehendian sin sacar á nale miraban de mala gana y con malos ojos, y al entrar die. Reprehendian al Rey y extrañaban que en particuen las ciudades no le hacian las aclamaciones que sue- lar fuese pródigo y en público codicioso para suplir len y acostumbran. Sucedieron estas cosas el año con tales imposiciones públicas y comunes lo que derde 1201. En el mismo año falleció Teobaldo, conde ramaba sin propósito. No se habia el Rey casado por de Campaña ; dejó por heredero el preñado de su mu- este tiempo, y estaban con cuidado que dejase sucejer doña Blanca ; parió despues de la muerte de su ma- sion pera heredar el reino. Procuró el pontífice romarido un hijo del mismo nombre. Doña Berenguela , hija no Inocencio que madama Maria, hija de Isabel, reina de don Alonso, rey de Castilla, últimamente casó con de Jerusalem, que venia á suceder en aquel reino, cadon Alonso, rey de Leon. Era cosa muy honrosa para sase con el roy de Aragon. Tenian este negocio para concluirse, cuando el Rey, a persuasion de sus grandes, entregó al Rey, y ellas se pusieron debajo de su ampacasó con madama María, hija y leredera de Guillen, ro. Con esto la sucesion del gran Borello, antiguamente señor de Mompeller, por la comodidad de aquel estado. conde de Barcelona y de Urgel , cayó del señorío de Con esto los deseos piadosos del Pontifice quedaron aquella ciudad, si bien su padre mandó y dejó en su burlados, que con aquel casamiento pretendia hacer testamento la mitad de su villa de Valladolid al pontifique las fuerzas de Aragon se empleasen en la guerra ce Inocencio con intento que amparase a su hija en lo de la Tierra-Santa. Dona Urraca, tercera hija de don demás; pero no entiendo que el Papa entró en posesion Alonso, rey de Castilla , que pretendia antes casar con de aquella manda y legado. el Aragonés, perdida esla esperanza , casó el año 1206 con don Alonso, hijo primogénito de don Sancho, rey

CAPITULO XXII. de Portugal. Este año, postrero de febrero, hobo grande

De las paces que se hicieron entre los reyes. eclipse del sol, tanto, que por espacio de seis horas el dia se mudó en escura noche. A 1.° de julio dió el Rey Espiraba el tiempo de las treguas asentadas con los al arzobispo de Toledo don Martin el oficio de chanci- moros, y el deseo de volver á hacerles guerra tenia á Her mayor de Castilla. Los rios con las continuas llu- todos puestos en cuidado, mas que a todos al rey de vias crecieron tanto, que Tajo en Toledo, á 27 de di- Castilla, como el que caia mas cercano al peligro. Era ciembre, principio del año siguiente, sobrepujó la puer- menester sosegar las diferencias entre los cristianos y ta del Almofala un estado de hombre. Esto dicen los los movimientos, y concertar los reyes entre sí para Anales de Toledo. La puerta del Almofala puede ser que de buena gana hiciesen liga contra el comun eneque fuese la que hoy se llama de San Isidoro. El rey de migo, poderoso con la junta delantos reinos, ferozeon de Navarra, perdida la esperanza de rehacerse, vino á tantas victorias y que amenazaba á nuestras tierras. verse con el rey de Castilla á Guadalajara, donde hi- Los reinos comarcanos, mayormente si los reyes son cieron treguas por cinco años. Para mayor seguridad bulliciosos, no pueden largamente estar sosegados, se dieron como en rebenes algunos pueblos de la una por nacer cada dia entre ellos nuevas causas de guer

el ras y pleitos trabadas unas de otras. Don Alonso, rey rey don Alonso procurase que el de Aragon enlrase en de Leon, fué el primero que por acometer los lugares la misma confederacion. El año adelante de 1208 sué que tenia en dote su madrastra turbó el reposo coseñalado por la muerte de muchos príncipes y señores. mun. Reprehendia á su padre y quejábase que por ser A 28 de agosto murió don Martin, arzobispo de Toledo; liberal con sus mujeres diminuyó la majestad del reino sucedióle algo adelante don Rodrigo Jimenez, navarro y enflaqueció las fuerzas. Don Diego de Haro, por ser de nacion, natural de Puente de Rada , su padre Jimeno hermano de la Reina viuda, como hiciese rostro á los Perez de Rada, su madre doña Eva. Tuvo por herma- intentos del Rey, despertó contra sí las armas de Leon na á doña Guiomar de Rada , por sobrino á don Gil de У de Castilla de tal guisa, que ni pudo defender el esRada, á quien él mismo dió la tenencia de algunos cas- tado y derecho de su hermana, y él, ofendidas las votillos. Todo consta de papeles de la su iglesia de To- luntades de los dos reyes, fué forzado á retirarse á ledo, y fué primero obispo de Osma; de allí le trasla- Navarra. Hacia desde alli ordinariamente correrías en daron á Toledo. Las raras virludes y buena vida, y la los campos de Castilla ; sobrevinieron los reyes, que le erudicion, singular para en aquellos tiempos, hicieron vencieron cerca de la ciudad de Estella y le forzaron á que, sin embargo que era extranjero, subiese á aquel meterse dentro de aquel pueblo, que era muy fuerte, grado de honra y á aquella dignidad tun grande; y por- por las murallas y baluartes; así, no trataron de comque las treguas entre los reyes se concluyeron en gran batille. Todavía los cuatro reyes de Castilla, Leon, Naparte por su diligencia, tenia ganada la gracia de los varra y Aragon, con seguridad que entre si se dieron, principes y las volunlades de la una y de la otra nacion. se juntaron á vistas en Alfaro, en que hicieron entre sí Por el mes de noviembre falleció doña Sancha, madre las paces ; don Diego de Haro, desamparado de todos y del rey de Aragon, en el monasterio de Jijena, que era desconfiado de sus fuerzas, se fué á Valencia á valerse de monjas, y ella le fundó á su costa debajo de la obe- de los moros. Avino que el rey de Aragon, con el cuidiencia y gobierno de los comendadores de San Juan, dado que tenia de la guerra contra los moros y pory en el mismo, cansada de las cosas del mundo y con que así quedó en la habla concertado, entró por las deseo de vida mas perfecta , habia tomado aquel hábi- tierras de Valencia. Matáronle el caballo en cierto cnto. En Toledo el mismo dia de San Martin falleció don cuentro, y sin duda viniera en poder de los moros si Estéban Illan; fué enterrado en la iglesia de San Ro- | don Diego de Haro, que se halló con ellos, movido de man; persona señalada en todo género de virtud y su humanidad y olvidado de las injurias, no le diera que tenia el gobierno de la ciudad y la tenencia de los un caballo, con que se libró del peligro; cosa que á él alcázares en premio del servicio que hizo los años pa- fué causa de grande odio, yle fué inal contado eutre los sados al Rey cuando le apoderó de Toledo. Fué piadoso bárbaros, tanto, que para purgarse y aplacallos le fué para con Dios, de ánimo liberal con los pobres; las ri- necesario pasar á Africa y dar razon de sí al Miramaquezas que alcanzó igualaron á su ánimo. Demás desto, molin y defender por derecho y por las leyes su inofalleció el conde de Urgel ; de su mujer doña Elvira cencia. Concluido el pleito por una parte, y por otra dejó una sola hija , llamada Aurenbiasis. Esta doncella, aplacados los reyes cristianos, volvió dende á Castilla Gerardo de Cabrera, hijo de Ponce, despertadas-dife- el año, como yo pienso, de 1209. Sea licito en la razon rencias y pleitos pasados, como quier que por ser mu- de los tiempos á veces andar á liento, porque olros dijer la trabajase y tratase de despojarla, por voluntad cen que la confederacion de los reyes en Allaro se hizo de doña Elvira , su madre, dió el estado de Urgel y le dos años antes deste, á instancia y por grande diligencia de doña Sancha, madre del rey de Aragon, que aun cuánta ayuda y fuerzas hay en la agradable compañía no era difunta á la sazon, segun dicen. La verdad es y alianza entre los principes comarcanos. Dado que don que los dos reyes don Sancho, de Navarra , y don Pedro, Alonso, rey de Leon, en sazon por cierto muy mala, rede Aragon, que tenian entre si mayores diferencias, se pudió á doña Berenguela, su mujer, por causa del parenjuntaron á vistas y habla este mismo año en una llapura tesco y por mandado del pontifice Inocencio, y la enviacerca del lugar llamado Mallen. En aquel lugar, á 4 del ra á su padre. Hay una carta del mismo loocencio sobro mes de junio, se hicieron las paces, y por muestra de esto á don Alonso, rey de Castilla, que hacia contradicion amistad don Sancho prestó al rey de Aragon veinte mil al divorcio, grave y llena de amenazas. Por otra del misducados, con prendas de cuatro lugares que consigno mo se entiende puso entredicho en el reino de Leon, porel Aragonés para que los tuviese en tercería don Jimeno que no se apartaba aquel matrimonio, y tuvo descomulde Rada, que sospecho era pariente de don Rodrigo, gado aquel Rey sobre el caso. Los moros con su rey Maarzobispo de Toledo, que tenia el mismo sobrenombre, homad, el cual los años pasados sucediera en lugar de ca se llamó don Rodrigo Jimenez de Rada. Pusieron Abenjuzef, su hermano, entraron en grande esperanpor condicion que si al tiempo señalado no se pagase za de apoderarse de toda España, que determinaban de la deuda , él entregase aquellos lugares en poder del seguir hasta el cabo y deshacer el nombre cristiano y rey de Navarra. Don Alonso, rey de Castilla, fué el desaraigalle de toda ella. A los fieles no les faltaba ániprincipal movedor y causa destas paces, que se asenta- mo ni brio para defender lo que tenian ganado, ni vuron entre los reyes por el miedo que de fuera amena- luntad de echar los moros de la tierra. Los unos y los zaba, que suele entre ciudadanos y parientes muchas otros con gran resolucion y igual esperanza se movieron veces quitar grandes diferencias. Procuraba tambien á las armas y entraron en este debate. Los cristianos se hacer venir socorros de Francia; pero impidió estos aventajaban en esfuerzo y en la prudencia del capitan; intentos y práticas la guerra que entre ingleses y fran- los moros sobrepujaban en muchedumbre, y con granceses, mas brava que antes, andaba de nuevo encendi- de diligencia juntaban en uno para aquella guerra las da, dado que con deseo de pacificar aquellos reyes en- fuerzas de Africa y de España. En el mismo tiempo las tró armado en la Guiena con intento de emplear sus armas de Castilla y de Aragon se movieron contra los fuerzas contra la parte y nacion que no quisiese venir moros. En el reino de Valencia se apoderó el rey don en las paces. Su trabajo fué en balde, porque toda la Pedro de Aragon de Adamuz y de otros lugares. Hizo Francia ardia en guerras y discordias, sin mostrarse donacion de Tortosa á los templarios en premio de lo alguna esperanza de paz. Además que los apercebi- que trabajaron y sirvieron en las guerras pasadas. Enmientos que hacian los moros para la guerra le pusieron tregola al maestre de aquella órden, que se llamaba don en necesidad de dar la vuelta para España. En el tiem- | Pedro de Montagudo.Don Fernando, hijo de don Alonso, po que las treguas duraron con los moros, á persuasion rey de Castilla, por mandado de su padre acometió las del arzobispo don Rodrigo, se fundó una universidad tierras de Andalucía, taló las campañas de Baeza, de en Palencia por mandado del Rey y á sus expensas Andújar y de Jaen por lodas partes, cautivó hombres, para la enseñanza de la juventud en letras y humanis hizo robos de ganados. En el mismo tiempo que Mahodad; ayuda y ornamento de que solo hasta entonces mad, rey de los moros, que llamaron el Verde, del turEspaña carecia, á causa de las muchas guerras que los bante ó bonete que acostumbraba á traer desta color, tenian ocupados. De Italia y de Francia, con grandes se apoderó por fuerza del lugar de Salvatierra; los mopremios y salarios que les prometieron, trajeron cate- radores, parte fueron pasados á cuchillo, parte tomados dráticos para enseñar las facultades y ciencias. En las por esclavos. Por el mes de junio del año de Cristo Huelgas otrosí, cerca de la ciudad de Burgos, se edificó de 1210 sitiaron el lugar y el mes de setiembre le tomaá costa del Rey un monasterio muy grande de monjas ron; iba don Alonso, rey de Castilla, con gente escogida con nombre de Santa María , para que fuese enterra- de los suyos á socorrer los cercados; mas llegado que miento de los reyes, y junto con él un hospital. Doña hobo á Talavera, don Fernando, su hijo, que volvia de la Constanza, bermana del rey de Aragon, que quedara empresa del Andalucía, le hizo tornar del camino dándoviuda de Eimerico, rey de Hungría, del cual parió un lo á entender el peligro en que se ponia y que era mehijo, llamado Ladislao, á persuasion del pontífice Ino- nester mayor ejército para hacer rostro á los enemigos, cencio III, casó con don Fadrique, rey de Sicilia, y este Los intentos del Rey que tenia concebidos en favor de la mismo año en una flota la llevaron á su marido. Feste religion cristiana no poco alteró y entretuvo la muerte jaron los sicilianos asaz estas bodas, si bien fueron des- del mismo infanledon Fernando, que se siguió el año luegraciadas por la muerte del conde de la Proenza y de go adelante, dia viernes, á 14 del mes de octubre. Fué tanotros grandes que acompañaron la casada hasta Sici- to mayor el sentimiecto de su padre y el lloro de toda la lia, que fallecieron en Palermo. El cielo y aire de Es-provincia, que daba ya asaz claras muestras de un paña y Francia son muy sanos ; aquellos lugares de Si- grande y valeroso príncipe. Su cuerpo llevaron desde cilia no tan saludables, á lo menos para extraños; esta Madrid, donde falleció, á las Huelgas, acompañóle el mudanza les acarreó este daño.

arzobispo don Rodrigo y su hermana la reina doña Bea

renguela para borralle mas. Esta fué la causa por qué CAPITULO XXIII.

la empresa contra los moros se dilató hasta el año siCómo se comenzó la guerra contra los moros.

guiente. Solamente se hicieron por entonces Cortes del Este era el estado de las cosas en España. Las paces reino en la ciudad de Toledo para aprestar las cosas que hechas entre los principes cristianos despues de tantas eran necesarias para la guerra. En estas Cortes se hidiscordias henchian los ánimos de los naturales de es- cieron premáticas contra los demasiados gastos, por peranza muy grande y alegría. Que todos consideraban que las costumbres se iban estragando con los deleitos.

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