Imágenes de páginas
PDF
EPUB

jurar aquellos reyes. Nombraron por ayo del niño para mandar , procuraron aprovecharse de aquella ocasion que le amaestrase á don Guillen Monredon, maestre para apoderarse ellos del gobierno. Eran tres hermay superior de los templarios en aquel reino y el prin- nos, Alvaro, Fernando y Gonzalo, hijos de don Nuño, cipal de los embajadores que se enviaron al Papa. Se- conde de Lara, poderosos en riquezas y en aliados. ñalaron otrosi la fortaleza de Monzon para que allí se Estos hacian poco caso del Rey, por ser niño, y de su criase el nuevo Rey, lasta tanto que las parcialidades hermana, por ser mujer. Pretendian salir con su intense compusiesen, y que él tuviese edad para encargarse to, quier fuese con buenos medios , quier con malos. del gobierno. Entre los ciudadanos de Zaragoza y la Ofreciéronse dos ocasiones muy á su propósito: la una, gente de Navarra se abrió la contratacion que, segun que un hombre particular, llamado Garci Lorenzo, naparece, tenian impedida por causa de las alteraciones tural de Palencia, tenia mucha cabida con doña Bede Aragon 6 por otras diferencias, que siempre resul- renguela. De la industria deste hombre y de su maña, tan entre los reinos comarcanos, mayormente que el que era muy grande, se pretendieron valer, y para esto rey don Sancho de Navarra por su edad y poca salud le prometieron, si terciaba bien y les acudia conforme poco podia acudir al gobierno y al amparo de sus va- á su deseo, de dalle en premio la villa de Tablada, que sallos, antes vivia retirado en el castillo de Tudela sin él mucho deseaba. Esta fué la primera ocasion. La seatender ni á las cosas de la guerra ni á las del gobier- gunda y de menos importancia fué la ausencia que á no. Esto påsaba al fin deste ano, en que cerca de la la sazon hizo don Rodrigo, arzobispo de Toledo, que ciudad de Tornay, principai en los estados de Flandes, solo por su mucha autoridad y prudencia pudiera desy puesta a la ribera del rio Escalda, el emperador Oton cubrir y desbaratar estas trazas. Partiose para Roma y Felipe, rey de Francia , tuvieron una sangrienta ba- para hallarse con los demás prelados en el Concilio laialla. Estaba de parte del Emperador don Fernando, lerano , que por sus edictos tenia convocado el papa infante de Portugal, casado con la condesa proprieta- Inocencio. Juntáronse á su llamado cuatrocientos y ria de Flandes, que vencidos y desbaratados los de su doce prelados, y entre ellos los setenta y uno eran arrarte y los imperiales, quedó preso por largo tiempo

zobispos, el patriarca de Jerusalem y el de Constantien poder de los franceses. Esta fué la famosa batalla nopla. El Alejandrino y el Antioqueno no acudieron, de Bovinas, así dicha de un puente junto al cual se pero enviaron sus tenientes que supliesen sus veces. dió. En Aragon todavía continuaban en procurar algun Los demás sacerdotes que acudieron apenas se podian medio de paz; parecióles seria conveniente para con- contar. Los negocios que en este Concilio se trataron tentar á don Sancho, conde de Ruisellon, encargarle fueron muchos y muy graves. Sobre todo pretendian el gobierno del reino de Aragon, como se hizo el año renovar la guerra de la Tierra-Santa y apaciguar las siguiente de 1215. Lo que pensaban seria ocasion de alteraciones de Francia, que los herejes traian revuelsosiego sucedió muy al revés ; que como persona de- ta. Abrióse el Concilio por el mes de noviembre en la seosa de mandar, con la mano que le dieron, se encen- iglesia de San Juan de Letran. Entre los demás padres dió en mayor deseo de coronarse por rey; de que re- se señaló mucho el arzobispo don Rodrigo; hizo una sultaron mayores revueltas y bullicios, como se verá oracion á los del Concilio en lengua latina, pero mezadelante. Las cosas de Castilla no estaban en mejor es- cladas sentencias y como flores de las otras lenguas tado. Era el nuevo rey don Enrique de once años, cuan- italiana, alemana, inglesa, francesa, como el que bien do por muerte de su padre y por haber faltado sus her- las sabia , que puso admiracion á los padres basta demanos mayores sucedió en aquella corona. Encargóse cir que desde el tiempo de los apóstoles nunca se vió su madre del gobierno, como era razon , que duró poco, cosa semejante. En particular se trató de la primacía por la muerte que muy en breve le sobrevino. En sú de Toledo, á causa que los arzobispos de Tarragona, testamento nombró para el gobierno en su lugar y para Braga , Santiago y Narbona no le querian reconocer la tutela del Rey á doña Berenguela , su hija, reina de

ventaja por razones que cada cual en su defensa alegaLeon, aunque apartada de su marido. Esta señora por ba. Presentáronse por la iglesia de Toledo las bulas de ser de ánimo varonil y muy poderosa en vasallos, ca los pontifices romanos mas antiguos, sus sentencias y tenia por suyas las villas de Valladolid, Muñon, Curiel determinaciones, los decretos de los concilios, arguy Santisteban de Gormaz por merced y donacion que mentos y probanzas tomadas de la antigüedad, que en dellas le hizo el Rey, su padre, cuando volvió a Castilla, los hombres es venerable y en las ciudades se tiene por sustentaba el peso de todo y aun ayudaba con su ha- cosa sagrada. Salieron a la causa el arzobispo de Braga cienda á los gastos que forzosamente en el gobierno se y el de Santiago, que presentes se hallaron, y el obispo hacian. ¿Quién podrá bastantemente encarecer las vir- de Vique, como lugarteniente del de Tarragona. Pretudes desta señora, su prudencia en los negocios, su tendian alegar, y alegaron de su derecho, y responder piedad y devocion para con Dios, el favor que daba á á los argumentos y razones que por el de Toledo militalos virtuosos y letrados, el celo de la justicia con que ban. No se procedió a sentencia á causa que algunos de enfrenaba á los malos, el cuidado en sosegar algunos se- los interesados se hallaban ausentes y era necesario flores que gustaban de bullicios, y que el Rey, su her- oirlos. Solo concedió el Papa al arzobispo don Rodrigo mano, se criase en las costumbres que pertenecen á es- que por espacio de diez años tuviese autoridad de legatado tan alto? Solo la aquejaba la muchedumbre de los do en toda España, y que si la ciudad de Sevilla vinegocios y el deseo que tenia de su recogimiento y niese á poder de cristianos, como esperaban que seria quietud. Olieron esto algunos que tienen por costum- en breve por la flaqueza de los almohades, que en tal bre de calar las aficiones y desvíos de los principes para caso quedase sujeta al arzobispo de Toledo como á pripor aquel medio encaminar sus particulares, en espe- mado, sin que pudiese contradecir ni apelar deste decial los de la casa de Lara, como acostumbrados á creto. Concedióle demás desto facultad de dispensar

de legitimar trecientos hijos bastardos, y que en todas las iglesias de España, en las ciudades que se ganasen

CAPITULO V. de moros pudiese nombrar y poner los obispos y sacer- Como los de la casa de Lara se apoderaron del gobierno

de Castilla. dotes que en ellas faltasen. Grande fué el crédito que el dicho Arzobispo ganó en aquel Concilio, no solo por Los de la casa de Lara todavía continuaban en su las muchas lenguas que sabia, sino por sus muchas le- pretension y solicitaban á Garci Lorenzo para que les tras y erudicion, que para aquel tiempo fué grande. ayudase. El, engolosinado con las promesas que le haDejó dos libros escritos, uno de la historia de España, cian, y porque no se le pasase aquella ocasion de adeel otro de las cosas de los moros, fuera de otro tratado "Jantarse, se ofreció de hacer todo lo que le pedian. Solo que anda suyo en defensa de la primacia de su iglesia esperaba alguna buena coyuntura, y hallada, dijo un de Toledo. Tocante á la guerra de la Tierra-Santa se dia a la Reina gobernadora, que muy descuidada estaacordó y decretó en el mismo Concilio que todos los ba de aquellas tramas, que la carga de aquel gobierno eclesiásticos ayudasen para los gastos y para llevalla era muy pesada y sobre las fuerzas mayormente de adelante con cierta parte de sus rentas. Con este sub- mujer; encareció mucho las dificultades, los peligros, sidio enviaron gente de socorro, y por su generalá Pe- la diversidad de 'aficiones y parcialidades que entre los lagio, cardenal y obispo albanense, de nacion español, señores y entre los del pueblo andaban. La Reina, que seguo que lo testifica don Lúcas de Tuy; y que con este mucho deseaba su quietud, fácilmente se dejó persuasocorro se ganó la muy famosa ciudad de Damiata, dir y llevar de aquellas engañosas palabras. «¿Quién, puesta en lo postrero de Egipto. Cuanto a las revueltas dijo , me podrá descargar deste cuidado? Quién os pade Francia, los dos Raimundos ó Ramones, padre y rece á propósito para encargalle el gobierno y la crianhijo, condes de Tolosa, acudieron al Concilio para za del Rey ? » Respondió: «Ninguno en el reino en poder pleitear contra Simon de Monforte, que los tenia des- y en riquezas se iguala á los de la casa de Lara, que pojados de su estado. La resolucion sué que los con- podrán acudir á todo y reprimir los intentos de los mal denaron como á herejes, y adjudicaron á Simon de intencionados.v Parecióle bien este consejo a la Reina y Monforte la ciudad de Tolosa con todo aquel condado, esta traza. Acordó juntar los obispos, los ricos homy los demás pueblos y ciudades que habia ganado á los bres y los señores para consultar el negocio. Los mas, herejes con su valor y buena maña. En virtud de lo preguntado su parecer, se allegaron al de Garci Lorencual sué á verse con el rey de Francia para liacerle sus zo y se conformaron con la voluntad de la Reina, unos homenajes, como feudatario suyo, por aquellos estados, por no entender el engaño, otros por estar negociados, como lo hizo, y juntamente asentó con aquel Rey con- otros por aborrecer el gobierno presente como de mufederacion y perpetua amistad. Pero como quier que jer y ser cosa natural de nuestra naturaleza perversa no se fase de los vasallos, que todavía se inclinaban á creer de ordinario que lo venidero será mejor que lo sus señores antiguos, bizo desmantelar las ciudades presente. Salió por resolucion que la Reina dejase el de Tolosa, Carcasona y Narbona , por donde y por los gobierno del reino y le renunciase en los tres hermanos tributos muy graves que derramó sobre aquellos es- y señores de Lara. Volvió en esta sazon de Roma el artados incurrió en grave odio de los vasallos, de tal zobispo don Rodrigo con poder y autoridad de legado manera, que muchos pueblos a la ribera del rio Ródano

del Papa , no le plugo nada que la Reina renunciase; se le rebelaron y se entregaron á Raimundo el mas pero el negocio le tenian tan adelante, que no se atreMozo, hijo del despojado, y aun poco adelante se per- vió á contradecir. Solo hizo que aquellos señores de Ladió la misma ciudad de Tolosa. Para todo ayudó mu- ra en sus manos hiciesen juramento que mirarian por cho que diversos señores de Francia y de Cataluña, el bien comun y por el pro de todo el reino, en particusin embargo de lo decretado por el Papa y por el Con- lar que no darian ni quitarian tenencias y gobiernos de cilio, acudieron con sus fuerzas á aquellos príncipes pueblos y castillos sin consulta de la Reina y sin su vodespojados y pobres. El de Monforte pretendia con sus luntad; que no harian guerra á los comarcanos ni dergentes recobrar aquella ciudad de Tolosa, y se puso ramarian nuevos pechos sobre los vasallos; finalmente, con este intento sobre ella, y aun saliera con la em- que á la reina doña Berenguela tendrian el respeto que presa si no le mataran con una piedra que dispara- se debia y era razon tenerle á la que era hermana, bija ron los cercados de un trabuco; hombre dignísimo de y mujer de reyes. Con este homenaje les parecia se mas larga vida y de mejor fin por sus muchas virtudes cautelaban y aseguraban que todo procederia bien y á y valor, y que á la destreza en las armas igualaba su contento, como si pudiese cosa alguna enfrenar á los piedad y amor de la religion católica. Dejó dos hijos ambiciosos, y si el poder adquirido por los malos meen edad muy florida: el uno se llamó Aimerico, el otro dios tuviese de ordinario mejores los remates. Fué así, Simon. El Aimerico, luego que mataron á su padre, que luego que don Alvaro, el mayor de los hermanos, se alzó el cerco , y perdida grande parte de aquellos esta- apoderó del gobierno, partió de Burgos, do se hizo la dos, desistió de la guerra. No se igualaba á su padre renunciacion y todos estos conciertos. Lo primero desen grandeza de ánimo, en hazañas y valor; así, descon- terró del reino á ciertos señores por causas ya verdadefiado de poder sosegar aquellos vasallos y contrastar ras, ya falsas. Apoderóse de los bienes públicos y parcon tantos príncipes como le hacian resistencia, se ticulares, sin perdonar á las mismas rentas de las igleresolvió de renunciar aquellos pueblos y entregallos al sias. A los patrones legos, que tenian derecho y cosrey de Francia, que en recompensa le nombró

por su

tumbre de presentar para los beneficios de las iglesias, condestable; trueco muy desigual. Esto pasó tres años quiló aquella libertad con color que no eran de orden adelante; volvamos a la orden de los tiempos que poco sacro y de reparar el culto divino, que en muchas maarriba dejamos.

neras andaba menoscabado. En todo procedia por via

[ocr errors]

de fuerza, sin cuidar de las leyes ni de la revuelta que los nando de Lara, hermano de don Alvaro. Al Rey, aunque tiempos amenazaban. Pasó tan adelante en esta rotura, de poca edad, no contentaban estas tramas; deseaba que puso en necesidad á don Rodrigo, dean de Toledo hallar ocasion para librarse de los que en su poder le tey vicario del Arzobispo, de pronunciar sentencia de des- nian yirse para su hermana. Era por demás tratar desto, comunion contra el dicho don Alvaro, gobernador. En- porque don Alvaro le tenia puestas guardas y tomadoslos frenose algun tanto por este castigo y hizo alguna res- pasos. Demás desto, por asegurarse mas y ganalle la votitucion y satisfaccion de los daños pasados; pero no se luntad con deleites fuera de tiempo, trató de casarle. mudó del todo su condicion y mal ánimo. Junto Cortes Despachó embajadores para pedir por mujer del Rey á en Valladolid. Acudieron á su llamado y á su persua- dona Malfada , hermana del rey de Portugal don Alonsion por la mayor parte los de su parcialidad y de su so. Concertóse el casamiento y trajeron la novia á Pavalía, que socolor del bien público y con voz de todo 1 lencia, do se celebraron las bodas. Recibió desto muel reino, ayudaron sus intentos de arraigarse en el go- cha pesadumbre doña Berenguela por los daños que bierno y pertrecharse con todo cuidado para todo lo podian resultar á causa de la edad del Rey, que era muy que pudiese resultar. Este fué el principal efecto de poca. Escribió sobre el caso al papa Inocencio, avisólo aquellas Cortes. A gran parte de la nobleza pesaba mu- del deudo que tenian entre sí los desposados. El Papa, cho que don Alvaro con aquellas trazas se apoderase informado de todo, por un breve suyo remitió el nede todo sin que nadie le pudiese ir a la mano, y que gocio á los obispos don Tello, de Palencia y don Mauuno solo tuviese mas fuerza y autoridad que todos los ricio, de Burgos, para que examinasen lo que la Reina demás. En especial don Lope de Haro, hijo de don Die- decia, y si se averiguase el impedimento, apartasen go de Haro, y don Gonzalo Ruiz Giron, mayordomo de aquel casamiento, so graves penas y censuras si no obela casa real, y sus hermanos, que todos eran de los mas deciesen á sus mandatos. Los obispos, luego que reciprincipales, sentian muclio el desórden. Comunicaron bieron el breve , procedieron en el caso como les era entre sí el negocio; acordaron hacer recurso á doña mandado, y averiguado el parentesco que se alegaba, Berenguela y querellarse de la renunciacion que bizo dieron sentencia de divorcio; con que la desposada, á del gobierno. Pusiéronle delante el peligro que todo lo que se cree, doncella y sin perjuicio de su virginibien estaban satisfechos del buen ániino é intencion que Rucha, y en él pasó lo que le resto de la vida saata y tuvo, en renunciar el gobierno; mas pues las cosas su- religiosamente , aunque muy sentida no solo de aquella cedian al revés de lo que se pensó, era forzoso mudar mengua, sino en especial contra don Alvaro, que no propósito y volver al oficio y cuidado que dejó para contento de haberle sido causa de aquel daño, trató de que aquellos hombres locos y sin término no acabasen casarse con ella; que fuera un trueco muy desigual y de hundillo todo. a: Por ventura será razon que ante- de reina sujetarse á su mismo vasallo. Todo eslo pasaba pongais vuestro descanso y quietud al bien comun y en Castilla el año que se contó de Cristo 1216, en que pro de todo el reino, permitir que todos nos despeñemos á 16 de julio falleció en Roma el papa Inocencio ill, y nos perdamos? ¿Por qué no quitaréis el oficio y cargo persona de aventajadas prendas y virtudes, y que pocos que sin darnos parte renunciastes á un hombre sin jui- en el número de los pontifices se le igualaron, en parcio y desatinado? Librad pues á nos y al reino de las licular fué muy elocuente y muy sabio en letras divinas tempestades que á lodos amenazan; que si en este tran- y humanas. Sucedió en su lugar Honorio III, natural ce no nos acudis, será forzoso remediar los daños con de Roma, en cuyo tiempo y pontificado falleció en aquelas armas. Mirad, Señora , no se diga que por el deseo lla ciudad la reina de Aragon doña María, madre del de vuestro particular descanso fuistes causa que el reino rey don Jaime; sepultaron su cuerpo en el Vaticano, se revolviese y alterase, como será necesario.» Movian cerca del sepulcro de santa Petronilla. Allí reposaron estas razones a la Reina. Conocia el yerro que hizo; to- sus huesos de los muchos trabajos que padeció por toda davía como era mujer y saca no se atrevia á contrastar su vida, desterrada de su reino y de su patria, pobre y con los que tenian en su poder las fuerzas y las armas apartada de su marido. En su testamento dejó encodel reino. Temia que si intentaba de despojallos del mendado su hijo y el reino de Aragon al Pontifice, para gobierno resultarian mayores males; tomó por expedien- que como padre universal los recibiese debajo de su te avisar á los de Lara de la jura que hicieron de gober- proteccion y amparo. La edad del Rey tenia necesidad par el reino con todo cuidado sin hacer agravios ni dema- de semejante favor, y por estar los del reino divididossías, en que parecia haberse desmandado. Sirvió este en parcialidades, de que se temian revueltas y guerras, aviso muy poco; antes irritado don Alvaro, se apoderó era menester que la prudencia del Pontífice los enfredel estado y pueblos de la misma Reina , y no contento nase, lo que él hizo con todo cuidado por cuanto le duro con esto, la mandó salir de todo el reino; graude atre- la vida. En esta sazon don Ramon, conde de la Proenvimiento y afrenta notable, bien fuera de lo que sus za, por cartas que sus vasallos le enviaban, se deterobras merecian y de lo que la nobleza y agradecimiento minó de huirse secretamente de Monzon, do le tenian pedia. La Reina, por excusar mayores inconvenientes, como preso en compañía del rey de Aragon, su primo. en compañía de su hermana la infanta doña Leonor se Embarcóse en una galera que en el puerto de Salu, cerretiró al castillo de Otella , cerca de Palencia, por ser ca de Tarragona , le tenian aprestada. Con su llegada á una plaza muy fuerte; muchos de los grandes tomaron su estado se apaciguaron graves diferencias que andasu voz, en que perseveraron hasta la muerte del Rey, ban entre los principales de aquella lierra, como los su hermano. Todo era principio de algun gran rompi- que estaban sin cabeza, y cada cual pretendia poner miento, mayormente que a don Gonzalo Giron removie- mano en el gobierno. Tomás, conde de Mauriena, cepa ron del oficio de mayordomo mayor, y se dió á don Fer- de los duques de Saboya , tenia una hija , por nombre Beatriz, que casó con este don Ramon, conde de la tanto dinero cuanto era menester.para el sustento de Proenza. Deste matrimonio nacieron cuatro hijas, que la casa real y para apercebirse de gente que enfrenase casaron las tres con otros tantos reyes, y la cuarta con las demasías de cualquiera que se desmandase. el Emperador; rara felicidad y notable. La huida de don Ramon fué ocasion de poner en libertad al rey de

CAPITULO VI, Aragon. Don Guillen Monredon, maestre del Temple,

De lo restante hasta la muerte del rey don Enrique de Castilla. comenzó a recelarse por este ejemplo no le sacasen con semejante maña de su poder al Rey, que seria ganar La division y enemiga entre don Alvaro de Lara y la otros las gracias de ponelle en libertad y quedar él car- reina doña Berenguela traia alborotado el reino, pequegado de habelle tenido tanto tiempo como preso. Con ños y grandes ; unos acudjan á una parte, otros á la este cuidado y para dar corte en lo que se debia hacer, contraria, de que resultaban muertes y robos y otros se comunicó con don Pedro de Azagra, señor de Albar- géneros de maldades. Sucedió, un nuevo embuste de racin, y con don Pedro Alones, ambos personajes de don Alvaro con que echó el sello á los demás desórdemucho poder y nobleza. Acordaron de llamará Monzon nes y trazas. Pasó el Rey al reino de Toledo, y entreteá don Aspargo, que de obispo de Pamplona lo era á la níase en Maqueda, villa poco distante de aquella ciusazon de Tarragona, y á don Guillen, obispo de Tarazo- dad. Doña Berenguela , su hermana, cuidadosa de su na. Juntos que fueron, de comun acuerdo se resolvieron salud le despachó un hombre para que de secreto le vide poner al Rey en libertad y entregalle el gobierno del sitase de su parte y le llevase nuevas de todo lo que pareino, si bien no pasaba de nueve años. Tomaron este saba. Tuvo don Alvaro desto aviso; prendió al hombre acuerdo por el mes de setiembre, y se juramentarón con achaque que traia cartas que él mismo contrahizo entre sí de llevar adelante esta resolucion. No hay cosa con el sello de la Reina, en que persuadia a los de pasecreta en las casas reales, mayormente en tiempo que lacio diesen yerbas al Rey, su señor. Para dar mayor coreinan pasiones y parcialidades. Don Sancho, lio del lor á esta invencion y para hacer sospechosa á la Reina Rey, que tenia el gobierno del reino, sabido lo que pa- y que el Rey se recatase de la que era su amparo , hizo saba, con intento de conservarse en el mando, llevaba dar garrote al mensajero, que sin culpa alguna estaba. muy mal aquel acuerdo. Desmandábase en palabras y Con este hecho tan atroz se enconaron mas las voluntafieros en tanto grado, que llegó á amenazar cubriria de des; los mismos vecinos de Maqueda, sabido el embusgrana el camino por do el Rey pasase, que era tanto te, con mano armada pretendieron dar la muerte á como decir le regaria con sangre de los que le acom- hombre lan malo; y salieran con ello, si con tiempo no pañasen. Su soberbia era tan grande, que nunca pensó se retirara y en compañía del Rey se partiera cainino de se atre vieran á lo que hicieron, y todavía se fue con Huete. A aquella ciudad envio de nuevo la reina dona buen golpe de gente á Selga , que es un pueblo puesto Berenguela, a instancia del mismo Rey, otro liombre, en el mismo camino por do habian de pasar. El Rey, que se llamaba Rodrigo Gonzalez de Valverde, para cocuando esto supo, tuvo miedo, tanto, que sin embargo municar con él la manera que tendria para retirarse de su poca edad, se puso una cota de malla con intento de donde la Reina estaba. A este tambien prendieron y enpelear, si suese necesario. Valió que don Sancho, aun- viaron á Alarcon para que allí le guardasen; no se atreque tenia en las manos la victoria por ser muy pocos los vieron á darle la muerte por no indignar mas la gente. que acompañaban al Rey, bien que de los mas ilustres y La tempestad empero que con estas nubes se armaba principales, no se determinó á acometellos; la causa no revolvió sobre los señores que seguian el parlido de la se sabe, parece que le cegó Dios para que no viése la Reina. Tuvo cl Rey la Cuaresma en Valladolid ; desde caida que deste principio muy en breve le esperaba. El allí envió don Alvaro buen golpe de gente para cercar Rey, libre deste peligro, pasó á Huesca, de allí á Zara- á Montalegre, en que se tenia don Suero Tellez Giron, goza. Allí y por todo el camino se hicieron grandes fies- caballero de muy antigno y noble linaje, y bien apertas y alegrías y recibimientos por velle puesto en liber- cebido de soldados para defender aquella plaza; demás tad, ca todos esperaban y tenian por cierto que para que tenia dos hermanos, el uno don Fernando Ruiz, y adelante el gobierno procederia mejor que hasta allí y el otro don Alonso Tellez, que le pudieran acudir, yao Jos daños del reino se remediarian. Convenia dar asien- lo hicieron por respeto del Rey; antes don Suero, luego to en negocios muy graves que tenian represados, so- que en nombre del Rey le requirieron entregase aquella segar las voluntades y parcialidades, alentar a los bue- fuerza, lo hizo, si bien se pudiera entretener larganos y cortar los pasos á los no tales. Para todo te mente. Mas los nobles antiguamente en España sobre nian necesidad de recoger dineros, de que se padecia todo se esmeraban en guardar á sus príncipes el res. gran falta, á causa de los gastos que los años pasados peto y la debida lealtad. Despues desto corrieron los se hicieran y de los bandos y pasiones que continua- campos comarcanos, y el Rey mismo con su gente se ban y todo lo tenian consumido. Los catalanes acudie- puso sobre Carrion. Desde á poco pasó sobre Villalva, ron á esta necesidad con mucha voluntad; otorgaron dentro de la cual fuerza se hallaba Alonso de Meneses, que se cobrase el tributo que vulgarmente llaman bo- no menos ilustre que los Girones, pero no tan comevático, por repartirse por las yuntas de bueyes y las dido como ellos. La venida del Rey fué de sobresalto, y demás cabezas de ganados. Este tributo se concede don Alonso á la sazon se hallaba fuera del pueblo; para pocas veces y solo en tiempo de graves necesidades; y entrar dentro le fué forzoso hacerse camino con la essin ernbargo de que le otorgaron al rey don Pedro los pada, en que estuvo á punto de perderse y quedó heaños pasados por tres veces, al presente se le concedie- rido , y muertos muchos de sus criados y algunos cabaron al rey don Jaime, su hijo, que fué el año 1217. Fué llos que le tomaron en la refriega. Sin embargo, defenesta concesion de grande momento; de que se recogis dió aquella plaza obstinadamente hasla tanto que el Rey, perdida la esperanza de salir con la empresa, dió la cos y franceses, tomada la señal de la cruz por lo que vuelta para la ciudad de Palencia, en sazon que por se trató en el Concilio lateranense, pretendian, rodeaotra parte se hacia la guerra contra don Rodrigo y don do el mar Océano y Mediterráneo, pasar a las partes de Alvaro de los Cameros, en cuyo poder estaba la ciudad levante y á la Suria en defensa de la Tierra-Santa, de Calahorra. Acudió el Rey á esta empresa, con que para dar calor á aquella guerra sagrada , aportó á Lisfácilmente se apoderó de aquella ciudad por entrega que boa y echó anclas en aquel puerto. Estos, á persuasion Garci Zapata le hizo del castillo , cuyo alcaide era, sea de aquel Prelado, se juntaron con los demás para compor acomodarse al tiempo, ó por juzgar le seria malcon- batir aquel pueblo. Acudió a la defensa y á dar socorro tado si hacia resistencia á su Rey, que se hallaba pre- á los cercados gran morisma de Sevilla, Córdoba y otras sente. Tomada aquella ciudad, marcharon contra don partes. Vinieron á batalla, en que murieron mas deseLope de Haro, señor de Vizcaya. La tierra es áspera y senta mil moros; gran matanza. Dióse la batalla á los la gente muy aficionada á sus señores, que fué causa 25 de setiembre, y á los 18 de octubre se ganó la plaza. que la guerra se alargase y el Rey diese la vuelta. Esto dió ánimo á don Lope para con la gente que tevia junta

CAPITULO VII. para su defensa hacer entrada por las tierras del Rey

Cómo alzaron por rey de Castilla á don Fernando, llamado el Santo. y correr los campos sin reparar hasta la villa de Miranda de Ebro. Salióle al encuentro don Gonzalo, hermano El rey don Enrique tenia dos hermanas mayores que del gobernador don Alvaro. Asentaron sus reales los él; doña Blanca y doña Berenguela. Doña Blanca casó unos a la vista de los otros con intento de pelear. Excu- con Luis, hijo mayor de Filipe Augusto , rey de Fransóse la batalla por la diligencia de varones graves y re- cia. Doña Berenguela á su marido don Alonso, rey de ligiosos que se pusieron de por medio y les persuadieron Leon, durante el matrimonio le parió cuatro hijos, que desistiesen de aquel intento , de que resultarian graves fueron don Fernando, don Alonso, doña Constanza y daños por cualquiera de las partes que quedase la vic- doña Berenguela. Doña Blanca se aventajaba en la edad, toria. Con esto don Gonzalo se partió para do el Rey ca era mayor que su hermana , y parecia justo suceestaba, y don Lope se fué á Olella para verse con la diese en el reino de su hermano difunto , si el derereina doña Berenguela y asistilla, ca se temia no la cho de reinar se gobernara por las leyes y por los libros cercasen dentro de aquel castillo, y aun refieren que de juristas, y no mas aína por la voluntad del pueblo, el Rey con su gente, mas por engaño de don Alvaro por las fuerzas, diligencia y felicidad de los pretensoque por su voluntad, lo intento; sin hacer empero efec- res, como sucedió en este caso. Juntáronse muchos to dió la vuelta á Palencia. Añaden que se trató de ca- donde la Reina estaba con toda brevedad para consol sar de nuevo el Rey con doña Sancha, hija del rey don tar este punto. Salió por resolucion de comun acuerdo, Alonso de Leon y de su primera mujer, y que estuvie- sin hacer mencion de doña Blanca, que el reino y la ron muy adelante los conciertos con tal que la Infanta corona se diesen á su hermana doña Berenguela. Aborheredase el reino de su padre, sin embargo que tenia recian, como es ordinario, el gobierno de extranjeros, en doña Berenguela á su hijo don Fernando; la verdad

y

recelábanse que si Castilla se juntaba con Francia, equión la podrá averiguar? Que la historia deste tiem- podrian dello resultar alteraciones y daños. Antes que po no menos revueltas y perplejidades tiene que las esta resolucion se tomase, la reina doña Berenguela, mismas cosas del reino. Concuerdan en que como el para evitar inconvenientes , despachó á don Lope de Bey estuviese aposentado en las casas del Obispo y ju- Haro y á Gonzalo Ruiz Giron para que alcanzasen del gase con otros sus iguales en el patio, fué muerto por rey

de Leon le enviase á su hijo don Fernando, para un caso repentino y desgracia extraordinaria; una teja que la asistiese contra las fuerzas y embustes de don que cayó le descalabró la cabeza, de que desde a once Alvaro Nuñez de Lara, el gobernador, que á la sazon la dias murió, mártes á 6 de junio, año de 1217. Gran tenia cercada dentro de Otella, como queda dicho. De burla de las cosas del mundo, grande la miseria; pues sistió por entonces de pretender contra los de Lara, por muere un rey jóven en la flor de su edad en la entrada que alzaron el cerco; al presente, sabida la desgracia del del reino, que apenas habia probado qué cosa es vivir Rey, su hermano , volvió á su primera demanda. Era y reinar. Hay fama, aunque sin autores bastantes, que menester usar de presteza antes que la muerte del Rey un mancebo del linaje de los Mendozas tiró una piedra llegase á noticia del rey de Leon, del cual

se recelaban desde una torre que estaba cerca , y con ella quebró la no intentase de apoderarse del reino de Castilla como teja que cayó sobre la cabeza del Rey y le maló. El cuer- dote de su mujer, si bien el matrimonio estaba apartado. po el tiempo adelante enterraron junto a la sepultura El recelo, por lo que se vió adelante, no era sin propóde su hermano don Fernando en las Huelgas de Burgos, sito. Los embajadores se dieron tal priesa y usaron de en que cada año el dia de su muerte le hacen aniversa- tal diligencia, que antes que el rey de Leon sapiese rio en aquel mismo tiempo. Vivió menos de catorce nada de lo que pasaba, alcanzarón dél lo que pretenaños; dellos reinó los dos y mas nueve meses. Este mis- dian. Fué cosa fácil encubrir la muerte del Rey, por mo año en Portugal se ganó de los moros un pueblo causa que el conde don Alvaro ponia en esto gran cuiprincipal, que se llama Alcázar de Sal, y antiguamen- dado; el cual, aunque de repente se vió apeado del gran te se llamú Salacia, y era colonia de romanos. El au- poder que tenia , no se olvidó de sus mañas, antes llevó tor y movedor principal desta empresa fué Mateo, obis- el cuerpo del difunto á Tariego. Dende echaba fama po de Lisboa. El junto para ello mucha gente de Pora que vivia , y despachaba en su nombre muchos recados tugal y persuadió a los caballeros templarios que ayu- y negocios, dando diversas causas por qué no salia en dasen; y lo que mas bizo al caso, una armada de mas de público ni comunicaba con nadie. Bien via él que sem cien velas, en que gran número de ingleses, flamen- | mejante invencion no podia ir á la larga; mas procu

« AnteriorContinuar »