Imágenes de páginas
PDF
EPUB

que podia. Llegó pues el infante don Fernando á Otella, mal y daño. Despedidos los obispos, prosiguió el Rey donde estaba su madre, bien ignorante de lo que pasaba con su gente en las talas que hacia , en las presas y quey ella pretendia; que fué renuncialle luego, como lo mas muy grandes. Intentó apoderarse de Burgos, ciuhizo, el reino y la corona. La ceremonia que se acos- dad real y cabeza de Castilla ; mas don Lope de Haro y tumbra á hacer cuando alzan á alguno por rey se hizo otros caballeros le salieron al encuentro y le forzaron en la ciudad de Najara debajo de un gran olmo; tal era á dar la vuelta mas de priesa que viniera. Las ciudades la llaneza de aquellos tiempos. Alzaron los estandartes de Segovia y Avila, que por estar prevenidas del conde por el nuevo Rey y hiciéronse las demás solemnidades. don Alvaro no vinieron en la eleccion del nuevo Rey, De Najara volvieron a Palencia con intento de visitar el al presente, mudado parecer, enviaron embajadores a la reino. Recibieronlos los ciudadanos con muestra de Reina para desculparse de lo pasado y para a delante mucha voluntad y alegría á persuasion de su obispo don ofrecerse á su servicio, que cumplieron muy enter&Tello, que con su autoridad y diligencia los allanó y mente, y nadie les hizo ventaja en obedecer al nuevo quitó todas las dificultades. Pasaron adelante, llegaron Rey y en hacer resistencia a los alborotados. Por otra à la villa de Dueñas, que les cerró las puertas; pero co- parle, el conde don Alvaro, visto lo poco que le prestamo quier que el pueblo no es grande ni muy fuerte, fá- ban sus mañas, vino en que el cuerpo difunto del rey cilmente le entraron por fuerza. Alli comenzaron al- don Enrique, que todavía le tenia en Tariego sin dalle gunos de los grandes y ricos hombres á mover tratos de sepultura, le llevasen á enterrar. Acudieron á esto dos paz con los de la casa de Lara y los demás de su valía. obispos, el de Burgos y el de Palencia, que acompañaÉl conde don Alvaro de buena gana daba oidos á los ron el cuerpo hasta la ciudad de Palencia. La reina doña que desto trataban. Todavía como el que estaba acos- Berenguela que los esperaba , desde allí junto con los tumbrado á mandar pretendia llevallo adelante, y para obispos acompañó el cuerpo y le hizo enterrar en las esto queria le encargasen la tutela del puevo Rey; gran Huelgas de Burgos, como arriba se tocó. No acudió el soberbia y temeridad. Tenia don Fernando á la sazon rey don Fernando por tener cercado á Muñon, pueblo diez y ocho años, si bien otros dicen que no eran mas suerte y que no queria obedecer; pero en fin le ganó por de diez y seis; edad no muy fuera de propósito para fuerza y prendió dentro del los soldados que tenia de encargarse del gobierno. Las cosas amenazaban rom- guarnicion, en sazon que la Reina , su madre, concluipimiento y guerra. Los reyes pasaron á Valladolid, pue- das las honras y enterramiento, dió la vuelta para verse blo grande y abundante en Castilla. Juntáronse en aque- con su hijo. De allí fueron á Búrgos para asistir en las la villa Cortes generales del reino, en que por voto de Cortes que tenian aplazadas para aquella ciudad. Tras todos los que en ellas se hallaron se decretó que la esto se apoderaron de las villas de Lerma y de Lara, y reina doña Berenguela era la legítima lieredera de los se las quitaron á don Alvaro. Vueltos á Búrgos, hiciereinos de su hermano, segun que por dos veces lo te- ron su entrada con representacion de majestad å manian determinado en vida del Rey, su padre. Así lo re- nera de triunfo. Pasaron a la Rioja, do sujetaron á Vifiere el arzobispo don Rodrigo; añade luego que era llorado, Najara y á Navarrete; todo se le allanaba al nucla mayor de sus hermanas , que lo tengo por mas veri- vo Rey, porque demás que tenia de su parte la justicia, símil, si bien algunos otros autores son de otro parecer. y por el mismo caso el favor del cielo, con su noble conLo cierto es que la Reina , por el deseo que siempre tuvo dicion y con la apostura de su cuerpo granjeaba las vode su quietud, tornó segunda vez con la aprobacion de luntades y todo el mundo se le aficionaba. Solos los las Cortes á renunciar el reino á su hijo; y en esta con

señores de Lara y sus aliados no acababan de sosegar, formidad le alzaron de nuevo por rey en una plaza

ni los daños y males rendian sus corazones obstinados, grande que está en el arrabal de aquella villa. Desde allí en que pasaron tan adelante, que con golpe de gente con gran acompañamiento le llevaron á la iglesia mayor que juntaron de todas partes, se pusieron en un lugar para que el jurase los privilegios del reino y los demás llamado Herreruela, puesto en el mismo camino por do le hiciesen sus homenajes acostumbrados en semejantes el Rey habia de pasar á Palencia. La mayor parte de los solemnidades. Por otra parte, el rey de Leon, su padre, soldados alojaban dentro del pueblo, don Alvaro en un luego que supo lo que pasaba y cómo la Reina le enga- cortijo allí cerca acompañado de poca gente. Este desño, se dolia grandemente de verse burlado. No le pare- cuido ó sea menosprecio de sus contrarios fué causa de ció que podria por bien alcanzar lo que deseaba, que su perdicion, porque avisados los del Rey, dieron soera entregarse del nuevo reino de Castilla ; acordó acu- bre él de repente, y aunque pretendió defenderse, y dir á la fuerza , eavió delante á su hermano don Sancho apeado del caballo, y aun despues caido en tierra, se para que rompiese por las fronteras, y él mismo con cubria con el escudo de los golpes que sobre él cargaotro grueso ejército entró por tierra de Campos haciendo ban, al fin le rindieron y quedó preso; con que se putodo el mal y daño que pudo. La Reina, aquejada del diera poner fin á los males y revuellas del reino si no temor que le causaba aquella nueva tempestad, envió se aseguraran demasiadamente. Fué así, que don Aldos obispos, Mauricio, de Burgos, y Domingo, de Avi- varo, como se vió preso, rindió al Rey luego todos los la, para que con su prudencia y buenas razones aman- pueblos y castillos que de la corona le quedaban en su sasen al Rey y le persuadiesen alzase mano de aquella poder ; estos fueron Alarcon , Amaya, Tariego, Villasu pretension tan fuera de camino y de sazon. Esta di- franca, Villorado, Najara, Pancorvo. Esto hecho, no ligencia no fué de provecho alguno, antes el pecho del solo le dieron libertad, sino que el Rey le recibió en su Rey se encendió en mayor saña, mayormente que el gracia y amistad. La misma facilidad usó con don Ferconde don Alvaro y sus parciales le daban grandes es- nando, hermano de don Alvaro, que tenia en su poder peranzas que saldria con su intento; y á la verdad, la á Castrojeriz y Orejon; y como no los quisiese rendir, confiado en los muchos soldados y provision que dentro se hallasen en aquella guerra. Juntose gran gentío, mas dellos tenia, por excusar la guerra finalmente se con- por deseo de robar que por alcanzar perdon de sus pecertaron que los dichos pueblos quedasen en su poder, cados. Dieron sobre Extremadura , talaron los campos, pero que lus tuviese en nombre y como teniente del Rey, quemaron los pueblos , hicieron presas de hombres y y para esto hiciese los homenajes acostumbrados. La de ganados, finalmente, se pusieron sobre la villa de revuella de los tiempos forzaba á venir en semejantes Cáceres con intento de forzalla ó rendilla. Engañoles su conciertos, puesto que parecia menoscabo de la majes- esperanza á causa de las muchas aguas que sobrevinietad real, y no faltaba quien murmurase de tanta facili- ron y el tiempo contrario que les forzó, sin pasar adedad. A la verdad, la paz no fué duradera, ni los que es-, lante, dar la vuelta para sus casas al fin del año, que taban acostumbrados á gobernar y mandar se podian se contaba de nuestra salvacion de 1218. contentar de vida particular y retirada, antes en breve se declararon en deservicio del Rey, y con gente que

CAPITULO VIII. juntaron, corrieron la tierra de Campos haciendo todo

En Españía se fundaron monasterios de diversas religiones. el mal y daño que podian. Armóse el Rey contra ellos y apretóles de manera, que fueron forzados á desemba- En este estado se hallaban las cosas de España , los razar la tierra. Recogiéronse á lo del rey de Leon , que reinos comarcanos eso mismo tenian guerras civiles. se mostraba sentido por el reino y corona que no le da- De las guerras siempre suelen venir otros males y pér*ban, á él debida segun su parecer; y se aprestaba para de didas grandes, muchos vicios y maldades. La licencia nuevo con mayor fuerza que antes hacer guerra en las y costumbre de pecar casi habia apagado la luz de la tierras de Castilla, á que le incitaban con mayor calor razon; los vicios eran tenidos por virtudes, y las virtulos de la casa de Lara luego que se retiraron á su rei- des por vicios: gravísimo mal y daño. En tantas linie no. Algunos caballeros de Castilla quisieron ganar por blas y tan espesas de ignorancia despertó Dios hombres, la mano, y con golpe de gente se metieron por las tier- como siempre ha hecho, señalados en santidad y admiras del reino de Leon. No eran tan fuertes que pudie- rables, los cuales no dejaban de encaminar los homsen contrastar á las fuerzas de los contrarios, ni su en- bres a la vida eterna y mostralles el sendero quo trada fué muy considerada. Sobrevino el rey de Leon Cristo enseñó y abrió, que habian cegado en gran de rebato, dió sobre ellos y cercólos en un pueblo en parte los vicios. Allegáronse á estos santos varones que se hicieron fuertes, llamado Castellon, puesto en- otros muchos que, con deseo de imitar su virtud, retre Medina del Campo y Salamanca. Acudieron gentes nunciaban las cosas del mundo; con que por este tiemde ambas partes, unos á socorrer los cercados, otros po muchas familias y congregaciones santas se levanpara apretallos. Tratóse de medios de paz, y finalmente taron. Entre todos tuvo muy principal lugar el padre se asentaron treguas entre los dos reyes padre y hijo. santo Domingo. Nació en tierra de Osma en un lugar Hallábase presenle el conde don Alvar Nuñez de Lara, Hamado Caleruela , entre Osma y Aranda. Siendo mozo, á la sazon enfermo de una dolencia que se le agravú fué canónigo reglar de San Agustin. Llegado á mayor mucho con la pena que tomó por ver los reyes concer- edad, trabajó mucho en desarraigar la herejía de los tados; que á los revoltosos la paz y el sosiego suele ser albigenses en Francia, como de suso se dijo. Ocupado odioso y contrario á sus intentos. Nízose llevar en home en esto, como viese cuán pocos predicadores se hallabros á la ciudad de Toro, con el camino se le agravó ban de la palabra de Dios, que con buen celo y ejemmas la enfermedad, de suerte que en breve pasó desta plo de vida y buena doctrina enseñasen á los hombres vida; cuya muerte fué muy saludable para todo el reino, engañados la verdad y santidad, pensó y trazó en su asi bien que su vida fué inquieta y perjudicial. Al tiem- pensamiento y comunicó con otros un modo de vida, po de la muerte tomó el hábito de la caballería de San- cuyos seguidores se ocupasen, en predicar el santo tiago; que así se acostumbraba en aquel tiempo para Evangelio por todo el inundo. Ofreció este modo de vicon aquella ceremonia y las indulgencias concedidas á vir y regla al papa Honorio, y su Santidad la aprobó el los que tomaban la cruz aplacar a Dios en aquel trance año primero de su pontificado. De allí á dos años se y alcanzar perdon de sus pecados. El cuerpo enterraron vino á España y publicó la bula que traia de su aproen Uclés, convento el mas principal de aquella órden. bacion á los reyes y príncipes; con cuya licencia y Su hermano don Fernando, que de su voluntad se ha- beneplácito fundó algunos monasterios en ciudades bia desterrado en Africa , con licencia de Miramamolin principales. El primero fué en Segovia, otro en Mahacia su residencia en Elbora, poblacion de cristianos, drid, el tercero en Zaragoza. Hecho esto en España, cerca de la ciudad de Marruecos. Allí ensermó de una y vuelto á Italia , finó en Boloña, ciudad de la Lomdolencia mortal, y á ejemplo de su hermano, poco an- bardía ; ilustre varon en virtud y santidad de vida, suntes de espirar, se hizo vestir el hábito de San Juan. Su dador de su órden muy principal, de donde como de un mujer doña Mayor y sus hijos don Fernando y don Al- alcázar de sabiduría han salido y salen muchos varones varo procuraron que su cuerpo se trajese á Castilla , y admirables en toda virtud y letras. El mismo año que le hicieron enterrar en la Puente de Fitero, convento y santo Domingo vino á España se ordenó otra religion en casa de aquella órden, en tierra de Palencia. Comenzó Barcelona, llamada de nuestra Señora de la Merced. La con esto á mostrarse una nueva luz en Castilla, muertos ocasion sué que muchos cristianos por mar y por tierlos que la alborotaban, y una grande esperanza que las ra venian en poder de infieles hechos esclavos, y para treguas puestas con Leon se trocarian en una paz perpe- librarse de la mala vida que les daban sus amos renetua, como todos lo deseaban. En particular pretendian gaban y se apartaban de Jesucristo y de su fe, con volver las fuerzas contra los moros; concedió el Papà sus grande afrenta de la religion cristiana. Para procurar indulgencias para los que armados de la señal de la cruz el remedio y rescate destos cautivos se ordenó esla re. ligion , cuyos frailes con limosnas allegadas de todas quiera que hicieron todo el esfuerzo posible. El cerco partes rescatasen los cautivos antes que apostatasen de se puso á 29 de octubre, y se alzó a los 11 de noviemla fe. Don Jaime, rey de Aragon, fué el primer inven- bre. Finalmente, el suceso desta empresa no fué como tor desta orden y manera de vivir por voto, como al- se esperaba y conforme al grande aparato que se hizo; gunos escriben , que hizo á nuestra Señora de instituir solamente se ganaron muchos despojos de moros, con esta érden cuando estuvo en Monzon encerrado á modo que los soldados dieron vuelta á sus casas. de cautivo y probó en sí cuánto mal es carecer de libertad. El primero despues del Rey que se ofreció á ser

CAPITULO IX. guia de los que le quisieron imitar fué on Pedro No

Cómo se casaron los dos reyes don Fernando de Castilla lasco , francés de nacion. Este hizo muy buenas reglas

y don Jaime de Aragon. y constituciones para que los religiosos se gobernasen por ellas. Tienen por insignia sobre el hábito blanco y Por el mismo tiempo trataba el rey de Aragon don capilla las armas del rey de Aragon con una cruz en- Jaime de quitar el gobierno á don Sancho, su tio, y porcima en campo colorado, El mismo Nolasco, de mano que se emendaba y prometia proceder de otra manera de san Raimundo de Peñafuerte, que fue despues gene- le tornó á recebir en su gracia y perdonalle. Esto era el ral de la orden de Santo Domingo, tomó con mucha año de 1219, cuando en España se padeció una muy solemnidad el hábito en la iglesia de Santa Cruz, en grande hambre y mortandad. El Rey, aunque niño, que presencia del Rey y de muchos caballeros del reino. apenas tenia once años, comenzaba á dar claras muesSiguióse tras estos dos san Francisco, ciudadano de tras de valor y ensayarse en los ejercicios de las armas Asis en la Umbria ó condado de Espoleto, parte de Ita- y de la guerra. Sucedió que don Rodrigo de Lizana, lia ; „varon de singular inocencia, virtud y santidad. hombre poderoso , tenia diferencias con un deudo suyo, Aprobó su instituto y modo de vivir el papa Honorio. que se llamaba don Lope Albero, y de grandes amigos El mismo, despues de aprobado su instituto y regla, que eran, habia resultado entre ellos grande enemisvino á España, donde llegó hasta Portugal y Compos- tad. Esperó buena ocasion, y á tiempo que el contrario tella. En poco liempo se fundaron en estos reinos mu- estaba descuidado, le prendió y llevó al castillo de Lichos monasterios de su órden, como en Barcelona, zana. Avisole el Rey no pasase adelante en aquella via Zaragoza y otras ciudades y villas de España. Movian de fuerza y que se contentase con el mal hecho á su estos religiosos á devocion y al menosprecio del mundo contrario. No quiso apaciguarse ni obedecer á esto con la aspereza de su vida y con el vestido pobre y hu- mandato. Como el Rey era de poca edad no le estimamilde de que usaban. En Portugal se juntó con san ban, antes cada cual con tanto se queria salir cuanto Francisco san Antonio de Padua, excelente predicador era su poder y fuerzas. Desdeñóse por esta causa; tomó adelante y muy santo. Para tomar el hábito de los me- las armas con deseo de defender al preso y ponelle en nores dejó el de los canónigos reglares de San Agus-libertad y para conservar por el mismo camino su autin, cuyo instituto abrazara desde niño, y entró en toridad y hacerse respetar. Juntó en Huesca buen núaquel órden en la ciudad de Lisboa, de donde era na- mero de gente, y con ella se encaminó la vuelta de Altural, en el convento de San Vicente, que es de canó- bero , pueblo de que se habia apoderado el Rodrigo Linigos reglares. Alli pasó algunos años; despues en el zana , y dentro de dos dias bizo que los de dentro se le convento de la misma orden de Santa Cruz de Coim- rindiesen. Revolvió sobre el castillo de Lizana , patribra , en que vivia cuando se pasó á la religion de San monio de aquel caballero alzado; y porque los soldados

Francisco. Junto con la mudanza de vida trocó el nom- y moradores no querian hacer virtud, dió órden que · bre de Fernando, que recibió en el bautismo, en el de de Huesca le trajesen una máquina ó trabuco, en aquel Antonio, del apellido y nombre del monasterio en que tiempo muy famoso por tirar entre dia y noche mil y tomó aquel nuevo hábito. Muchas ciudades de Italia, quinientas piedras, con que aportilló los muros y hacia por sus predicaciones santas y fervorosas, se reforma- grande estrago en los soldados que los defendian; llaron; gran número de gente por su medio dejaron la maban esta máquina fundíbulo. Rindiérouse los cermala vida y se trocaron en nuevos hombres. Final- cados, y Lope Albero fué restituido en su libertad; su mente, despues que padeció muchos trabajos por Dios, contrario, perdido el castillo, por entender que en ninfalleció en Padua lleno de virtudes. y de milagros. Su guna parte de Aragon estaria seguro, se fué a

guaresanto cuerpo es alli acatado en propria iglesia,

que por cer á Albarracin, por tener con don Pedro Fernandez mucha devocion del pueblo fundaron en su nombre; de Azagra, señor de aquella ciudad, amistad de años que tal horira se debe á la virtud y al autor y fuente de atrás. Desde allí, segun la costumbre de aquellos tiemtoda santidad , Dios, que es el que hace Jos santos. A pos, renunció por escrito la naturaleza de Aragon y la san Francisco y á sauto Domingo, algunos años des- obediencia que debia al Rey como su vasallo; con que pues de su muerte, canonizó el papa Gregorio IX, y comenzó á hacer cabalgadas en las tierras comarcanas puso sus nombres en el número de los santos. En Cas- de aquel reino. No quiso disimular el Rey estas insolenlilla, á instancia del arzobispo don Rodrigo , prelado cias, antes animado con el buen principio que tuvo en ferviente y enemigo de estar ocioso, se hizo nueva jor- esta guerra , revolvió sobre Albarracin, ciudad puesta Dada contra los moros. Juntáronse con la divisa de en aquella parte por do antiguamente partian mojones la cruz docientos mil hombres, los mas número, con los contestanos y los celtiberos , de poca vecindad, pero los cuales se hizo la guerra por el mes de agosto del por su sitio muy fuerte, que está por todas partes cercaaño 1219, en la Mancha yen tierra de Murcia. Ganáron- da de peñas y riscos muy altos, yalderredor casi por todas se algunos pueblos de poca cuenta. Pusieron sitio sobre partes la rodea el rio Turia, que vulgarmente se llama Requena; mas no la pudieron forzar ni rendir, como Guadalaviar. Púsose el Rey sobre ella, levantó sus máquinas y ingenios, que como no podian llegar al muro Ja reina doña Berenguela para pedir a su hermana la por ser el sitio tan áspero, no hacian efecto alguno ni infanta doña Leonor. No se podia ofrecer mejor casajos soldados se podian arrimar a la muralla por las sae- miento para aquella doncella; así, hechas las capitulatas y dardos que por las troneras y travesías y desde las ciones, señalaron la villa de Agreda, que es de Castilla, almenas les tiraban. Lo que hizo mas al caso, que co- a la raya de Aragon, para que allí se hiciesen los desmo suele acontecer en guerras civiles, de todos los in- posorios. Acudió primero doña Berenguela en compañía tentos del Rey tenian aviso los cercados y tiempo para de su hermana; despues vino el rey don Jaime con luapercebirse. Dos meses se gastaron en el cerco, en lo cido acompañamiento de suyos. Los desposorios se himas recio del estío, hasta tanto que el Rey perdió la es- cieron allí á 6 de febrero del año de Cristo de 1221, las peranza de salir con la empresa, á causa que cierta bodas poco despues en Tarazona, en la iglesia de Sannoche los de dentro dieron al improviso sobre las má- ta María de la Vega, si bien por la poca edad del Rey la quinas y quemaron el mejor trabuco. Hallábase otrosí desposada se estuvo doncella por espacio de año y me poco guarnecido de gente, y restaban en el cerco po- dio, segun el mismo lo relata en la historia que dejó ese cos soldados, en tanto grado, que los de á caballo no crita de sus cosas y de su vida. En la ciudad de Toledo llegaban á ciento y cincuenta ; el número de los peones el arzobispo don Rodrigo consagró la iglesia de San Rono señalan, pero no debia ser grande. Alzaron pues man, puesta á guisa de atalaya en lo mas alto de la ciuel cerco, y sin embargo, en breve don Pedro Fernandez dad, dia domingo, á 20 de junio. Por el mes de node Azagra volvió en gracia del Rey. Los caballeros del viembre, á los 23, martes, dia de San Clemente, nació reino, con quien tenia grande amistad , hicieron mu- allí mismo el hijo mayor del rey don Fernando, por nomcha instancia sobre ello, y sus servicios de tiempo atrás bre don Alonso. Luego por principio de diciembre un eran muy notables, por donde tenia oficio de mayordo

gran temblor de tierra maltrató gran parte de los edimo de la casa real, además que el Rey entendia muy ficios, y con las muchas aguas y vientos que se siguiebien cuánto le importaba tener por amigo y en su ser- ron, en gran parte cayeron por tierra los adarves y cavicio un personaje tan valeroso y principal. Esto pasaba sas particulares. El miedo por esta causa fué tanto maen Aragon el año que se contaba de 1220. En el mismo yor cuanto mas segura está aquella ciudad de accidenen Castilla se celebraron las bodas, dia de San Andrés, tes semejantes por su silio, que es muy empinado y apóstol, del rey don Fernando con doña Beatriz, bija sobre peñas; y lo que hace mucho al caso para no pade Felipe, emperador que fué de Alemaña. La edad del decer temblores de tierra, que le cae muy lejos el mar. Rey era bastante, y la madre se recelaba no se estragase con deleites dañosos y malos. Acordó despachar á

CAPITULO X. Mauricio , obispo de Burgos, y á fray Pedro, abad de

El rey don Fernando apaciguo otras pueras alteraciones. San Pedro de Arlanza, para que concertasen el casamiento con el emperador Federico II, primo de la don- Quietos estaban y pacíficos por una parte los navarcella; tardóse mas tiempo de lo que pensaron; en fin, ros, y por otra los portugueses y los leoneses. Los mocon sufrimiento de cuatro meses que residieron en ros se abrasaban entre sí en guerras civiles. En Castilla aquella corte acabaron todo lo que deseaban. Enca- y en Aragon continuaban las alteraciones, bien que no mináronse por la via de Francia; en Paris el rey Felipe eran de mucha consideracion. Don Rodrigo, señor

de los de Francia festejó la novia y la trato con mucha libera- Cameros, de antiguo linaje y que tenia mucha autorilidad. Salió otrosí para recebilla doña Berenguela has- dad entre los principales de Castilla por su estado y sus ta la raya de Vizcaya, y á cabo de un año que gastaron tendencias de diversas villas y castillos del patrimonio en ida y vuelta, llegaron á Búrgos, ciudad que tenian real, confiado en sus fuerzas y poder y mas en la reseñalada para las bodas, Veló á los Reyes el obispo vuelta de los tiempos, se atrevió á hacer mal y daño en Mauricio de aquella ciudad en la iglesia mayor con las tierras comarcanas. Citóle el Rey para que en prelas solemnidades y ceremonias acostumbradas, y el dia sercia se descargase de lo que le acusaban. Responantes el mismo celebró misa de pontifical en el monas- dió que habia tomado la cruz para ir a la guerra de la terio de las Huelgas, en que el Rey se armó á sí caba- Tierra-Santa; excusa de que muchos se valian para dellero , por no ballarse otro mas digno que hiciese aque- clinar jurisdiccion y no poder ser convenidos delante la ceremonia, conforme a lo que en aquellos tiempos los jueces ordinarios, por los muchos privilegios y se usaba. Este casamiento fué en generacion abundan- exempciones que el Papa concedia á los tales. En parte; dél nacieron siete hijos por el orden que aquí se ticular les otorgaba no los pudiesen citar delante jueponen : don Alonso, don Fadrique, don Felipe, don ces seglares, sino que sus causas solamente se venSancho, don Manuel, doña Leonor, que murió niña, y tilasen en los tribunales eclesiásticos. No le valió este doña Berenguela, que en las Huelgas de Burgos tomó recurso; hicieronle comparecer en Valladolid, do la el hábito. A los aragoneses por el mismo tiempo aque- corte de Burgos se habia pasado, liciéronlè cargos jaba el deseo de tener sucesion de su rey don Jaime. graves y feos, acordó de ausentarse y huir, condenáParecíales que por este medio se aplacarian los bandos, ronle en rebeldía en privacion de todo su estado. que todavía continuaban entre los dos tios del Rey, don El, que era hombre determinado , se hizo fuerte Sancho y don Fernando, por la esperanza que cada cual dentro de los pueblos y castillos que tenia mas fortaletenia de la corona, si el que la tenia faltase. De todo cidos con resolucion de hacer resistencia. Mas porque resultaban males y daños. La edad del Rey era poca, en de aquellos principios no resultasen guerras mas graque mucho reparaban para casarle; mas prevaleció el ves, acordaron tomar asiento con él, y demás del perdeseo grande que de hacello tenian. Tomado este acuer- don dalle catorce mil ducados por que alzase mano de do y pospuesto todo lo al, despacharon embajadores á los pueblos y castillos, cuya tenencia por el Rey tenia á su cargo. Sosegada esta alteracion, resultó otra nueva. imitasen en gastar bien sus haciendas. Volvamos al órDon Gonzalo Nuñez de Lara, que era el que solo que- den de la historia. Por el mes de julio falleció Rogerio, daba de los tres hermanos, conforme a la costumbre conde de Fox; el que le sucedió en el estado fué su hijo que tenia este linaje de gustar de alborotos, persuadió Rogerio Bernardo, y luego por el mes de agosto falleció á don Gonzalo Perez, señor de Molina, que hiciese mal Ramon, conde de Tolosa; el uno y el otro por el favor y daño a las tierras comarcanas. Nunca á semejantes que dieron a los albigenses incurrieron en mal caso y personajes faltan quejas y causas para tomar las armas. en las censuras que el Papa fulminó contra ellos; po En particular don Gonzalo de Lara por medio destas esto el hijo y sucesor del conde de Tolosa, que se llamó revueltas pretendia y esperaba restituirse en su patria, tambien Ramon, nunca pudo alcanzar licencia para enca despues de la muerte de su hermano don Fernando terrar en sagrado el cuerpo de su padre; tal era la se quedó en Berbería, donde era ido juntamente con él. fuerza de los eclesiásticos en aquellos tiempos y la consVinieron á las manos y á rompimiento, la guerra no tancia y severidad de que usaban contra los malos. En fué de mucha consideracion á causa que el señor de Aragon el Rey, a 21 de diciembre, otorgó perdon y reMolina, conocido el engaño y el riesgo que sus cosas cibió en su gracia á Gerardo, vizconde de Cabrera, homcorrian, pidió perdon y le alcanzó por medio de la bre poderoso en rentas y vasallos; teníale ofendido por reina doña Berenguela. Con esto, don Gonzalo de Lara, causa que en tiempo de la vacante del reino con mano desconfiado de poder salir con sus intentos, se pasó á armada se apoderó del condado de Urgel y despojó á los moros del Andalucía, y eu Baeza dio fin á lo res- Aurembiase del estado que su padre, el conde Armentante de su vida, ni muy santa ni muy honradamente. gol, le dejara. Púsole por condicion estuviese á juiTal fin tuvieron estos tres hermanos bien conforme á cio con aquella señora y pasase por lo que los jueces sus obras, de quien desciende el linaje de los Manri- determinasen. En esta sazon vivia todavía don Sanques, bien conocido en España. Corria en esta sazon el cho, conde de Ruiselloa y tio del Rey. Gobernaba aquel año de Cristo de 1222, en que el rey de Leon juato un estado don Nuño, su hijo, contra el cual don Guillen grueso ejército, parte de los que levantó á su sueldo, y de Moncada , señor de Bearne, como quier que antes en especial de los que, tomada la señal de la cruz, á su fuesen muy amigos, por ligera ocasion se indignó en costa se querian hallar en aquella empresa. Con estas tanto grado, que con su gente entró por las tierras do gentes corrió las tierras de Extremadura y se puso so- Ruisellon haciendo todo mal y daño. Don Nuño se habre la villa de Cáceres. Los moros por librarse del cerco llaba con pocas fuerzas para resistir á las de su contraconcertaron de dar cierta cantidad de dineros que es- rio, que demás de lo de Bearne tenia en Cataluña un peraban de Africa, Alzado el cerco, no cumplieron lo grande estado. Acordó valerse de las fuerzas del Rey y asentado, ni los nuestros pudieron por entonces revol- de su sombra; ofrecia de estar á derecho y satisfacer ver sobre ellos. Por este mismo tiempo Mauricio, cualquier cargo que contra él resultase. Amonestó el obispo de Burgos, inglés que era de nacion, abrió los Rey al Moncada que siguiese su derecho y dejase cimientos de la iglesia mayor que hoy se ve en aquella las armas, y porque no quiso obedecer, antes pasaba ciudad, y no solo la comenzó á edificar, sino la acabó; adelante en los daños que hacia, revolvió contra él con antes deste tiempo la iglesia de San Lorenzo era la ca- tal furia, que le despojó a él y á sus aliados de ciento y tedral, y junto á ella las casas del obispo y su habita- treinta, parte torres, parte castillos, de que se apoderó cion. No solo en Burgos, sino en otras muchas partes de unos por fuerza, y de otros que se rindieron de su del reino se levantaban fábricas suptuosas y templos ; voluntad, en particular el pueblo de Cervellon cerca que parece los prelados á porfia pretendian señalarse de Barcelona; con que se entendió cuán peligrosa cosa en aumentar el culto divino. En particular once años es enojar á los que pueden mas y á los reyes. No pudo antes deste en que vamos se dió principio á la iglesia hacer lo mismo del castillo de Moncada á causa de esmayor de Talavera, villa bien conocida en el reino de tar muy fortalecido y dentro con buena guarnicion el Toledo. Su fundador, don Rodrigo Jimenez, arzobispo mismo Guillen de Moncada. Ponerle cerco fuera cosa de Toledo, puso en ella doce canónigos y cuatro digni- larga, mayormente que muchos de los que seguian al , a , en Rey favorecian y daban aviso, y aun proveian á los

que Asumpcion de Nuestra Señora, les acudiesen con cinco se contó de Cristo de 1223, en que á los 15 de julio, en maravedís de tributo. Don Juan, chanciller del Rey, edi- Medun falleció de cuartanas Felipe, rey de Francia. ficó a su costa dos iglesias, primero la mayor de Va- Sucedióle en el reino su hijo Ludovico, octavo desto lladolid, y despues, siendo obispo de Osma, levantó la nombre, marido de doña Blanca, y padre de Ludovico, que hoy se ve en aquella ciudad. Don Nuño, obispo de al que por sus muchas virtudes y piedad llamaron el Astorga, sus casas obispales y el claustro de aquella su Santo. En Coimbra asimismo el año adelante pasó desta iglesia. Don Lorenzo, jurista que fue muy nombrado, vida el rey de Portugal don Alonso el Segundo, por sobreen Orense, donde era obispo, edificó la puente sobre nombre el Gordo. Sepultáronle en el monasterio de Alcoel rio Miño, que por allí pasa, la iglesia mayor y las ca- baza junto a su mujer la reina doña Urraca en una sesas obispales. Finalmente, don Estéban, obispo de Tuy, pultura llana y grosera, cuales en aquel tiempo se usay don Martin, obispo de Zamora, se esmeraban y gasta- ban. Dejó tres hijos, los infantes don Sancho, que le suban sus rentas en semejantes edificios. La piedad del cedió en el reino, llamado vulgarmente Capelo; don Rey y de su madre, y la liberalidad grande con que acu- Alonso, que casó con Matilde, condesa de Boloña en los dian á estas obras y á proveer de ornamentos y todo lo Morinos, pueblos de la Picardía, cerca del mar de Brenecesario por cuanto la estrechura de los tiempos daba taña en Francia; don Fernando, señor de Serpa, que lugar, despertaba a todos los prelados para que los casó con doña Sancha, hija de don Fernando de Lara;

« AnteriorContinuar »