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crelo del Pontifice, que dió sentencia por don Alonso | tiguamente pueblo muy principal. Alcalá, por sobre

le juzgó por libre del primer matrimonio. Tomado nombre Guadaira, á persuasion del rey de Granada se este asiento, sin dilacion las nuevas bodas se celebra rindió. Desde allí un grueso escuadron pasó a Sevilla y ron. El dote fueron ciertos lugares en aquella parte de puso fuego a las mieses, que ya estaban sazonadas, a Portugal por do el rio Guadiana desagua en el mar, las viñas y olivares, que tiene muy principales; de tal que poco antes desto por las armas de Castilla se con manera, que por todo aquel campo se veian los suegos quistaran de los moros, y los portugueses pretendian y humo con que las heredades y cortijos se quemaban. que eran de su conquista y que les pertenecian. Algu iba por capitan desta gente don Pelayo Correa, maesnos entienden que desta ocasion la tomaron los reyes tre de Santiago. Otro buen golpe de soldados maltrade Portugal de añadir á las armas antiguas y á las qui laba de la misma manera y lacia los mismos daños en nas por orla los castillos que hoy se pintan en sus es los campos de Jerez; los capitanes, el rey de Granada cudos. El rey don Sancho, perdida toda la esperanza y el maestre de Calatrava. El mismo rey don Fernando de recobrar su reino, pasó lo demás de su vida en To- se quedó en Alcalá de Guadaira con intento de proledo, con rentas que el rey de Castilla liberalmente le veer todo lo necesario y acudir a todas partes. Lo quo señaló para sustentar su casa y corte. Muerto, le hi principalmente pretendia era no aflojar en la guerra, cieron honras como á rey, y su cuerpo sepultaron en porque no tuviese el enemigo tiempo y comodidad de la misma iglesia mayor y en el mismo lugar en que el fortificarse; que fué causa de no poderse hallar á las emperador don Alonso y don Sancho, su hijo , delrás honras y enterramiento de doña Berenguela, su madre, del altar mayor, estaban enterrados. Del tiempo en que falleció por el mismo tiempo. Siguióse la muerto que murió no concuerdan los autores; quién dice que de don Rodrigo, arzobispo de Toledo; quién dice trece años adelante del en que la historia ya, y que | a 9 dias del mes de agosto del año de 1245, quién del tuvo nombre de Rey por espacio de treinta y cuatro año 1247, á 10 de junio, con lo cual va el letrero do años, primero con poca autoridad, despues con ningu su sepulcro. Hace maravillar que en fallecimiento de ina, por haberle quitado su estado; otros que solos persona tan señalada no recuerden los autores ni las

tres años, que tengo por mas acertado. A la sazon que memorias, sin que se pueda averiguar la verdad. don Sancho falleció tenia don Alonso cercada á Coim Ambas muertes fueron sin duda en grave daño de la bra, ca se mantenia todavía en la fe del rey don San- república por las señaladas virtudes que en ellos rescho: apretábala grandemente; los cercados, aunque | plandecian. La Reina era de grande edad; don Ro

lenian grande falta de todas las cosas, obstinadamente drigo, demás de estar muy apesgado con los años, se , perseveraban en su propósito. Flectio, alcaide de la hallaba quebrantado con muchos trabajos, en especial

fortaleza y gobernador de la ciudad, avisado de la de un nuevo viaje que bizo últimamente á Leon de muerte de dop Sancho, su señor, y no se asegurando de Francia, do se celebraba el Concilio lugdunense. Pretodo punto suese verdad, pidió licencia de ir á Toledo | Lendia, demás de hallarse en el Concilio y acudir a las para informarse mejor de lo que pasaba. Diósela don necesidades universales de la Iglesia, allanar á los araAlonso de buena gana, y entre tanto hicieron treguas goneses en lo tocante á su primacía. Los años pasados con los cercados. Flectio, llegado á Toledo y sabida la los prelados de aquella corona en un Concilio valentiverdad, abierto el sepulcro del Rey muerto, le puso no provincial publicaron una constitucion, en que en las manos las llaves de Coimbra, con eslas palabras mandaban que el arzobispo de Toledo no llevase guion que le dijo, «En tanto, Rey y señor, que entendí érades delante en aquella su provincia, pena de entredicho vito, sufrí extremos trabajos, sustenté la hambre con al pueblo que lo consintiese. Don Rodrigo en cierta comer cueros, bebí urina para apagar la sed; los áni- ocasion, por el derecho de su primacia, continuó é mos de los ciudadanos que trataban de rindirse ani- levar su cruz delante alzada, como lo tenia de costummé y conforté para que sufriesen todos estos males. bre. Don Pedro de Albalate, arzobispo de Tarragona, Todo lo que se podia esperar de un hombre leal y principal atizador de aquella constitucion y de todo constante, y que os tenia jurada fidelidad he cumpli- | este pleito, le declaró por descomulgado y transgresor do. Al presente que estais muerto, yo vos entrego de aquel su decreto. Acudieron á Gregorio IX, sumo las llaves de vuestra ciudad, que es el postrer oficio pontilice, que pronunció sentencia por Toledo y en laque puedo hacer; con tanto, habida vuestra licencia, vor de su primacía. No acababan de rendirse los de Araavisaré á los ciudadanos que he cumplido con el de gon, que fué la causa de emprender en aquella edad bido homenaje, que pues sois fallecido, no hagan mas jornada tan larga , á lo que yo entiendo. Concluidos los resistencia á don Alonso, vuestro hermano.» Lealtad | negocios, en una barca por el Ródano abajo daba la y constancia digna de ser pregonada en todos los si | vuelta, cuando le salted una dolencia , de que falleció glos, loa propria do la sangro y gente de Portugal. en Francia. Su cuerpo, segun que él lo dejó dispuesto,

trajeron á España y le sepultaron en Huerta, monasCAPITULO V.

terio de bernardos, á la raya de Aragon. Junto al altar

mayor se ve su sepulcro con un letrero en dos versos Principio de la guerra de Sevilla. ***

latinos, grosero asaz como de aquel tiempo y sin priCon el concierto que el rey don Fernando hizo con mor, cuyo sentido es: el de Granada comenzó á tener grande esperauza de apoderarse de la ciudad de Sevilla. Quinientos caballos

NAVARRA ME ENGENDRA , CASTILLA NE CRIA;

VI ESCUELA PARIS, TOLEDO ES NI SILLA; ligeros, debajo de la conducta del mismo rey de Gra

EN HUERTA NI ENTIERRO ; TO AL CIELO, ALYA, GOLA. vada, fueron delante en tanto que se apercebia lo demás para talar los campos de Carmona , que fué an- Su cuerpo murió, la fama de sus virludes durará por - muchos siglos. Fundo en su iglesia doce capellanías pláticas, vinieron en ello las partes, las bodas se copara mayor servicio del coro y con cargo de misas que lebraron en Valladolid por el mes de noviembre con se le dicen. Sucedióle don Juan, segundo deste nom- aparato real y toda muestra de alegría, puesto que el bre entre aquellos arzobispos. Hállanse papeles en que rey don Fernando no se hallo presente. El cuidado que le llaman don Juan de Medina, creo por ser natural de tenia de la guerra de Sevilla le impidió, que pretenaquella villa. Por el mismo tiempo don Ramon, conde dia hacer con tanto mayor ánimo, que Ramon Bonide la Proenza , pasó desta vida, muy digno de loa por faz cou una armada de trece naves que puso á punto el amor que tuvo á las letras y aficion a la poesía. Solo en Vizcaya, cosleadas aquellas marinas y doblado el se nota en él una señalada ingratitud de que usó con Cabo de Finisterrae , aportó á la boca de GuadalquiRomeo, mayordomo de su casa, cuya industria, con vir por la parte que descarga en la mar. Venció otrosi buenos medios, hizo que valiesen al tresdoble las ren albi en una batalla naval la armada de los enemigos. Los tas de aquel estado; mas como á la virtud acompaña moros de Tánger y Ceuta habian concurrido para sola envidia , fué acusado y forzado á que diese cuenta correr á Sevilla , avisados de la venida de los nuestros. del recibo y del gasto. Hizosele el cargo, dió su des- Salieron pues con sus bajeles del puerto, que llegacargo; y conocida su fidelidad, se partió como pere ban á número de veinte entre galeras y naves; pelea grino con su bordon y talega, como al principio vino ron con gran porfía; los de Africa no reconocian de Santiago, sin que jamás se pudiesc entender quién muclia ventaja á los de Vizcaya, por ser hombres do 4. era ni dónde se fué. De cuatro hijas que tuvo don guerra , ejercitados en las armas, y que sobrepujaban Ramon, Margarila casó con san Luis, rey de Francia; en el número de la armada. Los vizcaínos, confiados Leonor con Enrique , rey de Ingalaterra; Sancha con en la ligereza de sus navíos y en la destreza de los piRicardo, hermano del dicho Enrique; Cárlos, conde de lotos, burlaban los acometimientos de los enemigos, Adjou, casó con doña Beatriz; con la cual, dado que y cuando hallaban ocasion de venir á las manos, aferera la menor de todas, por la grande aficion que le te raban con sus naves y pasaban muchos dellos á cuchiaian los proenzales y con la ayuda que le dió Luis, rey llo; tres naves de los moros se tomaron, dos echaron á de Francia, su hermano, por la muerte de su suegro fondo, á una pusieron fuego, las demás fueron forzadas heredó aquel principado. En este medio el rey don Fer- | á liuir. Envió el Rey en socorro de su armada buen núnando se tenia en Córdoba con resolucion de combatir mero de caballos, movido por el peligro de los suyos; & Sevilla y cercalla con todas sus fuerzas; envió á Ra pero ¿qué podian prestar? Antes que llegasen á la ribemon Bonifaz, ciudadano de Burgos, muy ejercitado en | ra tenian los nuestros desbaratados los enemigos y las cosas de la mar, para que en Vizcaya pusiese á gabada la victoria. Tanto mas creció el deseo que 10punto una armada por la comodidad de los bosques, y dos tenian de acometer aquella empresa, en particular ser los de aquella nacion señalados en la industria y el Rey, dejados los demás cuidados aparte, solo en este ejercicios de navegar. En tanto que esta armada se pensamiento dias y noches se ocupaba. aprestaba, puso el cerco sobre Carmona con la mas gente que pudo, el año 1246, poco mas o menos, villa

CAPITULO VI. fuerte y que estaba apercebida para todo lo que podia suceder, fortificada contra los enemigos de muros,

Que en Aragon se puso entredicho gencral. municionada de armas, fuerzas y vituallas ; uo la pu A esta sazon en Aragon estaba puesto entreJicho y tedieron tomar, solamente la forzaron á pagar de pre- | pian cerrados todos los templos de la provincia; tristo sente la cantidad de dineros que le fué impuesta , y silencio y suspension del culto divino, castigo de que los para adelante las parias que se señalaron cada un año. pontifices suelen usar contra los excesos de los prínciConstantina, Reina, Lora, pueblos que antiguamente

pes y para curallos, como el postrero remedio, saludase llamaron el primero Iporcense municipium, el se | ble å las veces y eficaz medicina como entonces acongundo Regina , el tercero Ajalita, sin estos Cantillana

teció. Fué así, que don Jaime, rey de Aragon, cuando y Guillepa so ganaron unos por fuerza, otros se rindie

era mas mozo, tuvo conversacion con doña Teresa Viron por su voluntad. Reina fué dada al orden de San daura, la cual le puso pleito delante del romano Pontitiago, Constantina á la ciudad y ayuntamiento de fice y le pedia por marido; alegaba la palabra que lo Córdoba, Lora á los caballeros de San Juan. Todo su dió, contra la cual no se pudo con otra casar. No tenia cedia prósperamente a los nuestros; solo se recelaban bastantes testigos para probar aquel matrimonio por ser del rey de Aragon no les fuese impedimento en aque negocio clandestino. Así, se dió sentencia en el pleito lla tan buena ocasion, por estar desgustado contra el contra doña Teresa y en favor de la reina doña Violaninfante don Alonso, que residia en el reino de Murcia. te. Solo el obispo de Girona, á quien hay fama de sePretendia el Aragonés que el Infante no guardaba los creto le comunicó el Rey toda esta puridad, no se sabe términos y la raya de la conquista de aquellos reinos con qué intento, pero en fin, dió aviso al pontifice Inoque antiguamente señalaron. Temíase alguna revuelta cencio IV que el Rey no hacia lo que debia en po guarpor esta causa. Algunas personas principales y de au- dar la palabra que tenia dada; que el postrer matrimotoridad, que para concertar esto señalaron de la una y pio se debia apartar como inválido, y parecia justo quo de la otra parte, buscaban algun camino para compo doña Teresa fuese tenida por verdadera mujer; que el ner estas diferencias. Pareció el mejor que don Alonso Rey se lo habia así confesado en secreto, y su concien

casase con doña Violante, hija del rey don Jaime; par cia no sufria que con tan grande pecado dejase enredar · tido y traza que venia á cuento á ambas paciones y pro al Rey, al pueblo y á sí mismo si callaba , de que re

vincias, que tan grandes reyes se trabasen de nuevo sultasen despues graves castigos; que esto le avisaba entre si con vínculo de parentesco. Moviéronse estas por aquella carta escrita en cifra para que en todo so.

guardase mas recato. Ninguna cosa se pasa por alto á | reconciliar al Rey con la Iglesia, que se hizn el mes silos príncipes, por ser ordinario que muchos con derri guiente á 19 de octubre. En Lérida con solemne cerebar á otros por medio de acusaciones verdaderas 6 fal- | monia fué el Rey absuelto de las censuras en que insas y de chismes pretenden alcanzar el primer lugar currió por aquel caso. Del obispo de Girona no refieren de privanza y de poder en los palacios de los reyes. Pues mas de lo dicho, ni aun declaran qué nombre tuvo. De como el Rey tuviese aviso que en Roma, mudados de los archivos y becerro del monasterio benifaciano se parecer, ordinariamente favorecian la causa de doña Te- tomó todo este cuento; dado que los mas de los histo resa, y que el Pontifice manifiestamente se inclinaba á riadores no hicieron dél mencion, pareció no pasalle en lo mismo, quier fuese que le dieron aviso del que le silencio. El lector le dé el crédito que la cosa misma descubrió, o que por su mala conciencia sospechase lo | merece. De aquí sin duda y destos papeles se tomó ocaque era, hizo venir al obispo de Girona á la corte. Ve- | sion para la fama que vulgarmente anduvo deste Rey y nido, luego que le tuvo en su presencia, le mandó cor anda sobre este caso. tar la lengua; cruel carnicería y torpe venganza de un desórden con otro mayor, y con nueva impiedad colmar

CAPITULO. YU. el pecado pasado; si bien el Obispo era merecedor de

Qué Sevilla se ganó. cualquier daño, si descubrió el sigilo de la confesion y la religion de aquel secreto; cosa que nunca se permi En lo postrero de España, hácia el poniente, está te. Luego que el pontífice Inocencio, que a la sazon en asentada Sevilla, cabeza del Andalucía , noble y rica Leon celebraba un concilio general, como poco antes ciudad entre las primeras de Europa, fuerte por las muse dijo, fué avisado de lo que pasaba , cuánto dolor ha- rallas, por las armas y gente que tiene ; los edificios ya concebido en su ánimo, con cuán grandes llamas de públicos y particulares á manera de casas reales son en saña se abrasase, no hay para qué declarallo; basta de I gran número, la hermosura y arreo de todos los ciudacir que puso entredicho en todo el reino, como de or- danos muy grande. Entre la ciudad, que está á mano izdivario los excesos de los principes se pagan con el da- quierda, y un arrabal llamado Triana pasa el rio Guaño de la muchedumbre y de los particulares, y al Rey dalquivir acanalado con grandes reparos y de hondo declaró públicamente por descomulgado. Conoció el bastante para naves gruesas, y por la misma razon muy Rey su yerro, y por medio de Andrés Albalate,' obispo á propósito para la contratacion y comercio de los dos de Valencia, que envió por su embajador sobre el caso, mares Océano y Mediterráneo. Con una puente de mapidió bumilmente penitencia y absolucion. Decia que dera fundada sobre barcas se junta el arrabal con la le pesaba de lo hecho; pero pues no podia ser otra cosa, ciudad y se pasa de una parte á otra. En la ciudad está que como padre y pontífice diese perdon á su indigna- la casa real en que los antiguos reyes moraban; en el cion, la cual fue si no justa, á lo menos arrebatada; que arrabal un alcázar de obra muy firme, que mira el naciestaba presto á satisfacer con la pena y penitencia que miento del sol. Una torre está levantada cerca del rio, fuese servido imponerle. Oida la embajada, el Pontífice que por el primor de su edificio la Haman de Oro vulenvió por sus embajadores al obispo de Camarino y á garmente. Otra torre edificada de ladrillo, que está Desiderio, presbítero, para que en Aragon se informa cerca de la iglesia mayor, sobrepuja la grandeza de las sen de todo lo que pasaba. Dióles otrosí poder muy lle demás obras por ser de sesenta varas en ancho y cuano de reconciliar al Rey con la Iglesia, si les pareciese trotanto mas alta; sobre la cual se levanta otra torre que su penitencia lo merecia. Hízose en Lérida junta de menor, pero de bastante grandeza, que al presente de obispos y de señores; halláronse en particular presentes nuevo está toda blanqueada y al rededor adornada de Jos obispos de Tarragona, de Zaragoza, de Urgel, de variedad de pinturas, hermosas á maravilla á los que Huesca, de Elna. En presencia destos prelados el Rey, la miran. ¿Qué necesidad hay de relatar por menudo puestas en tierra las rodillas, despues de una grave re todas las cosas y grandezas desta ciudad tan vaga y lleprehension que se le dió, fué absuelto de aquel exceso. na de primores y grandezas? Hay en la ciudad en este La penitencia fué que acabase á sus expensas de edifi tiempo mas de veinte y cuatro mil vecinos, divididos en car el monasterio benisaciaĵo, que con advocacion de | veinte y ocho parroquias ó colaciones. La primera Nuestra Señora en los montes de Tortosa veinte años | principal es de Santa María, que es la iglesia mayor, con antes desto, luego que se tomó el pueblo de Morella se el cual templo en anchura de edificio y en grandeza nincomenzara, y se edificaba poco a poco, y acabada la fá guno de toda España se le iguala. Vulgarmente se dice brica, le diese de renta para en cada un año docientos de las iglesias de Castilla: la de Toledo la rica, la de Samarcos de plata, con que los monjes del Cistel se pu lamanca la fuerte, la de Leon la bella , la de Sevilla la diesen sustentar en el dicho monasterio. En Valencia grande. Tiene su fábrica de repta treinta mil ducados tenian comenzado á edificar un hospital para albergar en cada un año, la del Arzobispo llega á ciento y veinte los pobres y peregrinos. A este hospital señalaron ma mil, las calongías y dignidades, así en núinero como en yores rentas, es á saber, seiscientos marcos de plata lo demás,.responden á esta grandeza. Los campos son cada un año, con que los pobres y peregrinos se sus muy fértiles, lanos y muy alegres por todas partes, por tentasen, y juntamente algunos capellanes para que di la mayor parte plantados de olivas, que en Sevilla se dan jesen misa y ayudasen al buen tratamiento y regalo de muy bien, y el esquilmo es muy provechoso; de alli se los pobres. Añadióse á esto que en Girona, en la iglesia llevan aceitunas adobadas, muy gruesas, de muy buen mayor fundase una capellanía para que perpetuamente sabor, a todas las demás partes. El trato es tan grande se hiciesen sacrificios y sufragios por el Rey y por sus su y la granjería tal, que en los olivares llamados Ajarafe, cesores. El Pontífice expidió su bula á los 22 de setiem en tiempo de los moros se contaban cien mil, parte cor bre, año de 1246, en que da poder á los dos nyucios para tijos, parte trapichos ó molinos de aceite; y dado que parece gran número, la autoridad y testimonio de la curaban diligentemente no se recibiese algun daño por historia del rey don Alonso el Sabio lo atestigua. El nú- la parte que tenian á su cargo. Señalábanse, entre los mero de extranjeros y muchedumbre de mercaderes que demás, don Pelayo Correa , maestre de Santiago, y don concurren es increible , mayormente en este tiempo, Lorenzo Suarez, cuyo esfuerzo y industria en todo el de todas partes à la fama de las riquezas, que por ei tiempo deste cerco fué muy señalada , sobre todos Gartrato de las Indias y flotas de cada un año se juntan allí ci Perez de Vargas, natural de Toledo, de cuyo esfuermuy grandes. El rey don Fernando tenia por todas es zo se refieren cosas grandes y casi increibles. Al printas causas un encendido deseo de apoderarse desta ciu cipio del cerco, a la ribera del rio, do tenian soldados dad; así por su nobleza como porque, ella tomada, era de guarda para reprimir los rebates y salidas de los moforzoso que el imperio de los moros de todo punto men ros, Garci Perez y un compañero, apartados de los deguase, tanto mas, que los aragoneses con gran gloria y más, iban no sé á qué parte; en esto al improviso ven honra suya se habian apoderado de Valencia, de sitio cerca de sí siete moros á caballo; el compañero era de muy semejante y no de mucho menor número de ciu parecer que se retirasen ; replicó Garci Perez que, aundadanos. El rey de Sevilla , por nombre Ajatafe, no ig que se perdiese, no pensaba volver atrás ni con torpe noraba el peligro que corrian sus cosas; tenia juntados huida dar muestra de cobardía. Junto con esto, ido el socorros de los lugares comarcanos, hasta desde la mis compañero, toma sus armas, cala la visera y pone en el ma Africa, gran copia de trigo traida de los lugares co ristre su lanza; los enemigos, sabido quien era, no quimarcanos, proveídose de caballos, armas, naves y ga sieron pelear. Caminado que hobo adelante algun tanleras, determinado de sufrir cualquier afan antes de ser to, advirtió que al enlazar la capellina y ponerse la cedespojado del señorío de ciudad tan principal. El rey Jada se le cayó la escofia; vuelve por las mismas pisadon Fernando juntaba asimismo de todas partes gente das a buscalla. Maravillóse el Rey, que acaso desde los para aumentar el ejército que tenia , trigo y todos los reales le miraba, pensaba volvia á pelear; mas él, 6mas pertrechos que para la guerra eran necesarios. La mada su escofia, porque los moros todavía esquivaron diligencia era grande, por entender que duraria mucho el encuentro, paso ante paso se volvió sano y salvo á los tiempo y seria muy dificultosa, y para que ninguna suyos por el camino comenzado. Fué tanto mayor la cosa necesaria falleciese á los soldados. En Alcalá por honra y prez deste hecho, que nunca quiso declarar algun tiempo se entretuvo el rey don Fernando; pasada quién era su compañero, si bien muchas veces le hiya gran parte y lo mas recio del verano, movió con to cieron instancia sobre ello; á la verdad, ¿á qué propódas sus gentes, púsose sobre Sevilla y comenzó á silia | sito con infamia ajena buscar para si enemigo y afrenta Hla á 20 del mes de agosto, año de nuestra salvacion para su compañero sin ninguna loa suya? Como quier de 1247; los reales del Rey se asentaron en aquella que al contrario con el silencio demás del esfuerzo dió parte que está el campo de Tablada tendido a la ribera muestra de la modestia y noble término de que usaba. del rio, mas abajo de la ciudad. Don Pelayo Perez Gor Entre tanto que con esta porfía se peleaba en Sevilla, el rea, maestre de Santiago, de la otra parte del rio hizo infante don Alonso, hijo del rey don Fernando, intentó su alojamiento en una aldea, llamada Aznalfarache; de apoderarse de Játiva en el reino de Valencia, convicaudillo de gran corazon y de grande experiencia en dado por los ciudadanos. Tomó á Enguerra, pueblo en las armas. Pretendia hacer rostro á Abenjafon, rey de tierra de Játiva, que se le entregaron los moradores. Niebla, que con otros muchos moros estaba apoderado Cuanto cada uno alcanza de poder, tanto derecho se de todos los lugares por aquella parte; tanto mayor era atribuye en la guerra. El rey don Jaime, avisado de los el peligro, las dificultades; pero todo lo vencia la cons intentos del infante don Alonso y alterado, como era ratancia y esfuerzo deste caballero. El Rey barreaba sus zon, se apoderó de Villena y de seis pueblos comprereales; los moros, con salidas que hacian de la ciudad, hendidos en el distrito de Castilla, por dádivas que dió pugnaban impedir las obras y fortificaciones. Hobo al al que los tenia á cargo. Demás desto, en la misma cogunas escaramuzas, varios sucesos y trances, pero sin marca, principio del año 1248, tomo de los moros otro efecto alguno digno de memoria, sino que los cristianos pueblo llamado Bugarra. Destos principios parecia que las mas veces llevaban lo mejor y forzaban a los enemigos los disgustos pasarian adelante y pararian en alguna con daño á retirarse á la ciudad. Por el mar y rio se ponia nueva guerra que desbaratase la empresa de Sevilla y mayor cuidado para impedir que no entrasen vituallas. acarrease otros daños. Don Alonso, como quier que Lossoldados que tenian en tierra bacian lo mismo, y ve era de condicion sosegada, se determinó de tratar en laban para que ninguna de las cosas necesarias les pudie presencia con el rey de Aragon y resolver todas estas sen meter por aquella parte. Muchos escuadrones asimis- diferencias, y para esto se juntaron á vistas y habla en mo salian á robar la tierra; talaban los frutos que hallaban Almizra, pueblo del rey de Aragon. Allí por medio de sazonados, el vino y el trigo todo lo robaban. Carmona, la reina de Aragon, y por la buena industria de don que está á seis leguas, forzada por estos males, como Diego de Haro y otros grandes que se pusieron de por seis meses antes lo tenian concertado, sin probar á de medio se compuso esta diferencia; con que de una y de fenderse ni pelear se rindió, con tanto mayor maravilla, otra parte se restituyeron los pueblos que injustamente que los bárbaros pocas veces guardan los asientos. No tomaron, y se señaló la raya de la jurisdicion y conse descuidaban los moros ni se dormian; el mayor de quista de ambas las partes. Quedaron en particular en seo que tenian era de quemar nuestra armada, cosa virtud desta concordia por el reino de Murcia Almansa, que muchas veces intentaron con fuego de alquitran, Sarasulla y el mismo rio Cabriolo; por los de Valencia que arde en la misma agua. La vigilancia del general Biara , Sajona , Alarca , Finestrato. Asentadas las cosas Bonifaz hacia que todos estos intentos saliesen en vano, desta manera, los principes se despidieron. El rey don y cada cual de los capitanes por tierra y por mar pro- | Jaime revolvió luogo contra Játiva, envió delante sus gentes con intento de corcalla; apoderóse finalmente | Cierto soldado en secreto murmuraba de Garci Perez della, pasada ya gran parte del verano, por entrega que de Vargas; cargábale que el escudo ondeado que traia hicieron los mismos ciudadanos. Está asentada esta era de diferente linaje. Ningunos oyen con mayor paciudad en un sitio asaz apacible á la parte que el rio ciencia las murmuraciones que los que no se sienten Júcar entra en el mar; su campiña muy fértil y fres culpados. Disimuló él por entonces la ira; despues ca, la tierra muy gruesa. El infante don Alonso y en su cierto dia que acometieron los nuestros á Triana, se compañía don Diego de Haro se apresuraron para ha mantuvo tanto tiempo en la pelea , que con la lluvia de llarse en el cerco de Sevilla. Alhamar, ese mismo rey piedras, saetas y dardos que le tiraban , abolladas las de Granada , vino á juntarse con el rey don Fernando, armas y el escudo, apenas él pudo escapar con la vida. acompañado de buen número de soldados, en tiempo Entonces vuelto á su contrario, que estaba en lugarsesin duda muy á propósito, en que los soldados cristia guro: «Con razon, dice, nos quitais las armas del linaje, nos, cansados de la tardanza y con la dificultad de aque pues las ponemos á tan graves peligros y trances; vos lla empresa, comenzaban a tratar de desamparar los | las mereceis mejor, que como mas recatado las teneis reales y las banderas, además de las enfermedades que mejor guardadas. » El, avergonzado, conoció su yerro; sobrevinieron y los tenian muy amedrentados. Era pa pidió perdon , que le dió a la hora de buena gana, consado el invierno sin hacer efecto de algun momento. El tento de satisfacerse de su injuria cou la muestra de su misino Rey, aquejado de tantos trabajos y de las difi valor y esfuerzo; manera de venganza muy noble. Cocultades que se ofrecian muy grandes, dudaba si alza menzaban en la ciudad á sentir gran falta de vituallas; ria el cerco, ó esperaria que las cosas se encaminasen los ciudadanos, visto que la felicidad de nuestra gente mejor y el remate fuese mas apacible que los principios, se igualaba con su esfuerzo, y que al contrario á ellos como otras veces lo tenia probado. Los cercados des- no quedaba alguna esperanza, acordaron tratar de renbarataron en cierta salida los ingenios de los nuestros dir la ciudad, primero en secreto, y despues en los cory les quemaron las máquinas. Alentados con el buen rillos y plazas. Pidieron desde el adarve les diesen losuceso, no solo se defendian con la fortaleza de la ciq-| gar de hablar con el Rey. Luego que les fué concedido, dad, sino desde los adarves se burlaban de la preton enviaron embajadores, que avisaron querian tratar de sion de los contrarios, que llamaban desatino. Ame concierto con tal que las condiciones fuesen tolerables, nazaban a los nuestros con la muerte y ultrajábanlos de en particular que quedase en su poder la ciudad. Depalabra. El cerco, sin embargo, se continuaba y se lle cian que quebrantados con los males pasados, ni los vaba adelante con tanto mayor ventaja de los fieles, cuerpos podian sufrir el trabajo, ni los ánimos la pesaque de cada dia les llegaban nuevos socorros. Acu dumbre; que todavía en la ciudad quedaban compa dieron los obispos don Juan Arias, de Santiago, bien ñias de soldados, que no era justo irritallas ni hacelles que poco efecto hizo; su poca salud le forzó en breve perder de todo punto la esperanza; muchas veces la necon licencia del Rey á dar la vuelta. Don Garcia, prela cesidad de medrosos hace fuertes, por lo menos que la do de Córdoba; don Sancho, de Coria; los maestres de victoria seria sangrienta y llorosa , si se allegase á lo Calatrava y do Alcántara; los infantes don Fadrique y último y no se tornaba algun medio. A esto respondió el don Enrique; fuera destos, don Pedro de Guzman, don Rey que él no ignoraba el estado en que estaban sus Pedro Ponce de Leon, don Gonzalo Giron, con olro gran cosas. Tiempo hobo en que se pudiera tratar de connúmero de grandes y ricos hombres que vinieron de cierto; mas que al presente por su obstinacion se harefresco. A los cercados, por ser la ciudad tan grande, llaban en tal término, que seria cosa fea partirse sin tono se podian de todo punto atajar los mantenimientos, mar la ciudad, y que si no fuese con rendilla, no daria dado que se ponia en esto todo cuidado. El general de lugar á que se tratase de concierto ni de concordia. Enla armada, Bonifaz, ardia en deseo de quebrar la puen tre tanto que se trataba de las condiciones y del asiento te, para que no pudiendo comunicarse los del arrabal hicieron treguas y cesó la batería. Prometian acudir con y la ciudad, fuesen conquistados aparte los que juntos las rentas reales y tributos todos los que acostumbrahacian tanta resistencia. Era negocio muy dificultoso ban antes á pagar á los miramamolines. Desechada esta por estar la puente puesta sobre barcas que con cade condicion, dijeron que darian la tercera parte de la nas de hierro están entre si trabadas; todavía pareció ciudad demás de las dichas rentas; despues la mitad, hacer la prueba, que la maña y la ocasion pueden mu dividida con una muralla de lo demás que quedase por cho. Apercibió para esto dos naves, esperó el tiempo los moros. Parecian estas condiciones á los nuestros en que ayudase la creciente del mar y juntamente un muy aventajadas y honrosas. El Rey, a menos de enrecio viento que del poniente soplaba. Con esta ayuda, lregalle la ciudad, no hacia caso destas promesas ni alzadas y hinchadas las velas, la una de las naves con estimaba todos sus partidos. En conclusion, se asento tal impetu embistió en la puente, cuanto no pudieron | que el rey Moro y los ciudadanos con todas sus alhajas sufrir las ataduras de hierro. Quebróse la puente el y preseas se fuesen salvos donde quisiesen, y que fuera tercero dia de mayo con grande alegría de los nuestros de Sanlúcar, Aznalfarache y Niebla, que quedaban por y no menos comodidad. Los soldados con la esperanza | los moros , rindiesen los demás pueblos y castillos de de la victoria con grande denuedo acometieron a entrar pendientes de Sevilla. Dióse de término un mes para en la ciudad, escalar los muros por unas partes, y por cumplir todas estas capitulaciones. El castillo luego se otras derriballos con los trabucos y máquinas, con tan entregó, y á 27 de noviembre salieron de la ciudad etta porfia, que los cercados estaban á punto de perder la tre varones y mujeres y niños cien mil moros; parte esperanza de se defender. El mayor combate era con- dellos pasó en Africa, parte se repartió por otros lugatra Triana; los moros se defendian valientemente, y la res y ciudades de España. Gastáronsé en el cerco diezy fortaleza de los muros causaba á los nuestros dificultad. I seis meses, en el cual tiempo los reales á manera de

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