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de Marruecos, de cuyo señorío antes era; resolucioná | amor y benevolencia de los ciudadanos con su cabeza; propósito de ganar la voluntad de aquel bárbaro y sose | el aborrecimiento acarrea la total ruina; que procurase galle. El rey don Alonso de Portugal envió á don Dio- granjear todos los estados del reino; si esto no fuese nisio, su hijo , que era de ocho años, á su abuelo el posible, por lo menos abrazase los prelados y el pue. rey de Castilla para que alcanzase dél libertad y exen blo, con cuyo arrimo hiciese rostro a la insolencia de cion para el reino de Portugal, y que le alzase la palabra los nobles; que no hiciese justicia de ninguno secretaque dió los años pasados y los homenajes. Tratóse deste mente por ser muestra de miedo y menoscabo de la manegocio en una junta de grandes ; callaban los demás, jestad; el que sin oir las partes da sentencia, puesto y aun venian en lo que se pedia por no contrastar con la que ella sea justa , todavía hace agravio. Estas eran las voluntad del Rey, que á ello se moslraba inclinado. Don faltas principales que en don Alonso se notaban, y si Nuño Gonzalez de Lara, cabeza de la conjuracion y

con tiempo se remediaran, el reino y él mismo se lide los desabridos y mal contentos, se atrevió á ha | braran de grandes afanes. En la junta de los reyes y con cer rostro y contradicion. Decia que no parecia cosa ra las vistas ninguna cosa de momento se efectuó. Al rey zonable diminuir la majestad del reino con cualquier | don Alonso fué por tanto forzoso el año siguiente volcolor, y mucho menos en gracia de un infante. Sinem ver de nuevo á Alicante para verse con el Rey, su suebargo, prevaleció en la junta el parecer del Rey, que gro, y rogalle enfrenase los nobles de Aragon para que Portugal fuese exento; y con todo esto la libertad de

no se juntasen con los rebeldes de Castilla, como lo don Nuño se le asentó mas altamente en el corazon y

1 pretendian hacer; y porque el rey de Granada contimemoria que ninguno pensara. Juntado este desabri

nuaba en hacer guerra contra los de Guadix y los de Mámiento con los demás, fué causa que don Nuño y don laga, le diese consejo á cuál de las partes seria mas cone Lope de Haro y don Filipe, hermano del Rey, se deter- veniente acudir. En este punto el rey don Jaime fué de minasen á mover práticas perjudiciales al reino y al parecer que guardase la confederacion antigua; que no Rey. Quejábanse de sus desafueros y de los muchos debia de su voluntad irritar á los de Granada ni hacelles desa guisados que hacia ; no tenian fuerzas bastantes

guerra. La embajada de Arana po fué de provecho alpara entrar en la liza; resolviéronse de acudir a las ayu

guno; anles el rey de Granada á persuasion de los aldas de fuera y extrañas. Así en el tiempo que el rey borolados, quebrantada la avenencia que tenian puesta, Teobaldo se ocupaba en la guerra sagrada solicitó á fué el primero que se metió por tierras de cristianos ladon Enrique, gobernador de Navarra, el infante don Fi

lando y destruyendo, y metiendo á fuego y á sangre los lipe que se suese á ver con él y hermanarse y hacer liga campos comarcanos. Tenia consigo un número de cacon aquellos grandes. El, como mas recatado, por no ballos africanos que Jacob Abenjucef, rey de Marruedesperlar contra si el peso de una gravísima guerra, dió cos, le envió delante. Sabidas estas cosas, el rey don por excusa la ausencia del Rey, su hermano. Los gran | Alonso mandó por sus cartas á don Fernando, su hijo, des, perdida esta esperanza, convidaron á los olros re que à la sazon se hallaba en Sevilla y se apercebia para yes, al de Portugal, al de Granada y al mismo empera la nueva guerra, que con todas sus gentes marchase dor de Marruecos por sus cartas á juntarse con ellos y contra el rey de Granada ; él se partió para Burgos por hacer guerra á Castilla, sin mirar, por el gran deseo ver si en alguna manera pudiese apaciguar los ánimos que tenian de satisfacerse, cuán perjudicial intento era de los rebeldes. En aquella ciudad se hicieron Cortes aquel y cuán infames aquellas tramas. Don Alonso, rey de todo el reino, y en particular fueron llamados los alde Castilla, era persona de alto ingenio, pero poco re borotados con seguridad pública que les ofrecieron; y catado, sus orejas soberbias, su lengua desenfrenada, para que estuviesen mas sin peligro se señaló fuera de mas á propósito para las letras que para el gobierno de la ciudad el Hospital Real en que se tuviesen las juntas. Jos vasallos; contemplaba al cielo y miraba las estrellas; Habláronse el Rey y los señores en diferentes lugares, mas en el entretablo perdió la tierra y el reino. Avisado con que quedaron las voluntades mas desabridas. Llepues de lo que pasaba por Hernan Perez, que los con garon los disgustos á término, que renunciada la fidejurados pretendieron tirar á su partido y atraer á su lidad con que eslaban obligados al Rey, en gran núparcialidad, atónito por la grandeza del peligro, que en mero se pasaron á Granada el año 1272. Don Nudo, don fin no dejaba de conocer, volvió todos sus pensamien- | Lope de Haro, el infante don Filipe eran las tres cabetos á sosegar aquellos movimientos y alteraciones. Con

| zas de la conjuracion. Fuera destos, don Fernando de este intento desde Murcia, do á la sazon estaba, envió Castro, Lope de Mendoza , Gil de Roa, Rodrigo de Salá Enrique de Arana por su embajador á los grandes, daña; de la nobleza menor tan gran número que apeque se juntaron en Palencia con intento de apercebirse | pas se pueden contar. Alpartirse con sus gentes quemapara la guerra, por ver si en alguna manera pudiese con ron pueblos, talaron los campos y dieron en todo muesdestreza y industria apartallos de aquel propósito. El tra de la enemiga que llevaban. El Rey á grandes joruay la Reina, su mujer, fueron á Valencia para tratar con das pasó á Toledo, de allí á Almagro; y porque no tenia el rey don Jaime y tomar acuerdo sobre todas estas co esperanza de que se podrian reducir los grandes á su sas. El, como quier que por la larga experiencia fuese servicio, pretendia avenirse y sosegar al rey de Granamuy astuto y avisado, cuando vino á Búrgos para hac da. Esto sobre todo deseaba ; si no salia con ello, se reJarse á las bodas del infante don Fernando, antevista | solvia de hacelle la guerra con todas sus suerzas y con la tempestad que amenazaba a Castilla á causa de estar la mas gente que pudiese juntar. los grandes desabridos, reprehendió á don Alonso con gravísimas palabras y le dió consejos muy saludables. Estos eran que quisiese antes ser amado de sus vasallos que lemido; la salud de la república consiste en el

CAPITULO XXI.

| que la una de las partes, juntados con los navarros, no le

diesen en que entender. Esta fué la causa de tomar De nuevas alteraciones que sucedieron en Aragon.

asiento con Navarra ; y aun otro cuidado le aquejaba En el tiempo que estas cosas pasaban en Castilla, Fi mas de volver las fuerzas contra los moros, de donde lipe, rey de Francia , que sucedió a su padre san Luis, una cruel tempustad se aparejaba para España si no se allegaba a su corona nuevos estados por muerte de acudia al remedio con tiempo, como los hombres pru. Alouso, su lio, y de Juana, su mujer, que murieron á dentes lo sospechaban y comunmente se decia no sin la sazon sin hijos, y eran condes de Poliers y de Tolosa; causa. y no mucho despues Rogerio Bernardo, conde de Fox, fué despojado de su cstado no por otra causa mas de

CAPITULO XXII. que en cierta ocasion no quiso obedecer á los jueces

El rey don Alonso partio para tomar posesion del imperio. reales; por lo cual las armas aragonesas, á causa que parte del estado de aquel Príncipe era feudo de Aragon, Ardia el rey don Alonso en deseo de ir á Alemaña estuvieron para revolverse contra Francia. La pruden- a tomar la corona y insignias del imperio ; tanto mas cia del rey don Jaime atajó el daño ; á su persuasion el y con mayor priesa , que por autoridad del papa Gregode Fox puso su persona y todo su estado en manos del rio X los señores de Alemaña, cansados de los males Tey de Francia , con que se sosegaron aquellos debates. que en aquella vacante se padecieron, muchos, muy Dentro del reino de Aragon tenian sospechas de nuevas graves y muy largos, y porque de años atrás era mueralteraciones a causa que el infante don Pedro, hijo pri to Ricardo, el otro competidor, se aparejaban para hamero y heredero del rey de Aragon, estaba desabrido cer nueva eleccion, sin tener cuenta con el rey dou con Fernan Sanchez, su hermano bastardo , por enten Alonso. Alterado él con esta nueva , como era razon, der, entre otras cosas, que cuando volvió de la Tierra- | pretendia recompensar la tardanza pasada con abreviar; Sanla fué recebido con gran lionra y festejado de Cár y por esto, aunque muy fuera de sazon, comenzó a tralos, rey de Nápoles, y por esto sospechaba habia con tar muy de veras de su ida á Alemaña. A las personas él tratado cosas perjudiciales al reino. Hallábase el di prudentes parecia se debia anteponer á esto el sosiego cho don Fernando en Burriana; alli don Pedro con buen y el cuidado de la república. Los hombres mas livianúmero de soldados le tomó de sobresalto, y despues nos y de poca experiencia, hinchados de vana espeque por fuerza entró en la casa y buscó en todos los lu ranza, le exhortaban á la jornada, sin faltar quien blagares a su hermano, escudriñó los escondrijos, quebró sonase y dijese era bien aparejar armas, caballos y las cerraduras, hinchólo todo de ruido y de alboroto. Eu demás cosas necesarias para hacer la guerra en Aleel entre tanto don Fernando y doña Aldonza, su mujer, maña y para sujetar á los que contrastasen á sus inse pusieron en salvo. Estos fueron principios de grandes tentos. Algunos tomaban por mal agüero que tantas alleraciones, ca los nobles del reino con esta ocasion de veces se le hobiese al rey don Alonso desbaratado aquel la enemistad de los dos hermanos se dividieron en dos viaje que tanto deseaba. Era este Rey de su natural irbandos con tan grande obstinacion, que, juntadas las resoluto y lardo, las cosas del reino embarazadas ; y fuerzas, no dudaron los que seguian la parcialidad de si hallara algun buen color, de buena gana desistiera dou Fernando de mover guerra contra el mismo Rey; de aquella pretension ; pero por miedo de la infamia y de que no resultó otro provecho sino que el vizconde de mengua de reputacion se resolvió pasar adelante. Con Cardona y otros señores parciales fueron por esla causa este intento procuró con cualquier partido apaciguar despojados de sus estados. El mismo Feruan Sancliez, los de Granada y los grandes. En esto el rey de Granacercado en el castillo de Pomar por su hermano, luego da, Alhamar, falleció al principio del año 1273. Fué que le tuvo en su poder, le hizo aliogar con uu lazo y hombre atrevido, astuto y muy contrario á nuestras despeñar en el rio Cioga, que por allí pasa, unos decian cosas. Hobo diferencia sobre la sucesion; prevaleció con razon, otros que injustamente; lo cierto que qui- | aquella parcialidad con la cual se juntaron los forajitado el capitau y cabeza los demás se sosegaron. Este fué dos y grandes de Castilla , y diéronse las insignias reael fruto de aquel parricidio; pero la muerte de Fernan les á Mahomad, por sobrenombre Miralmutio Leminio, Sanchez sucedió tres años adelante. Dejó un hijo de hijo mayor del difunto. Este Principe, puesto que era pequeña edad, llamado don Filipe, de quien desciende de suyo contrario á nuestras cosas y muchos le moel linaje de los Castros en Aragon. A Rugerio de Lauria vian á hacer guerra ; porque las fuerzas de su nuevo hizo donacion el rey don Jaime en tierra de Valencia de reino andaban en balanzas, el rey don Alonso entendos heredades, que se llaman Raelo y Abricat, en pre dia que se inclinaba a la paz y que fácilmente se pomio de su trabajo, porque de lo último de Italia acom. dria efectuar. Demás desto, algunos de los grandes pañó los años pasados á doña Constanza, su nuera. Fué se reducian á mejor partido y mas sanos propósitos. este caballero en lo de adelante persona de grande in En particular don Fernando de Castro y Rodrigo de genio y excelente capitan, mayormente por el mar. Con Saldaña sobre seguro vinieron á verse con él á Avila, don Enrique, rey de Navarra, que por morir su her do se hacian Cortes del reino por el mismo tiempo mano el rey Teobaldo sin hijos sucedió en aquel reino, que en Alemaña procedieron á nueva eleccion aprosuy con quien los aragoneses tenian diserencia por pre radamente; en que Rodulfo, conde de Ausburg, por tender que les quitaran aquel reino injustamente, como voto de todos los electores, fue nombrado por rey de en su lugar queda dicho, todavía se concertaron tre romanos. Señor, bien que de poca renta y estado peguas por muchos años. El rey don Jaime via los suyos queño, pero que descendia del nobilísimo linaje de los alborotados, mas inclinados a las armas que á la paz y á antiguos reyes franceses y era en todas virtudes acala concordia; y por las diferencias que andaban temia / bado. Los embajadores del rey don Alonso que se hallaron a la sazon en Francfordia , aunque hicieron que lo mas presto que pudiese se apresurase á pasar contradiccion y sus protestaciones, no fué de efecto en Italia para coronarse. Al concilio que se tenia en alguno; la aficion de antes la tenian ya trocada en de | Leon se partió don Jaime, rey de Aragon, aunque en sabrimienlo y odio que todos le cobraran. Despedidas lo postrero de su edad , por ser descoso de honra y por las Cortes de Avila, se fué el Rey á Requena para to otros negocios. Desde allí, sin hacer cosa de momento, mar acuerdo con el Rey, su suegro, en presencia sobre dió la vuelta a su tierra, desabrido claramente con el la guerra de los moros. Allí por el trabajo del camino, Pontifice porque rehusó de coronalle si no pagaba el ó por el desabrimiento y desgusto con que andaba, tributo que su padre el rey don Pedro concerto de paadoleció de una enfermedad no ligera. Y porque las de gar cada un año en el tiempo que en Roma se coronó, más cosas no sucedian á propósito y la misma priesa como queda dicho en su lugar. Al rey don Jaime le papor el gran deseo le parecia tardauza, juzgó seria lo recia cosa indigna que el reino ganado por el esfuerzo mejor intentar de hacer las paces por industria de la de sus antepasados fuese tributario á algun extraño. Reina y por la autoridad del primado don Sancho. Ellos En este comedio el rey de Granada y los grandes forapara tratar desto sin dilacion se partieron para Córdo- jidos por diligencia de la Reina se redujeron al deber; ba. Al pontífice Gregorio X despachó á Aimaro, fraile para sosegar á los grandes les prometieron todas las dominico, que despues sué obispo de Avila, y á Fer cosas que pedian ; el rey de Granada quedó que pagase pando de Zamora, canónigo de Avila y chanciller del cada año de tributo trecieptos mil maravedís de oro, y Rey. Estos en Civitavieja, en que á la sazon estaba el de presente grau suma de dineros, en pena de los daPontífice, en consistorio declararon las causas por queños y gastos. Demás desto, se concertaron treguas por la eleccion de Rodulfo pretendian ser inválida. Que no un año entre los de Guadis y de Málaga con aquel Rey, debia el Pontífice moverse por los dichos de aquellos por estar el rey don Alonso encargado del amparo de que ponian asechanzas y redes á sus orejas y con en aquellas dos ciudades. Fué en aquella edad hombre segaños pretendian ganar gracias con otros, sino con balado en España Gonzalo Ruiz de Atienza, privado del servarse neutral, como lo pedia la persona y lugar sa Rey, por cuya diligencia en gran parte y buena maña crosanto que representaba , y con esto ganar ambas las se concluyó aquel concierto. El rey de Granada y los partes á ejemplo de sus antecesores Urbano y Clemen grandes desde Córdoba partieron en compañía del inte, que con igual honra y título, por po perjudicar á fante don Fernando, que se halló en todas estas cosas; nadie, dieron á Ricardo y á don Alonso título de rey llegados á Sevilla, el rey don Alonso los acogió benignade romanos. A los electores de Alemaña fué don Fer mente. Ellos, cotejado el un tiempo con el otro, juznando, obispo de Segovia, para ponellos en razon y garon les estaba mas á cuento y mejor obedecer á su procurar repusiesen lo atentado. Con estas embajadas Principe con seguridad que la contumacia con peligro no se hizo efecto alguno por estar todos cansados de y daño. Concluido esto, las armas de Castilla debajo la tan larga lardanza. Solo el año siguiente de 1274 des conducta del infante don Fernando y por mandado do de Leon de Francia, donde, presente el Pontifice, se su padre se movieron contra Navarra para conquistar hacia el concilio general de los obispos para reformar la aquel reino. Don Jaime, rey de Aragon, envió al tanto disciplina eclesiástico , renovar la guerra de la Tierra á don Pedro, su hijo mayor, al cual renunció el dereSanta y unir la Iglesia griega con la latina , Fredulo cho que pretendia tener á aquel reino, á ganar las vofué enviado por nuncio al rey don Alonso para que le luntades de los navarros, que de suyo se inclinaban ofreciese los diezmos de las rentas eclesiásticas en mas á los aragoneses que á Castilla. Ni las mañas de nombre del Pontífice para la guerra contra moros, á Aragon ni las fuerzas de Castilla liicieron efecto, a cauual que desistiese de la pretension y esperanza vana sa que la Reina viuda se recogió á Francia con su hija que tenia de ser emperador; que parecia cosa injusta al amparo del Rey, su primo, por temer no le hiciesen con deseo de imperio forastero alterar la paz de la Igle fuerza si se quedaba en Navarra en tiempos tan resia, que tan sosegada estaba. En este medio don En- | vueltos. Solo don Fernando acometió a tomar á Viana; rique, rey de Navarra, muy apesgado y disforme por l y rechazado de allí por la fortaleza de aquella plaza y Ja mucha gordura de su cuerpo, falleció en Pamplona por el esfuerzo de los cercados, se apoderó de Mendaá 22 de julio. De su mujer doña Juana, hija de Ro-1 via y de otros menores pueblos. Todo lo halló mas diberto, conde de Artesia y hermano del rey san Luis, ficulloso que pensaba , dado que ningun ejército basdejó ung hija , llamada tambien doña Juana, en edad tante le salió al encuentro, que era causa de mayor tarapenas de tres años, que, sin embargo, fué heredera danza; si bien las cosas de aquel reino estaban tan rede aquellos estados, así porque el reino la jurara antes, vueltas, que los señores, divididos en parcialidades y como por testamento de su padre, que lo dejó así dis aficiones, no podian conformarse para acudir a la de puesto; de que resultaron nuevas diferencias y discor fensa. Los mas se aficionaban á los aragoneses, en esdias, y el reino de Navarra finalmente se junto con el pecial Armengaudo, obispo de Pamplona, y Pero Sande Francia. La embajada de Fredulo no fué desagra chez de Montagudo, hombre principal y gobernador dable al rey don Alonso; respondió que se pondria á del reino. Don Pedro, infante de Aragon, llegó basta sí y toda aquella diferencia en manos del Pontífice pas Sos, pueblo á la raya de los dos reinos; allí alego de ra que él la determinase como mejor le fuese'visto. Con su derecho que por la adopcion del rey don Sancho y esta respuesta el Pontífice sin detenerse mas aprobó por otros títulos mas antiguos se le debia el reino, por en público consistorio la eleccion de Rodulfo, á 6 de se lo menos le debian acudir con sesenta mil marcos de tiembre, que hasta entonces por respeto de don Alon plata, que poco antes el rey Teobaldo concertara de so se entreluvo; luego escribió cartas a todos los prín- pagar. Tratose el negocio por muchos dias; los nobles cipes en aquella sustancia. Al mismo Rodulfo mando ! acordaron desposar ă la niña heredera del reino en au

sencia con don Pedro, y por dote señalaron la posesion | dia señalado en presencia del Pontifice y de los cardedel reino. Añadióse que si aquello no surtiese efecto, nales que le acompañaban el Rey les hizo un razonapagarian docientos mil marcos de plata para los gastos miento desta sustancia : « Si por alguna diligencia y de la guerra que pretendian hacer de consuno contra cuidado mio yo hubiera alcanzado el imperio, muy las fuerzas de Castilla, si todavía perseverasen en el honrosa cosa era para mí que dejados tantos principes, propósito de darles molestia. Estas cosas se asentaron se conformasen en un hombre extraño las voluntades en Olite por el mes de noviembre. El rey don Alonso, de Alemaña; ¿cuánto menos razon tendrá nadie de determinado de todo punto de hacer el viaje de Fran- | cargarme que defienda el lugar en que, sin yo pretencia, tenia á la misma sazon Cortes del reino en Toledo delle, Dios y los hombres me han puesto? Como quier para, asentadas las cosas, ponerse luego en camino. que sea antes cosa torpe no poder conservar los dones Encomendó el gobierno del reino á don Fernando, su de Dios, y de corazon ingrato no responder en el amor hijo, á los otros señores repartió diversos cargos, á á aquellos que en voluntad se han anticipado. Por tandon Nuño de Lara dió la mayor autoridad, determinó to, es forzoso que sea tanto mas grave mi sentimiento, dejarle por frontero contra los moros por si acaso se al que por engaño de pocos he oido que deslumbrados los terasen. Con estas caricias pretendia gapar á los par principes de Alemaña, , oh hombres poco constantes! ciales. Acabadas las Cortes, á lo postrero del año el se han conformado en elegir un nuevo príncipe sin oirRey, la Reina, sus hijos menores y don Manuel, her nos y sin que nuestra pretension y pleito esté sentenmano del Rey, comenzaron su viaje. Era grande el re- ciado; en que, si en algun tiempo lobo duda, muerto puesto y representacion de majestad; por tanto hacian el contrario era justo se quilase. Que no nos debe emlas jornadas pequeñas. Pasaron á Valencia, de alli á pecer la dilacion, á que algunos dan nombre de tarTortosa y á Tarragona, ca el rey don Jaime desde Bar danza y pojedad, como mas verdaderamente haya sido celona partió para recebillos y festejallos en aquella deseo de reposo y de sosegar las alteraciones de alguciudad. Tuvieron las fiestas de Navidad en Barcelona nos, amor y celo de la religion cristiana, prevencion al principio del año de 1275. Halláronse presentes los

contra los moros, que de ordinario hacen en nuestras dos reyes al enterramiento y honras de fray Raimundo tierras entradas. Al presente que dejamos nuestro hijo de Peñafuerte, de la orden de Santo Domingo, que fino en el gobierno, que ya tiene dos hijos, con vuestra lipor aquellos dias en aquella ciudad, persona señalada cencia y ayuda , Padre Santo, tomarémos el imperio, en piedad y erudicion. El mismo año pasó desta vida a pellido sin duda sin sustancia y sin provecho ; pero don Pelayo Perez Correa , maestre de Santiago, de mu somos forzados á volver por la honra pública de Espacha edad, muy esclarecido por las grandes cosas que ña, y en particular rechazar nuestra afrenta; lo cual hizo en guerra y en paz. Su cuerpo enterraron en Ta- ojalá podamos alcanzar sio las armas y sin rompimienJavera en la iglesia de Santiago, que está en el arrabal; | to, ca de otra manera determinados estamos por conasí lo tienen y afirman comunmente los moradores de servar puestra reputacion y volver por ella ponernos á aquella villa; otros dicen que en Santa María de Tudia,

cualquier riesgo y asan. Yo, padres, ninguna cosa ni templo que él edificó desde sus cimientos, á las haldas | mayor ni mas amada tengo en la tierra que vuestra de Sierramorepa, en memoria de una batalla que los autoridad; desde mis primeros años de tal manera años pasados ganó de los moros en aquel lugar, muy procedí, que todos los buenos me aprobasen y ganase señalada, tanto, que vulgarmente se dijo y entendió

yo fama con buenas obras. Con este camino agradé á' que el sol se paró y detuvo su carrera para que el dia los pontifices pasados; por el mismo sin pretendello y fuese mas largo y mayor el destrozo de los enemigos sin procurallo me llamaron al imperio. Seria grave y mejor se ejecutase el alcance. Dicen otrosí que aque afrenta y mengua intolerable quitarme por engaño en lla iglesia se llamó al principio de Tentudia, por las esta edad lo que granjeé en mi mocedad y amancillar palabras que el Maestre dijo vuelto á la Madre de Dios: nuestra gloria con perpetua infamia. Razon es, beaa Señora, ten tu dia.» A la verdad, alterados los senti tísimo Padre, que vuestra santidad y todos los demás dos con el peligro de la batalla y entre el miedo y la prelados que eslais presentes ayudeis á nuestros inesperavza z quién pudo medir el tiempo? Una hora pa tentos en negocio que no se puede pensar otro alguno rece muchas por el deseo, aprieto y cuidado. Demás ni mayor ni mas justificado. Procurad con efecto y desto, muchas cosas fácilmente se creen en el tiempo haced entienda el mundo lo que las particulares aficiodel peligro y se fingen con libertad. El rey don Jaime nes y lo que la entereza y justicia pueden y hasta no aprobaba los intentos de don Alonso, su yerno, ycon dónde cada una destas cosas allega ; por lo menos, muchas razones pretendió apartalle de aquel propósito. ahora que es tiempo, prevenid que la república crisLa principal, que sentenciado el pleito y pasado ya en tiana con nuevas discordias que resultaran no reciba cosa juzgada, no quedaba alguna esperanza que el algun daño irreparable. » A esto replicó el Pontifice en Pontífice mudaria de parecer; así con tantos trabajos pocas palabras : declaró las causas por que con buen no alcanzaria mas de andar entre las naciones extrañas iítulo pudieron criar nuevo emperador; que la muerte afrentado por el agravio recebido. Estos consejos sa de Ricardo ningun nuovo derecho le dió; que él misludables rechazó la resolucion de don Alonso. Dejados mo prometió de ponerse en sus manos, resolucion sapues su mujer y hijos en Perpiñan, pasó á la primave- | Judable para todos en comun, y en particular no afrenra por Francia basta Belcaire, pueblo de la Proenza, cosa para él mismo, pues no era mas razon que los esasentado a la ribera del Rodano, y por tanto de grande pañoles mandasen á los alemanes que á España los frescura, y que le tenian señalado para verse con el de aquella nacion ; que los caminos de Alemaña son Pontifice, que despedido el concilio que de los obispos ásperos y embarazados, las ciudades fuerles, la gente luvo en Leon, todavía se detenia en Francia. Allí en feroz, las aficiones antiguas trocadas, ningunas fuer

zas se podrian igualar á las de los alemanes, si se con- | excusala para no hacello con la voluntad del Pontifice, formasen; la infamia, si se perdiese la empresa, seria que no lo queria. Sin embargo, como quier que el Ponnotable; si venciese, pequeño el provecho; que era lífice y los cardenales se hiciesen sordos á estas sus mejor conservar lo suyo que pretender lo ajeno; la deinandas lan justas á su parecer, busaba de coroje. gloriu ganada con lo que obrara era tan grande, que Finalmente, mal enojado se parlió de Francia en sazon en ningun liempo su pombre y con ninguna afranla se que el estio estaba adelanle y cerca el otoño. Vuello en podria escurecer. Hicicse á Dios, hiciese á la religion España, no dejó de llamarse emperador ni las insignias este servicio de disimular por su respeto, si en alguna | imperiales, hasla tanto que el arzobispo de Sevilla, por cosa no se guardó el orden debido y se cometió algun mandado del Papa con censuras que le puso, lizo que yerro. Dichas estas palabras, abrazóle y dióle paz en desistiese ; solamente le otorgaron los diezmos de las cl rostro, como persona que era el Papa de su condi iglesias para ayuda á los gastos de la guerra de los cion amoroso, y por la larga experiencia enseñado á inoros. Vulgarmente las llamamos tercias á causa que sosegar con semejantes caricias las voluntades de los la tercera parte de los diezmos, que acostuinbraban hombres alterados. Con esto se dejó aquella preten gastar en las fábricas de las iglesias, le dieron para que sion, intentó, empero, otras esperanzas. Pretendia en della se aprovechase; y aun, como yo creo, y es asi , 00 primer lugar que era suyo el señorío de Suevia despues se las concedieron para siempre, sino por entonces por de la muerte de Corradino, por venir de parte de ma liempo determinado y cierto número de años que sedre de los principes de Sucvia ; que Rodulso, demás ñalaron. Este fue el principio que los reyes de Castilla de quilalle el imperio, en tomalle para sí le hacia otro tuvieron de aprovecharse de las rentas sagradas de los nuevo agravio. Alegaba eso mismo que el reino de Na- templos; esle el fruto que don Alonso sacó de aquel varra era suyo por derechos antiguos de que se valia; viaje tau largo y de tan grandes afanes; esta la reque los franceses hacian mal en apoderarse del gobierno coinpensa del imperio que á sinrazon le quitaron, alde aquel reino; por conclusion, pedia que por mandado | canzado sin duda sin soborco y sin dinero, de fin y rcdel Pontilice el infante don Enrique, su hermano, fue- | male desgraciado. se puesto en libertad; que Cárlos, rey de Sicilia, se

LIBRO DÉCIMOCUARTO.

CAPITULO PRIMERO.

! espaldas que el rey don Alonso les hacia, nunca cesaComo el rey de Marruecos pasó en España.

ban de maquinar cosas en daño suyo, y que no duda

rian de movelle nueva guerra luego que el tiempo de A esta misma sazon el rey de Marruecos Jacob Aben- jas treguas fuese pasado. Puosto en estos cuidados, via juzel, como se viese enseñoreado de Africa , sabidas que no tenia fuerzas bastantes contra la grandeza y rilas cosas de España, es á saber, que por la partida del quezas del rey don Alonso, puesto que ausente. Resolrey don Alonso el Andalucía quedaba desapercebida y vióse con una embajada de convidar al rey de Marruesin fuerzas, eslaba dudoso y perplejo en lo que debial cos para que se juntase con él y le ayudase, principe hacer. Por una parte le punzaba el deseo de vengar las poderoso en aquel tiempo y muy señalado en las arinjurias de su nacion, tantas veces por los nuestros mal- mas. Decia ser llegado el tiempo de vengar las injurias tratada, por otra le detenia la grandeza del peligro; y agravios recebidos de los cristianos; que los grandes demás que de su natural era considerado y recalado, imperios no se mantienen y conservan con pereza y desmayormente que para asegurar su imperio, que por cuido, sino con ejercitar los soldados y entreteuellos ser nuevo andaba en balanzas, se hallaba embarazado siempre con nuevas empresas; que el derecho de los reicon muchas guerras en Africa, cuando una nueva em- nos y la justicia para apoderarse de nuevos estados conbajada que le vino de España le hizo tomar resolucion y siste en las fuerzas y en el poder; mantener sus estados a prestarse para aquella empresa. Fué así que Mahomad, es loa de poco momento; conquistar los ajenos oficio de rey de Granada, como quien tenia mas cuenta con su grandes principes; que si ellos no acometian y ampara. provecho que con lo que habia jurado ni con la lealtad, ban las reliquias de la gente mahomelana en España, conforme a la costumbre de aquella nacion, luego que forzosamente serian acometidos en Africa; en cuanto se partió de la presencia del rey don Alonso, con quien se debia estimar con sujetar una provincia poner casi se confederó en Sevilla , vuello á si tierra, sin dilacion en olro mundo los trofeos de sus victorias y de su gloria, propuso en sí de abrir la guerra y apoderarse de toda y en un punto juntar lo de Europa con lo de Africa. el Andalucía , liazaña que sobrepujaba su poder y fuer Movido por esta embajada el rey de Marruecos delerzas. Quejábase que lo que de su gente quedaba esta minó hacer guerra á España. Mandó levantar gente por ba reducido en tanta estrechura , que apenas tenia en todas sus tierras. No se oia por todas partes sino ruido qué poner el pié en España, y eso á merced de sus ene- de naves, soldados, armas, caballos y todo lo al. Ninmigos y con carga de parias que les hacian pagar cada guna cosa le aquejaba tanto como la falla del dinero y un año. Que los de Málaga y Guadix, confiados de las el cuidado de encubrir sus intentos, por temor que si

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